Opinión Migración 070124

Número cero / ¿Qué hace México con los crímenes contra migrantes?

Medellín.– La disyuntiva de la migración para centro y sudamericanos, y del Caribe, es el riesgo de morir o seguir sufriendo en sus países. Para muchos la opción de salida es exponerse al crimen y mafias de la trata de personas, como muestra otro caso de secuestro de migrantes en Tamaulipas los primeros días del año, y luego, el estado de vulnerabilidad que desvela su liberación. El plagio y extorsión de migrantes no son eventos aislados. A los gobiernos compele dar una explicación, pero no llega. El de Biden agradece a López Obrador la colaboración para reforzar los controles, aunque los diques a la movilidad de personas les cuesten la vida. Sin embargo, nada detiene los flujos que en diciembre llegaron a contabilizar la llegada a la frontera de hasta 10 mil personas en un solo día. Tampoco nada reduce los riesgos del trasiego en las fauces de los cárteles, como la señalada implicación del Golfo en Tamaulipas como parte de su actividad criminal constante en la frontera del noreste mexicano.

El desafío a las políticas antinmigración es una tendencia consciente en la región, no sólo expresión de desagrado o aversión a las situaciones nacionales: “migrar o jorobarse”, dicen. Igual que en la depresión, la línea de la vida pasa por estar cansados de “vivir así”. ¿Es mejor el riesgo de morir que vivir sufriendo? Las cifras sin precedentes de migrantes atisban una respuesta: Cuando Biden llegó a la presidencia las cifras oficiales hablaban del arribo de 80 mil migrantes al mes, pero ahora puede alcanzarse en quince días, como ocurrió en diciembre, obligando a cerrar algunos pasos fronterizos. La subida también se refleja en México, con más 100% de solicitudes de asilo en 10 años.

En México, las cifras del secuestro bajan, pero no para ellos. Sobre el repunte pende la animosidad de las políticas antinmigrantes, que en última instancia son responsables de que la movilidad sea una decisión fatal. La gratitud de la Casa Blanca con México por prestarse a estrechar los controles migratorios, como expresó Biden en una reciente carta a López Obrador, espera concretarse en la reducción urgente de los flujos. Confían en su ayuda para quitarse el hierro de los republicanos antes de que esta bomba política dinamite su reelección en las presidenciales de 2024. ¿Qué puede hacer México?

La perspectiva es regresar a medidas más extremas, como ocurrió con Trump para blindar la frontera con la Guardia Nacional y del famoso programa permanecer en México para solicitantes de asilo, que nos hizo de facto tercer país seguro. Pero las mayores restricciones a la movilidad interpelan al gobierno mexicano a responder sobre los crímenes que sufren a su paso por el país, como deja ver el plagio de los 32 migrantes en Tamaulipas y luego en Sonora.

Las dudas sobre su liberación facilitada por sus captores, sin investigación ni detenidos, es una prueba de su estado de indefensión. No es la primera vez que en Tamaulipas suceden casos así tras pagarse una extorsión o por la presión de las autoridades, como en el plagio de cuatro estadunidenses en marzo; tampoco que terminen en fosas clandestinas, como la tragedia de migrantes de San Fernando. Esta orfandad confirma la dominación de los cárteles sobre la movilidad geográfica de personas y la subordinación de los controles fronterizos a la lógica de sus giros de negocio, como la extorsión de migrantes.

Ésa es la realidad en los estados fronterizos, particularmente en Tamaulipas, en que las instituciones son incapaces de asegurar una migración ordenada y segura, como pregona la narrativa oficial, mucho menos evitar que los controles alimenten sus oportunidades de negocio. Por eso preferirían invisibilizar los crímenes, a riesgo del silencio cómplice o respuestas incoherentes frente al secuestro de migrantes.

Por inverosímil que parezca, hoy, un aliado circunstancial del dilema del migrante es la pugna política. La bomba de la migración en EU o en México pone focos sobre la tragedia, aunque los migrantes se usen como el arma preferida, por ejemplo, de los republicanos para atacar a los demócratas o para montar shows estúpidos como el acarreo de haitianos sin documentos en el cierre de precampaña del panista Taboada en CDMX. No hay vías de salida fáciles, pero la peor es aceptar el dilema en que se debate la vida del migrante de que es mejor el riesgo de morir a sufrir. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 10)

El pasado del mundo ya es futuro

El año, 365 días, 8 mil 760 horas, 525 mil 600 minutos, 31 millones 536 mil segundos es el ciclo que la sociedad se ha dado para realizar un balance temporal de su derrotero y desear un futuro generoso con la vida.

El 2023 está marcado por dificultades trascendentes.

Otros negocios criminales como el tráfico de personas, el tráfico ilegal de petróleo, la venta de bienes artísticos y culturales, el tráfico de oro, el comercio de órganos humanos, la venta ilegal de diamantes y el tráfico clandestino de armas guardaban cierta distancia de las actividades principales.

La cara más dolorosa de la migración son los refugiados, para 2022 se calcula fue de 35 millones. La migración por pobreza, en 2020, consistió en alrededor de 140 millones de personas.

Estos son algunas de las graves dificultades que aquejan al mundo y México no es ajeno a ellas; algunas se manifiestan con una gran crudeza en nuestro país. Es un buen deseo de año nuevo que el gobierno salga de su letargo e impulse políticas públicas de largo aliento y una política internacional que articule múltiples voluntades estatales para atender los problemas del mundo, que también son de México. (Javier Santiago Castillo, La Crónica de Hoy, columnistas, p. 4)

Bajo la lupa

Times of Israel publicó que “Israel dialoga con Congo sobre un plan de ‘migración voluntaria’ (sic) de Gaza” (https://bit.ly/3vkIVZU).

El premier Netanyahu dirige contactos secretos para aceptar miles de migrantes de Gaza en Congo y otros países (sic). Se sabe que los otros países africanos son Chad y Ruanda (que apenas salió de una descomunal limpieza étnica).

Aún en los dantescos avernos existen jerarquías: desde el infierno de Gaza sitiado por cielo/mar/tierra hace 17 años, hasta la catástrofe humanitaria de hoy, el gobierno paria/apartheid de Israel pretende degradarlos aún más al noveno círculo infernal, ya que ni Congo ni Ruanda ni Chad son el paraíso.

Según World Food Program, 52.5 por ciento de la población de 5.5 millones del Congo, donde impera una monstruosa desigualdad, vive debajo de la línea de pobreza (https://bit.ly/41VCIQr).

Netanyahu explayó que está trabajando para facilitar la migración voluntaria (sic) de los palestinos de Gaza a otros países, pese al aplastante rechazo masivo de la comunidad internacional (whatever that means).

Los zelotes neocolonialistas de la extrema derecha Sionismo Religioso y Otzma Yehudit (Poder Judío), Ben Gvir (ministro de Seguridad) y Smotrich (ministro de Finanzas), empujan el plan para reubicar a los palestinos de Gaza y así iniciar la construcción de asentamientos sionistas en la franja de Gaza (https://bit.ly/48kW7Nh).

El zelote Ben Gvir declaró sin rubor que la guerra presenta una oportunidad para estimular la migración de los residentes de Gaza. Juzgó que se trata de una solución (sic) humana (¡megasic!), moral, justa y correcta.

El también zelote Smotrich adelantó que Israel controlará permanentemente (¡megasic!) la franja de Gaza, que incluye los asentamientos de colonización judía.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo el mando del jázaro (https://bit.ly/3QqemJr) Antony Blinken –quien realiza su enésima gira por Medio Oriente con el fin de evitar la expansión de los siete frentes (ministro de defensa Yoav Galant dixit) (https://bit.ly/3RLt6mJ) a una guerra regional– tildó la retórica de la dupla Ben Gvir/Smotrich de inflamatoria (sic) e irresponsable (https://bit.ly/3TQFrZr).

Ben Gvir increpó que Israel “no es otra estrella más de la bandera estadunidense“ (https://bit.ly/3txZnFW).

Juan Cole, historiador de la Universidad de Michigan, comentó que las negociaciones de Israel con Congo para reubicar a los palestinos de Gaza recuerdan el Plan Madagascar de los nazis para reubicar a los judíos (https://bit.ly/48lj3fd).

Al Mayadeen publica que Ruanda, Congo y Chad nunca hablaron con la entidad israelí sobre el traslado a sus territorios de miles de gazatíes (https://bit.ly/3TMoP5b).

Zman Yisrael –publicación hermana de Times of Israel– había informado que funcionarios del Mossad y del ministerio de Relaciones Exteriores negociaron con Ruanda y Chad.

Como irónica coincidencia geopolítica, el ex premier británico Boris Johnson propuso antes la Enmienda de Deportación de Migrantes Ilegales de Gran Bretaña a Ruanda (https://reut.rs/3vyWNQj).

No se puede soslayar que la mentalidad supremacista del Estado paria/apartheid de Israel sea consustancial a su hoy mayoría doméstica –el Talmud califica a los goyim no-israelíes de bestias y su Gran Rabino comparó a los negros con los monos (https://bit.ly/3RONcfZ)–, lo cual se ha vuelto una perturbadora contagiosa tónica en un pletórico segmento de la diáspora judía desde Argentina hasta México.

En Argentina, Sergio Pikholtz, vicepresidente de la poderosa Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), sentenció que no hay civiles inocentes en Gaza, tal vez (sic) sólo los niños de menos de 4 años (https://bit.ly/4aLhhWa).

En México, el jázaro Francisco Martín Moreno Biehl (sic), partidario de la limpieza étnica de sus correligionarios, espetó quemar vivo a cada uno de los morenistas en el Zócalo (https://bit.ly/3S6C67m).

Otro grave problema de la deportación de Gaza al Congo/Ruanda/Chad es que luego seguirán los palestinos de Cisjordania. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p. 10)

Cartones

Testigos de Calidad

Testigos de calidad

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 9)

A cambiarse de ropa

A cambiarse de ropa

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 11 y La Prensa, Editorial, p. 6)

La pluma de palomo

La pluma

(Palomo, Excélsior, Nacional, p. 7)

Rumbo a las presidenciales

Rumboa  a las

(De la Torre, Excélsior, Nacional, p. 8)

Iron Butterfly

Iron Butterfly

(Calderón, Reforma, Opinión, p. 8)