DE FONDOS A FONDO
#Sedecos/SER… Seguramente la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, debió tener por prioridad el contenido, cuidado de protocolos y ejecución de la agenda de las cumbres y ministeriales que se realizaron en San Francisco con motivo de la reunión de la APEC el fin de semana pasado, pues extrañó su inasistencia a la invitación, en la sede de la SRE, que sostuvieron los integrantes de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico de los Estados (AMSDE), encabezada por Marco Antonio Del Prete, de Querétaro, y Asetur, que encabeza Juan Enrique Suárez del Real, de Turismo. Uno de los problemas que enfrentan las actividades de promoción en esas tres, tiene que ver con la lentitud con la que en la SRE y en Segob/INM, que encabeza Luisa María Alcalde, y el multinombrado por su poca eficiencia Francisco Garduño es el número de trámites y lentitud en cada secretaría para autorizar el ingreso de inversionistas con visados empresariales o personal de las firmas que han decidido establecer en México partes o la totalidad de cadenas productivas, que reclaman celeridad en las “Formas” de inmigración.
La agenda subrayó un hecho. Las embajadas y consulados de México, salvo raras excepciones, no tienen por prioridad ni la promoción de inversión ni la turística, y es el sector privado con los funcionarios de las dos asociaciones que les menciono los que, efectivamente, promueven, atraen, buscan y desarrollan los proyectos de inversión. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)
El viernes pasado concluyó en San Francisco la cumbre de líderes de 21 países del foro de Cooperación Económica AsiaPacífico (APEC, por sus siglas en inglés), con el tema “Crear un futuro resiliente y sostenible para todos”, en la cual participó el presidente López Obrador. Fue otra oportunidad perdida para abordar el poder de corporaciones que se anteponen al logro de esos propósitos.
La declaración final, llamada Golden Gate, es un reflejo de confusiones ideológicas. Por un lado, se hacen llamados a la “sostenibilidad”, “confrontar el cambio climático”, “transición energética”, “interconexión y construcción de economías inclusivas y resilientes” y, por el otro, los gobiernos reafirman “su determinación de ofrecer un entorno comercial y de inversión libre, abierto, justo, no discriminatorio” (para los inversionistas, claro).
Así, se continúa negociando tratados de libre comercio, como el “modernizado” TLC entre la Unión Europea y México, para acelerar inversiones en el país, desde el Tren Maya, al Istmo de Tehuantepec, al Plan Sonora. A pesar de vestirse de sustentabilidad y de atraer inversiones verdes estos tratados son de la misma calaña extractivista, destructora de medios de vida.
Como se explica en la reciente publicación Las multinacionales verdes expuestas, de varias organizaciones, y coordinada por Lavinia Stenford, del Transnational Institute, el “lavado verde” (greenwashing, en inglés) se refiere a la práctica de promocionar falsos esfuerzos ambientales de una empresa, y usar más recursos para publicitarla como ecológica de los que realmente se destinan a prácticas ecológicas. El texto explica cómo trasnacionales de industrias energéticas han destrozado durante décadas al planeta en busca de ganancias, pero ahora se promocionan como verdes para mejorar su reputación y beneficiarse de subsidios públicos, acaparando tierras, violando derechos humanos y destruyendo comunidades por todos los rincones del planeta. Se enfoca en 15 multinacionales verdes, demostrando que su único interés es la rentabilidad financiera, y no la descarbonización como sostienen. Denuncia cómo estas empresas dictan el ritmo de la transición energética, bloqueando políticas públicas que buscan confrontar el cambio climático.
Entre muchos hallazgos, en el documento se encuentra que las 15 compañías analizadas, casi todas basadas en Norteamérica o Europa, mientras siguen siendo subsidiadas por los erarios, han obtenido ganancias por más de 175 mil millones de dólares entre 2016 y 2022, lo que equivale a más de siete veces el apoyo financiero real que países ricos han proporcionado a naciones pobres para enfrentar y adaptarse al cambio climático (a pesar de haberse comprometido en 2009 a otorgar 100 mil millones de dólares al año).
El reporte Las multinacionales verdes expuestas concluye que “ninguna transición energética significativa puede tener lugar hasta que las corporaciones de lavado verde sean desmanteladas y remplazadas por un sector energético de propiedad pública y organizado democráticamente”.
En México son innumerables los riesgos que representan al ambiente las “inversiones verdes”. Organizaciones comunitarias como el Comité Ixtepecano en Defensa de la Vida y el Territorio, advierten cómo el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) es el “polo de bienestar”, así llamado por la 4T, más preocupante, “porque con él se vuelven a reactivar proyectos extractivistas y los que están en puerta, dos concesiones mineras, otros parques eólicos, más carreteras, un gasoducto; en síntesis existe un neocolonialismo energético”. Indica que los parques eólicos son controlados precisamente por firmas europeas: Iberdrola (España), Electricité de France (EDF), Grupo Enel (Italia), Acciona (España), además del trasnacional Grupo México.
En la cumbre del APEC ni mención se hizo en su declaración Golden Gate del gravísimo magnicidio ecológico que se cierne justamente en el Océano Pacífico. El 9 de noviembre finalizó en Kingston, Jamaica, una reunión del Consejo de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), compuesto por 36 gobiernos y presidido por México (La Jornada, 5/6/23). Comparto y concuerdo con Ruth Ramos, activista de Greenpeace, quien ha dicho que “el gobierno de México continúa sin mostrar voluntad política para defender al océano en esta negociación.
El gobierno mexicano debe reconocer que una moratoria a esta industria es necesaria para proteger el océano y, muy particularmente, para garantizar que áreas naturales protegidas en territorio nacional no se vean afectadas por esta industria. Instamos al gobierno de México a que muestre su liderazgo y sea congruente con las políticas nacionales, apoyando una moratoria y colaborando en su implementación”.
Según la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) “una reciente investigación liderada por el Museo de Historia Natural de Londres, sólo en la citada zona Clarion-Clipperton, dos veces más grande que India, una de las regiones más vírgenes del océano (pacífico) mundial, y ya asignada a empresas para la exploración minera comercial, habitan 5,578 especies diferentes, y se calcula que entre 88 y 92 por ciento son totalmente nuevas para la ciencia”. La REMA se unió a organizaciones de todo el mundo en el segundo Foro Social Temático sobre Minería y Economía Extractiva, celebrado en Semarang, Indonesia (17-20/10). Dice REMA: “Todos unimos nuestras voces con el objetivo de, entre otros, revisar y reforzar los mecanismos de coordinación para intensificar la acción mundial, regional, nacional y local contra la minería y los proyectos extractivistas”).
Mientras a gobiernos les falte voluntad de enfrentar a trasnacionales verdes en cumbres como la de APEC, organizaciones sociales y civiles e institutos de investigación las seguirán desnudando. (Manuel Pérez Rocha L., La Jornada, Opinión)
Migración irregular. La posibilidad de que regrese un presidente republicano como Donald Trump a la Casa Blanca es un disparador de la migración hacia EU que pasa por México. Hay señales positivas que indican que el registro de solicitudes de refugio para EU en línea y en países como Colombia, Ecuador, Costa Rica y Guatemala han desincentivado los flujos masivos de personas forzadas a migrar de Venezuela, Haití y Nicaragua. Probabilidad alta, impacto medio. Las ciudades fronterizas en el sur y norte del país serán las más presionadas para atender a estos miles de migrantes. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, Opinión)
Desde Afuera / AMLO, Biden y los Demócratas
Cuando los presidentes Andrés Manuel López Obrador de México, y Joe Biden de Estados Unidos, se reunieron el viernes convinieron una mayor cooperación en dos temas de enorme preocupación para sus respectivos gobiernos: migración y tráfico de fentanilo.
Dos días después, el expresidente Donald Trump, el favorito para convertirse en el candidato presidencial republicano, visitó la frontera entre Texas y México para dramatizar su postura antiinmigrante, y subrayar así la importancia que ese tema y el tráfico de fentanilo tendrán para su partido durante la ya inminente campaña electoral estadounidense.
Trump ha resumido su postura en declaraciones sobre deportaciones masivas y virtuales campos de concentración.
Más allá, las entrevistas en San Francisco, durante el foro Asia-Pacifico de Cooperación Económica, ponen de relieve la profunda interrelación entre los dos países y la importancia que cada uno tiene para el otro, incluso en lo negativo.
Las conversaciones entre López Obrador y Biden fueron precedidas por sus respectivos encuentros con el presidente chino, Xi Jinping, en las que abordaron las exportaciones chinas de precursores químicos de fentanilo.
El mandatario chino ofreció colaborar, tanto en el intercambio de información como en la reducción de las ventas de productos químicos que de acuerdo con las autoridades estadounidenses y muy específicamente legisladores republicanos, se usan en México para fabricar el fentanilo que luego llega a sus consumidores.
Pero hay un ángulo político que no puede pasar desapercibido.
En términos reales, la actitud de los republicanos obliga a un acercamiento entre López Obrador y Biden.
La diferencia más notable está en que Biden tiene una actitud más política, considera que puede haber arreglos sin necesidad de presiones públicas, como pretenden los republicanos.
Trump, en particular, presumió de haber amenazado al gobierno mexicano con sanciones económicas –incremento de tarifas a la importación de bienes mexicanos– para que “aportara” miles de soldados para frenar a los migrantes desde Centroamérica.
Los republicanos gustan de posar como fuertes y en el último año han usado la posibilidad de usar recursos militares, incluso fuerzas especiales, para combatir a los cárteles en México.
Ron DeSantis, el gobernador de Florida que trata de competir con Trump presentándose como más duro que Trump, sugiere ahora literalmente dar muerte a quien cruce ilegalmente el muro fronterizo desde México.
Trump llegó a Texas para apoyar de hecho al gobernador Greg Abbott, al que se identifica con políticas de dureza contra migrantes, y recibir su apoyo político-electoral.
El gobierno mexicano está obligado a buscar una buena relación con su vecino del norte, pero es evidente que tiene interés en quienes sean sus interlocutores y al menos en términos de respeto, resulta igualmente obvio que esta vez su interés estaría en Biden y los demócratas. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, Online)
Como un faro destellante en medio de una tormenta, miles de médicos cubanos han estado para iluminar el sendero y trazar un camino diferente para muchos que se han quedado varados a causa del clima tan intempestivo. En un mundo donde el número de médicos para atender las distintas enfermedades es cada vez insuficiente, los médicos cubanos formados después de la revolución han dado cátedra de servicio al ponerse al frente de batalla cuando más han sido requeridos.
Sin embargo, esto no se ha forjado de la noche a la mañana. Han sido años de ideas incubadas que paulatinamente han ido desarrollándose con el paso de la historia. Es, sin duda, el producto de una revolución que trajo consigo la dignidad que tantas veces había sido pisoteada por los embates del imperialismo estadunidense. Una revolución que ha conseguido atajar a tiempo las acometidas del neoliberalismo en el ámbito de la salud y ha logrado dignificar la profesión del médico.
Tal ha sido su hazaña que, tras 58 años de haberse graduado la primera generación de médicos bajo la dirección de una racionalidad distinta a la que había predominado en Cuba, podemos apreciar el arduo trabajo realizado por una revolución que tomó por asalto el poder el 1º de enero de 1959. Dicha proeza ha alcanzado un prestigio mundial gracias a los miles de médicos que, desde entonces, han ofrendado su conocimiento a fin de salvaguardar las vidas de los más desfavorecidos del mundo. La labor emprendida por los médicos cubanos rompe por completo con los esquemas que ha producido el sistema capitalista en su fase neoliberal.
Cuba, pese a estar asediada económica y mediáticamente por las fauces imperialistas de Estados Unidos y haber resistido ante la fuga de cerca de 3 mil médicos que fueron alevosamente atraídos por el modo de vida estadunidense en los primeros años después de la revolución, ha dado muestras de grandeza al haberse concentrado denodadamente y sin descanso a formar médicos con una consciencia social profunda sobre la situación que guarda el mundo con respecto a la salud.
No obstante, por más ataques contra la isla, jamás han retrocedido en su afán de alcanzar la formación de médicos listos a ofrendar su vida en aras del mejoramiento de sus pacientes. Ninguna acción fue capaz de medrar ni un ápice la idea de desarrollar un sistema de salud público dispuesto a combatir las enfermedades que se apoderaban de la humanidad.
Fidel Castro pudo apreciar la imperiosa necesidad de crear institutos formadores de médicos con la vocación de servir al otro y no con la finalidad de acumular riquezas a costa del dolor y sufrimiento de los enfermos. Soñó que las familias cubanas tuvieran un médico para atender a un número específico de habitantes y paliar así los casos de enfermedades curables.
Su sueño ha ido más lejos y ha traspasado fronteras, pues somos testigos de las acciones emprendidas por un gobierno preocupado por formar profesionales de la salud al servicio de los desposeídos y los desvalidos. La llegada de médicos cubanos a nuestro país en circunstancias tan críticas como las que viven nuestros hermanos de Guerrero, es sólo una de las tantas muestras de solidaridad internacional que ha dado el pueblo cubano. Frente a un bloqueo total, Cuba se ha mantenido estoica y ha demostrado su fortaleza al apreciarse en la cúspide de dicho rubro.
Frente a la barbarie perpetrada por Israel contra el pueblo palestino acorralado en la franja de Gaza, el ejemplo de los médicos cubanos que han estado apoyando a quienes se han quedado prácticamente sin nada debido a las fuerzas destructivas de la naturaleza con el paso del huracán Otis, y a médicos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) como Gonzalo Ramírez Vázquez –especialista en medicina materno fetal, quien hace poco salvó la vida de mi bebé al realizar a mi compañera de vida un cerclaje cervical transabdominal tipo Benson– es una luz brillante en medio de tanta oscuridad que se ha cernido sobre varias partes del planeta.
Basta ya de enviar misiles dirigidos a hospitales donde han muerto pacientes y personal médico. El nivel de destrucción que ha alcanzado el bombardeo israelí es inaudito y no tiene justificación alguna. Volteemos la mirada hacia el ejemplo de médicos que han estado al servicio de las mayorías y siempre dispuestos a enfrentar los momentos de franca zozobra.
Cuba es el ejemplo más palpable de que los ideales por el bien de la humanidad no llegan a través de los bombardeos con armas de fuego, sino mediante la acción de médicos cubanos y del sector público que diario ponen sus conocimientos al servicio de la vida y no al servicio de la muerte. Como decía Fidel: “Los médicos nunca sobran, por el contrario, hacen falta cada vez más médicos, para cubrir las diferentes especialidades, la colaboración médica, la investigación”. Necesitamos médicos: las guerras, no. (Dennis Miranda, Palomares, La Jornada, Opinión, p. 16)
Estados Unidos le devolvió a la cumbre de la APEC la relevancia y lustre de otros tiempos. No desaprovechó la oportunidad de sentar a la mesa a buena parte del PIB global y rencauzar la relación con China en momentos en que el mundo arde en varios frentes. La cumbre llega en el año final de las presidencias de Estados Unidos y México, teniendo a la migración como histórico desafío a gestionar (que no resolver) y al fentanilo como reto inmediato a atender. Cuarenta y tres millones de estadunidenses declararon consumir alguna droga; ese mercado de consumo mueve y trastoca absolutamente todo. La variable con el fentanilo, a diferencia de otros narcóticos, es la velocidad con que se ha propagado, pandemia silenciosa de miles de millones de dólares al año.
La declaración del presidente Xi Jinping respecto a que China no libraría una guerra fría o caliente con Estados Unidos es un mensaje poderoso de cara al conflicto en Medio Oriente, intensificado a partir de octubre de este año. Lo es también con la guerra en Ucrania viva y el nuevo papel que Rusia ha decidido tomar en el mundo a partir de la invasión. El lamentable traspié de llamar a Xi Jinping dictador en una conferencia de prensa posterior a la reunión bilateral podría tensar innecesariamente las cosas, pero la agenda entre las dos naciones, que representan casi la mitad de lo que el mundo produce, va más allá de ese dislate.
En ese sentido, México se ha vuelto aún más relevante para todos. Geopolíticamente, es clave para dar forma a la segunda mitad del siglo XXI en términos migratorios, logísticos, y económicos. Europa envejece y entra en la espiral del sistema pensionario, en medio de una fortísima polarización política derivada, hasta cierto punto, del crisol cultural en que se ha convertido de dos décadas para acá. China está decidida a ser el factor de poder dominante, mientras el poder de Estados Unidos decrece, muy lenta, pero persistentemente, fruto –también– de una polarización política interna que ha implicado un tremendo debilitamiento institucional y la ausencia del consenso, factor que hacía fuerte la política exterior, la economía y la cultura de ese país.
México está en el cenit de la pirámide demográfica, que ha desarrollado infraestructura para la producción de bienes y servicios que consume Estados Unidos, pero que también abastece a este enorme país de más de 130 millones de personas. México ha soportado las tormentas económicas y las perspectivas de futuro, pese a riesgos internos y choques externos, mucho mejor que el resto de Latinoamérica e incluso que otras naciones en desarrollo. En suma, tenemos la mesa puesta. La gran lección del debilitamiento de las potencias es el costo del disenso, de la polarización como costumbre. Si México logra un consenso básico en cuanto al fortalecimiento institucional, rumbo económico y logra un gran acuerdo para combatir la inseguridad y la violencia criminal, estará ante la oportunidad más grande de esta joven nación de menos de 202 años de edad.
Era importante que México estuviera en la APEC y lo estuvo. Vendrá un semestre de natural discordia electoral, pero pasado ese proceso, ojalá tengamos como sociedad la madurez de entender el tamaño de la oportunidad que pasa frente a nosotros, oportunidad histórica que los países tienen y aprovechan o dejan pasar. Ejemplos hay muchos.
En ese sentido, las candidatas y el candidato de MC deben asumir con responsabilidad lo que dicen y plantean en campaña. Cerrar puentes no es lo mismo que quemarlos. No se trata de coincidir en todo ni forjar un proyecto común. Eso es imposible. Es rencontrar un espacio de diálogo, al centro de los radicalismos y posiciones irreductibles, que permita un consenso básico sobre los tres o cuatro temas en los que cualquier mexicano, independientemente de su filiación política, podría estar de acuerdo: seguridad y crecimiento económico incluyente, los primeros. (David Penchyna Grub, La Jornada, Política, p. 14)

(Fernando Llera, Excélsior, Nacional, p. 14)