Aunque tarde, los ciudadanos que acudieron al Zócalo para participar en la prometida fiesta de la victoria no se quedaron vestidos y alborotados. A la 1:20 de la madrugada estallaron los cohetes y la lluvia de luces iluminó a las miles de personas que esperaron pacientemente en la plancha. Vestidas con sus bandas tricolores de papel cruzadas sobre el pecho, con sus pollitos de la felicidad encendidos sobre sus cabezas, con sus gorras y sus banderas que decían: Ya ganamos. Y sobre todo las mujeres de todas las edades con sus carteles: Llegamos todas.
A la una de la madrugada de este 3 de junio se materializó en el largo templete frente al Palacio Nacional lo que a lo largo de la tarde anterior muchos habían imaginado después de volcarse a las urnas como nunca antes, a la futura presidenta del país anunciando: este triunfo del pueblo de México es el triunfo de la revolución de las conciencias.
Se sabía desde horas antes que México tendría una presidenta mujer y que sería progresista. O no lo sabíamos, pero teníamos fe, aceptó Zulema Chávez. Estaba con su hermana Aleida y con un par de amigos, Luis Moreno y Paola Guzmán; llegaron desde Atizapán de Zaragoza. Todos portaban cruzada en el pecho la banda tricolor, la novedad de la temporada. Es que desde tempranito había señales, empezando porque salimos a votar de a montón. Lo qué pasó, creo yo, es que hemos recuperado la confianza, porque el presidente López Obrador sí cumplió su palabra, sí hubo un cambio que vimos. Antes éramos más apáticos, ya no. (Blanche Petrich, La Jornada, Política, p. 4)
Jorge Álvarez Máynez pasó de jugar futbol con su hijo a reconocer su derrota, la cual, matizó, “es el resultado más importante en la historia de Movimiento Ciudadano”. Entre aplausos y cobijado por la cúpula del partido naranja, Álvarez Máynez fue reconocido por su coordinador nacional, Dante Delgado, como un nuevo líder político.
“Ha surgido un nuevo líder, el más importante del futuro de México, Jorge Máynez”, proclamó Delgado en conferencia. Pese a que su abanderado se quedó muy lejos del segundo lugar, el coordinador emecista no reparó en optimismo: “Desde luego que estoy feliz con el resultado, sigo con más ánimo que nunca”. (Armando Martínez, Milenio, Política, p. 9)
Pese a varios tropiezos y a la división interna en decisiones para la organización de la elección presidencial, el INE salió airoso. La violencia también dio tregua, y de las 170 mil 182 casillas proyectadas al arrancar la jornada electoral, únicamente 23 no se instalaron y en 29 se suspendió la votación por problemas de inseguridad o algún conflicto social.
Tampoco impactó que no llegaran 117 mil funcionarios de casilla, el 7.7 por ciento del millón 528 mil 634 que había aceptado, pues fueron tomados de la fila.
A las 13:00 horas, las caras de los consejeros mostraban tranquilidad, y “hasta felicidad”, decían algunos, pues llegaban reportes de una alta participación, que los hacían creer que la votación podría superar a la del 2018, que fue del 63.4 por ciento. Así, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, superó la prueba de su primera elección al frente del organismo. (Érika Hernández, Reforma, Nacional, p. 3)
Durante el desarrollo de la jornada electoral se reportaron 5 mil 89 incidentes menores, entre los que destacan que personas intentaron votar sin credencial de elector o sin estar en la lista nominal, lo que fue resuelto en 71.85 por ciento. Además, se determinó la suspensión definitiva de 29 casillas en ocho estados del país, el equivalente a 0.0058 por ciento del total, por cuestiones de inseguridad.
La encargada de despacho de la Secretaría Ejecutiva del INE, Claudia Suárez Ojeda, detalló que 17 casillas fueron suspendidas por disparos de arma de fuego, 10 en el distrito 10 de Zitácuaro, Michoacán, y siete en el distrito 02 de San Juan del Río, Querétaro.
Asimismo, seis casillas tuvieron que ser suspendidas por destrucción de documentación y material electoral: cinco en el distrito 18 de Zongolica, Veracruz, y una en el distrito 07 de Cuautitlán Izcalli, estado de México.
Por robo de documentación se suspendieron dos casillas en el distrito 07 de Mexicali, Baja California; una en el distrito 04 de Tulancingo de Bravo, Hidalgo, por violencia debido a la falta de boletas en casilla especial; una en el distrito 11 en Guadalupe, Nuevo León, por intimidación de representantes del partido Movimiento Ciudadano (MC), y dos en Puebla por presencia de grupo armado. (Jessica Xantomila, Lilian Hernández, Fabiola Martínez y Alonso Urrutia, La Jornada, Política p. 12)
Ataques entre simpatizantes de partidos rivales, con saldo de dos muertos; agresiones contra centros de votación, robo de paquetería e intentos de quema de casillas, fueron las principales incidencias de la jornada electoral en los estados de México, Baja California, Querétaro, Michoacán, Guerrero, Nuevo León y Colima, entidades donde se eligieron diputados locales y alcaldes.
En el municipio mexiquense de Jiquipilco, dos seguidores de Sandro Hernández, candidato de MC a edil, murieron por impactos de bala que habrían disparado simpatizantes del PRI, afirmó Anselmo Cruz, representante del partido ante el Consejo General del Instituto Electoral estatal.
Según fuentes extraoficiales, los miembros del partido naranja recibieron informes de que grupos del tricolor estaban comprando votos, por lo que se trasladaron al lugar y fueron recibidos a tiros. (Corresponsales, La Jornada, Política, p. 13)
En un hecho trascendente, de acuerdo con las estadísticas de las denuncias recibidas por la actual Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales (Fisel, antes Fepade), durante esta jornada comicial solamente recibió 16 denuncias, y en todo el proceso, que abarcó de septiembre pasado al 2 de junio, solamente se presentaron 192 querellas.
Datos de la actual Fiscalía General de la República (FGR) refieren que las 192 denuncias presentadas por la presunta comisión de delitos electorales fue menor 52 por ciento a las querellas recibidas en las elecciones federales de 2018, cuando se recibieron 394, y representan, comparativamente, 6 por ciento del total de averiguaciones previas iniciadas en relación con los comicios de 2012, cuando se formalizaron 3 mil 91 indagatorias. (Gustavo Castillo García, La Jornada, Política, p. 13)
Cientos de personas que ayer acudieron a las casillas para anular su sufragio se sumaron a la campaña Vota por las personas desaparecidas. El objetivo fue visibilizar a quienes han sido víctimas de este delito, pero también recordar a quienes asumirán cargos de representación popular que están obligados a dialogar con los familiares de las víctimas, pero sobre todo a romper el pacto de impunidad, afirmó Jorge Verastegui González, quien hace 14 años busca a su hermano Antonio y a su sobrino Antonio Jesús Verastegui Escobedo.
No sólo familiares de personas desaparecidas se sumaron a esta acción. También quienes han perdido a un ser querido, y cuyo asesinato sigue impune. Griselda Triana, viuda del periodista Javier Valdez Cárdenas, escribió en su boleta electrónica el nombre de su esposo, tras acudir a una de las casillas especiales de la Ciudad de México, donde esperó nueve horas para emitir su sufragio. (Laura Poy Solano y César Arellano, La Jornada, Política, p. 17)
Cientos de ciudadanos y viajeros que acudieron a casillas especiales con urnas electrónicas instaladas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Central de Camiones Vía Tapo, así como la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) esperaron más de cinco horas en enormes filas para votar.
La gente comenzó a formarse desde las siete de la mañana, conforme pasó el tiempo, los pasillos del aeropuerto capitalino se abarrotaron de gente de diferentes estados del país que querían emitir su voto antes de abordar el avión. Varios pilotos, sobrecargos de aerolíneas mexicanas y trabajadores de la terminal aérea se unieron a la enorme unifila, que abarcó de la Puerta 1 a la 4, justo en el centro de exposiciones, donde se encontraban las urnas. (César Arellano García, La Jornada, Política, p. 17)
Ayer y durante la madrugada de este lunes, profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación permanecieron en resguardo de su plantón en el Zócalo capitalino, donde se llevó a cabo el festejo de la coalición Sigamos Haciendo Historia por el triunfo de su candidata a la Presidencia de la República, Claudia Sheinbaum.
La tarde del domingo, antes del cierre de casillas electorales, decenas de docentes hicieron un tendido de carteles, donde expresaron sus demandas con leyendas como Voto por la abrogación de la neoliberal reforma educativa y Voto por aumento salarial del cien por ciento.
Pedro Hernández Morales, secretario general de la sección 9 de la Ciudad de México, informó: Vamos a permanecer en resguardo del campamento, pero reactivamos nuestras acciones de protesta este lunes. Anunció que darán cobertura a la mesa que sostendrán con el presidente López Obrador los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos. Por la mañana, indicó, a las 11 horas se retomará la mesa de negociación tripartita con autoridades del Issste y las secciones sindicales 9, 10, 11 y 60 de la Ciudad de México. (Laura Poy Solano, La Jornada, Política, p. 20)