El 75% de los hispanos en Estados Unidos considera que el aumento de migrantes en la frontera sur de ese país es un problema mayor o una crisis, y 74% critica la forma en que el gobierno estadounidense maneja la situación. Pero los hispanos son menos propensos que los no hispanos a vincular la migración con un aumento en el crimen, una narrativa popular pero simplista que a menudo domina el discurso político, especialmente el de Donald Trump y sus seguidores. Estos y otros hallazgos interesantes sobre el tema de la migración en la frontera entre EU y México contiene el estudio elaborado por Pew Research Center difundido ayer que puede verse en https://shorturl.at/apzT7.
El estudio, realizado entre el 16 y el 21 de enero de 2024, encuestó a 5,140 adultos estadounidenses, incluidos 879 hispanos.
Hay un notable consenso en ciertos puntos: el 65% de los hispanos apoya aumentar el número de jueces de inmigración para acelerar las solicitudes de asilo y un 57% está a favor de facilitar que los solicitantes de asilo trabajen legalmente en EU. Sin embargo, no hay tanto apoyo a favor de medidas más duras como aumentar las deportaciones o expandir el muro fronterizo, políticas que a menudo son promovidas como soluciones mágicas por Trump y los republicanos.
El 77% de los hispanos opina que los migrantes van a EU debido a las condiciones económicas en sus países de origen, 75% dice que migran atraídos por las oportunidades económicas en EU y 68% afirma que el fenómeno se debe a la violencia en los países de origen. Esto sugiere que los hispanos tienen una mejor comprensión que los no hispanos de las fuerzas complejas que impulsan a las personas a emprender viajes peligrosos en busca de una vida mejor.
Las diferencias partidistas y por lugar de nacimiento también revelan divisiones interesantes: los hispanos demócratas y republicanos difieren en su percepción de la violencia en los países de origen y las políticas de inmigración de EU como factores, mientras que los inmigrantes hispanos son más propensos que los nacidos en EU a citar factores económicos como las principales razones para migrar.
Finalmente, el seguimiento de noticias sobre la situación migratoria muestra que alrededor del 28% de los hispanos están muy pendientes, con mayores tasas de atención entre los latinos mayores y republicanos. Esto plantea preguntas sobre el impacto de la cobertura mediática en la percepción pública y la participación política.
Este estudio no solo proporciona un vistazo crucial a las opiniones de los latinos sobre un tema de gran relevancia en EU sino que también desafía narrativas simplistas. En un mundo ideal los estadounidenses, sin importar su origen o etnicidad, deberían ver más allá de qué dicen los políticos y periodistas sobre el tema y considerar las experiencias y perspectivas de aquellos directamente afectados. Los datos obtenidos por Pew deberían impulsar un diálogo más informado y matizado sobre la migración, pero, lamentablemente, vivimos en un mundo en donde cada vez tienen más peso o influencia las opiniones y soluciones simplistas de los políticos populistas que, como Trump y otros, van ganando la batalla por las conciencias y los votos. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política y Sociedad, p. 40)
Con el aval de la Suprema Corte, Donald Trump va viento en popa rumbo a una nueva nominación republicana para la presidencia de Estados Unidos. A partir, sobre todo, pero no nada más, de su retórica antiinmigrante, es un factor que todo aspirante a la presidencia de México debe tomar en cuenta. Necesariamente entrará a las campañas. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
SENADOR RICARDO MONREAL; INVITA A CIUDADANOS A ENRIQUECER INICIATIVA PARA REGULAR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
El coordinador parlamentario de Morena, Ricardo Monreal, invitó a quienes estén interesados a que envíen sus comentarios y propuestas para enriquecer la iniciativa que promueve para expedir la Ley de Sistemas de Inteligencia Artificial. Dijo que una vez que anunció el proyecto recibió diversos comentarios para mejorar su contenido, pero consideró indispensable que México cuente con una regulación en esta materia que cada día cobra más relevancia.
El senador pidió a los ciudadanos que participen, con sus observaciones y propuestas en el diseño de esta Ley. Reiteró que es indispensable regular la Inteligencia Artificial, porque México no tiene ninguna disposición normativa y existe un vacío jurídico. Por eso, es que tenemos que regular sobre esta materia que cada día cobra más relevancia. Cabe recordar que el legislador explicó, que, entre otros aspectos, la iniciativa identifica biométricamente y categoriza a las personas físicas.
Contempla, además, la generación de imágenes, sonidos o videos, la creación de documentos legales y el uso de los sistemas de Inteligencia Artificial, por agencias gubernamentales para el otorgamiento de beneficios de programas sociales. La aplicación de esta Ley, traerá consecuencias en migración, asilo y control de fronteras, en la administración de justicia, en procuración, en propiedad intelectual y otras materias que no están reguladas.
Esta iniciativa contempla garantizar la máxima transparencia y evitar o reducir al mínimo los riesgos para la salud y la seguridad pública, así como el respeto a los derechos humanos por el uso de la Inteligencia Artificial, y que los desarrolladores y proveedores garanticen que los sistemas de Inteligencia Artificial sean vigilados por la autoridad competente y con participación humana.
Mencionó que los sistemas de la inteligencia artificial están en constante evolución y en muy corto tiempo habrán de generar preocupaciones tanto económicas como sociales, riesgos para las personas, grupos vulnerables y otros sectores de la población. Ante ello, afirmó, resulta indispensable establecer reglas claras, que por un lado permitan su desarrollo e implementación y, por el otro, ayuden a mitigar los riesgos derivados de su aprobación. (Jesús Héctor Muñoz Escobar, 24 Horas, Online)
Nuevamente una guerra podría definir la elección presidencial de EU. La guerra en Gaza podría sacar a Joe Biden del poder, no porque Donald Trump vaya a terminar con ese conflicto, sino simplemente porque hay un creciente voto de descontento con el Presidente demócrata por su apoyo a Israel.
Israel ha sido siempre un aliado fundamental de EU en el Medio Oriente. En muchos sentidos, la defensa de la seguridad de Israel ha sido un pilar de la política exterior estadounidense, por temas geopolíticos, pero también porque la comunidad judía se articula muy bien a todos los niveles del poder político, incluido el Congreso. De acuerdo con el Pew Research Center solo 5.8 millones de personas se identificaban como judías en el 2020. Esto representa apenas el 2.4% de la población total de EU. Sin embargo, hay 33 legisladores que se identifican como judíos, lo cual representa el 6.2% del total del Congreso. En otras palabras, hay una sobrerrepresentación legislativa y una influencia fuerte de las posturas proisraelíes en el gobierno de EU.
En contraste, los datos más recientes de la población que se identifica como musulmana en EU son de 2017, cuando eran 3.48 millones de personas. Sin embargo, el Pew Research considera que para 2040 podrían superar los 8 millones de personas y el Islam convertirse en la segunda religión más grande en EU. La población de origen palestino es muy pequeña, apenas si supera las 250 mil personas, pero su influencia ha crecido en los años más recientes. En el actual Congreso solo hay 4 legisladores musulmanes, incluyendo a Rashida Tlaib, la primera persona de origen palestino en ser electa como legisladora y quizás la voz que hoy más ruido causa en el Partido Demócrata.
Rashida lideró una campaña para emitir un voto de protesta contra el presidente Biden en las primarias del estado de Michigan. Su activismo funcionó. Michigan es uno de los estados que definirán la elección presidencial en noviembre y la semana pasada Biden obtuvo una fuerte alerta: del total de los participantes en la primaria demócrata poco más del 13% emitió un voto de protesta contra el Presidente. No lo quieren de candidato por su postura proisraelí.
Los resultados en Michigan obligaron a los demócratas a lanzar un mensaje propalestino. La vicepresidenta Kamala Harris llamó a un cese al fuego de seis semanas en Gaza. Es la primera declaración en este sentido por parte del gobierno estadounidense, pero no es creíble. La diplomacia estadounidense ha vetado 3 resoluciones de cese al fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU por lo que la declaración de Kamala suena a un acto desesperado.
Lo que está ocurriendo en Gaza rebasa el horror. Más de 31 mil civiles han muerto, más de 70 mil damnificados. La intervención militar de Israel ha desafiado el derecho internacional humanitario y es crecientemente percibida como un genocidio, como argumenta Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia.
En los últimos 50 años, tres guerras han definido al ocupante de la Casa Blanca: La guerra de Vietnam obligó a Lyndon B. Johnson a no buscar la reelección en 1969. Esto revivió políticamente al republicano Richard Nixon, quien ya había perdido una batalla por la Presidencia. Nixon lideró el despertar del conservadurismo social, el de las supuestas “mayorías silenciosas”. La victoria de la Guerra Fría consolidó a Ronald Reagan en los 80. La guerra de Irak y el cambio de la opinión pública permitió el ascenso de Barack Obama en el 2008. Hoy Joe Biden enfrenta una situación similar.
La guerra en Gaza podría definir la contienda este 2024 al igual que la migración y el tema de la percepción de la salud del presidente Biden. Los demócratas necesitan redefinir su relación con Israel hacia futuro porque hoy simplemente les está abriendo un choque generacional y en noviembre les puede costar la resurrección política de Trump, irónicamente un hombre que impulsó un veto a la llegada de musulmanes a EU. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión, p. 9)