Opinión Migración 170523

Bajo reserva

El Instituto Nacional de Migración se hace de la vista borrosa

Dentro de las muchas argucias que el gobierno federal encuentra para procurar la opacidad de la información pública, a la que recurrió el Instituto Nacional de Migración puede concursar por el primer lugar. El INM contestó la solicitud de información de un ciudadano con documentos ilegibles. Un particular solicitó al organismo encabezado por Francisco Garduño Yáñez información sobre los incendios que han ocurrido en sus instalaciones en los últimos años. Sin embargo, en la respuesta a la solicitud 330020323000761, el INM entregó la información, pero en documentos que, al parecer fueron escaneados de originales y quedaron borrosos e imposibles de leer. Será un error, o quizá que el Instituto no quiera que se den a conocer este tipo de incidentes, como el que dejó 40 migrantes muertos en marzo pasado en la estación de Ciudad Juárez, Chihuahua.

El senador que ofende a los “provincianos”

El senador morenista Héctor Vasconcelos descalificó las expresiones ofensivas contra México del senador republicano John Kennedy. Don Héctor, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dio una muestra de patriotismo y salió en defensa de los mexicanos. Mediante un comunicado expuso que el legislador estadounidense “puso en evidencia su ignorancia y provincianismo al pretender ofender a México”. El problema es que Vasconcelos salió tan ofensivo como su colega Kennedy, pues las personas que no nacen en las capitales de los países, los de “provincia” pues, como él los llama, no son ignorantes, ni merecen recibir ningún demérito. A veces basta solo un par de líneas escritas para poder conocer la verdadera personalidad e idiosincrasia de las personas. (El Universal, Nación, p. 2)

Pepe Grillo

Mensaje de impunidad

Ver a Francisco Garduño en Ciudad Juárez, todavía en calidad de comisionado del Instituto Nacional de Migración, envía al mundo un claro y vergonzoso mensaje de impunidad a la mexicana. 

Garduño está vinculado a proceso por parte de la FGR acusado de delitos gravísimos por la tragedia indescriptible de la estación migratoria en esa ciudad fronteriza que le costó la vida a 40 migrantes.

Que él no haya renunciado por mínimo decoro y que el gobierno lo mantenga en el puesto muestra que se minimiza esa tragedia. Poco falta para que la 4T promueva que le pongan el nombre de Garduño a otra estación migratoria.

De Santis y sus soldados

El gobernador de Florida, Ron de Santis, está en campaña y se nota. Quiere ser candidato presidencial del Partido Republicano y no se quiera quedar atrás en la ofensiva contra México por la migración y el narco.

No solo ha puesto en marcha medidas draconianas para detener la migración en ese estado poblado de migrantes, sino que anunció que enviará a mil efectivos para ayudar a blindar la frontera entre Texas y México.

La frontera con México está lejísimos de Florida, a más de 2 mil 500 kilómetros, pero lo importante para De Santis es el efecto del anuncio entre los simpatizantes republicanos. 

Quiere mostrar que él también puede ser despiadado como Donald Trump y decir barbaridades, que al parecer es lo que están buscando los votantes.

En los hechos, Estados Unidos construye, entre soldados en activo, reservistas, patrulla fronteriza y agentes estatales de seguridad, un muro militar en la frontera con México, país al que ya eligieron como el villano de la película para la elección del año que entra. (La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)

Sacapuntas

Garduño regresa a Juárez

Se dejó ver el titular del INM en Ciudad Juárez, donde el pasado 27 de marzo murieron 40 personas en el incendio en una estación migratoria. El funcionario recorrió ayer lo que será la nueva estancia para los indocumentados que buscan llegar a EU. Su presencia fue interpretada como un mensaje de que no hay plan de removerlo del cargo, ni desaparecer el organismo, como lo propuso el padre Alejandro Solalinde al presidente López Obrador. 

Marcelo contraataca

Nuevamente el canciller Marcelo Ebrard sale de gira a EU. El viernes recibe en New York la pieza olmeca “Monstruo de la Tierra”, sustraída ilegalmente de México. Luego, el sábado inaugura el consulado en Oklahoma, el número 51 en ese país; y el domingo viaja a Florida para promover recursos contra leyes antimigrantes. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)

Apocalipsis fronterizo

Era como si se aproximara un asteroide que iba a estrellarse con nuestro querido planeta el jueves 11 de mayo. Tal fue la intensidad con la cual medios nacionales y estatales en Arizona anticiparon el fin del Título 42 que durante la pandemia permitió las “expulsiones exprés” de migrantes argumentando motivos de salud pública. Se acercaba la invasión y el caos, nos advirtieron, repetidamente, políticos y medios, algunos intentando disimular su entusiasmo por acusar al presidente Joe Biden de no tener un plan para protegernos de los de afuera, del asteroide. Washington mandó algunas tropas, impuso nuevas reglas obstaculizando el acceso al asilo y presionó al gobierno mexicano a seguirle echando la mano del otro lado, pero la narrativa ya estaba pactada.

Y luego amanecimos el 12 de mayo. No hubo apocalipsis. Ni siquiera se veía evidencia de algún cráter pequeñito donde hubiera impactado el asteroide. Es más, en los siguientes días, inconvenientemente para los medios (sobre todo aquel canal cuyo nombre empieza con F y termina con X y lleva una O en medio) que tanto advertían lo desastroso que sería vivir sin el Título 42, los números de personas cruzando la frontera ilegalmente decayeron considerablemente. El Arizona Republic, el diario más grande del estado, publicó un encabezado en primera plana que solo era noticia por las expectativas provocadas: “Calma en la Frontera”.

Ahora, es importante recalcar que para los migrantes acampando en las calles de ciudades fronterizas o en refugios que están al límite de capacidad, y que han sido explotados por coyotes, la crisis fronteriza es muy real. Así como también lo puede ser en ciertos momentos para algunas localidades fronterizas. Pero en general, lo que presenciamos esta semana sirve como metáfora de la verdadera crisis migratoria estadounidense, desde hace décadas. Es una crisis inventada para avanzar intereses políticos y no una crisis genuina cuyas soluciones nos rebasen. 

Por más que a políticos como Trump y sus aliados les encanta pintar a la frontera con México como un gran peligro, la realidad es que Estados Unidos se sacó la lotería al tener como vecinos a México y a Canadá. Más allá del discurso histérico sobre la frontera como tema de seguridad nacional, desde los días de Pancho Villa Washington no ha sentido la necesidad de dedicar recursos militares a proteger las fronteras. El poder cederle esa función a una agencia de seguridad pública más pequeña que la policía de Nueva York, y mantener disponibles las Fuerzas Armadas para aventuras en otros continentes, es un lujo que ninguna otra gran potencia (salvo Gran Bretaña, por ser isla) ha tenido en la historia. El despliegue de Biden de 1,500 soldados para apoyar a la Border Patrol es solo un show político. 

Administrar el flujo migratorio con mira al interés nacional, el trato humanitario de los propios migrantes y el mantenimiento del orden en la frontera presenta retos considerables para Estados Unidos. Pero son retos fácilmente superables si existiera la voluntad política para hacerlo; no estamos hablando de cambio climático. Las reformas necesarias han sido evidentes por mucho tiempo. Tanto la economía estadounidense, como el Estado de derecho de su democracia, se fortalecerían si se ampliaran considerablemente las vías a la migración documentada y se legalizara el estatus de los migrantes indocumentados que ya están acá. También habría que considerar un proyecto para concertar reglas y procedimientos migratorios en todo el bloque norteamericano, tal como se hace en la Unión Europea.

La bajísima tasa de desempleo en este país, y el panorama demográfico viendo hacia adelante, contradicen el pánico xenofóbico de la supuesta invasión de migrantes. Y el porcentaje de residentes en este país nacidos en el exterior (cerca del 14%) está en línea con lo que fue a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. El verdadero problema es que por décadas le ha resultado más provechoso a la derecha (y a ciertos activistas de izquierda) mantener vigente la supuesta crisis migratoria como tema electoral. Resolverlo con políticas públicas sensatas sería bueno para el país y para los migrantes, pero desastroso para el aparato político-mediático cuyo modelo de negocio requiere de la amenaza apocalíptica. (Andrés Martínez, Reforma, Opinión, p. 12)

Migración: pesadilla de América Latina

Uno de los grandes problemas de América Latina es su bajo nivel de inversión, el promedio del coeficiente de inversión en la región es de 21 por ciento, comparado con el 32 por ciento de Corea del Sur y del sudeste asiático. Esta situación se traduce en una baja expansión de la economía y por lo mismo del empleo, dando por resultado una alta informalidad en todo el subcontinente. Lo anterior ha provocado que, ante la falta de oportunidades en sus países de origen, los latinoamericanos están optando por la migración, entre países de la región y crecientemente hacia Estados Unidos.

El proceso migratorio se ha agudizado en los últimos años, lo que se ha traducido en incrementos considerables, tal como aconteció en 2022, los reportes de Naciones Unidas Migración señalan que “los grandes movimientos migratorios del continente americano mostraron un incremento considerable durante 2022 en comparación con años anteriores”. Así tenemos que la frontera terrestre entre Panamá y Colombia observó un aumento interanual del 86% con un total de 248.284 entradas irregulares. El número de encuentros en la frontera suroeste de Estados Unidos aumentó 27% (total 2.577.669) comparado con el 2021, con personas provenientes de Sudamérica.

Los movimientos aumentaron por la pandemia de COVID-19 y sus efectos económicos adversos, que llevaron a migrantes estancados y previamente residiendo en otros países del continente a realizar viajes peligrosos. Factores adicionales incluyen cambios reales y percibidos en las políticas, inseguridad alimentaria exacerbada, inestabilidad política y violencia en algunos países de origen y vulnerabilidades relacionadas a la degradación ambiental y desastres, entre otros. Los traficantes de personas se han aprovechado de esta situación para explotar a los migrantes. De manera complementaria a los movimientos irregulares, la región también experimentó un incremento en los movimientos regulares entre algunos países. Por ejemplo, del 2021 al 2022 hubo un incremento de 22% en la cantidad de visas H2-B otorgadas a migrantes, para empleos no relacionados con agricultura. La cifra total pasó de 87.047 visas H2 –B a finales del 2021 a 106.016 para finales del 2022.

Durante enero y febrero de 2023, se tiene registrado que 18.000 nacionales venezolanos, y 12.000 nacionales ecuatorianos ingresaron a Panamá, de manera regular. El inicio del 2023 también ha mantenido esa tendencia en la mayoría de las fronteras excepto la estadounidense. Los venezolanos son quienes tienen un papel protagónico en los grandes movimientos de las Américas, impulsados por la compleja situación en su país de origen y en los países de tránsito. Otras nacionalidades relevantes en estos grandes movimientos durante el 2022 e inicios del 2023 han sido haitianos, cubanos, nicaragüenses y ecuatorianos en su ruta hacia Estados Unidos. A enero del 2023, el 20% de las residencias registradas en Brasil correspondían a nacionales de la República Bolivariana de Venezuela. En Uruguay, durante el 2022 se estima el mayor saldo migratorio en el último quinquenio, con un dominio importante de venezolanos. Paraguay y Bolivia se han mostrado como países de tránsito hacia el Cono Sur, especialmente Chile. En Uruguay, Perú y Colombia los datos de entradas son mayores que los de salidas de migrantes, lo que puede indicar una mayor tendencia a permanecer en estos países por más tiempo.

En este complejo escenario, el gobierno mexicano estuvo dando visas de tránsito para que los migrantes centro y sudamericanos pudieran llegar hasta la frontera con Estados Unidos bajo la prevalencia del título 42, impuesta en marzo de 2020 bajo la presidencia de Donald Trump, cuando la pandemia por Covid-19 recién había sido declarada, y especificaba que todo aquel que llegara a la frontera del país sin documentos de ingreso legal sería devuelto. Con el fin de esta legislación la situación se ha vuelto más compleja y ha dado lugar a un recrudecimiento de las posiciones anti migrantes en los Estados Unidos, sin que se tenga una visión de que sucederá con los cientos de migrantes que se encuentran en la frontera o sus inmediaciones. A lo que se ha sumado un clima de violencia en la frontera, lo cual agrava aún más la situación. Ante esta situación, el gobierno mexicano no ha manifestado una estrategia para enfrentar la existencia de esta población flotante en las fronteras y que se encuentra presente en todo el territorio, sobre todo en las grandes ciudades del país.

México requiere asumir una posición y diseñar una estrategia frente a esta situación, no puede permitirse que la migración en tránsito se integre al país como un problema más, sino que debemos tener claro que esto requiere atenderse con una política definida y no dejar que se incorpore como un proceso de informalidad aumentado. (Clemente Ruiz Durán, El Financiero, Online)

DeSantis: xenofobia demagógica

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, informó que el gobierno de México promoverá recursos legales contra la ley antimigrantes promulgada por el gobernador de Florida, Ron DeSantis. El texto, que entrará en vigor el 1º de julio, contempla penas de cinco años de prisión a quien transporte a personas en situación migratoria irregular; obliga a las empresas con más de 25 empleados a comprobar el estatus migratorio en una base de datos oficial (E-Verify); exige a los hospitales que acepten un seguro público solicitar información del mismo tipo al registrar pacientes; invalida documentos de identidad expedidos a personas indocumentadas en otras entidades, entre otras medidas. El canciller señaló que esta norma responde a una mentalidad esclavista y de supremacismo blanco que ya ha provocado trágicos episodios de violencia.

La legislación aprobada por DeSantis y aprobada con entusiasmo por sus correligionarios en el Congreso local es inconstitucional, pues invade las facultades del gobierno federal, único que puede establecer políticas en materia migratoria. Además, resulta inhumana y violatoria de los derechos humanos al obstaculizar de forma deliberada el acceso al trabajo e incluso a la atención sanitaria, lo que puede derivar en muertes evitables. En el contexto estadunidense, constituye también una suerte de señal de salida para que las agrupación de xenófobos armados se lancen a una verdadera cacería humana con un gran potencial de terminar en agresiones letales.

DeSantis da la espalda a la realidad de Florida por su afán de presentarse como el más radical antimigrante frente al electorado conservador local y nacional, al que se dirige con la expectativa de obtener la nominación presidencial republicana. Según estimaciones del Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés), 660 mil extranjeros vivían en 2018 en el estado en situación irregular, y una ONG calculó que el uso obligatorio de E-Verify podría costar 12 mil 600 millones de dólares anuales a la economía del estado. Además, es evidente que se produciría una aguda escasez de mano de obra en los sectores que concentran el trabajo migrante, como las industrias restaurantera, de turismo, la construcción y la agricultura.

En esta cruzada de odio, el gobernador reproduce las banderas abrazadas por los republicanos a nivel federal y por algunos de sus colegas a escala estatal. En particular, parece sostener una demencial competencia con el gobernador de Texas, Greg Abbott, por adoptar las políticas más crueles contra los migrantes. El texano ha desplegado un aparato bélico que incluye tanquetas y helicópteros de combate para vender la idea de que su entidad encara una invasión, y ya anunció que impulsará leyes para hacer de la migración indocumentada un delito grave. En su proyecto, quien ayude a un migrante sin papeles a esconderse será condenado a un mínimo de 10 años de prisión.

Ante este escenario de brutales agresiones desde el poder contra los migrantes en diversos estados del país vecino, debe saludarse como un paso positivo la voluntad del gobierno de México para presentar recursos jurídicos contra la nueva ley de Florida. Cabe esperar que dicha estrategia se extienda a otras manifestaciones de la barbarie xenófoba en Estados Unidos. La batalla será difícil porque, como el mexicano, el Poder Judicial estadunidense está capturado por el sector más reaccionario de la clase gobernante, pero no puede cederse ante abusos de poder demagógicos y propagandísticos impuestos con el pretexto de combatir el tráfico de personas y drogas. (Editorial, La Jornada, Editorial, p. 2)

Desde afuera // ¿Brotes xenofóbicos en México?

Un absurdo asesinato en una playa de Oaxaca, un estúpido incidente al final de un partido de futbol de segunda división y las quejas sobre la llegada de estadounidenses con empleos remotos que desplazan a algunos mexicanos de barrios de moda plantean lo que parece, por lo menos, un inaceptable brote de sentimientos xenofóbicos.

Los incidentes y los sentimientos ciertamente son inconexos y no tienen otro común denominador que están dirigidos hacia extranjeros. Pero eso es lo preocupante y se suman a los brutales ataques contra migrantes, convertidos en modus vivendi basado en el abuso y la impunidad.

“Estoy harto de lidiar con todos los argentinos en México, que les damos valor y no damos valor al mexicano”, expresó el exjugador y ahora entrenador Paco Ramírez, técnico del equipo Celaya, de la Liga de Expansión del futbol mexicano, luego de abofetear y perseguir al argentino Norberto Scoponi, ayudante de entrenador en el Atlético Morelia.

La agresión y su consecuente, y poco deportiva “explicación” en una conferencia de prensa son por lo menos vergonzosas. Peor aún, ocurrió después de que el portero del Morelia anotara un gol contra el Celaya, de portería a portería.

Ramírez puede estar “harto” de los argentinos, como algunos estadounidenses están “hartos” de los migrantes mexicanos. Y en ambos casos son manifestación de una xenofobia intolerable.

Pero eso no explica bien a bien el asesinato a machetazos del joven turista argentino Benjamín Gamond en un restaurante en las Lagunas de Chacahua, en las playas de Oaxaca, cuando fue agredido por el mexicano Cruz Irvin Martínez Flores, dos días después de haber llegado y sin mayor explicación.

La llegada a México de numerosos estadounidenses, especialmente jóvenes, para aprovechar las facilidades del trabajo remoto con empresas de su país, con ingresos en dólares y atraídos por un costo de vida más barato, ha provocado resentimientos entre mexicanos que se sienten desplazados económicamente de zonas de moda, como la Condesa o la colonia Roma.

Algunos se han quejado públicamente. Un excolaborador de la versión en español de un diario estadounidense, manifestó su resentimiento y explicó el cambio que los nuevos vecinos habían introducido en su “bohemia” colonia. Sobre todo, por el aliciente al aumento en las rentas de departamentos por caseros avariciosos.

Esos sentimientos pueden ser explicables psicológica o sociológicamente, pero la verdad son inaceptables para un país que se considera abierto al mundo, tiene el turismo como uno de sus grandes rubros de ingresos, y de paso, recibe más de 50 mil millones de dólares anuales en las remesas de algo más de 12 millones de migrantes, casi 10 por ciento de su población, principalmente en Estados Unidos.

Son brotes aislados, pero los mexicanos haremos bien en enfrentarlos antes de que se conviertan en algo más. (José Carreño, El Heraldo de México, Orbe, p. 27)

Nudo gordiano // Autodestrucción turística

¿Cómo una persona de pronto es atacada con un machete? Un joven argentino que, tras unos meses de vivir en nuestro país, decidió trasladarse a Oaxaca junto con dos amigos, y ya no volvió con vida. Benjamín Gamond tenía 23 años y su familia cumplió el que sería su último deseo, donar sus órganos, el atacante está detenido y no hay móvil claro de lo sucedido. Y digeríamos eso, que en México una vacación puede terminar en duelo, cuando entonces llega una nueva información: otro visitante extranjero fue asesinado en territorio mexicano. Se trata de Víctor Masson, de 27 años y originario de Canadá. Fue encontrado sin vida al interior de un automóvil, tenía un disparo en la espalda. Sucedió en el mismo estado donde Benjamín fue atacado, a 100 kilómetros de distancia, en Puerto Escondido. Ambos casos ya son noticia internacional.

Hace un par de meses esto también fue nota dentro y fuera de nuestro país: “Cuatro ciudadanos estadunidenses fueron secuestrados después de que hombres armados abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaban en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas…”, reportó El Financiero. Un par de días después, dos de ellos fueron localizados con vida junto a los cuerpos de los otros jóvenes. Supimos que acompañaban a la única mujer, quien se realizaría un tratamiento estético en esa ciudad fronteriza. Este hecho subrayó la crisis de seguridad y la presencia de grupos del crimen organizado. El tráfico de drogas, de armas, el temor como habitante cotidiano en varios puntos del país. Al mismo tiempo, otro tema de primera plana: “El rapto de María del Carmen López, de 63 años, se conoce luego del reciente secuestro de cuatro ciudadanos estadunidenses…”, anotó Expansión. Carmen sigue desaparecida. Ciudadana estadunidense, pero residente en una pequeña localidad en Colima. Y junto al desarrollo de esta información llegó otra noticia: el feminicidio de Bionce, una joven de origen mexicano, pero residente de Texas, que viajó a Nuevo León para pasar la Semana Santa. Tenía 20 años y había sido mamá cuatro meses atrás.

Seis ciudadanos extranjeros asesinados o desaparecidos en los últimos dos meses. Cinco de ellos eran turistas, ciudadanos de otros países que ven en el nuestro un destino para pasar sus días libres, para aprovechar lo que aquí se ofrece, que representaron el año pasado 8.3% del producto interno bruto. Este sector, el turístico, pasó la prueba pospandemia y se recuperó luego de tres años dificilísimos por cuestiones sanitarias. A pesar de eso, el año pasado llegaron 20% más visitantes extranjeros que en el 2021: “Un incremento de más de 42% en el ingreso de divisas por este concepto”, reportó el Inegi en febrero pasado. En 2022, el turismo internacional representó para nuestro país cerca de 26 mil 346 millones de dólares.

Y ni siquiera esto ha generado un giro en la estrategia de seguridad de Andrés Manuel López Obrador, a pesar de los malabares que mes con mes hacen para reportar disminuciones en la incidencia delictiva, la realidad los alcanza.

Cada día, en México son asesinados 1.5 ciudadanos extranjeros: en cuatro años de gobierno, mil 800 extranjeros han sido asesinados en territorio nacional, acusó José Antonio García, diputado de Acción Nacional, hace unos meses. Subrayó que esta cifra, sacada de registros del Inegi, representaba  119% más que en el sexenio de Enrique Peña Nieto y 151% más que durante el gobierno de Felipe Calderón. Desde luego, estas cifras no han provocado en Palacio Nacional siquiera un reconocimiento de que la ruta en temas de seguridad está “ligeramente” equivocada, aunque esto implique que se ponga en riesgo uno de los principales generadores de divisas: México autodestructivo. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 12)

Veranda // Aduanas, otra traba para los turistas

Jesús Almaguer, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, está preparando una carta para el presidente Andrés Manuel López Obrador, pues no sólo persisten los problemas migratorios en contra de brasileños y colombianos, sino que ahora la Administración General de Aduanas también se está sumando. 

En lo que ya parece un nuevo patrón para seguirle complicando la vida a los extranjeros que llegan a México, los funcionarios de esa dependencia le están pidiendo a los viajeros documentos que difícilmente llevan consigo. 

Entre ellos, comprobantes de ingresos o cuentas bancarias, en lo que parecería una práctica para mortificarlos en el aeropuerto de Cancún con el fin de que algunos de ellos terminen ofreciéndoles una mordida.

Almaguer no tiene pruebas, aunque ya se sabe que si un “animal camina y grazna como pato, seguro es pato”. 

En su argumentación apelará no a los empleos que se están perdiendo, sino a que el éxito tanto de la nueva paraestatal turística del Ejército como del Tren Maya dependen de que el Derecho de No Residente siga al alza. 

Y éste bajará si México le sigue complicando la vida a los turistas internacionales. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 4)

En tercera persona // Días de violencia desatada en México

Imágenes de muerte corrieron ayer por Tamaulipas. Sicarios de Los Metros hicieron circular videos, fotos, audios, de un enfrentamiento en contra del Grupo Escorpión, ocurrido en Ciudad Méndez. Cuerpos decapitados y desmembrados. Vehículos volcados o en llamas. Tableteo de fusiles. Gritos de dolor aterradores y voces quebradas que pedían piedad. El resultado de un encuentro entre dos grupos del Cártel del Golfo que hoy tienen al estado que gobierna Américo Villarreal totalmente hundido en la violencia.

Hace apenas unos días, efectivos militares abatieron en un tiroteo, ocurrido a la altura del puente internacional Reynosa-Pharr, a varios integrantes del Grupo Escorpión. 

Precisamente ayer, varios medios reportaron que “halcones” del crimen organizado estaban interceptando turistas a las puertas del aeropuerto de Nuevo Laredo para interrogarlos sobre el motivo de su visita.

De acuerdo con una nota de Reforma, todo esto ocurría frente a la mirada indiferente de militares colocados en los alrededores de la terminal aérea.

Los sicarios que pusieron a rodar en las redes las imágenes brutales de la matanza ocurrida en Ciudad Méndez, se jactaban de que ni el Ejército ni la Guardia Nacional habían hecho presencia en el lugar de los hechos. 

Todo esto ocurría mientras se daba a conocer la desaparición de 50 migrantes que viajaban en un autobús que había salido de Chiapas, y cuyo rastro se perdió entre El Huizache y Matehuala, San Luis Potosí, en la temible carretera 57.

Testigos vieron que el autobús fue desviado; más tarde, el vicepresidente de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos recibió llamadas, presuntamente del Cártel del Golfo, en las que se exigían rescates de 1,500 dólares por persona.

La unidad fue encontrada más tarde en Galeana, Nuevo León.

Con base en datos oficiales, Quinto Elemento Lab acababa de informar que, durante el último año, un promedio de 32 personas desapareció cada día en México. 

En Ciudad Obregón, Sonora, un comandante de la policía municipal que, según información de El Debate, el 10 de mayo pasado había recibido la encomienda de coordinar la seguridad en varias colonias del municipio, fue ejecutado por sujetos que viajaban a bordo de una motocicleta. (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. 9)

Crítica y esquemas

Desde sus formidables atalayas y cubículos de pensadores penetrantes, sabios, visionarios, desgranan sus razonamientos críticos inapelables. Van acumulando y dando por demostrados, supuestos que, ¡oh coincidencia! No sólo son repetitivos, sino inexactos o simplemente falsos, si no es que lanzados al aire con manifiesta mala intención. Lo dicho hasta aquí no es sorprendente, sino ya muy trillado. (…)

De similar manera a como el Presidente toma cotidianamente la palabra durante las mañaneras, lo hacen sus opositores en sus múltiples espacios disponibles. Porque en esa especie de pregoneros se han convertido. Ya no importa tanto la materia a rebatirle, sino en llegar hasta el precipicio pronosticado, ese a donde AMLO se dirige sin duda alguna. A veces, los críticos se proclaman asesores áulicos y voltean hacia la competencia para recomendarle maneras, formas, atajos para ganar la competencia siguiente.

Usan, por ejemplo, la original propuesta de política exterior de abrir las fronteras nacionales a la migración y la confrontan con los actuales y desgarradores sucesos, concluyendo en que fue un error garrafal. No aceptan, ni de refilón, la intención humana que la motivó. La exhiben como causante de la catástrofe presente.

Nadie de la crítica pone el acento en las causas que fuerzan a emigrar a los miles de personas de distintos países. Lugares que han sido el coto de expoliación de empresas trasnacionales, respaldadas o alentadas por la fuerza militar de sus países. O, como sucede, con terribles consecuencias, donde se les ve como tierras de conquista y despojo. Naciones ricas en recursos que son objeto de ambiciones salvajes. (…)

La permanente conspiración para generarles procesos inflacionarios al cotizar, arbitrariamente, la paridad del bolívar y el dólar, al precio que se desea. En fin, nadie explora el efecto de esas 500, o más, sanciones clavadas en el corazón de su economía y vida organizada. Tampoco se oyen defensas de los bienes incautados (Citgo) sin legalidad alguna.

Sus cientos de miles de reservas y hasta esa enorme compañía petrolera puesta a remate y control del espurio títere designado. Todo esto es sólo una parte de lo que México está padeciendo ahora, como inmerecido rebote, con la migración masiva de venezolanos. No hay, en la actualidad, algún país que haya lidiado, eficientemente, con este fenómeno migratorio. Los ­europeos, con su arraigado racismo lo sesgan en Turquía a un costo inmenso. El resto, que naufraga en el Mediterráneo, lo reciben a cuentagotas sin obviar el disgusto que les causa. Mientras, siguen colonizando África. (Luis Linares Zapata, La Jornada, Opinión, p. 19)

El lector escribe

Dejemos de evadir los verdaderos problemas del país, como son la economía, la salud, la inseguridad, la corrupción, la impunidad, el narcotráfico, la desaparición de personas, la destrucción del medio ambiente, la falta de educación, el aumento de la pobreza, la tragedia de los migrantes.

Es momento de exigir al gobierno resultados reales para corregir las tendencias actuales, fuera de planes personas para apoderarse de nuestra democracia. (Ana María García Aliseda, Reforma, Opinión, p. 10)

El correo ilustrado

Exige la renovación de su pasaporte

En marzo pasado programé una cita y acudí a la oficina de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ubicada en el centro comercial Samara, en la alcaldía Álvaro Obregón, donde presenté todos los documentos para la renovación de mi pasaporte, sin que a la fecha se haya expedido.

En 2021 me di cuenta que mi año de nacimiento se leía incorrecto en el acta presentada desde el inicio de mi vida académica y laboral y tras corroborar el Registro Civil que no hubiera duplicidad, me extendió el acta cotejada en libros y correcta, la cual sirvió de base para modificar todos mis documentos ante las diferentes dependencias. Mi pasaporte tenía vigencia hasta 2024, pero decidí arreglarlo y presenté toda la documentación en original y certificada ante la oficina de la SRE.

Me informaron que el proceso de entrega serían de 10 días hábiles y recibiría una llamada. A pesar de mi insistencia, no me entregaron papel alguno que respaldara la documentación en su poder. En repetidas ocasiones acudí a la oficina de la SRE y sólo me decían que estaba en trámite y tardaría un mes a partir de la fecha de la cita, lapso que ya se rebasó.

Al transcurrir 50 días, me presenté de nueva cuenta en dicha oficina y exigí que se me entregara algún documento que amparara el trámite y evitar el uso irregular de mi información. 

Ocupo este espacio para hacer un llamado a las autoridades, pues llevo 62 días esperando la entrega de mi pasaporte sin que esto ocurra, cuando nuestro gobierno ha implementado diversas acciones para la simplificación de trámites y para cotejar la autenticidad de la documentación que se le presenta. Hoy requiero viajar por cuestiones laborales y personales, lo cual no puedo hacer ante la falta de mi pasaporte. (Claudia Gómez Flores, La Jornada, Editorial, p. 2)