Opinión Migración 281022

La Gran Carpa

Hombre fuerte

Hace unos meses se daba a conocer que el Instituto Nacional de Migración junto con AT&T México impulsaban una iniciativa para garantizar que las personas migrantes tuvieran acceso a una comunicación con su familiares durante su tránsito por el territorio nacional, hasta el momento se cuenta con 32 líneas telefónicas, con cobertura internacional en diferentes estados. Entre marzo del 2021 al 30 de septiembre del 2022 se han registrado 19,505 comunicaciones. (El Economista, El Foro, p.94)

En el peor de los mundos: venezolanos retornados a México bajo el título 42

El pasado 12 de octubre, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció un nuevo programa para personas de nacionalidad venezolana que desean solicitar asilo político en ese país.

La medida es buena, muy parecida al programa Uniting for Ukraine —Unidos por Ucrania—, que consiste en solicitar asilo en EU vía internet y en cualquier punto donde se encuentre la persona. Esta modalidad ha sido, por mucho tiempo, demandada por académicos, organismos internacionales y ONG, porque evita que el migrante o refugiado tenga que desplazarse hasta la frontera de México con EU, evitando riesgos en su integridad física y patrimonial. Pero en el caso Venezuela, el programa llega demasiado tarde, es excluyente y tiene muy poco alcance.

Llega demasiado tarde, porque según datos de la ONU, más de 6 millones de venezolanos abandonaron su país, la mayoría ha sufrido estragos y hasta la muerte durante la huida y tránsito. Muchos se vieron obligados a atravesar caminando la Selva del Darién —frontera entre Panamá y Colombia—, al no haber transporte terrestre, sólo aéreo o por mar. Los migrantes se enfrentan a animales salvajes, ríos caudalosos y grupos criminales que violan a las mujeres, roban y extorsionan. Datos de la Organización Internacional para las Migraciones indican que al menos 30 personas han muerto en esa ruta migratoria en lo que va de 2022.

 

Es excluyente, porque sólo aplica a venezolanos que no hayan sido deportados en los últimos 5 años; que no tengan la condición de refugiados en otro país; hayan ingresado a México de manera regular y antes de la fecha del anuncio del programa ; deberán ingresar a EU sólo por avión; entre otros.

Tiene poco alcance, porque de acuerdo con el comunicado de DHS, el programa da beneficio a los primeros 24 mil venezolanos registrados, muy limitado, en Colombia hay 2.5 millones según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, de los cuales muchos querrán aplicar a este beneficio.

El anuncio del DHS menciona que llegó a un acuerdo con el gobierno de México para retornar a venezolanos por territorio mexicano bajo el título 42, medida de salud pública con más de dos años de aplicación, evitando que las solicitudes de asilo sean atendidas, provocando deportaciones expeditas. Antes del comunicado, los venezolanos que lograban cruzar el muro fronterizo entre México y EU eran admitidos sus solicitudes de asilo, ya que no podían ser deportadas, pues EU no tiene relaciones diplomáticas con Venezuela, además, deportarlas podría poner en riesgo sus vidas ya que la mayoría huye del régimen autoritario.

Con el consentimiento del gobierno mexicano, las personas migrantes venezolanas están siendo retornadas bajo el título 42 de manera cruzada, es decir, por distintas garitas entre México y EU a las que ingresaron de manera irregular, como Tijuana, Nogales, Ciudad Juárez, Piedras Negras y Matamoros, cuyos albergues en esas ciudades se encuentran en su máxima capacidad.

Estas personas enfrentan condiciones adversas para encontrar un lugar donde puedan tener una mejor vida. De acuerdo con testimonios, no tienen pasaporte vigente para iniciar trámites migratorios y de inclusión en alguna ciudad que elijan para vivir temporal o permanentemente, porque a muchos no les dio tiempo gestionarlo por la urgencia de salir de su país por amenazas de muerte, y a otros les fue retenido por autoridades migratorias de EU.

Obtener el pasaporte venezolano será muy complicado, ya que en las ciudades fronterizas de México no hay un consulado donde realizar el trámite, lo cual implica desplazarse a la embajada venezolana en la Ciudad de México.

Los venezolanos retornados a México bajo el título 42 se encuentran en el peor de los mundos: expulsados por Estados Unidos, con un permiso migratorio mexicano que les permite estar sólo 14 días en el país y sin representación diplomática que los apoye. Lo cual parece que ni en el país de origen, tránsito y destino se visualiza un escenario esperanzador.

Esperemos que las autoridades federales de Venezuela, México y Estados Unidos encuentren una pronta solución para cambiar la situación de los migrantes venezolanos retornados bajo el título 42, que lo único que desean es una mejor vida para ellos y sus familias. (Enrique Lucero Vázquez, Excélsior, Nacional, p.8)

Gobali… ¿Qué?Dos anomalías de Marcelo Ebrard

No son buenos tiempos para una democracia cuando un funcionario gubernamental envía una carta aclaratoria al director editorial de El Economista, Luis Miguel González, para enmendar el estilo de una de mis columnas. No es una anomalía cuando se envía una carta para aclarar datos o información; sí lo es cuando se intenta delimitar el área deontológica de un analista.

“Consideramos que se debe ser cuidadoso en los trabajos de opinión en los medios de comunicación; mezclar opiniones, conceptos teóricos y anécdotas para validar una hipótesis, no contribuye a la edificación de discusiones constructivas y a informar oportunamente a la opinión pública”, indica en la carta.

El martes 18 de octubre escribí: “Gobierno de publicistas, no de funcionarios”.

La columna versa sobre el corto alcance de la supuesta política exterior feminista de SRE, y tuvo dos ejes en el que reposo mi análisis: la delineación de la política exterior la lleva a cabo el presidente AMLO. El segundo eje recoge comentarios de fuentes diplomáticas europeas.

Si el presidente AMLO no tiene articulada una estrategia de política feminista que atraviese a todas las dependencias federales, la política exterior feminista termina siendo un programa de recursos humanos de la SRE.

“Anécdotas”, las llama Marcelo Ebrard en la carta que envía a través de su área de comunicación. No hay periodismo tan rico como el que se practica sobre el campo de investigación. Las observaciones que recojo en la columna son fuentes primarias.

“Mezclar opiniones”, indica la carta. En efecto, una columna de opinión precisamente tiene esa característica. Es un ejercicio intelectual que, como vector resultante, aparece la opinión condensada.

Es claro que la redacción de la carta no es pluma de un periodista. Preocupa que un precandidato a la presidencia como Ebrard muestre rasgos que intenten enturbiar los libres terrenos para el análisis de este espacio.

En la carta de SRE señala que México es referente de la política exterior feminista. No es posible cuando la SRE guarda silencio en el caso de Pedro Salmerón, señalado por varias estudiantes como acosador sexual.

Es una anomalía cuando desde la oficina de Marcelo Ebrard le piden a periodistas como a Ricardo Raphael que revele mis fuentes de información en el noticiero de Carmen Aristegui. Así ocurrió en el 2019.

“Es amigo de Gutiérrez Canet y Martha Bárcena”, dijo. Correcto, dos queridos amigos. ¿Es delito?

El presidente López Obrador viajó a Washington para agradecerle a Donald Trump el buen trato que les dio a los mexicanos. La anécdota es real. No es fake news. Ocurrió el 8 de julio de 2020. AMLO demostró que existen múltiples realidades, o si se prefiere, ya no es necesario distinguir entre mentiras y verdades bajo el entorno de la posverdad.

Dos anomalías enrarecen el entorno. (Fausto Pretelin Muñoz de Cote, El Economista, Geo Política, p.88)