Opinión Migración 080923

Bajo Reserva

En puerta, la extradición de Ovidio

La Secretaría de Relaciones Exteriores sólo espera la luz verde presidencial para autorizar la extradición a Estados Unidos de Ovidio Guzmán López, “El Ratón”, cabecilla de “Los Chapitos” del cártel de Sinaloa y protagonista del famoso culiacanazo de 2019. Mientras eso ocurre, nos recuerdan, sigue corriendo el plazo de 20 días que tiene la dependencia para comunicar oficialmente su decisión. Tras emitir su opinión favorable, un juez federal solicitó a la Cancillería resolver. La agencia antidrogas de Estados Unidos espera con ansias la llegada del hombre a quien culpa de la muerte más de 100 mil estadounidenses al año por consumo del fentanilo que trafica su organización criminal. Parece que se acabaron los abrazos, al menos para El Ratón. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Trascendió

Que el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, se reunió con los integrantes de la Junta de Coordinación Política del Senado, donde hablaron de temas como el migratorio, la implementación del T-MEC y la posibilidad de llevar a cabo una reunión interparlamentaria, todo durante la visita de cortesía que hizo para celebrar los 200 años de las relaciones diplomáticas entre ambos países. En Washington, sin embargo, reprochaban al mismo tiempo desde el Departamento de Estado la “falta de voluntad” de su vecino en la lucha contra el fentanilo. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Confidencial

Verástegui, como independiente

Y si Marcelo no se animó para ir por la vía independiente, el que sí acudió al INE a manifestar su interés de ser candidato presidencial sin partido es el actor y productor Eduardo Verástegui. Autor de declaraciones como aquella de “en México han impuesto el aborto” o “la vida comienza desde la concepción”, el también excantante goza de las simpatías nada menos que de… Donald Trump. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

El falso dilema de la política exterior mexicana

La semana pasada, leí atentamente el artículo de Raudel Ávila, un internacionalista ideal para aquella persona que busca análisis sólido y belleza argumentativa. Llama la atención, nos obstante, que en su entrega semanal haya propuesto lo siguiente: “México debería posicionarse abiertamente a favor de Estados Unidos y el Occidente democrático en el conflicto con China”.

Es evidente que mi colega emite este posicionamiento de buena fe, tratando de aportar elementos de juicio que abonen a una política exterior mexicana en medio de una transición geopolítica global y, sobre todo, de tensiones en la relación bilateral México-Estados Unidos. Me parece, sin embargo, que la visión de Raudel es equivocada precisamente por lo desfasada que se encuentra –algo, por cierto, que le reprocha a Beatriz Paredes por haberse apegado a una “viejísima tradición priista”.

Una política exterior como la que aboga Raudel, no responde a las nuevas dinámicas que están poniendo a prueba, hoy por hoy, la resiliencia de la relación bilateral México-EU. En esta ocasión no me refiero a los retos y oportunidades que representa una transición geopolítica global, sino a factores eminentemente de política interna estadounidense, concretamente, la preocupante polarización en ese país.

Conviene ser realistas, a fin de evitar en el futuro desilusiones ideológicas y, más importante todavía, sorpresas desagradables: la multiplicidad y profundidad de temas en la relación bilateral México-EU se tiene que analizar a la luz de la polarización social y política por la que atraviesa nuestro principal socio y aliado. Lo mismo en temas económico-comerciales, como de seguridad, recursos naturales, migración y un vasto etcétera.

Es inviable operar una política exterior abiertamente a favor de EU cuando, por ejemplo, narrativas como las de emplear la fuerza militar unilateralmente para combatir a los grupos delictivos en México adquieren cada vez mayor tracción en sectores importantes de la sociedad estadounidense –basta con ver el primer debate del Partido Republicano para darnos una idea del riesgo de que una narrativa se transforme en política pública.

Por otra parte, sería un despropósito equiparar los logros económicos o comerciales de México en la relación bilateral –que indudablemente los tiene–, con el cumplimiento de su interés nacional; máxime si vuelve a Washington un gobierno proteccionista y abiertamente hostil hacia México o su interés nacional.

(Fausto Carbajal. El sol de México, Análisis, p. 13)

CARTONES

Cartón 08 septiembre 1

(Frik 23, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Cartón 08 septiembre 2

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 02)