Queda claro que el proceso de la nueva política migratoria en nuestro país se está dando de manera progresiva. Los miembros del Instituto Nacional de Migración (INM), que encabeza Tonatiuh Guillén, están conscientes del desafío, por ello se han dado a la tarea de modernizar las prácticas que vienen realizando dentro de la institución, un claro ejemplo lo estaremos observando en el futuro próximo con el uso y aplicación de la tecnología, la meta es brindar certidumbre, transparencia, pero sobre todo eficiencia. https://bit.ly/2UyAFOV (Jaime Núñez, El Heraldo de México, p. 30)
SEPA. El gobierno federal dice que no hay secuestrados del autobús que iba por San Fernando, Tamaulipas, y del que desaparecieron 22 personas. Alfonso Durazo afirma que pasaron al otro lado, Alejandro Encinas que no son los primeros, que en febrero fueron otros 25. O sea, todo claro y coordinado. https://bit.ly/2HrKiuO (Milenio, Joaquín López Dóriga)
Y luego habló el Presidente de los migrantes desaparecidos en Tamaulipas, se hizo un poco de bolas, dijo que no se tenían indicios de si estaban desaparecidos, pero que al rato Alfonso Durazo les diría. Y Durazo dijo: pues sí, sí son desaparecidos. El Presidente también habló de las mañaneras, le parece que van bien. No sé, con todo respeto, como dice él, no sé si la de ayer…. https://bit.ly/2T5stnu (Milenio, Carlos Puig, p.2)
Una de las hipótesis del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, es que los desaparecidos contrataron servicios de malosos para cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Lo anterior, lo basa en el hecho de que llevaban una lista de a quiénes se iban a llevar y que los “secuestrados” se bajaron sin oponer la menor resistencia. “Cruzan así la frontera, ya van dos casos”, dijo el presidente López Obrador, en su conferencia mañanera. La Fiscalía de Tamaulipas abrió una investigación, aunque no hay denuncias. El gobierno mexicano ya contactó con los gobiernos de Centroamérica y de EU para investigar el caso. El secretario Durazo, por cierto, negó que el autobús estuviera custodiado por la Policía Federal. Contravino así declaraciones del gobierno panista de Tamaulipas. Con esos 22 ya son 44 las personas desaparecidas en Tamaulipas. Otras 22 desaparecieron el pasado mes de febrero, según el subsecretario Alejandro Encinas. https://bit.ly/2F3HVeS (Excélsior, Francisco Garfias, p.4)
La tarde del 10 de marzo de 2019, los medios de comunicación confirmaban una privación ilegal de la libertad masiva de 22 personas ocurrida cuatro días antes en el tramo de la carretera San Fernando-Reynosa en Tamaulipas. Las víctimas viajaban en autobús de pasajeros de la empresa Transpaís, cuando de repente cuatro camionetas con hombres armados lo detuvieron y obligaron a dichas personas a descender de la unidad para luego desaparecer. Este hecho que bien podría parecer salido del guion de una saga hollywoodense, refleja la situación de inseguridad y vulnerabilidad en que se encuentra una parte del país desde hace varios años. No es la primera vez que ocurre un acontecimiento de ese tipo en San Fernando, Tamaulipas; simplemente recordemos las fosas clandestinas localizadas en 2011 que daban cuenta del homicidio masivo de 72 migrantes en agosto de 2010, así como aquellas en las que se ubicaron los restos de 193 personas de abril a junio de 2011. ¿Es posible afirmar que estamos ante un tercer San Fernando? https://bit.ly/2O0JSNr (El Universal, Doria Vélez)
Anteayer apareció –de nuevo como breve fantasma– otra noticia. Diecinueve centroamericanos fueron levantados, secuestrados de un autobús, en las cercanías de San Fernando, Tamaulipas. Otra vez. En 2010 fueron 72 centroamericanos levantados y asesinados con una crueldad indecible. En 2011 encontraron una nueva fosa en el lugar, con 193 cuerpos de migrantes. Ninguno fue declarado presente en las conmemoraciones del 68 a las que asistí. Nadie conoce sus nombres ni sus historias. Nadie marcha con sus retratos.
Ahora desaparecieron a otros 19. ¿Por qué? ¿Para qué? Quién sabe. Los migrantes de Centroamérica pasan por México como fantasmas. Sus nombres poco nos importan. Sus derechos humanos son también ilusorios. Su martirio es irrelevante. A veces pareciera que si no entran en la mitología de la nación, ni existen ni importan. https://bit.ly/2XVOrNB (La Jornada, Claudio Lomnitz)