Opinión Migración 090224

A ras de suelo  /  Ni bilateralismo ni bipartidismo: electoralismo

Desde la visita de Biden a México en enero de 2023 y en el marco del Entendimiento Bicentenario para la colaboración en materia de seguridad, se han dado una serie de reuniones entre funcionarios de alto nivel de ambos países, con el propósito de trabjar de manera conjunta temas relacionados con el narcotráfico, la migración y el tráfico de armas.

La agenda bilateral, sin embargo, ha distado de ser un encuentro de posturas, favoreciendo desde el inicio los intereses de nuestros vecinos. La preocupación de México por el tráfico de armas estadounidenses a nuestro territorio se vio opacada por el tema del fentanilo y la migración irregular a Estados Unidos. Además, acuerdos como la ampliación de las vías legales de la migración o el apoyo para atender sus causas, han quedado rezagados.

Ante un uso político de los migrantes por parte de los republicanos, el gobierno de Biden ha ido modificando su postura. Como última maniobra para doblegarlo, condicionaron la aprobación del presupuesto que solicitó para apoyar a Ucrania e Israel, al endurecimiento de la política migratoria. Tras 3 meses de negociaciones, se presentó una ley bipartidista que incluye más de 20 mil mddpara temas relacionados al fenómeno migratorio y la seguridad fronteriza. Contempla, entre otras medidas, restricciones al reconocimiento de la figura humanitaria del refugio, mayor vigilancia y el cierre de la frontera en caso de que el promedio de cruce supere los 5 mil intentos diarios durante 7 días.

Esto, a cambio de 60 mil mdd para ayuda a Ucrania y 14 mil mdd a Israel. Sin embargo, los senadores republicanos, instados por Trump, bloquearon este nuevo paquete que no solo cumplía con sus demandas, sino que excluía las propuestas iniciales de Biden, como el apoyo a los dreamers. A pesar de tratarse de una oportunidad única para implementar una serie de medidas conservadoras en el plano migratorio, los republicanos optaron por no llegar a un acuerdo para que Trump pueda seguir capitalizando el discurso antiinmigrante de cara a las elecciones.

Este impasse entre republicanos y demócratas deja ver que para ambos la migración es una moneda de cambio que están dispuestos a negociar hasta las últimas consecuencias con tal de conseguir más votos. Por un lado, el viraje en la postura de Biden dejó ver la debilidad de su posición frente al fenómeno migratorio. Por el otro, los republicanos evidenciaron estar más interesados en el sentimiento antiinmigrante como arma electoral que en su supuesto interés de proteger la frontera.

La política exterior de Estados Unidos descansa en consideraciones internas y externas. Los conflictos armados que involucran a Ucrania e Israel representan un interés geopolítico, para fortalecer su posición en el plano global. En el caso de la migración, están en juego cuestiones mucho más tangibles que impactan directamente a los ciudadanos. Según una encuesta publicada por Reuters (Ipsos) esta semana, la migración es la segunda preocupación de los estadounidenses.

Aunque el actual desbordamiento en la frontera con Estados Unidos responde a un contexto ajeno a la gestión de Biden, se ha vuelto uno de sus mayores problemas. Encuestas sugieren que más de dos tercios de los estadounidenses desaprueban la gestión migratoria del gobierno demócrata. Este nuevo revés republicano entorpece cualquier posibilidad de consenso, generando ingobernabilidad y privilegiando la división. El panorama no es fácil para el próximo presidente, que tendrá el reto de gobernar un país con importantes problemas a nivel interno, pero que al mismo tiempo lucha por no perder su hegemonía en el plano internacional.

En el caso de México, el próximo gobierno tendrá que ser muy hábil para no acabar legitimando la imposición mediante un falso bilateralismo.  (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p. A7)

Desde el otro lado  /  Migración, fentanilo y la explosiva relación con Estados Unidos

Tras una conversación con su homólogo estadounidense el fin de semana pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador desestimó el plan bipartidista de seguridad fronteriza acordado en el Senado del país vecino, al que calificó de mera “propaganda político-electoral” destinada al fracaso. Aunque acertó al prever el fracaso del plan, el tenor de la discusión, las medidas propuestas y la razón por las que se descarriló, no deben ser motivo de tranquilidad ni para el actual gobierno de México ni para el próximo.

El tema de la migración y el control de la frontera, así como el del fentanilo y la devastación humana que está provocando, no desaparecerán después de las elecciones, pues ambos están entre las principales preocupaciones de los estadounidenses. Más preocupante aún es que ambos temas se examinan ahora bajo el prisma crítico de la seguridad nacional, y las propuestas son cada vez más radicales, lo que inevitablemente impactará a México. Sería un grave error tratar de hacerse de la vista gorda ante esta realidad.

La aceptación de la política de inmigración de puertas abiertas se ha erosionado. Los niveles históricos de detenciones y las imágenes de miles de migrantes en las calles de Nueva York o Chicago han hecho que el problema trascienda la frontera. Las encuestas muestran una preocupación creciente por esta situación, al tiempo que registran el temor a que Estados Unidos pierda su identidad si no se controla el flujo de migrantes. Los datos indican que se les confía mucho más a los republicanos para manejar este tema y que el presidente Joe Biden sale particularmente mal evaluado (PBS News Hour/NPR/Marsit Poll, febrero 2024).

Esto explica el rechazo de Donald Trump al plan del Senado, aun cuando contaba con el apoyo de algunos republicanos y el sindicato de la Patrulla Fronteriza. Tampoco le importó que la junta editorial del conservador Wall Street Journal lo respaldara, argumentando que era la propuesta “más restrictiva en décadas”.

Trump enterró el plan, pues no se le hizo lo suficientemente extremo y tampoco quiso darle al presidente Biden la oportunidad de argumentar que algo se está haciendo para controlar la frontera. Para los republicanos, el tema migratorio es absolutamente central. De hecho, en las asambleas de Iowa y las elecciones de Nuevo Hampshire, los electores lo consideraron casi tan importante como la economía. De ahí que Ron DeSantis, Nikki Haley y Chris Christie, al igual que Trump, se manifestaran a favor de deportaciones masivas, el uso de las fuerzas armadas en la frontera y la conclusión del muro fronterizo.

El rechazo de Trump al plan bipartidista y la mano dura de los republicanos no sorprende tanto como que el hecho de que los demócratas en el Senado hayan avalado la agenda republicana. Biden mismo afirmó que, de aprobarse el plan, cerraría inmediatamente la frontera. Y es que los demócratas también están leyendo las encuestas y Biden sabe lo que esto le puede costar en las elecciones.

Si bien el plan bipartidista del Senado fue rechazado, ahí quedan sus acuerdos como una suerte de piso en el abordaje del tema migratorio en Estados Unidos, gane o pierda Trump. El plan fracasó, pero el desafío sigue en condiciones que no auguran nada bueno para México, ni mucho menos para los migrantes en busca de un mejor futuro.

Los “bad hombres” de Trump de hace ocho años son quienes ahora dice están “envenenando la sangre de nuestro país”. El tono sube y, en el contexto actual, incluso permea más allá de sus seguidores. Una encuesta de enero pasado revela que 82 por ciento de los republicanos, 19 por ciento de los demócratas y 44 por ciento de quienes se identifican como independientes están de acuerdo con semejante afirmación (CBS You Gov, enero 2024).

El panorama no luce mejor si consideramos la crisis de opioides. Se trata, sin duda, de un tema de salud pública de la máxima importancia, pues tan solo el año pasado hubo más de 100 mil muertes por fentanilo. Las encuestas registran el tema en esta perspectiva, pero también muestran que la mayoría de los estadounidenses responsabiliza no solo a los usuarios de la droga, sino también en los cárteles mexicanos (Morning Consult, agosto 2023).

Como era de esperarse, Trump y los republicanos tienen la mira puesta en México. DeSantis, Halley, Christie y, obviamente, Trump, se han manifestado a favor del uso de fuerzas especiales para combatir a los cárteles. Si bien los demócratas no han llegado a esos extremos, la relación bilateral ya está siendo tensionada por el tema. En la medida en que la discusión en Estados Unidos se vuelque más sobre la oferta que la demanda, lo que ya está sucediendo, la presión sobre México será mayor.

Así que, aunque Trump no obtenga la victoria, la perspectiva para México y su gobierno no es alentadora. Aun cuando el plan bipartidista sobre migración haya fracasado, sería un gran error desestimar la peligrosa realidad política subyacente. (Leopoldo Gómez, El Financiero, Opinión, p. 36)

¿Crisis fronteriza o crisis humanitaria?

En lo que parece ser un momento raro de bipartidismo entre el liderazgo de los demócratas y los republicanos un grupo de senadores estadunidenses han propuesto un proyecto de ley titulado Acta de Emergencia sobre la Seguridad Nacional con un costo de 118 mil millones de dólares destinados a resolver la llamada “crisis en la frontera” entre México y EU. La propuesta tiene el apoyo del presidente Joe Biden, quien ha manifestado que, si le otorgan la autoridad legislativa, cerrará la frontera entre EU y México.

Lo primero que llama la atención es que, de los 118 mil millones de dólares autorizados por la propuesta, la mayoría no tiene nada que ver con la frontera: 60 mil millones están destinados para Ucrania, 14 mil millones para Israel, 5 mil millones para aliados de EU en Asia y 2.4 mil millones para los “conflictos en el mar Rojo”. El principal consenso que expresa en el Acta de Seguridad es el de seguir financiando las guerras donde participan Ucrania e Israel.

Para tratar temas fronterizos, la ley contempla 20 mil millones para los servicios de inmigración de los cuales el ICE recibiría 6 mil millones para detenciones y deportaciones, lo cual implica un aumento en redadas y deportaciones. La propuesta no incluye ninguna provisión para legalizar los cientos de miles de jóvenes “soñadores” que residen en los EU. Tampoco contempla una reforma migratoria para los millones de migrantes en el país. Para resolver el reto que enfrentan estas personas, no hay fondos, ni mucho menos, consenso entre demócratas y republicanos. Pero lo hay para legalizar afganos que asistieron a los EU durante la guerra en su país.

Bajo un plan de “activación discrecional” y uno de “activación obligatoria” el eje central del Acta de Emergencia es la amenaza de “cerrar la frontera” si el número de inmigrantes supera cierta cifra. La activación discrecional contempla el cierre de la frontera sur de EU si el número de inmigrantes supera 4 mil en siete días. La activación obligatoria implica el cierre de la frontera sur de EU si el número de inmigrantes supera 5 mil en siete días o si se eleva a 8 mil 500 en un día. Estas cifras no reflejan la realidad actual en la frontera, donde miles de personas de todas partes del mundo solicitan asilo ante las onerosas condiciones de vida en sus países de origen.

Para Biden y los demócratas su apoyo al Acta de Seguridad implica un completo abandono a las propuestas de su campaña presidencial en 2020. Más aún, la aceptación al acta expresa un regreso a las políticas represivas impuestas por el ex presidente Donald Trump que usó el Título 42 para negar el derecho de asilo a los migrantes. La nueva propuesta del Senado vuele a dificultar el solicitar asilo, expedita las deportaciones y amplía el régimen carcelario, el más grande del mundo, y donde, según un reporte del grupo Médicos por Responsabilidad Social, se practica un régimen de aislamiento. Para lograr su relección, Biden y el liderazgo demócrata apuestan a que pueden adoptar estas medidas represivas apostando que la llamada facción progresista de su partido nunca votara por Trump. Las discusiones en el Senado no incluyeron miembros de la red de congresistas latinos. Lo que no consideran es la posibilidad de la abstención que tomaría la forma de un voto castigo.

Sin gran diferencia entre los candidatos sobre temas como migración, Biden podría estar asegurando su propia derrota en las elecciones de noviembre.

¿Cómo llegamos a este punto en la política de EU? Aun antes de la elección de Trump en 2016, el Partido Republicano y gran número de demócratas aceptaban el planteamiento de que la frontera entre EU y México representaba un peligro a la seguridad de EU. Hay que recordar, que el ex presidente Barack Obama militarizó dramáticamente la frontera, incrementó el gasto del departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) y fue quien más inmigrantes deportó, aún más que Trump. Desde la elección de Biden, los republicanos han promovido una campaña donde plantean la existencia de una crisis en la frontera sur que amenaza la seguridad de EU. La campaña asocia a México con el narcotráfico, sataniza al inmigrante convirtiéndolo en factor desestabilizante, permitiendo que Trump acuse a los inmigrantes de contaminar la “sangre del país”. La histeria sobre la llamada crisis en la frontera sur ha llegado al extremo de que una encuesta de 4 mil 400 adultos estadunidenses patrocinada por IPSO/Reuters revela que 52 por ciento apoyaba el “envío de fuerzas estadunidenses a México para luchar contra los cárteles de las drogas”.

La realidad es que la crisis en la frontera sur es una tragedia humanitaria donde miles de personas buscan escapar condiciones de explotación económica, desastres ambientales, represión política, violencia de género y las consecuencias producidas por la fallida guerra contra las drogas y otros conflictos.

Lo que proponen los senadores demócratas y republicanos no es una reforma migratoria que aborde los problemas que enfrentan miles de inmigrantes en la frontera o regularice el estado de los millones que ya residen en EU. El cierre de la frontera, aun cuando temporal, agravará las condiciones de los inmigrantes e implica que miles tendrán que buscar refugio en México bajo condiciones inhumanas. Mike Johnson, el líder de la cámara baja, anunció que el proyecto de la ley “no avanzará”. Él prefiere destituir al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, un proceso teatral que, al igual que la Acta de Emergencia sobre la Seguridad Nacional, no cambiará la situación en la frontera.

Biden repite el error de Lyndon Johnson que en los años 60, obsesionado con la guerra en Vietnam, sacrificó su agenda doméstica y su carrera política. Biden parece dispuesto a seguir este camino dando la espalda a la coalición política que lo eligió para financiar las guerras en Ucrania y Palestina. En la Casa Blanca y el Congreso las necesidades del imperio pesan más que los derechos de los más necesitados. (Miguel Tinker Salas y Víctor Silverman, La Jornada, Opinión, p. 18)

Razones  /  México-EU o cómo dilapidar oportunidades

Esta semana se anunció que México se ha convertido en el primer exportador hacia Estados Unidos: nada más y nada menos que 475 mil millones de dólares se exportaron de México a la Unión Americana durante el año pasado, por primera vez en 21 años la primera posición no es de China y los analistas lo ven como una consecuencia directa del desamarre de Estados Unidos con la economía china, que comenzó Trump y ha profundizado Biden, y de las cadenas de producción cada vez más integradas entre México y Estados Unidos.

Si algún dato era necesario para confirmar el tremendo potencial del nearshoring, es éste. Estamos hablando de más de mil 300 millones de dólares diarios de exportaciones, a lo que hay que sumar que las remesas que llegan de Estados Unidos a México han sumado el año pasado otros 63 mil millones de dólares. De esas exportaciones y de esas remesas depende hoy, en un altísimo porcentaje, la economía mexicana y los ingresos de millones de familias.

La pregunta es qué es lo que no está entendiendo el gobierno federal. Se pueden comprender, pero no compartir, las consideraciones políticas y el deseo de trascendencia que tiene el presidente López Obrador, las presiones para que, terminado su sexenio, perduren sus posiciones políticas y que las veinte iniciativas de reforma que presentó el lunes sean algo así como una herencia política impuesta a Claudia Sheinbaum si ella resulta su sucesora. Pero es incomprensible que se insista en impulsar medidas que boicotean el enorme potencial que tiene México en la integración con Estados Unidos.

Lo que México necesita para potenciar la integración económica y el fenómeno de relocalización de empresas es seguridad (jurídica y cotidiana), agua y energía, en un mercado abierto. Las reformas presentadas por el presidente López Obrador afectan todos esos rubros. Rompen el equilibrio de poderes y vulneran el sistema de justicia autónomo, subordinan los otros poderes al Ejecutivo, al acabar con los órganos autónomos de control y centralizar todo el poder en la Presidencia.

No se entiende que todo este andamiaje que el presidente López Obrador quiere destruir con estas reformas es el que se creó a partir de la negociación del Tratado de Libre Comercio y que le ha dado sustento a la economía del país durante las últimas tres décadas, pese a todas las vicisitudes sufridas.

Las exportaciones, la integración económica y las cadenas productivas integradas son consecuencia del TLC, prolongadas en el T-MEC. Pero no se quiere entender que, en el marco de las largas negociaciones que dieron origen al TLC hubo acuerdos políticos fundamentales que comenzaron con las reformas que se realizaron durante el salinismo y que continuaron los gobiernos posteriores. El TLC fue un acuerdo económico y comercial, pero fue también un acuerdo político, donde el requisito era que México abriera su sistema y consolidara su democracia, con alternancia, división de poderes, organismos autónomos. No se comprende que, si se destruye ese andamiaje político, legal, judicial, se terminará cayendo el económico y comercial.

México está en una situación vulnerable ante los temas migratorios y de seguridad, sobre todo el tráfico de fentanilo a la Unión Americana. La estrategia de abrazos y no balazos resume la propia debilidad en que se ha puesto el Estado mexicano ante los grupos criminales. La histeria vivida en Palacio esta semana con un par de reportajes sobre un presunto financiamiento a la campaña de 2006 es una demostración de lo vulnerable que están México y el presidente López Obrador en el tema de seguridad y en el de migración.

El debate en el Congreso estadunidense pasa por establecer cómo se ponen mayores restricciones fronterizas e, incluso, cómo se atan esas restricciones a la ayuda a Ucrania e Israel, temas geopolíticos globales clave para la Unión Americana. Nadie habla de cerrar la frontera comercial, pero sí de impulsar restricciones o aranceles a las exportaciones mexicanas, medidas contra las remesas (como bloquearlas por un tiempo para, supuestamente, revisar sus orígenes) o un cierre completo de la frontera a la migración, no sólo dejaría a México con millones de migrantes varados en nuestro país al año, sino que también aumentaría la presión con los 700 mil mexicanos que intentan cruzar cada año la frontera en forma ilegal.

En este contexto, tratar nuevamente de limitar las inversiones privadas en energía, pretender regresar a unas normas legales de los años 50 y 60, y querer resucitar el monopolio de la CFE es insensato. Se necesita exactamente lo contrario: detonar el mercado energético, en el que México tiene enormes posibilidades de integración a través de un mercado energético de América del Norte, de forma tal que garantice la infraestructura para el nearshoring y las inversiones que se esperan en esta ventana de oportunidad. Nuestra infraestructura (puertos, carreteras, ferrocarriles) vieja y rebasada necesita inversiones privadas y asociaciones público-privadas para detonar las posibilidades económicas del país, que son mucho mayores a las mostradas hasta ahora.

Por cierto, inexplicable que las adunas de Ciudad Juárez y Nuevo Laredo estén cerradas, con las consecuencias económicas que ello conlleva, porque se cayeron sus sistemas. ¿Estamos ante un nuevo hackeo o el gobierno mexicano quiere demostrar que desde aquí se puede cerrar también la frontera? (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)

El posible retorno de Trump

Donald Trump emerge como el posible candidato del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de este año. Con victorias recientes en dos elecciones primarias estatales clave, Trump lidera la carrera, mientras que su competidora más cercana, Nikki Haley, enfrenta dificultades crecientes para cambiar el rumbo de la contienda. Esta situación plantea la posibilidad real de un retorno de Trump a la presidencia y, con ello, de sus políticas comerciales. Es esencial prepararnos para tal eventualidad.

Es importante aclarar que no se asume una victoria garantizada de Trump. Los analistas prevén una elección altamente disputada, con votantes indecisos no por las cualidades de los candidatos, sino por su impopularidad. Al actual presidente, Joe Biden, se le critica por su edad, su gestión en asuntos internacionales y sus políticas migratorias, las cuales no han satisfecho a ningún sector. Por otro lado, el estilo confrontativo de Trump aliena a muchos electores, incluso a aquellos que están de acuerdo con sus políticas, pero que rechazan su divisibildad y les desagrada que tenga múltiples acusaciones criminales en su contra.

En el ámbito comercial, Trump promete adoptar medidas aún más radicales, como un arancel universal del 10% a todas las importaciones, que se sumaría a los aranceles de la tasa general, y eliminar el tratamiento de nación más favorecida a China, un pilar de la OMC. Robert Lighthizer, quien podría regresar como principal asesor comercial de Trump, ha sugerido políticas aún más extremas, incluyendo aranceles incrementales para equilibrar la balanza comercial y un desacoplamiento total de China. Lighthizer sostiene que el Presidente tiene la autoridad legal necesaria para implementar estas medidas e imponer aranceles de manera unilateral. Además, no dudaría en abordar con determinación las disputas actuales con México relacionadas con la energía y la biotecnología. Paralelamente, intentaría renegociar el veredicto que benefició a México y Canadá en la disputa sobre las reglas de origen de la industria automotriz, en la revisión del T-MEC en 2026.

La postura de Trump en el ámbito geopolítico, especialmente en lo referente a la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la OTAN y las ambiciones de China sobre Taiwán, podría tener implicaciones significativas para el comercio mundial. Analistas señalan que los adversarios de Estados Unidos ya anticipan un cambio de mandato y, en caso de que Trump regrese al poder, están interesados en conocer su postura ante importantes conflictos globales.

Resulta incierto cómo Trump abordaría los esfuerzos de nearshoring impulsados por el gobierno de Estados Unidos. A pesar de estar de acuerdo con la diversificación de las cadenas de suministro, sus tendencias hacia políticas nacionalistas podrían llevarlo a amenazar con imponer aranceles a México si este país no respalda ciertas políticas, como las relacionadas con la migración. Esto podría incrementar la incertidumbre en torno a las iniciativas de nearshoring actualmente en marcha.

Este análisis no pretende ser pesimista, pero es crucial reconocer la importancia de las políticas comerciales de Trump. Ahora es el momento de que los distintos sectores, asociaciones, empresas e instituciones se unan para defender el comercio exterior y la relación de América del Norte. Subestimar a Trump sería un error, a pesar de sus controversias, ha demostrado ser consistente en sus promesas comerciales.  (Adrián González, El Financiero, Economía, p. 8)

Los migrantes, ¿no existen?

Habrá reunión de alto nivel en Washington sobre el retiro de las boyas en el río Bravo. Será el tema central de nuestra embajadora en Estados Unidos, además de migración, fentanilo y tráfico de armas. Caliente está la situación en la frontera. Una visión diferente a la que me he referido es la poesía en vez de tropas. Parece ridículo hablar de poesía frente a la gravedad del problema, pero ante el hambre latinoamericana es imparable la migración.

Experta en migraciones, la filósofa española María Zambrano hace poesía en su libro Claros del bosque, en el que habla de un método y sus pasos. Evidentemente, no habrá tropa que detenga la migración; seguirán las invasiones masivas por el río Bravo con el riesgo de morir en el intento, dice María Zambrano:

“Hay que dormirse arriba de la luz, / hay que estar despierto, / en la oscuridad intraterrestre, / intracorporal de los cuerpos, / que el hombre terrestre habita, el de la Tierrra, el del universo, el suyo propio. / Allá en los profundos, en los infiernos, el corazón vela / se desvela, se renciende en sí mismo. / Arriba, en la luz, el corazón se abandona, / se entrega. / Se recoge, se duerme al fin ya sin pena, / en la luz que acoge donde no se padece violencia alguna, / se ha llegado allí, a esa luz, sin forzar ninguna puerta, / y aun sin abrirla, sin haberla atravesado / dinteles de luz y de sombra / sin esfuerzo y sin protección”.

Brota el delirio al parecer sin límites, no sólo del corazón humano, sino de la vida toda, y se aparece todavía con mayor presencia en el despertar de la Tierra en primavera (como en la actualidad) y, paradigmáticamente, en plantas como la hiedra, hermana de la llama, sucesivas madres que Dionisio necesitó para su nacimiento, siempre incompleto, inacabable.

 Así nos muestra este dios un padecer en el nacimiento mismo, un hacer padeciendo, la madre no dio de sí para acabar de darlo a luz nacido enteramente. Dios de incompleto nacimiento, del padecer y de la alegría, anunciando el delirio inacabable, la vida que muere para volver de nuevo. Es el dios que nace y dios que vuelve. Sobre las elecciones presidenciales de junio, sugiero a los candidatos presenten ideas ante la gravedad del problema. El que escribe no escucha propuestas relacionadas con el tema, y las que hay son aisladas. ¿No es el problema principal que vivimos desde la Conquista? (José Cueli, La Jornada, Cultura, p. 4ta)

Crisis del agua en Hidalgo: ¿qué hace la Conagua?

Una vez más, la Comisión Nacional del Agua que dirige Germán Martínez Santoyo tiene en sus manos la oportunidad de defender el agua para consumo humano y para los agricultores del país.

Pero una vez más la explotación hídrica para fines industriales parece querer imponerse sobre la autoridad y destruir las condiciones de vida de miles de familias en una zona de franca vocación agrícola, como si no fuera ya suficiente la extrema sequía que afecta a una gran parte del territorio nacional.

Nos referimos a las revelaciones surgidas durante las semanas más recientes sobre una planta de origen chino ubicada en el municipio Emiliano Zapata del Valle de Apan, Hidalgo, en la que, además de haberse encontrado empleados orientales sin permisos migratorios de trabajo, se descubrieron pozos de agua sin que la empresa china contara con las concesiones correspondientes de la Conagua.

Tales fueron los hallazgos del operativo realizado por la Fiscalía General de la República (FGR), la propia Conagua, la Profepa y el Instituto Nacional de Migración (INM), tras la demanda presentada por los productores agrícolas, y que tuvieron como consecuencia la clausura total del sitio donde se pretende instalar la empresa china.

No obstante, durante las semanas más recientes, el discurso de las autoridades estatales, en especial del gobernador Julio Menchaca Salazar, se ha enfocado en descalificar la demanda con el argumento de que responde a intereses políticos e incluso electorales.

Lo que se está cuestionando aquí no es la política industrial de Hidalgo, sino el abuso ilegal de una empresa extranjera de los recursos naturales, en especial, el agua.

Lo que se sabe de este caso es que en febrero del 2023 la Secretaría de Medio Ambiente de Hidalgo avaló el estudio de impacto ambiental de la planta. Sin embargo, condicionó dicha construcción a que la empresa contara con las autorizaciones de la Conagua la que en diciembre pasado confirmó su inexistencia. Esto, a pesar de que la construcción de la planta estaba prácticamente concluida y contaba ya con dos pozos de agua.

La Ley de Aguas Nacionales es clara al prohibir la explotación de pozos sin contar con la debida autorización de la Conagua. Incluso el Código Penal Federal posibilita, por este hecho, el delito de despojo de agua en grado de tentativa.

Las autoridades estatales han minimizado los hallazgos aquí señalados no obstante que Hidalgo está considerado por su Comisión Estatal de Agua y Alcantarillado como uno de los cuatro estados del país con mayor sequía severa, con fuentes de abastecimiento que cada año bajan sus niveles entre 28 y 35 por ciento. La propia Conagua es quien ha clasificado al acuífero del valle de Apan como zona de veda.

El proyecto de la empresa china pretende consumir 450 mil metros cúbicos anuales de agua, volumen comparable al que la Conagua destina para el uso agrícola del municipio de Emiliano Zapata en el Valle de Apan, en tanto que el consumo doméstico de la zona es de 670 mil metros cúbicos anuales.

Y resulta curioso, por decirlo cortésmente, que al menos una de las concesiones que pretende adquirir la empresa china TC corresponda a una de uso de agrícola.

Un estudio reciente de “Mexicanos Contra la Corrupción” identificó que las concesiones para uso agrícola no están obligadas a pagar por el agua de acuerdo con la Ley Federal de Derechos.

Tan solo en el Estado de México se identificaron 785 concesiones de aguas subterráneas para uso agrícola de las que al menos 110 de no benefician a campesinos sino a diversos giros privados.

La pregunta para el director general de la Conagua es muy clara: ¿procederá conforme a la ley y defenderá los derechos de los hidalguenses u optará por proteger a una empresa extranjera que, abusando de la política de fomento a la inversión extranjera del actual gobierno federal, está violando la normatividad?

Instantáneas:

  1. ESTIAJE ELECTORAL. Lo que ocurre en Hidalgo es solo un ejemplo de la crítica situación derivada de políticas corruptas en la distribución del líquido y su cada vez mayor escasez hoy agravada por la intensa sequía. Por allá de junio próximo estaremos enfrentando la parte más severa del estiaje. Ya son críticos los niveles de las siete presas (cinco en el Edomex y dos en Michoacán) que conforman el Sistema Cutzamala, responsable del suministro del 25% del consumo anual del Valle de México, cuyas alcaldías ya resienten el bajo suministro. Otras ciudades como Monterrey y Hermosillo padecen también una grave escasez. No es difícil imaginar la dimensión de la crisis social que generaría la escasez, razonamiento o falta generalizada del líquido. Y, en ese sentido, los que deben estar invocando a Tlaloc, la Virgen de la Cueva y/o San Isidro Labrador para que llueva son AMLO y Claudia Sheinbaum. Una crisis hídrica en pleno proceso electoral sí podría voltear la aun cómoda diferencia que trae la candidata presidencial de Morena y aliados en el promedio de las encuestas de preferencia electoral.
  1. CDMX: PREOCUPACIÓN Y FRACTURA. En Morena Ciudad de México hay preocupación no sólo porque el candidato aliancista Santiago Taboada parece que va cerrando la diferencia en preferencias electorales con la aspirante morenista Clara Brugada a 16 semanas de los comicios de jefe de Gobierno, sino también porque las fracturas internas y el fuego amigo están a la orden del día. El grupo más cercano a Brugada la ha convencido de que los candidatos a postular para diferentes puestos deben ser solamente cuadros cien por ciento de Morena y no arribistas, como les dicen a los externos que quieren competir por alcaldías que ven como seguras para el partido. Por esa razón sacrificaron a Gabriela Jiménez en Azcapotzalco, cuadro muy cercano al dirigente nacional Mario Delgado, pero no a los fundadores del partido. La misma suerte corrió Pedro Haces Jr. en Tlalpan y podría estar por ocurrirle a Caty Monreal, hija del coordinador de los senadores morenistas, a quien le tenían prometida la alcaldía Cuauhtémoc. Lo que nadie entiende es cómo los llamados “puros” que hoy mandan en la campaña de Clara Brugada tienen su cuarto de guerra lleno de priistas y hasta asesores que trabajaron con el expresidente Felipe Calderón.
  1. REFUERZAN EN ADUANAS UNIDAD CANINA. Como parte del Plan de Acción del Entendimiento Bicentenario entre México y Estados Unidos, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), dirigida por el doctor André Foullon Van Lissum ha impulsado el Programa de Fortalecimiento de la Unidad Canina, la cual es un área de apoyo técnico especializado para controlar el ingreso o salida de mercancías ilegales a nuestro país a partir de las revisiones no intrusivas que se realizan en las 51 aduanas de México. El programa se lleva a cabo de manera coordinada entre los gobiernos de México y Estados Unidos. La Unidad Canina fue creada el 30 de diciembre de 1999 y desde 2022 se han recibido como donación 95 sensores caninos de diversas razas, acompañados del equipamiento adecuado, los cuales también reciben asesoría permanente para capacitar a cada una de las personas que fungen como manejadores o entrenadores caninos. Cada uno de estos sensores caninos ha sido cuidadosamente seleccionado a partir de su comportamiento, así como del desarrollo de habilidades concretas para detectar narcóticos, armamento y dinero, entre los bienes controlados. El crecimiento del número de operaciones de comercio exterior registradas en las aduanas de México ha generado un incremento sustantivo de los recursos fiscales que son recaudados por la ANAM, recursos que el gobierno destina a proyectos de desarrollo social y de infraestructura.
  1. REDOBLAN VIGILANCIA. Catorce personas fueron detenidas en Chilpancingo relacionadas con las agresiones contra el transporte público de la capital de Guerrero. En el operativo fueron aseguradas nueve motos, cinco vehículos y cinco armas, así como trece kilos de droga, cómo resultado de la estrategia de seguridad y prevención del delito que se acordó intensifica en la mesa de coordinación para la Construcción de la Paz que encabeza la gobernadora, Evelyn Salgado con el apoyo y de la Sedena, la Guardia Nacional, la fiscalía general del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública y la Comisión Técnica de Transportes y Vialidad del estado. De acuerdo con la autoridad se han restablecido las condiciones de paz y tranquilidad para los ciudadanos y operadores del transporte de Chilpancingo con el despliegue de 500 efectivos de seguridad en puntos estratégicos de la ciudad, filtros de seguridad, operativos en tierra y trabajos de proximidad social. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p. A16)  

CARTONES

“Cierres” electoreros (y eso que no estamos en campaña)

Cartón 09 febrero1

(Frik, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

EU no se mete en las elecciones de México

Cartón 09 febrero2

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 12)  

Aferrado

Cartón 09 febrero3

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)