Los cinco años del actual régimen han sido desesperadamente largos; le faltan diez meses para concluir, pero parecen una eternidad. Desde la “derechista” FIL de Guadalajara, donde el 1 de diciembre de 2018 atestiguó por televisión la toma de protesta de López Obrador como presidente de la República, el cartujo recuerda sus promesas de aquel día en el Palacio Legislativo de San Lázaro: terminar con la violencia, resolver el crimen de los estudiantes de Ayotzinapa, combatir la corrupción y la impunidad, hacer crecer la economía, entre otras. También recuerda las ominosas señales para la vida democrática cuando, en clara referencia a sus adversarios políticos, dijo: “Haré cuanto pueda para obstaculizar las regresiones en las que conservadores y corruptos estarán empeñados”.
Las promesas no se han cumplido por culpa de la indomable realidad, pero sus amenazas avanzan, así sea por el camino de la gandallez, con reiterados descontones a una oposición de por sí desorientada y blandengue, y con una cola tan larga como la lengua de Vicente Fox.
Sin respetar la división de poderes, como en el esplendor del priismo, del cual proviene, con legisladores ejemplarmente amaestrados, dispuestos a no ser nada antes de desobedecerlo, López Obrador ha visto, sin aceptarlo, por supuesto, cómo se derrumba su castillo de naipes: las mediciones internacionales ubican a México con un alto índice de corrupción, los asesinatos y las desapariciones se multiplican, los desafíos del crimen organizado aumentan, la impunidad encuentra notables representantes en Ignacio Ovalle y Francisco Garduño, el primero con el descomunal desfalco en Segalmex y el segundo con la tragedia de los migrantes en Ciudad Juárez.
Con la mira puesta en las elecciones de 2024, y al parecer dispuesto a todo para obstaculizar el triunfo de los opositores y lograr el carro completo para hacer realidad sus caprichos en la siguiente administración, la gran pregunta es si AMLO romperá también su promesa de “elecciones limpias y libres”, sin utilizar recursos públicos para apoyar a los candidatos de su partido. Lo veremos pronto.
Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén. (José Luis Martínez, Milenio, Al Frente, p. 2)
Revés al gobernador antimigrante
Y quien acaba de recibir un revés judicial fue el gobierno de Texas, que encabeza el republicano antimigrante Greg Abbott. Porque resulta que un juez le ordenó retirar las boyas que colocó sobre el río Bravo, el famoso muro flotante de cerca de 300 metros que su administración colocó supuestamente para frenar la migración indocumentada. La medida había sido fuertemente cuestionada por los gobiernos de México —que incluso hasta hizo reclamos diplomáticos— y el del propio presidente Joe Biden. En el caso, la decisión de una Corte Federal de Apelaciones determina que el muro es violatorio de leyes federales que regulan la navegación, argumento que en su momento presentó la Casa Blanca. (Rozones, La Razón, La Dos, p. 2)
La trata de personas, una forma de esclavitud moderna, ha aumentado de 67.3% en México entre 2020 y 2021, de acuerdo con la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC). Este dato, por sí solo, plantea preguntas inquietantes sobre las condiciones sociales y económicas que pueden estar contribuyendo a esta cifra. La trata de personas es un delito complejo que abarca diversas formas de explotación, pero una de las más preocupantes es la sexual, con un incremento de 32.8 por ciento.
En números concretos, los casos de explotación sexual relacionados con trata de personas pasaron de 982 en 2020 a mil 305 en 2021. Este aumento representa un desafío crítico para las autoridades y la sociedad en su conjunto, ya que se necesita una respuesta integral y coordinada para abordar esta forma específica de explotación. La pornografía y la prostitución son causales directas de que esta cifra esté disparada.
Además de la explotación sexual, la mendicidad forzada aumentó en 47% y el trabajo forzado 175.3% durante el mismo periodo. Estas cifras revelan una adaptación por parte de los traficantes y subrayan la necesidad de estrategias específicas para combatir no sólo la trata de personas, sino también estrategias integrales para problemas como la migración, falta de empleo y crimen organizado.
En 41% de los casos, la acción inicial provino de la víctima, destacando la complejidad y el desafío de abordar la trata de personas desde un enfoque puramente reactivo. Sólo 9% de los casos vieron una intervención por parte de instituciones o la sociedad civil. Estos números resaltan la necesidad de fortalecer la cooperación entre el gobierno, las fuerzas de seguridad y las organizaciones civiles para combatir eficazmente este delito. Las políticas públicas de prevención y de concientización, sobre todo en jóvenes y mujeres.
La trata de personas cometida contra menores es especialmente preocupante, afectando principalmente a las mujeres, que representan 74% de los casos reportados a nivel nacional de enero de 2015 a junio de 2023. En México, cerca de 34% de las víctimas de trata son niñas, niños y adolescentes, lo que se traduce en un promedio de 28 menores explotados mensualmente.
Además, a nivel mundial, México es el tercer país con más trata de personas con fines de explotación sexual y mendicidad de menores, solo después de Tailandia y Camboya, de acuerdo con la organización internacional A21 (junio de 2023). Este hecho subraya la necesidad de colaboración global y medidas más rigurosas para combatir este problema a nivel mundial.
A pesar de la existencia de medidas destinadas a combatir la trata de personas, las cifras de incidencia delictiva del fuero común, publicadas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) hasta enero de 2023, revelan que do mil 65 personas de 0 a 17 años, incluyendo mil 511 mujeres y 554 hombres, han sido víctimas de trata desde enero de 2015.
La trata de personas en México ha alcanzado niveles preocupantes, con aumentos significativos en diversas formas de explotación. Estos datos exigen una acción urgente por parte de las autoridades, la sociedad civil y la comunidad internacional. Es imperativo implementar estrategias efectivas que aborden las raíces profundas de este problema y brinden apoyo a las víctimas. La lucha contra la trata de personas no sólo es un imperativo moral, sino también una necesidad para salvaguardar la dignidad y los derechos humanos de todos.
Hoy, es el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, tenemos que ser conscientes de que este problema sigue sucediendo, la trata es la esclavitud moderna y se encuentra en nuestras calles, en los productos que consumimos, en los contenidos digitales y audiovisuales que consumimos, que hoy, en pleno siglo XXI, seguimos teniendo esclavos entre nosotros. (Paulina Amozurrutia Navarro, Excélsior, Nacional, p. 8)

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 10)

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)