Hay una complicidad de México con Venezuela para no pedir llamado a cuentas a a embajada del país sudamericano o no se conocen acciones coordinadas a causa de la llegada masiva de migrantes indocumentados de ese país, que se manifiestan frente a la sede diplomática sin encontrar apoyo o que se dispersan en la República.
Las condiciones de pobreza y de vida en el régimen autoritario en que se convirtió la Venezuela de Hugo Chávez, que, tras su muerte, encontró continuidad en la administración de Nicolás Maduro, han propiciado la salida de más de 7.1 millones de ciudadanos, según la actualización de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), ofrecida en septiembre.
La cifra es de los últimos años, pero a Venezuela no le conviene que se den a conocer los números a nivel internacional, pues, de lo contrario, se evidencia el fracaso de gobierno. Los funcionarios venezolanos, incluyendo los que tienen acusaciones de corrupción y narcotráfico, hacen todo por rechazar los señalamientos, como Diosdado Cabello, hombre clave de Maduro.
Si Cabello dice que eso es mentira, entonces hay que creerle a la R4V, por los antecedentes que pesan en contra de ese sujeto, quien lleva más de 24 años en el primer círculo de poder, por las acusaciones serias de su relación con el narcotráfico. En un país que fabrica pobres, porque todo se basa en los programas asistencialistas, donde a los que no son consentidos les cuesta ocho mil pesos comprar la canasta de productos básicos, Cabello vive como rey.
Así, mientras más de 7.1 millones de venezolanos que se han ido, buscan sobrevivir e intentan llegar a EU, este país cierra sus fronteras, le deja todo el paquete a México, y tanto Palacio Nacional como la Cancillería mexicana se desentienden de la responsabilidad del gobierno venezolano para trabajar en acciones conjuntas para afrontar la crisis, los migrantes están muriendo de hambre o enfermedades frente a la embajada.
Los disidentes que deambulan tienen poca esperanza de una oportunidad para salir adelante, porque los disidentes de Venezuela son los disidentes de México, y porque así son los líderes autoritarios de América Latina.
UPPERCUT: Diputados del PRI andan anímicamente mal por lo que ha pasado en su partido. El sentido de las votaciones, el costo político de lo que están haciendo y los escándalos de Layda Sansores. El último de Zacatecas ya empieza a pesar y está pegando en un punto delicado, donde el líder del PRI, Alejandro Moreno, ha tenido su fuerza en la asociación con Rubén Moreira y Carolina Viggiano. Desde ahí se preguntan si Alito no entregó también a Hidalgo, traicionando a quienes le han acompañado. Según el día de la elección, cuando perdieron en ese estado, estaba Alito ahí, pero dejó a los otros dos para irse a festejar en Durango. O sea, que no pasó ese duelo con ellos. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 5)
Cuando Mario Alvarado y Diana Jiménez González del municipio de Pénjamo, me solicitaron ayuda para gestionar un apoyo urgente para su hijo Emmanuel, quien requiere de una operación delicada del corazón, sabía que la tarea no sería fácil a menos que tuvieramos el apoyo de nuestros migrantes. Gracias al espíritu de lucha de Yesenia Rojas, orgullosa guanajuatense y líder migrante desde hace muchos años, se lograron abrir puertas en Estados Unidos que parecían inalcanzables para esta familia y, que hoy, le han dado al pequeño Emmanuel una nueva oportunidad de vivir. De ese tamaño es el valor que tiene la lucha de nuestros migrantes, más allá de los números históricos de sus remesas que ya de por sí son un bálsamo para la economía del país, su espíritu solidario es fundamental para procurar el bienestar de nuestros paisanos, sea cual sea la tarea que se deba cumplir y el lugar en donde se tenga que pelear.
La Secretaría del Migrante y Enlace Internacional fue creada para mejorar la calidad de vida de los migrantes y sus familias, y esta noble labor no sería posible sin el acompañamiento de esos líderes de nuestra tierra que nos ayudan a abrir puertas en el extranjero que otros se han encargado de cerrar. La semana pasada tuve la oportunidad de realizar una gira de trabajo por California, Estados Unidos, para emprender actividades en beneficio de los migrantes guanajuatenses que viven en esa zona. La gira comenzó con una visita a jornaleros guanajuatenses que trabajan en la Ciudad de Tustin y fue Yesenia Rojas, precisamente, quien coordinó la entrega de apoyos y la que nos facilitó todo para tener este acercamiento en el que pudimos ofrecer los trámites y programas que tenemos en Guanajuato para ayudar a nuestros paisanos a salir adelante.
Otro amigo y líder migrante guanajuatense que se ha destacado por su incasable ánimo de trabajar con su gobierno estatal para apoyar a nuestros paisanos es Joe Barba. En coordinación con el Club de Migrantes “California Bajío de Bonillas” del municipio de Silao y que Barba encabeza, realizamos una feria de servicios en la Ciudad de Westminster para acercar a nuestros guanajuatenses trámites de uso recurrente que les ayude en su vida diaria. Y ya que hablamos de la suma de esfuerzos, quiero destacar que en este evento contamos con la participación de la Secretaría de Gobierno de Guanajuato a través del Registro Civil, y de la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato para motivar a que los migrantes y sus familias concluyan sus estudios, cumplan sus sueños y que el talento guanajuatense trascienda en el extranjero.
Así como Yesenia y Joe, hay otros líderes migrantes que han sido nuestros fieles acompañantes en cada acción que emprendemos para cumplir nuestra encomienda de integrar y dignificar a los migrantes guanajutenses y a sus familias. Qué les puedo decir de Martha Esquivel, originaria del municipio de León y presidenta de la organización “Mujeres Extraordinarias”, con la cual impulsa a mujeres migrantes mexicanas para potenciar sus talento y trascender en un sueño americano que parece ser sólo para hombres. O de Andrés Solís, originario del municipio de Uriangato y entusiasta permanente que, a través del Club de Migrantes Ojos de Agua y el Novillero Unidos, ha logrado incontables beneficios para los migrantes de su tierra.
Como hemos visto, los líderes migrantes son ejemplo de entrega por su pueblo, por México y por Guanajuato. Ahora bien, ¿qué otro papel juegan en el diario acontecer de nuestro país? No sólo son una mano amiga para nuestros paisanos que viven en Estados Unidos, su liderazgo va más allá, porque son portavoces de las expectativas del pueblo. En esta gira aproveché para escucharlos y todos coinciden en las preocupaciones que vivimos en México como la militarización del país y la forma en que se está atendiendo la crisis con los venezolanos que buscan llegar a la Unión Americana. Pero también son conscientes de la trascendencia que tendrá el voto latino en las próximas elecciones intermedias en Estados Unidos y, sobre todo, en la contienda electoral del 2024, cuando se elijan a los presidentes de Estados Unidos y de México. Los líderes migrantes también son termómetros sociales y políticos, aunque desde la federación los llaman “héroes paisanos”, ellos preferirían que, simplemente, se les tratara a la par y juntos buscar el desarrollo de nuestra gente, como cuando existía el programa tres por uno, por ejemplo.
La gira por California no pudo concluir de mejor manera que con un soplo de esperanza para nuestros corazones. Cerré las actividades visitando al pequeño Emmanuel, quien se encuentra en el Children´s Hospital Los Angeles para realizarle los estudios correspondientes y proceder a la operación que requiere con tanta urgencia. El pequeño cerró su puño y lo chocó con el mío, como lo hacen nuestros líderes migrantes que nos dan ánimo para lograr juntos la victoria, tal y como lo hicimos para que Emmanuel tuviera una nueva oportunidad de vivir. (Juan Hernández, El Sol de México, Análisis, p. 17)
México recibió el año pasado 51 mil 585 millones de dólares por concepto de remesas, y este año se perfila para recibir 58 mil 500 millones de dólares, lo que nos sitúa en el segundo lugar a nivel mundial, únicamente por debajo de la India, pero por encima de países como China, Filipinas, Egipto, Paquistán y Bangladesh.
Esta cifra se ha consolidado como la principal fuente de divisas internacionales en nuestro país, superando en un 39% al monto anual de la Inversión Extranjera Directa (IED), así como a los ingresos generados por el turismo; estamos hablando de más de 4% del Producto Interno Bruto (PIB), que se transfiere directamente entre particulares. Los 773 billones de dólares que globalmente se movilizan cada año por remesas, han llevado por mucho tiempo a gobiernos, empresas, bancos, académicos y especialistas a preguntarse de qué manera maximizar el impacto de esa gigantesca masa de recursos económicos.
Al principio, los retos que se planteaban tenían que ver más con la reducción de los costos de los envíos, buscando facilitarlos, bancarizar a emisores y receptores, y hacerlos más accesibles. Sin embargo, en la actualidad, el desafío es cómo convertir a las remesas en verdaderas palancas de desarrollo, generar valor agregado, e incentivar los usos productivos de las mismas, ya que la mayor parte se destina al consumo.
Evidentemente, es dinero privado, ganado con muchísimo esfuerzo, y están en todo su derecho de gastárselo en lo que quieran o necesiten. Pero, ¿cómo hacerle para que un mayor porcentaje sirva como detonador de una mayor inversión productiva para “ponerle dinero bueno al bueno”?
En México y muchos otros países, han surgido iniciativas y programas de toda índole. Por ejemplo, existía el “Programa 3 x 1 para Migrantes”, pero nunca logró sus objetivos de fondo por un presupuesto raquítico, reglas de operación complejas y un mar burocrático de pasadas administraciones que no le permitió prosperar.
Hace 14 años, se originó desde el Legislativo una propuesta para generar un programa federal que estimulara la retención de la población, por medio de una red de comercialización y tiendas especiales -circuitos binacionales de negocios- para vender productos mexicanos en los mercados hispanos de Estados Unidos, aprovechando el llamado “mercado de la nostalgia”; se intentó generar un piloto pero nunca se realizó.
Hoy en día, ha cobrado fuerza un enfoque, sobre todo en el Sudeste Asiático, llamado “productizing remittances” que plantea transformar la simple transferencia de fondos en un ecosistema tecnológico para la adquisición de bienes y servicios para el destinatario, aumentando el poder adquisitivo del mismo recurso.
Es demasiado dinero involucrado. No tardará el momento en que existan mejores alternativas para convertir las remesas en financiadores de más fondos educativos, proyectos de vivienda, constructores de capital humano, capital semilla de nuevos negocios, y que reivindiquen ese papel de héroes que, en efecto, tienen nuestros migrantes. (Jesús Ángel Duarte, El Heraldo de México, Estados, p. 9)
Han comenzado en buen momento, a publicarse y realizarse mesas de análisis, para evaluar las condiciones bajo las cuales, en medio de la extensión cronológica de la invasión de Rusia a Ucrania, a lo que se suman distintos escenarios peligrosos como las pruebas balísticas de Corea del Norte, las maniobras militares de China en el entorno de Taiwán, sin dejar de lado el reciente y simbólico despliegue de la 101 División Aerotransportada de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, en Europa. Desde luego que no se trata de una lista exhaustiva, pero al menos proporciona una idea aproximada de un ambiente de crispación que no se vivía, de acuerdo a expertos en la materia, al menos en lo que va del siglo XXI. Bajo esas premisas, es que se debe volver a analizar la ubicación y por tanto, la preeminencia de la geografía de México.
Partamos del hecho de que Canadá y desde luego, los Estados Unidos, forman parte de la Organización del Tratado Atlántico Norte. Aunque es una obviedad, debe tomarse en cuenta para valorar el sentido las inversiones, acuerdos comerciales, vínculos diplomáticos, científicos, por mencionar algunos, que tienen y proyectan Rusia y la República Popular de China, con México. Es ese ambiente el que debemos analizar, para ajustar y proyectar la solidez de los intereses nacionales, en medio de un acelerado contexto de rivalidades que de ninguna forma se limitan al ámbito de las especulaciones o versiones de conspiraciones.
El Poder Nacional de cada país, bajo esa perspectiva, atiende por principio a la parte fáctica (Geografía) así como al diseño institucional y las dinámicas sociales propias. Por ejemplo, para nuestro país, el sensible y complejo tema de las migraciones forzadas, ahora procedentes de Centroamérica, así como la de mexicanos hacia los Estados Unidos, da paso a una serie de problemas que pueden derivar en severas tensiones en la región y desde luego, con las miles de personas afectadas por las difíciles condiciones de vida a las que se encuentran expuestas en su prolongado trayecto.
Las inversiones de capital extranjero en puntos de infraestructura crítica, propiamente de Seguridad Nacional, como son los puertos marítimos, es otro tema que debe analizarse, dada la privilegiada condición bioceánica a aguas templadas que tiene México. Con poco más de tres millones de kilómetros cuadrados de superficie marítima, le convierte de forma natural, en un indispensable protagonista para el comercio mundial. Aquí debemos recordar, como antecedente fundamental, la Nao de China y las implicaciones que tuvo para el comercio mundial, por al menos 250 años, a partir del primer viaje en 1565. Y estas condiciones, desde luego, no se encuentran sujetas a un gobierno con un proyecto propio y orientación ideológica determinada. Es en ese sentido, que se debiera proyectar la ampliación y consolidación de los intereses nacionales de México. (Javier Oliva, El Sol de México, Análisis, p. 16)