Opinión Migración 180922

Avelino

Avelino opera uno de los pilares del éxito de la migración mexicana a Estados Unidos, la organización. El punto es reunirse entre los paisanos, sean de una localidad o de un estado, con propósitos sociales o culturales. Zacatecanos, Michoacanos y Guanajuatenses tienen la costumbre de hacerlo desde hace muchos años.

Las federaciones, los clubes de oriundos, las asociaciones son formas de congregarse, definir propósitos comunes y empeñarse en su esfuerzo, sea en defensa de sus intereses laborales o migratorios, ya sea para mejorar las condiciones de vida allá o en sus comunidades de origen.

Es el caso de Fuerza Migrante, una sólida agrupación, originalmente de poblanos, que tiene su eje de operaciones en la región de Nueva York. El señor Avelino Meza es uno de sus dirigentes, originario de Zacatecas y avecindado desde joven en Gómez Palacio, Durango.

Con una sólida preparación decidió emigrar a Estados Unidos. Allá se reunió con otros paisanos y han organizado una Universidad del Migrante, así como una vasta plataforma que en la práctica atiende al día las necesidades de los migrantes que se acercan, resolviendo sus asuntos, dándoles consejería y haciendo un frente político contra las autoridades norteamericanas que se exceden en sus funciones o violentan los derechos humanos de los paisanos.

La Universidad del Migrante es un proyecto binacional orientado a quienes ya están allá, atenderlos para que certifiquen sus competencias según los estándares de EU y mejoren su desempeño laboral. También, la Universidad abrirá las puertas a quienes tienen una educación incompleta en cualquier nivel educativo.

El proyecto parte de un campus en nuestro país —ya operando en Puebla— y otro espejo en los Estados Unidos. La UFM se ancla con instituciones académicas de ambos lados de la frontera e incorpora experiencias exitosas de los dos países. Avelino es el secretario general de FM y el brazo operativo de la misma en territorio nacional. (Antonio Meza Estrada, El Heraldo de México, Orbe, p. 11)

Templo Mayor

NADA BIEN cayó en Ucrania la propuesta de Andrés Manuel López Obrador para supuestamente lograr la paz en ese país invadido por Rusia desde el 24 de febrero.

EL POLÍTICO Myjailo Podolyak, asesor del presidente Volodymyr Zelensky, respondió en Twitter con un mensaje duro y directo.

EL TAMBIÉN periodista, quien ha participado en las negociaciones de paz con el gobierno ruso, opinó que los “pacificadores” que usan la guerra para hacer relaciones públicas lo único que provocan es sorpresa.

DESPUÉS, preguntó a López Obrador si su plan es mantener a millones de personas bajo ocupación, elevar el número de entierros masivos y darle a Rusia tiempo para renovar reservas antes de su próxima ofensiva, para rematar diciendo al mandatario mexicano que, entonces, su “plan” es un plan ruso.

TANTO que le gusta a AMLO citar refranes y parece que no se sabe el que dice: “Quien se mete de redentor, acaba crucificado”. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Frentes Políticos

  1. Acción y reacción. Más rápido de lo que se esperaba, Ucrania dio señales hacia la propuesta emitida por Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. El asesor principal del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, respondió tras el anuncio del plan de paz mundial ante la ONU. En su cuenta de Twitter, Mykhailo Podolyak señaló que los “pacificadores, que usan la guerra como tema para sus propias relaciones públicas sólo causan sorpresa”. López Obrador planteó formar un comité de diálogo y paz, integrado por Narendra Modi, primer ministro de India, el papa Francisco, en representación del Vaticano, y António Guterres, secretario general de la ONU. Las propuestas están en la mesa, si no las quieren analizar, allá ellos. Aquí se cumplió. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 15)

La inmaculada percepción

Lo había adelantado y lo cumplió, el presidente Andrés Manuel López Obrador propuso en el discurso que dio el 16 de septiembre un acuerdo urgente para detener la guerra en Ucrania. Tuvo que venir el de Macuspana a enmendarle la plana a la ONU, a la que le recriminó que permaneciera inactiva y “como presa de un formalismo y una ineficacia política que la dejan en un papel meramente ornamental”.

El Ejecutivo fue más allá y propuso que se hiciera “una tregua de cuando menos cinco años en favor de la paz entre todas las naciones”, y que se constituya “de inmediato un comité para el diálogo y la paz”, integrado por el papa Francisco, el primer ministro de la India, Narendra Modi y el secretario general de la ONU António Guterres; en efecto, lo propuso después de llamarlo “florero”.

Pero para ser Nelson Mandela, Mahatma Gandhi o cualquier otro líder mundial que haya pedido la paz, se requiere algo más que tener una licenciatura en Ciencias Políticas y ufanarse que lo suyo no son los viajes al extranjero; se necesita un profundo conocimiento de geopolítica, relaciones internacionales, política exterior, seguridad y comercio internacional, entre otros campos.

De lo contrario, vienen a corregirlo los que sí pueden diferenciar entre una propuesta populista y propagandística y un plan de pacificación. Es por ello que, vía Twitter, Myjailo Podolyak, asesor del jefe de la oficina del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, le respondió: “Los ‘pacificadores’ que usan la guerra como tema para sus propias relaciones públicas sólo causan sorpresa. @lopezobrador_ ¿su plan de mantener a millones bajo ocupación, aumentar el número de entierros masivos y dar tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva? Entonces su ‘plan’ es un plan (bandera rusa)”. Ouch y requeté ouch.

López Obrador no aprende, cuando encabezó en noviembre del año pasado la sesión del Consejo de Seguridad propuso el Programa Mundial por la Fraternidad y el Bienestar, en el que las personas más ricas y las empresas más grandes donaran 4% para acabar con la pobreza mundial. Ahí, entre risitas condescendientes, le dijeron que era muy bonito el plan, pero no era el espacio para proponerlo.

Más de uno le ha mandado las más sinceras condolencias al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, a quien le tocará ir a hacer el oso ante la ONU para proponer el plan de paz en Ucrania. Lo que hay que hacer para mantenerse como corcholata.

Pero, mientras el canciller seguramente deberá respirar profundo y ver al cielo con los ojos en blanco, la verdad es que en México miles respiraron aliviados, pues, que el presidente se entretuviera en un conflicto internacional, evitó alguna ocurrencia que afectara al país.

El morenista había amenazado con envolverse en la bandera de la soberanía y echarle bronca a Estados Unidos y como con el mandatario nunca se sabe, en una de ésas hasta le declara la guerra en nombre de México a España porque nunca le llegó la disculpa que le pidió.

Afortunadamente, el tabasqueño decidió compartir con el mundo “su sensibilidad” y “su experiencia” para resolver conflictos armados. En México, por ejemplo, su estrategia de abrazos, no balazos ha pacificado al país  y no existen masacres ni asesinatos. No hay narcobloqueos ni desaparecidos, tampoco guerra entre cárteles y ataques a la población civil.

Es esa calidad moral lo que lo mueve a centrarse en el conflicto de Ucrania y Rusia. Su siguiente paso, seguramente, será exigir que se cree inmediatamente una comisión para terminar con las enfermedades y las pandemias, incluso tendrá la generosidad de compartirles el modelo que ha usado para el Insabi. (Vianey Esquinca, Excélsior, Nacional, p. 17)

Sacapuntas

Apretada agenda de Ebrard

Días ajetreados está teniendo el canciller Marcelo Ebrard. Ayer llegó a Reino Unido para representar a México, este lunes, en los funerales de la reina Isabel II. El miércoles volará rumbo a New York, donde asistirá a la Asamblea General de la ONU y dará a conocer la propuesta del presidente López Obrador para el cese de hostilidades entre Rusia y Ucrania. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA2, p. 2)