Pedro Sánchez
CIUDAD JUÁREZ.- El caos permeó ayer en los cruces internacionales ubicados en Ciudad Juárez, que llevan a Texas y Nuevo México.
El vicepresidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar) en la zona norte, Manuel Sotelo, reveló que en el puerto de entrada entre Jerónimo y Santa Teresa, Nuevo México, hubo transportistas que permanecieron formados hasta 16 horas.
Refirió que la noche del jueves veinte operadores se tuvieron que quedar a dormir en la fila y lograron pasar a Estados Unidos su mercancía apenas unos minutos antes del mediodía del viernes.
En tanto que en los puentes internacionales de Zaragoza-Ysleta y Córdova de las Américas, ambos puertos de entrada a El Paso, Texas, también persistieron las largas filas hasta la tarde de ayer.
“En carga, la espera se mantiene en alrededor de ocho horas, mínimo”, informó Andrés Morales, coordinador operativo del Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua.
Además, relató que los choferes optan por salir de sus unidades para permanecer en la sombra debido al intenso calor que se registra.
“Algunos, para soportar la espera reciben agua y alimentación por parte de sus empleadores, pero no todos corren con la suerte”, dijo.
El funcionario señaló que debido al problema el Ayuntamiento instaló baños portátiles cerca de los puentes, pues detectó que un gran número de conductores pasó la noche en su unidad.
En tanto, en lo que respecta a automóviles particulares, apuntó que en dos puertos de entrada se han registrado tiempos de espera de entre dos y dos horas y media.
“Para autos vemos tiempos diferenciados, porque en el (puente internacional) Paso del Norte están cerrados los ready line y sólo funcionan los de extrema derecha, así que los tiempos rayan en las dos horas”, comentó.
Además, los peatones en ese mismo paso, que conecta el Centro Histórico de Ciudad Juárez con el de El Paso, han permanecido por unos 40 minutos formados, como máximo.
Mientras, en el Zaragoza-Ysleta los automovilistas particulares que se dirigen a la vecina ciudad han esperado hasta dos horas y media, y las personas que desean cruzar a pie aguardan por espacio de media hora a ser atendidos.
Los largos tiempos de espera iniciaron desde mediados de la semana pasada, cuando el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza anunció la reubicación de su personal para atender la demanda de migrantes que arribó a solicitar asilo político.
Autoridades municipales declararon desde el pasado 2 de abril que pese al congestionamiento vial se busca tener la menor afectación en comercios aledaños a los puentes y para quienes circulan por el lugar y no tienen el objetivo de cruzar la frontera.