A buena hora se da cuenta la presidenta del INE que están utilizando el color del organismo para hacer campaña. (La Jornada, Contraportada)
VAYA dilemas futboleros. Muy sabido es que Xóchitl Gálvez es fan incondicional del Cruz Azul y, si los cementeros llegan a la final de la Liga MX y más aún si la ganan, vaya que la candidata presidencial podría aprovechar para echarles porras y dejarse ver y sentir entre la afición celeste.
HABRÁ quien vea en ello una ventaja electoral indebida, mientras que otros solo verán una consecuencia lógica de su afición de años.
PORQUE, si Cruz Azul, que no es cualquier equipo y tiene una bien ganada fama y millones de seguidores, logra su décimo título, ni modo que sus aficionados no lo celebren por todo lo alto.
NOMÁS que, con eso de que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, ya le pidió a la Marea Rosa y a la oposición no usar el color rosado porque es el que identifica a la autoridad electoral, no vaya a ser que ahora les exija a los candidatos dejar de hacer públicas sus preferencias futbolísticas y evitar ponerse las playeras de los finalistas para no inclinar la balanza electoral.
AUNQUE Andrés Manuel López Obrador asegura que se han registrado menos agresiones a candidatos en esta campaña electoral que en otras del pasado, parece que el Presidente pierde de vista varios factores preocupantes.
LA LETALIDAD de los ataques, lo cruentos que han resultado varios de ellos y las víctimas colaterales han creado un ambiente de zozobra en todo el país y de auténtica alarma en entidades como Chiapas, Guerrero y Guanajuato.
EN CONCRETO, la muerte de más de 40 personas entre candidatos y personas vinculadas al proceso electoral en hechos de violencia y el hecho de que más de 160 aspirantes han pedido protección no dejan duda sobre la dimensión y la gravedad del problema.
DONDE el ambiente político está que arde es en San Luis Potosí.
YA SON varios actos de campaña en los que afloran las rencillas entre los simpatizantes de la esposa del gobernador Ricardo Gallardo y actual candidata a senadora por el Verde, Ruth Miriam González, y los seguidores de su contendiente morenista, Rita Ozalia Rodríguez, cuya hermana Rosa Icela es la secretaria de Seguridad federal.
Y ESO que son partidos aliados… ¡que si no!
PUNTO a favor de las autoridades de la CDMX que, con el apoyo de las del Edomex, detuvieron al presunto autor material de los disparos contra la camioneta de la candidata a la alcaldía Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, en menos de una semana.
AHORA falta lo más complicado: encontrar al autor intelectual y determinar con toda certeza el móvil del atentado contra la abanderada del PAN, el PRI y el PRD.
YA SE verá si la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía capitalinas están a la altura de las expectativas generadas por la detención de ayer. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Pide INE a la Marea Rosa… que no sea rosa; ¿la querrá guinda?
Entre la risa y el enojo tomaron en la alianza opositora la declaración de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, en el sentido de que el movimiento conocido como Marea Rosa ha transgredido la “línea de respeto” al utilizar el color rosa para promover la candidatura presidencial de Xóchitl Gálvez y su llamado a dejar de usarlo porque el Instituto adoptó ese color desde hace años. Además del absurdo de pedir a la Marea Rosa que deje de serlo, nos cuentan que los asesores electorales aliancistas rápidamente fueron a sus archivos y le recordaron a doña Guadalupe que el partido Fuerza por México, del líder sindical de la 4T, Pedro Haces, usa el color rosa en su identidad y aunque desapareció a nivel nacional por no alcanzar la votación mínima, continúa vigente en algunos estados, sin que el INE le haya hecho observación alguna. ¿Será que no es que les disguste el rosa sino que les gusta más el guinda?
Excolaborador de Zaldívar, tras el amparo contra la extinción de fideicomisos
Nos comentan que uno de los impulsores del amparo contra la extinción de los 13 fideicomisos del Poder Judicial, es el abogado Javier Mijangos y González, quien fue uno de los secretarios de estudio y cuenta de la Suprema Corte durante la presidencia de Arturo Zaldívar. Nos hacen ver que Mijangos y González es hijo y defensor del magistrado en retiro Filiberto Javier Mijangos Navarro, quien en octubre del año pasado interpuso el amparo que mantiene congelada la desaparición de los fondos por más de 15 mil millones de pesos, de los cuales quiere disponer el presidente Andrés Manuel López Obrador. Muchas cejas levantadas ha provocado en la Corte este juicio de amparo, por venir de un excolaborador del exministro Zaldívar, cuya gestión está bajo investigación interna.
Llega antivirus a Presidencia
Nos cuentan que en este ocaso del sexenio, desde Palacio Nacional acaban de lanzar una licitación para contratar el “Servicio de Licenciamiento Integral de Antivirus para la Oficina de la Presidencia de la República”, el cual, nos indican, busca la protección de información que se procesa y guarda en los equipos de cómputo y servidores, enfocado a prevenir, buscar, detectar y eliminar cualquier código malicioso que pretenda comprometer la operación tecnológica de la Oficina de Presidencia o llegue a alterar datos e información digital, e incluso su pérdida total. ¿Demasiado poco, demasiado tarde? Después del hackeo masivo a la Sedena por parte del grupo Guacamaya y de la fuga de datos personales de los reporteros que cubren la conferencia mañanera, parecería que sí.
Reprobada, consultoría recomendada por Bejarano
Nos cuentan que muy mal le ha ido a la consultoría que recomendó el profesor René Bejarano para promover a candidatos morenistas en Veracruz y otros estados, porque el despacho en cuestión ya no siente lo duro sino lo tupido y la dirigencia de Morena se ha visto obligada a prender alertas rojas, empezando por el caso de la candidata a gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle. Nos aseguran que la empresa se aplicó para cobrar millones de pesos, pero a la hora de revisar los resultados nomás no pasa la prueba del ácido. ¿Será que si el golpe termina reflejado en las urnas se la cobrarán a don René? (El Universal, A2, p.2)
Que después de que se reveló una reunión entre la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña, con magistrados del Tribunal Electoral y el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, los cuatroteístas Mario Delgado y Ricardo Monreal no tardaron en montarse con el tema de que se retome la propuesta de reformas al Poder Judicial. Aunque en este periodo ya no será posible, el primero abundó en que por eso se necesita ganar el plan C, para poder llevar a cabo la “limpieza” en ese terreno. Bueno.
Que quien se prefirió mantener cauta frente a los rumores de quitarle su candidatura fue la abanderada de Movimiento Ciudadano al Senado, Sandra Cuevas, quien prefirió dejar “en manos de Dios” la decisión sobre si llegará a la boleta el 2 de junio. Por cierto, hablando de mujeres de la Cuauhtémoc, la candidata a alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega tronó contra las autoridades judiciales capitalinas porque primero filtran información sobre el ataque en su contra en redes y le niegan acceso al expediente.
Que el CIDE dio el primer paso entre las instituciones universitarias mexicanas y revisa ya el convenio que firmó en 2014 con la Universidad de Tel Aviv a partir de la ofensiva israelí contra Gaza, por considerar que Benjamin Netanyahu ignoró las recomendaciones de la Corte Internacional de Justicia sobre un cese del fuego y por la destrucción de centros educativos en la Franja. Por la noche, la UNAM hizo segunda y también pondrá bajo la lupa sus convenios.
Que Max Cortázar, vocero de la candidata a la Presidencia por la coalición Fuerza y Corazón Por México, Xóchitl Gálvez, respondió a la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, que el color rosa no tiene dueño y le pidió enfocarse en el proceso electoral del próximo 2 de junio, cuidar la democracia, la transparencia y la imparcialidad, “en lugar de estarse distrayendo en si se usa o no un color”. Salió respondón el ex baterista, después de que la cabeza del instituto electoral llamó a “no transgredir la línea de respeto” a la autoridad comicial. (Milenio, Al Frente, p.2)
Súper domingo político
Día extremo en materia política será este domingo. Iniciará con la concentración de la marea rosa en el Zócalo, en apoyo a Xóchitl Gálvez y Santiago Taboada, abanderados de Fuerza y Corazón por México a presidenta y a jefe de Gobierno, respectivamente. Por la noche se realiza el tercer debate entre Claudia Sheinbaum, Xóchitl y Jorge Álvarez Máynez. En el INE, presidido por Guadalupe Taddei, estarán atentos a la movilización opositora y al buen desarrollo del último debate.
Ensayan moderadores
Por cierto, Luisa Cantú, Elena Arcila y Javier Solórzano están más que listos para cerrar con broche de oro la trilogía de debates presidenciales. Ayer tuvieron el primer ensayo en el Centro Cultural Universitario. De hecho, este sábado habrá un nuevo ensayo y todavía se analiza si el domingo temprano realizan un tercero, previo al debate en forma.
HMG, presente en los debates
Presencia redonda tuvo Heraldo Media Group en los debates entre candidatos. Nuestros colaboradores Manuel López San Martín, Alejandro Cacho y Javier Solórzano fueron electos para moderar alguno de los tres presidenciales. Y la conductora, Blanca Becerril, moderó el primer Debate Chilango y 11 de los 16 para alcaldías de la CDMX.
Todo se resolverá a tiempo
Sin titubeos, la presidenta del TEPJF, Mónica Soto, aseguró que el organismo está preparado para resolver en tiempo y forma todas las impugnaciones derivadas de la elección del 2 de junio. Dijo que el compromiso de los magistrados de la Sala Superior es impartir justicia de manera autónoma, independiente y apegada a la Constitución.
Voto de confianza al INE y al TEPJF
Espaldarazo dio el empresariado al INE y al Tribunal Electoral. El líder del Consejo Coordinador Empresarial, Francisco Cervantes, se reunió con Guadalupe Taddei, presidenta del Instituto, y le expresó su convicción de que las autoridades electorales son confiables, transparentes, imparciales y efectivas en la organización de comicios.
Nuevo proyecto para el almirante
En manos del secretario de Marina, Rafael Ojeda, puso el presidente López Obrador el proyecto para conectar a México y Guatemala, vía ferrocarril. Se trata de ampliar la Línea K del tren interoceánico, que inicia en Ixtepec, hasta Ciudad Hidalgo, en la frontera sur. Se extendería al país vecino, gobernado por Bernardo Arévalo.
Dan su fallo el jueves
El próximo jueves, la Corte Internacional de Justicia dará a conocer el fallo sobre el conflicto México-Ecuador, provocado por la invasión a la embajada de nuestro país en Quito. Será el presidente de ese órgano internacional, Nawaf Salam, quien lea la resolución, y se prevé que dé la razón a la parte diplomática mexicana. (El Heraldo de México, La 2, p.2)
Polémica nada rosa
Y fue Max Cortázar, vicecoordinador de la campaña de PAN-PRI-PRD, el que ayer saltó ante la petición que hizo la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, para que no se emplee el color rosa en las movilizaciones en favor de Xóchitl Gálvez, consideración que, para muchos, ha derivado de una jugada desde las trincheras guindas. “En lugar de preocuparse por el uso de un color que —por cierto— no tiene dueño, debería enfocarse en el proceso electoral, en garantizar que los ciudadanos puedan ejercer el voto de manera pacífica, libre y secreta; protegiendo las casillas de los municipios que se encuentran en riesgo, como lo hemos señalado, así como evitar que Morena use a los servidores de la nación (que son funcionarios del Gobierno y que, además, usan el color guinda) para repartir propaganda de su candidata y amedrentar a los ciudadanos sobre sus derechos así como la permanencia de los programas sociales. Su responsabilidad es cuidar la democracia… en lugar de estarse distrayendo en si se usa o no el color rosa”, recalcó en mensaje colgado en las benditas redes. Uf.
Apoyos que valen
Y en tiempos de batallas bien vale la pena echarle un vistazo a la otra cara de la moneda: la posibilidad de la colaboración. Ahí es donde se insertan acciones humanitarias como la que ocurrió ayer en Guerrero, donde la organización Direct Relief donó equipamiento e insumos para la atención de emergencias a la institución del gobierno estatal que las atiende: el Centro Regulador de Urgencias Médicas. Y como nobleza obliga, nos comentan, la gobernadora de la entidad, Evelyn Salgado, señaló: “Recibimos esta donación con todo el agradecimiento, con todo el corazón. Esta inversión corresponde a más de 11 millones de pesos en equipamiento para nuestras y nuestros compañeros que están todos los días en la línea de defensa de la integridad y el bienestar de las familias”. Direct Relief en México está encabezada por Eduardo Mendoza. Ahí el dato.
Guerra sucia
Resulta que la guerra sucia en la Ciudad de México no cesa, pues ahora algunas personas se han dedicado a buscar nuevas formas de atacar a los candidatos, sin ser sancionados. Y es que usuarios del Metro nos aseguran que simpatizantes de Morena, como cualquier “volantero”, entregan folletos de propaganda en contra del abanderado de Va X la CDMX, Santiago Taboada. Para no ser detectados, nos comentan, en estaciones como la de Taxqueña, en el paradero, buscan a personas que apresuradas van a sus destinos y les entregan el folleto boca abajo. Es hasta que las personas van unos metros adelante que se dan cuenta que se trata de propaganda política. En otras alcaldías lo que ocurre es que se colocan pegotes con descalificaciones sobre la propaganda de los aspirantes. Uf.
El R-15 y la candidata
Causó revuelo, nos comentan, la exhibida que le dieron a la candidata panista a la presidencia municipal de Jilotzingo, Evelin Mayén, quien aparece en un video, profusamente difundido en las redes, disparando un arma de uso exclusivo del Ejército, aparentemente un rifle R-15. No ha gustado mucho la acción, no sólo porque además de implicar una posible conducta ilícita, no encaja en el actual contexto político electoral, señalado por los altos índices de violencia en ciertas regiones que han cobrado vidas de aspirantes y por el cual los partidos han incluso lanzado advertencias de riesgos. De ahí que la candidata tuviera que responder también en video, aunque muy breve, como para tratar de darle rápidamente vuelta a la página: “Les pido una disculpa, asumo mi responsabilidad, me equivoqué, sin embargo un video no me define, me define mi trabajo, ustedes me conocen, así que este proyecto se sigue fortaleciendo”. Ahí el dato.
Impago de pensión pega a postulación
Con la novedad de que se acaba de reportar que al candidato de Morena a la presidencia municipal de Torreón le abrieron una investigación, en su propio partido, por figurar en la lista de deudores alimentarios. El tema, nos aseguran, no es menor, nos comentan quienes han seguido de cerca los procesos electorales en Coahuila, porque el aspirante señalado ha tratado de construir de cara a su postulación una narrativa de apoyo a las mujeres, en la que al menos en el discurso arropaba causas feministas y de paridad de género. La exhibición de una demanda por no cumplir con el pago de pensión alimenticia, del Juzgado Segundo de Primera Instancia de lo Familiar, ha cambiado el escenario y revelado que las propuestas del abanderado morenista tendrían un fondo más cosmético que real. Lo anterior queda también soportado, nos dicen, en otro antecedente: cuando estuvo en el PRI tampoco quiso apoyar el Registro de Deudores Alimenticios. Uf.
Debate de pena
Penoso sainete, nos comentan, en lo que derivó un debate entre candidatos a diputados por el distrito 11 de Nuevo León. Y es que resulta que en un momento de rispidez en el intercambio, Pedro Garza Treviño, quien es postulado por la alianza de partidos de oposición de plano se levantó del asiento que tenía asignado y se plantó retador frente a la abanderada de MC, Laura López, quien había dicho: “Pedro Garza hoy es el candidato del PRIAN, aquel partido que te robó la alcaldía de Guadalupe, hoy dejas que te abrace y cobije… ¿o será acaso que no se la robó, más bien se la vendieron? ¡No sé!”. La acción intimidatoria de Garza Treviño provocó de inmediato reacciones en el público que había acudido al Instituto Tecnológico de Nuevo León a presenciar el debate, pues hubo de inmediato quien quiso salir en defensa de la emecista. Los ánimos se caldearon en el foro y hubo empujones. Los convocantes del ejercicio tuvieron que llamar a la calma. Ya el primero ofreció una tibia disculpa y la segunda amagó con presentar una denuncia y pedir protección al Estado. Uf. (La Razón, La 2, p.2)
El próximo 13 de junio se cumplirán 85 años de la llegada a Veracruz del Sinaia, el famoso barco que trajo a nuestro país una cauda de refugiados españoles que salieron del puerto de Sète el 26 de mayo anterior, con mil 599 pasajeros. Se dice que muchos habían pasado la noche anterior todavía en alguno de los siniestros campos de concentración –que los franceses llamaron cínicamente de acogida– en los que almacenaron a miles de republicanos en condiciones infrahumanas. Luego vinieron a México muchos más, hasta alcanzar una cifra que supera a la de todos los demás refugiados esparcidos por América…
La fecha se toma como un emblema de la hospitalidad mexicana, misma que muchos exiliados –no todos– guardan en su corazón envuelto en la mayor gratitud, aunque también participaban de la idea de que ellos resultaron muy benéficos para nuestro país.
También es cierto que no todos entre los que se vieron a sí mismos como verdaderos redentores que, según las palabras de algunos, incluyendo descendientes directos, sacaron a este país de atrás de la cortina de nopal…
La frase que esgrimen los verdaderamente agradecidos es la de que Cárdenas les abrió las puertas, lo cual es cierto, aunque Ávila Camacho las conservó abiertas y hasta Miguel Alemán se las ingenió para favorecer el traslado a México, directamente de puertos españoles como Bilbao, Barcelona y también Vigo, a no pocos hijos, cónyuges, padres, hermanos y amigos de quienes vinieron antes de 1944 como auténticos refugiados, pero que también pueden englobarse en la idea de que hallaron refugio en nuestro país. Lo mismo que algunos arribados ya durante el gobierno de Ruiz Cortines.
Bien cierto entonces es que, en total, los peninsulares que, por una razón o por otra, buscaron y hallaron acogida en nuestro país, pasaron de 40 mil.
Hoy día, se insiste mucho en lo benéfica que fue la migración y la gesta mexicana se concreta a la frase Cárdenas nos abrió las puertas, pero no hay que olvidar que no fue eso lo único que hizo el Tata. Tanto o más meritorio que dejarlos entrar fue la enorme hazaña de la embajada de México en Francia, especialmente a cargo del cónsul general Gilberto Bosques, desde principios de 1939 hasta noviembre de 1942, cuando fue hecho prisionero de los alemanes, y después, entre 1946 y 1959, cuando fue embajador de Portugal.
No quiero detallar la enorme proeza que hizo la embajada y el consulado de México, pero tengo los elementos para suponer que se le debió la salvación de la vida o de pasar por un tránsito terrible a unas 140 mil personas, que por su negociación y el famoso acuerdo que le arrancaron a Petain en agosto de 1940, dieron lugar a que se consideraran en tránsito hacia México y evitar así que fueran llevadas a los campos de trabajo y presidios alemanes muchos miles de refugiados, incluyendo algunos que no tenían ninguna intención de cruzar el Atlántico…
Más de 60 mil exiliados recibieron el documento que los salvaguardaba tanto a ellos como a sus familias, gracias al escudo del águila y la serpiente…
Ello sin contar los que fueron protegidos por la misma embajada y fuera de las garras nazis y franquistas por diferentes vías, gracias a la compleja organización que desde Marsella tenía Gilberto Bosques Saldívar.
Ahora casi no se recuerdan estos hechos aunque fueron muchos los miles que se agolparon en la estación de Buenavista cuando Bosques regresó a México, después de ser prisionero de los alemanes. Se dice que no cabían en la plaza, no obstante que el tren, aunque cueste creerlo, llegó con diez horas de retraso.
En suma, puede decirse que no sólo abrieron las puertas, lo que ha sucedido algunas veces en la historia, sino que hubo algo más extraordinario y único: ¡fueron a buscarlos! (José M. Murià, La Jornada, Política, p.8)
Dos candidatos más fueron asesinados brutalmente en las últimas 36 horas en lo que ya son, según las estadísticas reales, las elecciones más violentas en el México contemporáneo.
Una es Lucero López, candidata del Partido Popular Chiapaneco a presidenta municipal de Concordia. En el ataque, la noche del jueves, murieron cinco personas más, entre ellas una menor.
No fue un enfrentamiento entre bandas del crimen, como sostuvo AMLO en la mañanera, sino una emboscada que se registró en un crucero de esa localidad, cuando regresaba después de hacer campaña, según el corresponsal de la revista Proceso, Isaín Mandujano.
El otro asesinado es Aníbal Zúñiga, candidato del PRI a regidor de Coyuca de Benítez, Guerrero. Lo mataron junto con su esposa. Ambos cuerpos aparecieron desmembrados en Acapulco.
Pero dice López Obrador que hay menos agresiones que en las otras elecciones y que está “fildeando” a quienes pudieran sostener que Chiapas está en llamas.
*Empiezo a creer que López Obrador ya delira, como diagnostica reiteradamente José Newman, doctor psiquiatra. Imagina —y lo ha dicho— que preside un país pacífico, en el que vive gente “feliz, feliz, feliz”.
Desde que arrancó el proceso electoral, en septiembre del año pasado, hasta el corte de ayer, Integralia Consultores tiene registradas las siguientes cifras: 214 homicidios, 17 secuestros, 21 desapariciones, 128 atentados con armas de fuego, 217 amenazas y 78 “otras”.
De los 33 candidatos que ya han sido asesinados, según la consultora, 88% aspiraba a un cargo de elección municipal.
Luis Carlos Ugalde, director de Integralia, era consejero presidente del IFE durante las muy complicadas elecciones de 2006, cuyo resultado sigue sin reconocer el tabasqueño.
Sobre el proceso electoral dice:
“Ésta es la elección más violeta de la historia de México. Allí están los números. Y es también la elección más inequitativa. La interferencia del Presidente en las campañas es diaria. AMLO 2006 pediría la anulación de la elección 2024”.
El Presidente atribuye al “sensacionalismo” de los medios la percepción de que hay violencia en México. “Es muy lamentable, pero se lucra bastante con los asesinatos y con el dolor humano. Es temporada de zopilotes”, dijo.
*Va la buena. Cayó en Ecatepec el hombre que baleó a Alessandra Rojo de la Vega, candidata de la coalición PAN-PRI-PRD a la alcaldía Cuauhtémoc, cuando circulaba en calles de Peralvillo la noche del sábado pasado.
Se trata de Juan David Rojas. Dice que un sujeto al que le dicen El Parka le habría pagado 60 mil pesos para “darle un susto” a Alessandra.
La mala: se registró una campaña en medios y redes que puso en duda la autenticidad del ataque. No faltó quién hablara de “montaje”.
La candidata agredida le exige a Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX, que aclare que ella puso el tuit donde informa sobre la agresión después de ésta, como lo muestra su celular, y no antes, como pretenden hacer creer.
*Otra que de plano perdió la razón es Guadalupe Taddei, presidenta del INE. Pide a Xóchitl Gálvez y a la Marea Rosa que no usen ese color, porque es el que distingue al INE.
“Este uso del rosa por otras organizaciones, hoy en apoyo político abierto a una candidatura, me parece que no abona al respeto que ambas instituciones nos hemos manifestado siempre”, dijo.
Según ella, el Consejo General debe analizar si mantienen ese color o transitan a otro. ¡Hágame el favor!
¿Qué puede esperarse de una presidenta del instituto que salió de una tómbola? Es pregunta.
*Una más del Presidente. Sobre la polémica de mantener o no izada la bandera nacional en el Zócalo durante la manifestación de la Marea Rosa del domingo, aparecio “Andrés el magnánimo”.
Dijo ayer: “Los del bloque conservador, que están dale, dale y dale, que les quitamos la bandera. No, no, no, la bandera es de todos, hasta de los traidores a la patria”.
Y volvió a mentir: “Antes, cuando nosotros estábamos en la oposición, no nos permitían ni siquiera usar el Zócalo”.
Xóchitl chutó el balón que le puso el magnánimo:
“Él será el traidor a la patria, porque el que traicionó a la patria es él. Él traicionó a los mexicanos al entregar el país a la delincuencia.
“Es un Presidente que saludó a la mamá de El Chapo, que saludó a los delincuentes y es un Presidente que liberó a Ovidio. Si hablamos de traidores a la patria, él tendría que ponerse en primer lugar”.
Se vale sobar. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p.4)
¿Alguien por ahí sabe dónde puedo tomar aquel tren tan moderno que lleva al Aeropuerto Felipe Ángeles? Si no recuerdo mal, fue en el otoño de 2021 que los más altos funcionarios de este país viajaron hacia allá a bordo de un vagón espectacular, todos ellos sonriendo de una alegría ansiosa de ser corroborada y contagiada. ¿Y qué mejor vehículo para el efecto que el video informativo donde el mismísimo primer mandatario celebraba, entre bromas, el trayecto feliz hacia el futuro? Cosa rara, no obstante, de entonces para acá no se ha visto otra imagen del interior del tren, y menos todavía de su carrocería. ¿Qué distancia recorre? ¿Cuánto cuesta el boleto? ¿Cuántos vagones tiene, de qué color son?
Asumo que un montón de niños entusiastas —valga la redundancia— se ilusionaron ante aquellas escenas. Yo en su lugar habría suplicado a mis padres que me llevaran a dar una vuelta en el tren del video, aunque no fuéramos a abordar un avión. Y ellos, como guardianes de mi candor, me lo habrían prometido con la misma certeza que tiempo atrás emplearon para contarme cuentos antes de dormir. ¿Cuál habría sido mi chasco cuando, ya más crecido, me informaran que el tren de marras no existe, ni existió? Es lindo ser ingenuo, a cierta edad, y más si otros ingenuos te acompañan, pero al paso del tiempo te da por sospechar, con rabia pubescente, que los adultos te ven cara de tonto. Nos hacemos rebeldes, a esa edad, como respuesta al candor traicionado.
Ahora que he vuelto a verla en YouTube —la única estación donde el bonito tren parece haber parado— la escena del vagón lleno de funcionarios, a cual más orgulloso, me trae de vuelta el rostro complaciente de la tía que una mañana hizo escala en mi casa y, toda diligencia, ofreciose a llevar mi carta a Santa Claus a la oficina de correos más próxima. “Yo te invito los timbres”, prometió, rechazando las dos monedas que yo quería darle para no quedar como un encajoso. Sólo que en este caso los altos funcionarios no hacían el video para sus hijos, sino para cada uno de los mexicanos. ¿Dónde está, pues, el tren? ¿Debería dar crédito a sus jubilosos tripulantes, después de treinta meses de no tener noticias del asunto, o ya va siendo tiempo de pensar que muy probablemente me piñaron?
Los niños son ingenuos mientras creen las patrañas de sus mayores. Los ciudadanos somos como niños mientras damos por ciertas las fantasías absurdas de nuestros gobernantes. Cosas que no hay manera de probar, pero si se te ocurre cuestionarlas sacas boleto para ser repudiado por quienes aún se aferran al candor y aplauden a sus alucinaciones, que no por compartidas lo son menos. Técnicamente, el acto de alucinar supone ver un bulto allí donde no hay nada, lo cual se facilita cuando la gente que creíamos seria se exhibe disfrutando de una fantasía. Pues no eran ellos quienes alucinaban, sino el espectador que cedía al hechizo digital donde el vagón corría camino al aeropuerto.
Entre niños, jugar a las mentiras supone un cambio en el tiempo del verbo. Yo no soy policía, sino que era, en aquel mundo abstracto que no busca ser cierto más allá del juego, donde todo se vale porque nada sucede. Hoy que los mexicanos podemos ver que todo aquello que “era” nunca en realidad fue, la memoria del tren inexistente invita a fantasear sobre la producción de aquel video tramposo.
¿Sonreían de por sí los tripulantes, o el director les dio la indicación, igual que en los programas de concurso, de que se les notara el regocijo? ¿Se habrán reído luego de filmarlo… o harían más de una toma porque a alguno de pronto le ganó la risa? ¿Qué edad mental pensaban que tenía su público? Ya en 2024, a dos semanas de las elecciones, me sigo preguntando a quién creyeron que iban a engañar. (Xavier Velasco, Milenio, Al Frente, p.3)
Vamos por partes para desmenuzar esto de la Sociedad Anti-López, un conglomerado intelectual y periodístico que data de inicios de este siglo (tiempos del inefable Vicente Fox), aunque tiene su génesis orgánico en la grisácea época de Miguel de la Madrid.
Primero el retrato hablado.
Acerca de la palabra soberbia el Diccionario de la lengua española dice esto: 1. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.
Altivez sí que la tienen y la tenían desde hace décadas los miembros de este grupo, cuando reinaban intelectualmente en el mundillo político del priismo, ahí donde contaban a su favor con un partido de Estado que repartía millones de pesos a cientos de ellos, exégetas del Régimen postrados al servicio de la patria tricolor en periódicos, revistas (semanales, mensuales, ahora en espacios digitales), así como en radio y televisión.
Poseedores de la única verdad posible, que era la del Sistema, la del PRI y la del Primer Priista de la Nación, peroraban con una petulancia insoportable sobre lo que era correcto e incorrecto para la República. Todo lo que ellos no avalaban -como los planteamientos de la oposición- era políticamente desechable.
Y sí, como se lee en la primera acepción que da el diccionario, tenían un apetito voraz por ser los preferidos del presidente en turno (y de los secretarios de estado, gobernadores, alcaldes, legisladores, jueces, magistrados, ministros, militares, policías y cualquier funcionario con poder). Normal en ellos, ya que la codicia era una de las características de la cleptocracia intelectual y periodística de aquellos tiempos, que luego se extendió hasta al panismo y se asentó con toda comodidad en el sexenio de Peña Nieto a través del boom de las páginas web cuyos dueños -algunos columnistas- se enriquecieron obscenamente con dinero público transferido desde el poder.
Huérfanos del régimen priista cuando ganó las elecciones Andrés Manuel López Obrador en 2018, se desesperaron, no supieron gobernar su soberbia, y brincaron a la segunda acepción de esa palabra: 2. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás. Ofuscados bajo llave en un bodegón, se dedicaron a escribir y hablar entre ellos mismos, a contemplarse a sí mismos, sin al menos abrir una rendija para observar lo que pasaba afuera, lejos de sus mesas, sillones y jardines, desde donde les era imposible escuchar lo que decía la gente de la calle, esos millones de personas que estaban hartos de su insolente reinado y que habían votado en contra de su Sistema.
Carentes de rigor y honestidad intelectual, anémicos de autocrítica, despreciaban -y desprecian- a rabiar todo lo que oliera -y huele- a López Obrador, y jamás se tomaron la molestia de ir a indagar en qué se habían equivocado ellos cuando no vieron venir la avalancha de votos que los sepultó no sólo en 2018, sino 22 veces en comicios estatales.
¿Qué hicieron desde 2006, a lo largo ya de dieciocho años que son tres sexenios? Con un dejo racista y despreciativo, varios comentócratas tuvieron la brillante idea de empezar a decirle “López” a Andrés Manuel López Obrador. Bravo. Como si “López”, en el país de los López, fuera un epíteto, un estigma para marcar judíos en tiempos de fachos, un escupitajo al “indio” que bulean y al “naco” que patean en el suelo. Cada “López” era carcajada lacerante prorrumpida desde la insolencia de su pretendida superioridad no sólo moral sino histórica, como si eso fuera a hacer mella en los millones de López que se enorgullecieron más y más de estar con el tal López.
Esa incomprensible decisión que mantienen 18 años después ha desnudado sus mentes, sus propósitos y despropósitos, y los ha exhibido de manera elocuente: en el origen, en la mesa ovalada de sus tertulias, su soberbia les decía que eran unos genios de la comunicación, unos brillantes mariscales de la más acabada estrategia política que jamás se hubiera creado en México, “y si me apuras, en toda Iberoamérica, cabrón”.
Así decían en corto. Nunca se dieron cuenta del bofetón popular. Todavía hoy no se percatan y persisten en lo mismo: “López” aquí y “López” allá. Quizá algún día asimilen que ellos fueron, en buena medida, artífices de que el señor de Palacio Nacional se haya victimizado y de que el pueblo bueno le dé 60 % de aprobación cuando ya se va. Y claro, que su candidata esté a punto de ganar ampliamente.
¿Sirvió políticamente de algo su “López”? ¿No? Pues felicidades.
BAJO FONDO
Todavía semanas antes de los comicios presidenciales del 2018, envanecidos a más no poder, obnubilados con el resplandor de sus intelectuales que les cuchicheaban al oído, las estrellas del PRI en el gobierno amagaban en tertulias con dejar caer todo el poder del fisco a los opositores periodísticos. ¿Dónde están hoy? Exacto, no están.
TRASFONDO
Soberbia 4. f. Cólera e ira expresadas con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas. Pues eso, señoras (sí, también hubo varias mujeres en todo esto); señoras y señores, gracias por su invaluable servicio a la democracia.
A ver si me invitan a comer a partir del 3 de junio, ¿sí?
Digo, para escuchar sus fantásticos planes sexenales contra Claudia Sheinbaum. (Juan Pablo Becerra-Acosta M., El Universal, Nación, p.5)
En los últimos días, el Presidente de México no ha lucido como un justiciero sino como un vengador. El hombre que asegura que no es su fuerte la venganza nos ha mostrado que puede traspasar límites, sin ninguna mesura ni remordimiento. Parece que lo impulsa el rencor y que su objetivo es ajustar cuentas, antes de que deje el poder y el poder lo deje a él.
Con todo el aparato del Estado en sus manos expone lo privado de quien lo ha expuesto al escrutinio público, advirtiendo que los agravios no se quedarán sin su respectiva revancha. No, no parece que busca justicia sino vengarse de quien él piensa que le ha hecho daño. Tampoco parece importarle la investidura que tanto insiste en mantener lustrosa y digna.
No es el mejor momento del presidente López Obrador. Tan preocupado siempre de asegurarse un buen lugar en la historia nacional, sus recientes actos y dichos definitivamente lo alejan de ese anhelo.
Esto se ha intensificado en las últimas semanas, conforme se acerca la elección de su sucesora, que ni duda cabe que será la doctora, pero que podría acabar viviendo en una ciudad perdida, la Ciudad de México, que probablemente gane la oposición a su gobierno. Y si a eso se le agrega que también están en riesgo la mayoría del Congreso y varias gubernaturas, empeoran el panorama de su sucesión y su legado.
En febrero pasado, el Presidente no tuvo miramientos y reveló el teléfono personal de Natalie Kitroeff, jefa de la corresponsalía de The New York Times para México, Centroamérica y el Caribe, quien envió un cuestionario a su oficina de prensa, para solicitar postura sobre un reportaje que publicaría y lo vinculaba, presuntamente, con temas de narcotráfico.
Y cuando le preguntaron si con la difusión de los datos personales no se violaba algún ordenamiento, respondió: “No, por encima de esa ley está la autoridad moral, la autoridad política. Y yo represento a un país… no va a venir cualquier gente que, porque es del New York Times y nos va a poner, nos va a sentar en el banquillo de los acusados”.
Incluso dijo que lo volvería hacer “cuando se trata de un asunto en donde está de por medio la dignidad del Presidente de México”.
Y lo hizo.
El caso más reciente es el de María Amparo Casar, quien encabeza la agrupación Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, quien publicó el libro “Los puntos sobre las íes” (Debate), en el que hace una severa crítica a López Obrador y su gestión.
Desde la Mañanera, se anunció que a María Amparo le retiraban la pensión que cobraba por la muerte de su esposo, hace 20 años en Pemex, y no sólo eso; le exigieron que regresara el dinero recibido, porque lo habría percibido de manera fraudulenta y, por si fuera poco, la FGR abrió una investigación contra ella y sus hijos por haber recibido esa pensión.
El Presidente se justificó: “Yo le ofrezco disculpa por tratar estos asuntos de tipo personal, pero ella debe de comprender… Bueno, ¿qué pasa ahora? Resulta que la señora es la presidenta de la asociación de la sociedad civil para combatir la corrupción, ¡presidenta de la asociación para el combate a la corrupción! ¡Cómo vamos a dejar esto así! Porque ya a mí me faltan cuatro meses y medio, pero ¿qué, vamos a dejarle la estructura de manipulación intacta? No, no, no, hagamos algo. No va a desaparecer, ni es mi propósito, pero no puede quedar inmaculada”.
Por lo que ha dicho en la Mañanera, también se vislumbran días nublados para quienes ejercen el trabajo y la investigación periodística. Vienen días de cobro de facturas. (Amador Narcia, El Universal, Nación, p.13)
La difundida cena entre la ministra presidenta de la Corte, Norma Piña, y los tres magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, tuvo lugar el pasado 12 de diciembre, justo el día de la celebración guadalupana, y ocurrió en medio de la crisis que enfrentaba el máximo órgano de justicia electoral por la decisión de la mayoría de sus integrantes de solicitar su renuncia al presidente Reyes Rodríguez Mondragón, a quien sus compañeros le habían perdido la confianza.
Hasta la sede de la cena convocada por la ministra Piña, en una residencia del Paseo de la Reforma, llegaron los tres magistrados a la que, les dijeron, sería una “cena de conciliación” para evitar que, en pleno año electoral que ya estaba en marcha, se profundizaran las diferencias que tenían al Tribunal Electoral, ya de por sí menguado porque el Senado fue omiso en nombrar a dos de sus integrantes, en riesgo de entrar en una crisis de gobernabilidad interna ante decisión de la mayoría de promover la remoción del magistrado presidente.
La casa donde se realizó el encuentro en aquel día guadalupano es propiedad del ministro Juan Luis Rodríguez Alcántara, quien a petición de la ministra presidenta accedió a poner su hogar como el lugar del encuentro. La primera sorpresa que se llevaron los tres magistrados, Felipe de la Mata Pizaña, Felipe Fuentes Barrera y Mónica Soto, fue que además de su jefa de oficina y asesora más cercana, Natalia Reyes Heroles, acompañaba también a la ministra Piña el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas. A los tres les sorprendió la presencia del líder partidista que nunca les fue comunicada y entre ellos cruzaron miradas cuando los saludó muy sonriente el dirigente priista.
Previo a la plática, la ministra presidenta había estado intercambiando mensajes por WhatsApp con el magistrado Felipe Fuentes, quien lideraba la rebelión de los 3 para destituir al presidente del Tribunal y nombrar, por votación mayoritaria, una nueva presidencia para el Tribunal Electoral . Esos mensajes, que comenzaron siendo comedidos y moderados por parte de la ministra presidenta, que abogaba por la continuidad de la presidencia de Reyes Rodríguez, terminaron en cuestión de días volviéndose enérgicos primero y luego amenazantes sobre las consecuencias que enfrentarían los tres magistrados si persistían en su intención de remover al presidente.
“Tu y tus compañeros tienen cola que les pisen”, llegó a advertir la presidenta del Consejo de la Judicatura al magistrado Fuentes, según las capturas de pantalla que reveló el diario Milenio. Y ya en la cena, cuando sacaron a relucir el tema de la remoción del presidente del Tribunal, la petición de la ministra Piña volvió a ser la misma: que no removieran a Reyes de la presidencia, algo que también apoyaba públicamente en ese momento el bloque opositor del PRI-PAN-PRD, lo que explicaba la sorpresiva presencia de Alito Moreno en la cena.
Entre platos, bebidas y postres, los tres magistrados defendieron su reglamento interno, que autorizaba a solicitar un cambio de presidente por “pérdida de confianza” siempre y cuando lo apoyara la mayoría de integrantes de la Sala Superior del TEPJF y sostuvieron que ese mecanismo ya había sido aplicado en varias ocasiones sin que la Corte ni ninguna otra instancia del Poder Judicial cuestionara su legalidad. La ministra y sus dos acompañantes insistían en la inconveniencia de un cambio a esas alturas del actual proceso electoral y les pedían reconsiderar su decisión.
Así transcurrieron los distintos tiempos de la cena y cuando recogieron los postres y ofrecieron digestivos, seguía sin haber entendimiento entre los participantes, hasta que la ministra Piña hizo una contrapropuesta: se aceptaba que los tres magistrados hicieran valer su mayoría y fueran ellos y solo ellos los que definieran quién de los tres sustituiría a Reyes Mondragón al frente de la Presidencia del Tribunal Electoral. La única condición que pidió la presidenta de la Corte fue “que se borren los textos y palabras” que a través de la aplicación de mensajería había intercambiado con el magistrado Fuentes. Las dos partes estuvieron de acuerdo y se selló así la negociación para dar paso a la que después sería la actual presidencia de la magistrada Mónica Soto.
Eso fue lo que de manera resumida ocurrió en esa cena privada que hoy sale a la luz con todos sus detalles, incluidos los mensajes intercambiados entre Piña y Fuentes que supuestamente se desaparecerían , según nos cuentan fuentes directas que participaron en aquella negociación. El que se hayan revelado detalles, mensajes y otros datos de aquel encuentro, forma parte de la guerra que actualmente se libra entre la 4T y el Poder Judicial de la Federación, con el exministro y ahora porrista político, Arturo Zaldívar, y la actual ministra presidenta, Norma Piña, como los actores confrontados.
Porque justo la difusión de dicha cena coincide con los citatorios y declaraciones de jueces y magistrados del Poder Judicial que han estado declarando sobre las presiones, amenazas y represalias de que fueron objeto durante la presidencia de Zaldívar para que apoyaran casos judiciales afines al gobierno de López Obrador y algunos otros asuntos de tipo mercantil en los que se involucró al propio Zaldivar, a su operador y secretario del Consejo de la Judicatura, Carlos Alpízar, y al exconsejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra.
Mientras en la Corte hay jueces y magistrados que declaran por voluntad propia y acusan y señalan a Alpízar como el autor de las amenazas y presiones, por indicaciones de su jefe y para favorecer intereses del gobierno lopezobradorista y de su consejero jurídico, también hay varios casos de juzgadores que se están quejando de que están siendo “acosados y presionados” para que declaren en la investigación abierta por instrucciones de la ministra Piña, argumentando algunos de ellos que los están citando repetidamente en la Ciudad de México cuando ellos trabajan en el interior de la República, o que aun cuando ya emitieron su declaración, los vuelven a llamar varias ocasiones para presionar a que amplíen su declaración contra los tres personajes señalados en dicha investigación.
Del otro lado está claro que la filtración de la difundida cena y sus detalles busca exhibir los acercamientos de Norma Piña con la oposición y el que se haya alineado a los intereses de los partidos que, a cambio, dicen en la Corte, le ofrecieron protegerla de la amenaza de juicio político que le hizo Zaldívar y apoyó Morena, con los dos panistas y un priista que hay en la sección instructora y que tienen mayoría para desechar la solicitud de enjuiciamiento contra la ministra, además de garantizarle también que no pasaría la Reforma judicial que mandó el presidente López Obrador para cambiar los métodos de selección de la Suprema Corte y crear una nueva integración del pleno con 11 nuevos ministros electos por el voto de la población, porque no le darían a Morena los votos que necesitaba para tener mayoría absoluta.
Porque al final la guerra judicial que se desató contra la Corte y su ministra presidenta, alentada desde Palacio Nacional y utilizando a su esbirro Arturo Zaldívar, ya terminó también metida y contaminada con la elección presidencial, por el apoyo abierto que le ha dado Claudia Sheinbaum al exministro presidente y el aval que también ya dio la candidata de Morena a modificar la integración del Poder Judicial a través de una nueva Corte con ministros electos por un voto popular, que hoy claramente tiene controlado y clientelado, con sus programas y apoyos sociales, el partido Morena; mientras que Xóchitl Gálvez se ha declarado defensora absoluta de la Constitución y de la Corte.
Por eso en el choque de dos visiones distintas y en muchas cosas opuestas de país, en el que se convirtieron estas elecciones presidenciales, la idea de un Poder Judicial fuerte y autónomo, que sea garante de la constitucionalidad y frene los abusos y violaciones del Poder Ejecutivo, se está enfrentando a la actual visión de López Obrador y a la que se somete plenamente Claudia Sheinbaum, en el que el Poder Judicial y los jueces, magistrados y ministros, sean menos autónomos e independientes y más bien se conviertan en juzgadores morenizados, simpatizantes y militantes del nuevo régimen. Y parece que en todo eso su punta de lanza fue Arturo Zaldívar, primero desde la Corte y ahora como jurista y porrista de la candidata Sheinbaum. Vaya, para decirlo claro y directo, quieren tener en la 4T y su “segundo piso de la transformación”, a sus “Jueces del Bienestar”.
NOTAS INDISCRETAS…
En todo el debate político y social que desató el Informe de la Comisión Independiente de Investigación sobre la Pandemia del Covid-19, que documentó la muerte de más de 808 mil mexicanos por el virus pandémico y habló de deficiencias en la atención de la enfermedad, particularmente en la Ciudad de México donde murieron más mexicanos que en cualquier otro estado de la República, cuando la capital tiene infinidad de recursos, hospitales y presupuesto para la salud, está el duelo de versiones entre el secretario General del IMSS, Marco Bucio Mújica, y el coordinador de la citada comisión independiente, Jaime Sepúlveda Amor.
El primero sostiene que Sepúlveda no dio respuesta a la petición de “diálogo serio, científico y abierto a la sociedad” y que al IMSS solo le ofrecieron “una entrevista, cuando se trata de un organismo más representativo por ser una institución tripartita, en la que confluyen el sector obrero, empresarial y gubernamental que además enfrentó en la primera línea la emergencia por la Covid-19, además que la carta que le mandó Sepulveda nunca respondió a la petición expresa que hizo el IMSS de esperar hasta el término del proceso electoral para publicar el informe y evitar un sesgo electoral.
Y al final, en su respuesta Bucio, que es el segundo de a bordo en el Instituto, afirmó que de cualquier modo desde la Comisión Independiente “nunca mandaron lo necesario para que esa única entrevista se llevara a cabo: cuestionario de temas a tratar ni los datos de acceso a la plataforma, ni la cita ni el espacio, etc.”. Mientras tanto, Jaime Sepúlveda ha calificado de “tramposa” la respuesta de Bucio Mújica porque asegura que los funcionarios del Instituto nunca respondieron a las varias peticiones que les formularon para entrevistas y reuniones de trabajo conjunto.
En fin, que no hubo manera de conciliar la información y las visiones de los dos lados de la moneda y que al final el explosivo informe independiente, que desde el principio se le indigestó al presidente López Obrador, que lo descalificó como a casi todo lo que contradiga a su gobierno y su visión casi bucólica de una pandemia que ellos primero dijeron que no existía, después se equivocaron en las estimaciones de muertes, luego no pudieron garantizar camas de hospital ni tratamientos con respiradores a millones de mexicanos y al final terminaron monopolizando y controlando políticamente la aplicación de las vacunas, en contra de la visión de los médicos y científicos independientes del gobierno que reconocieron como Covid la totalidad de muertes en exceso. Del lado de los científicos desconfían de los datos y la información del gobierno, y del lado gubernamental de plano descalifican el informe y le atribuyen claras intenciones políticas por haber hecho que coincidieran sus tiempos con el de las campañas electorales y presidenciales en su etapa casi de cierre. Y en medio de ese choque están todo el dolor y el sufrimiento que tuvieron que pasar los mexicanos no sólo por la enfermedad de la Covid, sino por el golpe brutal que significó para la economía de muchos mexicanos, desde trabajadores asalariados, hasta pequeños empresarios, negocios familiares o vendedores ambulantes. También la historia del Covid en México se volvió otro frente de la guerra sucesoria…Los dados cierran con Escalera Doble. Semana redonda. (Salvador García Soto, El Universal, Online)
México es un país muy violento. Y ese es el gran fracaso del presidente Andrés Manuel López Obrador. Nos deja un México plagado de asesinatos, desaparecidos, fosas comunes y de familias destruidas.
Este debe ser el tema central del debate de mañana.
Desde que AMLO llegó al poder he asistido a cinco mañaneras en las que, cada vez, le presenté al Presidente las crecientes cifras de asesinatos en el país. Para que no hubiera dudas sobre mis fuentes, siempre utilicé las estadísticas oficiales del gobierno. Pero eso no sirvió de nada. Cada vez, invariablemente, el Presidente me contestaba que él tenía “otros datos”.
Muy al principio de su gobierno, en el 2019, le presenté a AMLO las cifras de homicidios dolosos de sus primeros tres meses en la Presidencia. Ya eran 8,524 mexicanos asesinados. Pero él me dijo que ya “hemos controlado la situación, según nuestros datos”. No era cierto. El 2019 resultó ser el año más sangriento de su gobierno con 34,720 asesinatos.
A partir de ahí vendría la peor escalada de violencia en la historia moderna de México.
Desde que AMLO tomó posesión el 1o. de diciembre del 2018 hasta el 30 de abril del 2024 han asesinado a 175,999 mexicanos. Muchos más que durante los gobiernos del priista Enrique Peña Nieto y del panista Felipe Calderón.
El Presidente insiste, con razón, que hay una tendencia a la baja en los homicidios dolosos. Es verdad pero totalmente insuficiente. No podemos hacer malabares estadísticos con las vidas de los mexicanos. La realidad, la triste realidad, es que durante la Presidencia de López Obrador han asesinado a más mexicanos que en cualquier otro gobierno desde la Guerra Cristera y la Revolución.
De esto hay que hablar en el debate de mañana.
En enero de este año regresé a la mañanera y, basado en los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, le dije al Presidente que “México es un país muy violento”. No estuvo de acuerdo. Me dijo: “Es un país pacífico, fíjate”.
Comparado con Estados Unidos, no lo es. Veamos lo que ocurrió el año pasado. Estados Unidos tuvo 18,854 asesinatos, según el Gun Violence Archive. Y en ese mismo 2023, México -con una población mucho menor- tuvo 29,706 asesinatos.
Es imposible venderles a los mexicanos la mentira de que México es un país pacífico. Aunque el Presidente lo repita mil veces en la mañanera. Las calles dicen otra cosa.
De esto hay que hablar en el debate.
Y de los desaparecidos. En medio de una gran controversia por su metodología, el gobierno de AMLO ha reconocido que en México hay 99,729 desaparecidos. (El gobierno asegura que más de 20 mil desaparecidos que se encontraban en la lista original han sido localizados).
Pero lo grave es que siguen desapareciendo personas en México. Y muchas de ellas nunca serán encontradas. El diario El País reportó recientemente que cada mes desaparecen alrededor de 625 personas y que México “es el país de las 2,170 fosas clandestinas”.
Si sumamos los asesinatos a las desapariciones durante este sexenio nos encontramos frente a una verdadera tragedia nacional. Estas son las matemáticas del horror: en promedio cada día desaparecen 20 personas y, basados en cifras del 2023, diariamente son asesinados 81 mexicanos.
La estrategia de “abrazos, no balazos” ha sido desastrosa y, en la práctica, les ha cedido partes del territorio nacional a los narcocárteles. Pero el Presidente, desde la mañanera, ha estado empujando una narrativa falsa, insistiendo en que “México está en su mejor momento”, como aseguró en enero.
México no puede estar en su mejor momento cuando están matando y desapareciendo a tantos mexicanos. De hecho, según las cifras del propio gobierno, México está en el peor momento de su historia moderna en lo que se refiere al número total de homicidios dolosos.
De esto hay que hablar en el debate.
Posdata. Y ya que también se hablará de asuntos internacionales en el debate de mañana, por favor, pregúntenles a las candidatas y al candidato: ¿Creen ustedes que Nicolás Maduro de Venezuela y Miguel Díaz-Canel de
Cuba son dictadores? De su respuesta depende mucho el rumbo al que quieren llevar a México. México siempre debe estar con las democracias y denunciar las dictaduras. Sea donde sea. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
Mañana, las candidatas a la Presidencia debatirán por primera y única vez sobre seguridad pública. Es quizá el debate más importante, urgente y necesario. Quien gane el 2 de junio tendrá el reto de que en México no sigan ocurriendo 30 mil asesinatos cada año. Esa persona gobernará un país donde más de 160 mil personas trabajan directamente para el crimen organizado y, de cada 100 personas que sufren un crimen, solo cuatro reciben justicia.
En México, muchos pueblos y ciudades sobreviven con una economía en la que los negocios formales se interrelacionan con el trasiego de la droga, y muchos de quienes gastan están lavando ganancias ilícitas. Cada año, en la economía formal de México se lavan millones de dólares, que se utilizan también para crear empleos, mantener el consumo, hacer crecer y desarrollar regiones enteras. ¿Cómo se combate entonces un negocio que es, al mismo tiempo, un lastre y un incentivo económico? No he visto en las propuestas de las candidatas respuesta a esta pregunta.
En los seis años, el gobierno obradorista ha dicho que comprende las causas sociales de la violencia, entiende que muchos jóvenes trabajan para el crimen porque lo consideran su única opción real. Los programas sociales que ha impulsado el Presidente -y que Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez pretenden continuar- solo han logrado una disminución marginal de la violencia. Tampoco han frenado el negocio.
El gobierno dice que en México no se produce fentanilo, que solo es un país de paso. Pero estadísticas oficiales muestran que, desde que el obradorismo llegó al poder, las incautaciones de fentanilo han aumentado casi en 900% en la frontera entre México y EU, donde más de 150 personas mueren a diario por sobredosis.
Para cambiar esta realidad devastadora, Andrés Manuel López Obrador prometió regresar al Ejército a los cuarteles. No lo hizo. En cambio, el obradorismo ha reforzado la presencia militar en todo el país y ha construido más de 280 cuarteles. Los militares se han ocupado de tareas civiles que no les corresponden y para las que no tienen infraestructura ni personal.
Ahora, Sheinbaum ha declarado que continuará esta estrategia militarizada. Además de mantener los programas sociales, Sheinbaum pretende continuar con la propuesta obradorista para hacer una reforma judicial, que muchos analistas ven como perjudicial para la independencia de ese poder.
Las principales propuestas de Sheinbaum son: aumentar la inteligencia, mejorar la coordinación entre la policía y los fiscales, fortalecer la Guardia Nacional y continuar con las becas a jóvenes. No parecen propuestas sólidas ni innovadoras, sino más de lo mismo que no ha traído grandes cambios en la reducción de la criminalidad.
Gálvez tampoco ofrece un enfoque original. Durante años, ha criticado la militarización. Ahora, ha dicho que está de acuerdo con mantener a los militares en seguridad, pero no en otras tareas. Sus planes incluyen construir una prisión de máxima seguridad, duplicar el número de fiscales y aumentar el uso de tecnología para inteligencia. También, ha dicho que “vale la pena tomar en cuenta” algunas estrategias de seguridad del gobierno de Felipe Calderón, a pesar de que en esos años México tuvo cifras récord de delitos.
El tercer candidato, Jorge Álvarez Máynez, ha hablado más directamente sobre la necesidad de que los militares no participen en la administración pública y acerca de por qué debe regularse el consumo de la marihuana, un tema que las dos candidatas mujeres han evitado. La propuesta más concreta de Máynez parece ser que se defienda la autonomía del Poder Judicial y se reformen las fiscalías, pero no cómo disminuir la violencia en el país.
En los últimos meses, han repuntado los índices de homicidios y, en todo el sexenio, las mejorías en indicadores de seguridad han sido modestas. Este domingo, cuando las dos candidatas y Máynez debatan sobre seguridad, vale la pena preguntarse quién de ellos tiene algo original, una propuesta verdadera, para detener el país de luto en el que nos hemos convertido. Ese es el debate que urge. (Peniley Ramírez, Reforma, Opinión, p.8)