Opinión Migración 051023

La Quinta Transformación / Deloitte-BanBajio, criterios

MUCHOS SE SIGUEN preguntando por qué no corren a Francisco Garduño del Instituto Nacional de Migración (INM). El impresentable funcionario paga, con los impuestos de los contribuyentes, más de 400 millones de pesos por un servicio de transporte que tendrían que tener los inmigrantes, a los cuales manda de regreso caminando. Es común verlos en las carreteras. Han sido constantes los testimonios de estas personas que los tienen a pie mientras están en trayecto en territorio mexicano.

 

El INM tiene vigente el contrato LA-04-K00-004K00001-N-4-2023 con ETN Turistar por 422 millones de pesos para el servicio de traslados terrestres “para las personas migrantes extranjeras y connacionales en condición de retorno”. La compañía de Roberto Alcántara se hizo de los contratos para ofrecer esos mismos servicios en 2019 y 2021, por 254 y 101 millones de pesos, respectivamente. (Darío Celis Estrada, El Heraldo de México, País, p. 7)

Trascendió

Que el titular de la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero, participará hoy en la reunión de Alto Nivel donde se prevé que exponga algunos temas con autoridades de Estados Unidos. Se sabe que se hablará en el encuentro sobre tráfico de fentanilo, de armas y de personas, además de la crisis migratoria que se vive en ambos lados de la frontera, a lo que se suma la orden del gobierno demócrata de Joe Biden para levantar más muro en algún punto de Texas por el aumento de cruces irregulares, pese a combatir durante tres años la mano dura del gobernador Greg Abbott en la materia. Bueno. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

En Privado / El secreto del petróleo mexicano a Cuba

RETALES

1 JAUJA. Mientras México se ha convertido en el territorio más peligroso para los migrantes del mundo, su frontera con Estados Unidos la más letal y el número de indocumentados supera todas las marcas de que haya registro, la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, presentó ayer a los diputados la versión 4T de esta crisis humanitaria y de gobierno. Vamos muy bien.Esa es la visión de su jefe que por eso soslaya la crisis. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

Apuntes Financieros / El dilema del tsunami migratorio

Ante la crisis que ha provocado el tsunami migratorio en muchos países, incluido en el nuestro, se presenta un dilema para los gobiernos: recibir con brazos abiertos a los miles de indocumentados o endurecer su postura para restringir su acceso. La respuesta parece fácil. Sin duda los migrantes merecen un trato digno. El problema es que las buenas intenciones pueden ser contraproducentes, incluso para la propia causa de los migrantes.

Cerca de 9 mil indocumentados están entrando todos los días por la frontera sur a Estados Unidos, casi el doble que hace seis meses. México ya no solo sirve de paso para migrantes centroamericanos. Por primera vez desde que se tiene registro, están cruzando más sudamericanos. El resultado es que varios lugares del país están desbordados de migrantes. Albergues en la frontera están saturados. La situación parece estar fuera de control. Tan es así que Grupo México tuvo que parar varios de sus trenes por la cantidad de migrantes que los estaban usando para transportarse.

Debo decir que admiro y respeto mucho a los migrantes. Todos queremos un mejor futuro para nuestras familias, pero pocos están dispuestos a arriesgar sus vidas para obtenerlo. La enorme mayoría son gente trabajadora y honesta. La regla es que una vez establecidos contribuyen a la economía de su país de destino. Es evidente que merecen ser tratados humanamente, pero también hay que ser conscientes de que una política demasiado laxa ante la inmigración ilegal corre el peligro de generar consecuencias opuestas a las deseadas.

Conforme aumenta la percepción de que mejoran las condiciones para los indocumentados en los países destino, mayor el flujo de indocumentados. Esto es justo lo que estamos viendo en EU, por ejemplo. El peligro es que la población nativa se vuelva menos tolerante a la inmigración y, en consecuencia, decida elegir líderes con posturas verdaderamente hostiles.

Ya se puede percibir el hartazgo y el cambio de actitud, incluso en lugares tradicionalmente pro-inmigración. La gobernadora de Nueva York, por ejemplo, hizo un llamado público hace unas semanas para que no llegaran más migrantes a su estado, aun cuando apenas hace un par de años declaró que eran bienvenidos. ¿Qué le hizo cambiar de opinión? El disgusto de los neoyorkinos por la presencia de más de 100 mil inmigrantes ilegales que tienen rebasados a los servicios sociales locales.

Parte de la culpa de la creciente inmigración ilegal a EU la tiene Biden. Al asumir la presidencia expresó “vergüenza nacional” por las políticas inmigratorias de su antecesor, en particular la de separar a los menores de edad de sus familias. Recientemente otorgó facultades para trabajar a 400 mil venezolanos indocumentados. Su actitud es sin duda loable, pero manda la señal de que su país está más abierto a la inmigración ilegal, con las consecuencias que estamos viendo.

El dilema migratorio solo se complicará conforme crezcan las olas migratorias durante los próximos años. (Julio Serrano Espinosa, Milenio, Negocios, p. 18)

Astillero

¡Aguas con la delegación de EU! // Diálogo exigente con México // Migrantes, cárteles, fentanilo // Revés a Maru, ¿y a Riquelme?

Podría decirse que es una reunión relativamente rutinaria, acordada con toda anticipación y con temas de interés natural para México y Estados Unidos: Diálogo de Alto Nivel, le llaman, y entre otros tópicos abordará los correspondientes a seguridad, crimen organizado y migración.

La delegación estadunidense anunciada para participar en esta sesión es del mayor peso institucional posible: el secretario de Estado (Blinken), el secretario de Seguridad (Mayorkas) y el fiscal general (Garland), además de subsecretarios y la virtual comisionada ejecutiva de Joe Biden para atender los asuntos mexicanos (Sherwood-Randall). Hoy se reunirán con sus contrapartes mexicanas (ayer mismo, una sugerente sesión con cancilleres de Panamá y Colombia) y también con el presidente López Obrador.

La preocupante peculiaridad de este Diálogo reside en que la parte visitante ha declarado con énfasis que requiere más compromisos y resultados de la parte anfitriona en cuando menos tres puntos: 1) freno al flujo de migrantes 2) desmantelamiento de cárteles y 3) impedir todo lo que implique envíos de fentanilo al vecino país.

Los visitantes y su jefe directo, el presidente Joe Biden, pero en general la élite política de Estados Unidos (demócratas y republicanos, así sea de distintas maneras), necesitan conseguir triunfos aparatosos en complicados tiempos que tienen la marca electoral encima. Hay gran presión mediática y política contra la permisividad mexicana en cuanto a migrantes, que están ingresando a EU de manera creciente, y droga, en especial fentanilo.

México ha entregado, a título de calmante, la extradición de Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo Guzmán, a quien se había liberado durante el llamado Culiacanazo. Y este lunes, luego de una extraña movilización sabatina de tropas, vehículos terrestres y helicópteros en Badiraguato y sus alrededores, los llamados Chapitos informaron mediante narcomantas y a través de WhatsApp a sus operadores mercantiles, que queda prohibida toda actividad relacionada con el fentanilo y que cualquier incumplimiento de esa orden será castigada.

Ya se verá si la ofrenda Ovidio y la autocontención de los Chapitos son consideradas suficientes por los difíciles visitantes. Y, en lo migratorio, a seguir cediendo. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)

AMLO con cancilleres: objetivo, migración

AMLO se reunirá con los cancilleres de las 10 naciones que presentan el mayor flujo migratorio en el continente con el fin de presentar un conjunto de propuestas al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para atender y dar soluciones al fenómeno en la región. La acción del presidente López Obrador es importante y debe aprovecharse tan destacada audiencia para reflexionar sobre las causas del fenómeno que exige abordar los dos polos de la ecuación, es decir, la responsabilidad del polo receptor (Estados Unidos) y las responsabilidades de los países expulsores ante la falta de protección a sus poblaciones.

En este sentido, considerar que la política migratoria de Estados Unidos es de contención, retrasos flagrantes para otorgar documentos de asilo y refugio, lo cual genera caos en los límites con México, y se convierte en una estrategia generadora de crisis fronterizas fácilmente utilizadas para criminalizar a los migrantes, la aplicación unilateral e ilegal de sanciones y bloqueos y sus innumerables injerencias para descarrilar procesos de cambio en los países latinoamericanos, todas estas son políticas generadoras de migraciones y caos.

 

Estas maniobras muestran la absoluta irracionalidad de los gobiernos del vecino del norte, demócratas o republicanos, utilizar a los migrantes como el arma más poderosa para ganar las elecciones. Y si no, hay que asomarse a las nuevas apariciones de Donald Trump, cuyo único proyecto es denostar a México y los migrantes para que sea ovacionado y sus seguidores se convenzan que todos los problemas provienen de México.

Los países expulsores tendrán que hacer una profunda reflexión para ir a las causas del fenómeno migratorio y tomar conciencia de que las tragedias de sus connacionales no sólo son inaceptables, sino que tienen una enorme responsabilidad. ¿Conocen las autoridades correspondientes cuáles son las razones por las que sus connacionales abandonan sus países, cuáles son las carencias que la mayoría esgrime y por las que se lanzan a esos horrores que todos hemos conocido?

Esta ampliamente documentado que la gran mayoría de esas personas huyen del hambre, de la falta de salud, educación, vivienda, empleo, inseguridad, de la corrupción, de la desnutrición de sus hijos, de la precariedad, de violencia de todo tipo, de la desigualdad, y buscan un futuro para sus hijos, de dignidad y justicia social, es decir, de condiciones para una vida digna.

El ejemplo de Suecia que he comentado en otras colaboraciones es importante porque muestra que es posible revertir la tendencia migratoria. A principios del siglo XX se dieron cuenta que no podían echar a andar su revolución industrial porque más de un tercio de la población había emigrado. Entonces decidieron realizar una extensa investigación para lo cual hablaron con sus compatriotas y conocer por qué abandonaron el país. Al término del estudio decidieron que había que otorgar no sólo las mismas condiciones que tenían en Estados Unidos, sino superarlas. Y ya se conocen los resultados.

En este sentido no se puede soslayar que los estados han sido omisos en su responsabilidad de proteger a sus poblaciones. El modelo neoliberal reforzó las relaciones de dependencia y se hizo evidente que las oligarquías se vincularon con los intereses de los países desarrollados y, en el caso de México, la integración de la economía con Estados Unidos ha impedido un desarrollo independiente.

Al priorizar la industria maquiladora se han impedido los encadenamientos internos necesarios para generar una industria nacional y soberana. Es esencial en esta reunión plantearse las consecuencias de adoptar un modelo que postergó la construcción de una política para el desarrollo, provocando la salida masiva de migrantes.

Es posible revertir la tendencia migratoria si se superan las condiciones que han dado lugar a estas enormes tragedias y convertir el fenómeno migratorio en una opción y no en una necesidad; ésta es la clave para una migración regular.

Pero los países no pueden enfrentar en solitario los retos de impulsar una política de cambio. Bajo estas circunstancias, la exigencia de la integración latinoamericana se convierte en un requisito de sobrevivencia. Es el camino que permitiría coordinarse en diversas materias, sobre todo científicas y tecnológicas, sumar conocimientos y experiencias en ámbitos de la actividad industrial para incrementar la capacidad productiva, dirigir al sector agrícola hacia la soberanía alimentaria, y conjuntamente garantizar un mercado suficientemente amplio para la producción latinoamericana que permita el tan ansiado desarrollo. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p. 18)

Línea Directa / Los gringos

El desprecio y la admiración hacia nuestros vecinos del norte ha sido una constante en la definición de la identidad nacional mexicana. Los enemigos y socios en forma simultánea, formamos parte de una geografía política que nos coloca como parte de una unidad que seguirá ahí indefinidamente y para la cual hay que responder inteligentemente.

La riqueza de los norteamericanos, la presencia de millones de mexicanos que en forma legal e ilegal forman parte de esa unidad, y los problemas derivados de un desequilibrio socioeconómico brutal entre ambas partes, conforman la difícil relación entre dos culturas distintas, pero necesariamente complementarias.

Más allá de una vinculación económica que cada vez integra más a ambas naciones, el deterioro de la relación ha ido en aumento desde que la xenofobia de Trump y el populismo lopezobradorista alejaron a ambos gobiernos de una relación capaz de complementarse y asumir en conjunto sus problemas comunes. Seguridad y migración, convertidas hoy en en el centro del debate electoral en Washington nos vuelven hoy vecinos distantes como hace mucho no lo éramos.

Y si con Trump el aislacionismo de éste le permitió a López Obrador olvidarse de la importancia de esta relación, con Biden la confrontación no ha llegado a mayores porque los intereses comunes lo impiden. Sin embargo, tanto en el tema de seguridad como en el de migración la ruptura es manifiesta. La ausencia de una estrategia efectiva para enfrentar al crimen organizado por parte de AMLO ha aumentado significativamente la presión sobre los políticos republicanos y demócratas, quienes consideran a México como un socio no confiable.

A la crisis del fentanilo hay que añadirle el aumento significativo de las corrientes de migrantes centroamericanos y también de más de medio millón de mexicanos huyendo del terror y la pobreza, y que están dispuestos a todo con tal de llegar a la tierra prometida. Es cierto que es un problema común a todos: norteamericanos, centroamericanos y por supuesto nuestros propios connacionales en una situación límite que les impide a los dos últimos encontrar una vida digna en su propio territorio.

Y si los gringos son quienes más se drogan y trafican con armas, con lo que aumentan el negocio de los criminales mexicanos, los gobiernos latinoamericanos, incluyendo al nuestro, también son culpables por omisión y más que nada por incumplir con su obligación de brindarle seguridad y una vida digna a la mayoría de los ciudadanos de sus respectivos países.

Odiar a los gringos por su éxito y capacidad productiva, pero al mismo tiempo pretender que la solución a nuestros problemas provenga únicamente del norte, es una falsa ilusión que sólo daña la posibilidad de salir de este desencuentro dañino para todos. (Ezra Shabot Askenazi, El Economista, Política y Sociedad, p. 38)

Café Político / ¡Al diablo con el INE! Inaceptable legado

Oídos sordos a la grave crisis de las maquilas

Para la industria maquiladora de Ciudad Juárez empieza a ser insostenible la situación creada por la crisis migratoria que, a juzgar por la intencionada sordera del Altiplano, sólo administran las dependencias federales.

Hasta el pasado martes, la sobrevigilancia federal y texana del lado norteamericano de la frontera ha impedido que crucen adecuadamente más de 15,000 camiones con mercancías, lo cual significa ya pérdidas de 1,000 millones de dólares para las maquiladoras.

Washington no hace nada, lo que dejaría en manos del gobierno mexicano forzar a Texas a un arreglo. Recordarle, por ejemplo, que México es el principal comprador de bienes y servicios texanos y que México podría reemplazarlos con otros proveedores en la Unión Americana.

Desaparecidos, la otra tragedia humanitaria

Si en la crisis de los migrantes México casi no tiene opciones, bien podría tenerlas en la otra crisis humanitaria, la de los miles de desaparecidos que sólo en este sexenio pasan de las 30,000 personas.

La autoridad dispuso una encuesta para determinar cuál es el número exacto de los desaparecidos, pero no han dicho cuando lo tengan habrá un programa dispuesto y, sobre todo, si ya se tomó en cuenta en el Presupuesto de 2024.

Si no, justifican el terrible retrato hecho por Ceci Flores, sonorense madre buscadora de tres hijos desaparecidos: “en mi país hay algo roto. Miles de mujeres y hombres desaparecen todos los días, dejando huérfanos, sillas vacías y madres rascando tierra”. (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 39)

Urgen soluciones serias

Cada 12 años coinciden las elecciones presidenciales en México y EU. Eso ocurrirá en 2024. EU vive una polarización extrema ocasionada por dos fenómenos relacionados con México. El primero es el tráfico de fentanilo que ha provocado más de cien mil muertes, y que por primera vez afecta a una población blanca suburbana ajena a los problemas de sobredosis que por décadas mataron a afroamericanos. Por otro lado, la crisis migratoria, que ha sido exportada a ciudades en el norte por gobernadores sureños, se ha vuelto un pesado lastre en comunidades que no estaban preparadas para darles vivienda, o para el masivo influjo de niños que no hablan inglés en sus sistemas de educación pública, y de migrantes en hospitales públicos obligados, por ley, a atenderlos.

En los próximos meses arreciará la narrativa anti-México. Nos hemos vuelto “el otro”, el causante de males, de muertes, de inestabilidad y de crimen. No importa si la migración indocumentada hoy ya no sólo proviene del triángulo norte -Guatemala, Honduras, El Salvador- de América Central, sino incluso de Venezuela, Cuba, Haití o de sitios tan remotos como China. México dejó de ser país de paso para volverse no sólo receptor de cuantiosos flujos migratorios que se quedan en México. Además, otra vez, somos el país de origen de 40% de las detenciones ilegales en la frontera gracias a las fallidas políticas públicas de la 4T y a la creciente violencia que afecta a una enorme parte de nuestro territorio.

Urge salir del lodo político. Es importante que México asuma un liderazgo regional para poner sobre la mesa soluciones sensatas al muy complejo problema migratorio. Este no es exclusivo de nuestra región o de nuestra frontera. De los cien millones de desplazados en todo el mundo, 20% están en nuestro continente, aunque somos sólo 8% de la población global. Desde 2015, han salido 7.5 de los 35 millones de habitantes de Venezuela, y 80% de ellos fueron a parar a países como Chile, Colombia, o Perú. Colombia ha invertido hasta 1.5 puntos del PIB para darles acceso a servicios públicos, educación y salud.

EU ha politizado el tema a pesar de que su economía presenta un déficit de 3.1 millones de trabajadores que afecta igualmente a estados Republicanos, necesitados de trabajadores agrícolas, como Demócratas que los necesitan para su industria. Si consideramos los procesos de reshoring, los agresivos planes para producir semiconductores en América del Norte (buscando reemplazar las importaciones de Taiwán), la necesidad de electrificar el parque vehicular en la región y la reconversión energética implícita en el muy mal llamado Inflation Reduction Act, la escasez de trabajadores será crítica y puede alimentar el problema inflacionario, a no ser que haya una recesión severa en EU, lo cual nadie anticipa.

 

Las crisis migratorias son la mayor amenaza a las democracias del mundo, pues fomentan actitudes xenófobas y soluciones populistas simplistas. Es, por ello, urgente que las democracias en nuestro hemisferio propongamos soluciones sensatas y realistas. Éstas tienen que pasar por implementar programas ambiciosos de reentrenamiento de poblaciones desplazadas para dotarlas de habilidades que los mercados laborales de los países receptores demandan. Pasa por crear nuevas alternativas para la migración temporal documentada a países como EU, sin que ello implique residencia permanente, o que marque el inicio de procesos hacia un estatus de ciudadanía.

Se vuelve indispensable fortalecer mecanismos de banca de desarrollo que inviten a la inversión privada y fomenten crecimiento económico por medio de la adopción de tecnología de punta, de la importación de equipo moderno y de la capacitación de trabajadores para incrementar su productividad, para así darles acceso a empleo mejor remunerado que les dé motivos para quedarse en casa.

Las pírricas victorias que logran los políticos de EU al ahondar terribles crisis humanitarias sientan la base para que organizaciones criminales lucren con la miseria de millones que merecen la oportunidad de un mejor futuro. (Jorge Suárez-Vélez, Reforma, Opinión, p. 9)