Opinión Migración 260423

Bajo reserva

Preparan nuevo reporte sobre violaciones a los derechos humanos por parte del INM

Nos adelantan que en unas semanas más, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que preside Rosario Piedra Ibarra, publicará un reporte en el que revelará las condiciones en las que se encuentran las 60 estaciones migratorias que están a cargo de Francisco Garduño, titular del Instituto Nacional de Migración. Ya en varias ocasiones el organismo ha exhibido abusos, violaciones, malos tratos, hacinamientos y hasta la existencia de chinches en estaciones migratorias. Nos dicen que, aunque faltan algunos detalles, el reporte está listo y el resultado no es nada bueno para el INM, ni para don Francisco. (El Universal, Nación, p. 2)

Pulso político // Sin reporte médico aún; cancelan cumbre en Cancún

DE ESTO Y DE AQUELLO…

A casi un mes de la muerte de 40 migrantes en Ciudad Juárez, el director del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, fue declarado formalmente responsable del delito de ejercicio ilícito del servicio público, pero contra lo que ha ocurrido con otros funcionarios, a los que se les impuso prisión preventiva, se mantendrá en el cargo y se le fijó acudir a firmar periódicamente. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 6)

Nudo gordiano // Garduño y Molinar

La vida de 40 personas no vale una renuncia. Tampoco las familias destruidas, los sueños truncados. Menos aún el paso de la corrupción y la ineficiencia en el servicio público. Nada de esto parece ser causal para separar de su cargo a quien tuvo que ser el primero en ofrecer su puesto. Un acto de sensatez política y actitud humana. Mañana se cumple un mes del incendio en la Estación Migratoria de Ciudad Juárez, y el titular del Instituto Nacional de Migración sigue en el organigrama.

Si en los primeros días tras la tragedia Francisco Garduño se limitó a realizar visitas hospitalarias a los heridos, en las semanas siguientes se dedicó a estar ausente, sólo lo hemos visto al llegar y retirarse de las dos audiencias a las que ha sido llamado, pero ahí está: continúa como responsable de la operación de las políticas migratorias en nuestro país, ésa por la que 40 ciudadanos centroamericanos murieron, ésa que ha complicado el tránsito de los miles que cruzan por nuestra frontera sur, ésa que los retiene y les complica su estancia en cualquier estado del país. Qué extraña la retórica cuatroteísta. Aquí sí vale la pena primero esperar a la investigación. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 12)

Trópicos / Se informó mal la recaída del presidente

Y, finalmente, había vendido el avión presidencial, un pendiente que le preocupaba no concretarlo antes de que concluyera su mandato, a pesar de haberlo rematado a un comprador de muy dudosa procedencia.

La venta del avión coincidió con problemas de corrupción en su gobierno que se le acumulaban, como los viajes de lujo del general Luis Cresencio Sandoval, los desvíos millonarios en Segalmex o los contratos del Instituto Nacional de Migración con empresas que administraban los centros de retención (reclusión) de migrantes. Así la vida pública de México, cuando un nuevo problema de salud obliga al presidente a apartarlo de los reflectores.

Qué bueno que se reponga bien y pronto, según los informes oficiales. Sin lugar a duda, para el buen desarrollo de cualquier democracia, no hay mejor remedio que concluir ciclos donde sean las urnas y el voto universal y transparente, quienes las alimenten. (Omar Cepeda, Periodista mexicano especializado en asuntos internacionales, El Financiero, Opinión, p. 40)

El Caballito

Sheinbaum sí se reunirá con migrantes y el gobernador de Colorado

Finalmente, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, sí viajará a Estados Unidos y dentro de su participación en la primera Cumbre de Ciudades de las Américas, en Denver, Colorado, nos dicen, tendrá oportunidad de reunirse con migrantes, que incluso la recibirán la noche del miércoles, cuando se tiene programado su arribo a aquel país. En tanto, el jueves se tiene agendada una reunión privada con el gobernador de Colorado, Jared Polis, para hablar sobre temas de migración. Así que la agenda de doña Claudia estará muy agitada en las próximas horas. (El Universal, Metrópoli, p. 11)

Quebradero // Hay que atender a la caravana

Es prioritario que las autoridades dialoguen con la nueva caravana migrante que pretende llegar a la capital.

Las condiciones de la marcha son dramáticas y de alto riesgo. Nos aseguran que no ha habido ninguna autoridad que dialogue con ellos, más bien parece que la están dejando seguir, sería lamentable que estén optando por el desgaste, en particular de las mujeres y niños.

La caravana está integrada fundamentalmente por venezolanos, se calcula que la componen entre dos mil y tres mil personas. También marchan migrantes centroamericanos y asiáticos, algunos de ellos son de Azerbaiyán y de Senegal.

El Gobierno de Venezuela no ha procurado el tema. Ante la muerte de 40 migrantes calcinados en Ciudad Juárez, muchos de ellos venezolanos, no mostró la indignación que se supondría debería asumir en función de lo sucedido.

No se ha abierto un espacio de diálogo entre los gobiernos de México y Venezuela sobre este asunto. Una de las migraciones numéricamente más significativas en los últimos años es venezolana. En muchas ciudades del país se les va identificando, están huyendo de las condiciones políticas, económicas y sociales que se viven.

 

Es una migración que ha ido cambiando su destino ante lo que están viviendo. De tener a México como  país de tránsito lo han venido colocando en lugar de destino. Las solicitudes de refugio en México han crecido de manera significativa, se han triplicado en los últimos dos años.

 

Atender la caravana es buscar soluciones. Bien se les podría permitir a los migrantes una licencia por un año en México para que puedan tratar de resolver su intención de pasar a EU. Significa también demostrar que hay un auténtico acuse de recibo por lo sucedido en Juárez.

Si analizamos lo que ha pasado en política migratoria desde el horror de hace casi un mes, pareciera que no ha cambiado nada. Una cosa es la narrativa que se pretende establecer y otra el hecho de que se estén tomando medidas.

Que se tenga que presentar ante la FGR el todavía director del INM no significa que se estén tomando medidas, que estén cambiando algunos de los mecanismos establecidos en los centros migratorios. El hecho de que no haya solicitado al menos una licencia el director del INM es prueba de que no están cambiando las cosas. Si se tomara una decisión en este sentido podría significar que la investigación se hiciera abierta en donde él no fuera una especie de juez y parte.

Todos sabemos que el problema es multilateral; sin embargo, México tiene problemas en sus dos fronteras. EU debería de buscar salidas de largo aliento más que aventarnos el problema, el gobierno debería de ser menos pasivo. La migración en los últimos años tuvo en nuestras fronteras el centro, el foco de atención, violencia y confusión del fenómeno.

En el terreno de los hechos seguimos siendo el tercer país. EU expulsa a los migrantes bajo el supuesto de que se van a revisar las solicitudes para decidir quién se queda en el país. Al expulsarlos México los recibe sin saber qué hacer con ellos. Lo sucedido en Ciudad Juárez es muestra de ello.

Los migrantes deambulan por las calles, no tienen  a dónde estar y se la pasan buscando ganar dinero como fuere. Están viviendo como pueden sin que tengan, en un buen número de casos, algún tipo de ayuda. Este estado de las cosas ha generado rispidez en la relación entre los migrantes y la ciudadanía, asunto del cual no se tenían antecedentes, debido a que muchas ciudades del país han tenido a la migración como parte de su cotidianidad y solidaridad.

 

En la medida en que avance la caravana los problemas van a crecer. El problema no es sólo de ellos, el problema es de todos.

Formas de ver las cosas. La decisión de los ministros de no permitir la integración de la Guardia Nacional a la Sedena fue un acto de corrupción y un hecho faccioso. La negativa de la ministra Loretta Ortiz de no permitirle al Inai sesionar con cuatro comisionados es la aplicación de la ley. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)

Razones // La semana previa al covid-19

El viernes pasado, en Veracruz, dos días antes de caer enfermo, fue incluso más allá: en un largo discurso con motivo de la defensa del puerto de Veracruz en 1914, el Presidente invocó la posibilidad de una intervención extranjera y dijo que “México tiene mucha autoridad moral, tiene el respaldo de la mayoría de las naciones del mundo y cuenta con la fuerza de la razón y con la fuerza del pueblo, con la fuerza de la opinión pública.

Ningún gobierno extranjero se atrevería a poner un pie en nuestro territorio. De todas maneras, si lo hicieran, no van a defender a México, sólo los marinos y los soldados vamos a defender a México todos los mexicanos”. Está bien, pero, en realidad, nadie se está planteando seriamente la posibilidad de una invasión militar de México.

Incluso los republicanos más lunáticos, como Trump, hablan de atacar a los cárteles, no de invadir México. La declaración lo que demostró es una escalada en el discurso anti Estados Unidos que exhibe lo dañadas que están las relaciones, por lo menos en lo que respecta a Palacio Nacional.

Algo poco sensato cuando hablamos de la primera potencia mundial, de nuestro principalísimo socio comercial con un intercambio de unos 700 mil millones de dólares al año, donde residen millones de paisanos que envían unos 60 mil millones en remesas y con quienes somos, debemos ser, socios estratégicos, lo que se dificulta evidentemente cuando en unos pocos días descalificamos al departamento de Estado, a las agencias de seguridad y a sus Fuerzas Armadas y las acusamos de querer intervenir y espiar a México. Sobre todo cuando el tema estalla por la infiltración en un cártel criminal transnacional.

Una señal de que las cosas no han mejorado es que la nueva caravana migrante, llamada viacrucis migrante, a diferencia de otras está teniendo todas las facilidades para transitar por territorio mexicano rumbo a la frontera. Se podrá argumentar, con razón, que luego de lo sucedido en Ciudad Juárez, con la muerte de 40 migrantes ello es una exigencia política, pero también podría ser una forma de presionar a la Casa Blanca con la llegada de más migrantes en las caravanas que tanto le gusta exhibir a los medios más conservadores de la Unión Americana.

Sobre todo, en los días previos a la desaparición del llamado Título 42 que permitía, desde que fue aprobado por Trump, expulsar de forma expedita a migrantes e impedirles el acceso en la frontera. La Casa Blanca acabará con esa norma, pero no podrá tener una política radicalmente diferente a la seguida desde que entró en vigor. Y la llegada de más migrantes aumenta la presión de los sectores más conservadores.

El otro gran enemigo de la semana pasada, además de los medios, objeto presidencial todos los días en la mañanera, ha sido la Suprema Corte. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Desde afuera // Los latinos

¿Sería posible que los grupos hispanos en Estados Unidos llegaran a organizarse, y funcionar, como el mítico lobby judío, pero en favor de Latinoamérica en General y México en particular?

No son preguntas de fácil respuesta, pero son temas a contemplar en un futuro no tan lejano. Desde el paso de su integración a Estados Unidos a su relación con sus sitios de origen.

Los latinos han tenido una larga y complicada historia en el vecino del norte. Desde aquellos que se quedaron en los territorios cuando pasaron a manos de Estados Unidos y fueron frecuentemente desplazados con violencia por sucesivas olas de colonos europeos que llevaron consigo costumbres y discriminación hasta los más frecientes migrantes a estados que como Texas, Georgia, Arizona, Tennessee o Florida, tienen una política antiinmigrante y no se limitan a ellos.

“Hay una política todavía en algunos lugares, en algunos estados con ciudades muy anti-mexicanas, anti-latinas, y hay otros como en California, donde hemos extendido la bienvenida mucho más, pero van a aquellas ciudades porque el costo de vida es muy alto”, comenta Antonio Villaraigosa, exalcalde de Los Ángeles y un destacado líder mexico-estadounidense por derecho propio.

Pero la verdad, apunta, es que “estamos construyendo la sociedad estadounidense”.

Aunque, no es fácil la relación de los diferentes grupos latinos con sus países de origen. En el caso de México, las remesas enviadas por la diáspora mexicana está en alrededor de 60 mil millones de dólares por año, que son uno de los principales –o el principal– ingresos de divisas del país y un importante programa social para millones de familias mexicanas.

La demografía lleva a que los hispanos, latinos o latinx si así les quieren decir, se constituyan poco a poco en una fuerza política real en Estados Unidos. Hoy por hoy son alrededor de 60 millones, cerca de 20% de la población estadounidense, con un poder económico creciente. Dentro de 20 o 30 años, se espera que sean la principal minoría, con unos 100 millones de personas (29% de la población).

Eso tiene implicaciones económicas. Los hispanos como grupo tuvieron un PIB de 2.8 millones de millones de dólares en 2020, más que Brasil y México combinados. La comunidad mexicano-estadounidense es 60% de los latinos en EU y su valor económico iguala o supera al de México.

Pero tampoco es fácil la relación de los diferentes grupos latinos, y en especial de los mexicanos, con sus países de origen. Según Villaraigosa, no hay en México suficiente aprecio por ese respaldo o por los migrantes. La gran pregunta es qué esperan a cambio de ese apoyo. No es raro que los grupos judios estadounidenses traten de influir, o influyan, en la política de Israel. Y el lobby cubano está más centrado en tratar de dañar al actual gobierno de la isla que en ayudarlo.

El hecho es que son una fuerza y que los gobiernos latinoamericanos, el de México en especial, deben considerarlo. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 27)

Duda razonable // Trump, Biden, DeSantis y ¿México?

En noviembre del año pasado, Joseph Biden cumplió 80 años. De esos, ha pasado los últimos 50 en Washington, desde 1973 como senador por Delaware, ocho como vicepresidente de Barack Obama y los últimos tres como presidente de Estados Unidos. Siempre con el Partido Demócrata.

Pocos, si es que alguno, puede decir que es un hombre del establishment político de aquel país como lo puede decir que es Joseph Biden.

 

Ayer anunció que buscará, primero, ser el candidato de su partido y después la reelección como presidente.

 

Después de un pésimo inicio en la presidencia, por el momento de la pandemia, la decisión en Afganistán y más recientemente la inflación, las cosas van mejor en EU, todo indica que seguirán así o mejor en lo económico aunque no su aprobación. Aunque lo de la aprobación no afectó en las elecciones de medio término, en las que a los demócratas les fue bastante bien en el legislativo y varios estados.

En su anuncio de ayer, Biden ha hecho un guiño a los mexicanos que viven allá al nombrar a la nieta de César Chávez como su coordinadora de campaña.

Las encuestas de hoy anticipan una batalla muy cerrada que reflejará la brutal división que existe en el país, pero falta mucho y todo dependerá en qué termina el lío que se traen los de enfrente.

Donald Trump ha revivido en la prensa y las encuestas gracias a los procesos judiciales iniciados en su contra. El siempre victimizado vuelve a ser víctima de los malditos demócratas y el establishment estadunidense. La pregunta es si con eso le alcanzará después de los desastres en la Casa Blanca durante cuatro años y sobre todo si mantendrá lo que le ha sucedido en estas semanas durante el próximo año. Porque enfrente tiene a un ultraconservador más joven y hasta hace poco más popular.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, que arrasó en su reciente reelección ha tomado las medidas xenófobas, sexistas, racistas que tanto aman los seguidores trumpianos con la ventaja que él no tiene la historia del ex presidente.

Frente a las dudas de muchos republicanos, también conservadores, que padecieron a Trump por su carácter y algunas decisiones, DeSantis aparece como un personaje más tratable.

 

Biden podría tomar ventaja de un Partido Republicano que, gracias a Trump y sus maneras, llegue fracturado a la elección.

Y frente a esto, ¿México? (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Un momento “masiosare” peligroso

Parece que estamos en una encrucijada chovinista a ambos lados de la frontera México-Estados Unidos, en una espiral que podría tener profundas implicaciones para México camino a —y potencialmente después de— las elecciones presidenciales de 2024 en EU.

Los momentos de tensión en la relación bilateral, particularmente en temas vinculados a la seguridad o la soberanía, tradicionalmente tienden a favorecer a voces extremas en cada uno de nuestros países. Y me temo que estamos entrando de lleno a uno de esos momentos. El discurso alarmante —beligerante y preñado de nacionalismo rancio— y fuera de lugar del Presidente López Obrador en Veracruz este fin de semana pasado se da a la par de que crecientemente, el uso de la fuerza unilateral por parte de EU para confrontar al narcotráfico operando desde territorio mexicano, sobre todo en materia de producción y trasiego de fentanilo, se está convirtiendo en uno de los pilares de la narrativa y doctrina en materia de política exterior del Partido Republicano.

Junto con un profundo antagonismo hacia todo lo que tenga que ver con China, antipatía por el argumento de que los intereses de seguridad nacional de EU pasan por apoyar a Ucrania ante la agresión rusa, su rechazo a la migración y designar al narcotráfico mexicano como organizaciones terroristas internacionales por el papel que juegan en la epidemia de abuso de opiáceos en EU, se afianza cada vez más la convicción de que la verdadera amenaza a la seguridad nacional proviene de la frontera con México. Y con ello, “bombardear México” —es decir, a los laboratorios, operaciones y propiedades del crimen organizado mexicano— se está consolidando como mantra Republicano.

Para quienes en México persisten en postular que a nuestro país siempre le va mejor con un presidente Republicano que Demócrata, o para el presidente mexicano que claramente apuesta por su amigo, Donald Trump les tengo dos mensajes: a) por mucho que les puedan gustar sus posiciones en materia de aborto, o posesión/portación de armas, o derechos y valores sociales, este ya no es el GOP de antaño.

 

Es un partido dominado por la ultraderecha, sin espina dorsal, trumpizado y que volverá, como en 2016, a insertar a México de lleno en su narrativa de campaña, usando a nuestro país de piñata electoral; b) más vale que nos pongamos las pilas porque de regresar el GOP —con Trump o con un mini-me de Trump— a la Casa Blanca en enero de 2025, se nos viene un problema mayúsculo de política exterior y seguridad nacional.

Hoy, recurrir al anti-americanismo ya no da los réditos políticos de antaño, como adivino que el propio presidente se dio cuenta con base en lo que arrojaron encuestas previas a su discurso del 16 de septiembre pasado cuando amenazó con responder en él al panel solicitado por EU en materia de política energética. Pero además ahora, de articularse un anti-americanismo vocal desde el atril presidencial, como empieza a suceder, solo se empalmaría en el anti-mexicanismo de Trump.

El que el antiamericanismo y el antimexicanismo pudiesen enarbolarse al mismo tiempo a cada lado de la frontera en 2023 y 2024 cara a una contienda electoral presidencial simultánea ya en sí es preocupante. Que ello empate con la posibilidad de que un partido con un ala claramente antimexicana pudiese hacerse de la Casa Blanca el 5 de noviembre del próximo año, pone la mesa para un escenario poco halagüeño.

No obstante estas consideraciones, que no nos quede duda alguna. En función de los intereses nacionales y de seguridad de México, de su sociedad y de nuestra comunidad —documentada e indocumentada— en EU, de la agenda con nuestro socio diplomático más relevante en el mundo —y mientras se exorcice al Partido Republicano o éste no sea recuperado por quienes sí creen en una democracia institucional y una sociedad abierta, tolerante, plural y diversa— es fundamental que los Demócratas, con o sin Joe Biden, se mantengan en el poder en 2024.

Pero de igual manera, y en el ínterin, adicionalmente hay que tener algo claro. La preocupación y presión por el tema del fentanilo es bipartidista. Y la Administración Biden ha mandado ya un mensaje diáfano en el transcurso de las semanas previas al discurso en Veracruz del mandatario mexicano: Washington tiene la intención y el interés de seguir cooperando con México, trabajando de la mano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, pero si el gobierno mexicano no responde o persiste en ignorar el reto, empezará a tomar medidas por su cuenta. Y contrario a lo que pregona el presidente López Obrador, en la historia reciente de la relación bilateral, no es la confianza la que abona a y permite la cooperación; es la cooperación la que detona la confianza. (Arturo Sarukhan, El Universal, Opinión, p. 16)

Cartón

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(Jabaz, Milenio Diario, Al frente, p. 3)