Recientemente, como consecuencia de la globalización de los mercados laborales y cambios en el contexto político, socioeconómico y de seguridad de algunas naciones, los aspectos más nocivos de la migración irregular –como las redes de tráfico de personas– se han multiplicado en nuestro país, que es puente para migrantes que anhelan ingresar a Estados Unidos.
Ante ello, el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 ofrece a todos los mexicanos las facilidades para que puedan vivir con dignidad y seguridad en la tierra donde nacieron, y a los extranjeros el respeto a sus derechos y la posibilidad de una nueva vida en México. Además, para atender las causas estructurales de la migración irregular, se ejecutan proyectos como “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” en El Salvador y Honduras, y próximamente en Guatemala, Haití y Cuba, a fin de generar oportunidades de empleo y mejorar sustantivamente la calidad de vida de las comunidades de origen de los migrantes.
En el ámbito multilateral, hemos alcanzado acuerdos históricos con países del continente. Ejemplo es la Declaración sobre Migración y Protección de Los Ángeles, firmada por más de 20 países, en junio de 2022, en la cual se comprometen a “reforzar y ampliar las vías de migración laboral temporal que beneficien a los países de la región, incluso mediante nuevos programas que promuevan las conexiones entre empleadores y trabajadores migrantes y la protección legal de sus derechos”.
La trascendencia de esta Declaración resalta al revisar los flujos migratorios irregulares del pasado reciente: en 2021 el Instituto Nacional de Migración registró 309 mil personas extranjeras en situación migratoria irregular, mientras que en 2022 cerramos con alrededor de 444 mil personas; aunque hubo un aumento del 30% a finales de ese mismo año, fue notoria la reducción en los flujos.
Además, entre agosto y diciembre de 2022, las detenciones mensuales de migrantes irregulares registradas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) oscilaban entre 25 mil y 30 mil, cifra que disminuyó drásticamente a partir del 22 de diciembre de ese año.
Cifras de detenciones expuestas por CBP, de agosto 2022 a enero 2023.
La caída en las detenciones en la frontera norte respondió a recientes políticas migratorias heterodoxas de EE. UU., con la intención de ordenar la migración regional. A falta de una reforma migratoria integral, nuestro país coordina acciones para contribuir al impacto de dichas medidas. Destaca el programa de permisos especiales para ingresar a ese país por vía aérea, ofrecido a nacionales de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua, aunado al retorno inmediato a México de sus nacionales que intenten cruzar irregularmente la frontera. El resultado: la reducción del 90% de cruces irregulares de nacionales de esos países en enero de este año.
México está trabajando para crear oportunidades de regularización e ingreso de migrantes a nuestro mercado laboral. En coordinación con la STPS y el Sistema Nacional de Empleo, seis mil migrantes han conseguido un empleo en nuestro país y actualmente se ofertan 90 mil plazas más.
Históricamente, México ha sido un país de asilo y refugio, y hoy, desde el gobierno y la sociedad civil, continuamos con nuestra tradición de país solidario con los migrantes internacionales. (Maximiliano Reyes Zúñiga, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)
De visita en Cancún, Marcelo Ebrard, titular de Relaciones Exteriores, dijo que, ante las quejas sobre las autoridades migratorias por abusos cometidos contra los turistas extranjeros, el gobierno federal está trabajando en un esfuerzo que “tiene que ver con avisos previos, como el visado electrónico”.
Efectivamente, la única opción eficaz y definitiva para combatir estos casos de corrupción sería la tecnología, que le quitaría los incentivos a los agentes migratorios para extorsionar a los viajeros.
Realmente sería interesante que, como respuesta a los atropellos en que han incurrido estos malos funcionarios públicos, terminaran siendo reemplazados, en buena medida, por sistemas y máquinas, obligándolos a realizar otras tareas más productivas.
El problema es que, de entrada, harían falta inversiones importantes y, como es evidente, el turismo foráneo no trae votos, que es la obsesión de la administración actual en este momento.
Las tecnologías de reconocimiento facial y dactilar están disponibles, pero año y medio es insuficiente para hacer una investigación y lanzar una licitación pública internacional, incluso cuando hubiera recursos suficientes.
En otras palabras, el problema no se resolverá por esta vía, la única correcta, en esta administración; por lo que, al menos, sería deseable una solución a “la antigüita”, es decir, vigilar y sancionar a todos los que insistan en que su bolsillo es más importante que darle la bienvenida a los turistas que visitan México.
DIVISADERO
COLOMBIA. No cabe duda que el turismo es una actividad noble, pues los representantes de los destinos y empresas mexicanos han estado muy ocupados haciendo negocios en la Vitrina Turística de Bogotá.
Incluso destinos que antes no pintaban en el gusto colombiano, como Los Cabos, ahora han llamado poderosamente la atención y Rodrigo Esponda, director del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca), tuvo una agenda muy apretada.
Para no hablar de Javier Aranda, director general del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, pues esa entidad es la principal receptora de colombianos.
De hecho, cayó bien la noticia de que el delegado de Migración se había comprometido a que entrará cualquier ciudadano de ese país que lleve su reservación de hotel y un boleto para regresar a su país.
Brasil es otro problema y allí promotores y empresarios recibieron la petición de que se elimine nuevamente la visa, algo que los destinos mexicanos verían con muy buenos ojos, pues están perdiendo muchos viajeros.
Aquí hubiera sido muy importante la presencia de Miguel Torruco, secretario de Turismo, pues, aunque ya se sabe que no resuelve muchas cosas que digamos, como alto representante del gobierno federal hubiera podido abordar con más autoridad el tema de los problemas migratorios.
Allá en Bogotá los asistentes a la feria manejaban dos hipótesis sobre la ausencia de Torruco.
La primera, que la comida colombiana no le resulta tan atractiva como las tapas y el vino de España y, la segunda, que si en Madrid se quejó porque los periodistas no le aplaudieron, aquí sus posibilidades hubieran sido todavía menores.
La versión oficial, por cierto, es que está muy ocupado preparando el Tianguis Turístico, que este año será en la Ciudad de México.
Por lo pronto, y según un primer sondeo, es probable que este año siga creciendo el número de colombianos que vienen al país. (Veranda Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 5)
El martes pasado, el gobierno de Joseph Biden anunció una serie de medidas migratorias que entrarán en vigor en un par de meses y que son las más restrictivas en lo que va de su mandato, similares y tal vez más duras que las que implantó el presidente Trump durante su administración y que Biden, en campaña y al iniciar su cuatrienio, prometió cambiar.
El anuncio es una norma “temporal” (dos años) que castigará a solicitantes de asilo que cruzan la frontera ilegalmente o no solicitan protección en las otras naciones que los migrantes transitan en su camino hacia los Estados Unidos.
Hasta ahora, bajo la ley de inmigración de los Estados Unidos, los migrantes que huyen de la persecución pueden solicitar asilo independientemente de cómo lleguen a suelo estadunidense. La nueva norma, que podría entrar en vigor en mayo y expirar después de dos años, supondría la inelegibilidad de asilo para aquellos que ingresan ilegalmente. La sanción facilitaría que el gobierno deporte a los que cruzan la frontera y expresan temor a sufrir consecuencias, lo que podría reducir el número de personas a las que se les permite ingresar a los Estados Unidos en espera de una audiencia en los tribunales de inmigración de los Estados Unidos.
El anuncio conjunto lo hicieron los departamentos de Seguridad Nacional y Justicia y queda claro que es una medida, no para frenar la migración, esas cosas nunca funcionan, sino para cubrir una vulnerabilidad de Biden frente al discurso republicano que se ha centrado en la migración y la xenofobia gracias al trumpismo que lo domina. Es cierto que después de asumir el cargo, Biden revirtió y eliminó muchas de las medidas de inmigración de la administración Trump, pero las promesas del presidente de crear un sistema más ordenado se han visto afectadas por las escenas de caos en la frontera y números récord de cruces ilegales.
De poco sirven esas medidas. La tomada respecto a los cubanos en enero que redujo el número de encuentros con migrantes de aquel país en 85 por ciento en la frontera con México, incrementó el número de cubanos huyendo de su país en lanchas en un 260 por ciento desde inicios del año.
Biden en campaña.
Y la tragedia migratoria solo se pondrá peor. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)
En los últimos 14 años, México ha cambiado en términos de seguridad, algunos grupos criminales han surgido, otros han desaparecido, algunos se han aliado y otros se han enfrentado a muerte.
Durante esta semana, hemos hecho un recorrido por muchos de los estados del país para visualizar cómo han ido cambiando. Hoy hablaremos de Chiapas y Oaxaca, que hace más de una década contaban con una seguridad mucho mayor, incluyendo Chiapas, que es la entrada a México y con una frontera muy porosa. Veracruz lleva años con una problemática de seguridad importante, pero, por ejemplo, uno de los grupos más sanguinarios que operaron en el estado, Los Zetas, hoy prácticamente no existen.
Chiapas. Hoy, Chiapas tiene millones de migrantes, principalmente de Centro y Sudamérica, que ya no son manejados por polleros comunes ,como hace más de una década. Hoy, es el crimen organizado el que maneja a las personas que buscan llegar a Estados Unidos. Está también el tráfico de droga, que origina disputas entre grupos criminales y el desplazamiento forzado de indígenas que huyen de los delincuentes. Chiapas tiene constantes enfrentamientos entre los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Golfo, además de la Mara Salvatrucha y grupos locales, que en muchas ocasiones se hacen pasar por autodefensas, aunque en realidad trabajan para esos cárteles, con quienes trafican cocaína desde Sudamérica, para llevarla a este estado, Tabasco y Veracruz. De acuerdo con reportes de la Sedena, la entidad tiene seis rutas de droga por mar, a través de lanchas o semisumergibles que llegan a las costas chiapanecas, mientras que por aire la droga llega a través de avionetas que aterrizan en pistas clandestinas, algunas lo hacen hasta Guatemala y de ahí por tierra hasta llegar a territorio mexicano.
La entidad tiene una frontera porosa, donde no hay un control de la entrada de extranjeros, mismos que son captados por los cárteles para ser extorsionados, junto con sus familias, y en otros casos, obligados a engrosar sus filas, debido a que los utilizan para ser sicarios. En 2018 y 2019, con Todo Personal recorrimos esa línea divisoria que nos separa de Guatemala, en el municipio de Hidalgo, a donde llegó la primera caravana masiva de nicaragüenses, salvadoreños y hondureños que atravesaron miles de kilómetros en medio del intenso calor, la humedad y el hambre. Fuimos testigos de cómo acamparon en el centro de Tapachula por varias calles y ya no era una caravana sólo integrada por hombres: había mujeres, niños y adultos mayores. Claramente se veía quiénes eran los que manejaban a estas personas. En Chiapas hemos visto desplazados de comunidades enteras, tráilers de migrantes accidentados, decomisos de toneladas de droga, en particular fentanilo, mujeres asesinadas, y no hay respuesta de las autoridades.
Veracruz. Los que atraviesan Chiapas y se dirigen a Veracruz han encontrado un estado en donde se reportan ajustes de cuentas entre grupos criminales, como el ocurrido el 23 de enero pasado, cuando asesinaron a Fernando Pérez Vega, alias El Pino, y a su familia, incluidos dos menores de edad. Autoridades aseguraron que detrás de este multihomicidio estuvo el CJNG, el grupo que domina el estado, pero que también lo disputa con otros 12 grupos criminales.
En Veracruz operan: Sangre Nueva Zeta, Mando Sur Gente Nueva, CJNG, La Banda del Bucanas, Zetas Vieja Escuela, Los Piña, Cártel del Golfo, Cártel del Noreste, Los Zetas, Grupo Sombra, Los Ántrax, Cártel del Siglo y Cárteles Unidos, así lo revela la Plataforma de Proyección de Datos Abiertos (PPData) del Programa de Política de Drogas del CIDE.
La importancia de la entidad radica en que es el cruce natural hacia el norte del país del lado del Golfo, que conduce a Nuevo Laredo, Tamaulipas, una ciudad fronteriza utilizada para traficar droga hacia Estados Unidos. Mientras que los puertos de Coatzacoalcos y Tuxpan son usados para al tráfico de metanfetaminas hacia Europa. El otro negocio es el robo de combustible. Pero antes de la entrada del grupo de Nemesio Oseguera, El Mencho, hace 15 años, Los Zetas era el grupo que controlaba el estado, fueron años en los que se incrementó la violencia, los homicidios y las desapariones. Era el cártel mexicano más sanguinario, con prácticas como disolver cuerpos en ácido, tenía bajo su control municipios como Córdoba, Orizaba, Perote, San Andrés Tuxtla, Martínez de la Torre, Minatitlán, Acayucan, Alvarado y Coatzacoalcos. Además, su presencia se extendía a otros 29 estados. Debido a la violencia que generaban Los Zetas, en 2006 un grupo antagónico entró a Veracruz, eran Los Matazetas, una célula creada para mermar las operaciones del que hasta ese momento era el grupo con mayor poder.
Esto provocó un incremento de inseguridad en la entidad que, incluso hasta hoy, la coloca con las dos fosas clandestinas más grandes de América Latina. Para 2010, la disputa ya era entre el CJNG y Los Zetas, e hizo que Veracruz pasara de una tasa de 11.42 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes en 2011, a 18.15 para 2018, un alza del 58.9 por ciento.
Oaxaca. Durante años, Oaxaca estuvo libre de narcotráfico. Hay que entender que muchas de las leyes se manejaban por usos y costumbres, pero problemas con narcotraficantes casi no había. Hoy, la entidad alberga disputas entre grupos criminales donde operan tres cárteles, así como grupos locales. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del estado, Iván García Álvarez, detalló que los principales grupos son: CJNG, Guerreros Unidos y el Cártel de Sinaloa. El funcionario advirtió que el incremento en los niveles de violencia en el estado se debe a que hay un reacomodo al interior de estos cárteles, con lo que el 60% de los homicidios dolosos que se han cometido en las últimas semanas están vinculados con el crimen organizado.
El CJNG entra por la Cuenca del Papaloapan, en Veracruz; Guerreros Unidos se expande por Guerrero; mientras que por los Valles Centrales se encuentra el Cártel de Sinaloa. A estos grupos criminales hay que sumarle los que llegan desde Chiapas, y que son formados principalmente por migrantes, ya que los criminales aprovechan este flujo, principalmente venezolanos y quienes aplican la extorsión “gota a gota”. El Atlas de la Seguridad y la Defensa de México indica que, por lo menos desde 2020, hay 12 grupos criminales en Oaxaca que se dedican al narcotráfico, el tráfico de personas, robos, huachicoleo y homicidios.
Hace 13 años, este estado estaba dominado por Los Zetas, La Familia Michoacana, Cártel del Golfo, Cártel de Oaxaca y Los Pelones. El principal negocio de estos grupos era extorsionar a migrantes que usaban la entidad de paso, además, usaban los puertos en Huatulco, Puerto Escondido y Salina Cruz para recibir cargamentos de droga. Hoy, en Oaxaca, hay grupos de narcotráfico que hace muy poco no operaban en el estado.
La geografía del crimen organizado no se termina, sólo se transforma. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)
¿Quién domina la relación México-Estados Unidos?
La relación entre México y Estados Unidos se ha caracterizado históricamente por sus altibajos. Sin embargo, en los 90 hubo una proximidad de intereses poco vista en la historia común de ambas naciones. Esta cercanía quedó institucionalizada en el entonces Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, hoy T-MEC, y después, con todos sus bemoles, la cooperación en seguridad se enmarcó en la Iniciativa Mérida.
Todo esto cambió a partir de 2017 con la llegada de Trump a la presidencia de los EU y a partir de 2018 con la llegada de López Obrador a la presidencia de México. En estos años comienza la degradación de la política bilateral institucionalizada y arranca la política transaccional, situada en un juego en el que Washington y la Ciudad de México fijan su mirada en pequeños desacuerdos, en detrimento de una visión integral que pueda beneficiar a ambos países.
En efecto, hoy en la relación binacional se viven tiempos extraños. Washington no logra tracción en ningún tema de relevancia para sus intereses y la administración de López Obrador encontró astutamente la manera de contener a la administración Biden sin hacer concesión alguna. En efecto, el tema de la migración se ha convertido en una espada de Damocles que López Obrador mantiene sobre Washington. Si la administración Biden intenta represalias por la falta de cooperación en temas de comercio, seguridad y narcotráfico, la política exterior mexicana para con Cuba, Venezuela o Nicaragua, o incluso en el incumplimiento del espíritu del T-MEC, el gobierno mexicano amenaza implícitamente con permitir que cientos de miles de migrantes de Latinoamérica y hasta de otros países ingresen a México y lleguen hasta la frontera, causando un gran caos, con un consecuente problema político para Biden. Es bien sabido que cuando brota el tema de la migración y la frontera, los gobernadores, especialmente los republicanos, lo capitalizan electoralmente.
En efecto, la migración es la carta fuerte y la administración de López Obrador ha sabido utilizarla para mantener a Washington azuzado y temeroso de poner todos los temas sobre la mesa y vincularlos para forzar una visión más amplia de la relación.
El problema es que Biden no está recibiendo de México lo que desea. La promesa de detener la migración no se ha visto en los números de una manera efectiva. Según datos de la oficina de Protección Fronteriza y Aduanas (CBP por sus siglas en inglés), hasta diciembre del 2022 los números siguen promediando poco más de 200,000 encuentros en la frontera y las estimaciones del 2023 son aún más altas. Así lo fueron en el primer mes de enero del 2023.
En este sentido, la administración de López Obrador ha logrado sus objetivos -perseguir sus intereses nacionalistas, conceder muy poco o nada, y mantener a Washington bajo la constante amenaza de no colaborar con el tema migratorio- aunque al final Biden no haya logrado su objetivo -reducir de manera significativa los arribos de migrantes irregulares a su frontera con México. Se puede leer entre líneas, entonces, que a López Obrador no le interesa ayudar a soluciones a la transmigración por México, sino simplemente administrar el problema, porque es lo que precisamente mantiene su capacidad de amilanar a Washington.
Desafortunadamente, esta línea de interacción en la relación binacional no sirve a nadie, ni a Washington, que no logra sus objetivos en ningún tema; ni a México, que pierde cada vez mayor capital político en Washington, donde muchos miembros del Congreso ya comienzan a ver a México más como un adversario que como un aliado.
Para destrabar esta dinámica perjudicial para todos se requiere de un arrojo de liderazgo y visión que no viene hoy ni de Washington ni de la Ciudad de México. Habrá que esperar hasta la segunda mitad del 2024 para saber si habrá cambios en la relación. De aquí hasta entonces, es López Obrador quien tiene la sartén por el mango. (Tony Payan, Reforma, Opinión, p. 10)
Esta semana parece indicar un cambio en la relación con Estados Unidos. Salvo el tema económico, que tal vez pronto dé noticias, todo lo demás fue cubierto por medios de gran importancia en el mundo de habla inglesa. En The Atlantic, posiblemente la revista más influyente entre los liberales estadounidenses, David Frum, hasta hace poco editor de la revista, analizó al “autócrata vecino”; The New York Times, el periódico más leído en ese mismo espacio, publicó el miércoles una nota titulada México limita a la agencia electoral que contribuyó al fin del régimen de partido único. The Economist, la revista más leída en el mundo en su tema, habla de cómo Joe Biden necesita de la cooperación de México en inmigración, en su número de esta semana. Por si fuese poco, conocimos también la decisión del juicio a García Luna.
Como sabemos, Estados Unidos no es un país monolítico, ni tampoco lo es su gobierno. Diversas formas de ver el mundo se cruzan entre agencias gubernamentales, distintas perspectivas en medios influyentes, diferentes intereses juegan en los poderes de ese país. Por lo tanto, sería absurdo buscar una línea común que guiase todo lo mencionado arriba, pero tampoco podemos menospreciar una atención que no se había notado en bastante tiempo.
La observación de The Economist, de que Biden necesita a México para paliar los problemas migratorios, ha sido ya recurrente, desde el gobierno de Trump, que a cambio del apoyo de AMLO no tuvo problema en olvidarse de cualquier otro tema en la relación. Frum lo menciona en su texto, y piensa que la mayor presión de Biden en este tema ha irritado a López Obrador. Pero a Frum le preocupa mucho el avance del crimen organizado, que no sólo trafica drogas, sino también personas, energéticos, y ha avanzado en el control territorial, reemplazando al gobierno en muchos lugares (la extorsión no es sino cobro de impuestos), y atreviéndose a enfrentar a las Fuerzas Armadas (lo ejemplifica con las dos capturas de Ovidio Guzmán).
Este punto adquiere mayor importancia con el resultado del juicio a García Luna, que deja claro que están dispuestos a condenar a cualquier funcionario mexicano en el país vecino bastando para ello sólo los dichos de criminales que han negociado su pena. Seguramente así habrían tratado al general Cienfuegos, y así tratarán en el futuro a funcionarios de la actual administración. La posibilidad de cooperar entre gobiernos, a la luz de este juicio, será cercana a cero.
El texto de Frum se publicó el día anterior a la resolución del juicio, y su énfasis es la forma en que López Obrador busca perpetuarse en el poder, a través de Sheinbaum, y el riesgo que eso implica para Estados Unidos, considerando la manera en que López Obrador ha destruido tanto el marco institucional como la estructura económica de México. Es también lo que The New York Times enfatiza: el ataque de López Obrador al INE para controlar su sucesión, sin que las urnas lo obstaculicen.
No puedo saber cómo tomará la opinión pública estadounidense este alud de información acerca de un país al que normalmente no prestan mucha atención. No parece haber duda de que, en el conjunto, la imagen de México no sale beneficiada, pero el mayor golpe lo recibe el gobierno. Para los demócratas, la democracia en riesgo es una amenaza; para los republicanos, la inseguridad y la migración.
Para todos, la posibilidad de que su vecino del sur no sea confiable, en un momento en el que todo el arreglo geopolítico está en juego, es inaceptable.
No exagero si le digo que, hoy mismo, la viabilidad del país está en duda. Depende de nosotros impedir que el autócrata tenga éxito. Todos a las plazas públicas este domingo. (Macario Schettino, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 51)
Después de que fue regañada en México y la Secretaría de Relaciones Exteriores le impuso restricciones que redujeron su capacidad de indagatoria de casos vinculados al narcotráfico, la sentencia de culpabilidad contra el secretario calderonista de Seguridad Pública, Genaro García Luna, reposicionó a la DEA no solo en la Comunidad de inteligencia de EU, sino sobre todo le reactivó en investigaciones, con permisos o sin ellos, en territorio mexicano.
A punto de lograrse la sentencia de culpabilidad contra el funcionario mexicano, la directora de la DEA, Anne Milgram, lanzó declaraciones muy tronantes contra los políticos fuera de Estados Unidos y en países sede de los cárteles del narcotráfico que colaboran con las bandas delictivas para impulsar el contrabando de droga hacia EU.
La funcionaria expuso sus razones culpando a políticos extranjeros de narcocorrupción, pero la agencia antinarcóticos estadounidense tiene funciones y obligaciones para combatir el contrabando de droga y su distribución y consumo dentro de Estados Unidos, con la circunstancia agravante de que la propia agencia ha reconocido en sus evaluaciones anuales que nueve cárteles del narcotráfico mexicano operan con impunidad dentro de EU y controlan el contrabando, la distribución, la venta al menudeo en las calles y el lavado de dinero, sin que exista algún operativo gubernamental para combatirlos.
Aquí se ha repetido hasta la saciedad que en materia de droga la demanda determina la oferta y que mientras haya adictos dependientes de la droga y consumidores lúdicos en millones de personas, la droga tendrá siempre alguien que la fabrique y que la introduzca a territorio americano para satisfacer las necesidades de las personas que utilizan las drogas sin importar los castigos.
Zona Zero
En el caso del expresidente Felipe Calderón y el secretario García Luna queda como punto central la afirmación del jefe Diego Fernández de Cevallos: “Se dice, por ejemplo, que Calderón es responsable políticamente y posiblemente en lo judicial porque él lo puso y es inverosímil que hubiera desconocido el comportamiento de su secretario y si no lo supo pues fue un idiota”. En los juegos verbales del político panista se establecen señalamientos con razonamientos negativos, pues ya puso el dilema para analizar a Calderón: o responsable un idiota, usando el “se dice” como “yo digo” sin decirlo. (Carlos Ramírez, 24 Horas, Estados, p. 9)
Congresista mexicano en EU expresa inquietud por plan B
En Estados Unidos ya empieza a haber preocupación por el plan B de López Obrador. El único congresista mexico-americano, Chuy García, afirmó que “me preocupa el impacto que estos cambios en el INE tendrán en la democracia de México. Recortar personal, disminuir su autonomía y limitar su capacidad para castigar a los políticos por infringir las leyes electorales podría socavar su capacidad para proteger el derecho al voto”, explicó el legislador. Las alarmas internacionales empiezan a sonar.
Colombia y Chile, contra el dictador, ¿y México?
Ayer, el gobierno de Gustavo Petro en Colombia repudió “los dictatoriales procederes” de Daniel Ortega en Nicaragua, que retiró la nacionalidad a 317 personas. Ya antes había hecho lo propio el presidente chileno, Gabriel Boric. ¿Y el gobierno mexicano para cuándo? Si bien López Obrador ofreció recibir a los exiliados, en ningún momento ha condenado la represión y violaciones a derechos humanos de la dictadura nicaragüense. (Redacción, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 49)
La violencia y la escasa confianza en el futuro son para las nuevas generaciones la esencia de las oleadas migratorias hacia Estados Unidos, lo que confirma el fracaso en los modelos democráticos y económicos de muchos países de América Latina para resolver las causas de la pobreza y la calidad de los servicios públicos.
Lo más inquietante es que las personas latinas están dispuestas a dejar de lado el arraigo a sus lugares de origen y la de sus ancestros para asimilarse a un país multicultural con altos índices de discriminación.
De acuerdo con el Pew Research Center, que aplicó una encuesta a 3,375 personas latinas de diversos orígenes, Estados Unidos representa mejores oportunidades para que sus hijos tengan un mejor futuro.
Entre las valoraciones expresadas destacan la oportunidad de progresar en Estados Unidos, con 85%, contra un 4% respecto de sus países de origen.
El 76% opinó que EU ofrece mejores condiciones para el crecimiento y desarrollo de sus hijos y sólo el 9% consideró que sus naciones de origen también lo permiten.
Existen dos rangos a destacar en la encuesta. El 69% expresó que los servicios de salud son mejores y sólo el 12% dijo que los de sus países les ofrecían igual calidad.
Situación similar ocurre con el tratamiento de la pobreza. El 56% de los encuestados estuvo de acuerdo en que Estados Unidos trata mejor las causas de la pobreza que los gobiernos de sus países de origen.
El Pew Research Center, de acuerdo con el estudio interpretado por Mark Hugo López y Mohamad Moslimani, preguntó en el contexto de la discriminación en razón de raza o color de piel, si volverían a migrar a Estados Unidos, e incluyó también a personas nacidas en Puerto Rico —que es un estado libre asociado—. El 84% de los encuestados respondió de manera afirmativa y sólo un 8% dijo que hubiesen preferido mantenerse en su país de origen.
También se preguntó a los latinos nacidos en otro país si se habían planteado abandonar Estados Unidos desde el inicio del brote de coronavirus, en febrero de 2020. Alrededor de nueve de cada diez inmigrantes latinos (88%) expresaron que no se lo han planteado. Mientras tanto, el 5% dijo que sí se ha planteado volver a su país de origen y el 4% ha pensado en abandonar EU para irse a otro.
Esta encuesta revela la incapacidad de los gobiernos de la región para construir políticas públicas que den opciones a quienes han decidido arriesgar su vida y la de sus familiares para llegar a EU. Corrupción, falta de empleos y violencia sistemática del narcotráfico, en el caso nacional, son factores que motivan abandonar sus raíces.
A este respecto, el investigador de la Universidad de Houston, Alfonso Garza Núñez, expone en un ensayo que, tan sólo en 2021, Latinoamérica recibió, vía remesas, alrededor de 135 mil millones de dólares, lo que representa un incremento de 24% con respecto a 2020; cifra que resulta mayor que el PIB de Bolivia, Paraguay y Uruguay juntos.
En su escrito, en el que da seguimiento a lo que denomina la “diáspora mexicana”, expone que, pese a la importancia de este flujo de recursos, el país no ha dado señales de fortalecer su relación con estos migrantes.
Dimensiona que, al menos, 4.9 millones de hogares y 11.1 millones de adultos en nuestro país viven de las remesas enviadas por sus familiares, principalmente de Estado Unidos.
Por otra parte, la violencia continúa siendo uno de los factores de la migración forzada de personas de bajos recursos. Las cifras hacen que el presente gobierno se distinga por el mayor número de víctimas en la historia. Sumó en los 50 primeros meses 143 mil 100 homicidios dolosos, contra el gobierno anterior, que acumuló en el mismo periodo 107 mil 771 homicidios dolosos. (Jorge Camargo, Excélsior, Nacional, p. 10)
Contra los pronósticos, el peso que básicamente se mueve en el mercado de Chicago, se ha mantenido fuerte pese a las interrogantes en torno a la economía mexicana este 2023.
En el año nuestra moneda vs el dólar se ha revaluado 5%. Ayer cerró en 18.36 dls y los expertos lo ubican para fin de año sobre 19.79 pesos, o sea debajo de los 20 pesos/dólar.
Obviamente el comportamiento del dólar con el alza de las tasas ha influido, pero con la posible recesión en EU también hay riesgos para la moneda, a lo que está atento Banxico de Victoria Rodríguez Ceja.
Si la recesión es profunda, habrá menos flujos por exportaciones. Estos crecieron 17% en 2022. El equipo económico de Banco Base que comanda Gabriela Siller estima que su evolución caerá a 7%. También disminuirán las divisas turísticas y las remesas.
Estos últimos flujos, vaya que han resistido. También podrían disminuir su dinamismo a 7% según Banco Base, aunque BBVA vía su experto Juan José Li visualiza un ritmo del 10% en el año.
De corroborarse el pronóstico del economista senior de BBVA y quien tiene años de seguirle la pista al tema, significarán un ingreso cercano a los 63,000 mdd.
En 2022 las remesas crecieron 13% para llegar a 58,495 mdd. También en 2021 avanzaron 27% y 20% en 2020, pese a los augurios.
Li considera que con todo y la recesión en EU, el empleo de nuestros migrantes no se verá afectado. Simplemente la construcción va a caminar a buen ritmo, que es donde está el 25% de la mano de obra mexicana que envía remesas. El campo también saldrá bien librado. Ahí una cuarta parte de la fuerza laboral es de México.
Otro rubro nodal son servicios, (restaurantes, hoteles, tiendas). Ahí los estadounidenses no quieren trabajar. En cambio nuestros connacionales, con salarios de entre 17 y 20 dólares por hora están felices.
Según BBVA hay 12 millones de mexicanos que viven en EU y de esos entre 4 y 5 millones son los que envían a sus familias. Vaya, México tras el Covid-19 se convirtió en el segundo receptor de divisas. Desplazó a China y nos supera India.
Los dineros los reciben 1.8 millones de hogares, muchos en Jalisco, Michoacán y Guanajuato, y son un impulsor del consumo. Obvio también son un refuerzo del “super peso”.
Así que las remesas volverán a responder.
EVALUA CNBV “MEJOR EJECUCIÓN” Y ESCUCHARÁ A TODOS
Ayer la CNBV que preside Jesús de la Fuente nos envió una nota a propósito de la carta en la que las casas de bolsa vía la AMIB de Álvaro García Pimentel plantean modificar “la circular de mejor ejecución” puesto que en el día a día el mecanismo -inédito en el mundo- ha dificultado concretar órdenes de compra en perjuicio de la clientela. Se explica que el escrito de la AMIB se recibió el 30 de enero. Le comentaba que aún no hay respuesta. La dependencia puntualizó que el asunto no se ha echado en saco roto. Se agrega que “es analizada por esta autoridad”, y que se resolverá tras escuchar a “todas las partes involucradas”. La meta será “cuidar los intereses del público”. El expediente está en la vicepresidencia de Supervisión Bursátil de Edson Munguía.
REPORTA EY RECORTE A ESTILO DE VIDA POR INFLACIÓN EN MÉXICO
Esta semana la firma de consultoría EY de Víctor Soulé dio a conocer su reporte global “Future Consumer Index”. En torno a México lo recabado evidencia la problemática que ya genera la inflación. El 60% de los encuestados están preocupados por el alza de los alimentos y bebidas y 55% también miran con recelo el alto costo del gas y electricidad. La coyuntura ya impuso un recorte a su estilo de vida: 40% ajustó su gasto en ropa y calzado, 38% en electrónicos, entre ellos el celular y el colmo 15% disminuyó inclusive su erogación en bebidas alcohólicas. Así de fuerte. (Alberto Aguilar, El Sol de México, Finanzas, p. 16)