Opinión Migración 080423

Templo mayor

PASAN y pasan los días tras la tragedia que costó la vida a 40 migrantes en el centro de detención de Ciudad Juárez y el titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, sigue firme en su cargo al igual que el jefe de la oficina migratoria en esa localidad, el contralmirante Salvador González. 

EL ASUNTO llama la atención porque, en anteriores administraciones, quienes ahora están en el poder ya hubieran exigido a gritos la destitución de los funcionarios que ahora cobijan. 

PARA COLMO, la indagatoria no arroja aún resultados, a los migrantes sobrevivientes simplemente los cambiaron de lugar de encierro y, con la llegada de los días feriados por Semana Santa, en Palacio Nacional el tema ya ni se menciona. 

¿A POCO va a resultar que al final los únicos responsables de lo ocurrido serán los migrantes que iniciaron el fuego en protesta por las condiciones en las que estaban encerrados? Es pregunta que no quita el dedo del renglón. 

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LA DESAPARICIÓN de 23 supuestos turistas denunciada por un empresario de Guanajuato destapó la existencia de una red de secuestradores que opera en San Luis Potosí, entidad en la que no queda claro si las autoridades estatales están ciegas o sólo se voltean para otro lado. 

Y ES QUE la liberación de ¡121 personas plagiadas! en la zona de Matehuala deja muy mal parado al gobierno que encabeza el cuatroteísta Ricardo Gallardo, pues nomás no suena creíble que ignorara la existencia de la boyante “industria” del secuestro que opera en su territorio. 

PEOR librada sale la Guardia Nacional que supuestamente es la encargada de vigilar las carreteras y que, según esto, tampoco se había dado cuenta de los plagios masivos en esa zona. 

Y ESA es apenas la primera cara del problema, pues el secuestro masivo también reveló la existencia de una operación de tráfico de migrantes en esa misma ruta. 

PORQUE, una de dos: o los traficantes de indocumentados se pusieron “creativos” al usar vagonetas turísticas para transportar a migrantes centroamericanos o hay operadores turísticos sirviendo de tapadera para otro lucrativo negocio ilegal que ocurre bajo las narices de unas autoridades estatales y federales que, o son incompetentes… o son cómplices. (F. Bartolomé, Reforma, p. 8)

Sacapuntas

Otra vez reaccionó tarde el Instituto Nacional de Migración, que aún encabeza Francisco Garduño. A más de tres días de que una red de trata de personas que opera en la zona de Matehuala retuviera a una centena de migrantes, el organismo indicó que dará asistencia a las víctimas. Es decir, ni idea tenía de lo que está ocurriendo con los extranjeros en su paso por el país. (EL Heraldo de México, La dos, p. 2)

Bajo reserva

Jerarcas católicos molestos con Solalinde

Nos comentan que entre la alta jerarquía católica hay enojo contra el activista Alejandro Solalinde porque aseguran que se aprovechó de la muerte de los 40 migrantes en Ciudad Juárez, para venderle al presidente López Obrador la idea de desaparecer el Instituto Nacional de Migración, que dirige el escondido Francisco Garduño. Nos hacen ver que los jerarcas de la Iglesia descartan que don Alejandro ocupe la titularidad de la Coordinación Nacional de Asuntos Migratorios puesto que ningún sacerdote puede ocupar cargos públicos, a menos que renuncie a su ministerio. Don Alejandro ya ha dicho que no le interesa el puesto pero que lo va a ocupar “un católico”. Pero tal vez deberá tomar nota de la impresión que ha dejado. (El Universal, Nación, p. 2)

La Esquina

La migración vuelve a colocarse como tema prioritario, lo mismo por el secuestro y rescate de un centenar de ellos que había plagiado que por el colapso de COMAR para atender a solicitantes de refugio. Claro que la autoridad debe responder e intentar caminos nuevos, pero que esto no quede en un mero cambio de nombre. (La Crónica de Hoy, Pp)

Rozones

Operativo en SLP

Finalmente, derivado de investigaciones que corrieron a cargo de la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí y de las acciones de la Guardia Civil Estatal, fueron rescatados sanos y salvos decenas de migrantes retenidos por una banda criminal en el municipio de Matehuala. El trabajo de las instituciones de seguridad, nos comentan, finalmente pudo enderezarse luego de una gran confusión derivada de la denuncia original de la desaparición que hablaba de 23 personas a las que señalaban como turistas. Fue la propia Fiscalía estatal la que ayer reportó además de la liberación de personas privadas de la libertad —entre ellas un importante número de migrantes de nacionalidad extranjera— la detención de dos personas y el aseguramiento de vehículos y armas. Tras lo anterior buena cantidad de las personas rescatadas incluso ya pudieron encontrarse con familiares.

Inicia la repatriación

La atención de la tragedia de migrantes ocurrida en Ciudad Juárez aún no termina. Y es que 11 días después del incendio que ha dejado hasta el momento 40 muertos, el proceso de repatriación de cuerpos apenas empezó y ya se dio el arribo de una de las víctimas a Bogotá. Siete más, de personas originarias de El Salvador, se encuentran en traslado terrestre con un acompañamiento de la Guardia Nacional y se espera que estén cruzando la frontera por Chiapas el día de hoy. En el caso de los guatemaltecos, hasta el momento han sido identificados 11 y se tiene acordado su traslado la próxima semana. En cuanto a los hondureños, familiares de éstos se encuentran en el proceso de identificación. Finalmente, Venezuela enviará el martes personal especializado en huellas. Ahí el dato. (La Razón, La dos, p. 2)

Un vacío de autoridad

Un vacío de autoridad recorre todo nuestro territorio. La violencia se incrementa en el país y no hay respuestas gubernamentales efectivas.

La terrible muerte de 40 migrantes en la cárcel del INM en Ciudad Juárez sirvió para evidenciar las condiciones infrahumanas en que este gobierno opera esas prisiones llamadas “estaciones migratorias”, -donde ni siquiera les dan agua filtrada-, como se desprende de las declaraciones de uno de los custodios. Éste explicó que cuando pidió más garrafones, su jefe le ordenó llenarlos con “agua de la llave”.

Y esto, -sumado a otras tantas barbaridades-, se deriva de la corrupción con que se asignó el contrato de operación, -de forma directa-, a una empresa privada cercana a la 4T.

 

Lo que nos queda claro es que el presidente está continuamente en campaña pretendiendo proteger su proyecto personal, denominado por él “Cuarta Transformación”.

Todas sus decisiones están encaminadas a blindar la permanencia de su proyecto en el próximo sexenio y en su atención no tiene cabida dar respuestas a los graves problemas que cotidianamente surgen a lo largo del país.

La pregunta entonces es: ¿Quién gobierna?

Tradicionalmente el secretario de gobernación es el responsable de operar la gobernanza de país. Es constitucionalmente el jefe del gabinete y por tanto, mueve los hilos de la autoridad del Estado Mexicano para garantizar la paz social.

Sin embargo, el secretario de gobernación también está en campaña para convencer al “gran elector”, –llamado Andrés Manuel López Obrador-, de que él es ese candidato que puede garantizarle la permanencia de la “cuarta transformación” sin “moverle ni una coma a su proyecto”.

De este modo recorre el país, -donde surgen problemas-, pero siempre con el objetivo “de llevar agua a su molino” para su proyecto personal, que es la presidencia de la república. Entonces… ¿Quién gobierna? … ¿Quién hace la talacha gubernamental? … Los resultados están a la vista con el incremento de violencia y corrupción y también con el fraude a Segalmex, que es un testimonio muy claro de este contexto de falta de control, .

¿Y en la Ciudad de México quien gobierna?, pues la jefa de gobierno está en campaña por todo el país, dando mensajes melosos para garantizar lealtad a la 4T, -dirigidos indirectamente al gran elector-, quien dentro de unos meses levantará la mano a su delfín.

A su vez, el responsable de las relaciones internacionales de México estaba de visita en Nuevo León, -disfrutando de los apapachos del gobernador de ese estado y regodeándose del éxito logrado al retener la inversión de Tesla-, mientras los gobiernos de El Salvador, Guatemala y otros países centroamericanos solicitaban a la cancillería información para identificar a sus connacionales, convertidos en víctimas durante el incendio sucedido en la “cárcel migratoria” de Ciudad Juárez”, para así dar respuestas a sus familiares.

Ahora tenemos a la vicecanciller de El Salvador y otros gobiernos centroamericanos exigiendo responsabilidades al gobierno mexicano y poniendo a México, -al país entero-, en ridículo, exhibido como irresponsable.

Este es un país que se ganó el respeto de la comunidad internacional a partir de sus políticas humanistas, dando asilo a perseguidos políticos durante la guerra civil española y además durante todas las dictaduras sudamericanas.

En contraste, hoy se mofan los principales periódicos y noticieros del mundo de las declaraciones demagógicas que emite nuestro gobierno.

Del respeto que infundía México como miembro distinguido de la comunidad internacional, ya no queda nada.

¿Y qué podemos decir de la seguridad pública?…

Nuestro Ejército, -que logró una victoria legislativa que le permite seguir resguardando las calles del país hasta el 2028-, se ha convertido en empresario, construyendo un tren, una refinería, aeropuertos y además, administrándolos. Hoy se encuentra compitiendo contra empresas de la iniciativa privada y está convertido en operador turístico, administrando la abundancia en un país donde ha aumentado la pobreza.

Por ello, seguramente no tiene el foco de atención puesto en brindar seguridad a muchas poblaciones ubicadas en los territorios donde convergen los estados de Michoacán, el Estado de México y el de Guerrero, -hoy en manos de la delincuencia organizada-, que impone su ley y sus reglas a ciudadanos vulnerables que son invisibles desde el poder, desde la capital de nuestro país.

Todos los funcionarios de primer nivel del actual gobierno están metidos en la política partidista, siguiendo sus sueños y sus ambiciones personales, para acumular poder, pero… ¿Quién gobierna… quien hace la talacha?

El poder, -cuando no se utiliza para servir a la sociedad-, se convierte en un capital personal que invariablemente destruye la democracia.

El poder que no se enfoca en garantizar protección al vulnerable, que no genera oportunidades de desarrollo para quienes hoy están en la pobreza, ni se convierte en instrumento de unidad e integración nacional, es un desperdicio.

¿QUE EL PUEBLO DECIDA?

Al opinar sobre el juicio que las autoridades judiciales de Nueva York han emprendido contra Donald Trump, el presidente López Obrador en la mañanera del pasado miércoles, se ha entrometido en las decisiones de un gobierno libre y soberano como lo es el de Estados Unidos.

Además, aprovechó para salir en defensa de su amigo Pedro Castillo, el presidente peruano que enfrenta un juicio por encabezar un golpe de estado y pretender disolver el Congreso de ese país.

 

Propone a las autoridades peruanas que “el pueblo decida” sobre el juicio que enfrenta el presidente peruano depuesto por las instituciones democráticas de ese país.

Esto sólo muestra falta de respeto al Estado de Derecho. La ley no puede subordinarse al estado de ánimo del pueblo.

¿A usted qué le parece? (Ricardo Homs, El Universal, Opinión, p. 14)

¡Era un sueño!

En un tono serio, Jhovany le dijo a su mamá: me gustaría que habláramos hoy en la noche. ¿A qué hora llegas? -Quiero que estemos todos-, le había recalcado. El camino de regreso a casa se hizo más tardado que de costumbre para doña Antonieta. Quería saber pronto qué era tan importante para ameritar la reunión familiar. Cuando estuvieron reunidos, Jhovany les comentó que tenía todo preparado para migrar a los Estados Unidos.

 

¡Otra vez con eso! Le dijo doña Antonieta, recordando las dos ocasiones previas en que había logrado persuadirlo de no irse. ¡Ya no me voy a oponer!, le dijo, pero estás recién casado y tu suegro te está dando un buen trabajo. Aquí tenemos poco, pero hay de todo. Además, tu primo está grave con pocas posibilidades de sobrevivir. ¡Ay, mamá! Ya no podemos hacer nada, si Dios ya decidió que tiene que irse, se irá y no vaya Usted a andar llorando porque eso lo va a atormentar más.

Viendo a los ojos a su esposo y a su joven nuera, doña Antonieta le dio la bendición. Es tu decisión. Yo ya no voy a opinar, pero sería bueno que lo platiques bien con tu esposa. ¡Llevan cinco meses de casados! Si ella está de acuerdo, pues ¡qué se le va a hacer!

Así fue como inició la travesía. Jhovany dejó Tzimol, Chiapas, el 28 de febrero pasado. Fue enviando mensajes en su camino hacia el norte. Recibieron la última comunicación desde Nuevo Laredo el 8 de marzo. El 9 en la madrugada cruzarían el río Bravo. Después, se hizo el silencio. Gali, la esposa, veía insistentemente su celular y nada. Ningún mensaje, ¡Hay que tener paciencia! Pronto nos dirá que ya está del otro lado. En familia se trataban de convencer unos a otros de que todo iba bien, aunque algo les decía que no. El silencio no era un buen indicador.

Por fin sonó el celular. Con una llamada del 14 de marzo, les comunicaron que habían encontrado un cuerpo y que podía ser el de Jhovany porque traía la credencial del INE. Les pidieron que enviaran fotos para la identificación plena. El consulado de México en Laredo comenzó a asesorarlos y a darles acompañamiento. A la modesta casita empezaron a llegar las visitas de los más cercanos. La noticia fue corriendo de boca en boca y la sensación de tristeza invadió al pueblo entero.

 

Todavía no nos han confirmado, insiste la esposa, que aún alberga una última esperanza. Al mismo tiempo que se preguntan cómo le van a hacer con los gastos del traslado y el funeral.

Doña Antonieta no puede con tanto dolor. El sobrino al que cuidada falleció un día después de que recibieran la infausta noticia. Pero ella es fuerte y quiere contener las lágrimas porque su hijo le pidió no llorar. Eso no impide que sus ojos tengan a menudo destellos de cristal y se lleve discretamente una mano al rostro. Ella cree en el destino y está segura de que no podía haberlo cambiado. La decisión fue de él, insiste, pero, aunque era su sueño, ¡duele en lo más profundo entregar a un hijo!

En tanto llegan noticias oficiales, ya les contaron algunos sobrevivientes que intentaron cruzar en una lancha inflable y que algo provocó que se desinflara. Jhovany no sabía nadar a pesar de haber crecido muy cerca del Río San Vicente. A sus compañeros se los llevaron detenidos. Se va reconstruyendo poco a poco la historia.

La familia enfrenta la incertidumbre en cada uno de estos alargados días. Los vecinos siguen acompañando el dolor. Pronto habrá noticias, repiten. (Leticia Bonifaz, El Universal, Opinión, p. 15)

La Corte // Incongruencias migratorias

El soft power estadunidense, entendido tanto por esta capacidad del vecino país para influir y persuadir a otros, como por esta habilidad de crear imágenes y narrativas para proteger y promover sus intereses, ha sido capaz de colarse en la imaginaria colectiva para proyectar escenarios que no siempre son como se pintan.

 

Esta no tan sutil herramienta ha sido la encargada de que las palabras que instantáneamente brincan a nuestra mente al escuchar “migración” sean “patrulla fronteriza”, “riesgo” “deportación” e, incluso, “muerte”. Sin embargo, hoy la comunidad mexicana en Estados Unidos está más viva que nunca.

 

¿Qué o quién les da vida? Para empezar, el gran número que representan, 97% de los 11 millones de mexicanos que viven fuera del país, residen en Estados Unidos, siendo 63% de la comunidad latina y 3% de la población total de ese país. Por lo que ya no sólo el obvio impacto económico es evidente, sino también la influencia cultural y la manera en la que la voz latina ha logrado colarse en la esfera política.

 

Ejemplo del último punto es la llamada Green light law, iniciativa de ley presentada ya desde hace varios años en congresos estatales para permitir la emisión de licencias de conducir a migrantes indocumentados, sin necesidad de comprobar su estatus legal, misma que sólo ha sido aprobada en 16 estados de la Unión Americana.

 

Sin embargo, el reconocimiento no se debe focalizar en los resultados, sino en el proceso, en el hecho de que se aborde ya el tema en las discusiones políticas, pues el argumento de los legisladores que han propuesto y apoyado esta iniciativa desde años atrás es “brindar seguridad y goce de derechos básicos para el sector migrante no regulado, quienes hacen contribuciones vitales a la economía del país”. Estas declaraciones, sin duda, representan otra inyección de vida para la comunidad.

 

Por otro lado, la iniciativa prevé que, para la emisión de licencias, al no contar con número de seguridad social (documento que sólo se da a residentes y migrantes documentados) se pueda presentar en su lugar el número de identificación personal de contribuyente, el cual sí es emitido para migrantes indocumentados, nada más y nada menos que por la instancia gubernamental estadunidense encargada de la recaudación de impuestos.

 

La contradicción irónica y curiosa de poder pagar los taxes, pero no tener una licencia de conducir nos lleva a pensar que, como es usual en ese país, todo lo que representa dinero tiene un lugar en la política, todo lo que genera dólares tiene vida, por tanto, mientras la comunidad mexicana siga siendo ejemplo de trabajo duro, poco a poco serán los encargados de que las palabras que relacionemos con “migración” sean ahora “esfuerzo”, “trabajo de calidad”, “influencia cultural de impacto” , “vitalidad” y, sin duda, “vida”.

 

El soft power mexicano, el que no está basado en retóricas políticas incongruentes, sino en la calidez humana y en, como proclaman los estadunidenses, la búsqueda de la felicidad. (Azul Etcheverry, Excélsior, Nacional, p. 10)

Cartones

carton 1

(Fer, El Universal, Opinión, p. 15)

carton 2

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 13)

carton 3

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)