Opinión Migración 050424

Sube y Baja

Dolly M. Gee

Jueza de California

La jueza está a cargo del litigio basado en el llamado “acuerdo flores” que oblig brindar protección a los menores migrantes. EU deberá dar albergue seguro y saludable a los niños migrantes que cruzan de forma irregular al país y no dejarlos al air libre. (Sube y Baja, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Duda razonable  /  El poder de Trump y su narrativa

Es cierto que los flujos migratorios han aumentado en los últimos años. Pero también es cierto que, a diferencia de otros tiempos, esa nueva migración no parece estar impactando en el empleo en aquel país, que va bien, ni en la violencia, que también está a niveles por debajo de hace algunos años.

Aun así, la migración se ha convertido en uno de los tres asuntos más importantes, según todas las encuestas, rumbo a la elección.

Es el triunfo de la narrativa trumpiana que arrancó hace siete años cuando era candidato por primera vez. Es el triunfo de la xenofobia.

Gallup es la empresa, o una de las empresas más profesionales y de larga trayectoria en Estados Unidos.

En estos días publicó un reporte que, la verdad, da un poco de miedo.

Cada mes, Gallup hace una encuesta en la que pide a sus entrevistados que nombren, sin poner opciones frente a ellos, el que creen que es el problema más importante que enfrenta el país. En marzo, el 28 por ciento de los estadounidenses dijo que el problema es la inmigración. El problema número uno. Nueve puntos porcentuales por encima de la segunda preocupación: el “pobre” liderazgo en el gobierno, mientras que la economía en general es la siguiente con un 14%, seguida de la inflación con un 11%.

En la encuesta donde se le ponen a los entrevistados las opciones de respuesta, el porcentaje de personas muy preocupadas por la inmigración ilegal ha aumentado siete puntos porcentuales, pasando del 41% en marzo de 2023 al 48% en la actualidad. No solo eso, la preocupación entre los demócratas se ha duplicado: del 14 al 27 por ciento. La preocupación ha aumentado ligeramente entre los independientes (del 39% al 44%), mientras que se ha mantenido estable, en un nivel alto, entre los republicanos (74% en 2023 y 73% en la actualidad).

El peligroso éxito de la narrativa trumpiana tiene que ver con la manera en que ha atado, con falsedades, otros problemas al fenómeno migrante: las drogas, los migrantes; la violencia, los migrantes; y así. Y ha creado esta idea absurda y fuera de toda realidad, incluida la estadunidense, país de migrantes, que si no los hubiera, todo estaría mejor.

Cada vez más encuestas apuntan que Trump sigue arriba en las preferencias rumbo a noviembre.

Con ese tema como el número uno, alguien en México, en el gobierno, en las campañas, debería comenzar a pensar qué se va a hacer. Ya sé, es mucho pedir. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)

Enlace Comexi  /  La nueva barrera entre México y Estados Unidos

El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha logrado incrementar la polémica sobre el tema migratorio entre México y Estados Unidos con la promoción en la Suprema Corte de Justicia de la Ley SB4.

A Texas, estado con más de 10 millones de personas de origen mexicano y compuesto por 40% de personas hispanas, le preocupa que el número de migrantes siga en aumento y afecte la economía nacional. Hace años que republicanos y demócrata responsabilizan a la migración de los problemas que enfrenta su sociedad.

La Ley SB4 es una de las leyes antimigración más duras a nivel internacional. El trato que plantea para presuntos migrantes ilegales viola derechos humanos, y afecta incluso a personas de otras minorías que pudieran llegar a ser catalogadas como indocumentados por la policía en Texas. Incluye la figura de la deportación expedita, que violenta el proceso que ya de por si es inconstitucional, al saltarse las cortes de inmigración y no permitir la defensa a la que tiene derecho cualquier persona.

La SB4 retoma la construcción de un muro para la frontera de Texas con México, pide destinar recursos, más agentes locales, espacios en reclusorios para la detención previa a la deportación y que se ejerza una mayor recaudación de impuestos locales a cuestiones que normalmente serian responsabilidad del gobierno federal.

La cancillería mexicana ha criticado la esencia antihumana que tiene la normativa y advierte que la criminalización de migrantes solo generará un clima de polarización, discriminación racial y pondrá en riesgo las inversiones que empresas latinoamericanas realizan a nivel local.

Queda claro que uno de los ejes rectores de la agenda que traerán los siguientes presidentes en ambos países será la politización del fenómeno migratorio y la radicalización de medidas que traerán consigo un aumento en la tensión bilateral. Con el gobierno de Obama existían alrededor de 646 deportaciones por día. Si Trump llega este año de nuevo a la Casa Blanca, los números de Obama podrían ser rebasados y crear una vecindad más hostil con México.

Mientras se llevan a cabo las elecciones, Biden continuará insistiendo por una ley bipartidista que contempla restricciones al derecho de asilo, a cambio del apoyo republicano para seguir financiando a Ucrania e Israel. Los republicanos no han querido conceder a Biden el mérito de que sea bajo su gestión donde se apruebe dicho proyecto de ley.

Mientras se continúe politizando el tema de la migración, los acuerdos reales que deben atender este fenómeno quedarán hundidos y ausentes.  (Sofía Pacheco Niño De Rivera, El Heraldo de México, La Dos, p. 2)  

A debate

La mayor parte de los debates acaban en dimes y diretes, en jabs sin nocauts. Pero la situación de México es tal que no podemos darnos esos lujos. Hay asuntos de fondo por aclarar y no nos queda mucho tiempo.

Asunto #1. Vivir en paz. Ni la política de p***zos de Calderón, ni los abrazos de López funcionaron. Ahora los Hijos del ’68 desarmaron policías y les entregaron las llaves a los militares. Pero, por algún extraño motivo, la gente no se siente más segura cuando sale a carretera, cuando salen sus hijas a bailar, cuando operan un negocio sin pagar piso. Haití nos muestra lo que es un país con bandas dispersas, armas por doquier y policías-militares primordialmente enfocados en hacer negocios y no en controlar el tráfico de drogas. Quizás sea buen momento para preguntarles a quienes aspiran gobernar. Ni esto funcionó, ni esto, ni esto. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Asunto #2. No se puede repartir si no se tiene, si no se genera. Qué bueno que los más necesitados ahora tengan por lo menos algo. Esencial para mantener la paz social. Pero sin más empleos, mejor pagados, a trabajadores más capacitados, no habrá más impuestos para repartir a los pobres del país. Se requiere inversión a largo plazo. Lástima que solo el 13% de la inversión extranjera directa 2023 fue creación de nuevas empresas, y el 74% fueron utilidades que no se mandaron al exterior. ¿Cuáles, específicamente, son las inversiones privadas más importantes que hay que atraer en los primeros meses? ¿De dónde van a salir trabajadores altamente calificados? ¿De escuelas patito con pase automático?

Asunto #3. Construir. Había, alguna vez, un México que sabía construir aeropuertos y ciudades, Metro y ductos a prueba de huachicol. Las ciudades tenían agua y electricidad todos los días. Las obras florecían gracias a una tribu, ahora en extinción llamada “Los Tecnócratas”, que sabían conjurar de la nada Cancunes, Ixtapas y Los Cabos. Vivían en hábitats como Hacienda, Economía, Banco de México, Comunicaciones, IFE, CFE, Pemex. Pero esta tribu fue desplazada por otra más voraz y violenta, los LISE (“Los Incompetentes Sin Educación”). Esto ha llevado a la proliferación de deuda, a inmensas obras zombis en las junglas de Yucatán y en los pantanos de Tabasco. Al no haber gente competente gobernando, la solución ha sido: “Uff, no se pudo, dale también esa responsabilidad a los vestidos de verde olivo”. Pregunta a las candidatas: ¿Quién en su equipo ha construido algo tangible? ¿Quiénes son sus tecnócratas? ¿Mantendrán a militares a cargo de funciones de gobierno tradicionalmente civiles?

Asunto #4. Estabilidad económica. El brutal incremento en el endeudamiento del gobierno, al más puro estilo preelectoral priista, conlleva consecuencias. Si la flamante Presidenta no da confianza económica, si no atrae capital e inversiones al principio de su gobierno, viviremos de nuevo lo que autoridades describen como un “ligero ajuste cambiario” y lo que ciudadanos viven como una megamadriza. Pregunta: ¿hay peligro de que se dé un “errorcillo de diciembre”? ¿Por qué sí, por qué no? ¿Qué harías para blindar la economía?

Asunto #5. Corrupción. ¿Crees que hay corrupción masiva en algunas partes del gobierno o estamos a full mother? ¿Estás a favor de una Suprema Corte autónoma o la prefieres sujeta a vaivenes electorales? ¿Seguirías descuartizando organismos autónomos como el Instituto Nacional Electoral, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE)? ¿Quién de tu equipo aseguraría que no siga la corrupción masiva de hoy día? ¿Seguirías el ejemplo de Perú, Costa Rica, Brasil, EU y tantos otros, que enjuician e incluso encarcelan a exministros e incluso presidentes? ¿Qué papel jugarían en tu gobierno, y en negocios con tu gobierno, tus familiares y exfamiliares? ¿Buscas o desdeñas apoyos de grandes capitales? Si se sospecha o demuestra que el narco financió tu campaña o la de algunos de tus copartidistas, ¿qué medidas tomarías?

Asunto #6. Estados Unidos. Entrarías a gobernar a fines de brutal campaña electoral en EU. Tema #1 México, migración, frontera, fentanilo, violencia y cárteles. La retórica es cada vez más estridente. ¿Qué hacer con Biden y Trump?

Asunto #7. AMLO. ¿Qué ha hecho bien? ¿Mal? ¿Qué dejarías, qué cambiarías? (Juan Enríquez Cabot, Reforma, Opinión, p. 8)

CARTONES

Abril 05

(Llera, Excélsior. Nacional, p. 10)