Trascendido
Que el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, recurrió a un ex funcionario para su defensa legal, pero no a cualquiera, sino a José Ariel Morales López, otrora director de la Administración de Servicios Integrales de Capacidad Penitenciaria y que también fuera imputado por la FGR por pagar un sobreprecio millonario en los contratos de construcción y prestación del servicio de prisiones federales en ocho estados. Vaya, vaya (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Linotipia // Migración ya sabía
Hace un mes, 40 personas que migraban a Estados Unidos a través de México murieron violentamente. Los dejaron encerrados en una estancia migratoria en Ciudad Juárez, mientras adentro había un incendio. La crisis que terminó en este asesinato brutal comenzó años antes. El gobierno estaba alertado. Se le dijo que debía tomar medidas para prevenir un desastre. No lo hizo.
Hace cuatro años, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) publicó un informe sobre las condiciones en las estaciones migratorias. Los investigadores encontraron que los migrantes viven hacinados, a veces sin medicinas, ni agua. Los guardias apretujan a los migrantes en estancias sin ventilación, con techos de lámina o de acrílico. Adentro, el aire se calienta, como si fuera un invernadero. Los migrantes duermen sobre colchonetas sin sábanas, con el sudor pegado al hule. En algunas estancias, los retretes no tienen agua. Se desbordan la orina y las heces. Algunos migrantes dejan de comer para no tener que ir al baño. Algunos niños que viajan solos terminan mezclados con adultos. Otros migrantes sufren problemas respiratorios y crisis de ansiedad.
Protestan. No les hacen caso. Varios grupos se han organizado para escapar.
En abril de 2019, en la estancia migratoria La Mosca, en Chiapas, un grupo de migrantes cubanos se amotinó. Unos hombres treparon hasta la cocina y abrieron por fuera la puerta del módulo. Después, abrieron el módulo de mujeres y niños. El grupo pateaba la puerta. Los guardias de Migración no hacían nada para calmarlos. Un jefe en la estancia ordenó que les abrieran y los dejaran ir. Más de 600 personas escaparon. La Policía Federal contuvo al resto.
Cuando la CNDH fue a investigar, los funcionarios dijeron que en La Mosca había retretes, duchas, agua potable y que la empresa que atendía la estancia brindaba “conservación permanente, los 365 días del año”. El INM tiene un plan de emergencias. Dice que, ante cualquier alerta, los guardias deben avisar a Protección Civil, preparar una evacuación ordenada, llamar al 911 y pedir ayuda a grupos de emergencia. Nada de eso sucedió.
Unos días después, en la madrugada, otros migrantes se amotinaron en la Estación Migratoria en Tapachula. La Policía Federal los contuvo.
Los migrantes que escaparon eran parte de una caravana, que llegó a Huixtla. Allí les dijeron que les darían una tarjeta humanitaria para transitar por México. En cambio, los trasladaron a La Mosca. En octubre pasado, la CNDH documentó el caso. El INM debía encargarse de que un evento así no se repitiera.
El año pasado, en Coahuila, hubo otro motín. En una estancia migratoria en Piedras Negras, los migrantes dormían en colchonetas, sin ventilación, entre goteras. Los baños estaban muy sucios. No había regaderas. La estancia tenía capacidad para 88 personas. En mayo, había allí 306.
Algunos migrantes se quejaron con la CNDH. Unos días después, dos migrantes quemaron unas colchonetas. El personal de migración comenzó a evacuar y 122 migrantes escaparon. Cuando la CNDH preguntó a Migración, le dijeron que los migrantes tenían buenas condiciones de alojamiento. No era así. Hasta febrero de este año, no había ninguna sanción hacia funcionarios del INM.
El 28 de febrero, un mes antes del incendio en Juárez, la CNDH publicó una recomendación sobre el motín de Coahuila. Duele leer la similitud entre lo que ocurrió en Piedras Negras y lo que sucedió muy poco después, en Juárez, cuando encerraron a los migrantes, después de que algunos quemaron unas colchonetas.
El informe sobre Piedras Negras dice que el INM estaba obligado a evitar otro caso similar. Debían implementar cursos sobre derechos humanos y trato digno a los migrantes. Claramente, no lo hizo.
Este martes, un mes después del incendio en Juárez, la CNDH anunció que crearía un “sistema de seguimiento” para vigilar las condiciones en las estancias migratorias. Los informes dicen que los migrantes en México son retenidos como presos, cual si hubieran cometido un delito criminal. Ni la propia Comisión sabe cuántos migrantes están hoy hacinados, en estancias en todo el país.
Para entender la tragedia de Juárez debemos mirar a esos otros casos. Migración ya sabía que esto estaba ocurriendo y podía volver a ocurrir. Estos informes prueban la responsabilidad del INM, su inacción criminal. Y estos informes deberían contribuir a que este caso no quede impune. (Peniley Ramírez, Reforma, Opinión, p. 10)
El Santo Oficio // Alma podrida
El cartujo piensa en la frase “tienen el alma podrida”, pronunciada con indignación por Adán Augusto López en Palacio Nacional, la retomó de “uno de los libros o posiblemente el libro más leído en la historia de la humanidad”. El humilde monje la busca primero en la Biblia, luego en el Quijote, por último en la Divina Comedia, pero no la encuentra, tal vez por ceguera o torpeza, por andar buscando donde no debe cuando por sentido común debería abismarse en las obras completas de Taibo II, donde quizá la leyó el culto funcionario.
Las almas podridas no conocen la piedad, ni la vergüenza. ¿Francisco Garduño sentirá algún remordimiento por la tragedia de los migrantes en Ciudad Juárez? ¿Quién se hace cargo del sufrimiento de los niños con cáncer? ¿Y de los muertos durante la pandemia? ¿Y de los desaparecidos?
¿Y de los crímenes de la Guardia Nacional? En el pasado existieron paradigmáticas almas podridas —y en la actualidad la derecha presume cotidianamente las suyas. Pero en la 4T son legión, como ha podido observarse en el Congreso, donde los legisladores del oficialismo son capaces, como diría Pérez-Reverte, “de tomar decisiones tan limitadas, tan estólidas, tan miserables como su propia altura”. Tienen el alma podrida. (José Luis Martínez, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Detective // Y sin embargo, el sur resiste
A no muchos kilómetros del mar, en el ejido La Gloria de la costa de Chiapas que bordea el océano Pacífico, arrancó el martes 25 de abril la caravana El Sur Resiste que busca seguir impulsando la organización de comunidades y pueblos de la región afectados por la implementación en sus territorios de los planes más ambiciosos del actual gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador: el Tren Maya y el Corredor Interoceánico. (…)
Día uno
Desde su arranque, la caravana ha enfrentado al ambiente represivo que prevalece en la zona. En sus primeras horas de andanza, al ir de Tonalá, Chiapas a Puente Madera, Oaxaca, el grupo de activistas y colectivos atravesó nueve retenes de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración; además de que fueron detenidos de manera específica en siete ocasiones para fotografiar a los participantes y, de manera particular, en el retén divisorio entre Chiapas y Oaxaca, fueron fotografiados por personas vestidas de civil no identificadas, las cuales además los siguieron una parte del trayecto en motocicletas.
Antes de eso, de su punto de partida chiapaneco en La Gloria, los activistas enfilaron al ejido Progreso para luego llegar al centro de la ciudad de Tonalá, donde hubo un acto en el que los integrantes del Comité de Resistencia Civil de Frente Cívico Tonalteco, plantearon la situación a la que el sur de México se enfrenta en estos momentos: un proyecto de exterminio. (…)
Invasión militar
Más allá de la represión puntual de ayer al campamento de Mogoñe Viejo, la región ha registrado un desmesurado incremento de la presencia del Ejército (a cargo de la construcción del Tren Maya), la Marina, la Guardia Nacional y policías locales, pero también de grupos paramilitares y del narcotráfico. Solo en Chiapas han ubicado 147 cuarteles militares, muchos de ellos erigidos en los alrededores de las comunidades base del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
“Uno de los objetivos del Tren Maya y del Corredor Transístmico es crear mega zonas industriales en toda la región del sureste, que además de convertir a los pobladores originarios en mano barata para diversas industrias; sea una zona de contención para migrantes de todo el mundo que comienzan su tránsito hacia los Estados Unidos a través de Chiapas, Yucatán y otras rutas”, se relata.
La caravana da cuenta también que durante su recorrido ha notado la presencia de múltiples grupos de personas migrantes caminando a la orilla de las carreteras y evadiendo la muralla de retenes, introduciéndose a la maleza aledaña al asfalto, exponiéndose así a los grupos criminales de explotación y de “trata” vinculados a diversos cuerpos oficiales de seguridad.
“En la pequeña parte que pudimos visitar en el estado de Chiapas, los impactos de los megaproyectos Tren Maya y Corredor Transístmico ya se viven en la política de militarización y retención/persecución de personas en tránsito hacia el norte”.
Finalmente, la noche del martes 25 de abril, la caravana arribó a Puente Madera, Oaxaca, donde los esperaban pobladores cargando antorchas y gritando en contra del Corredor Interoceánico. (Diego Enrique Osorno, Milenio Diario, Política, p. 10)
Niñas y niños: responsabilidad colectiva
En México hay 38 millones de niñas, niños y adolescentes (NNA). Son y significan una enorme responsabilidad. Estas son algunas de las condiciones, adversidades y abusos que enfrenta hoy nuestra niñez y adolescencia:
Violencia familiar. De acuerdo con el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, durante la pandemia la violencia familiar hacia los NNA alcanzó máximos históricos: 124 mil carpetas en el primer semestre de 2021, un crecimiento de 24 por ciento respecto del mismo periodo del año anterior.
En México, informa UNICEF, seis de cada 10 personas menores de 14 años sufren agresiones físicas y psicológicas “como parte de su formación”.
En 2020 más de 27 mil niños y adolescentes fueron atendidos en hospitales, víctimas de violencia familiar física, sexual y/o psicológica, según cifras de la Secretaría de Salud.
Pornografía y turismo sexual infantil. El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México estima que anualmente se generan alrededor de 400 mil reportes relacionados con pornografía infantil, cuyo consumo aumentó 118 por ciento, de 2021 a 2022. México es el segundo lugar mundial en turismo sexual infantil y uno de los primeros en tráfico y almacenamiento de pornografía infantil (Save the Children).
Desnutrición. Hay 882 mil niñas y niños con desnutrición infantil crónica. La mitad de los menores de dos años en México no recibe los nutrientes necesarios para prosperar y crecer de manera adecuada, lo que provoca daños irreversibles en su desarrollo, dice UNICEF.
Acoso escolar. Dos de cada 10 estudiantes han sido víctimas de algún tipo de acoso (PISA, 2018).
Suicidios. En 2021 se registraron 8 mil 351 suicidios de niñas y niños y adolescentes (Secretaría de Salud).
Matrimonio y embarazo adolescente. En México hay 1 millón 420 mil mujeres menores de 18 años casadas o en unión, el octavo número más alto en el mundo (Girls not Brides), y cada día quedan embarazadas mil adolescentes mexicanas (El Colegio de México).
Migración de niñas, niños y adolescentes. La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detuvo en 2020 a 33 mil migrantes menores de edad en la frontera con México, cifra que ascendió a 155 mil en 2022 y que en los primeros tres meses de 2023 ya lleva 71 mil detenciones, lo que presagiaría el número más alto en la historia de arrestos de menores de 18 años, entre mexicanos, guatemaltecos, hondureños, salvadoreños, venezolanos y otras nacionalidades, todos en fuga hacia una vida con oportunidades.
Crimen organizado. A todo lo anterior hay que agregar la acción de las bandas delincuenciales sobre la vida de miles de menores de edad, víctimas de la violencia armada, incluso de homicidios y desapariciones.
En cuanto al número de NNA con vínculos con el crimen organizado, las estimaciones de organizaciones y autoridades son muy diversas ante la imposibilidad de contar con registros: los cálculos van desde 35 mil hasta 460 mil. Todos ellos son víctimas, incluso los involucrados en la comisión de delitos como tráfico de drogas, secuestro, trata de personas, extorsiones, contrabando, piratería, corrupción, etc., según la BBC y la Universidad de Belgrano.
En un país polarizado, a veces crispado, con altos índices de violencia e inseguridad y con muchas carencias, debemos cumplir con nuestra responsabilidad de garantizar a nuestra niñez y juventud el goce y ejercicio de sus derechos.
Al parecer no, no estamos cumpliendo. No lo subrayo sólo para lamentarlo y tampoco para culparnos. Se trata de despertarnos. (Mauricio Farah, El Universal, Opinión, p. 15)
Turquía y México: curiosas coincidencias
Por otra parte, el gobierno turco acaba de ser condenado por Human Rights Watch (HRW) por su trato a los refugiados sirios que se encuentran en su frontera sur. Se acusa a las fuerzas armadas turcas de disparos indiscriminados y torturas a migrantes y solicitantes de asilo de origen sirio. Hugh Williamson, director para Europa de HRW llamó a terminar con esas prácticas, al enfatizar que “…gendarmes turcos y fuerzas armadas en control de la frontera, rutinariamente abusan y disparan a lo largo de esa zona, con cientos de muertos y heridos registrados en los años recientes”.
Por lo visto, los temas candentes hoy en Turquía tienen que ver con la incertidumbre acerca de la salud de su presidente, las oportunidades que tiene un candidato de unidad acordado por la oposición para conseguir una alternancia que prometa un cambio de rumbo en el país, y por último, el trato inhumano a población migrante y solicitante de asilo.
Curiosas, pues, las similitudes entre Turquía y México en estos momentos, más allá del perfil autoritario y caprichoso que caracteriza a sus respectivos presidentes. (Esther Shabot, Excélsior, Nacional, p. 13)

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 13)