Los grandes cambios comienzan con elementos sencillos. En el caso de la corrupción, por ejemplo, cuando se simplifican los procesos, se mejora la tecnología y se evitan duplicidades, se reducen sustancialmente los malos manejos de recursos.
Este es precisamente el cambio que Andrés Manuel López Obrador quiere hacer en el Instituto Nacional de Migración (INM), en el que, señala, existen denuncias de ciudadanos, que van de tortuguismo en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) a extorsión a viajeros. https://bit.ly/2Fmc36T (Miguel Pineda, La Jornada, Opinión, p.20)
En el mundo del crimen hay delitos que toman auge de manera periódica. Desde las famosas pirámides, utilizadas para defraudar a incautos que acuden con el anzuelo de multiplicar su dinero, hasta las extorsiones telefónicas que en el pasado reciente alcanzaron su nivel más alto y ahora comienzan a declinar. https://bit.ly/2ufF7Xe (El Universal, Editorial, p.12)
Entre una y dos horas diarias de conferencia de prensa. A veces más. El presidente contesta lo que sea. Tiene de todo y para todos. Escoge quién pregunta. Decide qué responde. Pueden preguntarle de si lo quisieron envenenar en la campaña y él terminar compartiendo que está pensando hacer un concurso a la fonda más limpia de México. Una pregunta de energía puede suceder a otra de migrantes. Una denuncia de un capitán corrupto en la costa mexicana puede anteceder a una definición sobre los apoyos al campo. Es el tianguis de las declaraciones. Anécdotas de viaje, reclamos de su esposa, pasajes de la historia, remedios caseros y recomendaciones gastronómicas conviven a diario con anuncios que mueven a los mercados financieros, definiciones de reformas constitucionales, acusaciones de comportamientos criminales y el cotidiano activar esa metralla de AK-47 que es la palabra del presidente cuando decide atacar a quienes ubica como sus adversarios. https://bit.ly/2Fm2a9c (Carlos Loret de Mola, Opinión, p.2)