La rapidez con la que se movió la Corte en este caso muestra que cuando se quiere, se puede. (La Jornada, Contraportada)
AHORA que la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Norma Piña, lanzó una indagatoria por corrupción en contra de los operadores de su antecesor, Arturo Zaldívar, dos de los nombres en la lista llamaron particularmente la atención.
SE TRATA de Carlos Antonio Alpízar y Arely Gómez quienes, además de su cercanía con el ministro en retiro y de estar nombrados en la misma denuncia, tienen en común que ocupan puestos relevantes en la administración federal.
EL PRIMERO es jefe de la Unidad de Desarrollo Democrático de la Segob y la segunda acaba de ser nombrada como auditora especial de Desempeño de la Auditoría Superior de la Federación.
SERÁ interesante ver si, ante la indagatoria a la que estarán sometidos, ambos serán separados de sus responsabilidades… aunque sea temporalmente.
¿Y POR QUÉ tendrá Andrés Manuel López Obrador tanta prisa de que se apruebe la reforma al sistema de pensiones para poder acceder más rápido a los fondos no reclamados de las Afores?
BIEN CLARO dejó el Presidente que la intención es echar mano de esos recursos, que podrían llegar hasta los 40 mil millones de pesos, a partir del próximo mes.
Y AUNQUE ese dinero no comenzaría a fluir de inmediato, pues la creación del fondo correspondiente y la elaboración de reglas para su ejercicio podrían tardar varios meses, hay quienes dicen que la premura por conseguir la aprobación en el Poder Legislativo responde a una estrategia electoral.
ASÍ LAS COSAS, que nadie se sorprenda si el asunto de la mejora a las pensiones de los trabajadores se convierte pronto en un tema y, quizás, hasta en una promesa de campaña.
LA APARICIÓN de una narcomanta en Argentina en la que un grupo criminal identificado como Los Rosarinos amenaza a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, revivió las odiosas -pero certeras- comparaciones entre los narcotraficantes argentinos y los mexicanos.
DE HECHO, así como hace un par de décadas se hablaba en México de la “colombianización” provocada por las actividades del crimen organizado, en la nación gobernada por Javier Milei es cada vez más común leer y escuchar de la “mexicanización” de la ciudad de Rosario.
Y QUIENES saben del asunto dicen que no se trata de una mera coincidencia, pues desde hace años se tiene identificada la operación en tierras argentinas de células del Cártel de Sinaloa, una organización que ha usado las narcomantas en múltiples ocasiones para lanzar sus amenazas en México. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Piña y Zaldívar, ¿la otra campaña?
Nos hacen ver que la investigación que abrió el Consejo de la Judicatura a más de 60 excolaboradores del expresidente de la Corte, Arturo Zaldívar, en cuestión de horas aterrizó con fuerza como tema de la contienda electoral. La actual ministra presidenta del máximo tribunal, Norma Piña, fue quien ordenó abrir la indagatoria a partir de una denuncia anónima. Nos aseguran que es la gestión de don Arturo la que está bajo la lupa y nos recuerdan que fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien abrió esa caja de pandora al comentar en una mañanera sus contactos con el entonces ministro presidente. Pero de inmediato, las candidatas presidenciales se subieron a la discusión. La morenista Claudia Sheinbaum dijo que es una persecución política y la aliancista Xóchitl Gálvez exigió el retiro de Zaldívar de la campaña guinda. El tema, nos aseguran, estará en el debate electoral. Y el inquilino de Palacio Nacional, claro está, participará gustoso contra uno de sus villanos favoritos: el Poder Judicial.
INTELIGENCIA, SIN DATOS DEL PORTAZO A PALACIO NACIONAL
Nos comentan que a poco más de un mes del portazo de los normalistas de Ayotzinapa, en Palacio Nacional, en el que destruyeron uno de los portones del recinto, el Centro Nacional de Inteligencia, que dirige el general Audomaro Martínez, asegura no tener información al respecto. Un particular, nos detallan, solicitó vía Ley de Transparencia el reporte que elaboró el CNI sobre estos hechos. Sin embargo, en la solicitud 330005024000078, este organismo encargado de la inteligencia del Estado respondió que no localizó información en sus archivos sobre lo ocurrido. Por no tener datos a tiempo sobre las movilizaciones de Ayotzinapa, el CNI no pudo advertir de lo que venía y puso en riesgo la integridad del presidente López Obrador. ¿Será que de veras no tiene nada nuevo o ya es un machote de respuesta en este gobierno?
SACAN DE LISTA NOMINA LA MEXICANOS EN EL EXTRANJERO
Nos hacen ver que decenas de mexicanos en el extranjero recibieron un correo electrónico por parte del INE comunicándoles que, debido a irregularidades detectadas en su registro para votar en estas elecciones, se les excluyó de la Lista Nominal del Electorado en el Extranjero, sin darles mayores detalles. Nos hacen ver que los ciudadanos reclamarán su derecho a votar, mientras los plazos de la autoridad electoral avanzan rumbo a la jornada. Por lo menos que les expliquen cuál fue la falla.
MÁYNEZ SE AFERRA A SU SONRISA
Nos comentan que el candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, ya se está proclamando como el verdadero contrincante de Claudia Sheinbaum, luego de que rebasó por miles de seguidores a Xóchitl Gálvez en TikTok. Y como en Spotify la canción “Presidente Máynez” se colocó en segundo lugar de melodías virales, su confianza anda por los cielos. Nos aseguran que, aunque sus asesores le advierten que falta que el aumento en likes y seguidores en redes se traduzca en intenciones de voto en las encuestas, cosa de la que no hay garantía, don Jorge ha andado toda la semana con la misma sonrisa que presentó en el debate del domingo pasado, que tuvo también buena aceptación, aunque fuera en los memes. (El Universal, A2, p.2)
Que de manera formal Morena solicitó en voz de Mario Delgado un encuentro con los consejeros del INE para hablar de temas relacionados con los debates y la jornada electoral, a fin de consumar una cita como la que tuvo a inicios de esta semana la candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez, y los dirigentes de PAN, PRI y PRD. Sin embargo, no se precisó si asistirá Claudia Sheinbaum, ya que eso dependerá de su agenda y la fecha que les dé el árbitro comicial para la eventual reunión.
Que la candidata presidencial de la coalición Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez, se dio tiempo en Nuevo León para extender su participación en la Caintra, ser recibida por los alumnos de la Universidad de Monterrey, comer con el empresarial Grupo de los 10, cantarle “Las mañanitas” a Mauricio Fernández y hasta ondear la bandera de la paz con el gobernador Samuel García para comprometerse a ayudarle con los retos del estado en caso de ganar las elecciones del 2 de junio, sobre todo en temas de seguridad y de transporte público.
Que hoy el candidato de la colación Va X la Ciudad de México, Santiago Taboada, visitará la alcaldía Iztapalapa, bastión de su contendiente Clara Brugada, porque dice su equipo que “diversos liderazgos locales de Morena y Movimiento Ciudadano” darán a conocer que se sumarán al proyecto del abanderado de PAN, PRI y PRD en un acto pactado afuera de la estación del Metro que lleva el nombre de la demarcación. A ver.
Que Joaquín Díaz Mena, candidato de Morena, PT y Partido Verde a gobernador de Yucatán, ha designado al ex fiscal Héctor Cabrera Rivero como principal asesor en seguridad, con la peculiaridad de que es un crítico del actual titular del área, Luis Felipe Saidén Ojeda, quien para más señas lleva tres sexenios al frente del combate a la inseguridad en esa entidad (dos con gobiernos priistas y uno con panistas), considerada la más segura del país. Desde el changarro de enfrente se preguntan por qué El Huacho se empeña en querer destruir lo que se ha construido en 18 años. (Milenio, Al Frente, p.2)
Y oootra vez Morelos
Y no hay día en el que Morelos no exhiba la crisis de crimen y violencia por la que atraviesa y cómo ésta impacta en el proceso electoral. Ahora fue asesinado a tiros Teodoro Gorostieta, tío de Gabriela Gorostieta, candidata a diputada por la coalición PAN-PRI-PRD-RSP, en un ataque perpetrado afuera de la casa de campaña de esta última. Los hechos provocaron una exigencia de la candidata de la oposición a la gubernatura Lucy Meza de que en el caso haya justicia. “El clima electoral en Morelos está enrarecido por la violencia en contra de candidatos y sus equipos”, señaló. Sin embargo, quien enmudeció fue el gobernador con licencia Cuauhtémoc Blanco, a cuya omisión se atribuye uno de los momentos más violentos de Morelos, y quien recién se separó del cargo con la intención de saltar a una diputación federal.
Un Gobierno, dos políticas
Y hablando de temas de migración no deja de llamar la atención el que una de las dependencias del Gobierno, el Instituto Nacional de Migración, tenga en la mira los flujos de indocumentados, mientras que en otra dependencia, la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Alicia Bárcena, se levante la voz para condenar el inesperado auge de reformas antimigrantes en diversos estados de Estados Unidos. Ayer por ejemplo, la funcionaria expresó en las benditas redes: “Vemos con gran preocupación nuevas medidas en contra derechos humanos de nuestr@s migrantes. Ahora, en Tennessee, con la Ley #SB2576. Reforzaremos asistencia consular ante posibles casos de separación de familias, así como prácticas discriminatorias y de perfilamiento racial”. Ahí el contraste de dos instituciones del mismo Gobierno. Uf.
Prisión domiciliaria a Murillo
Y fueron 20 meses los que el exprocurador General de Justicia Jesús Murillo Karam estuvo preso por el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Ahora enfrentará este proceso en prisión domiciliaria, aunque con una serie de medidas precautorias, según determinó un juez. La captura, en su momento, del exfuncionario, quien encabezó la investigación de los hechos la cual en su momento fue denominada “verdad histórica” provocó una ruptura entre el Gobierno y quienes entonces encabezaban instituciones sobre las que recaían los trabajos de investigación y litigación. Esa ruptura también condujo a una reconducción de las indagatorias. La resolución, nos hacen ver, ha llegado en un momento en el que prevalece el distanciamiento entre los padres de los normalistas y el Gobierno.
Cepillados y sospechosismo
Con la novedad de que el INE detectó irregularidades en casi 40 mil registros en la lista de de mexicanos en el extranjero inscritos para votar. Derivado de lo anterior, ha comenzado a enviarles correos electrónicos para avisar que han sido excluidos de la Lista Nominal de Electores Residentes en el Extranjero, con lo cual no podrán votar. Como dirían en Palacio, esos registros han sido cepillados. Algunos paisanos se han inconformado y para ellos el INE abrió ya canales de atención. El caso llama la atención, por supuesto, por la cantidad de registros, pues representan más o menos uno de cada cinco, pero también ha despertado la inquietud de si no se trata de registros elaborados por manos interesadas en inflar el padrón. Por lo pronto, pendientes.
Acelera reforma de pensiones
Todo se está articulando en la Cámara de Diputados para que la mayoría cuatroteísta apruebe la reforma al sistema de pensiones. Con ésta el Gobierno podrá allegarse los recursos que se encuentran en cuentas no reclamadas, unos 40 mil millones de pesos, según sus propias estimaciones para constituir el llamado Fondo de Pensiones del Bienestar, que también se prevé que sea creado. Ayer ya se circuló, según se informó, el dictamen en el que ya se aclara que los recursos que se tomarán para ese fin son los de las cuentas consideradas inactivas. El principal obstáculo que este ajuste legal tenía era que originalmente había generado la idea de que habría una expropiación generalizada de fondos. Pero ayer ya hasta la Asociación Mexicana de Afores salió a decir que eso no ocurrirá. Así, camino allanado. (La Razón, La 2, p.2)
¿Estrella de rocanrol, presidente de la nación?
En menos de una semana y justo después del debate presidencial, el candidato de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, arrasa en las preferencias… musicales. Su nuevo jingle de campaña, titulado presidente Máynez se volvió viral, y se colocó entre los 50 temas más escuchados en la plataforma Spotify. De hecho, hay quienes medio en broma, medio en serio, aconsejan al partido naranja mejor dedicarse a componer canciones.
Debates, sin cambios
Rechazó el Consejo General del Instituto Nacional Electoral modificar el formato de los próximos dos debates presidenciales, como había solicitado Morena, a través de su representante Sergio Gutiérrez Luna. El organismo aceptó fallas en el primer encuentro, pero no respaldó la propuesta de hacer modificaciones.
Se alían por continuidad
Sellaron alianza los partidos Verde Ecologista y Encuentro Social para dar continuidad a los proyectos de la 4T. El acuerdo lo formalizaron el coordinador del PVEM, Manuel Velasco, y el dirigente del PES, Hugo Eric Flores, quienes reiteraron el respaldo a la candidata Claudia Sheinbaum, y trabajarán para consumar el plan C.
Modifican dictamen sobre Afores
Ajuste al dictamen de la iniciativa sobre las Afore realizó la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados, presidida por Angélica Ivonne Cisneros. El documento que se discutirá este lunes aclara que no se tomarán los recursos de los trabajadores en activo. Se prevé presentarlo ante el pleno el martes, y la mayoría de diputados de la 4T se dispone a aprobarlo.
Amaga con más denuncias
Nueva marcha contra la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, se realizará este sábado. Policías del estado volverán a salir a las calles para exigir la destitución de la secretaria de Seguridad, Marcela Muñoz. Sin embargo, la mandataria insiste en mantenerla en el cargo; incluso amagó con denunciar a todos los que estén involucrados en las movilizaciones. (El Heraldo de México, La 2, p.2)
Hace treinta años, con el fin de las dictaduras militares en América Latina, se perfiló una tendencia a la profesionalización de los ejércitos que parecía definitiva. La institución castrense era percibida como un actor fundamental de los diversos autoritarismos de la Guerra Fría. Hoy, aquel camino heredado de las transiciones democráticas de fin de siglo está siendo severamente cuestionado.
Los dos fenómenos más reconocibles de militarismo de nueva derecha, que no por casualidad comparten una mirada de similar recelo ante las narrativas de la transición, han sido los casos de Jair Bolsonaro en Brasil y Nayib Bukele en El Salvador. Más recientemente, el gobierno de Javier Milei ha anunciado una reforma de su política de seguridad que reforzaría el papel del ejército en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, las mafias y las pandillas.
El próximo 21 de abril, en Ecuador, se celebrará un referéndum constitucional, que de triunfar, introduciría un enfoque militarista de la seguridad nacional, con algunos elementos en común con el modelo salvadoreño. El primer punto de la consulta popular pregunta a los ecuatorianos si están de acuerdo con que las Fuerzas Armadas brinden apoyo complementario a la Policía Nacional para combatir al crimen organizado.
Más adelante, el referéndum ecuatoriano, que tendrá lugar en medio de la adversa reacción internacional contra la incursión militar en la embajada de México en Quito, propone incrementar las penas contra delitos de terrorismo, narcotráfico, delincuencia organizada, sicariato y lavado de activos. El presidente Daniel Noboa fue de los primeros mandatarios de la región en felicitar a Nayib Bukele por su reelección y éste ha sido el único en abstenerse en la OEA, ante la resolución que condena el asalto a la embajada mexicana.
Pero la historia de la remilitarización de América Latina estaría sesgada si sólo tomara en cuenta el aumento de poder de los ejércitos bajo los gobiernos de la nueva derecha. Un libro reciente, editado en México por la editorial Grano de Sal y titulado Érase un país verde olivo, describe en detalle el notable incremento de funciones de las Fuerzas Armadas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y Morena.
Los autores (Juan Jesús Garza Onofre, Sergio López Ayllón, Javier Martín Reyes, María Marván Laborde, Pedro Salazar Ugarte y Guadalupe Salmorán Villar), académicos de primer nivel en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, documentan que, a través de la Ley de la Guardia Nacional, los militares aumentaron sus competencias en investigación y persecución de delitos.
Apuntan, a su vez, que en este sexenio se han reportado 104 actos de militarización, cuarenta más que en el gobierno de Enrique Peña Nieto. En los últimos años, el Ejército y la Marina han pasado a administrar entidades civiles como los aeropuertos, las aduanas, los puertos y las estaciones migratorias y se han hecho cargo de grandes obras de infraestructura como el Banco del Bienestar, el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
El proceso de militarización en México responde a los crecientes retos a la autoridad del Estado que plantea la aguda crisis de seguridad que se vive en toda América Latina y el Caribe. Los autores ven antecedentes del fenómeno en la tradición populista, que trazan entre el varguismo y el peronismo y los gobiernos bolivarianos de principios del siglo XX.
Aunque esa continuidad pueda sostenerse es inevitable pensar la remilitarización mexicana en el contexto más amplio de un giro regional en las políticas de seguridad, donde también se inscriben las nuevas derechas. La vuelta de los militares es un fenómeno transversal en América Latina y el Caribe, que avanza por igual desde la izquierda o la derecha. (Rafael Rojas, La Razón, México, p.5)
Cada que aparece una acusación grave en contra de algún miembro destacado de la 4T, los líderes de este movimiento se apresuran a exonerarlo en automático.
Es el caso de Claudia Sheinbaum con el retirado ministro de la SCJN y miembro de su equipo de campaña, Arturo Zaldívar, quien hoy es investigado por posibles casos de corrupción, amenazas y extorsión.
“Sí, apoyamos al ministro, porque ésta es una persecución política, no tiene nada que ver con su historia”, subrayó la candidata presidencial del oficialismo, en declaraciones hechas en Ensenada, Baja California.
Sin contar con elementos que sustenten sus palabras, Sheinbaum calificó de “persecución política” y “venganza” la investigación ordenada por la ministra presidenta de la SCJN, Norma Piña, en contra de Zaldívar y sus operadores.
Al ministro en retiro lo acusan de vulnerar la autonomía e independencia del Poder Judicial de la Federación, con la intención de satisfacer intereses personales y de terceros.
“Ejerció presión sobre titulares de órganos jurisdiccionales, a través de Carlos Antonio Alpízar Salazar, con el objeto de que resolvieran a favor de sus intereses”, dice el anónimo escrito que originó la investigación J-108-2024 contra Zaldívar.
El mencionado operador del entonces presidente de la SCJN prometía beneficios políticos, económicos, adscripciones favorables, ratificaciones en el cargo y hasta dinero.
Si eso no funcionaba, venían las extorsiones y amenazas de cambios de adscripción, inicios de procedimientos de responsabilidad administrativa o suspensiones, según el escrito.
*El asunto huele muy mal. Se tiene que investigar y no hacer declaraciones a priori sin tener “los pelos de la burra en la mano”, como dicen en mi pueblo.
El documento detalla más casos en los que operadores de Zaldívar habrían presionado a los jueces.
Otro nombre que nos brincó es el de Netzaí Sandoval, coordinador de la ponencia de la autodenominada “ministra del pueblo”, Lenia Batres.
Dice el “escrito de cuenta” que Zaldívar “usó al Instituto Federal de Defensoría Pública, del cual era titular Netzaí Sandoval Ballesteros, para presionar a defensores y asesores jurídicos para que actuaran en procedimientos jurisdiccionales de la forma más conveniente a sus intereses”.
Así los señalamientos, con nombre y apellido, de los operadores del ministro en retiro, quien alguna vez tuvo mi admiración y respeto.
*En octubre del año pasado escribimos sobre una extraña enfermedad llamada porfiria y las dificultades para obtener tratamiento en el sistema de salud pública.
Se trata de un padecimiento de difícil diagnóstico, que provoca dolores tan intensos que requieren ser tratados con opioides, como la morfina.
Arturo Fierro, de 54 años y de quien ya hemos escrito aquí, la padece. A principios de la semana nos mandó un SOS en el que pide, suplica, le ayudemos a conseguir el medicamento hemina humana, debido a que lleva más de un mes en una crisis severa.
Pero hay un pequeño detalle. Cada dosis cuesta entre 10 y 12 mil dólares. Es una vez por mes. No tiene los medios. Por eso acude a los servicios públicos de salud.
Narra su calvario:
“He tenido una neuropatía tremenda, con descargas eléctricas en la base de la columna, las piernas totalmente sin sensibilidad. Si me necesito parar para caminar, tengo que golpearme las piernas para sentirlas y no caerme.
“Debido a lo anterior, he tenido que utilizar bastón, ya que van varias ocasiones que las piernas no me sostienen y me caigo, amén de los movimientos no conscientes de piernas y brazos. Llevo más de mes y medio en mi ‘zona segura’ que es mi habitación. Está en total oscuridad ya que, si la luz del sol se cuela, siento una puñalada desde los ojos hasta el cerebro.
“Las migrañas son incapacitantes. Los dolores y piquetes en las articulaciones son cada vez más frecuentes. El dolor abdominal es incapacitante. Es como si me atravesaran con un hierro ardiente el hígado y me dejaran una brasa candente adentro”.
En su mensaje, de 10 cuartillas, Arturo narra que por recomendación de Cristóbal Béjar, abogado de la Fundación Mexicana para la Porfiria, acudió al IMSS para que le administrarán la hemina humana.
Lo citaron en su clínica familiar a las 8 de la mañana. La doctora que lo recibió no supo qué hacer. Lo mandó a hacerse un análisis en el laboratorio y luego al Hospital General del IMSS Zona 1A Venados. De allí lo mandaron a hematología del Centro Médico Siglo XXI. Vuelta y vuelta sin conseguir la hemina humana, que no se consigue ni en la “farmaciotota” que tanto presumió AMLO. El Presidente, sin embargo, prometió que ningún medicamento faltaría y que, si fuera el caso, lo mandarían traer.
Tiene, con el caso de Arturo, una oportunidad de cumplir su palabra. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p.,4)
Apenas semanas después de que se supo que Israel había bombardeado un consulado de Irán para asesinar a un general considerado enemigo clave, el actual presidente de Ecuador ordenó un violento ataque de fuerzas bien armadas en contra de la embajada de México. Consiguió así capturar al asilado antiguo vicepresidente del anterior gobierno de ese país. Sin proponérselo y a pesar de estar tan lejos geográficamente, ambos gobiernos coincidieron en la tesis de que era perfectamente válido irrumpir violentamente en espacios diplomáticos y hacerse justicia. El resultado es que ahora en Medio Oriente y en Latinoamérica, ambos gobiernos tienen la desaprobación generalizada de la región (y del mundo) y que, además, cargan con el desprestigio y el obstáculo que esto acarrea para el logro de sus propios objetivos.
En el caso de Ecuador, si se quiere ahora enjuiciar al funcionario secuestrado, eso será fincado en una irregularidad de origen. Y en el caso de Israel, lo hecho contribuye aún más al desprestigio que le ha traído su belicosidad extrema y cruel y la arrogancia de actuar sin más límite que su propio cálculo y conveniencia. A tal punto que otra vez aparece la reflexión sobre cómo y por qué a Israel se le concede un estatus tan especial que le permite impunidad total respecto de acciones bélicas contra civiles y ahora también contra embajadas. Norman Finkelstein –judío él mismo– ya hace tiempo analizaba este punto y decía que el Holocausto se había convertido en una próspera industria para financiar, apoyar políticamente y justificar la belicosidad israelí. Y eso explicaría la postura aquiescente de Europa y Estados Unidos. El Holocausto es un ejemplo –dice– de cómo se ha venido explotando el sufrimiento judío para mantener esa excepcionalidad ( The Holocaust Industry: Reflexions on the Exploitation of Jewish Suffering. En español en Ediciones Acal, España, 2011).
Y esto es importante señalarlo porque un contexto de permisividad siempre autoriza a pensar en acciones que de otra manera ni siquiera se pondrían a consideración. Como se ha dicho, esta no fue una práctica de los dictadores latinoamericanos. Por eso, si en el Medio Oriente el ataque al consulado iraní viene incentivar el escalamiento del conflicto, es decir, el precio de sangre y sufrimiento palestino, ahora en América Latina ya nos deja un antecedente inédito y preocupante. Con Ecuador, la extrema derecha latinoamericana converge ahora con Israel en una ruta irresponsable y riesgosa.
Pero el problema es mayor. Las acciones de esos dos gobiernos significan la crisis del principio de inviolabilidad y, agravado, con el uso de violencia extrema (artículo 30 de la Convención de Viena). Quedan así desprotegidos espacios destinados a jugar un papel muy importante en la pacificación y resolución de conflictos entre países. El que ahí mismo, en el territorio, esté la representación de otra nación hace posible el tratamiento inmediato, directo y de alto nivel de cualquier circunstancia o querella. Si, por el contrario, se da la eliminación violenta de estos espacios, se envía una señal muy negativa que contribuye a la continuación y agravamiento de los conflictos. Es poner en peligro, por otro lado, la importante tradición de la creación de espacios de refugio y preservación del pensamiento. Ya en el siglo primero de nuestra era existía la práctica del santuario, que significaba abrir las puertas de las iglesias a los perseguidos por el poder atrabiliario del monarca. Y sucedía también en ocasiones que desde ahí se elaboraba un discurso crítico de la corrupción y del uso del poder que ejercía el príncipe reinante.
Mucho más recientemente, en los años 70 en Estados Unidos, las llamadas ciudades santuario tenían cabildos que habían decidido prohibir el almacenamiento dentro de los límites municipales de armas químicas, nucleares o biológicas. Igual, poco más tarde, otras urbes rechazaban que en sus calles la federal persiguiera a las y los indocumentados. Más importante aún, en América Latina, por otra parte, las luchas comunitarias indígenas y universitarias del siglo XX sirvieron para establecer espacios y hacer que ciudadanos y millones de jóvenes apreciaran el valor de la participación directa en la conducción de sus comunidades y que en la educación superior pudieran darse sus propias autoridades, sus reglamentos y que su visión y esperanza del mundo que querían construir se concretara en planes y programas de estudio e investigación. Autonomía, gobierno propio, carácter público e inviolabilidad territorial en el fondo, aunque Israel, bombardeando universidades, es la antítesis de estos planteamientos. Pero también bajo esta luz se ve grave que el gobierno mexicano, el actual y el que viene, no tengan como prioridad recuperar la pérdida que para el país ha significado que ya sólo una minoría de jóvenes construya su vida y su profesión en una universidad autónoma y pública. (Hugo Aboites*, La Jornada, Opinión, p.16)
Frente a la avalancha de versiones que siguen a un debate electoral -una fórmula heredera del agón griego, es decir, la contienda dialéctica entre dos o tres personajes en el seno de una tragedia-, solo existe una manera infalible de identificar al vencedor. Si, una vez finalizada la contienda, alguno o algunos de los participantes -el proto agonístes, el deutero agonístes o el trito agonístes, en nuestro caso- exhiben su enfado, se quejan de las desiguales condiciones de la lucha o de plano descalifican por completo el ejercicio, tachándolo de tramposo, sesgado o banal, podemos estar seguros de que ese o esos inconformes son quienes han sido vencidos.
(México, 1968). Es autor de la novelas En busca de Klingsor, El fin de la locura, No será la Tierra, El jardín devastado, Oscuro bosque oscuro y La tejedora de sombras. Y de ensayos como Mentiras contagiosas, El insomnio de Bolívar y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Sus libros han sido traducidos a 25 idiomas. En 2014 se publicará su novela Memorial del engaño.
Eso es lo que ha ocurrido en el debate entre los candidatos a la Presidencia del pasado domingo. Un duelo que en realidad tenía solo dos protagonistas -Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez-, mientras Jorge Álvarez Máynez ocupaba el lugar que en la antigüedad clásica le correspondía al coro: un testigo a quien se le permitía de vez en cuando comentar o glosar -con la extraña máscara de la comedia pegada al rostro- las actuaciones de sus compañeras de escena. Transcurridos apenas unos días de la cita, la candidata de Fuerza y Corazón por México -una coalición cuyo nombre carga un oxímoron tan extremo como el de los partidos que la componen- se apresuró a señalar que el formato era un desastre, dejándonos entrever el suyo.
Si para algo sirve un debate electoral, no es para presentar programas contrastantes o intercambiar argumentos que rara vez cambian la intención de voto, cuanto para articular o asentar las narrativas de cada cual: las ficciones con las que buscan convencernos de que son una mejor opción. Con su diatriba contra las reglas del INE, Gálvez reconoció su descalabro. Lo sabemos de antemano: cuando hay una evidente disparidad entre dos rivales -expresada en la ventaja en las encuestas-, a la retadora le corresponde la tarea de desestabilizar a la favorita, de provocarla y arrinconarla y, sobre todo, de mostrar los puntos flacos en su relato.
Gálvez no solo no consiguió su objetivo, sino que contribuyó aún más, si cabe, a solidificar la narrativa de Sheinbaum. Como si quisiera convertir el duelo en una mera batalla emocional, la abanderada de Fuerza y Corazón se obstinó en señalar que su enemiga no tenía nada del segundo y sí mucho de la primera. ¿A qué asesor se le habrá ocurrido que la mejor manera de descalificar a Sheinbaum era nombrándola “Dama de Hielo”? De un lado, el epíteto revelaba su contenido machista -como si una mujer dedicada a la política debiera por fuerza ser cálida- y, de otro, confirmaba lo que se advertía en la pantalla: que la candidata de Morena podía mantenerse imperturbable frente a los ataques. Por si fuera poco, Xóchitl cometió un error elemental: la palabra que más usó fue “Claudia”, casi como si hubiese querido contribuir a posicionarla, mientras ésta le llamaba, desdeñosamente, “la candidata del PRIAN”. De Gálvez se celebró, al inicio de su campaña, su frescura y desparpajo: ni una cosa ni la otra aparecieron jamás. Se le vio en cambio nerviosa, encorsetada, titubeante, desprovista de cualquier relato esperanzador y, sobre todo, original.
Paradójicamente, la única otra figura que se quejó del debate fue López Obrador, incapaz de aceptar que él ya no participaba en el duelo. Su queja no hace sino confirmar los peores temores: por más que repita una y otra vez que se apresta a retirarse de la política, no pudo evitar exponer su enfado hacia su propia candidata, y no porque esta insinuara siquiera algo que desestimase su legado, sino por no defenderlo a él con la suficiente energía. Una ominosa llamada de atención: si la fidelidad no es absoluta -lo dije en otra columna: como la que exige el rey Lear a sus hijas-, buscará desheredarla simbólicamente. Pero al menos le ha dejado clara una cosa a Sheinbaum: si ella en verdad quiere ser ella, tendrá que marcar su clara distancia con López Obrador en cuanto reciba la banda presidencial. (Jorge Volpi, Reforma, Opinión, p.9)