Garduño sigue durmiendo tranquilo
Nos cuentan que, pese a que la Secretaría de Gobernación no reconoce su existencia, el grupo de trabajo plural del Senado para dar seguimiento a la tragedia de la estación migratoria en Ciudad Juárez, en la que murieron 40 migrantes hace más de seis meses, viajó a esa ciudad fronteriza para visitar el lugar de los hechos y reunirse con autoridades locales y organizaciones civiles. Nos cuentan que el equipo, conformado por senadores de todos los partidos, incluido Morena, no ha recibido información oficial del gobierno federal y de hecho ninguna dependencia involucrada los ha atendido. Se ve difícil que puedan dar seguimiento al tema en esas condiciones. ¿Será por eso que el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, afirma que duerme muy tranquilo? (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
Los datos, a uno y otro lado de la frontera, son indudables: estamos ante una ola migratoria de gran escala. Cifras presentadas por el mandatario mexicano muestran que entre agosto y septiembre, la migración irregular en la frontera México-Estados Unidos aumentó 20%. Por su parte, según la Patrulla Fronteriza estadounidense cerraremos el año con más de 300,000 detenciones. Cerraremos 2023 rompiendo récord en varias de las cifras relacionadas con el fenómeno migratorio. De continuar con la tendencia, tendremos en México cerca de 140 mil solicitudes de refugio. También, según los datos de las autoridades estadounidenses, tendremos cerca de 3 millones de detenciones en la frontera superando lo que vimos en 2021 y 2022. Asimismo, las cifras relacionadas con los flujos de unidades familiares y niñez migrante también van en aumento. Los sistemas migratorios están rebasados, y la respuesta ha sido inhibir, por todos los medios, el tránsito de migrantes. La consecuencia ha sido clara: no solo no se reducen los números, sino que las condiciones de los trayectos se vuelven más peligrosas y las ganancias más atractivas para los delincuentes que se dedican al tráfico de seres humanos
En medio del creciente flujo, se llevó a cabo el Tercer Diálogo de Alto Nivel en Seguridad, que reunió altos cargos de las administraciones de ambos países. El principal objetivo en la agenda, además de detener el tráfico de fentanilo y armas a ambos lados de la frontera, fue encontrar soluciones al flujo migratorio actual, tema que por primera vez fue incorporado al diálogo. A pesar de las declaraciones de buena voluntad, los acuerdos se limitaron al control migratorio. Además de que el encuentro estuvo ensombrecido por el anuncio de 32 kilómetros nuevos de muro fronterizo. Dicha estrategia disuasoria se suma a la reciente creación de los centros de procesamiento en Latinoamérica. Si bien hasta fines del mes pasado, cerca de 30 mil personas ya habían sacado un turno, el programa no ha sido lo esperado: la demanda de citas superó con creces la oferta, limitando la cantidad de solicitantes. Además, sólo ofrecen la tramitación de entradas legales a Estados Unidos para personas calificadas que buscan estatus de refugiados, reunificación familiar o permisos de permanencia temporal, dejando sin ninguna opción a la mayor parte de los migrantes.
Por lo que toca a la estrategia nacional, parece ya lejano el discurso que sostenía que el problema migratorio debía resolverse con incentivos de desarrollo. Baste analizar las 15 acciones coordinadas entre Ferromex, la patrulla fronteriza y las autoridades mexicanas con el objetivo de evitar que los migrantes arriesguen o fallezcan en su trayecto. La supuesta “despresurización de la frontera” resultó, en realidad, una dinámica de retorno. Entre los acuerdos está coordinar operativos con el Ejército, Guardia Nacional y policías estatales, contar con medios de transporte aéreo y terrestre para el retorno de los migrantes, así como realizar gestiones con los gobiernos para que reciban a sus connacionales. El enfoque tanto de Estados Unidos como de México esta centrado en la securitización de las fronteras sur y norte: disuasión, deportaciones y retornos, además del despliegue de elementos militares y de seguridad. Por el momento, no parece haber sobre la mesa políticas más integrales.
Quedará pendiente ver qué propone la reunión, con los presidentes y cancilleres de 11 países de América Latina relacionados con el fenómeno migratorio, convocada por el mandatario mexicano para el 22 de octubre. Por el momento, sin embargo, la conclusión parece clara: solo un enfoque integral, que asuma el fenómeno migratorio en sus ventajas y derechos, podrá subsanar una crisis que no parece remitir. (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p. A8)
Este miércoles, la secretaria de Gobernación compareció ante el Senado mexicano y fiel a lo que dictan las líneas de Palacio Nacional, reportó un México que no sufre por sus muertos, que no llora por sus desaparecidos. La secretaria pintó un país de colores pastel, cuando el México de hoy, está ensangrentado.
Día con día, Morena le falla a México. Permite que el crimen organizado desaparezca a miles de personas y el gobierno no hace nada para frenar el dolor de las familias. La inseguridad que viven los mexicanos en el norte, en el centro y en el sur del país, es brutal.
Hay un Estado fallido cuando el gobierno no funciona, cuando ha perdido la capacidad de brindar los servicios mínimos, cuando no puede garantizar los derechos. Y sin duda, el gobierno de Morena ha fallado. No hay seguridad, no hay servicios de salud básicos, no hay prosperidad y están intentando destruir a las instituciones que les estorban.
Hay un Estado fallido cuando existen las cifras que Morena tiene en su administración. Según los datos del Inegi y del propio registro de personas desaparecidas, en promedio con este gobierno, diariamente desaparecen 25 personas y 92 son asesinadas. Este sexenio es el más violento en la historia moderna.
Hay un Estado fallido cuando el único registro legal de personas desaparecidas quiere ser manipulado por el gobierno, porque claro, la prioridad de Morena no son los desaparecidos, ni encontrarlos, su prioridad es mentir. Quieren desaparecer a los desaparecidos. Buscan esconder la crisis de derechos humanos bajo un tapete.
Hay un Estado fallido cuando los migrantes que transitan por nuestro país son vulnerados, extorsionados, amenazados y hasta asesinados por este gobierno. Es claro que este gobierno no tiene una estrategia de solución a la crisis migratoria. Urge la renuncia del titular del Instituto Nacional de Migración, y sobre todo, urge que pague por el crimen de Estado que cometieron en Ciudad Juárez.
Hay un Estado fallido cuando la corrupción inunda a la administración pública. Llama la atención que tengan en la Secretaría de Gobernación a Ignacio Ovalle Fernández, autor del fraude en Segalmex. Esa dependencia es una cueva de ladrones y de irresponsables. Que la titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas se haya rehusado tres veces a comparecer ante el Senado de la República, es el acto más indigno como servidora pública, porque no le da la espalda a los legisladores, sino a las víctimas de este país.
La Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y el Instituto Nacional de Migración, son responsabilidad de la Segob y a la fecha, son un desastre.
La secretaria de Gobernación tiene la obligación de mantener la gobernabilidad del país, sin embargo, en sus casi cuatro meses al frente, sólo ha logrado que no quede duda de que México es un Estado fallido.
El pilón: El Poder Judicial es el nuevo enemigo público de Morena. Es lamentable que la reforma presupuestal para quitarle sus fideicomisos públicos, sea para debilitarlo y no para fortalecerlo. Morena no busca justicia, sino subordinación. Esta es una revancha presidencial porque no han podido doblegar a los ministros valientes que votan a favor de los derechos de los mexicanos y en contra de los caprichos de Palacio Nacional. (Kenia López Rabadán, El Universal, Opinión, p. A15)
El pasado 11 de octubre, en la Fortaleza de San Carlos, en Perote, Veracruz, se llevó a cabo la magna ceremonia conmemorativa del 200 aniversario de la creación del Heroico Colegio Militar.
Ahí, en medio de un marco esplendoroso para coronar una serie de festejos en honor del Colegio, el presidente Andrés Manuel López Obrador condecoró también a militares de alto rango que han estado al frente del plantel militar, entre ellos, el general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa en el sexenio de Enrique Peña Nieto.
El reconocimiento, además de ser justo y equitativo, fue polémico. En octubre de 2020, el general Cienfuegos fue detenido en Estados Unidos por recomendaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) al acusarlo de tener vínculos con el crimen organizado, situación en la que el propio mandatario sentenció como resultado de la corrupción de los gobiernos anteriores y ser una muestra de cómo se fue degradando la función pública en el régimen neoliberal.
“Estamos ante una situación inédita, porque está detenido por la misma acusación por la que está preso el secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón. Yo siempre dije que no era sólo una crisis, que era una decadencia, un proceso de degradación progresivo”.
Sin embargo, tiempo después algo le hizo reconsiderar esa postura al Presidente y lo que fue un linchamiento público se transformó en defensa. López Obrador intercedió ante el entonces presidente Donald Trump para que Cienfuegos fuera extraditado a México y fuera juzgado por nuestras propias leyes.
La revisión del expediente por la Fiscalía General de la República, determinó que el militar había sido ilegalmente detenido y que no existían pruebas fehacientes de los cargos que se le imputaban, por lo que fue liberado.
La relación entre el general Cienfuegos y el presidente López Obrador, sabemos, siempre fue tensa. Primero como candidato y luego como comandante supremo de las Fuerzas Armadas. López Obrador cuestionó en todo momento al Gral. Fueron varios choques, incluso, Cienfuegos criticó la idea de amnistiar a los delincuentes, ya que eso suponía romper la ley y a su vez visualizaba lo que sucedería en un futuro inmediato, la total impunidad de la delincuencia organizada.
Pero por razones que sólo el alto mando está enterado, las cosas cambiaron. López Obrador dejó atrás el linchamiento. En su mañanera del miércoles sostuvo que la DEA fabricó los delitos a Cienfuegos, incluso defendió la entrega del reconocimiento en Veracruz y lo eximió del caso Ayotzinapa. La condecoración al general Cienfuegos fue bien recibida por la tropa, porque sabe que es merecida y limpia su trayectoria.
* ¿Qué llevó a fracasar a la que presume ser la mejor inteligencia y fuerza militar del mundo frente a los ataques terroristas de Hamás? ¿Algo intencional? Porque este error se asemeja únicamente a lo acontecido con las Torres Gemelas en Estados Unidos y cuyo motivo, se ha dicho, fue para reactivar la economía de guerra.
En la respuesta de Israel a Hamás exhibió todo un arsenal de armas y sistemas de transporte aéreo y terrestre de alta tecnología. Incluso Estados Unidos exhibió portaaviones de última generación. Esta ostentación de poderío militar podría resultar extremadamente costosa. La comunidad árabe e islámica está convocando a una yihad y las consecuencias podrían ser catastróficas.
* En la reciente reunión que sostuvieron el secretario de Estado, Antony Blinken, y López Obrador, el funcionario norteamericano externó su preocupación por la migración ilegal en la frontera sur de México, y no es para menos, a raíz de los actos terroristas en Israel, se supo que el Cártel de Sinaloa y Hamás mantienen nexos y comparten información.
El exmilitar israelí Dany Tirza reveló que Hamás y el Cártel de Sinaloa tienen acuerdos, incluso, la agrupación criminal mexicana financió la construcción del muro que separa a Israel de la Franja de Gaza, además de construir los túneles por donde se mueven los terroristas, a cambio de mover droga por Oriente Medio.
DE IMAGINARIA
Gran labor del Ejército mexicano al rescatar a connacionales atrapados en el conflicto de Israel y Palestina. (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Nacional, p. 13)
Cancún.- Mientras los cientos de asistentes al coctel “rompehielos” del Cancún Travel Mart se amontonaban en una explanada del hotel Emporio, una peculiar reunión se llevaba a cabo en la llamada zona VIP.
Entre la very important people, estaba el subsecretario de Turismo, Humberto Hernández Haddad, pues su jefe, el secretario de Turismo, Miguel Torruco, decidió no asistir a la feria de turismo del principal destino de México.
Un desplante que fue interpretado por empresarios y autoridades locales como una manera de no enfrentar las críticas de quienes se sienten poco atendidos en una serie de demandas que deben ser resueltas por el gobierno federal.
Hernández Haddad fue el receptor de una serie de críticas de los dirigentes del estado que atrae más viajeros internacionales en todo el país.
La más importante, la ineficacia de Sectur para empujar que la Secretaría de Relaciones Exteriores finalmente logre, al menos, poner en marcha el sistema para emitir visas electrónicas a los brasileños.
Un asunto particularmente delicado, pues ha frenado la llegada de turistas de ese país a Quintana Roo, incluso, el principal touroperador brasileño le ofreció a Jesús Almaguer, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, enviar dos charters de Brasil a Tulum cada semana a partir de diciembre, siempre y cuando se activen las visas electrónicas.
Pero no sólo la falta de un sistema eficaz de emisión de visas para los brasileños fue motivo de quejas, sino que Almaguer le recordó nuevamente al subsecretario que siguen sin resolverse asuntos tan delicados como las objeciones injustificadas de las autoridades migratorias a los viajeros de países como Colombia.
Por su parte, Javier Aranda, director general del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, le dijo al número dos de Sectur que el trabajo de Crea, la empresa contratada por esa dependencia para hacer los pabellones de México en las ferias internacionales, sigue siendo deficiente.
Digamos que el evento rompehielos no fue precisamente el más agradable para el subsecretario, quien, además, no entendió el mensaje y en la inauguración de la feria salió con la embajada de que los destinos de Quintana Roo deberían asumir la tarea de construir una mejor base estadística para medir sus resultados.
Así es que recibió más críticas, pero ahora en público.
La más importante, la de la gobernadora Mara Lezama, quien dijo que, a diferencia de lo que hizo el gobierno federal al cerrar el CPTM, ella sí cree en la promoción, siempre y cuando se haga con transparencia y que la participación en las ferias internacionales sea para trabajar y no para pasear.
También le envió un “saludo” al secretario Torruco desde el estado número uno en número de turistas internacionales, con más generación de divisas y atracción de inversiones de todo el país.
No sólo a ella, sino también a los dirigentes de los principales destinos turísticos de Quintana Roo les pareció indignante que Torruco no haya hecho acto de presencia, cuando sí acude a otros destinos estadísticamente menos relevantes para el turismo, porque sabe que no será objeto de comentarios críticos.
Hoy, el turismo de Quintana Roo sigue enfrentando retos, no obstante los buenos resultados obtenidos en los últimos cuatro años. Y si bien llamó la atención que la agencia de viajes por internet Expedia, reconociera que el precio de los paquetes turísticos en Quintana Roo estén 64% arriba respecto a 2019, empresarios, ejecutivos y autoridades saben que no se debe bajar la guardia para que un multidestino de más de 130 mil cuartos de hotel siga siendo exitoso. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 4)
El recorte buscado por el gobierno del presidente López Obrador al Poder Judicial es muy fuerte. El recorte puede llegar a ser de 31% del presupuesto propuesto de 84 mil 792 millones de pesos.
El recorte puede eliminar 13 de los 14 fideicomisos. Ya de por sí sería fuerte y abarcaría alrededor de 15 mil millones de pesos. Pero se plantea otro tijeretazo en el presupuesto del Poder Judicial. En total, podrían ser 25 mil millones de pesos menos a un presupuesto ya ajustado de 84 mil 792 millones de pesos.
EL PRESIDENTE Y LOS MINISTROS
El recorte ha sido promovido por el presidente López Obrador, quien considera que los ministros ganan mucho dinero y sólo gozan de privilegios. Pero no pasa desapercibido lo riesgoso de esta acción: es golpear al otro poder de la República. Es un problema de equidad de Poderes, pero también implicaría dejar a millones de mexicanos sin el acceso a la justicia.
Incluso, la Coparmex advertía el riesgo de una víctima cuyo caso no pueda ser atendido en un juzgado por falta de presupuesto.
El presidente López Obrador se ha enojado con los ministros porque han votado en contra de sus propuestas con varias acciones de inconstitucionalidad. Pero los ministros han hecho su labor constitucional, votar a favor de leyes conforme a la Carta Magna.
Y si bien el recorte al Poder Judicial no se presentó en el documento de Presupuesto de Egresos de 2024, la reducción en el presupuesto al Poder Judicial se haría por parte de Morena en la Cámara de Diputados.
13 FIDEICOMISOS, AUNQUE TRAIGAN DERECHOS LABORALES
Desaparecerían 13 de los 14 fideicomisos del Poder Judicial. Seis de ésos por desaparecer tienen que ver con los derechos laborales de los trabajadores del Poder Judicial.
La Corte ha aclarado que seis fideicomisos son por obligación patronal, donde se deben cumplir con los derechos de los trabajadores en pensiones, vivienda, cobertura de salud y retiro.
Y, ayer, la ministra presidenta de la SCJN, Noma Piña, dijo que si la Corte se ha mantenido callada, no es por inacción, sino por prudencia. Una postura inteligente de no enfrentarse al Presidente.
Lo más seguro es que esos fideicomisos del Poder Judicial, si son desaparecidos, puedan restituirse si parte del Congreso lanza una acción de inconstitucionalidad. Pero no deja de ser lamentable el golpeteo al Poder Judicial, más por un tema político que, de verdad, por un problema presupuestal.
Tan sólo veamos el dato arrojado por México Evalúa: en 2019, el Presupuesto del Poder Judicial era de 95 mil 677 millones de pesos. En 2024 se está presentando uno de 84 mil 792 millones de pesos. Es menor por donde se le vea.
ABBOTT Y LA AFECTACIÓN DE 20 MIL CAMIONES EN T-MEC
Greg Abbott, gobernador de Texas, tiene la facultad de realizar inspecciones migratorias. Las hace en las aduanas. Utiliza al Departamento de Seguridad Pública de Texas para inspeccionar, camión por camión. Y se tarda mucho tiempo en cada uno. Tan sólo ayer, la Canacar advertía de 20 mil camiones con rezagos.
Las inspecciones ya no son sólo en Ciudad Juárez, sino ahora también fue en el Puente Colombia de Nuevo Laredo, afectando las exportaciones a través de Nuevo León.
El tema ha llegado a Palacio Nacional, donde el presidente López Obrador de plano le dijo a Abbott que está realizando politiquería electoral, utilizando a los migrantes como bandera política. Y fue el Presidente mexicano quien le advirtió que se hablaría con nuestros connacionales en Texas para evitar que vuelvan a votar por Abbott.
Pero Abbott está en su lógica electoral. (José Yuste, Excélsior, Dinero, p. 2)
EN LA EMBAJADA DE ISRAEL
Llamó la atención que este jueves, durante una conferencia de prensa en la embajada de Israel en México para informar sobre la situación del conflicto en aquella región de Oriente Medio, no estuviera presente la titular de la representación diplomática, Einat Kranz Neiger. En días pasados, la embajadora criticó la postura del Gobierno de México ante el conflicto, la cual vio tibia y sin firmeza para condenar al ataque terrorista perpetrado por Hamas. Sus señalamientos tuvieron respuesta inmediata tanto de la canciller Alicia Bárcena como del propio Presidente Andrés Manuel López Obrador. Nos hacen ver que en medio de este reciente diferendo no se puede perder de vista que hay asuntos compartidos entre las dos naciones, en los que está de fondo la necesidad de cooperación, como son los casos de las extradiciones pendientes de Andrés Roemer y de Tomás Zerón, perseguidos por la justicia mexicana, procesos que están y, ahora por las circunstancias actuales, podrían seguir estando en espera.
INVITACIÓN Y ALEGATO
Con la novedad de que el nombre de Marcelo Ebrard sigue encontrando cabida en espacios públicos y mediáticos. Y es que fue el presidente López Obrador el que primero lo mencionó ayer al dejar abierta la puerta para que eventualmente se reincorpore el gobierno. “Sí, claro, claro. No, no, no, no, Marcelo hizo una labor importantísima como secretario de Relaciones Exteriores, nos ayudó mucho”, refirió el mandatario a pregunta de medios. Otro asunto que se convirtió en noticia y lo involucra fueron los alegatos que presentó ante la Comisión de Honor y Justicia de Morena, para que el proceso de las corcholatas se reponga: “Necesitamos defender el futuro de Morena, ése es el punto central de esta queja, si ustedes admiten las viejas prácticas ahora, habremos aceptado su predominancia en el futuro de nuestro movimiento”. Ahí el dato. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
En su Informe sobre las Migraciones en el Mundo, 2020-2022, Naciones Unidas reportó 280.6 millones de migrantes internacionales, esto es el 3.6 por ciento de la población mundial. Por regiones, Europa recibió al 30.9 por ciento de la población migrante; Asia el 30.5 por ciento; América del Norte el 20.9 por ciento; América Latina y el Caribe el 5.3 por ciento, y África el 9.0 por ciento.
Esther Duflo, premio Nobel de Economía 2019, señaló que “la gente se va cuando lo que se tenía como ‘hogar’ ya no existe. Los crímenes, la violencia, las guerras, y el desconocimiento de los derechos humanos han convertido el hogar en la boca de un tiburón”.
La economista francesa agregó que la delincuencia organizada, la economía informal, en suma, la gran estructura mundial de la desigualdad y las guerras lastiman a los inocentes y desvalidos.
Las estadísticas al respecto no son alentadoras y sí expresan la necesidad de encontrar soluciones globales y locales. La única forma de contenerla, o por lo menos la más eficaz, es promoviendo el desarrollo en sus países de origen.
Mucho se ha hablado de los programas de ayuda para el desarrollo, por parte de los organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, los países deberían hacerlo como la Alianza para el Progreso (ALPRO), en el pasado. En este contexto, México ha apoyado a Centroamérica y otros países deberían intentarlo también.
Sumemos coyunturas, como las huelgas que han sido preámbulo de cambios en las relaciones laborales y de la sustitución del trabajo humano por robots. Es motivo de reflexión el libro El fin del trabajo, de Jeremy Rifkin, que hoy está más vigente que nunca.
Rifkin alerta revisar el impacto de la tecnología en el trabajo, particularmente en algunos sectores, donde se nota más el desplazamiento del trabajo humano por robots , y esto de alguna manera tiene que ver con el tema de la migración, la desigualdad y la pobreza. Las guerras —lo más irracional que existe— que han provocado genocidios, propician migraciones, consumen recursos que podrían ser usados para abatir la miseria, por ejemplo. Mucha gente desesperada ante los niveles de pobreza en la que viven sus familias y la imposibilidad de obtener un trabajo digno y permanente, huye de su lugar de origen, buscando oportunidades.
En el prólogo del libro de Rifkin, el maestro Robert L. Heilbroner, autor de la Vida y obra de los grandes economistas —que tanto nos impulsó a leer el maestro Edmundo Flores en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM—, señala que “los economistas siempre nos hemos mostrado incómodos, con lo que la máquina hace por nosotros y para nosotros”. Por un lado, decía, “las máquinas son la reencarnación auténtica de la inversión que impulsa la economía capitalista”. Por otro, la mayoría de las veces, cuando se instala una máquina, se despide a un trabajador o a veces a más.
En algún momento antes de la Revolución Industrial, se daba un desplazamiento de los trabajadores a otros sectores, por ejemplo, del sector agropecuario al sector industrial, de las fábricas a los sectores de servicios.
En efecto, antes de la Revolución Industrial las labores agrícolas ocupaban la mayor fuerza de trabajo, junto con la guerra. Cuando la tecnología llegó, los trabajadores agrícolas se desplazaron a los empleos del sector industrial.
Menciona Heilbroner que en 1810, 75 mil personas trabajaban en las “nuevas fábricas” en las que se producían diversos artículos de hierro, 50 años más tarde eran más de 1.5 millones, y para 1910, superaban los ocho millones. En 1960, la cifra se había doblado, impactando a más del 35 por ciento del total.
Hoy existen muchos estudios que anticipan y alertan sobre la utilización de la tecnología, que en un futuro muy cercano, podría desaparecer a un gran número de profesiones. (David Colmenares Páramo, El Financiero, Opinión, p. 34)
El peligroso filo de las posturas extremas brilla estos días, desafortunadamente, en Medio Oriente y tiene reflejo aquí y en otros lugares.
La postura adoptada por el presidente Andrés Manuel López Obrador ante el reavivamiento de aquel conflicto –sin los matices bien expresados por la cancillería–– adquirió carta de polarización en el debate nacional que, de no importa qué tema, hace de las diferencias abismo del desencuentro y fomento de aquello que supuestamente se condena: el odio y la venganza.
Ciertamente nadie escarmienta en cabeza ajena, pero la clase política mexicana en su conjunto –en y fuera del poder– debería desprender lecciones de cuanto ocurre allá en Medio Oriente y en democracias supuestamente desarrolladas, antes que la pérdida del equilibrio y la polarización, aquí, haga resbalar a México por el desfiladero de la discordia o la ruptura.
Trátese de un conflicto como el que ahora tiene registro en aquellas latitudes, la anulación del horario de verano, la construcción de un ferrocarril o de no importa qué asunto, los bandos nacionales en conflicto hacen de cada tema un ariete para golpear al adversario y, de a poco, se han venido perdiendo oportunidades para operar cambios firmes de largo aliento y, en contraste, radicalizando las posturas que inmovilizan y, en un descuido, avivan la violencia.
Tal radicalización ya no sólo tiene expresión entre esos bandos, sino incluso al interior de ellos y, en tal condición, los problemas en curso o en puerta, las elecciones del año entrante, así como el cierre del sexenio podrían complicarse, restándole estabilidad al país.
Es evidente que el ataque terrorista del grupo Hamás a Israel con la consecuente contraofensiva va a tener repercusiones y derrames más allá de aquella región. Por lo pronto, el temor a un repunte de la inflación y una baja del crecimiento reaparece en el horizonte, cuando apenas se remontaba la situación dejada por la pandemia y agravada por la invasión rusa de Ucrania. Y a ese temor no es aventurado agregar que lo sucedido el pasado fin de semana va a provocar el fortalecimiento de la seguridad en las fronteras que, en el caso mexicano con la vecindad de Estados Unidos, puede complicar aún más los problemas relacionados con la migración, el comercio y el trasiego de drogas y armas. Esa situación ya se vivió cuando los atentados del 11/9 en Nueva York. El sellamiento de la frontera acarreó graves consecuencias aquí.
Desde esa perspectiva no se puede criticar que, con motivo de las elecciones en Estados Unidos, sectores republicanos politicen los problemas bilaterales o regionales, al tiempo que, aquí, internamente la clase dirigente está haciendo lo mismo. Tratar de sacar ventajas electorales en un teatro de complicaciones es temerario.
Es momento de tomar providencias, no de cometer imprudencias.
Por naturaleza, las elecciones subrayan las diferencias y borran las coincidencias y, habiendo comicios aquí y en Estados Unidos en el marco de un conflicto bélico de proporción y consecuencia impredecibles, más vale no exacerbar esas diferencias ni radicalizar las posturas hacia adentro y hacia afuera.
Pese a la presunción oficial de un cordial entendimiento con el gobierno estadounidense, a nadie escapa el latido de los problemas de muy diversa índole en la relación bilateral que, en la nueva coyuntura, podrían adquirir otro cariz. Si la frontera ya era un asunto de tensión y cuidado, ahora lo será más. No advertir la nueva circunstancia y no actuar con mucho mayor inteligencia ante y con el vecino, siendo que su gobierno se verá sometido a mayores presiones internas y externas, al estar en juego el poder, es desconocer un peligro. El que pudiera llevarlo a tomar acciones drásticas ahí, donde sienta que, pese a la adversidad, tiene margen de maniobra para mostrar fuerza y control con cierta dosis de espectacularidad y expectativa electoral.
Pese a la presunción oficial de tener asegurada la repetición en el poder presidencial y estar en condición de hacer suya la mayoría en el Poder Legislativo, es evidente que dentro de Morena comienzan a notarse divisiones, aun cuando no deja de hablarse de unidad. Posturas encontradas entre quienes reconocen la necesidad de no llevar más lejos la confrontación y correrse al centro a fin recuperar simpatía electoral y quienes consideran que es hora de radicalizar la transformación conteniendo a moderados y advenedizos. En la disputa por las candidaturas a los gobiernos de las entidades que estarán en juego es notorio ese rejuego, sobre todo, en la de la capital de la República. El resultado repercutirá en la campaña presidencial.
Asimismo, en algunos sectores opositores la radicalización cobra presencia. El estancamiento de la popularidad de Xóchitl Gálvez en quien vieron un salvavidas sin advertir la falta de aire, la nula articulación entre la candidatura y los partidos y el letargo de la actuación de las dirigencias de la alianza que la cobija comienzan a provocar desesperación y, por lo mismo, a radicalizar la postura ante el movimiento en el poder sin reparar y reconocer el momento que ahora se vive.
Acercarse al filo de las posturas extremas, politizar no importa qué asunto con el propósito de sacarle raja electoral y desconocer la complicada coyuntura que puede generar el reavivamiento y el desbordamiento del conflicto en Medio Oriente puede acarrear problemas aquí y en el vecindario, aunque se piense estar muy lejos del origen y la raíz del conflicto.
Se mira la guerra allá, sin advertir la que la violencia criminal ha desatado aquí.
En breve
Vienen tiempos de definición. Con quién va a jugar la presunta ministra, con el Poder Judicial donde despacha o con el Poder Legislativo y Ejecutivo. (René Delgado, El Financiero, Enfoques, p. 29)

(De la Torre, Excélsior, Opinión, p. 10)

(Waldo, El Universal, Opinión, p. A15)