Columnas de Opinión 170922

Rayuela

Llegan noticias de que el autor intelectual del asesinato de Javier Valdez será liberado en EU. Si así fuera, que sea extraditado para que aquí lo juzguen por ese crimen. (La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

SERÍA BUENO que alguien revisara si el Presidente no se lastimó, porque seguro se mordió muy feo la lengua con su discurso del Desfile de Independencia. Y es que, al criticar el belicismo en el mundo, no se daba cuenta que estaba describiendo la militarización de México.

DECÍA Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo, que a la guerra la movían los intereses políticos y económicos… así como él usa a los militares para afianzar su proyecto político, al tiempo que ha convertido a las Fuerzas Armadas en un factor de poder ¡empresarial!

SEGÚN el mandatario, la industria bélica es la mano negra… como aquí en México los arrendadores de vehículos para la Guardia Nacional, por ejemplo, están felices con las adjudicaciones directas.

RESULTA extraño que López Obrador pida una tregua de cinco años a todos los ejercicios militares, cuando él está empeñado en mantener a los soldados y marinos, disfrazados de Guardia Nacional, en las calles. Vaya manera de pedir la paz para el mundo: ¡militarizando a México!

-…-

AL FINAL del desfile se informó que participaron 18 mil 445 integrantes de la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea; 510 vehículos de dos, tres y cuatro ruedas; 109 aeronaves, la mayoría equipados con armas cortas, largas y de artillería.

UN GRAN despliegue de fuerza… para el puro apantallaje. Porque, mientras la política imperante sea repartir abrazos a los criminales, los índices delictivos seguirán altos y creciendo, como ha ocurrido durante todo el sexenio sin importar cuántos militares, vehículos y aeronaves nos presuman.

-…-

DE PÉSIMO GUSTO se vio que en los días patrios se dejara de usar el rojo vivo de la bandera de México para sustituirlo por un tono más oscuro tirando al guinda, que identifica a Morena.

EN EL GRITO se vio ese color en el pendón que colgaba del balcón central de Palacio Nacional y en el desfile, fue en la pared de fondo del presídium. Podrán decir que, formalmente, esas no eran banderas, pero qué necesidad de morenizar los símbolos nacionales.

A ESTE PASO, la bandera tricolor terminará siendo verde olivo, gris rata y guinda. Si el águila pudiera, seguramente se iría volando.

-…-

CUENTAN que antes de salir de la dirigencia de Morena en la CDMX, Tomás Pliego dejó un tiradero con la elección de consejeros y que abrió la puerta a auténticas fichitas, como el ex diputado Roberto Candia, quien es apoyado por el mafioso Sindicato Libertad.

A ESE CASO se suman varios, por lo que el nuevo dirigente, Sebastián Ramírez, tendrá que decidir si limpia la casa… o si de plano echa la mugre debajo de la alfombra guinda. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)

Bajo Reserva

¿Quién pompó concierto de Los Tigres?

Nos comentan que pese a que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha asegurado que la llamada Cuarta Transformación tiene como lema que la transparencia es la regla de la democracia, al parecer esto no aplica en los gastos oficiales para estas fiestas patrias. Nos detallan que pese a que por vía Ley de Transparencia, la Presidencia de la República, así como las secretarías de Cultura federal y de la Ciudad de México aseguran que no tienen información sobre su costo y menos un contrato, y todas se echan la bolita sobre el desembolso realizado para contar con la participación de Los Tigres del Norte en la verbena del Zócalo el 15 de Septiembre, el jefe del Ejecutivo federal informó en su mañanera del jueves pasado que el gobierno federal y el gobierno capitalino pagaron cada uno la mitad y que se haría pública esta información. ¿Será que al Mandatario federal le dieron “otros datos” sobre este tema y no lo que responden de manera oficial por solicitudes de transparencia?

Apresuran salida de expolicías federales de la Guardia Nacional

En la Guardia Nacional, nos comentan, hay urgencia por desprenderse de los elementos provenientes de la extinta Policía Federal, quienes en diversas ocasiones se han quejado del trato de los mandos. Nos aseguran que desde hace unos días el todavía comandante de la GN, el general retirado Luis Rodríguez Bucio, pidió acelerar las acciones para que los agentes se inscriban al Programa de Separación Voluntaria, cuya baja se tiene programada para el 31 de diciembre de este año. Nos comentan que también solicitó a la Dirección General de Recursos Humanos remitir a las direcciones generales la relación del personal que alcanza la edad límite en la jerarquía, para que a cada uno se le comunique que por ley ya no puede seguir como elemento activo e invitarlo a inscribirse a dicho programa, lo que es considerado por los agentes como una presión.

Acusan de “clasismo” a líder morenista

El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier Velazco, es acusado de elitista por sus propios compañeros de bancada. Nos hacen notar que el líder parlamentario de la fracción guinda se rehúsa a recibir en sus oficinas a legisladores de su partido que no sean protagonistas en la Cámara baja. A los que considera “del montón” los remite con su secretario particular para que atienda sus asuntos, mientras que él conversa y le abre su despacho a aquellos que figuran regularmente en los medios y en tribuna. A ver si después de oír la nueva modalidad de Grito de Independencia inaugurada por el presidente López Obrador, don Ignacio cambia de proceder. Por aquello de “¡Muera el clasismo!”

Cunden los descuentos “voluntarios” para el sorteo de la lotería

Nos cuentan que, en la Secretaría de Gobernación, así como en otras dependencias y por orden superior presuntamente emitida desde Palacio Nacional, se conminó “voluntariamente” a que todos los funcionarios donaran, al estilo Delfina Gómez en Texcoco, cantidades de entre 500 y 5 mil pesos para la compra de cachitos de la rifa de la Lotería Nacional del 15 de septiembre. La cifra dependía del nivel y salario de cada empleado. Nos detallan que si bien no fue por nómina el pase de charola, tampoco había opción de decir no. ¿Será que las viejas prácticas que no se iban a repetir gozan de cabal de salud? (El Universal, A2,p.2)

Frentes Políticos

Aprobación ciudadana. Ante los hechos vio­lentos en diversas regiones del país, y la res­puesta que brinda la SSPC, tiene razón Rosa Icela Rodríguez, su titular. Las acciones contra la insegu­ridad pública tomadas por la actual administración son respaldadas por la mayoría de la población, dijo. Destacó que el enfoque ha sido el correcto, comba­tir las causas de la desigualdad en vez de confron­tar frontalmente a los grupos del crimen organizado, como lo planteó el presidente Andrés Manuel López Obrador. “Este gran movimiento está en marcha y no se detendrá porque la transformación no es obra de un solo hombre. Es una obra cotidiana de millo­nes de mexicanos”, recalcó. Sólo juntos y unidos en­contraremos paz.

Codo a codo. Trabajo conjunto en pos de la transformación. Morena caza votos para con­solidar la reforma lanzada por el PRI sobre la pre­sencia militar en seguridad pública. Adán Augusto López, secretario de Gobernación, Ricardo Monreal, y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, cabildean para sumar 11 senadores y poder ampliar a 2028 la presencia del Ejército en las calles. Esto, ante la decisión ratificada de 11 de los 13 priistas en el Senado de rechazar dicha reforma, propuesta por el tricolor en la Cámara de Diputados, donde ya fue aprobada. Monreal intensificó las pláticas con los coordinadores del PAN, PRI, MC y PRD, y con sena­dores en lo individual. Activismo político interno au­sente en la oposición, por cierto.

Que no quepa duda. Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena, afirmó que las Fuerzas Ar­madas no buscan reflectores ni aplausos, sino apor­tar su esfuerzo para lograr la pacificación del país. En un mensaje a la nación, pero con remitente a los opositores, enfatizó sobre el nuevo escenario nacio­nal. “Las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional refrendan que, en el cumplimento de las múltiples misiones, funciones y tareas encomendadas, actúan en todo momento subordinadas al poder civil repre­sentado por la institución presidencial”, aclaró. In­sistió en que los integrantes de esa corporación no tienen aspiraciones o pretensiones más allá del cum­plimiento de la ley. Y con total apego a los derechos humanos. No se equivoquen.

Soñar no cuesta nada. El presidente López Obrador difundió la propuesta para la paz mundial que el gobierno de México presentará ante la ONU, en la próxima asamblea general. Plantea una tregua de “al menos cinco años” para que los países puedan centrarse en atender sus problemas sociales y económicos. La propuesta plantea la integración de un comité de diálogo y paz, el cual estaría integra­do por Narendra Modi, primer ministro de la India; el papa Francisco, en representación del Vaticano, y António Guterres, secretario general de la ONU. Los grandes logros en la historia han sido producto, antes que nada, de un sueño. Propone un plan serio para que finalice la guerra Rusia-Ucrania. ¿Por qué no?

Qué fea es la ignorancia. Ha levantado ámpula que Javier Figueroa, director general de Imagen Gubernamental en Nayarit, haya cambiado los colo­res a la bandera de México, para engalanar un acto oficial el 13 de septiembre, en conmemoración de los Niños Héroes. ¿Qué castigo le darán por esta falta tan grave?, se preguntan. “Yo pensé que la bandera tenía los colores verde y rojo porque gobernaba el PRI, y por eso ordené que se pusiera el color tinto porque ahora gobierna Morena. Discúlpenme, no fue adrede el ultrajar nuestra bandera de México”, se excusó en redes sociales. Uf. ¿Qué sanción merece? (Excélsior, Nacional, p.11)

Trascendió

Que quien verdaderamente disfrutó el desfile militar fue el presidente del Senado, Alejandro Armenta, quien no perdió la oportunidad de presumir en sus redes sociales fotografías donde saluda al presidente Andrés Manuel López Obrador, así como a su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, y a la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. Hay que recordar que sigue pendiente la fecha para que el Ejecutivo y los senadores morenistas se reúnan para recomponer la relación. ¿Chipilín o tamaliza?

Que José Mujica y Evo Morales robaron cámara entre los integrantes del presídium durante el desfile militar en el Zócalo, pues todos buscaban la foto con los ex presidentes de Uruguay y de Bolivia, o por lo menos cruzar algunas palabras con ellos. No faltaron las corcholatas favoritas de Palacio Nacional y como no había ocurrido hace semanas, esta vez no se sentaron juntos: Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López quedaron juntos a la izquierda de López Obrador, y Marcelo Ebrard cinco lugares a la derecha del mandatario.

Que la Guardia Nacional, que lidera Luis Rodríguez Bucio, tuvo su nueva presentación durante el desfile militar, que encabezó, además de dejar claros formación, armamento y poder de fuerza, mandando un mensaje de vinculación y lealtad con la sociedad desde su creación y en palabras del almirante secretario, Rafael Ojeda, su adhesión hará posible “comenzar a saldar la deuda por regresar a la paz y tranquilidad a las familias mexicanas”. Aún más: dijo el titular de Marina que en el corto plazo aquella corporación será “la número uno en confianza de la ciudadanía”.

Que los gobernadores afines a Claudia Sheinbaum empujaban fuertemente todavía ayer para que Alfonso Durazo, de Sonora, asuma la presidencia del Consejo Nacional de Morena. Entre quienes cabildearon en esta línea se encuentran Julio Menchaca de Hidalgo, Mara Lezama de Quintana Roo, Cuitláhuac García de Veracruz, Indira Vizcaíno de Colima, Evelyn Salgado de Guerrero y Rubén Rocha de Sinaloa. (Milenio, Al Frente, p.2)

Sacapuntas

Cambia estafeta, no coordinación

Se consumó el cambio de estafeta de la Guardia Nacional, ayer en el desfile conmemorativo del 212 aniversario de la Independencia de México. La corporación, al mando del comandante Luis Rodríguez Bucio, ahora forma parte de la Sedena, de Luis Cresencio Sandoval. Sin embargo, nos explican, no se perderá la coordinación con la Secretaría de Seguridad, de Rosa Icela Rodríguez; ni con la Marina, de Rafael Ojeda. Al contrario, dicen, se pretende ampliarla y mejorarla.

Otra semana difícil para el Senado

Intensa semana se avecina en el Senado. La minuta para prorrogar hasta 2028 las tareas de las Fuerzas Armadas en seguridad pública, empezará a discutirse el lunes en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda. El líder de la Jucopo, Ricardo Monreal, adelantó que, si todo marcha bien, se aprobaría el miércoles en el Pleno.

Otra lectura en el PRI

Nos cuentan que la propuesta del PRI para mantener al Ejército en las calles no representa una alianza del dirigente priista, Alejandro Moreno, con el presidente López Obrador. En el tricolor hay quienes difunden la versión de que en realidad se trata de una alianza con las Fuerzas Armadas, a las que los gobiernos de cualquier color necesitan para combatir al crimen.

Arropan a Rubalcava

Nos hacen ver que el alcalde de oposición más acompañado y arropado durante la ceremonia del Grito de Independencia fue el priista Adrián Rubalcava. Al acto que encabezó en la explanada de la demarcación, asistieron varios políticos, entre los que desatacaron los dirigentes del PRI y del PRD en la Ciudad de México: Israel Betanzos y Nora Arias, respectivamente.

Aispuro ni se presentó 

Nada bien cayó entre la clase política de Durango la ausencia de José Rosas Aispuro en la toma de protesta de Esteban Villegas como gobernador de la entidad. Sobre todo, porque el pasado miércoles, la víspera del cambio de mandatario, el ahora ex gobernador le deseó mucho éxito en una reunión que tuvieron. Y tampoco ha expuesto las razones de su inasistencia. (El Heraldo de México, La 2, p.2)

Rozones

Entre festejos y batallas

Y quien apareció el jueves pasado en la ceremonia del Grito en Hidalgo, estado donde gobierna el morenista Julio Menchaca, fue el extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, y actual encargado de despacho de la Procuraduría General de Justicia de esa entidad. Subió a sus redes una fotografía del hecho el propio funcionario, quien, nos comentan, está enfrentando una fuerte batalla judicial con el exlegislador Roberto Gil Zuarth. Y es que éste último ha estado exhibiendo documentos con los que, afirma, se demuestra un presunto aumento inexplicable de patrimonio por más de 21 millones de pesos. Señala Gil Zuarth que entre las distintas vías de litigio, Nieto habría buscado protegerse de acciones de la UIF. “Busca amparos para lograr una suspensión y frustrar las investigaciones en su contra. Hasta que agarre fuero para seguir extorsionando”, ha acusado el panista. Así que septiembre de fiestas… y de batallas.

CREEL, MUJICA Y EVO

Ha llamado la atención la presencia de Santiago Creel estos días en las ceremonias relacionadas con los festejos patrios. Y es que si bien es presidente de la Cámara de Diputados, es también el único opositor entre los convocados. Ayer el panista compartió una conversación que tuvo con José Mujica, en la cual le hizo ver al expresidente de Uruguay justamente lo anterior, a lo que éste le respondió: “Sin pluralidad y voces críticas no hay democracia, y aunque es un sistema muy difícil de gobernar, es el mejor que tenemos, hace usted muy bien de estar aquí”. Creel también compartió que cuando fue presentado Evo Morales, durante la ceremonia previa al Desfile, prefirió no aplaudirle porque: “No comparto las ideas de aquellos que atentan contra la democracia y la libertad de sus pueblos”. Uf.

LANZAN HUEVOS A ALCALDESA

No todo fue fiesta y felicidad en estos días patrios para algunas autoridades en el país. Y es que si bien septiembre representa para muchos políticos la posibilidad de conectar con los gobernados aprovechando la unidad que provocan los símbolos patrios, también hay a quien ni siquiera lo anterior le ayuda. Es el caso de la presidenta municipal de Mazatecochco, Tlaxcala, Leandra Xicohténcatl Muñoz, quien ayer cuando desfilaba por su comunidad como abanderada, recibió una andana de huevos y globos de agua. Y hubiera sido peor si la policía no la hubiera resguardado. Nos hacen ver que en el lugar, las disputas políticas están de a peso: la alcaldesa recién se pasó a Morena desde las filas del PRI, y hay reclamos por presuntos malos manejos. Así las cosas en algunos poblados en nuestro querido México.

“LA JOYA DE LA CORONA”

Y quien tiene bien clara la relevancia de los procesos electores que vendrán en el Estado de México el año entrante es el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova. De lo anterior dio cuenta, nos hacen ver, durante un encuentro reportado el jueves pasado con funcionarios locales del instituto en la entidad mexiquense, a quienes dijo que ésta “se ha convertido en un espacio de disputa de grupos políticos ancestrales y otros nuevos que ha ido conformando el tablero político tanto a nivel estatal como nacional”. Por ello definió al estado como “la joya de la corona”. Por cierto que en su mensaje pidió a los funcionarios electorales no distraerse en preocupaciones que son normales del entorno político”, al considerar que, ahora, además de ser vigilantes de la organización del proceso es preciso defender al INE.

DEBATE TRAS AVAL A REFORMA EN DIPUTADOS

Interesante, nos comentan, un mensaje difundido por la diputada priista Paloma Sánchez, secretaria de Comunicación del PRI de Alejandro Alito Moreno. “El PRI está a favor de la Alianza. Ojalá que los sentimientos de la ultraderecha no terminen imponiéndose para destruirla. El PRI tiene la mano extendida; que no sea su odio antipriista el que orille a que termine ganando Palacio Nacional. ¡O gana la Alianza o gana AMLO!” Y también interesante la respuesta de la panista Adriana Dávila. “El PRI tiene la mano extendida, pero a Palacio Nacional para sacar el pie que tenía Alito Moreno en una celda, ya lo demostró. Ojalá lo que no falte, sea la dignidad y el carácter en la dirigencia de Acción Nacional para aprender la lección”. ¿Quién tendrá la razón?

LO PROMETIDO Y LO QUE VIENE

Resulta que el senador de Morena, Ricardo Monreal, cumplió su promesa. ¿Cuál? Ah, pues la de intercambiar las estampas del álbum Panini del mundial con la gente que así lo quisiera. Ayer, nos comentan, aprovechó el día de asueto para colocar una mesita en el Senado y recibir a todos aquellos que quisieran o requirieran nuevas estampas. Además, aprovechó para informar que será el próximo lunes cuando comience el análisis de la iniciativa ya aprobada en la Cámara de Diputados para extender la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad hasta 2028. “Hay que estar tranquilos, relajados, porque será una semana intensa”, señaló el legislador, quien también ha admitido no contar los votos necesarios para conformar la mayoría calificada que requiere esa iniciativa. (La razón, La 2, p.2)

Liberales y Conservadores / Giras caprichosas

Valga la advertencia desde las primeras líneas: el siguiente es un ejercicio de observación y de reflexión. No hay nostalgia ni reclamo de parte de nadie. Es lo que es.

Las recientes giras finsemaneras del Presidente de México están planeadas de manera absurda. Parecen no tener lógica geográfica. Viaja a los cuatro puntos cardinales como si viviéramos en un país de primer mundo, con eficiente conexión aérea. Solamente el Presidente y sus cercanos pueden trasladarse a los sitios que les interesa porque lo hacen en aviones y helicópteros militares. Eso de que únicamente algunos funcionarios civiles pueden viajar así es puro cuento chino. Cualquiera que haya ido a una de esas giras los ha visto llegar en transportes que supuestamente no les corresponden. Pero es la larga distancia entre lo que se dice y lo que realmente se hace.

Ahora, para comunicar las actividades presidenciales del fin de semana hay que conciliar la sensatez logística con la sinrazón de quien las planea.

Ir a zonas marginadas es de reconocerse. Si, primero los pobres, pero en ese afán meramente político, las coberturas de las giras presidenciales del fin de semana se han convertido en un acertijo. La planeación es complicada y costosa.

Pareciera que se busca que no se cubran. Qué mejor que la prensa se nutra de los boletines oficiales y envíos de audio y video. No hay facilidades, como antes, para seguir el paso del Presidente.

En ocasiones los traslados son riesgosos, en zonas dominadas por el narco y sin condiciones razonables de vuelos, hospedajes y alimentos. En fin, sus giras se cubren, a pesar y no gracias al equipo de logística.

Dos ejemplos, tomando como parámetro los kilómetros recorridos, de punto a punto, por tierra: Del 26 al 28 de agosto de 2022, el presidente López Obrador tuvo una de esas giras. El propósito fue reunirse con trabajadores de la CFE y supervisar torres de internet.

Inició el viernes 26, después de la “mañanera”, un viaje de 830 kilómetros para llegar a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas… Siguió otro recorrido de 268 kilómetros para estar en Cosoleacaque, Veracruz. Al día siguiente, sábado, el traslado fue de 642 kilómetros para ir a Toluca, Estado de México. Otro recorrido de 794 kilómetros hacia Bahía de Banderas, Nayarit. Y el domingo, los kilómetros recorridos fueron 436, para estar en Mazatlán, Sinaloa, y finalmente 872 kilómetros para Pesquería, Nuevo León. Finalmente 947 kilómetros para regresar a la Ciudad de México. En total 4 mil 789 kilómetros recorridos para cubrir tan solo una gira presidencial de fin de semana.

En esta gira se recorrió del sur al golfo y después al centro, al pacífico y al norte, para regresar al centro. Para tener una idea más clara de la distancia recorrida en esta gira, equivale a viajar de la Ciudad de México a Quebec, Canadá.

Un ejemplo más reciente: la gira presidencial del 9 al 11 de septiembre del 2022. 621 kilómetros de la Ciudad de México a Guadalupe, Zacatecas, donde el viernes fue la conferencia matutina. Después, diversos eventos para cubrir los planes de justicia para pueblos tepehuanos, huicholes y coras. Inició con 353 kilómetros a Santa María de Ocotán, Durango. Otros 444 kilómetros a Huajicori, Nayarit.

Al día siguiente, sábado, 285 kilómetros a Jesús María, del Nayar, Nayarit. 199 kilómetros a Santa Catarina Cuexcomatitlán, Jalisco… El último evento fue la inauguración de instalaciones de la Guardia Nacional en Colotlán, Jalisco, con un recorrido de 110 kilómetros, para regresar 695 kilómetros a la Ciudad de México. En total 2,707 kilómetros… Equivale a ir de la Ciudad de México a Atlanta en Estados Unidos.

Un activismo presidencial que se reconoce porque busca llegar hasta las zonas más marginadas del país, pero sin una logística que permita cubrirlo, como si solo pusieran un dedo en el mapa para señalar el siguiente punto, sin reflexión natural, solo política. Just for the record.

Monitor republicano

El fondo del “Alito affair” no solamente tiene que ver con su impunidad, para no ir a la cárcel, sino con que negoció un nuevo Consejero Electoral, afín a él, but of course. (Amador Narcia, El Universal, Nación,p.8)

Política Irremediable / El PRI en manos de su exterminador

El Partido Socialista (PS) llegó a gobernar en Francia en varias ocasiones. El tenebroso François Mitterrand, ni más ni menos, fue jefe del Estado francés luego de haber protagonizado una de las más solemnes y estremecedoras ceremonias inaugurales de cualquier mandato (recuerdo todavía cómo portaba teatralmente entre sus manos una rosa, el símbolo de su agrupación política, en la transmisión en directo realizada por la televisión pública de la nación gala). Luego, ya en tiempos de pomposidades más diluidas, François Hollande protagonizó algunos muy picantes episodios, entre ellos haber salido del palacio del Élysée encaramado en el asiento trasero de una motoneta Vespa conducida por alguno de sus guardaespaldas para visitar a la amante de turno

No gobernaron mal, digamos, ni acabaron con su país porque en la República Francesa rige un sistema político muy sólido –una admirable mezcla hecha de presidencialismo y una muy fuerte vida parlamentaria (con todo y primer ministro, para mayores señas)— pero el hecho de que los socialistas hayan llevado las riendas de la cosa pública no significa que Francia sea un país de izquierdas. Más bien al contrario, la aburguesada sociedad de esa gran nación suele inclinarse hacia el centro-derecha porque ese sector del espectro político no lo habitan impresentables conservadores cavernícolas sino hombres públicos inteligentes, abiertos y tolerantes.

El tema, miren ustedes, es que el mentado Partido Socialista está prácticamente en vías de desaparición. Anne Hidalgo, su candidata en las pasadas elecciones presidenciales, obtuvo menos del dos por cien de los votos en la primera vuelta, el peor resultado de la historia de la agrupación (aunque alcanzaron 19 puntos porcentuales en las legislativas celebradas en junio).

Advirtiendo como meros espectadores la debacle del PS, allá, no podemos menos que registrar el derrumbe del PRI, aquí. Era, qué caray, la madre de todos los partidos, la representación misma del Estado al encarnar supremamente el oficialismo, el principio y fin de cualquier intento personal de incorporarse a la vida pública, el gran repartidor de prebendas y canonjías, el artífice del paternalismo y la cultura corporativista, el portavoz exclusivo de la doctrina nacionalista-revolucionaria y, hay que decirlo, el responsable directo de haber creado importantísimas instituciones democráticas en México y, también, de haber reformado el sistema político hasta el punto de trasmitirle civilizadamente el poder a la oposición.

Enrique Peña y los suyos, los últimos individuos de la antigua especie reinante, no se dieron cuenta de que tenían que gobernar bien, de que el asunto ya no era como en los viejos tiempos. Ocurrió entonces que no sólo le abrieron las puertas al régimen de la 4T sino que han perdido aceleradamente espacios y territorios. Faltaba el tal Alito en el escenario, sin embargo, para consumar la extinción total. Pues, ahí lo tienen, miren ustedes, al mando y cacareando la reconversión del antiguo coloso en un partidito satélite… (Román Revueltas Retes, Milenio, Política, p.10)

Política Zoom / Dos versiones, un Ejército

Es demasiado pedirle al cerebro que armonice dos versiones incompatibles sobre el Ejército mexicano, una que afirma su naturaleza constitucional y otra que, con los hechos, la niega.

Ayer el general Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa, entregó un mensaje a la nación cargado de significados fuertes. Durante la ceremonia conmemorativa de la Independencia afirmó tres cosas que provocaron el aplauso: primero, dijo que en todo momento las fuerzas armadas actúan subordinadas al poder civil; segundo, que ellas lo hacen siempre con apego al marco jurídico y; tercero, que sus casi 300 mil efectivos son “leales a la Constitución y a las instituciones del pueblo de México”. Luego remató que así ha sido en el pasado y lo seguirá siendo en el futuro.

La versión del Ejército constitucional es una que toda persona sensata quisiera creer e inclusive apoyar incondicionalmente.

El problema es que esta versión coexiste con la del Ejército inconstitucional, es decir, la de una institución cuyos mandos han violentado impunemente las instituciones del pueblo, la vida de las personas y la paz de regiones enteras.

Esta otra versión tuvo su momento protagónico el pasado miércoles 14, cuando fue detenido el general brigadier José Rodríguez Pérez –comandante del 27 batallón de Iguala en septiembre de 2014– ya que estaría acusado de haber ordenado asesinar a seis de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

¿A cuál versión hacerle caso? ¿A la del general Sandoval o a la del general Rodríguez Pérez? ¿Al discurso de la constitucionalidad o a los hechos arbitrarios de la inconstitucionalidad?

No cabe en el caso de Pérez Rodríguez decir que se trata solamente de una manzana podrida, porque las acusaciones que enfrenta este general ascienden hasta los escalones más elevados de la jerarquía militar.

Hace tres semanas el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, afirmó que, respecto a la tragedia de Ayotzinapa, varios mandos militares “incumplieron con su deber de intervenir para salvaguardar vidas de los civiles desarmados, que estaban bajo ataque de conocidos criminales de bandas y de policías municipales corruptas”.

Es necesario aclarar aquí que estas duras palabras no fueron dirigidas contra el general Rodríguez Pérez sino contra su jefe inmediato, el general Alejandro Saavedra Hernández, quien estaba al frente de la 35 zona militar de Chilpancingo cuando ocurrió la trágica noche de Iguala.

Pesan sobre el general Saavedra acusaciones graves. Supo cuanto fue ocurriendo la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 y no hizo nada para evitarlo. En efecto, tuvo información panorámica y de primera mano sobre los hechos ya que el Centro de Comando (C-4) estaba bajo sus órdenes y esa instancia obtuvo imágenes en tiempo real de la masacre, el secuestro y la desaparición de aquellos jóvenes.

Por otro lado, hoy se sabe que la tragedia de Ayotzinapa se inscribió en un contexto de criminalidad gigante provocado por los nexos perversos entre autoridades y narcotraficantes. Es imposible que Saavedra desconociera el dominio que las bandas de delincuentes tenían sobre las policías locales. Ante todo porque algunos de los mandos policiales que cobraban en la nómina de los Guerreros Unidos fueron propuestos nada más ni nada menos que por el general Saavedra.

Estos argumentos habrían sido suficientes para que la jerarquía más elevada del Ejército mexicano hubiese llamado a cuentas a este general. Pero en vez de ello, el entonces secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, procedió a premiarlo cuando no se habían cumplido siquiera dos meses de aquel terrible episodio.

Por increíble que hoy parezca, el general brigadier Alejandro Saavedra fue promovido a general de división el jueves 20 de noviembre de 2014. Al mismo tiempo, el presidente Enrique Peña Nieto le entregó la coordinación de todas las fuerzas estatales para el combate contra la inseguridad, es decir que lo convirtió en el jefe de la policía federal, así como de todos los efectivos marinos y militares de Guerrero.

Contra lo que podría suponerse, la estrella de Saavedra no se apagó después de la administración peñanietista. Primero, porque el general Cienfuegos lo propuso ante Andrés Manuel López Obrador como su mejor carta para sucederle y, segundo, porque el general Luis Cresencio Sandoval, una vez al frente de la Defensa, le entregó la muy importante responsabilidad de dirigir el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas (el ISSFAM).

Si ni Cienfuegos ni Sandoval sabían de las sombras que volaban sobre la reputación de Saavedra, se está ante un Ejército inconstitucional cuya fuente es una ineptitud descontrolada. En cambio, si sí lo sabían, se trataría de una cuestión que pone en riesgo permanente a la seguridad nacional ya que hoy las Fuerzas Armadas tienen mucho mayor poder en comparación con el que tenían cuando Saavedra ocupó cargos relevantes en Guerrero.

José Rodríguez Pérez –que era coronel cuando habría ordenado el asesinato de los normalistas– también fue ascendido al año siguiente de que cometiera ese presunto delito.

De acuerdo con las acusaciones que pesan en su contra, provenientes de las investigaciones celebradas por la Comisión presidencial para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, setenta y dos horas después de la noche trágica, Rodríguez Pérez habría recibido información de que algunos jóvenes normalistas estaban retenidos en una bodega de Pueblo Viejo, en las afueras de Iguala.

Según evidencia aportada a la Fiscalía General de la República este general habría ordenado “arreglar el problema” arrebatando la vida de esas personas para luego desaparecer sus restos.

Es difícil creer que Rodríguez Pérez hubiese actuado a espaldas del general Saavedra y todavía más complicado que el fatal desempeño del jefe de la zona militar de Chilpancingo hubiese pasado desapercibido para sus superiores.

Cabe recordar ahora la energía rabiosa con la que ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, trató de impedir que las investigaciones sobre el caso Ayotzinapa se aproximaran a sus subordinados.

Esta narración exhibe las dos versiones del Ejército que hoy se estrellan dentro de nuestra cabeza: la constitucional y la inconstitucional, la del discurso y la de los hechos, la del general Cresencio Sandoval y la de los generales Alejandro Saavedra y José Rodríguez Pérez. (Ricardo Raphael, Milenio, Política,p.12)

México SA

México llama a detener la guerra // Grupos de poder atizan el conflicto // Viola pactos diplomáticos la OTAN

Plantea el presidente López Obrador que es necesario preguntarnos si no se pudo evitar la guerra (en Ucrania) y si la Organización de Naciones Unidas y los políticos de las principales potencias no fallaron en la responsabilidad de promover el diálogo entre las partes para resolver pacíficamente la controversia. Nada o muy poco se ha hecho en ese sentido: la ONU permanece inactiva y como borrada, presa de un formalismo y una ineficacia política que la deja en un papel meramente ornamental, en medio del “reprobable proceder de las grandes potencias que, de manera explícita o silenciosa, se posicionan ante el conflicto sólo para servir a sus intereses hegemónicos”.

Por lo anterior, el mandatario anunció que en los próximos días, México presentará, en el marco de la Asamblea General de la ONU, una propuesta para “buscar con urgencia un acuerdo para detener la guerra en Ucrania y lograr una tregua de cuando menos cinco años en favor de la paz entre todas las naciones, para dedicar todo ese tiempo a enfrentar los grandes y graves problemas económicos y sociales que aquejan y atormentan a los pueblos del mundo”.

De entrada, la guerra era evitable si las potencias occidentales (Estados Unidos y sus marionetas europeas) hubieran respetado los acuerdos de altísimo nivel pactados con la Unión Soviética, primero, y Rusia, después, mediante los cuales las primeras se “comprometían” a no extender “ni una pulgada” su poderío militar, por conducto de la OTAN, hacia el este, es decir, hacia las fronteras rusas.

En los estertores de la Unión Soviética, ello fue negociado entre Mijail Gorbachov y Ronald Reagan, primero, ratificado por George Bush padre, después, y más adelante con el impresentable Boris Yeltsin, ya como Rusia: la OTAN, geográficamente, no se movería hacia el este. Ese fue el “compromiso” y la “garantía”, en medio de la caída del Muro de Berlín, el desmoronamiento del bloque socialista, la caída de la URSS y el “fin” de la guerra fría (en febrero de 1991 desapareció el Pacto de Varsovia, contraparte de la organización atlántica).

En los hechos, de 1990 (con la “reunificación” alemana) a 2020 catorce países del ex bloque socialista (el este europeo) fueron incorporados oficialmente a la OTAN, con lo que este aparato militar controlado por Estados Unidos no avanzó “una pulgada”, sino cientos de kilómetros hacia el punto geográfico que se había “comprometido” a respetar.

En 2008 Ucrania y Georgia –ex repúblicas soviéticas– solicitaron formalmente su ingreso a la OTAN, y en ambos casos, hasta ahora, la adhesión está en veremos, sobre toda la del primer país citado, controlado por los neonazis que en 2014 dieron un golpe de Estado, con el apoyo de Estados Unidos. Así, Occidente no sólo violó los acuerdos, sino que estimuló la guerra.

Si Estados Unidos y sus aliados europeos hubieran cumplido los acuerdos diplomáticos, la guerra en Ucrania ni lejanamente hubiera estallado. Al mismo tiempo, si Washington se hubiera abstenido de enviar miles de millones de dólares en armamento a Ucrania (sin duda un jugosísimo negocio para la industria privada militar de ese país), probablemente una paz negociada hubiera llegado prácticamente de inmediato. Vamos, ni siquiera se hubiera disparado la primera bala. Pero como el hubiera no existe, el conflicto bélico se ha prolongado por casi siete meses.

Además, a Washington y sus “aliados” no se les ocurrió mejor idea que aplicar múltiples “sanciones” a Rusia que de inmediato impactaron brutalmente … en las propias economías estadunidense y europeas, y de ahí a todo el orbe, generando crisis por doquier: energética, alimentaria, inflacionaria, etcétera, etcétera, que no tiene visos de solución, porque Estados Unidos, día tras día, atiza la guerra en su afán de conservar su ya destartalada hegemonía.

Bien lo subraya el presidente López Obrador: “grupos de interés, situados en posiciones de poder gubernamental o económico, se esmeran en conducir la política hacia el conflicto armado. Y una vez cometido este error, en lugar de enmendarlo, optan por profundizarlo sin que les importe el sufrimiento que infligen a la humanidad ni el daño que causan a la estabilidad de las naciones y al bienestar de las sociedades”.

Las rebanadas del pastel

Lo dijo Vladimir Putin en diciembre de 2021: “cualquier movimiento de la OTAN hacia el este es inaceptable. Es una cuestión de seguridad. ¿Qué pensarían los estadunidenses si, por ejemplo, decidiéramos desplegar misiles en sus frontera con Canadá y México?” (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p.20)

Un mundo sin reyes ni reinas

Isabel II tuvo una vida de cuento. Pero hay que tener mucho cuidado con los cuentos de reinas y reyes. Independientemente de sus grandes logros profesionales y políticos durante siete décadas, y del enorme sacrificio personal, Elizabeth Alexandra Mary Windsor nació como princesa (de York) y se convirtió en reina en 1952 por el simple hecho de haber nacido dentro de la familia real británica. Nada más.

Ninguna otra niña en ninguna otra parte del mundo podría haber tenido esa posición. Solo ella. Lo obvio: ese título no se lo ganó, le tocó. Lo heredó.

Ante ese gigantesco privilegio, el argumento en este 2022 es sencillo: no más reyes ni reinas. No los necesitamos. Son un mal precedente en sociedades que buscan mayor igualdad. Cuestan mucho. Y todo lo que hacen lo puede realizar perfectamente un civil.

A pesar de lo anterior, todavía hay 56 países que forman parte de una alianza voluntaria con Gran Bretaña (Commonwealth) y 14 que son monarquías constitucionales. Pero ya no tiene mucho sentido, por ejemplo, que un país como Antigua y Barbuda, en el Caribe, tenga ahora a Carlos III como rey. Por eso su primer ministro, Gaston Browne, anunció un plebiscito para convertir a las islas en una república en los próximos tres años. Barbados, por su parte, se convirtió en una república a finales del 2021 y en Jamaica hay un fuerte movimiento para hacer lo mismo.

Ese es el futuro: un mundo con menos monarquías.

Una encuesta de YouGov sugiere que el apoyo a la monarquía aumenta con la edad. El 74 por ciento de los mayores de 65 años cree que es algo bueno para Gran Bretaña, mientras que solo el 24 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 años cree lo mismo.

Traducción: lo moderno es no ser, en lo posible, súbdito de un rey.

En un planeta cada vez más diverso, multiétnico y multicultural, hemos educado a nuestros hijos e hijas a luchar por lo que quieran, no a pensar que se lo merecen por herencia o por nacimiento. Es la meritocracia y el premio del esfuerzo como objetivo, independientemente de las enormes desigualdades y desventajas con que crecen millones de personas.

A pesar de lo que pudiera parecer algunos días, el mundo avanza hacia sociedades más abiertas, democráticas y meritocráticas. La mitad de los países en el 2017 eran democracias, según el Centro Pew, frente a solo el 24 por ciento en 1977. Y aunque algunas monarquías caen dentro de la definición técnica de democracia, un rey o una reina está -en papel- como jefe de Estado.

El ideal no es la monarquía. El acta de independencia de Estados Unidos tiene, desde mi punto de vista, una de las frases más contundentes jamás escritas: “Todos los seres humanos fueron creados iguales”. Y responde perfectamente a una nueva nación que surgía en 1776 en oposición al entonces rey de Inglaterra. El mensaje fue clarísimo: en este país ya no gobierna el rey.

La lucha por la independencia de México, como muchas otras, fue para liberarse de la monarquía española y estableció, como lo indica la siempre útil edición de la Historia mínima de México, de El Colegio de México, que “la soberanía reside originalmente en el pueblo”. No en el rey o en el virrey. Y esa simple pero poderosa idea cambió la historia de los mexicanos.

Por ahora, la monarquía británica no corre ningún peligro. El juego de la monarquía es la permanencia. Durante siglos ha perfeccionado el arte de sobrevivir políticamente. Así que lo único que les queda a algunos países que quieren un destino distinto -como lo hizo Barbados- es romper con los monarcas.

Durante los últimos días, dentro y fuera del estudio de televisión, he aprendido muchísimo de la extraordinaria vida de la reina Isabel II, de su carácter moral, su benevolencia, su devoción por los otros y su punzante sentido del humor. La serie de Netflix The Crown ha sido fundamental para humanizar al personaje. Y soy absolutamente respetuoso de los que prefieren ser súbditos en un reinado.

Pero estoy convencido de que un mundo sin reyes y reinas es mucho mejor. Más libre, más democrático, más diverso, más igualitario. Hay que apostar por el mérito, el talento y el trabajo, no por la herencia. Por nuestros hijos y por las nuevas generaciones, ya es hora de que empecemos a contar los cuentos al revés. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)

Linotipia / Jefe de jefes

Hace cinco años, entrevisté a un alcalde en un municipio remoto del Triángulo Dorado, una zona montañosa entre Sinaloa, Durango y Chihuahua. El municipio tenía cientos de rancherías y menos de cien policías. Para llegar de un extremo a otro del territorio comandado por el alcalde, debían andarse en coche unas 12 horas, por caminos escarpados, solo un puñado con asfalto.

Mi reportaje buscaba entender cómo los traficantes de drogas lograban enviar la marihuana en avión hasta sus clientes en Estados Unidos. La respuesta me la explicaron con una hoja de papel, en la que mis fuentes detallaron cuánto costaban las semillas, el mantenimiento de los cultivos, el empaquetado, el soborno a los militares y el envío en avionetas.

Ese mismo alcalde me contó que había invitado a la persona que compraba la mayor parte de la droga a los productores locales -el jefe, le llamaban allí- al ayuntamiento la noche del 15 de septiembre. El alcalde me dijo que quienes cuidaban allí eran los traficantes, quienes se encargaban de mantener a raya el robo común, quienes vigilaban que no hubiera secuestros, porque él no tenía personal ni presupuesto suficiente.

En la cima de una montaña, donde estaba la pista de despegue de las mercancías, vimos una base militar. Nunca pudimos comprobar los sobornos, pero vimos cómo habitantes y militares convivían, a unos metros de donde se alzaban unos imponentes cultivos de marihuana.

Recordé aquella cobertura esta semana, cuando escuché de nuevo, ahora en la Ciudad de México, una canción de Los Tigres del Norte, un grupo predilecto entre las fuentes que entrevisté en el triángulo. En el Zócalo sonó “Jefe de jefes”, una canción que en la narcocultura mexicana se asocia con Miguel Félix Gallardo. Una parte de la prensa y de la oposición dijo que esta era la prueba más reciente de que el gobierno obradorista tiene un pacto con el narcotráfico, horas después de que el Presidente pidió a su secretaria de Seguridad que explicara en conferencia los problemas de salud de Gallardo, quien busca prisión domiciliaria.

Claramente, una canción en el Zócalo no es prueba de un pacto mafioso. Pero vale la pena preguntarse qué más está pasando en esta administración, respecto a los traficantes y los militares.

En los últimos meses, hemos visto reportes crecientes de jefes mafiosos reuniéndose con políticos de Morena en fiestas y eventos. Hemos visto reportes sobre cómo los traficantes están controlando más actividades económicas como la agricultura y la pesca en amplias zonas del país, desde Michoacán hasta Baja California. Hemos visto, después del terror del culiacanazo, más narcobloqueos en otras ciudades. Hemos seguido documentando abusos de militares contra civiles, pero también casos de militares desarmados por delincuentes en zonas controladas principalmente por Jalisco Nueva Generación.

El gobierno ha fortalecido al Ejército, le ha dado más dinero, armas y ha retomado la estrategia calderonista de ir por algunos jefes, pero continúa sin avanzar en investigaciones que desmantelen las finanzas de las estructuras criminales o las redes de lavado de dinero que operan en la economía formal de México.

Esta semana, me reuní con varias fuentes de seguridad en Washington para hablar sobre el narcotráfico y la militarización. Les pregunté qué ha cambiado en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, considerando que él llegó al gobierno en medio de una crisis de seguridad que inició mucho antes de su mandato.

Hay mayor control del narcotráfico sobre políticos locales, sobre la economía formal y otras actividades no relacionadas con las drogas, me dijeron. La estrategia obradorista trata a los traficantes como si fueran jefes pacíficos, no interesados en política, que tomarán acuerdos entre ellos. Pero los traficantes mexicanos de hoy no son los de la época del “jefe de jefes”. Los de hoy son organizaciones transnacionales, con presencia en cinco continentes, armas de alto poder, una estructurada y potente red de control político, económico y de lavado de sus ganancias.

Necesitamos en México una conversación mucho más seria y urgente sobre el narcotráfico. Esa conversación no pasa por las conspiraciones políticas ni las canciones en el Zócalo, sino por un análisis mucho más puntual, que la oposición mexicana no ha hecho. (Peniley Ramírez, Reforma, Opinión, p.8)

Arsenal / La guerra de Layda vs. la alcaldesa de Campeche

Biby Karen Rabelo de la Torre es la alcaldesa de Cam­peche. Pertenece al MC. Vino a la Ciudad de México para, entre otras cosas, denunciar malos tratos y persecución política por parte de Layda Sansores, quien la acusa de “lavado de dinero”.

En San Lázaro, donde charlamos con ella después de una reunión que sostuvo con diputados de la bancada naranja, nos contó que hace dos semanas detuvieron su camioneta.

Le dijeron que tenía reporte de robo. Bajaron al perso­nal que la tripulaba. Biby no iba a bordo. Estaba a la vuelta de su casa. Tenía miedo de que le pudieran sembrar algo. “El fiscal Renato (Sales) arma expedientes de la noche a la mañana para perseguir enemigos políticos”, asegura.

Y más: “Layda realmente no ganó en Campeche y al final le dieron la gubernatura. Pensé que, cuando llegara, íbamos a trabajar bien. No me ayuda, porque somos de otro partido, pero que tampoco ponga piedras en el camino. Y las ha puesto desde el día uno.

“Nosotros seguimos trabajando, aguantando, pero eso sí hace que en Campeche la gente no esté bien. Debemos dedicarnos a gobernar y dar resultados y no a perseguir a nuestros enemigos políticos”.

A la alcaldesa le cerraron también la farmacia comunita­ria. La Fiscalía local intervino con el tema de un pleito entre particulares. Desalojaron el edificio sin ningún documento, sin orden de un juez.

Esta farmacia presta servicios de salud, medicamentos a hipertensos y diabéticos, lentes gratuitos. “Es para abonar en el tema de salud, porque no hay medicamentos, no hay tratamientos, no hay médicos, no hay nada en los centros de salud”, explica.

En Campeche, reitera, se usa todo el poder no sólo para ir en contra del derecho fundamental de la gente: la salud, sino para la persecución política, para afectar a cientos de campechanos.

“Se dedican al chisme, cero trabajo, cero obras, cero em­pleo, cero medicinas. Yo como alcaldesa represento al mu­nicipio. Estoy en contacto con la gente. Es delicado. Ellos no entienden que, al seguir haciendo esto, no me perjudican a mí, sino a la gente”, puntualiza.

Rabelo de la Torre pide la intervención de López Obrador para que Layda cese de hostigarla. “Si el Presi­dente no hace nada, quiere decir que avala arbitrariedades e injusticias”, subraya.

Va a proceder legalmente. Sabe que en la Fiscalía y en Seguridad Pública local será difícil. Las controla Layda. Piensa en una denuncia en Derechos Humanos y en subir­lo “a otras instancias”.

*La semana que entra sabremos si a la alianza Va por Mé­xico le queda una oportunidad de sobrevivencia. La minuta que prolonga la permanencia de las Fuerzas Armadas hasta el 2028 se vota en el Senado.

El pronóstico es que no va a alcanzar la mayoría ca­lificada (dos tercios), a pesar del cabildeo del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, las llamadas de gobernadores, y las encerronas de Ricardo Monreal con los coordinadores parlamentarios del PAN, PRI, PRD.

“Siento que están en su papel de oposición, más cerra­dos o más decididos en una posición que ellos creen es la correcta. Estamos intentando abrir el debate para explicar­les la necesidad que tiene el país de discutir y de implemen­tar medidas convenientes”, reconoció Monreal.

El lunes a las cinco de la tarde se convoca a las dos comi­siones dictaminadoras: Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda. Ambas se van a declarar en sesión permanente.

Si se logra un acuerdo y se aprueba el mismo lunes, el martes se subiría en primera lectura y el miércoles llegaría al pleno para su discusión y votación.

Eso sólo si logran convencer a senadores del PRI de que voten a favor de la iniciativa de la diputada Yolanda de la Torre, militante del tricolor. Si lo logran, sería el funeral de la coalición.

Pero se ve poco probable. Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador de la bancada tricolor en la Cámara alta, es muy crítico de la postura de Alito Moreno.

Si la iniciativa no pasa sería oxígeno puro para la alianza. La “moratoria constitucional” no se violaría.

Aunque no veo con quién van a negociar el PAN y el PRD. Ya dijeron públicamente que nada quieren con el dirigente nacional del PRI que los traicionó. No es confiable, ni res­peta su palabra, dicen. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p.4)

Retrovisor / La oposición se la juega en el Senado

“Alito no es el PRI”, repiten como mantra quienes aún quieren salvar la coalición Va por México.

Esperan que en las próximas horas los priistas afines a Miguel Osorio echen por tierra la reforma constitucional que liberó a Alejandro Moreno de la amenaza gubernamental de desafuero y cárcel.

Pero PAN y PRD deberán prepararse para un escenario en el que la dirigencia priista también se salga con la suya el próximo miércoles 21 de septiembre en la votación del Senado, rom­piendo la cohesión del bloque de contención, como ya sucedió en la Cámara de Diputados este miércoles 14 con la coalición legislativa opositora.

En el Senado, PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano y Blo­que Opositor suman 53 votos. De manera que los 75 de Morena y sus aliados resultan insuficientes para aprobar una reforma constitucional que requiere de la denominada mayoría califi­cada, consistente en las dos terceras partes de los legisladores presentes en el pleno.

El problema para la oposición es que ahora mismo están en la mira del gobierno y de Morena una docena de senadores de sus bancadas que pueden doblarse ante promesas partidistas o la presión de sus gobernadores e incluso ante el amago de que se les reactiven expedientes.

De ahí que algunos pueden faltar a la sesión del día 21, votar a favor o en abstención. Todo se contabiliza en la matemática parlamentaria que ahora mismo hacen Alito, la Secretaría de Gobernación y el jefe de la mayoría morenista en la Cámara alta, Ricardo Monreal, para conseguir los 10 de oposición requeridos y conseguir los 85 votos equivalentes al 66. 4% del pleno, si es que asisten los 128.

Es raro un quórum total. El 21 de febrero de 2019 acudie­ron 127 senadores para aprobar el decreto de la creación de la Guardia Nacional, el mismo que ahora se busca modificar en su Quinto Transitorio para que el plazo de la participación militar en ese cuerpo policial –que originalmente sería civil– sea pro­longado cuatro años más y no concluya en 2024.

En el hipotético caso de que se repita esa asistencia de 127, se requerirían 84 votos para la mayoría calificada, es decir, 9 sena­dores de oposición agregados a los 75 de la autoproclamada 4T.

¿De dónde pueden salir? De los 13 de la bancada del PRI que coordina el senador Osorio. Porque, si bien Marko Cortés y Jesús Zambrano ya le perdieron la confianza a Alejandro Moreno, los priistas le siguen creyendo y ahora mismo se habla hasta de 5 senadores que podrían votar a favor de la prolonga­ción de la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de segu­ridad hasta 2028, favoreciendo así la expectativa del dirigente de cumplirle al ciento por ciento al gobierno.

Los votos dudosos podrían recaer en Manuel Añorve, Carlos Aceves, Verónica Martínez, Ángel Yáñez y Mario Zamora.

En algún momento hubo dudas sobre el senador mexiquen­se Eruviel Ávila, pero las disipó el voto en abstención de la diputada Ana Lilia Herrera, aspirante a la gubernatura en el Estado de México, donde una definición de ese tipo, según los códigos atlacomulquenses, siempre se toma en consulta con el gobernador. También pueden salir del PRD, si prosperan las presiones hacia sus tres senadores: Miguel Mancera, Antonio García Conejo y Juan Manuel Fócil. Aunque se prevé que el dirigente del partido, Jesús Zambrano, les pedirá que salven a la coalición, bajo la certeza de que en las próximas horas se define el futuro electoral aliancista.

En la pepena de los votos faltantes para la 4T, que cabildea como suya la propuesta priista que salvó a Alito, se barajan per­files de Movimiento Ciudadano susceptibles de un apretón: Noé Castañón, Antonio Gama y Gloria Núñez. Pero en la bancada del partido que conduce el senador Dante Delgado resulta im­perdonable voltear banderas en definiciones de principio. Así que desde ya podría descartarse cualquier resta entre sus 12 representantes.

Y en el caso de los 21 del PAN, todos le han dicho a Julen Rementería “cuenta conmigo, coordinador”. Mas en los cálculos morenistas no descartan aplicar la judicialización de la políti­ca –esa ruta que tan bien saben cruzar– contra Ismael García Cabeza de Vaca.

Incluyen, además, en la lista de ausencias o abstenciones convenientes al panista de Yucatán Raúl Paz Alonso. Pero en las cuentas opositoras lo consideran un seguro voto en contra, porque saben que quiere saltarse a MC y ahí no sería bienve­nido si favorece lo que en el bloque de contención hoy es una consigna: los militares no deben quedarse en la Constitución.

Del Grupo Plural, los cuatro votos van en contra.

De manera que la suerte de Va por México o de una eventual reconfiguración sin el PRI o sólo con parte de éste hacia una futura coalición con Movimiento Ciudadano desde el Senado, quedará sellada en las próximas horas.

Por lo pronto, el senador Monreal admitió ayer estar batallan­do como nunca para sensibilizar a unos coordinadores de opo­sición “cerrados” y “decididos” a ejercer su veto constitucional.

Frente a la incertidumbre parlamentaria, lo único que queda claro es que, para Marko Cortés y Jesús Zambrano, con Alito todo se acabó. “Con él, ni a la esquina”. De manera que la coalición que iba por México ya no va, en tanto continúe Alejandro Moreno en una presidencia que terminaría dentro de 11 meses.

Demasiado tiempo para una oposición a la que ahora le urge saber si hay PRI más allá de Alito.

Ésa es la incógnita que despejaremos el miércoles. (Ivonne Melgar, Excélsior, Nacional, p.9)