El próximo año habrá elecciones presidenciales. La administración obradorista está por concluir y hay funcionarios que siguen operando con total impunidad. Hacen gala del abuso y la intimidación, combinado con el cinismo del “enjuague y repita”.
Desde la 4T lo saben y algunos (en silencio) no están de acuerdo con (des)figuras impresentables que se insertaron en los distintos poderes y organismos que deberían ser autónomos. Están ahí para favorecer ciertos intereses civiles y militares. Son maniobras de Estado. Lo más alarmante es cuando cobijan acciones criminales o ilegales.
Ahí está la obstrucción, nuevamente, de las pesquisas del caso Ayotzinapa (revisar los informes del GIEI); el aumento de las desapariciones (según datos de la propia CNB de Segob); las masacres perpetradas por autoridades o por cárteles que hacen y deshacen a sus anchas; los intentos por mantener la militarización de la seguridad pública (ver el voto de un ministro y dos ministras, entre ellas la presunta plagiaria); la fabricación de delitos de una fiscal, a petición de otro (recordar lo que pasó con Alejandra Cuevas); los encierros, secuestros, homicidios de migrantes (un horror denunciado desde 2006 por los sacerdotes Pantoja y Solalinde, sí, el Solalinde de hace años); etcétera.
Por poner dos ejemplos de escándalos recientes: hoy siguen en sus cargos el comisionado Garduño del INM y la ministra Esquivel de “las tesis copy paste”. Ésta última vote y vote, demande y demande.
No importa lo dudoso de sus actos, permanecen. Lo hacen porque son funcionales a los deseos del gobierno en turno (hasta que no lo sean).
Para sostener esto, la estrategia del régimen se centra en atacar a quienes cuestionan. Enlodar a quienes llaman “oposición”, así sea gente honesta que no tiene nada que ver con las riñas políticas.
Esta propaganda es efectiva porque “mata dos pájaros de un solo tiro”:
Es decir, enlodan al otro y se enjuagan a ellos mismos.
Y repiten y repiten…
Aquí entre nos
Morenistas dicen que son mejores las fuerzas armadas porque el ex secretario civil recibía dinero del narco. Spoiler: en el juicio de Genaro García Luna declararon que también sobornaban a militares. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Vía crucis migratorio
La tragedia en la estación migratoria de Ciudad Juárez no detiene, ni siquiera inhibe, el flujo migratorio. Cientos, miles de personas, atraviesan nuestro país con la intención de llegar a la frontera con Estados Unidos y una vez ahí jugarse el todo por el todo para intentar cruzar.
Conforman un Viacrucis Migrante. Su cruzada lleva ese nombre para visibilizar, dicen, el calvario que para ellos supone cruzar México. Un contingente de 4 mil personas dejó Chiapas y emprendió camino hacia el norte.
El impulso crece ante el anuncio del fin del llamado Título 42, nombre que se le dio a las restricciones del gobierno norteamericano a la migración con el pretexto de la pandemia por Covid. Ese título está a punto de cancelarse y los migrantes creen, sin fundamento, que tendrán mejores oportunidades de cruzar la frontera.
La responsabilidad del gobierno mexicano en el acompañamiento y custodia de los migrantes es enorme. Hay muchísimo por hacer, pocos recursos y escasa voluntad política.
El secretario de Gobernación dijo que México recibe a los migrantes con los brazos abiertos. ¿De veras? La realidad lo contradice. Llegó el momento de ajustar la narrativa. (La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)
Notas en remolino
Ojalá y el comentario del titular de Gobernación Adán Augusto López de que somos país con puertas abiertas a la migración no complique la enredada política migratoria y aliente más caravanas desde Centroamérica… (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 41)
“Nadie deja su hogar a no ser que su hogar sea la boca de un tiburón. Sólo corres hacia la frontera cuando ves a toda la ciudad corriendo también” – Warsan Shire, 2009, poeta y escritora británica-somalí.
Los seres humanos han emigrado desde el inicio de los tiempos, por eso es un tema complejo e importante que compete a todos. Se ha migrado por diversas razones: violencia, cambio climático, pobreza, pandemias y la esperanza por encontrar mejores oportunidades.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) define la migración como el “Movimiento de personas fuera de su lugar de residencia habitual, ya sea a través de una frontera internacional o dentro de un país”. De acuerdo con las Naciones Unidas (ONU), actualmente, millones de personas viven en un país distinto al que nacieron. Los Estados reciben migrantes que, en muchos casos, no pueden sostener.
Este fenómeno conlleva distintos retos para los países receptores, de origen o de tránsito. Conduce a distintas problemáticas: el nacionalismo, gestión de fronteras, recursos, violencia, racismo e integración. Es importante que las naciones impongan políticas de migración e integración, en concordancia con los derechos humanos, para que las personas reciban un trato digno en su proceso migratorio.
México cuenta con una posición geoestratégica que lo ha convertido en una sede de tránsito y, recientemente, en destino. Representa una antesala para miles de migrantes en situación regular, irregular, solicitantes de asilo, refugiados y víctimas de trata, que tienen a Estados Unidos como distinto final.
Durante 2022 se observó una de las dinámicas migratorias más complejas para México. Se registró el mayor número de personas en tránsito por diferentes puntos del país. Los migrantes provienen de diversos países como El Salvador, Guatemala, Honduras, Bolivia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Colombia, Ecuador y Haití, entre otros.
Los principales desafíos que enfrenta México en materia migratoria es la falta de seguridad y protección para los migrantes. Suelen ser víctimas de delitos como la extorsión, el secuestro y la trata de personas por parte de bandas criminales y traficantes que operan en la región. Son detenidos y deportados por las autoridades mexicanas y estadounidenses, generando un círculo vicioso de expulsión y reingreso ilegal.
Las duras imágenes de lo ocurrido en Ciudad Juárez demostraron la ineficacia de la política migratoria actual. 40 hombres migrantes murieron asfixiados y calcinados dentro de una celda en el Instituto Nacional de Migración. Nadie hizo nada para salvarlos. El gobierno en respuesta intentó expiar la culpa, en lugar de resarcir a las víctimas y buscar una solución al problema de raíz.
En conclusión, la migración representa un gran reto para los gobiernos y demanda soluciones desde un punto nacional e internacional, con una visión humanista. Debe ser tratado como prioridad en las agendas políticas. México necesita líderes y leyes que protejan no sólo a las personas transitando de un país a otro, sino también a las que residen en el país. La protección de los derechos humanos de los migrantes debe ser prioridad. (Edna Sofía Castañeda, alumna de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, y Gerardo Trujano Velásquez, coordinador académico de la Facultad de Estudios Globales, El Sol de México, Mundo, p. 23)
En México, en los últimos años, ha habido retrocesos en varios factores civilizatorios. El desprecio por la ciencia; la violencia sin límites, la familia acribillada en Tamaulipas; niños y mujeres asesinados; fosas clandestinas que se multiplican; la marcha del maltrato a los migrantes con su coronación en el horror de Ciudad Juárez; zoológicos privados donde se cultiva el sufrimiento animal; desabasto de medicinas; 700 mil muertes por covid-19, muchas de ellas por negligencia; más de 110 mil desapariciones; destrucción inmisericorde del medio ambiente; agresiones, insultos, ofensas como algo cotidiano; el veneno como instrumento político; los dardos mortales de las redes sociales; la lista no tiene fin. Este diario reportó hace unos días un acto de miseria humana: “Le sacan los ojos a can Zeus”. La degradación no es exclusiva de México. En Brasil surgió un premió a la mujer “más fea”, recibió 220 dólares, por la “distinción” (Federico Reyes Heroles, Excélsior, Nacional, p. 6)

(Alarcón, El Heraldo de México, La dos, p.2)