Opinión Migración 080424

Nearshoring, relocalización de cadenas productivas, oportunidad y desafíos

 

Las empresas históricamente han migrado de un lugar a otro, en algunas ocasiones para estar más cerca de la materia prima, otras de la mano de obra, agua, infraestructura básica, y ahora, en lograr una mejor ubicación y cercanía con sus principales consumidores, siempre en la búsqueda de contar con mejores condiciones para relocalizar las cadenas productivas.

 

En años recientes, distintos sucesos ocurridos a nivel internacional han llevado a las empresas trasnacionales a replantear sus estrategias de producción global. La crisis por la pandemia de covid-19 ocasionó disrupciones en las cadenas de suministro, la invasión de Rusia a Ucrania impactó sobre los precios de bienes agrícolas y energéticos, las tensiones comerciales y políticas entre China y Estados Unidos, profundizaron la tendencia del nearshoring.

 

Este fenómeno se refiere a una estrategia de relocalización que consiste en transferir las cadenas productivas esenciales, o parte de ellas a países cercanos geográficamente con alianzas fuertes en los mercados con el fin de acercar las distintas etapas del proceso productivo y lograr mayor adaptación frente a un contexto adverso e incierto. [Fuente: Peter Enderwick y Peter J. Buckley, Rising regionalization: will the post-COVID-19 world see a retreat from globalization? Transnational Corporations Journal 27, no.2 (2020), citado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)]

 

Para México, dada la cercanía con Estados Unidos tanto en términos geográficos como de alianzas comerciales, la tendencia representa una oportunidad histórica para recibir mayor inversión extranjera. Sin embargo, a un par de años de haber surgido esta estrategia, es prioritario replantear las mejores prácticas para potencializar los posibles beneficios, los cuales no se concretarán en automático, ni con medidas simplistas. De hecho, habría que revisar de forma transversal las políticas públicas implicadas en la potencialización de este fenómeno, así como reconocer que las distintas regiones del país enfrentan importantes y diversos retos para aprovechar esta oportunidad al máximo y garantizar que se atraiga la mayor cantidad de inversión para la generación de empleos.

 

México está beneficiándose de la relocalización de empresas y procesos productivos a destinos cercanos a los mercados finales (en el caso que ocupa al país, Estados Unidos).

 

Las primeras inversiones de nearshoring están llegando a las regiones más industrializadas, en el Norte y Centro del país. Hasta ahora el impacto que ha tenido el desarrollo industrial en el Norte y Centro han saturado estas regiones, colapsado los servicios públicos de agua, energía, seguridad, salud, educación, entre otros. Esto plantea el reto de identificar otros Polos de Desarrollo, dotarlos de manera oportuna y ordenada de infraestructura y servicios necesarios para su desarrollo, lo anterior generará la oportunidad para otras Zonas del país, entre ellas el sur-sureste de participar en la reconfiguración de Cadenas Globales de Valor.

 

Las empresas requieren contar con infraestructura básica: acceso a energía, agua, gas, telecomunicaciones, vías de comunicación (puertos, ferrocarril, aeropuertos) que den acceso a mercados; la infraestructura básica es imprescindible para los procesos de producción y la movilidad eficiente es clave para el desplazamiento de las mercancías a los consumidores, los proveedores y servicios de soporte, innovación, desarrollo y transferencia tecnológica son vitales en las cadenas productivas. Paralelamente es necesario fortalecer la infraestructura social: vivienda, salud, seguridad, capital humano capacitado para la actividad industrial. El acceso a financiamiento es otro de los desafíos, no sólo para las empresas, sino para los trabajadores, prestadores de servicio, proveedores, entre otros.

 

Las cargas regulatorias excesivas son un factor que inhibe y dificulta la relocalización de empresas, se estiman alrededor de 150,000 regulaciones, 6,286 tramites en las distintas dependencias del Gobierno Federal, 850 a 1,000 trámites en cada Entidad Federativa, 250 a 300 trámites en los municipios donde se ubica la empresa. Consideremos oportuno contar con una “Ventanilla Única” como único punto de contacto, donde cuenten los solicitantes con asesoría y una guía para sus trámites, sea una solicitud la que se presente y por una sola ocasión, exista la coordinación entre los tres niveles de gobierno, una sola resolución o pronunciamiento sobre la solicitud, y por supuesto, contar con una plataforma digital que facilite los trámites con firma electrónica.

 

México requiere de una política pública integral para potencializar la relocalización de empresas a destinos cercanos a los mercados finales (Estados Unidos). La Política Pública, debe de contemplar, entre otros elementos: una Ley que regule la coordinación de los tres niveles de Gobierno y las dependencias que participan, una “Ventanilla Única”, “Incentivos Fiscales”, entre otros temas para dar seguridad a las inversiones, facilitar la capacitación de mano de obra para desarrollar las habilidades y destrezas requeridas, priorizar el desarrollo integral de las comunidades indígenas que se encuentren en los territorios de la relocalización.

 

En los “Polos de Desarrollo” contemplados en la actualidad, es necesario actualizar la normatividad para generar mayor certidumbre en la concesión de permisos para desarrolladores-operadores. Sugerimos la creación de un organismo público descentralizado, especializado y responsable de la administración de los “Polos de Desarrollo” (existentes y nuevos) para identificar, atraer, retener inversionistas relacionados con el nearshoring, ubicar las Zonas Estratégicas para la relocalización de Cadenas Productivas. Reglamentar, fortalecer e implementar mecanismos de Coordinación Interinstitucional entre la Sedena, Semar y todas las dependencias (25 aprox.) responsables de los objetivos prioritarios, estrategias, acciones puntuales, y con el organismo público que llegare a constituirse. Actualizar la Metodología de Planeación, el Sistema de Evaluación del Desempeño y ajustar la Matriz de Indicadores.

 

Ante el aumento de los flujos migratorios, consideramos la posibilidad de sellar la Frontera Sur y convertirla en una “Bolsa de Trabajo” para fortalecer las Políticas de atención al Migrante como estaciones migratorias, albergues, guarderías, clínicas, comedores, entre otros. Implementar el “Expediente Único del Migrante” y la “Tarjeta Única del Migrante”.

 

Estas políticas públicas requieren de un permanente seguimiento por los tres niveles de Gobierno, y deben contar con el apoyo del Congreso Federal por lo que sugerimos la creación en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados de la “Comisión para la Relocalización de Cadenas Productivas”.

 

Definir un presupuesto actualizado y programado que pueda ser incluido en el “Presupuesto de Egresos de la Federación” (PEF) mismo que deberá estar consensuado con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a la brevedad para ser incluido en el PEF 2025 que será aprobado en el mes de noviembre por la Cámara de Diputados. Diseñar las herramientas y mecanismos de “Buen Gobierno”, vigilancia y rendición de cuentas.

 

Robustecer la planeación y programación para el desarrollo de las Comunidades Indígenas donde se relocalicen las empresas a fin de atender las demandas y necesidades que surgieron o surjan de la Consulta Indígena, para priorizar, matizar la participación de los Pueblos Indígenas y el Enfoque Sustentable en el uso racional de los recursos naturales.

 

En síntesis, nuestra propuesta emerge de la oportunidad y desafíos que hoy representa la relocalización de cadenas productivas, esperamos que esta modesta aportación contribuya a la construcción de una política pública que facilite y concrete la inversión en México. (Jaime Bolaños Cacho Guzmán, El Economista, Empresas y Negocios, p. 31)

 

El Largo Plazo / El Expreso Americano

 

Dato tras dato la muestran incansable, irrefrenable. La economía de Estados Unidos ha mostrado un vigor implacable, a pesar de los vientos de frente que ha sufrido en los últimos dos años. A pesar del alza de tasas de interés más abrupta en 40 años, las variables de producción, ingreso y empleo no nada más no se han detenido, sino a veces parecen apresurarse. ¿Qué le dieron a la economía estadunidense que, desafiando todo pronóstico, sigue envarada? ¿Qué esteroides ingirió que, en lugar de empantanarse, se acelera?

 

El viernes pasado, el indicador más importante de los mercados financieros, el reporte mensual de empleo, mostró que en marzo la economía generó más de 300 mil nuevas plazas, un tercio más de lo esperado por los despistados economistas quienes, de manera consuetudinaria, han fallado por lo bajo en los últimos 18 meses en su intento por pronosticar el ritmo del mercado laboral estadounidense. Wall Street celebró la sorprendente fortaleza con un rally suntuoso, acercándose a sus máximos históricos.

 

La última vez que el banco central de Estados Unidos, la Fed, subió sus tasas de interés a un ritmo similar al de 2022-2023, la economía se dio un trancazo proverbial, entrando a la peor recesión desde la Gran Depresión de 1929. Los poderosos cambios en la economía estadunidense lograron que, 40 años después, un apretón monetario comparable no le ha hecho, hasta el momento, ni cosquillas.

 

¿Por qué Estados Unidos es, insisto, hasta ahora, inmune al alza en el costo del dinero?

 

Hay varias explicaciones, y quizá la realidad es una mezcla fortuita de todos los aspectos favorables aquí enlistados. Empezamos.

 

Primero, la expansión fiscal: en al año 2000, bajo la égida de Bill Clinton, los Estados Unidos incurrieron en algo inusitado: superávit fiscal, el cual alcanzó 2.3 por ciento del PIB. De entonces a la fecha la posición fiscal se ha deteriorado, lo que significa que el gasto del gobierno es un factor expansivo en la economía, alcanzando su cénit en el año de la pandemia, cuando el déficit se disparó a un asombroso 14.7 por ciento del PIB. Tras la pandemia se esperaba un rebalanceo fiscal, que llevara el déficit a niveles más normales, pero luego de reducirse a 5.3 por ciento en 2022, la expansión fiscal se reactivó, llevando la brecha presupuestal a 6.2 por ciento en 2023. Los datos citados muestran cómo una parte importante del dinamismo de la demanda en la economía estadunidense está alimentada por el déficit fiscal, añadiendo fuerza a un escenario de por sí sólido.

 

Segundo, migración: la insaciable entrada de trabajadores a los Estados Unidos es consecuencia y causa de su fortaleza económica. Los migrantes acuden a ese país atraídos por sus empleos, y la economía logra expandirse de manera sorpresiva a ininterrumpida, por encima de lo que su demografía natural le permite, al echar mano de obra migrante, abundante, barata, y diversamente calificada. ¿De dónde salen, si no, los casi 300 mil nuevos empleos mensuales creados por el Gargantúa estadunidense, si no es de migrantes que complementan a la población doméstica?

 

Tercero, reindustrialización: si los mexicanos pensamos que el famoso nearshoring es una ola que hay que aprovechar, no hemos visto nada. La verdadera relocalización productiva está ocurriendo, y ocurrirá, en los Estados Unidos. La construcción de fábricas y plantas industriales en suelo estadunidense está alcanzando récords inusitados, en niveles nunca vistos, jalando consigo al empleo. Esa construcción se traducirá en algunos años en producción y exportación, reponiéndole a ese país su preminencia como exportador manufacturero mundial.

 

Cuarto, inteligencia artificial: lo que sí no tiene nada de artificial, y mucho de real, es el boom en inversión, empleo, crecimiento de capacidad de cómputo, demanda de energía e insumos, que está provocando la inminente revolución tecnológica sintetizada en la famosa IA. Para sus panegíricos, el cambio tecnológico asociado a la IA hará palidecer a las oleadas que lo precedieron: la computadora, el internet y las redes sociales, en términos de la transformación de la estructura económica. (Édgar Amador, Excélsior, Dinero, p. 4)

 

El viejo truco de los patos y las escopetas

 

¿Los programas sociales deben ser universales o focalizados? Depende. La derecha militarista que nos gobierna tiene un solo programa universal, el de los adultos mayores. Se trata de un universo no muy universal, pues está restringido a los adultos mayores que tienen más de 65 años. El argumento a favor del universalismo y en contra de la focalización es más bien pragmático (y caduco, como veremos): dado que se trata de millones de posibles beneficiarios, el gobierno, hipotéticamente, gasta más en la burocracia para definir dónde y cómo se focalizarán los beneficios. Y como en nuestro país los ricos muy ricos representan menos del uno por ciento, el que los beneficios les lleguen también a ellos no significaría, según este argumento, un gasto excesivo.

 

La coalición de la derecha militarista que postula a Claudia Sheinbaum ha recurrido al viejo truco conocido como “los patos les tiran a las escopetas”. Por una parte, describe los programas sociales como una novedad inventada por el actual gobierno y, por la otra, plantea que, de ganar Xóchitl Gálvez, desaparecerían los programas sociales. Ambas aseveraciones no sólo son falsas, sino opuestas a la verdad. Quien ha barrido con programas sociales útiles y nobles, con una furia comparable a la del huracán Otis, es precisamente Morena.

 

Los programas sociales tienen cerca de 80 años de existir. Desde el programa de leche Conasupo/Liconsa, iniciado en 1944, hasta los sofisticados programas de transferencias condicionadas iniciados durante la presidencia de Ernesto Zedillo, exportados a muchos países, que buscaban garantizar salud y educación a los beneficiarios. Estos últimos eran programas universales y focalizados. Había esta dualidad porque se enfocaban en los más pobres y universales porque generalmente cubrían municipios o regiones enteras.

 

Durante la campaña presidencial de 2018, la coalición Va por México propuso la implementación del Ingreso Básico Universal (IBU), el programa social más radical que se haya propuesto a la fecha. Dado los recursos fiscales tan limitados que se recaudan en México, la estrategia delineada por los partidos de esa coalición planteó una implementación escalonada del IBU, iniciando por los estados más pobres: Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y municipios de otros estados con pobreza extrema. Esto para acabar con el argumento de que nuestra coalición está contra el universalismo. Una reforma fiscal y el crecimiento económico permitirían ir ampliando el universo de los beneficiarios del IBU.

 

Fernando Galindo, el destacado economista que ha tomado el lugar del doctor Carlos Urzúa, QEPD, en la campaña de Xóchitl Gálvez, ha hecho un recuento espeluznante de los programas sociales desaparecidos por el actual gobierno, casi siempre bajo el argumento de que “había corrupción”. Sin presentar un solo caso de malversación de fondos, el gobierno acabó con programas bien evaluados y que les cambiaban la vida a millones de personas:

 

En educación se eliminaron las Escuelas de Tiempo Completo, el fortalecimiento de la Calidad Educativa, el Programa Nacional de Convivencia Escolar, así como programas para beneficiar a indígenas y migrantes. Para el campo, el gobierno de Morena eliminó los apoyos a la comercialización, el programa de aseguramiento agropecuario, los apoyos a los sectores pesquero y rural, los programas para el fortalecimiento del Sector de Ahorro y Crédito Popular y Cooperativo.

 

En economía se eliminó el Fondo Nacional Emprendedor, el Fondo Minero, el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario, el de Productividad y Competitividad Industrial, el de Apoyo a la Vivienda y el de Pueblos Mágicos.

 

En desarrollo social se eliminaron los Comedores Comunitarios, el Seguro de Vida para Jefas de Familia, el 3×1 para Migrantes, el de Fomento a la Economía Social, Prospera, el de Atención a los Jornaleros. En salud, Morena tuvo el efecto de una bomba atómica que incrementó en 30 millones a los mexicanos sin acceso a la salud hasta sumar 50 millones. Morena eliminó el Seguro Popular, el Programa de Salud y Bienestar Comunitario, el Programa de Apoyo para el Bienestar de los hijos de las Trabajadoras; además de lograr que se desplomara la vacunación infantil en 60 por ciento. En ciencia y tecnología los efectos también han sido devastadores, con la reducción de becas nacionales y extranjeras y el robo de cerca de 90 fideicomisos que garantizaban proyectos multianuales.

 

A la hora de entregar este artículo acaba de terminar el primer debate. Las preguntas agudas y duras enviadas por el público demostraron con creces que la percepción de la gente es completamente opuesta a la idea de Sheinbaum de que el país va muy bien y que hay que continuar la obra destructora de López Obrador. Sin querer, Xóchitl Gálvez dio en el clavo al mostrar la bandera al revés: el país entero está de cabeza. Nos vemos en las urnas. (Cecilia Soto, Excélsior, Nacional, p. 14)

 

Leer es poder / Refugio de los canallas

 

Hace tiempo México era un país respetado en el mundo por su negativa explícita a involucrarse en los asuntos de otras naciones. Esto cambió con el arribo del gobierno populista. López Obrador impuso su estilo personal a nuestras relaciones exteriores: errático, conflictivo, aldeano. Su visión del mundo es la de un presidente municipal de Macuspana.

 

Durante sus primeros años, López Obrador pudo esconder sus complejos bajo la fachada de la Doctrina Estrada. Pasado el tiempo el presidente va desnudo: su apoyo a regímenes autoritarios y a intentonas golpistas lo han pintado de cuerpo entero. Cuando ha sido necesario que México adopte una posición firme en algún asunto de relieve internacional (la invasión de Rusia a Ucrania, la violación de los derechos humanos a las mujeres en Irán, la represión de disidentes en Cuba, la represión de Nicolás Maduro contra la oposición en Venezuela), el presidente ha evadido la condena enérgica. Cuando lo mejor sería que guardara prudencia, López Obrador se ha metido donde no lo llaman, como en las elecciones en Perú y en Argentina. La imagen es terrible: un presidente extraviado en el laberinto de un mundo que le quedó demasiado grande y que no entiende.

 

Un nuevo incidente vino a sumarse a la cadena de desatinos en las relaciones exteriores de México: luego de una serie de desafortunados comentarios de López Obrador sobre las elecciones en Ecuador, este país declaró persona non grata a la embajadora mexicana y la instó a abandonar el territorio ecuatoriano. El conflicto escaló: México decidió conceder asilo político al expresidente Jorge Glas, contraviniendo acuerdos internacionales que dictan que no puede otorgarse asilo a una persona inculpada o procesada en forma ante la justicia. A esta medida, Ecuador respondió con otra no menos arbitraria: ingresó en la Embajada mexicana para detener a Glas, tras lo cual México rompió relaciones con Ecuador.

 

Nos encontramos en medio de un conflicto internacional ocasionado por la absurda intromisión de México en los asuntos de otra nación. ¿Y la Doctrina Estrada? ¿Y el compromiso de López Obrador de no inmiscuirse en los asuntos internos de otros países? A tan solo unos cuantos meses de que deje el poder, López Obrador —poseído por sus ocurrencias— continúa erosionando las políticas que tantos años le costó a México construir. Nada de eso le importa al presidente.

 

La candidata oficial no se ha cansado de repetir que, de ganar las elecciones, su gobierno será de continuidad, lo cual parece una amenaza a los mexicanos. Se continúa lo que ha funcionado, se cambia lo que ha fracasado. El gobierno populista fracasó en su estrategia de seguridad: 183 mil muertos lo confirman. Fracasó en su modelo de salud: más de 50 millones de mexicanos no gozan de atención sanitaria. Fracasó al enfrentar el Covid: según un estudio reciente, el gobierno es responsable al menos de la muerte de 225 mil personas por su pésima administración de la pandemia. Fracasó en la economía: crecimiento de apenas 1 por ciento en cinco años. Fracasó en la educación: hay un millón y medio de estudiantes menos a nivel básico que cuando comenzó este gobierno. A este conjunto de fracasos debe añadirse el rotundo fracaso en las relaciones internacionales de México.

 

El gobierno de López Obrador apoyó con su silencio el golpe de Estado que intentó perpetrar Donald Trump en enero de 2021; apoyó la violenta represión contra los disidentes cubanos que ejecutó el dictador Díaz Canel y fue más lejos: le ofreció la tribuna oficial en la ceremonia del 16 de septiembre; apoyó tácitamente a Vladímir Putin al igualar la acción invasora rusa con la acción defensiva ucraniana; apoyó con su indiferencia el fraude que Evo Morales quiso ejecutar en Bolivia e incluso le brindó asilo; mostró su solidaridad con Cristina Kirchner cuando la justicia la condenó por sus flagrantes actos de corrupción; guardó silencio sobre las gravísimas violaciones a los derechos humanos en Nicaragua; se “dobló” ante Trump cuando éste amenazó con imponer aranceles a México si no accedíamos a plegarnos a la política migratoria de Estados Unidos; apoyó al depuesto presidente peruano Pedro Castillo luego de que éste intentó dar un autogolpe de Estado; puso las relaciones con España en “suspenso” luego de que este país se negó a disculparse con México por la Conquista; más recientemente, insultó al recién electo presidente de Argentina por no coincidir con él ideológicamente.

 

Regresamos a nuestro estatus bananero. No contamos en los organismos internacionales, no somos un factor a tomar en cuenta en la geopolítica.

 

A todo lo anterior debemos ahora sumar el conflicto con Ecuador, que ocurre (¿casualmente?) en tiempos electorales. La estrategia de provocar un conflicto externo para lograr la cohesión interna es muy viejo. De las filas morenistas se pide ahora a los mexicanos apoyo al presidente, por motivos “patrióticos”. Es en estos momentos que no debemos olvidar las palabras del Dr. Johnson: “el patriotismo es el último refugio de los canallas”. (Fernando García Ramírez, El Financiero, Opinión, p. 33)

 

Urge liberar a Centroamérica de demandas corporativas

 

esde que el presidente estadunidense, Joe Biden, asumió el poder en 2021, en su gobierno se comenzó a hablar, como en el de López Obrador, de la necesidad de atacar las causas raíz ( root causes) de la migración desde Centroamérica. Es en este contexto que congresistas estadunidenses prestan atención al fallido Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA, por sus siglas en inglés) del cual no se hablaba mucho desde que se puso en marcha. Es claro que en lugar de promover el desarrollo y el empleo, como se prometió, el CAFTA ha contribuido al desplazamiento forzado de millones de personas (como el TLCAN).

 

Quedan en la memoria las enormes protestas durante el primer quinquenio del siglo actual, cuando el CAFTA se negociaba a espaldas de los pueblos. El tratado incluye un capítulo 10 de protección de inversiones basado en el capítulo 11 del caduco TLCAN (hoy T-MEC), los cuales, como otros TLC y tratados bilaterales de inversión, contienen cláusulas que empresas trasnacionales usan para amenazar y demandar a gobiernos por sumas multimillonarias, cuando intentan regular en favor del bienestar público y el ambiente, como he descrito en artículos anteriores.

 

El 22 de marzo pasado los congresistas Linda T. Sánchez, de California, y Lloyd Doggett, de Texas, lideraron a 45 legisladores más para solicitar a Biden desmantelar el mecanismo de solución de controversias inversionista-Estado (ISDS, por sus siglas en inglés) del CAFTA (https://tinyurl.com/3zy6cem2). Desde el Institute for Policy Studies (IPS) declaramos que apoyamos el llamado de los congresistas a terminar con el sistema de demandas ISDS que pone las ganancias por encima del planeta.

 

En Centroamérica, como en México y más allá, el sistema de demandas ISDS es utilizado en particular por empresas mineras y de generación de energía, que desplazan comunidades enteras, destrozando sus hábitats, saqueando sus recursos naturales, generando violencia y obligándolas a migrar. Las empresas de estos sectores han interpuesto cuando menos 21 demandas contra El Salvador, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá, ya sea bajo el CAFTA o tratados bilaterales de inversión (TBI). México ha recibido ya 10 demandas de empresas de esos sectores (datos de UNCTAD).

 

En la carta liderada por Sánchez y Doggett se explica cómo remover el sistema ISDS del CAFTA es una condición para la pretensión de Biden de promover una agenda comercial que proteja los presupuestos de países centroamericanos, así como fortalecer protecciones ambientales y derechos de clases trabajadoras y, por tanto, enfrentar radicalmente las causas de la migración.

 

Linda T. Sánchez expresó que como congresista e hija de inmigrantes, creo que es crucial abordar las causas fundamentales de la migración. No podemos centrarnos sólo en la seguridad fronteriza; sino también, en primer lugar, debemos abordar las razones por las que las personas abandonan sus hogares y “por eso insto a la administración de Biden a que elimine el perjudicial mecanismo ISDS que […] es injusto y empeora la vida de las familias en estos países. Al deshacernos del ISDS, podemos centrarnos en un comercio justo que construya un futuro más estable y próspero para la gente de Centroamérica y que aborde los factores subyacentes de la migración”.

 

Lloyd Doggett declaró que aunque se ha opuesto correctamente la inclusión del ISDS en cualquier acuerdo comercial futuro, la administración de Biden debería avanzar en la eliminación de estas disposiciones de los acuerdos existentes. Las poderosas empresas multinacionales continúan utilizando el ISDS para intimidar a los países pequeños para que no fortalezcan las protecciones de los derechos de los trabajadores, el ambiente y la salud.

 

Doggett pone de ejemplo la estrafalaria demanda de la empresa estadunidense Próspera contra el gobierno hondureño, en el CIADI del Banco Mundial, por casi 11 mil millones de dólares, equivalentes a aproximadamente dos tercios del total del presupuesto anual del país. Esta demanda se debe a la derogación por parte del gobierno de Xiomara Castro de una ley que durante el narcogobierno del inculpado Juan Orlando Hernández permitía la creación de las llamadas zonas de empleo y desarrollo (ZEDE) –que funcionan como ciudades privadas bajo sus propias reglas y leyes, y que llevó a Honduras a retirarse del CIADI (https://tinyurl.com/bzcscnbt).

 

En la carta de los congresistas estadunidenses se subraya el próximo retiro de la Unión Europea del Tratado de la Carta de la Energía (TCE), que paradójicamente había sido su principal propulsor (https://tinyurl.com/23mdcd4m). El objetivo del TCE era proteger las inversiones en energía, pero ha ocasionado una carretada de demandas ISDS contra los mismos países europeos; particularmente España, que se ha convertido en el tercer país más demandado del mundo, por lo que ya se ha retirado unilateralmente del TCE (https://tinyurl.com/en97m66t).

 

La carta para liberar a Centroamérica del neocolonial sistema ISDS, también fue respaldada por centrales sindicales como la AFL-CIO y organizaciones de consumidores, como Public Citizen, de ambientalistas, como Sierra Club, y muchas más que, como el IPS, habían respaldado la carta enviada por la senadora Elizabeth Warren a Biden en noviembre pasado, instándole a eliminar ISDS de todos los tratados existentes de Estados Unidos con América Latina (https://tinyurl.com/2jmb82fs). El canciller de Honduras, Eduardo Enrique Reina, agradeció a los 47 congresistas por su llamado a extirpar el sistema ISDS del CAFTA (https://tinyurl.com/ysjuh79u). Los demás gobiernos de la región podrían hacer lo mismo y buscar que se elimine de otros tratados de inversión, incluido el gobierno de México. (Manuel Pérez Rocha L., La Jornada, Opinión, p. 18)

 

American Curios / Eclipse

 

Dicen que el eclipse es una leve interrupción de todo el orden normal, donde el día se vuelve noche –incluso salen algunos animales nocturnos, otros diurnos callan, aparecen estrellas en pleno día, baja brevemente la temperatura– sólo para ser rescatado poco después por el fuego solar y así todo vuelve a como estaba pero diferente por la experiencia colectiva de que sucedió algo extraordinario.

 

Tal vez ese tipo de interrupción en el ámbito poíltico y social podrá despertar algo diferente en este país, donde la amenaza de algo obsceno, absurdo y peligroso está lanzando una gran sombra sobre Estados Unidos.

 

Aquí, sin intermedios, procede una obra tragicómica con el potencial de ser un sismo político devastador con consecuencias letales dentro y fuera del país. Una vez más un empresario y estrella de reality show que enfrenta decenas de cargos criminales y civiles en múltiples juicios, quien impulsó un intento de golpe de Estado, quien violó por lo menos a una mujer y que por lo menos otras 25 lo acusan de abuso sexual, y es un mentiroso y estafador comprobado, es el candidato presidencial del Partido Republicano, quien por ahora encabeza las encuestas para repetir como presidente del país más poderoso del planeta. O sea, el candidato que abiertamente habla de ser dictador (por un día, dice), que promete colocar a millones de inmigrantes –a quienes acusa de envenenar la sangre del país– en campos de concentración, que amenaza perseguir y reprimir a sus críticos y contrincantes con toda la fuerza del Estado, podría tener el botón del apocalipsis en sus manitas (dicen que están muy chiquitas) otra vez.

 

Este hombre que repetidamente se proclama salvador de America ahora está vendiendo Biblias por sólo 59.99 dólares; subraya que éstas son las únicas Biblias endosadas por él (vale recordar que después de que el entonces presidente Trump ordenó la represión de manifestantes frente a la Casa Blanca, él salió al parque reconquistado, procedió a la iglesia a un lado, y posó para las cámaras con una Biblia que sostenía, sin darse cuenta, bocabajo).

 

Aquí el presidente Biden, organizaciones de defensa de derechos humanos y civiles, analistas e incluso varios conservadores tradicionales, advierten que la misma democracia está en juego en la próxima elección. La palabra fascismo ha regresado al vocabulario político –incluso algunos de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial aún vivos han declarado que no fueron a luchar contra el fascismo en Europa sólo para que ahora brote aquí en casa– y no sólo en boca de liberales, sino de republicanos y conservadores tradicionales.

 

Si eso es cierto, tal vez lo más alarmante por ahora es que esto aún no ha provocado una respuesta masiva y feroz. Por supuesto, hay iniciativas y, protestas –por ejemplo Women’s March, que organizó marchas masivas por derechos de las mujeres en el pasado, está convocando a una  semana de acción de feministas contra fascistas a finales de este mes y en varias partes del país se realizan foros para enfrentar las amenazas fascistas– pero aún no hay un movimiento de resistencia nacional mas allá de llamar por votar en contra de Trump y sus aliados. Pero una vez más está en el aire la pregunta de si pasarán o no.

 

A veces uno de puede imaginar lo de esas películas y novelas sobre el surgimiento del fascismo europeo, y por qué no se hizo más al inicio para frenarlo, eso de que la gente decía que Hitler y Mussolini eran unos payasos y que no se debería de exagerar ese peligro, hasta que de repente, fue demasiado tarde. Esas películas donde los nazis detenían a quien sospechaban de ser inconfiables con esa frase escalofriante: sus papeles por favor. La nueva ley antimigrante estatal de Texas, por ahora congelada por tribunales, es justo eso, y tiene el apodo de la ley Show me your papers.

 

Ojalá un eclipse político y social total pudiera interrumpir lo que está ocurriendo aquí día con día, y con ello reaparezca la posibilidad de otra luz (o por lo menos mejores lentes). (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 27)

 

Cartones

 

Descuida Barbarie

Descuida Barbarie

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)

 

Podemos estar tranquilos

Podemos estar tranquilos

(El País de Nunca Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)

 

Allanamiento

Allanamiento

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

 

Condena Mundial

Condena Mundial

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 14)

 

Asaltantes mandan mensaje

Asaltantes mandan mensaje

(Magú, La Jornada, Política, p. 6)

 

Darse un tiro en el pie

Darse un tiro en el pie

(Rocha, La Jornada, Política, p. 13)

 

Alturas diplomáticas

Alturas diplomáticas

(Fer, El Universal, Opinión, p. A20)

 

Bandera

Bandera

(Chelo, El Universal, Opinión, p. 21)