Opinión Migración 090523

Confidencial

Garduño estuvo en el Forense tras incendio 

Tras 42 días de la tragedia en la estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, ayer el diario Norte Digital dio a conocer un informe de la actuación de autoridades locales en los hechos. Resalta que documentaron la presencia de Francisco Garduño en instalaciones del Servicio Médico Forense a donde llevaron a los fallecidos y cuyas muertes, según la FGR, se pudieron evitar si el comisionado del Instituto Nacional de Migración hubiera hecho eficientemente su trabajo. ¿Y por qué no se había informado de la presencia del funcionario en ese sitio?… Una más de las dudas en torno del caso. (El Financiero, Nacional, p. 29)

Rayuela

Atiza el racismo y la xenofobia, como hace Greg Abbot, es la mejor forma de abrirle el camino a la tragedia. (La Jornada, Contraportada)

Quebradero // Una narrativa consistente

RESQUICIOS

Cientos de migrantes se están agolpando en la frontera bajo el supuesto de que van a poder cruzar a EU por el fin del Título 42. El asunto es totalmente diferente, se va a cerrar aún más la frontera. Se está enviando a la zona a la Guardia Nacional y no van a dejar pasar a nadie. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)

Pulso político // Se impuso la Corte: invalida Plan B de AMLO

De esto y de aquello…

A dos días de que el gobierno de Estados Unidos dé fin al Título 42 e inicie la expulsión de migrantes ilegales en ese país, el presidente Joe Biden, y el de México, López Obrador, sostendrán una videoconferencia acerca de ese problema y otro, grave, como el tráfico de fentanilo desde nuestro país. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 8)

Pepe Grillo

Biden y la última milla

Está agendada para hoy una llamada telefónica entre Joe Biden y López Obrador. Hablarán de migración y fentanilo.

El presidente de Estados Unidos se comunicará con el mandatario mexicano horas antes de que concluya la vigencia del Título 42 y eso genere una acometida de miles de migrantes que intentarán pasar a territorio norteamericano. 

La Casa Blanca y los gobernadores de los estados fronterizos ya tomaron todas las previsiones posibles, que se sintetiza en la acción de militarizar la frontera. Más soldados, mejor pertrechados, para evitar “portazos” de migrantes indocumentados.

También hablarán del fentanilo y del éxito del programa norteamericano denominado “La última milla” que le ha pegado fuerte a las huestes del CJNG y del Cartel de Sinaloa en territorio de los Estados Unidos.

Para nadie es un secreto que la relación bilateral pasa por horas bajas y que la presión política-electoral prevé tiempos todavía más difíciles. Ya se verá si la llamada logra despresurizar un poco las cosas. (La Crónica de Hoy, La dos, p. 2)

A la sombra

Una bomba de tiempo está a punto de estallar en las manos de Bíden y López Obrador. Nos recuerdan que miles de migrantes acampan en las principales ciudades fronterizas entre Estados Unidos y México, siguen llegando masivamente migrantes que se arriesgan a viajar a EU antes de que se levante el Título 42 este jueves ll de mayo, una norma que ha permitido las expulsiones rápidas por motivos sanitarios.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha anunciado el despliegue de una nueva unidad de la Guardia Nacional para evitar la entrada de migrantes desde México y está preparando leyes para considerar como “delito grave” la entrada ilegal y permitir as! la expulsión de los migrantes. Por lo pronto, la marea humana se agita enfrente de los ojos de las autoridades estadounidenses, que ven cómo sus amenazas no asustan a los que persiguen el sueño americano, sin importar que eso represente la muerte. (A la Sombra, El Sol de México, República, p. 2)

Misión especial // Crisis humanitaria y migratoria en fronteras

La política migratoria de Estados Unidos está rota en lo que concierne al asilo y la regulación de la migración laboral. Su ley migratoria es de 1986. En 2012, instauró el programa DACA, que permitió a los Dreamers contar con protección temporal para permanecer en EU.

El tema migratorio es ideal para la manipulación política y las respuestas a las sucesivas crisis son coyunturales. Ante la carencia de leyes y políticas migratorias adecuadas, EU recurre a México para enfrentar las crisis y ejecutar políticas de contención.

México carece de política migratoria coherente. El INM es un desastre, no se combate el tráfico ilícito de personas, se busca desaparecer a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, la mejor institución en esta época de crisis, los migrantes son más vulnerables, sujetos de corrupción y extorsión.

En este contexto, el 11 de mayo concluye la aplicación del llamado Título 42, aplicado por el gobierno de Trump desde marzo de 2020. Permitió la expulsión inmediata, por razones sanitarias, de más de dos millones de migrantes en los años 2021 y 2022, la mayoría a México.

El título 42 será sustituido por el Título 8 que autoriza la expulsión de los llamados “inadmisibles”, es decir los procesados por la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), quien decide si son o no sujetos de asilo. La decisión la podrán tomar en 24 horas. En los últimos meses han aumentado las expulsiones a México con base en el Título 8 y a partir del 12 de mayo todas se harán con esta base legal. Como referencia, en mayo de 2020 EU expulsó a 23,257 personas, en el mismo mes de 2021 a 180,507 y en 2022 a 241,136.

La mayoría de migrantes que están cruzando irregularmente a EU son adultos solos. Ello indicaría el factor de atracción del mercado laboral de EU. Una economía con un gran déficit de mano de obra, pero sin los canales para admitir legalmente a trabajadores migrantes.

En la adopción de medidas coyunturales, Ebrard aceptó primero “Quédate en México”, en noviembre de 2018. Posteriormente amplió el programa a toda la frontera y se desplegó la Guardia Nacional. No se combatió a los traficantes de personas. El año pasado se aceptó recibir adicionalmente hasta 30,000 venezolanos al mes y este 2023 otros 30,000 de Cuba, Nicaragua, y Haití.

Si hablamos con la verdad y aceptamos que no podemos manejar el número de migrantes expulsados, tendríamos mayor capacidad de negociación ante EU. No sé por qué se ha decidido ceder a todo lo que nos piden en migración. El gobierno sienta precedentes legales que afectarán a gobiernos futuros, asume responsabilidades que no puede cumplir, ha vuelto más vulnerables a los migrantes y tiene al borde del colapso a varias ciudades fronterizas en el norte y el sur. La pregunta que todo mundo se hace es: ¿qué ha ganado México con estas concesiones? No hay una respuesta ni clara ni coherente. (Martha Bárcena Coqui, El Heraldo de México, País, p. 6)

Times / ¿Qué pasará al abrogarse el Título 42?

Por decisión del presidente estadounidense Joe Biden, pasado mañana finalizará en Estados Unidos la emergencia nacional de salud pública que en marzo de 2020, al empezar la pandemia de Covid-19, declaró su antecesor Donald Trump. Al concluir la emergencia quedará sin efecto el Título 42, una ley de salud pública que permite al gobierno de ese país expulsar a los migrantes en la frontera sin darles la oportunidad de solicitar asilo.

Nadie sabe a ciencia cierta qué sucederá al abrogarse el Título 42. Ni los expertos se ponen de acuerdo, pero estos son los escenarios posibles que más se manejan:

  1. Podría aumentar el número de migrantes hacia la frontera México-EU debido a que los que habrían sido expulsados bajo el Título 42 ahora podrían solicitar asilo en EU.
  1. El presidente Biden podría implementar otras medidas para disuadir la migración, como aumentar la seguridad fronteriza o aumentar el número de jueces de inmigración.
  1. Los gobiernos de México y países de América Central podrían ponerse de acuerdo en el de EU para ayudar a detener el flujo de migrantes. Por ejemplo, incrementando los apoyos económicos destinados para generar empleos en Guatemala, Honduras y El Salvador.
  1. El Congreso de EU podría aprobar nuevas leyes que cambiarían la forma en que EU maneja las solicitudes de asilo.

El Título 42 no es la única forma en que el gobierno de EU puede expulsar a los migrantes. De acuerdo al Título 8 del Código de los EU (USC), puede expulsar a un extranjero si determina que es un peligro para la seguridad nacional, una amenaza para la seguridad pública o un probable abusador de beneficios públicos, o si descubre que ha cometido ciertos delitos o violado ciertas leyes migratorias.

El número de migrantes ha aumentado debido al final del Título 42. En abril, la Patrulla Fronteriza de EU detuvo a unos 183,000 migrantes, 13.0% más que en marzo, y más de 19,000 migrantes se encuentran recluidos actualmente en las instalaciones de Aduanas y Protección Fronteriza, superando la capacidad en un 200 por ciento.

Previendo el aumento de migrantes, Biden enviará en los próximos días a 1,500 soldados adicionales a la frontera sur de su país para que durante 90 días proporcionen únicamente apoyo administrativo a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Los expertos tampoco se ponen de acuerdo sobre lo que va a ocurrir en las ciudades mexicanas situadas en la frontera norte del país. Lo más probable es que aumenten sus problemas y se les complique más su lucha contra la pobreza, el crimen y la violencia.

México y EU deben trabajar juntos para aumentar la seguridad fronteriza en un esfuerzo por disuadir la migración. En EU esto implicaría aumentar la cantidad de agentes de la patrulla fronteriza, construir nuevos muros o usar otras tecnologías. México podría dedicar más personal del Instituto Nacional de Migración y elementos militares y de la Guardia Nacional para detener el paso de migrantes hacia y a través del territorio nacional.

Si México y EU no se ponen de acuerdo sobre cómo manejar la migración, aumentarán las tensiones entre ambos países, lo cual podría tener un impacto negativo en el comercio, el turismo y otras áreas de cooperación. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política y Sociedad, p. 39)

El Sur Resiste 2023

Con el encuentro internacional El Sur Resiste 2023 y la muy amplia caravana previa, los diversos pueblos indígenas buscaron visibilizar los daños socioambientales y bioculturales de los megaproyectos, destacando el Corredor Interoceánico y el llamado Tren Maya. En este importante proyecto político y organizativo promovido por el Congreso Nacional Indígena (CNI), se reunieron activistas de diferentes estados del país y representantes de por lo menos 10 países más: España, Chipre, Grecia, Chile, Argentina, Colombia, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia y Ecuador. (…)

Se enfatizó la necesidad de tejer redes de apoyo solidario, nacional e internacional en la defensa de la naturaleza, a las comunidades que la defienden y por confrontar el discurso estatal, posicionar la palabra de los pueblos, revindicando su autodeterminación. Vale retomar los datos básicos que para variar han sido invisibilizados.

Del 25 de abril al 7 de mayo tanto en la caravana como en el encuentro internacional participaron pueblos, comunidades, colonias, barrios y organizaciones indígenas, campesinas, feministas, sindicales, populares y de la sociedad civil que están en lucha y resistencia ante distintas formas de despojo del Estado y el capital mundial y patriarcal. Se partió de considerar que las luchas no están solamente en México, están en todo el mundo y desde ahí los pueblos se organizan para defender sus territorios de los corredores, trenes y proyectos de muerte del capitalismo corporativo trasnacional…

La caravana El Sur Resiste recorrió numerosas comunidades en las que se abordaron los retos, desafíos en incluso triunfos locales en defensa de sus tierras y territorios. Ya se conocerá, si así lo deciden, la memoria de cada uno de los encuentros. Comenzó en el municipio de Pijijiapan (Chiapas), continuó en Puente Madera y Guichicovi (Oaxaca), Oteapan (Veracruz), Villahermosa- El Bosque (Tabasco), Candelaria (Campeche), Valladolid (Yucatán), Carrillo Puerto (Quintana Roo) y Xpujil (Campeche).

Ese recorrido no estuvo exento de agresiones oficiales. La más destacada fue al Campamento Tierra y Libertad a Mogoñe Viejo, municipio de San Juan Guichicovi, establecido por ejidatarios mixes afectados por las obras del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

El 28 de abril, elementos de la Guardia Nacional, de la Marina Armada de México y de la policía estatal de Oaxaca atacaron violentamente a quienes participan en el campamento, provocando su destrucción y robando las pertenencias de los campesinos que se encontraban en el mismo y detuvieron a 6 de sus integrantes que finalmente fueron liberados. A las numerosas protestas se sumó la propia caravana que denunció además, lo que sería una constante a lo largo de la misma, como fue el hostigamiento, grabaciones y retenes con la presencia constante de la Marina, la Guardia Nacional y los oficiales del Instituto Nacional de Migración.

Tras la caravana, se realizó el 6 y 7 de este mes, el encuentro internacional El Sur Resiste 2023, en el emblemático Cideci Unitierra en San Cristóbal de las Casas. Sus ejes fueron el capitalismo corporativo mundial, el patriarcado planetario y autonomías en rebeldía. Al inicio se ofreció una síntesis de la caravana y se presentaron ponencias significativas de contexto para los análisis y conclusiones de las mesas temáticas donde 940 participantes de 33 pueblos originarios de México, Abya Yala, Estados Unidos, Europa y Kurdistán, que compartieron, denunciaron y tomaron acuerdos de acción en búsqueda de una articulación de las luchas.

Fue un desafío la organización de la campaña El Sur Resiste, lo cual es señal de esperanza; sin embargo, la continuidad de este proceso lo es en mayor medida. Al regresar a sus territorios los participantes, con todo y los acuerdos tomados, se enfrentarán a la realidad cotidiana de violencia imperante, a la militarización que no es propia sólo de México, a la división comunitaria producto de la acción del Estado a través de sus políticas de apoyo, individualizado por cierto y, además, a buscar la subsistencia.

No es nueva la afirmación presidencial, pero al mismo tiempo que en Cideci se realizaba el encuentro internacional El Sur Resiste, AMLO afirmó: llueva truene o relampaguee en diciembre habrá tren Maya. ¿Respuesta nada subliminal?

Al clausurar sus trabajos en el Cideci concluyeron que en estos tiempos de reacomodo geopolítico mundial en que los grandes capitales de los bloques occidental y asiático aceleran el proceso de esta nueva etapa de guerra de colonización, atestiguamos sus efectos devastadores en nuestros territorios, pero sentimos también con gran fuerza la resistencia de nuestros pueblos que han salvaguardado nuestra existencia.

Es obvio que se trata de mucho más que una caravana y un encuentro. Se trata, como han insistido los zapatistas: la lucha es por la vida, ni más ni menos. (Magdalena Gómez, La Jornada, Opinión, p. 14)

Poder al desnudo // Migrantes, entre abusos y atropellos

Los miles de migrantes que se acumulan en la frontera de Estados Unidos y México llegan cansados, con el hilo de esperanza que les queda de cruzar del lado estadounidense y dejar atrás una, o muchas, pesadillas. 

Salen huyendo de sus países, en su gran mayoría, por no haber condiciones dignas de vida, por no encontrar trabajos que les permitan sostener a sus familias, por amenazas de las mafias o de gobiernos corruptos, por negarse a un destino de delincuencia o muerte.

Recorren miles de kilómetros; muchos se quedan en el camino. Los mata la selva, o los traficantes; el hambre y la desesperación. Pero prefieren arriesgarse, dejar la vida en la selva o a manos de los secuestradores o narcos, que mirar atrás. Por esa mínima esperanza de sobrevivir y llegar adonde, piensan, podrán construir una nueva vida y, con mucha suerte, llevarse a los suyos.

Muchos migrantes, sobre todo mujeres, llegan ya aleccionados a México. Alertados de que pueden ser secuestrados, violados, extorsionados, ya sea por narcos, mafias o por las propias autoridades. Los migrantes son la nueva mina de oro: no son sólo los miles que les exigen para “cruzarlos del otro lado”, en promesas que se quedan en eso, son extorsionados por funcionarios que les exigen dinero a cambio de no deportarlos, de no detenerlos.

Otros tantos son secuestrados para exigir dinero a sus familiares que ya se encuentran en EU. Pareciera la ley de la selva, donde todo se vale, donde las autoridades se limitan a señalar “la culpa” de los migrantes por haber salido de sus países en primer lugar, por intentar llegar a EU sin tener los papeles para ello.

El gobierno estadounidense insiste en que “busca y amplía” las vías legales para permitirles la llegada, pero crea leyes que restringen cada vez más las posibilidades de los migrantes de lograr el sueño americano: aplicaciones que no funcionan; retrasos de meses, incluso años, en citas; separación de familias…

Se pensaría que, una vez del lado estadounidense de la frontera, los migrantes pueden respirar con alivio. Pero no es así. Gobernadores republicanos como Ron DeSantis, en Florida, o Greg Abbott, en Texas, están convirtiendo en misión imposible el que los migrantes logren asentarse en esos estados, donde hay una alta presencia hispana.

No son sólo las medidas, sino los discursos. Del expresidente Donald Trump, que no se ha cansado de llamar criminales, invasores o violadores a los migrantes, que en su mayoría sólo quieren tener una vida digna, que no tienen en sus países de origen. “Ilegales”, “los que le quitan los trabajos a los estadounidenses”, “los que van a acabar con EU y su futuro”. Ese tipo de discursos resuenan en las cabezas de todos aquellos en EU que buscan a quién culpar por todo lo malo que les ocurre.

Aunque aún no se conocen los detalles del atropello masivo de Brownsville, Texas, que dejó ocho migrantes venezolanos muertos, los sobrevivientes coinciden en señalar que el hombre que los arrolló primero les lanzó insultos antiinmigrantes. Las palabras importan, pero parece que en EU, en aras del poder, los políticos no se fijan en esas “pequeñeces”. (El Universal, Mundo, p. 19)

Puentes y cruces // Retos y propuestas de la diplomacia mexicana en Norteamérica

Frente a los retos regionales, la Secretaría de Relaciones Exteriores continúa su labor promocionando la cooperación, el entendimiento y el diálogo entre México, Estados Unidos y Canadá, así como con los diversos actores dentro de cada país. En este sentido, destaco las actividades en las que la representación de México estará presente para seguir impulsando nuestros intereses.

Los cuerpos de agua binacionales que se encuentran en nuestra frontera norte han sido protagonistas históricos en la relación México-EU. A causa del cambio climático, la gestión de nuestras presas y ríos tiene cada vez mayor importancia en la agenda de ambos países. La actual sequía en el río Colorado es ya un reto que ambos países enfrentamos con una dimensión ambiental.

En ese sentido, agradezco la invitación al Foro México-EU organizado por la Universidad de California, San Diego. Durante este evento participé en el panel Manejo ejemplar de agua: el río Colorado, en el que, junto a Adriana Reséndez Maldonado, comisionada de México en la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), y Sally Spener, oficial de asuntos exteriores en la sección estadunidense de la CILA, conversé sobre cómo enfrentar la sequía en la cuenca del río Colorado y cómo utilizar las lecciones que hemos aprendido para mejorar nuestra gestión del agua en toda la frontera. Como consecuencia del cambio climático, hoy padecemos ya importantes alteraciones en los ciclos de lluvia y en los escurrimientos, tanto en la cuenca del río Colorado como en la del río Bravo, por lo que la cooperación binacional será más importante que nunca. Entre otras medidas esenciales están el saneamiento y la reutilización del agua, su desalinización, así como su uso más eficiente en la agricultura y la industria.

Por otro lado, frente a los cambios en la política migratoria estadunidense por el levantamiento próximo del Título 42, la Cancillería está trabajando en diálogo constante con Washington para generar respuestas a las consecuencias de esta transición. La Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de la Dirección General de Protección Consular y Planeación Estratégica, pondrá en marcha un programa para proteger a nuestros connacionales. Por desgracia, ellos aún se exponen a distintos riesgos al cruzar la frontera por puntos irregulares, además, el fin del Título 42 traerá importantes cambios en el tratamiento de personas migrantes mexicanas que crucen la frontera sin documentos, por lo que nuestra red consular se prepara para acompañar estos procesos y verificar que se garanticen sus derechos humanos.

De acuerdo con lo expuesto por el presidente López Obrador y el canciller Ebrard durante la conferencia de prensa de la semana pasada, reitero que trabajamos junto con las autoridades estadunidenses para crear distintas vías de movilidad laboral y, así, avanzar hacia flujos migratorios más ordenados, seguros y regulares. En ese sentido, el miércoles 10 de mayo viajaré a la capital de EU para participar en una reunión de alto nivel sobre migración, asilo y refugio, junto con autoridades de diversos países, bajo la organización de la OIM. En D.C. discutiremos sobre innovaciones y respuestas conjuntas frente a los retos a los que se enfrentan las y los migrantes a nivel global.

Otro eje fundamental de las dinámicas regionales es la integración económica de México en Norteamérica. En ese sentido, el próximo domingo visitaré Canadá para iniciar una visita al corredor Cascadia: Seattle, Washington; Portland, Oregon; y Vancouver, Columbia Británica. Para la Cancillería, es fundamental el acercamiento con importantes actores económicos, políticos y sociales en toda la región, a fin de seguir promoviendo el comercio y las inversiones en nuestro país. 

La Cancillería sigue trabajando para responder de manera efectiva a los muy diversos retos que se nos presentan en los ámbitos bilateral y trilateral en América del Norte. Desde la gestión de cuerpos hídricos y la mitigación y adaptación al cambio climático, hasta la migración regional, la diplomacia mexicana avanza en su objetivo central de defensa de los intereses de nuestro país y nuestras comunidades. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 14)

Frente de Batalla | Migrantes: ejemplo de amor a la patria

En Estados Unidos, desde hace varias décadas, el 5 de mayo representa una conmemoración de la cultura mexicoamericana, contextualizada en el 161 aniversario de una batalla donde el ejército mexicano, liderado por Ignacio Zaragoza derrotó a las fuerzas francesas en Puebla, simbolizando la defensa de nuestra soberanía contra una poderosa nación extranjera.

Tuve la gran oportunidad de estar en este desfile conmemorativo en Nueva York, fecha muy especial para esos más de 2 millones de poblanos que radican en Estados Unidos, quienes conservan el orgullo de la mexicanidad, qué emoción sentir ese amor por su patria, traducida en esa combinación de nostalgia por estar lejos de su territorio, pero de alegría porque tienen la posibilidad de recordar sus raíces y ese nacionalismo arraigado en el corazón.

Paisanos migrantes, que por necesidad se han trasladado y viven en territorio norteamericano; mexicanos que trabajan y son ejemplo del esfuerzo y la tenacidad ante la adversidad, en muchas ocasiones enfrentando maltratos que, con dignidad, se levantan por amor a los suyos.

Esfuerzo que se traduce en la principal fuente de ingresos que tiene nuestro país, que es un apoyo fundamental para la economía, sobre todo para la economía popular, para la economía de los pueblos de México.

Hay que decirlo, sin los migrantes, no habría competencia industrial y comercial de Estados Unidos con Asia o Europa; al cierre del primer trimestre de 2022, el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos reportó que los trabajadores de origen mexicano alcanzaban la cifra de 17.3 millones de empleados que día a día aportan su fuerza, disciplina y dedicación a las labores en territorio norteamericano.

Paisanos migrantes que no olvidan a su país y a sus familiares, entregándose en cuerpo y alma para generar recursos económicos, remesas de más de 30 mil millones de dólares al año.

En México, con Andrés Manuel López Obrador estamos luchando para acabar con la corrupción y la impunidad para lograr el renacimiento de nuestro país.

Recientemente, el presidente López Obrador anunció un esquema de apoyo sobre el envío de las remesas a través de Financiera para el bienestar, para que el migrante mande el recurso a sus familias a través de las sucursales de Telecom, con la ventaja de que al recibirlo en territorio nacional ya no se les cobrará comisión alguna.

Trabajamos para consolidar un gobierno democrático y honesto, para garantizar el trabajo, el bienestar y la seguridad; debemos lograr la autosuficiencia alimentaria y producir lo que consumimos.

Requerimos que nuestra economía de México crezca, que el campo se recupere, que se generen empleos, que la riqueza se distribuya equitativamente impulsando a los micro, pequeños y medianos empresarios. La migración es la prueba más clara y dolorosa del carácter excluyente del modelo neoliberal.

Como lo ha expresado nuestro presidente López Obrador: mantengamos la esperanza y la certeza de un mejor futuro; sigamos luchando por la recuperación del país y México recuperará a nuestros hermanos migrantes. (Alejandro Armenta, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, El Sol de México, Análisis, p. 14)

Relación México-EU en los tiempos de polarización

Una de las principales limitaciones del realismo estructural –o neorrealismo–, es que pasa por alto la influencia que la política doméstica tiene en el comportamiento de un país a nivel internacional. Por añadidura, esto sucede también a nivel bilateral. La relación bilateral México-Estados Unidos es ejemplo de ello, ya que se ha visto cada vez más condicionada por la política doméstica estadounidense.

Es de especial atención la polarización social por la que atraviesa Estados Unidos, en la que temas previamente ubicados en algún extremo ideológico –racismo, xenofobia, nativismo o aislacionismo–, hoy puedan haber encontrado camino en el debate público, al grado de convertirse en alternativas de políticas atractivas e, incluso, innovadoras a la vista de un sector de la sociedad inconforme. Pienso, por ejemplo, en narrativas cada vez con mayor tracción en Estados Unidos de emplear la fuerza militar para combatir a los grupos delictivos en México.

En tanto se ajustan los extremos ideológicos y los equilibrios políticos al interior de Estados Unidos, nuestro principal socio y aliado tendrá dificultad en definir su relación con México. Ya no se trataría de “vecinos distantes” como Alan Riding definiría a la relación bilateral, sino de una concepción más acercada a la de “amigo-enemigo” de Carl Schmitt. Por ejemplo, para algunos sectores de la sociedad estadounidense, particularmente en la ultraderecha, la migración hispana, y la mexicana concretamente, es considerada como una de las principales amenazas que enfrenta Estados Unidos.

Los gobiernos de México y Estados Unidos han sabido aislar los conflictos coyunturales, a fin de evitar que contaminen el resto de los temas en la relación bilateral. No obstante, otra razón por la que conviene estudiar la relación bilateral a la luz de la polarización en Estados Unidos es porque aumenta la probabilidad de que las áreas temáticas se mezclen e, incluso, se utilicen como herramienta de negociación o coerción. Algo parecido sucedió durante la administración Trump cuando se utilizó la relación comercial, particularmente la posibilidad de imponer aranceles, para alcanzar objetivos en temas migratorios.

Más aún, asuntos que se habían pensado parte de la institucionalización de las disputas entre México y Estados Unidos podrían volver a ser motivo de controversia. El agua podría ser un ejemplo de esto, sobre todo si se considera la creciente preocupación que despierta el desabasto de este recurso en ambos lados de la frontera, particularmente por las pérdidas económicas y el descontento social que podría ocasionar, en especial en los estados fronterizos de ambos países.

Mención aparte merece el tema de cooperación en seguridad en la relación bilateral. La polarización social y política en Estados Unidos inhibe la posibilidad de fundamentar la relación bilateral bajo el principio de la corresponsabilidad, de diagnósticos compartidos y cursos de acción sinérgicos. La polarización allana el camino para que un problema apremiante como el tráfico de fentanilo se maneje bajo consignas políticas o electorales, y no bajo premisas técnicas y basadas en evidencia.

Serán tiempos de prueba –como ya lo están siendo.

Discanto: En paz descanse Alejandro Hope. Habremos o no estado de acuerdo con él, pero es innegable que su palabra, inteligencia y patriotismo harán mucha falta. La comunidad es más pequeña sin su presencia. (Fausto Carbajal, El sol de México, Análisis, p. 13)

Cresta migratoria y Derechos Humanos

En esta semana atestiguaremos una nueva cresta migratoria que pasará por México hacia Estados Unidos. 

El incremento será de tal magnitud, que las autoridades de ese país calculan que el promedio de detenciones por día en la frontera pasará de seis mil a 10 mil, un aumento que, además de ser superior a 50 por ciento, llevaría al promedio diario de detenciones a un nivel nunca antes registrado.

La expectativa se debe a que el 11 de mayo concluirá en la Unión Americana la emergencia sanitaria por COVID-19, lo que dejará sin efecto la aplicación del Título 42 de la Ley Federal de Salud que se puso en marcha desde 2020, durante la Administración de Donald Trump, y que ha permitido al gobierno de Estados Unidos rechazar de manera expedita a alrededor de 2.5 millones de solicitantes de asilo.

Aún cuando la cancelación de esta medida no modifique de fondo la política migratoria estadounidense, porque de cualquier forma buscarán rechazar lo más rápidamente posible a quienes lleguen, por lo pronto se convierte en un aliciente automático para los migrantes de Centro y Sudamérica, quienes han mantenido muy altos los flujos ambulatorios desde hace al menos dos años.

Para dar una idea de cómo se ha incrementado la migración desde 2020, hay que recordar que en todo ese año las autoridades de Estados Unidos realizaron 458 mil detenciones en la franja fronteriza, en tanto que en los primeros cuatro meses de 2023 ya superaron las 700 mil.

México, como territorio de paso de la inmensa mayoría de los migrantes del continente que quieren llegar a Estados Unidos, también debe prepararse para dar atención a los crecientes flujos migratorios, lo que tendrá que hacer al menos en tres vertientes: los migrantes que entran a nuestro país y que intentan atravesarlo para tratar de llegar a la Unión Americana; los solicitantes de asilo, cuyo número ha crecido de manera consistente en los últimos tres años; y los migrantes a los que México se ha comprometido a recibir y acoger mientras Estados Unidos resuelve sus peticiones de asilo.

En un gesto significativo, nuestro país vecino se comprometió, por su parte, a incrementar en 100 mil las visas temporales para nacionales de Honduras, Guatemala y El Salvador, y a que recibirá, por razones humanitarias, a cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos que lo soliciten por vía remota. Ambos países acordaron, además, combatir a tratantes y traficantes y abrir más vías legales para la migración ordenada.

Al margen de las responsabilidades que se derivan de estos frentes de actuación para ambos países, a estas alturas debe asumirse que el gran eje rector en esta nueva oleada migratoria debe ser el respeto y protección de los derechos humanos de los migrantes en México y Estados Unidos. 

Ningún país está obligado a aceptar a quienes llegan a su territorio si no es su voluntad, lo que es comprensible y forma parte del ámbito soberano de las naciones, pero ningún Estado está exento de la obligación de garantizar los derechos humanos de los migrantes. (Mauricio Farah, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

Aristas // Las fisuras de la frontera

Este jueves, el gobierno de Estados Unidos pondrá fin a la medida conocida como Título 42, mediante la cual el gobierno podía rechazar el ingreso de nuevos inmigrantes bajo la justificación de detener el esparcimiento de Covid-19, en lugar de retenerlos en suelo estadounidense en espera de su trámite.

Con ello, probablemente crezcan los flujos migratorios en una frontera que ya ha visto en estos dos años las cifras récord de detenciones y cruces irregulares. La política migratoria de los demócratas presenta grietas que difícilmente harán frente al reto que se avecina en vísperas de las elecciones de 2024.

Joe Biden ganó la presidencia en 2020 con una propuesta migratoria contrastante a la de su rival Donald Trump. Prometió un camino hacia la ciudadanía para 11 millones de personas indocumentadas; más facilidades para el ingreso a territorio estadounidense; acciones en torno a la unión familiar; y desactivar cualquier proyecto que atentara en contra de los derechos humanos de las personas migrantes.

A los pocos meses de su triunfo, Biden se percató de la complejidad de aterrizar esas promesas. Los cruces irregulares disminuyeron notablemente durante la pandemia. No obstante, la crisis económica, el cambio climático y el crecimiento del crimen organizado catalizaron los alicientes para huir hacia mejores condiciones de vida. Lo anterior, aunado a la ilusión de una entrada más sencilla a EU, provocaron una crisis migratoria que se ha convertido en una humanitaria. 

Tan sólo en el año fiscal 2022, el número de detenciones en la frontera sur de EU, rebasó los dos millones. El gobierno mexicano anunció que remover el Título 42 implicaría un brinco a más de 12 mil cruces irregulares diarios. Las autoridades fronterizas y las cortes migratorias carecen de la capacidad y la infraestructura para procesar tantos trámites. Actualmente, el rezago de solicitudes de asilo suma casi 2.5 millones. Cada uno de estos casos tarda, en promedio, un año y medio en culminar. 

No hay un escenario favorecedor para Biden. En caso de optar por políticas en sintonía con las de Trump, será criticado por emular a su antecesor y por incumplir con los objetivos de campaña. Por otro lado, flexibilizar la política migratoria y permitir el ingreso masivo de cientos de miles de migrantes, enfurecerá a los republicanos y a los detractores dentro del partido demócrata.

La alternativa de una reforma migratoria que pudiera aliviar esta situación es inasequible con un Congreso dividido. Ningún presidente ha concretado su cometido en esta materia en las últimas décadas. Los republicanos no cederán cuando saben que esa misma carta es la que jugará en su favor, en la segunda vuelta del duelo entre Biden y Trump.

El cese del Título 42 es impostergable. La OMS declaró el fin de la pandemia por Covid-19 y ambos partidos, al interior de EU, presionan al equipo de Biden para instrumentar una política migratoria distinta. Las fisuras en el muro de contención son irreparables, y un parche no será suficiente para frenar el cauce migratorio que ayudó a Biden a llegar adonde está, y con la misma fuerza podrá derribarlo. (Antonio Michel Guardiola, La Razón, México, p. 11)

Ciudad perdida

De pasadita

Texas, donde casi 20 por ciento de sus habitantes es mexicano o de origen en nuestro país, se ha convertido en el reducto del racismo y la supremacía racial en aquella nación. 

No es posible, de ninguna manera, pensar que el tiroteo de la semana pasada, cuando murieron ocho personas, y el atropellamiento del domingo, fueron asuntos aislados, tiene su base en un solo eje: el odio racial del que se aprovechan también los vendedores de armas.

Texas es un bicho venenoso, sobre todo para los mexicanos que buscan nuevos horizontes allende el Bravo, como decía el clásico, y si no, nada más recuerden que el gobernador ya mandó un helicóptero artillado para defender su frontera. Otra masacre se avizora. (Miguel Ángel Velázquez, La Jornada, Capital, p. 28)

Razones // EU, México y el avión iraní – venezolano

Un avión venezolano, un Dreamliner, estuvo varios días en el aeropuerto de Querétaro, en México, nunca se supo por qué ni qué carga depositó y transportó. Su destino, luego de varios recorridos, era Buenos Aires, en Argentina. Allí fue retenido por pedido de las autoridades estadunidenses y se destapó un verdadero escándalo. Los tripulantes (20) eran en su mayoría de la Guardia Revolucionaria iraní, considerada un grupo terrorista por la Unión Americana, el avión era venezolano, pero en realidad habría sido cambiado de matrícula, porque era un avión también de la misma Guardia iraní. Nunca se supo qué transportaba ni por qué tenía una tripulación tan abundante, incluyendo mandos de esa organización militar de Irán. 

El avión se quedó en Argentina, sus tripulantes fueron detenidos y, finalmente, expulsados a sus países, aunque a varios se les sigue juicio acusados de terrorismo. Esta semana, la justicia estadunidense finalmente logró quedarse con el avión que volará en los próximos días de Ezeiza a la Unión Americana. Nunca se supo qué hicieron ese avión y esos tripulantes durante su larga estancia en México.

En medio de las controvertidas relaciones que mantiene el gobierno de México con Estados Unidos, hay capítulos que no se aquilatan en nuestro país con la importancia que tienen: uno de ellos es la relación con organizaciones o países considerados terroristas por Estados Unidos o distintas instancias internacionales. Más allá de la relación con Cuba, una de las que más inquieta en Washington es la establecida con dos países que han desarrollado una intensa sociedad entre sí, como Venezuela e Irán, y la relación de éstos con grupos como Al Qaeda y Hezbolá.

Ese avión, con una tripulación ligada a la Guardia Revolucionaria iraní, con otros 14 pasajeros venezolanos, estuvo en México, en Querétaro, varios días, no hubo control sobre su tripulación, recibió una carga que es sospechosamente pequeña para un avión de esa magnitud, y partió hacia Argentina, donde fue detenido precisamente porque era un avión denunciado por EU.

El avión estaba boletinado por autoridades aeronáuticas, pero también por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), con la que México mantiene una relación particularmente estrecha. Era propiedad de la compañía estatal venezolana Conviasa, que está en la lista negra de la OFAC que, como se sabe, elabora un listado de personas y empresas con las cuales está prohibido operar, basada en lo que considera una amenaza para la seguridad nacional de la Unión Americana. La Guardia Revolucionaria iraní y su grupo de élite llamado Quds están en esa lista, pero, además, son considerados agentes terroristas, por los atentados que han cometido en distintas partes del mundo. El avión, hasta enero del 2022, era propiedad de una empresa iraní que también está en esas mismas listas, porque se considera que vende y aprovisiona ilegalmente de armas a organizaciones terroristas.

Todos esos datos constan en las listas que cotidianamente utilizan y supervisan los gobiernos, como la de OFAC, incluyendo, por supuesto, el de México. Nunca se debió permitir el ingreso a nuestro país de ese avión, no se podía comerciar con él ni tampoco aprovisionarle combustóleo, se debería saber que, por lo menos los ochos miembros iranís de su tripulación eran miembros de la Guardia Revolucionaria, porque estaban denunciados como tales y que el comandante es un miembro activo de la misma, familiar, además, del ministro del interior de Irán.

Tan pública era esa información, que el avión, que aterrizó primero en la ciudad de Córdoba, Argentina, no fue surtido de combustible por las empresas YPF y Shell, porque sabían que estaba boletinado por la OFAC. Se dirigió a Buenos Aires, donde tampoco fue aprovisionado, por eso trató de llegar a Montevideo. Pero el gobierno de Uruguay no le permitió aterrizar y regresó a Buenos Aires, donde, por la denuncia que recibieron fiscales y jueces, terminó siendo retenido, tanto el aparato como sus tripulantes. 

Nadie reclamó, por cierto, la carga que había recibido en Querétaro. Quien haya vendido esa carga y quien la haya comprado, además, estaría violando las normas de la OFAC, que prohibe operaciones con empresas o personas boletinadas. El avión, un Dreamliner, es absurdo que sólo llevara esa pequeña carga, y mucho más una tripulación tan nutrida de casi 20 personas, cuando un avión de carga difícilmente lleva más de dos tripulantes.

Se ha reconstruido el itinerario de ese avión antes de volar de Querétaro a Buenos Aires. En apenas tres semanas, había estado cinco veces en Caracas, cuatro en Teherán (capital de Irán), dos en Ciudad del Este (Paraguay), dos en Belgrado (Serbia), una en Moscú y otras dos en Querétaro. Ese solo itinerario de vuelos lo volvería altamente sospechoso. 

El gobierno argentino, con buenas relaciones con Venezuela y con Irán, a pesar del atentado contra la mutual judía AMIA en Buenos Aires, en 1994, que dejó 22 muertos, atentado con participación iraní, quiso hacer pasar todo por una confusión. Pero la justicia opinó todo lo contrario, profundizó en las investigaciones y se sumaron las autoridades de Estados Unidos, que ahora se han quedado con el avión.

En México se ha ignorado la investigación, pero está viva. Habrá que ver hasta dónde se estira la liga de la misma. Venezuela, Irán, la Guardia Revolucionaria y tráfico de personas y productos ilegales es una mezcla muy apetecible para la justicia. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)