Opinión Migración 100524

Desde el otro lado  /  México frente a Trump 2.0

Esta semana, Donald Trump ha vuelto a dominar el escenario mediático estadounidense, a raíz del testimonio de la actriz porno Stormy Daniels, quien es una figura central en uno de los cuatro casos criminales que enfrenta el expresidente. Estos casos, que descalificarían a cualquier otro candidato, no parecen detener a Trump; él continúa liderando en la mayoría de las encuestas, cuando faltan seis meses para las elecciones presidenciales.

Recientes publicaciones describen el carácter de Trump y lo que su posible retorno implicaría para Estados Unidos y el mundo. Basándose en entrevistas concedidas por el propio Trump y en conversaciones con sus allegados, un artículo de la revista Time, publicado a fines de abril, presenta a Trump como una versión aún más desinhibida, radical y peligrosa que la observada durante su primer mandato. “Trump 2.0″, según el artículo, aspira a establecer una “presidencia imperial”, que redefiniría de manera radical tanto a Estados Unidos como su papel a nivel global.

Varios temas que Trump planea abordar en un potencial segundo mandato afectarían directa y negativamente a México y la relación bilateral. Sobresalen la migración, el crimen organizado y el libre comercio.

La importancia del tema migratorio para Trump no es nueva. Desde su primera campaña presidencial, detectó que una postura severa contra la migración resonaría con un segmento específico de votantes: aquellos con niveles educativos más bajos, desposeídos, frustrados y temerosos. En esta campaña, ha intensificado su retórica a niveles alarmantes y propone medidas aún más extremas que las implementadas durante su primer mandato.

Las imágenes de la frontera sur desbordada por migrantes y de miles de ellos en ciudades como Nueva York, Chicago o Denver, han hecho que la migración y el control fronterizo sean más relevantes que hace cuatro años. En 2023, el número de detenciones de inmigrantes en la frontera sur casi alcanzó los 2.5 millones, cifra comparable a la totalidad de las detenciones durante el primer mandato de Trump. No sorprende, entonces, que la migración se haya convertido en la principal preocupación de los estadounidenses, según algunas encuestas.

A lo largo de la campaña, Trump ha amenazado con retomar la construcción del muro fronterizo, reinstaurar la política de “Permanecer en México” y ha dicho que considera reinstaurar la separación de familias de migrantes. Ahora, en las entrevistas a Time, afirma que el foco de su plan será la deportación masiva de 11 millones de indocumentados, para lo cual estaría dispuesto a utilizar a la Guardia Nacional y, de ser necesario, otras divisiones de las fuerzas armadas, argumentando que los indocumentados no son civiles y que, por lo tanto, no estaría infringiendo las normas que prohíben el uso de militares en funciones civiles.

Es indudable que, de regresar a la presidencia, Trump incrementaría la presión sobre México para detener a los migrantes antes de que alcancen la frontera estadounidense, una táctica que, durante su primer mandato, obligó al gobierno mexicano a emplear a la Guardia Nacional en funciones de control migratorio.

El tema del narcotráfico también ha tomado un cariz alarmante. La crisis del fentanilo, que ha causado la muerte de cerca de 110 mil estadounidenses solo en 2023, ha motivado a Trump a considerar medidas extremas. Según un artículo de Rolling Stone publicado esta semana, Trump estaría considerando el envío de escuadrones de fuerzas especiales a México para eliminar a líderes de cárteles, una idea que antes parecía descabellada y que ahora se discute seriamente dentro de su círculo cercano.

Según las fuentes de Rolling Stone, en conversaciones con su equipo, Trump ha dicho que Estados Unidos tiene “asesinos más rudos” que los de los cárteles y está dispuesto a usarlos. La reticencia del gobierno mexicano a cooperar en este tema, como lo está haciendo ahora con el retraso de las visas de trabajo para los agentes de la DEA, no augura nada bueno para México si Trump llega una vez más a la presidencia.

En el ámbito del libre comercio, las señales son igualmente preocupantes para México. En las entrevistas para Time, Trump adelanta que está contemplando imponer aranceles de al menos un 10 por ciento a todas las importaciones, pues critica la dependencia de manufacturas extranjeras y desea revitalizar la industria estadounidense. Bajo esa lógica, se puede anticipar que la revisión del T-MEC en 2026 enfrentará enormes dificultades.

Un segundo mandato de Trump promete ser aún más desafiante para México que el primero. Sus propuestas y la retórica empleada sugieren un endurecimiento de políticas que afectarían directamente a nuestro país. Sin la perspectiva de una reelección y con el apoyo de un Partido Republicano y un ejército de leales, Trump les daría rienda suelta a sus impulsos más extremos, lo cual tendría consecuencias que se harían sentir en ambos lados de la frontera. (Leopoldo Gómez, El Financiero, Opinión, p, 32)

La Gran Carpa

Escapista

La organización International Rescue Committee visitó un asentamiento informal de personas migrantes en Chihuahua, resultado de personas varadas debido a las medidas implementadas por las autoridades mexicanas para tratar de disuadir la migración. En el lugar permanecían aproximadamente 1,500 personas, de las cuales alrededor del 30% eran niños y niñas menores de 12 años. (La Gran Carpa, El Economista, El Foro, p. 47)

Desde Afuera / Biden, las elecciones y la frontera

La creciente presión político-electoral bajo la que se encuentra el presidente Joe Biden para adoptar medidas de dureza en la frontera con México pone de relieve la molestia de una parte importante de los estadounidenses y las necesidades de mayor diálogo y cooperación con las autoridades mexicanas.

Biden probablemente dictará medidas cada vez más fuertes en razón de los tiempos electorales en Estados Unidos.

De acuerdo con por lo menos un reporte, los demócratas buscan lanzar “una ofensiva fronteriza” para poner a los republicanos a la defensiva en el tema que está en el centro de su estrategia electoral.

Una parte importante estará a cargo de la mayoría demócrata en el Senado, donde a principios de año negociaron con republicanos una propuesta de ley que incluiría presupuesto para medidas fronterizas, pero que los republicanos acabaron por rechazar por exhorto de su presunto candidato Donald Trump.

La idea central es demostrar que “los republicanos son adictos a utilizar el tema de la inmigración como herramienta política. Son alérgicos a resolver el problema”.

De hecho, entre ironía y sorna, la revista especializada politico.com consignó que los demócratas afirman que “tal vez debemos dar a los republicanos otra oportunidad de votar a favor de este proyecto de ley”.

La idea anunciada por el líder demócrata del senado, Charles Schummer, parte de cambios determinados por el gobierno Biden esta semana en la ley de asilo y que permitirían una más expedita deportación de inmigrantes o solicitantes de asilo a los que se considere como amenazas a la seguridad nacional.

Es una muestra temprana de lo que podrían ser múltiples acciones ejecutivas del presidente Biden para tratar de reducir el número de personas que cruzan ilegalmente la frontera. Pero sobre todo, una continua –y frecuente– exhibición de los republicanos como hipócritas y manejar políticamente un tema para el que han reclamado repetidamente la adopción de medidas, solo para luego dar marcha atrás.

Debilitar los ataques de los republicanos en la frontera podría ser fundamental para que los demócratas se mantengan en el poder, consideraron analistas, toda vez que la cuestión fronteriza, con sus componentes de inmigración y narcotráfico, es considerada como el principal, sino el único, argumento electoral republicano.

El problema no es nuevo, es serio y solo ha empeorado con el tiempo. Ahí donde hace una década se hablaba de decenas o cientos de miles de personas ahora se habla de millones; ahí donde se hablaba del resentimiento o la irritación de miles de personas en la región fronteriza y expresiones ultranacionalistas ahora se consignan encuestas donde la llegada de migrantes -en especial indocumentados- y refugiados es considerada como una crisis o por lo menos problema grave.

Lo cierto también es que, a querer o no, el gobierno mexicano parece actuar como espectador interactivo, aunque es de anotarse que el gobierno Biden ha destacado repetidamente la cooperación de las autoridades mexicanas. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 30)

Estira y afloja  /  EU revisa cadenas de suministro

Cuarto de junto

Autoridades de la SICT, Sedena, Guardia Nacional, Migración y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, de forma sorpresiva recorrieron el Aeropuerto Internacional de Cancún para supervisar las áreas de migración, operación, movilidad y seguridad… A un año de abrir operaciones en México, la financiera Plata, que dirige Neri Tollardo, aseguró un financiamiento de 100 millones de dólares con la londinense Fasanara Capital para impulsar el mercado de crédito al consumo, donde Plata Card maneja 300 mil cuentas activas. (J. Jesús Rangel, Milenio, Negocios, p. 20)

Desde las cámaras legislativas  /  AMLO; Se reunirá con su homólogo Bernardo Arévalo, Presidente de Guatemala

El presidente Andrés Manuel López Obrador, confirmó que el próximo viernes 17 de mayo se reunirá con su homólogo de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, en Tapachula, Chiapas. El objetivo de esta reunión es abordar diversos asuntos de cooperación bilateral, entre ellos seguridad y migración. El jefe del Ejecutivo adelantó la agenda de los próximos días. El jueves 30 y viernes 31 de mayo suspenderá las “mañaneras” en cumplimiento a las disposiciones legales durante la veda electoral. Dijo que realizará una gira privada en materia cultural. El día 1 de junio conmemorará el Día de la Marina en las Islas Marías, en Nayarit, e informó que el domingo 2 de junio ejercerá su derecho al voto en las Elecciones 2024.

Ricardo Monreal; llama a atender a personas que ocupan espacios públicos en la alcaldía Cuauhtémoc

El senador Ricardo Monreal promueve un punto de acuerdo, en la Comisión Permanente, con el fin de solicitar a las autoridades del Gobierno Federal y de la Ciudad de México que atiendan a las personas migrantes y de la comunidad otomí que ocupan espacios públicos en la Alcaldía Cuauhtémoc. Monreal enfatizó que la solidaridad y el compromiso son esenciales para lograr un cambio positivo en la vida de los vecinos y de los grupos que tienen diferentes necesidades. Refirió el caso de una comunidad otomí, originaria de Santiago Mexquititlán, Querétaro, que desde hace 20 años habitaba un inmueble en el número 18 de la Colonia Roma. Después del sismo del 2017, ese inmueble sufrió un grave daño estructural, lo que llevó a quienes integran esa comunidad a instalarse en un campamento sobre la Calle Roma. Advirtió que esta situación no sólo rompió el tejido social de la comunidad y de la colonia, sino que también obligó a enfrentar condiciones precarias y de incertidumbre a este grupo de personas. Además, tenemos que decirlo, exacerbó la tensión social y generó división; y dentro de la comunidad y también de la colonia, otros grupos de la sociedad han estado participando para intentar resolver esta situación que ya tiene muchos años. Sin negar que las personas tengan derecho a un acceso a la vivienda digna y que se requiera un medioambiente saludable, esta situación ha afectado el derecho de otras y de otros ciudadanos al libre tránsito, a la movilidad y a la propia armonía. Ricardo Monreal dijo que otra situación que se tiene que atender es la que ocurre en la Plaza Giordano Bruno, en la Colonia Juárez, pues ahí se encuentra un asentamiento de migrantes, principalmente de Sudamérica y Haití. El legislador recordó que estas personas esperan ser atendidas por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, pero las condiciones en las que viven son desgarradoras: Duermen en casas de campaña o sobre cartones, sobre el suelo, y la incertidumbre sobre su futuro, que se suma a la falta de recursos y oportunidades, generan un ambiente de estrés y escasez permanente. De esta manera fue como presenté este punto de acuerdo para que, una vez que se apruebe por el seno de la Comisión Permanente, pedirles, solicitarles a las autoridades responsables que lo atiendan y lo podamos resolver. Monreal enfatizó que se tiene que buscar el equilibrio para que no se afecten los derechos de nadie. (Jesús Héctor Muñoz Escobar,  24 Horas, Online)

A ras de suelo  /  Corrige el INE: siempre sí pueden votar los mexicanos en el exterior

El voto en el extranjero es una conquista que ha venido a reforzar la democracia, reafirmando un derecho humano que permite a los ciudadanos participar de la vida pública de un país.

En el caso del voto de los mexicanos en el exterior se trata, antes que nada, de un logro que nuestra comunidad en Estados Unidos consiguió tras una ardua lucha. Líderes y grupos de mexicanos en distintos puntos de la Unión Americana conquistaron este derecho que reafirma su identidad y fortalece los lazos con su país de origen. Por esto, simbólicamente es muy relevante que desde hace tres elecciones presidenciales el voto extranjero sea una realidad.

Ha habido un desarrollo progresivo que apunta a una mayor participación de nuestros compatriotas en el exterior. Desde su aprobación en 2005, ha habido tres experiencias en procesos electorales federales: en 2006 votaron 32,621 personas; en 2012 votaron 40,714; y en 2018 lo hicieron 98,470 personas, 77% de los cuales provinieron de Estados Unidos. En esos ejercicios, a pesar de que la ley electoral preveía tres modalidades para emitir el voto desde el extranjero, únicamente se votó a través del correo postal certificado.

Para las elecciones del 2024, el INE realizó un esfuerzo muy importante para promocionar el voto desde el exterior, a través de foros, múltiples espacios de reflexión e involucramiento de organizaciones de la sociedad civil (OSC) y comunidades migrantes en los procesos de promoción y registro. Además, por primera vez, los residentes en el extranjero podrán utilizar alguna de las tres modalidades de votación disponibles: electrónica, postal, o presencial en alguna de las 23 sedes consulares aprobadas por el Consejo General del INE. La modalidad electrónica, además de ser una opción más sencilla y eficiente, acerca y facilita el ejercicio del derecho al sufragio. Y si bien la tecnología para la votación electrónica y los debates alrededor de los retos que conlleva siguen desarrollándose, cada vez hay más herramientas que permiten un proceso de votación ágil y seguro.

El número de inscritos para esta votación superó a todas las anteriores, con alrededor de 226 mil personas. Sin embargo, el pasado 13 de abril, connacionales en el exterior denunciaron haber recibido un correo electrónico en el que les notificaban que sus solicitudes para votar fueron improcedentes. Esto suscitó un escándalo, ya que a muchos de ellos se les había confirmado anteriormente la aprobación de su solicitud. Como respuesta, la autoridad electoral mencionó que, a partir de observaciones de los partidos políticos —principalmente el PAN, PRI y PRD— se había llevado a cabo una nueva revisión de solicitudes de inscripción masivas o con patrones atípicos, en la que se encontraron inconsistencias en firmas, comprobantes de domicilio, o el incumplimiento de otros requisitos, por lo que 39 mil habían sido declaradas improcedentes. Este lamentable error de la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores eclipsó los esfuerzos que el Instituto había realizado para fortalecer el voto en el exterior.

Ante las quejas de las personas y la presión mediática, el INE dio un nuevo plazo hasta el 5 de mayo para subsanar las inconsistencias. Finalmente, el día de ayer un grupo de trabajo del Instituto Electoral informó que de las 39 mil personas que habían sido rechazadas, en la segunda revisión aproximadamente 36 mil lograron subsanar su proceso y, por tanto, fueron reincorporadas a la Lista Nominal de Mexicanos en el Exterior, para sumarse a la lista final de cerca de 223 mil personas registradas para votar desde el extranjero.

Falta ver cuántos de los registrados votarán el 2 de junio y que su inclusión trascienda de registro electoral hacia propuestas concretas para la consideración, el fortalecimiento y la protección de estas comunidades, particularmente en Estados Unidos. El voto desde el extranjero debe seguir fortaleciéndose para visibilizar la importancia de nuestra comunidad migrante en la vida democrática mexicana; no solamente por la derrama económica que dejan las remesas que envían, sino porque, aunque no están en nuestro territorio, son parte de México(Eunice Rendón, EL Universal, Nación, p. A11)

CARTONES

Mayo 10 (1)

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)