Tras la imposibilidad de que ninguno de los candidatos incluidos en las ternas inicialmente enviadas al Senado por el presidente López Obrador para ocupar cuatro sillas en la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el gobierno envió unos días más tarde los mismos nombres ordenados de manera distinta, lo que causó la furia de los opositores. Pero la ley dice lo que dice, el Ejecutivo federal la ha respetado de manera escrupulosa y si en esta segunda ronda los aspirantes a la CRE no logran la aprobación senatorial por dos tercios de los votos, el mandatario estará en libertad de designar a quienes ocupen los puestos vacantes en esa comisión. https://bit.ly/2U4UroL (Pedro Miguel, La Jornada, Opinión, p.17)
En marzo de 2009, el Ejército desembarcaba en Ciudad Juárez. La urbe fronteriza enfrentaba entonces una espantosa crisis de violencia. En los doce meses previos, el número de homicidios se había multiplicado por seis, pasando de 38 en febrero de 2008, a 235 en el mismo mes de 2009. https://bit.ly/2CJeRsN (Alejandro Hope, El Universal, Opinión, p.2)
La aritmética en el Congreso es política y democracia.
La elección del pasado 1 de julio dio a Andrés Manuel López Obrador 30 millones de votos, 53 por ciento del total, con lo que ganó la Presidencia abrumadoramente. https://bit.ly/2I3MnxD (Joaquín López Doriga, Milenio, Opinión, p.3)
Por una razón de cultura tropical más que por conocimiento, las filtraciones periodísticas en México tienen una connotación negativa. Es cierto que durante más de dos décadas, las principales filtraciones han estado circunscritas a temas de violencia y narcotráfico, y que la mayoría de ellas han sido violatorias de la ley y servido para dañar, injusta e irreparablemente, famas públicas. Las filtraciones, sin embargo, son un subproducto de las democracias y los sistemas abiertos, al reflejar las tensiones dentro de un sistema de gobierno donde existen individuos y grupos que impulsan sus agendas o tratan de cambiar el destino de las políticas y su formulación mediante la ventilación de temas polémicos. https://bit.ly/2HNFSPS (Raymundo Riva palacios, El Financiero, Opinión, p.56)
“El nuevo aeropuerto de Santa Lucía se construirá en tres años y no nos saldremos del presupuesto asignado, para nosotros cumplir con los costos programados y los tiempos establecidos es una cuestión de principios”, me dice el general Gustavo Vallejo, el ingeniero militar responsable de la construcción del nuevo aeropuerto que reemplazará, en lo que pueda, al que se estaba construyendo en Texcoco. https://bit.ly/2FBnLcz (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Opinión, p.10)