Una testigo que viajaba en el autobús del que fueron bajados 22 migrantes por hombres armados aseguró que en un retén ubicado antes del lugar donde se los llevaron, las autoridades del Inami no detectaron a los extranjeros, por lo que los dejaron ir.
De acuerdo con el periodista Armando Orta —quien recogió los testimonios de pasajeros que viajaban en el autobús de la empresa Transpais—, en esa carretera hay retenes que apoyan para evitar la delincuencia y ubicar a migrantes que no cuenten con la documentación adecuada para transitar por el país; sin embargo, las autoridades que se encontraban entre ellos no detectaron nada irregular al revisar a los pasajeros del autobús del que más adelante bajaron a los centroamericanos.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río, para Imagen Radio, el periodista de Noticias 24/Siete señaló que la testigo que entrevistó le indicó que en el retén conocido como La Coma, los pasajeros y sus pertenencias fueron revisados por las autoridades del lugar ese jueves 7 de marzo, alrededor de las 12:55 horas. La entrevistada “refiere que, en ese punto, conocido como La Coma, fueron bajados del autobús… bajan su equipaje para ser revisado y vuelven a subir al autobús.
Ahí es donde intervienen elementos federales y funcionarios del Instituto Nacional de Migración (Inami). Ella refiere que los migrantes bajaron como los demás pasajeros del autobús y nadie los abordó más allá, cuando funcionarios del Inami pudieron haber sospechado algo”, indicó.
En tanto, otros testimonios recogidos por el periodista tamaulipeco apuntan a que puede ser posible la hipótesis del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, sobre la contratación de polleros o miembros del crimen organizado para pasar migrantes a EU, una de las principales líneas de investigación por la desaparición los 22 centroamericanos en el tramo carretero Reynosa-San Fernando, a la altura del ejido Palo Blanco.
“Apunta a algo posiblemente acordado, donde son muy específicos en decir que no hubo resistencia de parte de los migrantes. Que solamente se les nombró por país. Al mencionar Honduras y Guatemala los pasajeros se pusieron de pie.
Accedieron a bajar del autobús y abordaron camionetas que traían los sujetos armados”. Indicó que, al menos, la descripción que hicieron los pasajeros que iban en ese transporte “sí apunta a algo ya posiblemente acordado”, insistió.