En este sentido debe recordarse al gobierno mexicano que no debe convertirse en farol de la calle y oscuridad de su casa, y que comience a sopesar el hecho de que las solicitudes de refugio deben estar bien administradas y acompañadas de un plan de integración, siempre apegándose a la legalidad y el respeto a los derechos humanos. https://bit.ly/2UBm3Bv (Editorial, El Universal, Opinión, Pág. A12)
Hay casa llena, dice a migrantes
Como la Chimoltrufia, Donald Trump un día dice una cosa y luego otra, por lo que sus amenazas de cerrar la frontera y aplicar aranceles a los autos importados son apenas una probadita de lo que nos espera en la campaña electoral de 2020, cuando intentará reelegirse (qué pesadilla). Por lo pronto, visitó Calexico y siguió con su necedad del muro fronterizo, que ya hasta tiene placota con su nombre y toda la cosa. https://bit.ly/2OWSEMP (El Foco, El Universal, Nación, Pág. A2)
Todo indica que en política exterior, a Trump el largo plazo le tiene sin cuidado. Y es con base en ese supuesto que México tiene que diseñar su política exterior actual. Debe hacerlo sin chocar de frente con la gran potencia vecina, pero sin perder nunca la meta de largo plazo: defender el espacio de soberanía relativa ganada a lo largo de dos siglos. https://bit.ly/2G4EUgi (Lorenzo Meyer, El Universal, Nación, Pág. A3)
El 1 de marzo próximo pasado, Marcelo Ebrard, nuestro Secretario de Relaciones, presentó los diez puntos del “Proyecto de Auxilio a Migrantes Mexicanos” del gobierno del presidente López Obrador. Excelente y honrosa preocupación que, como lo señala el historiador David Maciel, “se enmarca en la historia de los vínculos de la diáspora mexicana con su país de origen, que se remontan a 1848”. Su comentario debería llevar nuestro gobierno a ampliar su visión para abrazar no sólo a los migrantes actuales, que forman el 30% de la población de origen mexicano, sino a la gran comunidad, ya nacida en los Estados Unidos.
¿Por qué nos importa? Nos importa hoy, mañana y pasado. Hoy, egoístamente, porque en 2018 las remesas que mandaron los mexicanos/chicanos que mantienen extensos nexos familiares con México, alcanzaron la cantidad record de 33,481,000 de dólares. https://bit.ly/2U4hIm2 (Jean Meyer, El Universal, Opinión, Pág. A12)
Primero me saco la espina, el Andrés Manuel López Obrador opositor fustigaría con vigor la respuesta que su administración ha dado a los constantes ataques de Estados Unidos. Diría que hay entreguismo, que hay que defender la soberanía, la dignidad de México y que se debe contraatacar a los vecinos. En contraste, AMLO presidente pide prudencia, pregona amor y paz y rehúsa comenzar una guerra de declaraciones con el bocón del norte.
En ese contexto, el gobierno de México pasó de extender la alfombra roja a las caravanas centroamericanas a deportar masivamente a inmigrantes y recortar los presupuestos para las tareas migratorias y al programa de asilo a extranjeros. Aunque, para ser justos, desde la administración pasada, México se ha convertido en un cuello de botella para limitar la llegada de centroamericanos a Estados Unidos. https://bit.ly/2YRDZHv (Antonio Rosas-Landa, El Universal, Opinión, Pág. A13)
Trump no es bipolar. México es bipolar. México vive entre la espada, la migración y el muro de Trump, el cual no necesita ser construido físicamente para existir cada cuando sea necesario cerrar los pasos y estrangular la economía de toda la franja más interdependiente del mundo.
El asilo proclamado y la expulsión de más de 30 mil personas en los últimos meses, no se corresponden. Lo primero debería anular lo segundo.
Y mientras tanto, muchos se preguntan: ¿necesita México a 30 o 40 mil centroamericanos alojados aquí (por ahora), porque el Imperio les ha cerrado las puertas?
Como cantaba el corrido de Laredo (para seguir con la frontera):
“… toda la vida quisiste, mi bien, con dos barajas jugar. No puedes jugar con una, mi bien, y quieres jugar con dos…” https://bit.ly/2Um55Yv (Rafael Cardona, La Crónica, Opinión, pág. Uno)
Nadie tiene claro qué intentará hacer el gobierno de México en el Istmo. ¿Se crearán ahí refugios para los migrantes? ¿Qué capacidad se espera que tengan esos refugios? ¿Quién financiará el funcionamiento de eso? Es importante considerar que, a pesar de que en México seguimos siendo mayoría quienes consideramos que no se debe regresar a la política previa de deportaciones indiscriminadas, existe el riesgo de que la opinión pública se canse del cambio y ganen fuerza quienes desean una política antiinmigrante más severa. https://bit.ly/2OUw1ZB (Manuel Gómez Granados, La Crónica, Opinión, p. Dos)

(Excélsior, Nacional, Pág.8)