Opinión Migración 211023

Frentes Políticos

  1. Billetazos. Inició el pago de indemnizaciones por 3.5 millones de pesos a cada familia de las 40 víctimas del incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, informó el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño. Casi siete meses después se ha vinculado a proceso a nueve personas, incluyendo al propio comisionado. En septiembre, un juez federal rechazó la propuesta de Garduño de ofrecer 468 mil 225.40 pesos como reparación del daño y suspender anticipadamente el proceso en su contra. Garduño abriendo la billetera del gobierno para salvarse y quizá no lo logrará. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

No me salgan con que Milei es Milei

“Escuchá, cuando me vine de Buenos Aires, el dólar blue estaba casi a 400 pesos, esta semana llegó a mil pesos, da igual votar por los peronistas, kirchneristas, macristas o por Milei, al menos éste vende de nuevo esperanza, los otros llevan años en el poder sin hacer nada y hundiendo al país”, afirma desencantado, Sergio Lebensztajn, boxeador profesional refugiado en nuestro país.

Javier Milei lo sabe bien, vender esperanza es lo único que puede motivar a los más de 35 millones de electores argentinos a darle el triunfo mañana 22 de octubre, por cierto, fecha en la que también celebra su cumpleaños 53. De no lograr 45% total de los votos, una segunda vuelta electoral prevista para el 19 de noviembre definiría este proceso que se antoja de final de fotografía.

El voto está prácticamente en tercios entre Milei, el ministro de Economía, Sergio Massa, y la conservadora Patricia Bullrich. Pese a todo el apoyo gubernamental de Alberto Fernández, el candidato oficialista no la tiene fácil, pues el presidente saliente se va con los peores índices de popularidad y frente a él tiene a un irreverente candidato que cautiva y se frota las manos porque sabe que podría ser el próximo presidente a partir del 10 de diciembre.

Considerado estrella de futbol, cantante de rock and roll, economista, libertario, católico, ultraderechista y con gran afinidad con Donald Trump, Milei se posicionó en la escena nacional e internacional gracias e esa personalidad insultante —además de su peinado particular que lo distingue y evoca a los insurgentes del siglo XIX— y un sinfín de propuestas políticas disruptivas que, invariablemente llamaron la atención de millones de argentinos urgidos de una buena dosis de esperanza.

Atrapado en el romanticismo de lo que fue Argentina hace 100 años, la “Gloriosa Argentina”, el León Milei apela a sumar votantes hartos de ver pasar del peronismo y antiperonismo, sin ofrecer ningún resultado y sumirlos aún más en los peores escenarios económicos. No es una coincidencia que la campaña del ultraderechista le hable a grupos sociales bajos y a las nuevas generaciones que no conocen lo que es vivir sin una inflación asfixiante y un constante deterioro económico-social.

Las campañas negras están en su apogeo en el país del tango y la milonga y son tan efectivas, como en México, que de unos meses para acá Milei ya es percibido como “un peligro para Argentina”, incluso desde ahora lo señalan como el causante de que el peso se devaluará más, apenas se le declare ganador. Por supuesto, su pelea con el papa Francisco, sus controvertidas posturas contra el aborto, el socialismo, Nicolás Maduro, Lula da Silva, Cuba, Rusia y China, entre otros, le han valido ser señalado por opositores y tener varios frentes abiertos.

La retórica Mileista se ha centrado en dar la batalla permanente contra el socialismo, una y otra vez ha reiterado que no se dejará abrazar por las ideas comunistas-socialistas que “sólo causan envidia, odio, resentimiento, trato desigual ante la ley y violencia que han empobrecido a su país”. Promete ajustes radicales que van desde la eliminación de dependencias hasta la dolarización.

Más de un gobierno vecino sudamericano no ve con buenos ojos su posible llegada y en México parece no ser la excepción, pues ya hasta el presidente López Obrador lo trató de un “deslenguado, conservador e intolerante”. De llegar a la presidencia, veremos si Milei continúa en el lenguaje aguerrido de la campaña o mostrará otra faceta, ¿Cuántos candidatos presidenciales deslenguados no conocemos que dejaron en el tintero todo lo que prometieron?

Como Sergio, casi 20 mil argentinos han emigrado a tierras mexicanas desencantados de lo que pasa en su país y con la esperanza de encontrar un mejor futuro. “¿Cómo vamos a votar por Massa si como ministro de Economía ha tomado las peores decisiones, nos chamuya, con qué cara pide el voto ese Garca?”, remata el boxeador.  (Fernando Aguirre, Excélsior, Nación, p. 10)

Política Irremediable / ¡Rateros, el tren cruza toda Centroamérica!

Y sí, la corrupción ha sido una de las grandes plagas de México. Y, lo peor, no es un vicio que acostumbren nada más las élites sino que cualquier inspector de vía pública te hincará el diente inventando que te falta un misterioso certificado para operar tu negocio. Encima, antes de lograr que tu establecimiento comenzara a funcionar, debiste ya untarle la mano a no sé cuantos otorgadores de permisos, dedicados ellos a estorbar deliberadamente las gestiones para que tú, en la desesperación de quien ha invertido ingentes recursos sin obtener todavía retorno alguno, termines por apoquinar la cuota exigida y destrabar así el atorón.

Los agentes policiacos que extorsionan a los emigrantes que cruzan nuestro territorio de camino a la tierra prometida no son especímenes de la subespecie de PRIAN, señoras y señores, sino mexicanos de cepa pura provistos, eso sí, de un uniforme con el que se sienten facultados para despojar a los más desamparados de este mundo, a los que no sólo tuvieron que huir de sus países sino que se encuentran, aquí, con otro infierno.

Este sistema de flagrantes desvalijamientos, propiciado por la cultura nacional de ilegalidad, es el que nos ha condenado como nación: el emprendedor honesto —el mexicano es un comerciante nato y, esto, desde los tiempos del capitalismo mexica— no puede abrirse paso por cuenta propia sino que necesita siempre de complicidades y acuerdos, así de forzosos como puedan ser, con los atracadores anidados en el aparato público.

La gran materia prima de que se sirve el régimen de la 4T para arremeter contra el antiguo orden establecido es, justamente, el espantajo de la corrupción. Pero los pregoneros del oficialismo no denuncian jamás la inmoralidad del pueblo bueno sino que se empeñan, machaconamente, en señalar a los “ricos y poderosos” como únicos y exclusivos depositarios de la podredumbre y merecedores, en esa condición, de todos los escarnios posibles.

Justamente, en lo que toca a la repartición de injurias, acabamos de ver la embestida de la diputada Dionicia Vázquez García en la Cámara: “Son unos corruptos, unos desgraciados, unos malvados y unos malditos, eso es lo que son: rateros, asesinos, corruptos”, vomitó, en la tribuna, para calificar el rechazo de las fuerzas opositoras a la apropiación de los fideicomisos del Poder Judicial de la Federación que aprobaron al unísono sus correligionarios.

No abrió la boca, sin embargo, para evidenciar la extorsión de los cuerpos policiacos contra los emigrantes indefensos, ni habló del fraude ocurrido en Segalmex (entre 9 mil y 11 mil millones de pesos esfumados), ni de las adjudicaciones directas que otorga a manos llenas el gobierno. Cosas, todas, que testimonian de una desaforada y galopante corrupción. No de antes. De ahora.

Lo de que el mentado Tren Maya va a cruzar cuatro (o cinco, según el trayecto) naciones centroamericanas para llegar a Panamá viene siendo un mero detalle en la enfurecida alocución de la diputada. Aunque, pensándolo bien, ¿tener a gente tan ignorante en el Congreso, no es también una forma de corrupción? (Román Revueltas Retes, Milenio, Política, p. 9)

Los de abajo / El silencio no es opción

La guerra contra el pueblo palestino atraviesa a la gente que no admite la indiferencia en el mundo entero. Las marchas se multiplican a la par de los ataques mortales contra la población civil en Gaza. No se sabe si la movilización consiga detener esta inhumana guerra, pero el silencio no es opción.

En La Garriga, localidad de Cataluña hermanada hace tres décadas con México y otros países del mundo, esta semana se organizan las Jornadas Abrimos puertas, construimos puentes, concebidas desde hace dos años, cuando la guerra contra Palestina era cotidiana pero no de la envergadura actual, para dar respuesta a las graves vulneraciones derivadas de la gestión que hace la Unión Europea de sus fronteras, mismas que se han intensificado a la par de la xenofobia, el odio y la mentira.

La visibilización y sensibilización sobre la barbarie mundial ocurre en las calles de este pueblo cercano a Barcelona y, de mane-ra central, en las escuelas de secundaria y bachillerato, porque ahí, en la juventud, se debe sembrar la solidaridad trasformadora y la búsqueda de justicia, como dice La Asociación Civil La Garriga, que organiza estas jornadas.

Decenas de jóvenes llegan este octubre a ver la exposición Seamos refugio. Por un mundo sin campos, que recrea los campamentos de migrantes en Tapachula, México; Las Raíces, en Tenerife, Islas Canarias; Karatepe 2, en Lesbos, Grecia; Shu’fat, territorios palestinos ocupados, y los asentamientos informales en las fronteras de Bosnia-Croacia y Serbia-Hungría. Migrantes y refugiados huyendo de guerras, persecuciones y pobreza extrema es la constante. El rostro de ese mundo negado y de fronteras cerradas es lo que se exhibe. Que la gente pare y mire, se sorprenda y responda, de eso se trata. Lo mismo que tendría que estar haciendo el mundo entero frente al éxodo y la destrucción en Medio Oriente.

A estas jornadas arribarán, desde México, representantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) acompañados del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, para denunciar otra cara de la violencia que se niega. Desinformemonos.org (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Política, p. 12)

Una vida de frontera

Guatemala rindió la semana pasada su informe periódico ante la CEDAW. Presentó el avance que ha tenido para eliminar la discriminación contra las mujeres. Un rubro muy importante es la discriminación que sufren las mujeres indígenas que constituyen un altísimo porcentaje de la población guatemalteca.

Al diálogo asisten las ONG’s interesadas en cada uno de los temas materia de la Convención. Lo dicho por ellas se contrasta con los datos que proporciona el Estado.

Como parte de la sociedad civil venía Ana López, una indígena guatemalteca que portó con orgullo el día de la sesión su traje de huehueteca. Pudimos conversar e incluso dar un paseo por los jardines del Palais des Nations en Ginebra.

Fue así como me enteré de su extraordinaria vida. Ella era niña cuando, en los ochentas, se agravó el conflicto interno en su país. Tiene aún vivas en su memoria las imágenes de su modesta casa y otras de Ixcan desapareciendo entre las llamas.

Las familias incompletas —en el caso de la suya, su padre había sido levantado—, tenían que decidir entre permanecer en la resistencia o buscar refugio en México. La decisión de su madre fue la resistencia, con mil dudas acerca de si era la opción correcta. Así continuó su resquebrajada vida, escondiéndose entre los árboles y viendo cómo se desdibujaban sus sueños de niña. Ya no había escuela, ni vida normal en el Ixcan selvático. La gente de esa zona, colindante con Chiapas, no se podía mover al interior de Guatemala, por eso, más de una vez cruzaron la frontera hacia Maravilla Tenejapa en México.

En algunas ocasiones, fueron incluso a buscar atención médica a Comitán, donde había presencia de la ACNUR y de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados. Caminar por Comitán era caminar en libertad, dice. El miedo se quedaba en Ixcan, agazapado. Pasaron los años y la paz se fue restableciendo. Ella había cursado tres años de primaria, pero no había quedado constancia formal de ello. Todo lo consumieron las llamas. Así que tuvo que comenzar de nuevo. Terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria. Fue madre joven. Su primer embarazo no se dio en las mejores condiciones y de nuevo viajó para atenderse en México.*

Cada día tenía más conciencia de su condición indígena y de la discriminación que sufría ella y quienes eran como ella. Se implicó apasionadamente en servicios para su comunidad. Un día vio como un funcionario público trataba, con total desprecio, a una mujer a la que culpaba de que su marido la hubiera abandonado: ¡Mire nada más cómo está! Despeinada, toda descuidada. ¡Cómo no la van a cambiar por otra! Ella vio el rostro de impotencia de la mujer y fue el detonante para que optara por estudiar Derecho. Decidió que la defensa de las mujeres indígenas sería su causa. Hoy hace litigio estratégico y tiene gran reconocimiento en el medio. Ya es dueña de un trocito de tierra y quiere sembrar su milpa y comer elote tierno. Se siente satisfecha por lo que ha logrado, aunque va por más.

Cerramos nuestra conversación de manera triste porque me dijo que estaba muy impresionada por lo que ahora estaba sucediendo en la frontera del lado de México. Sus viajes hacia la libertad ya no son posibles porque hay alertas en varias poblaciones en zonas que hoy controla el narcotráfico. No puede creer que se haya perdido la tranquilidad, me dice, y prefiere quedarse con el país generoso y seguro que tiene resguardado en su memoria. (Leticia Bonifaz Alfonzo, EL Universal, Opinión, p. A15)

CARTONES

Cartón 21 octubre

(FER, El Universal, Opinión, p. A15)