PROBLEMA VIGENTE
Así que una nueva caravana, conformada por unos 700 venezolanos inició este fin de semana su camino a pie desde Chiapas, tras varios días de esperar a que el Instituto Nacional de Migración, a cargo de Francisco Garduño, les diera algún documento. Como eso no ocurrió, empezaron a avanzar por territorio nacional con la idea de llegar hasta Estados Unidos. Hace unos días se reportó oficialmente una baja en la migración, aunque un indicador relevante en la materia, el de solicitudes de asilo, en realidad sigue al alza. Ayer mismo se dio a conocer también que en dos inspecciones simultáneas autoridades mexicanas rescataron a 303 extranjeros que viajaban hacinados en un camión de carga tipo Torton y en un tractocamión. Lo anterior, nos hacen ver, implica que, aunque se diga lo contrario, el drama de la migración está vigente en el país con su dolorosa cuota de dolor y alimentando a las redes de polleros. (Redacción, La Razón, LA DOS, p. 2)
Es cosa de días para que se emita el decreto, firmado por Andrés Manuel López Obrador, para que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se integre de manera inmediata al consorcio Casiopea, la entidad de negocios constituida por la Secretaría de Marina, a cargo de Rafael Ojeda, y al que también se integrará el Aeropuerto Internacional de Toluca, tan pronto el Aeropuerto y Servicios Auxiliares —a cargo de Carlos Villazón— adquiera las acciones correspondientes al Gobierno del Estado de México y del fondo de inversión Aleatica a fin de traspasarlas al consorcio que comanda Erick Mario Barrera Villalobos.
Es decir, el eje del Sistema Metropolitano de Aeropuertos queda a cargo de la Marina.
En el caso del AICM, su incorporación a Casiopea implicará una serie de importantes y profundos cambios organizativos y administrativos. Por ejemplo, el personal del Instituto Nacional de Migración —dependiente de la Secretaría de Gobernación, encargada a Luisa María Alcalde, y de Relaciones Exteriores, que lleva Alicia Bárcena— dejará de ser civil para convertirse en personal naval debidamente capacitado y certificado para esas labores; la seguridad quedará a cargo totalmente de la Marina, por lo que las fuerzas de la Sedena y Guardia Nacional tendrán que retirarse y regresar a los hangares y otros espacios, salvo los indispensables para tareas específicas.
El ordenamiento del AICM, que a lo largo de un año ha ejecutado con precisión (y mucho esfuerzo) el vicealmirante Carlos Velázquez Tiscareño y su equipo, se abundará para la administración de espacios comerciales y el pago puntual de las rentas. Taxis, como el Sitio 300 —que lidera de facto Sergio Andrade— no podrán regresar al sitio que usufructuaron en la Terminal 1 y tendrán que buscar espacio en las cercanías del aeropuerto; el sindicato de maleteros deberá constituirse en una empresa para firmar contrato con el AICM para dar sus servicios o no podrá ya trabajar ahí; la veintena de dependencias federales que tiene oficinas será exhortada a pagar renta, pues nunca lo han hecho.
Las licitaciones estarán centralizadas y serán electrónicas totalmente.
Y sí, el tema de los ingresos es crucial para el hub nacional, de ahí que se analizan opciones ahora que la SHCP, de Rogelio Ramírez de la O, ha optado por no recomprar los bonos MexCat del fenecido NAIM, que se pagan con el TUA del AICM y que merma su capacidad de inversión.
Y para el aeropuerto de Toluca es de prever también cambios para reforzar la administración y mejorar la operación que, de entrada, estará también a cargo de un marino.
Oficialía Mayor, ropa médica: tela de donde cortar. Hace una semana, la Oficialía Mayor de la SHCP, a través de Jorge Trejo, Carlos Mercado y José Rodolfo Cruz, asignó a conveniencia los contratos la compra de uniformes médicos y ropa de cama para el Instituto Mexicano del Seguro Social, del Instituto de Salud y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, así como para lo que queda del Insabi. Los contratos valen, en total, unos mil millones de pesos. Ya hay queja de los sindicatos de médicos y enfermeras, porque esos textiles no cumplen la especificación de algodón 100%, pues viene mezclado con poliéster, al parecer para bajar el costo y elevar el beneficio de los operadores de la compra que beneficiaron a empresas como Grupo Romay, Hilados y Tejidos el Carrete, Key Thinking, Link-Inc Administración, Magnocom y Textiles Luna y Sol. En la Cámara Nacional de la Industria Textil, que encabeza Manuel Espinosa, también hay quejas porque no les compraron la tela de algodón que usualmente va hacia el sector público de salud. Pronto abundaremos sobre esta situación, que no podría escapar a la atención de Thalía Lagunas ni de Roberto Salcedo en la Función Pública.
Marcelo amplía plan Angel. Esta semana el precandidato Marcelo Ebrard hará una interesante extensión de su programa Avanzadas Normas de Geolocalización y Seguridad (Angel), con propuestas específicas sobre cambios de fondo en el sistema de administración de justicia.
La primera parte de ese plan se centra en la utilización de tecnología de la información, cámaras y sistemas de localización para la investigación, prevención y confrontación contra grupos delictivos. La segunda parte se relaciona con la creación de archivos electrónicos inviolables (blockchain) en las carpetas de investigación, empezando desde las denuncias antes ministerios públicos hasta que llegan a los jueces.
Esto, en términos políticos, es la aceptación tácita que la estrategia “abrazos no balazos” es un fracaso…, y ello elevará el tono de discusión ante Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López que, por el momento, no han hecho planteamientos programáticos. (Mauricio Flores, La Razón, Negocios, p. 19)
Viejas prácticas en el INM
Pese a que el gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación tiene como máxima no robar, parece que esa instrucción sigue sin llegar a algunos trabajadores del Instituto Nacional de Migración dentro del AICM. Esto, porque las viejas prácticas, que incluyen extorsionar a los viajeros internacionales, siguen muy vigentes, nos comentan.
Pasa lo de toda vida: si no presentan ‘x’ forma migratoria, no entran, pese a que nadie se los dijo en el aeropuerto de origen. Pero ‘llenar’ la forma no requiere de bolígrafos, sino de unos mil dólares, con lo cual se cubre el ‘requisito’ ¿Será que las altas esferas del INM saben lo que ocurre o también se benefician del método? (Redacción, Reporte Índigo, Reporte, p. 3)
Luego de una revisión y análisis de la información disponible, en los últimos días vimos una tendencia de desaceleración de los viajes por vía aérea hacia nuestro país, particularmente del mercado norteamericano, segmento que representa alrededor de 60% del total y que, de marzo a mayo, reporta una contracción de más de 420 mil turistas con relación a los mismos meses del año pasado. Si se agrega la disminución en el volumen de viajeros residentes en Colombia, Reino Unido y Brasil, el descenso supera 520 mil turistas.
Las causas que explican este comportamiento son multifactoriales y una de ellas es el fortalecimiento del peso con relación al dólar estadounidense, pues, como es sabido, el valor de la moneda mexicana en los últimos 12 meses se ha apreciado un poco más de 15%. Las otras causas primarias que se identifican son la vuelta de los destinos competidores que durante la pandemia estuvieron cerrados o con restricciones de viajes; la falta de inversión en promoción turística, y la inseguridad percibida en algunos destinos, de acuerdo con lo que nos reportan los actores de la industria. Hay también otros factores que actúan como causas secundarias, como la incertidumbre que sigue derivándose del conflicto entre Rusia y Ucrania, con su impacto en la inflación global; las señales encontradas que emanan de la economía de EU, en la que prevalecerá durante varios meses más un entorno de elevadas tasas de interés, y las definiciones de la política de visado de México a países como Brasil y Ecuador. Todos estos elementos actúan de manera sinérgica.
En contraparte, conforme avanza el año, los viajes de los mexicanos al exterior muestran un consistente patrón de recuperación, luego de experimentar una larga y prolongada caída por la contingencia sanitaria. La suma de estos desplazamientos en los primeros cinco meses del año ya supera los niveles registrados en el mismo periodo de 2019, aunque sea marginalmente. Para mayo de 2023 se reporta un aumento de casi 2% sobre mayo de 2019.
Las causas que explican este comportamiento son también multifactoriales, pudiéndose identificar con claridad tres fundamentales: el mayor poder de compra de la moneda mexicana en el extranjero; un importante aumento en la conectividad aérea y, probablemente, la percepción de un encarecimiento de algunos destinos nacionales. En todo caso, sí que el tipo de cambio parece ser el factor con mayor incidencia.
Sobre el fortalecimiento de la conectividad aérea cabe destacar un incremento, tanto en orígenes y destinos, como en frecuencias, de forma tal que los asientos disponibles para julio y agosto que comunican el viejo continente con destinos mexicanos que no son de playa superan 330 mil, lo que supone un 17% de incremento con relación al mismo periodo de 2022. Esto sin olvidar que los destinos favoritos de viaje de los mexicanos en el extranjero están en Estados Unidos.
No parece una exageración suponer que, para el cierre de año, por vez primera, se superen los 6 millones de viajes aéreos de los mexicanos al exterior y de que haya un mes en que, también por vez primera, se registren más de 600 mil de estos turistas.
La gradual desaceleración de los turistas aéreos que visitan México y el aumento de las salidas de mexicanos al exterior conllevan un impacto en los equilibrios macroeconómicos del país, específicamente en la Balanza de Pagos. Ciertamente, el saldo de la Balanza Turística sigue siendo destacado (casi 10 mil millones de dólares en los primeros cinco meses del año) y no está amenazado dada la gran diferencia en el volumen de viajeros que ingresa al país sobre los que egresan, pero se deja constancia de que para mayo sufrió un retroceso de 3.8% comparado con mayo de 2022. (Francisco Madrid Flores, El Universal, Cartera, p. A22)