Opinión Migración 270723

En Privado / El gran distractor palaciego

 

RETALES

 

3  IMPUNIDAD. El régimen de la 4T sigue cubriendo a Hugo López-Gatell tras el desastre de su gestión en la pandemia, así como cubrió a Florencia Serranía, directora del Metro cuando la tragedia de la Línea 12, y a Francisco Garduño tras la muerte de 40 migrantes en su albergue de Ciudad Juárez. A los amigos justicia gracia, a los enemigos justicia a secas.

 

Nos vemos mañana, pero en privado (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

Razones / Los otros datos

VIOLENCIA Y SEGURIDAD

Los otros datos también involucran la seguridad. El gobierno festejó que haya caído el número de homicidios con respecto al 2022. Lo que no dijo es que sigue siendo un número altísimo, más de 80 asesinatos diarios y con un porcentaje de 25 muertes por cada cien mil habitantes (un país como Argentina, que vive una situación de inseguridad crecientemente complicada, tiene, por ejemplo, un porcentaje de 4.2 asesinatos por cada cien mil habitantes).

Pero tampoco se dice que lo que crece y no se conceptúa como homicidios son las desapariciones. En lo que va del sexenio, son más de 42 mil desaparecidos y cerca del 50% de los cuerpos recuperados de fosas comunes están sin identificar en morgues. No se contabilizan como homicidios, pero si así fuera, la cifra superaría con amplitud los 200 mil muertos en lo que va del sexenio.

Tampoco en otros campos parece haber demasiada coherencia entre los datos y la actuación gubernamental. Por los 40 migrantes muertos en el incendio de la estación migratoria en Ciudad Juárez lo único que hubo fue la detención de guardias privados de seguridad y una “disculpa” del director del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño. En el fraude de Segalmex por 15 mil millones de pesos (las autoridades dicen que “sólo” serían 9 mil millones), a su entonces director, Ignacio Ovalle, se lo disculpó diciendo que había sido “engañado” por sus subordinados y ahí sigue, en la nómina de Gobernación. Un elevador mata a una niña en un hospital del IMSS en Quintana Roo y la culpa, descubren ahora, es de Mikel Arriola, que fue director del instituto hasta 2017. ¿Por qué? Porque en 2016 compró el elevador en el que murió la niña, obviando que fue por una falta de mantenimiento absolutamente actual. Son los otros datos. (Jorge Fernández Meléndez, Excélsior, Nacional, p. 14)

Sacapuntas

Bárcena lidera quejas contra Abbott  

Dos notas diplomáticas envío el gobierno mexicano al Departamento de Estado de EU, contra las medidas antimigrantes del gobernador de TexasGreg Abbott. Sobre todo, por los terraplenes que están desviando el cauce del Río Bravo. La canciller Alicia Bárcena es la encargada de dar seguimiento a esas denuncias. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Trascendió

Que este jueves, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, presentará un balance de la participación de la delegación de su país, liderada por la asesora de Seguridad Nacional, Liz Sherwood-Randall, en reuniones bilaterales y trilaterales con funcionarios mexicanos y canadienses, lo que incluye los acuerdos sobre el fentanilo. Por lo pronto, el diplomático ya cerró filas con México frente a la nueva ofensiva del gobernador de Texas, Greg Abbott. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Bajo Reserva

Un valiente diplomático

Nos comentan que ayer varios funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) acudieron a la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador para acompañar a la nueva canciller Alicia Bárcena en su estreno en este espacio para detallar información sobre migración. Sin embargo, llamó la atención la valentía de uno de los más altos funcionarios de la SRE. Se trata, nos dicen, de Roberto Velasco, jefe de la Unidad para América del Norte, quien, sin temor alguno, se sentó en las sillas que ocupan los reporteros en la Mañanera, y algunos de los periodistas bromearon, pues dijeron que corría el riesgo de que el Presidente lo confundiera con un periodista y tocara una repasada, pues, últimamente el mandatario ha estado bravo con algunos periodistas. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Soluciones, no barreras

En medio de la crisis migratoria que afecta a la región, la política antiinmigrante del gobernador de Texas, Greg Abbott, generó una controversia que trasciende fronteras. Su decisión de instalar boyas en el río Bravo, con el supuesto objetivo de frenar a las personas migrantes, ha sido cuestionada y llevada a los tribunales por la administración del presidente Joe Biden.

La colocación de barreras flotantes, sin la debida autorización federal, no sólo vulnera la soberanía de México, sino que también pone en riesgo la vida de decenas de mujeres, hombres y menores migrantes que buscan cruzar la frontera en busca de una vida mejor.

Estas boyas, además de representar una obstrucción a la navegación, plantean serios problemas humanitarios, al forzar a las y los migrantes a buscar rutas más peligrosas y arriesgadas para cruzar el río. La política de Abbott es insensible y violatoria de los derechos humanos, pero también se muestra como un muro invisible que ahoga las esperanzas y los sueños de quienes huyen de la violencia y la pobreza.

La decisión de la administración federal de demandar al estado de Texas por la instalación de las boyas, es un paso en la dirección correcta para defender los principios de la Ley de Ríos y Puertos de 1899, así como los acuerdos internacionales que protegen los derechos de los países vecinos.

Sin embargo, es preocupante que esta acción legal tenga que ser tomada en primer lugar, lo que evidencia la necesidad de una mayor coordinación y cooperación en materia migratoria entre los gobiernos federal y estatales de Estados Unidos.

En este contexto, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció a su homólogo estadounidense por la denuncia contra Abbott y criticó las políticas del gobernador texano a las que calificó como “propaganda ramplona”.

Lo cierto es que la crisis migratoria es un desafío que comparten Estados Unidos, México y toda la región. Es necesario abordar este tema con responsabilidad y sensibilidad, buscando soluciones que protejan los derechos humanos de las personas en tránsito y promuevan una migración ordenada y segura.

La colocación de boyas no resolverá los problemas de fondo y sólo profundizará la crisis humanitaria en la frontera. Es hora de abandonar las políticas antiinmigrantes y buscar una verdadera cooperación entre países para abordar las causas estructurales del fenómeno, como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades.

Es momento de dejar de lado las barreras físicas y políticas y trabajar en unidad para buscar una salida que promueva la justicia, la igualdad y el respeto a los derechos humanos de todas las personas migrantes. Únicamente a través de un enfoque comprensivo y solidario podremos encontrar soluciones sostenibles que beneficien a todas y todos y respeten la dignidad humana. (Ricardo Monreal Ávila, 24 Horas, México, p. 11)

Sin Ataduras / Así le va a Ebrard

En la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard utilizó la política exterior como instrumento de promoción personal en su ambición de buscar la Presidencia de la República. Varias acciones, ajenas a sus atribuciones legales, fueron realizadas por ser redituables mediáticamente en pos de su objetivo político, si bien algunas estuvieron amparadas por el interés nacional y con la venia presidencial.

Ebrard aprovechó la compra de vacunas contra el covid-19 para posar ante los fotógrafos cada vez que llegaba la carga aérea y proyectarse como “el salvador de vidas en México”, según el premio que aceptó, como si fuera un logro personal y no una labor colectiva de cientos de miles de enfermeras y médicos mexicanos que trabajaron arduamente y de forma anónima sin ningún reconocimiento.

Ebrard, para hacerse popular, se atrevió a proponer a México como sede de los Juegos Olímpicos en el remoto año de… ¡2036!, costoso compromiso financiero que solo podría asumir el futuro y aún no elegido gobierno, pero nunca el actual segundo lugar en las encuestas, debajo de Claudia Sheinbaum.

Ebrard comprometió a la Secretaría de Gobernación cuando aceptó el chantaje de Trump, a cambio de nada, y acordó en lo oscuro con Mike Pompeo el programa Quédate en México, causante de la mayor crisis humanitaria en el país, cuando cientos de miles de migrantes fueron arrojados a territorio nacional sin tener la capacidad de brindarles refugio digno, víctimas del crimen organizado y acosados por la Guardia Nacional.

Ebrard se apoderó de la agenda comercial y de inversiones, responsabilidad de la Secretaría de Economía, lo que causó fricciones con las ex titulares Graciela Márquez y Tatiana Clouthier, afectando el acuerdo de una estrategia coordinada entre ambas dependencias para la ratificación, aún pendiente,del Acuerdo Global México-Unión Europea.

Ebrard impulsó la demanda, declarada improcedente, contra los fabricantes de armas en EU, con la peregrina idea de que México sea indemnizado con 15 mil millones de dólares por negligencia en la comercialización de armas, cuando la negligencia de los homicidios en nuestro territorio es de las autoridades mexicanas, incapaces del control de la aduana y del combate al crimen organizado, como si las armas fueran invisibles al cruzar la frontera.

Cómo olvidar sus célebres selfis en el funeral de la reina Isabel II y en las cumbres, correteando a los líderes mundiales con su celular, faltando al decoro y comedimiento propio de un titular de la SRE.

Ebrard transformó el puesto clave de jefe de la Oficina del Secretario, tradicionalmente asignado a un embajador encargado de formular estrategias de política exterior, para degradarlo a una oficina de prensa paralela, ocupada por Daniel Millán, ex director general de Comunicación Social, un reportero sin experiencia diplomática que forma parte ahora del equipo de campaña del ex canciller, quien junto con Eduardo del Río participó en la fallida campaña de José Antonio Meade como candidato del PRI, el adversario de… López Obrador.

Dime con quién andas y te diré quién eres. Ebrard opera prácticamente con el mismo equipo de comunicación del candidato del PRI para tratar de ser el candidato de Morena. Así le va a Ebrard. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Política, p. 11)

Nuevo discurso de Biden, reflejo de la dignificación del Estado mexicano

Luego del reciente encuentro del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con autoridades de Estados Unidos, encabezada por la asesora de seguridad nacional, Elizabeth Sherwood-Randall, en la que acordaron avanzar en la lucha contra el fentanilo, el combate contra el tráfico de armas, así como los problemas de migración, el mundo entero fue testigo del trato diferente e igualitario que ahora el gobierno de la Unión Americana le está dando a nuestro país. 

Por poner un ejemplo, anteriores mandatarios norteamericanos catalogaban a México como el “patio trasero” de los Estados Unidos, incluso llegaron a considerar a nuestro país y a nuestros connacionales más como una reserva laboral que como seres humanos. Por ello, es de celebrarse que en esta nueva relación bilateral por primera vez el gobierno estadounidense ha dejado de culparnos por la terrible epidemia de drogadicción que padece su población, en el que, de acuerdo a propios especialistas de ese país, cada día mueren 300 norteamericanos por sobredosis.

El nuevo discurso del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, hacía México, sin duda es gracias a la habilidad diplomática y política de Andrés Manuel López Obrador, quien además de haber dignificado al Estado mexicano, puso en la esfera mundial a nuestro país en materia económica y política, con lo que el mandatario mexicano ha dejado mudos a los conservadores quienes al principio del sexenio cuestionaban a AMLO por no salir al extranjero y de no ser “un político internacionalista”.

Hoy, López Obrador ha logrado establecer una reunión igualitaria con Estados Unidos, ya que por primera vez funcionarios norteamericanos visitaron territorio mexicano con un discurso de igual a igual. Y es que compartir una frontera de más de 3 mil kilómetros, la décima más grande del mundo, obliga a ambas naciones a trabajar de manera conjunta para afrontar y combatir problemas como trasiego de drogas, tráfico de armas, migración, entre otros problemas de una relación histórica de más de 200 años. 

Así, quedaron atrás los gobiernos neoliberales mexicanos que siempre mantuvieron una posición sumisa hacia la Casa Blanca, que nunca se esforzaron por cambiar esa relación asimétrica entre ambas naciones. El mandatario mexicano, con habilidad diplomática y política, ha reencauzado que México y Estados Unidos tengan una relación de interdependencia, simétrica, porque sólo así podremos tener resultados satisfactorios para ambos lados de la frontera y, por fin, dejar atrás el echar culpas. Así, se concreta con frutos la frase de López Obrador: “la mejor política exterior es una buena política interior”, que ha impulsado desde hace más de 20 años. (Julio César Moreno, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

El Informe Oppenheimer / La derrota de Vox

El desastroso resultado del partido de extrema derecha Vox en las elecciones españolas del 23 de julio trae consigo una gran lección para los aspirantes presidenciales conservadores en Estados Unidos y varios otros países: la agenda antimigrante, antiaborto, anti-LGBT+ y antiecológica no es la mejor receta para ganar votos en elecciones generales.

En España, la bancada de Vox en el parlamento, que donde se elige a los Presidentes del país, cayó de 52 a 33 diputados.

Antes de las elecciones, la mayoría de los encuestadores y los analistas políticos habían pronosticado que el partido de extrema derecha sería el fiel de la balanza en la formación de un nuevo Gobierno, y que ayudaría a elegir a un Presidente conservador.

El Partido Popular (PP), de centroderecha, obtuvo la mayor cantidad de escaños en las elecciones, pero no está claro que logrará formar una coalición gobernante ahora que sus aliados de Vox han ganado muchos menos votos de los previstos.

Durante la campaña electoral, el Presidente Pedro Sánchez, y el gobernante Partido Socialista utilizaron las posturas de extrema derecha de Vox para asustar a los votantes, e inducirlos a no votar ni por el PP ni por Vox. Sánchez hablaba de ambos partidos como “el bloque reaccionario”.

Vox es un partido “hostil a la energía verde, el multiculturalismo y el feminismo”, según lo definió el lunes el diario británico Financial Times. Los políticos de Vox en los Gobiernos locales han pedido, entre otras cosas, que se prohíban las banderas LGBTQ, que se limite el derecho de abortar, y que se deroguen varias normas ecológicas.

Estas y otras posturas de Vox “resultaron ser un gran motivador para muchos votantes de izquierda, incluidos aquellos desilusionados con el caótico Gobierno de coalición de Sánchez”, dijo el diario británico.

Uno de los principales puntos de campaña de Vox, además de oponerse a los partidos independentistas de varias regiones, fue avivar los temores sobre una supuesta invasión de migrantes.

Al igual que los aspirantes presidenciales Donald Trump y Ron DeSantis en Estados Unidos, Vox magnificó incidentes aislados de violencia cometidos por migrantes.

“Solo Vox protege la economía, las fronteras, la familia”, ha dicho el líder de Vox, Santiago Abascal, durante la campaña.

David Jiménez Torres, un profesor de historia contemporánea en la Universidad Complutense de Madrid, me dijo que “el programa de Vox sobre migración es similar a la de la derecha trumpista en Estados Unidos: muestra a los migrantes como un problema de seguridad pública y de soberanía nacional”.

Como me señaló Jiménez Torres, la mayor diferencia entre Vox y la derecha republicana en Estados Unidos es que Vox también perdió muchos votos por sus críticas a las autonomías regionales, un factor que está ausente en la política estadounidense.

Muchos votantes en Cataluña y otras regiones terminaron apoyando a regañadientes al gobernante Partido Socialista, por temor a que una posible coalición conservadora que incluyera a Vox pudiera hacer retroceder el reloj en materia de las autonomías regionales, me dijo Jiménez Torres.

Sebastiaan Faber, profesor de historia española en Oberlin College, de Ohio, me dijo que las guerras culturales y de género por parte de Vox para movilizar a sus activistas terminaron siendo contraproducentes.

“Al perfilarse como el partido antidiversidad, Vox se pasó de la raya”, me dijo Faber.

“Al demonizar a todos los que tienen ideas políticas diferentes como ‘antiespañoles’, de la misma manera que Trump y DeSantis satanizan a sus rivales políticos como ‘antiamericanos’, Vox subestimó cuánto valoran los españoles la diversidad”.

Lo que pasó en las elecciones de España podría pasar en Estados Unidos si Trump, DeSantis u otro candidato republicano siguen tratando de cortejar a la extrema derecha de su partido.

Aunque DeSantis está a la derecha de Trump en la mayoría de los temas (su último despropósito ha sido decir que las personas negras se beneficiaron de la esclavitud porque pudieron aprender habilidades como “ser un herrero”) Trump está convirtiendo las criticas contra los trans en una pieza clave de su campaña presidencial.

“Derrotaremos el culto a la ideología de género para reafirmar que Dios creó dos géneros: ¡masculino y femenino!”, dijo Trump en un discurso de campaña en marzo.

Hace más de una década, cuando era un magnate inmobiliario de Nueva York, Trump defendía los derechos de las personas transgénero.

Es cierto que las guerras culturales pueden ayudar a Trump y a DeSantis a ganar votos en las primarias del partido republicano. Pero no estoy seguro de que la agenda antitransgénero, antiaborto, antiecológica y antimigrante los pueda ayudar a ganar unas elecciones generales.

Eso no le funcionó a Vox en España, y no creo que le funcionará a un Partido Republicano controlado por el trumpismo. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 12)

Fentanilo y armas: responsabilidades asimétricas

México fue anfitrión esta semana en dos encuentros internacionales enfocados en la cooperación para hacer frente a la amenaza del fentanilo, contrarrestar a las bandas de la delincuencia organizada y el contrabando de armas, y atender con perspectiva de derechos humanos el fenómeno de la migración. El lunes se llevaron a cabo conversaciones en materia de seguridad con Washington, al término de las cuales se difundió un comunicado conjunto en el que ambos países reconocieron que el flujo de miles de armas cada año hacia nuestro país contribuye a la violencia y a la destrucción en ambos lados de nuestra frontera compartida. El martes, la segunda Reunión Trilateral contra Drogas Sintéticas México, Estados Unidos y Canadá concluyó con grandes avances en cuanto a las acciones acordadas para abordar este asunto, considerado humanitario y de fraternidad universal.

Son de congratularse los adelantos logrados, el manifiesto clima de entendimiento y colaboración y los acuerdos alcanzados en estas reuniones. Asimismo, cabe celebrar que la Casa Blanca admita el peso de su industria armamentista en la crisis de seguridad y que se pronuncie con firmeza en torno a los agravios perpetrados por el ultraderechista gobernador de Texas, Greg Abbott, en contra de la soberanía mexicana, la comunidad migrante, los derechos humanos, la legalidad internacional y la propia legislación estadunidense que fundamenta una verdadera guerra a las personas en movilidad.

Sin embargo, es inocultable que persiste una marcada asimetría en los esfuerzos para atajar los problemas comunes. Mientras México ha incrementado los decomisos de fentanilo en mil 79 por ciento respecto al sexenio pasado, desmantelado mil 788 laboratorios clandestinos e impactado las arcas de la delincuencia organizada con 1.6 billones de pesos, Estados Unidos no ha hecho nada semejante en lo que le toca.

 

Así lo puso de manifiesto ayer la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, quien ilustró que cada año entran de manera ilegal a territorio mexicano alrededor de 200 mil armas de fuego, la inmensa mayoría de ellas, a través de la frontera norte. Frente a las incautaciones de 70 mil 571 artefactos efectuadas aquí por autoridades de los tres niveles de gobierno, Washington apenas aseguró 2 mil 955 dispositivos mediante su operación Southbound: un raquítico 1.5 por ciento del flujo anual.

Pese a que la superpotencia no ha cumplido con su parte, consistente en cortar el poder de fuego que cada año alimenta a las bandas del crimen organizado, México presenta una evolución positiva en el mandato de abatir los índices delictivos, como queda patente en las alentadoras cifras sobre reducción de homicidios presentadas por el Inegi.

Pero será imposible completar la misión de devolver la tranquilidad a los ciudadanos en tanto Estados Unidos siga enviando un río de armas al sur de la frontera. No sería acertado atribuir la responsabilidad de este deplorable escenario a la administración del presidente Joe Biden, pues en su país se ha configurado un infranqueable bloqueo legislativo-judicial a todo intento de control de armas.

Pero el político demócrata puede y debe al menos usar su investidura para concientizar a los ciudadanos acerca de la magnitud y los efectos del armamentismo; denunciar por sus nombres a los fabricantes y distribuidores de armas, así como a las personas y organismos que cabildean a favor de la industria de la muerte; debe, asimismo, evidenciar los discursos xenófobos que culpan a México de problemas originados o exacerbados por el fundamentalismo mercantilista que rige todos los ámbitos de la vida en Estados Unidos. (Editorial, La Jornada, p. 2)

El proletariado descuidado

A pesar de su enorme contribución a la economía del país, es un sector invisibilizado y olvidado. Se les identifica con el retraso y la pobreza, pero son factor clave en una de las actividades económicas más productivas, dinámicas y generadoras de divisas.

Se trata de las personas jornaleras agrícolas. Pocos grupos de trabajadores merecen tanto ser calificados de proletarios como ellas. Además de sus brazos, sólo cuentan para subsistir con la ayuda de su prole que migra con ellos a los campos agrícolas. Pocos grupos son tan invisibilizados a las políticas públicas y tan ignorados en el cumplimiento de sus derechos como ellos.

Gracias en buena parte a las personas jornaleras agrícolas, en 2022 las exportaciones agroalimentarias del país ascendieron a 50 mil 133 millones de dólares, superaron en 27.9 por ciento la entrada de divisas por concepto de venta de productos petroleros al exterior, que sumó 39 mil 212 millones de dólares, y en 78.9 las correspondientes al turismo extranjero, que totalizaron 28 mil 16 millones de dólares el año pasado y sólo fueron superadas por las remesas (58 mil 497 millones de dólares [https://bit.ly/3Qd4VP4]).

Es el trabajo de las personas jornaleras lo que hace posible la exportación y generación de divisas de productos alimenticios no procesados como aguacate, tomate y jitomate, las berries –fresas y frambuesas–, frutas frescas, cítricos, diferentes variedades de hortalizas, chiles, etcétera.

Aunque es difícil estimarlo, se calcula que en México hay entre 2 millones y medio y 3 millones de personas jornaleras agrícolas. Su número es muy significativo si se considera, por ejemplo, que el cifra de trabajadores de la industria maquiladora de exportación es de 3 millones 127 mil personas.

Entre ellas hay una alta proporción de indígenas: 24 por ciento hablan una lengua indígena, proporción tres veces superior a la nacional. La gran mayoría de ellos son migrantes, van cambiando su lugar de residencia conforme se desarrolla el ciclo agrícola en las diferentes regiones del país. Los principales estados de origen de las personas jornaleras son aquellos donde hay más porcentaje de población en extrema pobreza: Guerrero, Veracruz, Oaxaca, México, Puebla y Chiapas.

 

Los estados de destino son aquéllos donde hay más desarrollo de la agricultura comercial: Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Durango. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en un estudio de 2018, estima que los trabajadores agrícolas cuentan con 5.9 años de escolaridad en promedio, más de tres años por debajo de la media nacional.

Este sector es especialmente vulnerable a la violación de sus derechos, comenzando por los laborales: 93.4 por ciento carecen de contrato; 90.9 por ciento no tienen acceso a instituciones de salud por parte de su trabajo y 85.3 por ciento no cuentan con prestaciones laborales. El 33.3 por ciento de los jornaleros perciben hasta un salario mínimo y poco más de la mitad, 54.5 por ciento, perciben más de uno y hasta dos salarios mínimos ( https://bit.ly/3KdWCyD).

Además de las violaciones a sus derechos laborales, las familias de las personas jornaleras acusan graves violaciones en su derecho a los cuidados: según ONU Mujeres, 91 por ciento de las mujeres jornaleras no cuenta con prestación alguna por parte de su trabajo. Se estima que sólo entre 14 y 17 por ciento de los niños, niñas y adolescentes de estas familias acuden a la escuela; la extrema escasez de guarderías o estancias infantiles hace que muchos menores se queden en los campos y muchos sufran accidentes a veces mortales o picaduras de animales ponzoñosos mientras trabajan sus padres. Los servicios de salud son escasos y contadas veces cercanos a los campos de trabajo.

Recientemente se han agravado entre las personas jornaleras el alcoholismo y las adicciones, el fentanilo ya se hizo presente. Muchos tienen que acudir a los enervantes para soportar los ago­tadores jornales y las difíciles condiciones de trabajo. La falta de opciones de uso de tiempo libre, de deporte, cultura y actividades comunitarias hace que prolifere el alcoholismo y se dispare la violencia familiar, con las mujeres como víctimas en la mayoría de los casos. No hay instancias gubernamentales que atiendan esta problemática.

La migración constante, las extenuantes jornadas de trabajo, las adicciones, los pocos espacios para la actividad comunitaria funcionan además como mecanismos que desgarran el tejido social y como sistemas de control. No hay instancias de socialización de la experiencia cotidiana, de encuentro, de construcción de nuevas solidaridades, de organizaciones gremiales. Esto limita los movimientos reivindicativos y de protesta de este importante sector social. Como diría el clásico, les obstaculizan su constitución como clase social.

Tal vez por esto, los diversos órdenes de gobierno y los patrones se han olvidado y descuidado la atención efectiva a los derechos de las personas jornaleras y sus familias. La letra de la ley existe, pero son muy escasos el personal y los mecanismos efectivos para vigilarla y hacerla cumplir. Han desaparecido programas federales como el Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas y no se han sustituido por otros.

No hay pretexto para descuidar a estas personas. Son pobres, gran parte de ellas indígenas, son muy trabajadoras y hacen un gran aporte a la economía del país. Su hora debe llegar. (Víctor M. Quintana S., La Jornada, Opinión, p. 17)

Cartones

Odio a los mexicanos

(Rapé, Milenio, Al Frente, p, 2)