Opinión Migración 041022

Rozones

Focos amarillos en migración

La migración, causada por temas económicos y políticos, sigue imparable y con reportes de aumento en el último cuarto del año. Hecho que, además, incrementa las acciones de criminales que se dedican al traslado de personas. Ayer, por ejemplo, un campamento oculto de resguardo de extranjeros irregulares fue localizado y desmantelado en Las Choapas, en Veracruz. Se trató de un hecho que confirmó el modus operandi del que se ha dado cuenta en estas páginas: ahora los traficantes resguardan a las personas en grandes espacios, incluidas bodegas, para esperar el momento de llevarlas hacia la frontera norte, muchas veces hacinadas y en condiciones infrahumanas. Hay quienes consideran que es momento de ampliar las acciones contra esos grupos criminales, para evitar tragedias como las que ya han ocurrido. Ya se verá. (La Razón, La dos, p. 2)

Recuento de los daños // DeSantis, fly them back!

El 14 de septiembre, un grupo de 48 migrantes llegó en dos vuelos a Martha’s Vineyard, una isla de Massachusetts, al noreste de Estados Unidos. Fueron enviados ahí por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, en un acto de protesta contra las políticas migratorias de la administración de Joe Biden. ¿Quién diría que esos, y miles de migrantes más, serán necesarios para volver a poner el estado de DeSantis en pie tras el paso del huracán Ian?

Aunque los migrantes no salieron de Florida, sino de Texas, el plan de DeSantis sí contemplaba transportar indocumentados fuera de su estado. En junio firmó una partida presupuestal de 12 millones de dólares para lograrlo.

Según The New York Times, para reclutar a los migrantes, DeSantis envió desde Tampa a Texas a una mujer llamada Perla Huerta. Ella convenció, o engañó, a los migrantes solicitantes de asilo de Venezuela para ser transportados a la ciudad santuario, donde no se les persigue por su estatus migratorio.

DeSantis se ha quejado de la llegada de millones de migrantes indocumentados durante la administración Biden, pero hoy los necesita. La devastación que dejó Ian requiere de mano de obra para reconstruir calles, puentes, casas y negocios. Y de inmediato necesita de su ayuda para que encabecen las labores de remoción de escombros.

De hecho, entre quienes desde esta semana hacen esos trabajos ya hay migrantes indocumentados. Muchos de ellos mexicanos y centroamericanos, como José María y Marcelo, quienes orgullosos de lo que están haciendo para dejar limpios los jardines de las mansiones de Naples, me dijeron que “la gente latina está al pie del cañón para limpiar todo”.

La tarea monumental de poner en pie lo que se destruyó y reconectar las islas que quedaron aisladas, como Sanibel, debe contribuir al debate para garantizar una estadía legal a los migrantes que ya están en Estados Unidos, que serán fundamentales en los trabajos de reconstrucción. Ellos merecen un buen trato y garantías laborales para evitar abusos. Tal vez esos 12 millones de dólares disponibles para sacarlos de Florida puedan ahora usarse para contratarlos y pagarles bien por su trabajo.

¿Entenderá DeSantis la importancia de esta comunidad para su estado, y para su país, o aún pretende que Perla Huerta le ayude a sacarlos de ahí? (Alejandro Domínguez, Milenio Diario, Al frente, p. 3)