ADMINISTRACIONES priistas, panistas y ahora morenistas van y vienen, pero la violencia en la frontera tamaulipeca sigue y sigue y sigue. Ayer en Nuevo Laredo, las balaceras desatadas por la captura de un capo del narcotráfico paralizaron las actividades en la ciudad.
PARA DARSE una idea de la gravedad del episodio de violencia, ahí en Nuevo Laredo se iba a dar hoy el banderazo a “Héroes Paisanos”, en una ceremonia en la que participarían el gobernador Américo Villarreal y autoridades federales. Sin embargo, ante la lluvia de balas decidieron dejar la pompa de lado, nomás anunciarán el inicio del programa y… ¡sálvese el que pueda! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Comienza la cuenta regresiva para el inicio de una nueva etapa de presiones del partido republicano, que controlará la Cámara de Representantes a partir de Enero de 2023, sobre el gobierno del presidente Joe Biden y del presidente Andrés Manuel López Obrador por el tema de migración ilegal en la frontera México-Estados Unidos.
Desde el gobierno del presidente Donald Trump la migración se ha convertido en un arma política para presionar a México a frenar desde la frontera México-Guatemala el ingreso de migrantes ilegales, provenientes de Centro y Sudamérica, en su camino a Estados Unidos.
A cambio, el gobierno de México ha usado la necesidad del gobierno de Estados Unidos para no recibir críticas sobre ciertos temas, entre ellos la militarización de la frontera con Guatemala, o las violaciones a los derechos humanos de los migrantes detenidos.
Pero la relación con Estados Unidos entrará en una nueva fase para México, porque bajo el control de los republicanos la cámara baja iniciará juicios políticos contra funcionarios de la administración Biden siendo su principal objetivo Alejandro Mayorkas, el secretario de Seguridad Nacional.
El pasado viernes 18, el secretario Mayorkas compareció ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes. Los republicanos aprovecharon para pedirle, en una carta, que en preparación al nuevo Congreso que iniciará en Enero de 2023, Mayorkas deberá entregar información y entrevistas de una lista de funcionarios a su cargo.
Las críticas de los republicanos, y la posibilidad de un juicio político en contra del secretario Mayorkas, se centran en el manejo de la frontera México-Estados Unidos durante la administración Biden.
Cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP en inglés) del año fiscal 2022, que cubrió de Octubre 1º de 2021 al 30 de Septiembre pasado, muestran que ese periodo cerró con 2 millones 378 mil 944 detenciones por cruces ilegales en la frontera con México, la cifra anual más alta registrada, y sin incluir los 599 mil migrantes que evadieron su detención.
Mientras que el gobierno del presidente Biden se prepara para enfrentar las peticiones de juicio político sobre sus funcionarios, el tema migratorio será uno de los primeros en llegar a su oficina. Los republicanos presentarán iniciativas para endurecer controles migratorios y cerrar la frontera, lo que eventualmente repercutirá en que el gobierno de México militarice más sus operaciones en las dos fronteras.
Aun cuando las iniciativas de los republicanos no sean aprobados por el Senado, que estará bajo control de los Demócratas, el nuevamente candidato presidencial Donald Trump y el presidente Biden pelearán sobre el tema migratorio rumbo a las elecciones de 2024, y presionarán al gobierno de México a destinar más fondos a su Guardia Nacional para cerrar el paso a los migrantes.
En este punto, las acciones del gobierno de México serán determinantes para que Estados Unidos resuelva un tema que se le complica cada vez, y que se ha convertido en uno de sus principales flancos. Mientras tanto del lado mexicano se reforzará la militarización.
El gobierno de México tiene un poder que también puede beneficiarlo si decide no frenar a los migrantes, y pedir a cambio que el gobierno de Estados Unidos lo apoye en temas de su agenda. Las condiciones se complicarán conforme se avance hacia el 2024, año en que las elecciones presidenciales de ambos países coincidirán, pero el tema migratorio será muy decisivo para los dos lados. (Doris Gómora, El Sol de México, Análisis, p. 19)
La semana pasada, tuve el gusto de llevar a cabo una visita de trabajo a Canadá. La razón principal fue encabezar la 18ª Reunión Anual de la Alianza México-Canadá (AMC), en Ottawa. La alianza, en esta ocasión organizada por la Oficina de Asuntos Globales de Canadá, fue una oportunidad de revisar el estado de la relación bilateral en términos amplios. Este mecanismo fue también un excelente espacio para acercar a los sectores público y privado, así como a la sociedad civil de ambos países, para evaluar y mejorar nuestras políticas conjuntas. En la capital canadiense, ambos países enfatizamos los lazos de cooperación, amistad y solidaridad que nos unen.
La agenda que discutimos en el marco de la alianza es amplia. Organizamos las conversaciones a partir de grupos de trabajo en materia de capital humano, cultura y creatividad, bosques, medio ambiente, política exterior y minería. En todos los grupos trabajamos con un enfoque transversal de género y de inclusión de las comunidades indígenas. Tomamos en cuenta también las distintas perspectivas de las y los jóvenes de ambos países, quienes participan de forma directa en el diseño de la relación bilateral entre México y Canadá. Destacamos el crecimiento de las inversiones canadienses en México, que ha representado en 2022 cerca del 10% de la inversión extranjera directa total en nuestro país, en un año que ha sido particularmente positivo en la materia.
Además de la revisión de los temas puntuales, la celebración de la alianza fue una oportunidad de robustecer nuestro diálogo político frente al crecimiento del comercio, la inversión y la movilidad entre ambos países. En ese sentido, la alianza fue un importante espacio de reflexión sobre el redimensionamiento estratégico de la relación rumbo a la próxima reunión del presidente López Obrador y el primer ministro Trudeau en los márgenes de la X Cumbre de Líderes de América del Norte, que organizaremos en México. Además de la Alianza, tuve el gusto de conversar con autoridades canadienses, como David Morrison, viceministro de Asuntos Exteriores; Marian Campbell, viceministra adjunta de la Oficina de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, y Erin O’ Gorman, presidente de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá.
La visita de trabajo en Canadá continuó en la ciudad de Toronto, donde tuve la oportunidad de conversar de primera mano con autoridades claves para fortalecer los vínculos de México con dicha ciudad. Destacan Stephen Rhodes, viceministro de Desarrollo Económico, y Alexandra Sutton, viceministra para Asuntos Intergubernamentales. En las reuniones, exploramos vías para incrementar la conectividad norteamericana y fortalecer las cadenas de valor regionales. Además, visité el Consulado General de México en Toronto, donde conversé con nuestro gran equipo. Estoy convencido del potencial entre México y Toronto y continuaremos el trabajo bilateral para hacerlo realidad.
En la Ciudad de México, el trabajo con Canadá siguió adelante con la visita del ministro canadiense de Vivienda, Diversidad e Inclusión, Ahmed Hussen a nuestro país. El secretario Ebrard recibió al ministro en la Cancillería, donde tuvieron un excelente diálogo sobre cómo hacer frente al reto de los discursos xenófobos y tesis supremacistas en América del Norte. A México y Canadá nos unen los valores de la inclusión, la igualdad y la diversidad.
Por otro lado, el presidente López Obrador recibió en Palacio Nacional al secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Tom Vilsack. La delegación mexicana contó también con la presencia del canciller Ebrard, así como los secretarios de Agricultura, Economía, Medio Ambiente, el titular de la Cofepris y el autor de este texto. La reunión fue una oportunidad para mantener una comunicación de alto nivel a fin de fortalecer la cooperación entre ambos países en materia de seguridad alimentaria, de cara también a la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 18)
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Un error legislativo dejó a las ciudades fronterizas de Chihuahua, entre ellas Ciudad Juárez, fuera del huso horario de verano cuando éste se eliminó en el resto del país. Esto comenzó a generar problemas en el flujo migratorio, trámites de importaciones y exportaciones, cruces ferroviarios, actividades comerciales y sociales.
Gestiones de la diputada de Morena Andrea Chávez ante el secretario de Gobernación Adán Augusto López sirvieron para corregir, a partir de mañana, el error que se había colado hasta el Diario Oficial de la Federación, con lo que se evitará que el estado grande pierda 14 mil 780 millones de dólares al año por el desfase de horario entre las ciudades fronterizas y El Paso, Texas. (A la Sombra, El Sol de México, p. 2)
Los directivos de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) saben que no están viviendo una globalización franciscana, sino una mundialización de apetitos desbordados de lucro. En la sociedad contemporánea se piensa que lo importante es contar con muchas cuentas bancarias pletóricas de bienes y dinero. Para esos señores dirigentes Francisco de Asís era un ingenuo y Gandhi un pelmazo; nunca habrían sido mostrados en las famosas revistas del corazón donde aparecen tantas personalidades elitistas, como ciertos ex presidentes de México.
Para efectuar las célebres copas del mundo futboleras, la FIFA organiza un conglomerado de acuerdos comerciales con muchas empresas patrocinadoras de esos eventos y no le va mal en el festín. En todo el proceso la FIFA ha ganado desde hace cuatro años 7 mil 500 millones de dólares y espera ganar 10 mil millones de dólares en 2026. La FIFA no se preocupa mucho por atender los padecimientos de las poblaciones donde se efectúen esos torneos; por ejemplo, celebró la Copa del Mundo en 1978 en Argentina sin tener la más mínima preocupación de sentirse un poco aturdida por la terrible dictadura militar que privaba en ese país. Los magnates de la FIFA alegan que ellos no intervienen en política y sólo se dedican generosamente a ofrecerle esparcimiento a la humanidad entera.
Desde 2014, los directivos de la FIFA decidieron que la máxima festividad futbolera se efectuara en lo que el analista William Robinson llama espacios globales de intensa acumulación. Qatar es uno. Ya no se quiere que el festín se celebre en países subdesarrollados donde hay muchos rezagos y atrasos en la organización.
En el mundo actual las más poderosas empresas trasnacionales generan megaproyectos empresariales con objeto de lograr máximas utilidades; en estos megaproyectos se invierten miles de millones de dólares; se desarrollan enormes infraestructuras e instalaciones, edificios a veces colosales, se emplea personal administrativo calificado, se recurre a facilidades logísticas y por lo común gozan de prebendas fiscales.
En tales megaproyectos es muy importante abatir costos; por ello se recurre con frecuencia a la automatización y muy en especial a los migrantes, quienes por lo general constituyen una mano de obra muy barata, carecen de seguros y prestaciones, no cuentan con servicios de salud o de viviendas decorosas, sus recursos alimentarios son escasos, son fácilmente despedibles y deportables, y muy vulnerables debido a la carencia de las organizaciones gremiales. Es claro que los tiburones empresariales pretenden desarrollar un proletariado del siglo XIX en pleno siglo XXI.
Qatar es una joya de la corona explotadora; allí se practica la explotación laboral en gran escala, se anulan los derechos democráticos, se reprime a los disidentes, se discrimina a las mujeres y a las minorías sexuales y se violan los derechos humanos en general. Es un lugar donde también muchos inversionistas procuran valerse de oportunidades para hacer rendir a sus capitales.
De acuerdo con datos de 2021, la población de Qatar es de unos 2 millones 630 mil 240 habitantes, aunque estas cifras varían debido al constante flujo de migrantes y otras personas que van arribando a este sitio en Medio Oriente. Llama la atención que 79 por ciento de la población es migrante, y muchos de ellos provienen de India, Nepal, Nigeria, Filipinas y otros epicentros de existencias casi infernales. La situación en Qatar no deja de ser horrenda para los migrantes, pero es peor lo que viven en sus comunidades de origen.
En 2021 el diario británico The Guardian informó que en ese año habían muerto 6 mil 500 migrantes en Qatar y sus decesos ocurrieron a causa de los trabajos forzados en lo que atañe a la construcción de estadios, hoteles, carreteras, un importante aeropuerto y otros escenarios que mostrarían lo que sería el paraíso futbolero que ahora presenciamos.
Los migrantes sufren sobrexplotación: laboran jornadas muy largas, sucumben fácilmente a estados patológicos, reciben remuneraciones magras y en ocasiones con muchos descuentos y no pocas veces dejan de recibir pagos. Es de suponer que sus expectativas de vida son cortas, pero son fácilmente remplazables por los grandes aludes migratorios actuales. Para los grandes barones del dinero lo ideal sería que el mundo se llenara de Qatares, pero afortunadamente las resistencias de los trabajadores se van incrementado y van fortaleciendo sus organizaciones gremiales, aunque no con pocas dificultades, como sucede con nuestros compatriotas en Estados Unidos y Canadá. Las oleadas migratorias son cada vez más numerosas y recurrentes, y su importancia es cada vez más relevante; este es el siglo de las migraciones.
Para estudiar y discutir a fondo la migración se celebrará en México el segundo coloquio El impacto de las migraciones en el mundo globalizado bajo el patrocinio del Museo de las Culturas del Mundo, la Dirección de Etnología y Antropología Social y el Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras que integran el Instituto Nacional de Antropología e Historia. El evento contará con destacados especialistas y con protagonistas en los hechos estudiados. Se celebrara del 6 al 9 de diciembre de 11 a 18:30. Transmisión vía You Tube INAH TV. Dada la importancia de este acto invitamos a los interesados a compenetrarse con este acontecimiento. (Francisco Javier Guerrero, La Jornada, Política, p. 18)