Los dramas que acompañan a la migración siguen… y parecen no tener fin. (La Jornada, Contraportada)
LA PROMESA que hizo Andrés Manuel López Obrador de que en febrero próximo estará funcionando al 100 por ciento el Tren Maya dejó más dudas que certezas.
Y NO ES por llevarle la contra a nadie, pero el Presidente no tiene buen récord en sus pronósticos de obras ferroviarias, comenzando por el propio tren turístico que supuestamente arrancaría en diciembre próximo.
EN 2021, dijo que el Tren México-Toluca estaría funcionando en el 2022, pero el mes pasado apenas comenzó a operar la primera etapa.
NI QUÉ decir de cuando un día después del desplome de la Línea 12 del Metro en el que murieron 27 personas aseguró que en un año estaría operando de nuevo.
YA VAN más dos años desde la tragedia del 3 de mayo de 2021 y parte de las obras de reforzamiento del tramo elevado siguen en proceso.
ALGO extraño pasó en Guanajuato que lo que presagiaba ser el estallido de una bomba resultó un terso acuerdo entre los panistas de la entidad.
RESULTA que la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, declinó a sus aspiraciones a ser candidata a gobernadora y decidió postularse para la reelección.
CON ELLO, Libia Dennise García, quien es vista como la apuesta del gobernador Diego Sinhue Rodríguez, quedó montada en el caballo de hacienda que la llevará a la candidatura.
TAL PARECE que en el PAN ya han aprendido la lección después de varias divisiones y cuentan que quien resultó clave para el acuerdo fue Marco Adame, ex gobernador de Morelos y delegado del partido en la entidad.
APENAS la eligieron como presidenta del Tribunal Electoral del Estado de México y a Patricia Tovar ya la buscó para una reunión el flamante secretario de Gobierno, Horacio Duarte.
Y MIENTRAS unos dicen que el diálogo siempre es una buena señal, otros ven en el hecho un intento de la administración de Morena de influir en el árbitro electoral. Ojalá que sea lo primero y no lo segundo.
AUNQUE al acto oficial por el Informe de Gobierno de Martí Batres le quisieron dar una personalidad morenista, el sabor de boca que quedó fue más bien priista y de antaño.
EL CERCO alrededor de la sede del Congreso de la CDMX y el ingreso controlado para que sólo entraran funcionarios y simpatizantes del mandatario local como que no van con la supuesta apertura de esos actos al “pueblo”.
NI QUÉ decir del formato de la sesión, acartonado y sin diálogo, pero sí con mucho apapacho de la bancada mayoritaria y sus aliados al sustituto de Claudia Sheinbaum quien, a pesar de estar ausente, se llevó sus aplausos al ser mencionada en el discurso (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Obús de alto calibre contra García Harfuch desde la FGR
Nos cuentan que los golpes bajos en la contienda por la candidatura de Morena al gobierno de la Ciudad de México, lejos de terminarse con los llamados a la unidad, están subiendo peligrosamente de calibre y la muestra es una reunión ocurrida el lunes pasado, a la que el fiscal general Alejandro Gertz convocó a los principales integrantes de su equipo cercano para girarles una orden, no una sugerencia: buscar por todos los medios a ver qué le encuentran a Omar García Harfuch, cuyo nombre pronunció acompañado de insultos. Nos hacen ver que el exjefe de la policía capitalina, quien previamente trabajó en esa fiscalía, fue alertado de lo ocurrido en la peculiar junta. El objetivo, nos comentan, es obligarlo a dejar su aspiración, pero lo que no está claro es si Gertz está jugando sucio sólo contra él o de plano se ha lanzado a hacerle la guerra a la virtual candidata presidencial Claudia Sheinbaum. Si así se van a llevar dentro del “movimiento”, la cosa pinta bastante fea para el 2024.
De la Ayudantía presidencial a Aduanas… ¿de ahí al Indep?
Ernesto Prieto Ortega, cercano colaborador del presidente Andrés Manuel López Obrador desde los años noventa, ya está haciendo la mudanza de la oficina de director del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep), porque se va en busca de la candidatura de Morena al gobierno de Guanajuato. En su lugar, aseguran algunos en Palacio Nacional, podría llegar Alberto Becerra Mendoza, quien además de ser amigo de uno de los hijos del mandatario y haber formado parte de su Ayudantía, después brincó al puesto de administrador general de Recursos y Servicios en Aduanas. ¿Se le hará el nuevo cargo?
La oposición quiere cachar votos desde la hamaca
Nos cuentan que mientras siguen los jaloneos porque en los procesos internos de Morena fueron marginados cuadros como los senadores Eduardo Ramírez, en Chiapas; Lucy Meza, en Morelos, y Alejandro Armenta, en Puebla, la oposición en esos estados está siguiendo el ejemplo de las dirigencias nacionales del Frente Amplio por México y está tirada en la hamaca. Ahora, nos comentan, ya se frotan las manos para recibir con los brazos abiertos a los excluidos que se animen a romper con el partido guinda, y el cálculo es que la mayor posibilidad de ruptura es en Chiapas. ¿La estrategia secreta opositora?: hacerle al cachavotos, parece.
Ya ni Pedro ni el lobo le creen al nuevo ultimátum de Ebrard
Nos cuentan que Marcelo Ebrard volvió a ponerle a Morena un plazo fatal, sí, otro; y advirtió que sólo tiene el mes de octubre para reponer el proceso interno. El excanciller aseguró ayer que desde antes de que se realizara la encuesta, Mario Delgado ya tenía el resultado que daba como ganadora a Claudia Sheinbaum. Nos hacen ver que en Morena ya a nadie inquietan los ultimátums y hasta dicen en plan de chunga que ni a Dante Delgado le importan, por aquello de que incluso la posibilidad de una candidatura con Movimiento Ciudadano parece alejarse cada vez más para don Marcelo. (El Universal, A2, p.2)
Que por ahora los legisladores sin partido Claudia Ruiz Massieu y Miguel Ángel Osorio Chong buscan horizontes lejos de Alejandro Moreno y por eso ella está mirando hacia Movimiento Ciudadano, pues ha expresado que le gustan los postulados del partido dirigido por Dante Delgado, mientras que el ex secretario de Gobernación ha expresado que simpatiza con Xóchitl Gálvez, pero no quiere estar cerca de los proyectos donde esté el dirigente priista, hoy aliado de la panista. Ya veremos cómo se define el futuro político de ambos.
Que AMLO hizo eco de la respuesta que Estados Unidos dio a MILENIO sobre las mantas de Los Chapitos, en las que amenazan con deshacerse de los repartidores de droga con fentanilo, y aseguró que solo se trata de “propaganda vulgar, corriente y chafa”. Advirtió que seguirá el combate a esa facción del cártel de Sinaloa y adelantó que pronto habrá un informe del Secretaría de la Defensa Nacional sobre el particular, todo un día después de la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad con los enviados de Joe Biden.
Que vaya que se sinceró el alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava, y en modo Xóchitl Gálvez expresó: “Aquí estamos en el Frente Amplio, como se dice vulgarmente, tragando camote”. Y es que el priista, aspirante a la candidatura a jefe de Gobierno, lleva tres meses pidiendo un esquema de votación abierta a la población, que ya le batearon, así como una consulta a la militancia, también rechazada, mientras que Morena y aliados ya cuentan hasta con cuatro cuadros placéandose, por no decir en campaña.
Que los ex futbolistas Jorge Campos y Ramón Ramírez firmaron el Acuerdo de Unidad para la Transformación que encabeza Claudia Sheinbaum, coordinadora de defensa de la 4T, y la primera deducción es que estas inclusiones en la alineación de la aspirante pueden presagiar que ambos van a figurar en las listas de candidatos a cargos de elección popular por Morena y los aliados, mientras que el ex clavadista y tránsfuga panista Rommel Pacheco ya se puso a las órdenes de la ex jefa de Gobierno en pos de la Conade. _ (Milenio, Al Frente, p.2)
Arropado por Alcalde y gobernadores
Muy bien arropado estuvo el jefe de Gobierno, Martí Batres, al rendir el Quinto Informe de Gobierno, ante el Congreso de la Ciudad de México. De entrada, el presidente Andrés Manuel López Obrador mandó en su representación a la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde. Pero también asistieron al acto varios gobernadores: Delfina Gómez, del Edomex; Américo Villarreal, de Tamaulipas; David Monreal, de Zacatecas; y Carlos Merino, de Tabasco.
Ruiz Massieu, cerca de MC
Más allá del debate sobre si el PRI la expulsó o ella se fue del partido, lo cierto es que la senadora Claudia Ruiz Massieu ha tenido acercamientos con Movimiento Ciudadano, que preside Dante Delgado. Incluso ha dicho que le gustan los postulados del partido naranja, por lo que de darse las condiciones podría incorporarse.
Lemus la tiene en la bolsa
Hablando de Movimiento Ciudadano, nos cuentan que hay un acuerdo para que el actual alcalde de Guadalajara, Pablo Lemus, sea candidato a gobernador. En el pacto habrían participado el dirigente del partido, Dante Delgado, y el mandatario de la entidad, Enrique Alfaro, quien designaría al candidato a la capital estatal.
Empleos rompen barrera
Lo que tiene muy contento al presidente López Obrador es que, con la creación de empleos, ya se rebasó la barrera de los 22 millones de asegurados en el IMSS, que dirige Zoé Robledo. Al 30 de septiembre pasado, el Instituto contabilizó 22 millones 129 mil 433 trabajos formales, y ese mismo mes se generaron 132 mil 558 nuevos puestos laborales.
Aburto, a 5 meses de la libertad
Es un hecho que Mario Aburto saldrá de prisión a más tardar en marzo de 2024. Un Tribunal Colegiado invalidó la sentencia de 45 años, al considerar que, por el homicidio de Luis Donaldo Colosio, debió ser juzgado con base en el Código penal de Baja California. Y ese ordenamiento establece una pena máxima de 30 años, que se cumplen en cinco meses. (El Heraldo de México, La 2, p.2)
La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2022 arroja datos preocupantes acerca de la situación de los menores de edad. De acuerdo con el documento elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes de entre cinco y 17 años laboraron en ocupaciones no permitidas, realizaron quehaceres domésticos no adecuados, o bien cayeron en ambas circunstancias. Esta cifra representa a 13.1 por ciento de la población de ese rango de edad, lo cual significa un incremento de 1.7 puntos porcentuales respecto a 2019. En cuanto a la división por género, para las niñas la tasa fue 10.7 por ciento y para los niños 15.5 por ciento, aunque podría haber una subrepresentación significativa de las labores domésticas realizadas por las niñas y adolescentes.
Resulta muy significativo que se experimente un retroceso en la materia a pesar de los múltiples programas sociales destinados a mejorar la situación económica de las familias con menores de edad, en particular aquellos que estimulan su permanencia en la escuela y permiten a los padres ahorrar buena parte del gasto que conlleva la obtención de uniformes y útiles escolares. Asimismo, cabe preguntarse por qué prevalecen estas dinámicas en un contexto en que las tasas de desempleo entre los adultos son históricamente bajas y en que el poder adquisitivo del salario atraviesa un proceso de recuperación sin precedentes en cuatro décadas.
Podría aventurarse que se trata del arraigo de prácticas aparecidas durante la pandemia y el consecuente confinamiento, cuando millones de menores dejaron las aulas y debieron permanecer en sus hogares. Es sabido que en este difícil periodo millones de padres y madres continuaron acudiendo a sus centros de trabajo y que, en muchos casos, llevaron a sus hijos con ellos ante la falta de una persona que pudiera hacerse cargo de su cuidado. Entre quienes se desempeñan dentro de la economía informal, la integración de los menores a la actividad familiar pudo haberse prolongado incluso sin una urgencia económica que orille a ello, así como es posible que algunas familias hayan pasado a dar por sentado que niños y jóvenes deben ayudar con las tareas domésticas, sin separar aquéllas que son aptas para su edad de las que no.
Sea cual sea la explicación del aumento (marginal, pero de cualquier modo indeseable) en la tasa de trabajo infantil, está claro que las autoridades deben dilucidarlas e implementar las políticas que resulten necesarias con el fin de abatir este fenómeno que afrenta los derechos humanos de millones de pequeños. Los gobernantes y los padres de familia deben cobrar plena conciencia de que el trabajo infantil no sólo supone un riesgo para el óptimo desarrollo físico e intelectual de niños, niñas y adolescentes, sino también un lastre para México, que pierde la oportunidad de formar a sus jóvenes de tal manera que alcancen su máximo potencial para contribuir a la economía y la vida cívica del país. (La Jornada, Editorial, p.2)
Si yo te contara que en América Latina hay un expresidente que asegura, sin bases, que ganó las pasadas elecciones, y que está acusado de, supuestamente, tratar de cambiar el resultado final, de intentar bloquear la certificación del verdadero ganador, de llevarse a su casa documentos secretos y de inflar su riqueza para tener beneficios económicos, entre otros cargos, quizás tú me dirías que eso suele pasar en una región donde la democracia siempre está en peligro. La diferencia es que ahora eso está pasando en Estados Unidos, un país que tiene más de 200 años de democracia.
Las democracias -lo sabemos bien los mexicanos- son sumamente frágiles. Y ahora los estadounidenses están poniendo la suya a prueba. Ese expresidente que dice que ganó las pasadas elecciones y que se trató de quedar en la Casa Blanca es Donald Trump.
Desde luego, Trump es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Tiene 91 cargos en su contra. Pero de todas las acusaciones, la más grave es que trató de quedarse en el poder a pesar de perder las votaciones.
Eso lo hemos oído muchas veces en América Latina pero no en Estados Unidos. La realidad es que no hay ninguna evidencia o prueba de que hubo un fraude en las pasadas votaciones. Eso solo existe en la cabeza de Trump. Pero aquí hay una lección importante.
Todas las democracias que dejaron de serlo tienen un punto de quiebre. Y precisamente este es el momento en que Estados Unidos tiene que luchar para no caer en un sistema autoritario. Estados Unidos haría bien en recordar cómo Venezuela y Nicaragua perdieron sus democracias.
En diciembre de 1998 le pregunté al entonces candidato presidencial de Venezuela Hugo Chávez si él estaba dispuesto a entregar el poder después de cinco años. “Yo no soy un dictador”, me dijo. “Claro que estoy dispuesto a entregarlo… Yo he dicho que, incluso, antes”.
Pero Chávez estaba mintiendo. Se quedó en la Presidencia, con todo tipo de trucos y métodos represivos, hasta su muerte el 5 de marzo del 2013. La elección de Chávez fue el día en que Venezuela perdió su democracia. Millones de venezolanos pensaron que eso jamás ocurriría. Y pasó. Hasta hoy sufren las consecuencias. Más de siete millones de venezolanos han huido de su país.
En Nicaragua hay una historia similar. Los sandinistas perdieron el poder en 1990. Pero Daniel Ortega, con solo el 38 por ciento del voto, regresó a la Presidencia en el 2006. Antes de las elecciones fui a Managua y hablé con él. “Tengo la fe en el pueblo y la fe en Dios de que vamos a ganar”, me dijo. Pero cuando le pregunté sobre el cubano Fidel Castro, Ortega mostró su verdadera cara. “Fidel para mí no es ningún dictador”.
Ortega ha seguido el ejemplo de Fidel y hoy, todavía, sigue en el poder. Nicaragua se ha convertido en una brutal y represiva dictadura. La elección de Ortega el 5 de noviembre del 2006 fue el día en que Nicaragua perdió su democracia. Es importante anotar que tanto Chávez como Ortega llegan a la Presidencia en elecciones democráticas. Y es después que mostraron sus tendencias dictatoriales.
Regresemos a Estados Unidos. ¿Qué pasaría si Trump vuelve a la Casa Blanca? ¿Pudiera ser ese el día en que Estados Unidos pierda su democracia? La Constitución le permite a Trump lanzarse como candidato aunque tenga acusaciones en su contra. Y las encuestas sugieren una contienda muy reñida entre Trump y el actual Presidente, Joe Biden.
Termino con un párrafo del libro Sobre la tiranía, de Timothy Snyder: “Podemos estar tentados a pensar que nuestra herencia democrática automáticamente nos protege de las amenazas. Pero este es un reflejo equivocado… Los estadounidenses de hoy no son más sabios que los europeos que vieron caer la democracia ante el fascismo, el nazismo o el comunismo en el siglo XX. Nuestra ventaja es que quizás nosotros podremos aprender de su experiencia. Este es un buen momento para hacerlo”.
Ojalá así sea.
Posdata. Mi mamá acaba de cumplir 90 años. Y, como todos los sábados, esta columna en Reforma será recortada con sus tijeras y puesta en un álbum que ella guarda, con todos mis escritos. De niño ella me decía que si leía las columnas de los periódicos, me iba a enterar de todo lo que pasa en el mundo. Y ya ven en lo que acabé. (Jorge Ramos Ávalos Reforma, Opinión, p.8)
“Una brillante novela sobre un hombre que, venciendo un sinfín de adversidades, conduce a su país a una era de armonía y amor”, se lee en la cuarta de forros. “Una acertada mezcla de realismo socialista y realismo mágico, con ecos de Juan Rulfo y Silvio Rodríguez”, advierte uno de los blurbs colocados en la fajilla. “Un relato de superación personal que se transforma en la epopeya de un pueblo”, escribe La Jornada. “Un burdo epígono de la novela de dictadores latinoamericana sin el menor atisbo de originalidad”, afirma por su parte Letras Libres. “Su autor, firme candidato al Nobel”, propone sin ambages Regeneración. “El peor libro del año”, concluye Reforma.
En un solo punto coinciden los admiradores y detractores de México. La novela, de Andrés Manuel López Obrador (México, 2024), uno de los mayores best-sellers de la temporada: sus páginas no dejan a nadie indiferente. Su autor demuestra ser un astuto novelista, más interesado en la verosimilitud que en la verdad. Conviene destacar su elección de un narrador omnisciente al que resulta difícil separar del autor: es el único que sabe todo lo que sucede, el único que conoce las motivaciones de sus personajes y el único autorizado para contar la historia, es decir, nuestra historia. La democracia nació al mismo tiempo que la tragedia ática, en la que poco a poco el modelo de un solo protagonista dio paso a un cúmulo de personajes que dialogaban entre sí: la escena duplicaba el ágora. México se parece más a las primigenias piezas de Esquilo, en las que un único actor monologa sin freno, puntuado apenas por el coro.
Publicada originalmente por entregas -un capítulo diario de lunes a viernes-, México fluye a partir del inagotable monólogo interior de su protagonista, un hombre común y corriente que se descubre de pronto en una situación extraordinaria. Cada mañana nuestro héroe comparece en un escenario en el que se ve obligado a utilizar toda su imaginación para construir -sus adversarios dirían destruir- el México con el que sueña: de allí el título de la novela, copiado de otra de Pedro Ángel Palou. En teoría, se trata de un ejercicio en el que es confrontado por otras voces, encarnadas por distintos miembros de la prensa; en realidad asistimos a un brillante montaje posmoderno que le permite perorar sin fin, pues él es quien controla la duración de las intervenciones, los turnos de palabra, la estructura y el ritmo de la narración. En este esquema, los secundarios se limitan a darle pie: se trata o bien de comparsas o bien de intrusos cuyas intervenciones son desestimadas en el acto.
Como en toda novela, una vez asentadas sus reglas no queda sino seguirlas hasta el final. Dado que él es quien habla primero -y habla más-, el resto de los personajes apenas puede hacer otra cosa que glosarlo y apostillarlo. Capítulo a capítulo se repite el mismo esquema: el narrador fija los temas de conversación y, a lo largo del día, tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales, los demás los repiten una y otra vez hasta que se disuelven en un ruido incomprensible. Insultos y alabanzas se trenzan en una fuga que neutraliza sus contenidos, que al cabo los vuelve irrelevantes. La aparente polifonía se diluye y solo prevalece el discurso monocorde del narrador, quien siempre cuenta con otros datos, sus datos: solo muy tardíamente los lectores se dan cuenta de que se hallan ante un non-reliable narrator.
Parte del éxito de la novela -130 millones de ejemplares vendidos en seis años- se debe a su trama deliberadamente maniquea, en la cual el bien siempre triunfa sobre el mal. Día tras día, el protagonista sale avante en una nueva aventura contra los monstruos del pasado: queda claro que la penetración psicológica no es uno de los fuertes del autor. Pero la medida de su talento como autor de ficción reside en la manera en que ha conseguido que la mayor parte de sus lectores -en torno a un 60%- terminen convencidos de que su México -una utopía sin violencia, con un sistema de salud ejemplar, cada vez menos desigual, eficazmente administrado por los militares siempre íntegros- es idéntico a México. (Jorge Volpi, Reforma, Opinión, p.8)
Es el orgullo de la industria armamentística de Estados Unidos. Es también, a partir de esta semana, el terror de quienes viven en regiones del Pacífico disputadas por el crimen organizado.
Producida por General Electric, un día de 1963 se les ocurrió a sus directivos que, además de hacer refrigeradores y lavadoras, harían el arma más perfecta para evaporar personas. Su nombre oficial es M134, pero todos los que poseen una —incluido el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)— la llaman Minigun.
Está hecha de una aleación de metales que la blinda ante cualquier ataque y que se puede montar sobre tanques o helicópteros. Es tan rápida que —modificada— puede hacer hasta 150 disparos por segundo. Tan mortal que puede perforar una placa de máximo blindaje en menos de medio minuto. Tan efectiva que hasta quienes no tienen entrenamiento bélico pueden usarla intuitivamente como si se tratara de un videojuego.
Veloz, letal, confiable. Tiene el trinomio perfecto de quienes aman las armas. La usan desde Alemania hasta Turquía. Desde soldados hasta terroristas. Los conocedores de artillería dicen que es el instrumento de guerra más efectivo para exterminar una comunidad entera en tiempo récord, detrás de la bomba atómica.
Es el arma preferida de Terminator cuando lucha contra Depredador, de los salvadores de humanos en la saga Matrix y de los villanos que quieren acabar con James Bond. Y ahora está en manos de algunos capos.
Este jueves hizo su debut público en manos del crimen organizado en la “guerra contra el narco”. Había rumores desde 2018 de que el capo de las drogas Nemesio El Mencho Oseguera Cervantes la guardaba como su más temible guardaespaldas en caso de emergencia.
Ni el Ejército ni las comunidades acechadas por el capo querían creerlo, pero el rumor se convirtió en certeza en Cotija, Michoacán, donde la Minigun hizo añicos camionetas en sólo unos segundos demostrando lo que podría hacer contra civiles, policías y militares.
Fuentes consultadas por MILENIO en México y Estados Unidos en los gabinetes de seguridad coincidieron en que el arsenal del CJNG ya está integrado por, al menos, una docena de Minigun. La última ubicación conocida de ese armamento está en Michoacán, Jalisco y Zacatecas, donde los pistoleros del Mencho libran una guerra contra Cárteles Unidos y el Cártel de Sinaloa. Aunque podrían ser más.
“Sabemos por investigaciones que se han hecho contra traficantes de armas, por ejemplo, en Texas, que un cártel en especial hizo pedidos de piezas que sólo son consistentes con una Minigun. Esto ha sido de especial preocupación en el combate a los cárteles porque no hay fuerza de seguridad en México capaz de resistir un ataque con esta arma”, aseguró un agente texano que hace labores de inteligencia y compras de armas simuladas para la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).
Sus características de fábrica la hacen engañosa. Su peso puede variar entre 20 y 40 kilos y su longitud roza el metro. A simple vista es liviana y corta. Pero basta con hacerle algunas modificaciones para convertirla en una monstruosidad que escupe 9 mil balas por minuto de calibre 7.62 mm con una potencia máxima hasta a 1.8 kilómetros lejos de su objetivo. Su costo ronda los 180 mil dólares por unidad más municiones y gastos de envío.
Cinco minutos de uso, a toda velocidad, puede costar medio millón de pesos sólo en cartuchos, así que su uso sólo puede ser costeado por gobiernos nacionales, cárteles globales y grupos terroristas de gran escala.
Así la describe en Reddit un entusiasta de las armas que dice pertenecer a la Asociación Nacional del Rifle en Estados Unidos: puede matar a una persona con chaleco blindado en un segundo; destruir un automóvil en tres; derruir una comandancia de policía en diez y a un pueblo pequeño en cinco minutos.
La engendró un médico con vocación de inventor llamado Richard Jordan Gatling, quien tuvo la idea de tomar una metralleta e incorporarle una rotativa de seis cañones, para que tirara balas como si fueran infinitas.
El invento quedó empolvado debido a que semejante poder sobrecalentaba cualquier motor de la época… hasta que los directivos de General Electric recuperaron la idea y le incorporaron un sistema de enfriamiento para que la cadencia de tiro no se interrumpiera. El ajuste funcionó y el ejército estadunidense aprovechó la innovación para llevar la Minigun a la guerra de Vietnam.
Los dos expertos consultados por este diario coinciden en que las Minigun del Mencho sólo pueden tener como origen Estados Unidos y que su forma de llegada a México sólo puede ser uno: un tráfico “hormiga” facilitado por autoridades corruptas en ambos lados del Río Bravo que permiten que, escondidas en automóviles, pasen desarmadas —pieza por pieza— hasta que alguien en México tenga suficientes fragmentos para armarla de vuelta y modificarla al gusto del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Ese es el método descrito en el expediente 1:18-cr-00134-RP en la corte federal del Distrito Sur de Texas: un ex policía en aprietos económicos llamado Michael Fox se declaró culpable de aprovecharse de ser un comprador de armas con licencia para vender entre 2014 y 2017 varias Minigun a un cliente que abastecía a cárteles mexicanos.
Para asegurarse que nadie los atrapara lo hacían pieza por pieza. Una vez que las armas llegaban a Tamaulipas, el mejor postor se encargaba de contratar a un experto que las reconstruyera desde los resortes.
El periodista John Crump, especialista en armas y activista a favor de la libre posesión de armas en Estados Unidos, aseguró a este diario que el gobierno de Estados Unidos no tiene reportes de Miniguns robadas. La única explicación posible para que el CJNG tenga una docena es la corrupción.
La ingeniería de la Minigun es tan cercana a la perfección que hasta las compañías de juguetes para niños le sacan provecho a su temible reputación.
Por ejemplo, la marca de juguetes Nerf, propiedad de Hasbro, tiene cuatro versiones: dardos de espuma, balas de plástico, metralleta de agua y un paquete de lujo que incluye blancos, chalecos balísticos y pintura de guerra. Otras compañías, como Art Creativity, ofrecen réplicas de Miniguns para menores de 10 años con decenas de proyectiles y un soporte para usar las mesas y ventanas de casa como tanquetas o avionetas artilladas.
Para los adolescentes están las versiones virtuales que ofrecen videojuegos como Call of Duty, donde la Minigun es ideal para despersonalizar el multihomicidio y asesinar a decenas de civiles sin tener que ver una gota de sangre. O también están las réplicas de Lego que ofrecen una experiencia amena, mientras la familia ensambla su propia arma de destrucción.
Lo mismo hay para adultos: en línea es fácil encontrar rompecabezas de origen chino para construir esta poderosa ametralladora con piezas de cartón y pintar con paciencia todas sus piezas hasta que esté lista para ser el orgullo de la sala familiar.
Hay versiones para infantes, adolescentes y para adultos mayores que se quieren distraer con una maqueta bélica. Y también hay versiones reales para la milicia japonesa, los marines de Estados Unidos, la Mossad de Israel y para los paramilitares de Colombia.
Las propias Fuerzas Armadas en México usaron una Minigun para detener a Ovidio Guzmán el pasado 5 de enero en Culiacán, Sinaloa, y también la usó la Secretaría de Marina en 2017 en Tepic, Nayarit, para detener a Juan Francisco Patrón Sánchez, El H-2, miembro del clan de los Beltrán Leyva.
Y desde octubre de 2023 es también el arma predilecta de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho. Es su seguro de vida para que nadie lo pueda atrapar y llevarlo ante la justicia. (Óscar Balderas, Milenio, Al Frente, p.4)
Digan lo que digan, minimicen lo que minimicen, Marcelo Ebrard sí le hace daño a Morena al exhibir los métodos chuecos que utilizó para llevar a Claudia Sheinbaum a ganar las encuestas que la tienen como virtual candidata presidencial para 2024. Estamos hablando de la utilización de las Brigadas del Bienestar para promoverla como la preferida de AMLO, de la cargada de gobernadores morenos y aliados, del derroche de recursos para llevarla donde está.
Según el excanciller, Morena tiene dos opciones:
El camino del cinismo o la congruencia.
No se necesita una bola de cristal para adelantar que la impugnación de Marcelo será desechada por la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena.
*Marcelo dio otro paso hacia la puerta de salida del partido oficial en el evento que encabezó ayer en la alcaldía de Tlapan: la Asamblea de su asociación El Camino de México.
Entre gritos de “¡Fraude, ¡fraude!”, el excanciller advirtió: “Es la primera sucesión presidencial de Morena en el poder. Si ahora se dice que eso se vale, pues ya siempre se va a valer”.
Dejó claro también que no participará en otra cosa que no sea la Presidencia de la República. Es decir: no será coordinador de los senadores de Morena en la próxima Legislatura.
Tuvo el cuidado, eso sí, de dejar al margen del cochinero que denuncia al Presidente de la República.
“Si esto se lo hubieran hecho a Andrés Manuel López Obrador, hoy aquí con nosotros estuviera. No lo puede decir, pero él piensa como nosotros.” ¿En serio?
*En un búmeran se transformó la expulsión del PRI de Miguel Ángel Osorio, Claudia Ruiz Massieu, Eruviel Ávila, Omar Fayad, Jorge Carlos Ramírez Marín y otros militantes que ya habían renunciado al otrora partidazo.
Es como jalar reflectores cuando tu agrupación política se debilita y/o poner la otra mejilla para que te den una cachetada.
Escribió Osorio en X: “Para expulsarme necesitaba seguir ahí y hace meses que renuncié. Lo hice por el mentiroso, traidor y corrupto de Alejandro Moreno”.
Claudia Ruiz Massieu: “No me pueden expulsar de un lugar del que me fui por voluntad propia hace meses”.
Omar Fayad: “En el PRI siguen desorientados y sin rumbo. ¡No pueden expulsar a alguien que renunció hace meses! No se han dado cuenta de que mi salida se produjo con el respaldo de miles de mujeres y hombres, en junio pasado”.
Rubén Moreira se convirtió en la voz del PRI. El diputado coahuilense calificó de desleales y traidores a los que fueron expulsados. Según él, la salida de los mencionados no afecta “en nada” al tricolor.
*Un grupo de mujeres de Morena, de la agrupación Cambio Verdadero, presentó un recurso ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese partido, para exigir la cancelación del registro de Ricardo Sheffield como aspirante a coordinador de la Defensa de la Transformación. La queja fue entregada por María del Carmen Cuervo, integrante del consejo estatal de Morena en Guanajuato.
Dice que el extitular de la Profeco tiene un “sentencia definitiva” por violencia política de género, dictada por la Sala Superior del Tribunal Electoral en el expediente SUP-TEC-440/2022. Fue sentenciado por expresiones emitidas en 2021 en dos entrevistas (Televisa y TV Cuatro) en contra de la panista Alejandra Gutiérrez Campos, entonces candidata a la presidencia municipal de León, Guanajuato.
Gutiérrez Campos no sólo ganó la presidencia municipal de la ciudad más grande que gobierna el PAN, sino que ayer presentó ante Marko Cortés, jefe nacional del PAN, el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue, y el delegado del CEN en la entidad, Marco Adame, su carta de intención de reelegirse.
*Pedro Haces Lagos es un joven de 28 años que aspira a la alcaldía de Tlalpan. Trabaja con todo para ser el abanderado de Morena en esa demarcación que alguna vez fue capital del Estado de México, a mediados del siglo XIX. Hijo del líder sindical y senador suplente Pedro Haces Barba, este joven abogado quiere recuperar para el guinda la alcaldía que en el periodo 2015-2017 gobernó Claudia Sheinbaum, la virtual candidata presidencial del oficialismo. Tlalpan es una de las nueve alcaldías que gobierna la oposición. Desde 2021 la alcaldesa es Alfa González Magallanes, de la Alianza va por México.
Haces Lagos nos dice que su “líder moral” es el maltratado senador con licencia de Morena, Ricardo Monreal, y que su papá “es mi héroe”. Con un perfil más cercano al sector privado que a la grilla, nos asegura que su propósito no es ser alcalde para desarrollar una carrera política, sino “dignificar” la vida de Tlalpan. (Francisco Garfias, Excélsior, Política, p.4)
Casta y aeropuertos privados // Te extrañamos, Ernestito // ¿Y el estado de derecho?
En 36 años, la casta divina se quedó con todos los bienes productivos del Estado y lo mismo aparece como concesionaria de minas y bancos, que dueña de siderúrgicas, cárceles privadas, hospitales, Afores, ingenios azucareros, carreteras, aeropuertos, líneas aéreas, telecomunicaciones, televisoras, fertilizantes, petroquímicas y un larguísimo etcétera (sin olvidar Fobaproa, subsidios cambiarios, rescates por aquí y allá, contratos leoninos y mucho más). El gran festín, a costillas de los mexicanos, en una ecuación muy sencilla: privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.
No es novedad, porque el más reciente capítulo de la casta, que no el último, da cuenta de lo anterior, en el entendido de que a cada intento de equilibrar la balanza –impunemente cargada a su lado–, el grupúsculo que la conforma arma tremendo escándalo, siempre con la destartalada bandera del estado de derecho.
¿Qué es lo más reciente? La Jornada (Dora Villanueva) nos ilustra: los grupos aeroportuarios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores aseguraron que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) decidió modificar con efecto inmediato, y de manera unilateral, los términos del límite de precios para tarifas aeroportuarias, las cuáles se trasladan a lo que se cobra a los pasajeros por el uso de las instalaciones, el acceso a pistas y otros arrendamientos a aerolíneas.
¿Y dónde quedó el estado de derecho? Pues bien, resulta que la modificación de las tarifas está prevista en el título de concesión de las terminales aeroportuarias desde hace 25 años, es decir, cambiaron con base en los términos acordados por la misma casta que hoy se retuerce: en 1998, su querido empleado Ernesto Zedillo privatizó los aeropuertos para aumentar sus beneficios y sin chistar aceptaron los términos, siempre pensando que ellos sólo formaban parte del teatro privatizador.
La misma información detalla: las modificaciones decididas por la AFAC van sobre las bases de regulación tarifaria establecidas en el anexo 7 de los contratos de concesión celebrados entre los concesionarios y la SICT en junio de 1998. Cualquier cambio en la fórmula que establece este tope de precios se basa en el plan maestro de desarrollo de las aerolíneas, que se revisa de manera quinquenal. Así, la SICT puede hacer ajustes extraordinarios de tarifas máximas, de manera unilateral, sin esperar el final del periodo de cinco años.
Tres grupos privados controlan 36 aeropuertos (Del Centro Norte, Oma, con 14 de ellos; Del sureste, Asur, con nueve; y del Pacífico, GAP, con 13) y ahora brincan porque la autoridad modificó las tarifas (aunque firmaron el anexo 7), lo que repercutió en el mundillo altamente especulativo en el que esos corporativos se mueven y del que obtienen pingües ganancias, independientemente de las directamente logradas por la actividad motivo de sus concesiones.
Los 36 aeropuertos fueron entregados a la casta divina, que gozó de todo tipo de atenciones y facilidades de los gobiernos neoliberales, amén de que en cada uno de ellos cuando menos participa un ex funcionario de alto nivel, casualmente del gobierno zedillista que privatizó los aeropuertos.
En OMA aparece como presidente Diego Quintana Kawage y junto a él (de forma independiente, desde luego) Martín Werner Wainfeld, subsecretario de Hacienda con Ernesto Zedillo. Asur es presidido por Fernando Chico Pardo (ex socio de Carlos Slim) y con él comparten el pan y la sal la hija, Bárbara, de Eugenio Garza Lagüera y uno de sus empleados, Ricardo Guajardo, ex cabeza visible de Bancomer. Sin embargo, destaca la presencia (también independiente) de Guillermo Ortiz Martínez, principal operador salinista de las privatizaciones y del rescate bancario (Fobaproa), secretario de Hacienda con Zedillo y gobernador del Banco de México propuesto… por Zedillo.
Y GAP es presidido por Laura Díez Barroso Azcárraga (de la familia Televisa y presidenta del Grupo Financiero Santander México), y a su lado el impresentable Luis Téllez (otro independiente), secretario zedillista de Energía y calderonista de Comunicaciones y Transportes.
La casta ha hecho y deshecho, pero ahora se retuerce porque el gobierno lleva a la práctica lo que ella misma, sonriente, firmó 25 años atrás.
Las rebanadas del pastel
Con la novedad de que el primer tribunal colegiado en materia penal invalidó la sentencia de Mario Aburto, por lo que podría salir de prisión en marzo de 2024. A ver si, ya libre, cuenta lo que realmente sucedió aquel 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p.20)
Nadie sabe bien a bien de dónde salió y tampoco es claro hacia dónde va. Lo único evidente es que Sandra Cuervas es un fenómeno político que no sabe pasar desapercibido. Ella es la prueba de que, en esta época ultranarcisista, un elogio en boca propia puede dejar muy buenos réditos.
“¡Véanme! Para todos hay –dijo hace algunas semanas a los pies del Ángel de la Independencia–: Completa, poderosa, hermosa, trabajadora, disciplinada y echada para adelante para ganar la ciudad”.
“Exageración” es la palabra que mejor sirve para definir a esta mujer. No puede pasar sin ser notada porque su personalidad desborda los límites más conocidos de la política. Sandra Cuevas es una experta en llamar la atención porque ha trabajado una personalidad pública excesiva. Afirma que tres son sus únicos amores: Dios, sus padres y México y dice estar convencida que la decisión para volverse gobernante de la ciudad no la tomó ella sino el creador.
“No tenemos el respaldo de un partido, pero tenemos algo más, el respaldo de Dios que decide quién se queda y quién se va”.
¿De dónde salió Sandra Cuevas? Hace tres años no era conocida fuera de Azcapotzalco, la alcaldía donde creció. En realidad, nadie sabía de ella fuera del barrio de Coltongo, uno de los asentamientos más pequeños de esa alcaldía.
Ella dice que nació pobre, pero que desde los 18 años tuvo éxito con los negocios. Vendía dulces al mayoreo en unas 50 tienditas de esa demarcación. No pudo haber sido esa actividad la que la volvió millonaria. En su currículo dice que también se dedicó a poner pistas populares de hielo en distintas plazas de Ciudad de México. Igual organizaba fiestas y eventos, la mayoría gracias a los contactos políticos que fue construyendo.
Tampoco esta actividad explicaría de dónde viene su patrimonio. Sandra Cuevas vive como quien tiene una tarjeta sin límite de crédito. Su ropa, relojes, viajes, armas y vehículos no son los de una pequeña empresaria y tampoco los de una burócrata de medio pelo.
Sandra Cuevas trabajó para el Sistema de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda, entre 2008 y 2014. Entró de 22 y salió de 28 años. Luego laboró en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Asumiendo que tales empleos eran de tiempo completo, esto significaría que obtuvo su fortuna en los siguientes seis años, es decir, entre que dejó la SRE y consiguió la candidatura a alcaldesa de Cuauhtémoc. Si en ese lapso se sacó la lotería, olvidó poner ese pequeño detalle en su hoja de vida.
Durante los últimos días Cuevas ha ostentado sus recursos como si el pudor fuera una mala compañía. Ha montado una campaña inspirada en los operativos policiales. Ella va vestida toda de negro, con ropas ajustadas, casco polarizado y detrás le sigue una treintena de motonetos igual de disfrazados. Las imágenes que sube a las redes para dar cuenta de las actividades realizadas diariamente recuerdan a las pandillas de narcomotociclistas que tienen en jaque a poblaciones como Ensenada o San Cristóbal de las Casas.
Inspirada un poco en Mad Max y otro tanto en Terminator; Cuevas presume un poderío imparable. Se viralizaron sus pleitos esta semana con comerciantes de la Central de Abasto y también con los de algún mercado en la Gustavo A. Madero. Más allá de la trifulca, lo que llama la atención de los videos subidos a la red son las marcas de los relojes que portan tanto la aspirante a jefe de Gobierno como sus seguidores. También los vehículos que según ella rentó, solo por 16 días. La cuatrimoto que la transporta no vale menos de 800 mil pesos, y el resto de las motocicletas, aún en arrendamiento, no son nada baratas.
Ella jura que no tomó dinero de la alcaldía Cuauhtémoc para financiar este despliegue impresionante. Casi preferible que así hubiera sido porque de otra manera se vuelve sospechosa cualquier otra fuente de financiamiento. No da la venta de dulces ni la organización de eventos para tanto derroche.
“No me gustan los pobres”, declaró en alguna entrevista. Sin embargo, asegura que al origen fue una mujer humilde. Para no romper con la coherencia de sus contradicciones, remata razonando que su misión es apartar a los desposeídos de la miseria. Un ejemplo de lo que es capaz de hacer para lograrlo fue el día en el que, desde el balcón del edificio de la alcaldía Cuauhtémoc, arrojó varias centenas de pelotas rojas en cuyo interior había billetes de 500 pesos.
A Sandra Cuevas se le conoce también como Lady Metralletas. El mote le sirve para hacer que le teman, pero en realidad lo consiguió porque colecciona armas de todo tipo. Según promociona en sus redes sociales le gustan las de calibre grueso, seguidas por aquellas que han sido enlistadas como de uso exclusivo del Ejército.
Afirma que se ve menos ruda de lo que en realidad es. No solo se viste de superpolicía y piensa todo en términos de operativo de seguridad, también con los puños es capaz de hacerse respetar. Como muestra la vez que agarró a golpes a la ex mujer de su novio y asociado político, Israel Quiroz Oropeza. Un buen día este sujeto decidió llevarse a su hija en contra de la voluntad de la madre biológica. Una cámara de video grabó la imagen donde la niña era jalonada en dirección opuesta por ambos brazos. La escena también ubica a Sandra en el suelo arrancando greña y pegando fuerte contra la otra señora.
Sandra presume que es soltera, porque sin esa característica de su personalidad probablemente perdería fans. Ella tiene que ser la mujer dura, fuerte, imparable, hermosa e inatrapable. Sin embargo, el señor Quiroz no parece ser pasado. Durante la gestión de Cuevas en la Cuauhtémoc, el novio fue subdirector de imagen urbana. Cabe que hayan dejado de ser pareja, pero socios claramente siguen siendo.
Sandra repite unas 10 veces al día que la política es asquerosa. También defiende que, en su caso, no se trata de alguien dedicada a ese oficio con talentos tradicionales. En otras palabras, disque no es política. Sin embargo, se reconoce como una operadora difícil de igualar. Afirma que hay pocos en la ciudad que puedan competir con su habilidad para movilizar gente. Como prueba de su convicción está el triunfo que en 2021 obtuvo en la alcaldía más importante de Ciudad de México donde consiguió más de 48 por ciento de los votos.
Ella rechaza que ese triunfo haya sido por el apoyo de Ricardo Monreal, quien fuera también alcalde de esa demarcación. Sin embargo, no tiene empacho en presumir que el único político que estaría realmente a su nivel para competir por la Jefatura de Gobierno en 2024 es precisamente Monreal. Bromea con que la belleza no lo es todo a la hora de ganar un puesto de elección popular, también hay que ser diestro operando a ras de suelo.
Cuevas tiene entre sus estrategias el gusto por la estética narca. Es la jefa de jefas, como dice el corrido tumbado que mandó a componer para su campaña. Una suerte de Félix Gallardo reencarnado en chica súper poderosa. “Soy una yegua salvaje que no han podido amansar”, reza el estribillo de esa pieza musical. Y se añade a la apología: “Enemigos tengo muchos, pero amigos tengo más”.
Entre sus enemigos se rumora que detrás de la riqueza y la parafernalia de Sandra Cuevas está el apoyo generoso de alguna organización criminal. Más allá del gusto que ella tiene por la estética narca, no hay pruebas de que se hayan presentado para confirmar esta maledicencia. Con todo, los chorros de dinero con que baña su imagen pública requieren una mejor explicación.
Recientemente Cuevas se ha aproximado al grupo político de la ultraderecha mexicana encabezado por Eduardo Verástegui. Hace unos meses viajó a la ciudad de Washington DC para participar en la conferencia política mundial de la acción conservadora, un grupo internacional que lo mismo promueve a Donald Trump, en Estados Unidos, que a Marine Le Pen, en Francia o a Vox en España.
Sandra, tan creyente en Dios, resultó militante anti-aborto, anti-gay, anti-diversidad y, sobre todo, enviada de Dios para que él ocupe, antes que los padres y México, el lugar central de la política.
Hay que respetar el mérito que significa reunir en una misma cubeta la estética narca, el Opus Dei y la venta de dulces al mayoreo.
¿A dónde va Sandra Cuevas? Si hay misterio en su origen, más lo hay en su porvenir. Quien la encumbró políticamente hablando, en 2021, fue el PRD, partido que convenció también al PAN y al PRI de apoyar a esta mujer. Ahora estas tres fuerzas políticas están arrepentidas del fenómeno que crearon. No hallan cómo deshacerse de ella, sobre todo porque sigue creciendo en las encuestas.
Ya respondió Cuevas que Dios puede más que ellos y, sin embargo, sin el registro de algún partido no va a llegar lejos, sobre todo porque se le pasaron las fechas para registrarse como candidata independiente.
Heriberto Yépez, escritor bajacaliforniano, dijo de Jorge Hank Rhon, el día que ganó la alcaldía de Tijuana, que con su triunfo aquella ciudad se había reconocido sinceramente corrupta. Me pregunto qué diría Yépez a propósito de Sandra Cuevas, así como del entusiasmo que despierta entre algunos de mis coterráneos. (Ricardo Raphael, Milenio, Política, p.10)