¿Quién en la oposición fue él o la inteligente que los convenció de reconocer su derrota?. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
LA SOCIEDAD habló y se hizo escuchar con fuerza. Como hace mucho tiempo no se veía, ayer domingo la participación ciudadana desbordó las urnas.
QUIZÁS NO SE DIERON los porcentajes de votación de 77 por ciento que ocurrieron en la elección de 1994 cuando el país vivía en la zozobra de los asesinatos políticos, pero sin duda ha sido una ejemplar participación ciudadana que supera expectativas.
PERSONAS que se formaron desde las 3 de la mañana para alcanzar una boleta en las casillas especiales del interior del país, jóvenes que acudieron en masa a revelar el misterio de sus preferencias electorales, miles de mexicanos que acudieron a votar en los consulados de Madrid, París, San Diego, Londres… y esperaron cuatro, cinco, siete horas para ejercer su derecho al sufragio.
Y EL MENSAJE de esos millones de personas fue claro: quieren pluralidad, no uniformidad. Si bien en la democracia gana quien tiene más votos, quienes votaron en contra también son ciudadanos y tienen que ser escuchados. La de ayer, sin duda, fue una fiesta cívica nunca antes vista.
ADEMÁS, hay que reconocer la acción ciudadana en la organización del proceso, la instalación de casillas y el conteo de los votos. La campaña electoral más violenta tuvo unas elecciones pacíficas y participativas. No es poca cosa.
¿QUÉ VIENE para Claudia Sheinbaum? La virtual presidenta electa tiene dos caminos: seguir la ruta de la confrontación o, por el contrario, cumplir con su oferta del cierre de campaña y comenzar a trabajar por la reconciliación del país.
SIN DUDA la segunda opción sería la más saludable, toda vez que el panorama no pinta muy halagüeño. De entrada, asumirá el gobierno de la República cargando un déficit presupuestal gigantesco, de casi el 6 por ciento del PIB. Y para enfrentar ese hueco será necesario promover iniciativas para fortalecer las finanzas públicas. No rehuir el debate sobre una reforma fiscal y sus alcances y también revisar el peso del gasto y su eficiencia en varias megaobras.
Y ÉSE es apenas el principal tema económico, pero en realidad son muchos más los retos que enfrentará Sheinbaum, como el de la inseguridad, el quiebre del sistema de salud y la crisis del modelo educativo.
PESE A TODO, hoy la morenista tiene mucho que celebrar, empezando por el hecho de que será la primera mujer en portar la banda presidencial. Se dice fácil, pero no lo fue: por fin, la primera presidenta de la República. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Ejemplo de democracia
Los ciudadanos que estuvieron en las mesas de votación recibiendo y contando los votos, y los que sin importar las altas temperaturas se formaron, en algunos casos por horas, dieron ayer un ejemplo de democracia. Mujeres y hombres acompañados de sus hijos menores de edad, o acompañando a los adultos mayores acudieron, sin ningún temor a ejercer con paciencia y alegría su voto.
El órgano electoral, el INE, que tanto se dijo que tenía que desaparecer, funcionó con gran solvencia. Lamentables hechos en algunos puntos dejaron una mancha en el proceso electoral, pero el punto más negativo de la jornada lo dieron los políticos, quienes sin esperar los resultados electorales se proclamaron ganadores. Sin embargo, esta elección, más allá de todo, ha marcado para siempre la historia del país pues por primera vez una mujer dirigirá los destinos de México.
Montan escena para las cámaras del gobierno
Fotos y videos que registraron reporteros nacionales e internacionales dan cuenta de que, poco después de las 7 de la mañana, decenas de mujeres salieron de la puerta de acceso de Palacio Nacional sobre la calle Moneda para comenzar a apostarse en toda esta calle, que fue cerrada para que el presidente Andrés Manuel López Obrador caminara hasta su casilla para votar. Nos detallan que estas mujeres no eran civiles sino militares, y que caminaban de extremo a extremo de la calle con el objetivo de mostrar en las cámaras del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales de la Presidencia (Cepropie), de que en esa calle era un día común y tranquilo donde el mandatario federal podría salir a votar sin contratiempos. ¿Pues que no se decía que eso ya no ocurría en este gobierno?
Incómoda presencia de Evo Morales
Molestia causó entre partidos de oposición y algunos ciudadanos la presencia del expresidente de Bolivia, Evo Morales. Al Instituto Nacional Electoral (INE) llegaron solicitudes para que el árbitro electoral se pronuncie sobre la legalidad de la misión de observación que vino a hacer el exmandatario sudamericano, pues aseguran que su presencia no estaba prevista dentro de ningún grupo de observación internacional, y que obedece a una invitación expresa del partido en el poder, Morena.
¿Y el defensor de la transparencia?
La semana pasada, el órgano garante de la transparencia, el INAI, lanzó un comunicado para llamar a todos los personajes involucrados en el proceso electoral, a actuar con transparencia, al tiempo que las autoridades se comprometieron a estar vigilantes. Sin embargo, nos platican que el presidente de este órgano, Adrián Alcalá, decidió volar desde el sábado rumbo a Albania, donde participará en un foro del 3 al 5 de junio. Al interior del propio INAI, el presidente recibió correos de empleados quienes lo criticaron por priorizar su viaje en lugar de quedarse a votar y a vigilar el proceso electoral. Cuando no se vota, no se tiene derecho a reclamar, así que si el próximo gobierno realiza alguna acción que afecte al instituto, don Adrián no tendrá cara para reclamar. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1.Previsora. Claudia Sheinbaum quiere a Rogelio Ramírez de la O como secretario de Hacienda de manera indefinida. Nada de transitorios. Quiere asegurar finanzas estables y mercados tranquilos. Es un compromiso a largo plazo. Ramírez de la O, quien cuenta con un doctorado, es la apuesta segura. Sheinbaum sabe que él es fundamental para mantener el barco a flote. Ambos entienden la economía como pocos y esa química académica ha resultado en un acuerdo que va más allá de lo esperado. Esta semana, la reunión entre la casi presidenta electa y su secretario de Hacienda promete ser clave. Metas realistas desde el día uno.
Que la candidata presidencial ganadora, Claudia Sheinbaum, trazó un programa de gobierno que incluyó la oferta de “caminar en paz y armonía” con la oposición, cero represión, no al autoritarismo, respeto a la iniciativa privada, el tránsito a las energías renovables y promoción de la infraestructura, todo con la certeza de que, expuso, Morena y sus aliados obtendrán la mayoría calificada con los números preliminares que dio a conocer anoche el INE.
Que los invitados especiales de Morena Evo Morales y Alberto Fernández, ex presidentes de Bolivia y Argentina, aprovecharon su visita para participar en una discusión con el Grupo de Puebla, espacio de reflexión que coordinan Ernesto Samper, Cecilia Nicolini, Carol Proner y Marco Enríquez-Ominami. Y de pasada, por supuesto, acompañaron a Claudia Sheinbaum, ganadora de la elección, durante la jornada electoral y al término, cuando incluso ambos subieron a sus redes sociales fotos con la doctora.
Que este lunes Andrés Manuel López Obrador retoma su agenda después de cuatro días de obligado silencio por la veda impuesta por la elección del domingo y lo hará en una mañanera ya sin restricciones y con un encuentro privado con los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, con quienes no se reunió en meses pasados para evitar, según su versión, la politización del caso frente a los comicios. De entrada, anoche era el más feliz con los resultados y envió una felicitación a México.
Que en medio del encontronazo entre Alfredo del Mazo y Alejandro Moreno, por el avance para expulsar del PRI al ex gobernador mexiquense, quien prefirió irse, todo a golpe de comunicados y denuestos, ahora la administración de la morenista Delfina Gómez, mediante su subcontralor Luis David Fernández, interpuso denuncias penales por abuso de autoridad, enriquecimiento ilícito y fraude por más de 26 millones de pesos, especialmente contra Alejandro N, ex coordinador de Servicios Auxiliares a Contingencias y Emergencias de la Secretaría de Finanzas, como consta en la carpeta TOL/TOL/CSD/107/142994/24/05. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Sheinbaum, la primera presidenta
México es el primer país de Norteamérica en elegir a una mujer como presidenta. Ni Estados Unidos ni Canadá han optado en su historia por llevar a la primera magistratura a una candidata, y ayer Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera jefa de Estado de México, y de la región comercial más poderosa del planeta. La aspirante de Morena ganó con entre 58.3% y 60.7% de los votos, en una elección pacífica en general y con una participación ciudadana de alrededor de 60%
Hizo mancuerna con Clara
Se notó la coordinación entre los equipos de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada, lo que echó por tierra toda la rumorología que se difundió sobre un supuesto distanciamiento entre ambas. Los resultados electorales de anoche evidencian que las candidatas siempre trabajaron de la mano, con un objetivo común y, sobre todo, en unidad.
AMLO también ganó
Es un hecho que los resultados electorales ratifican que el presidente López Obrador es uno de los grandes triunfadores del proceso electoral, pues la elección de Claudia Sheinbaum como presidenta es un aval a su propio gobierno. Y anoche, el mandatario lanzó un mensaje de felicitación a la ganadora y también felicitó a sus rivales.
Prueba, superada
Uno de los ganadores de la elección de ayer fue el Instituto Nacional Electoral, presidido por Guadalupe Taddei. Ninguna incidencia de consideración se presentó en la jornada y cumplió con la organización de los comicios. Sunque se tardó en difundir los conteos rápidos demostró el instituto, una vez más, ser un pilar de la democracia mexicana.
Mario Delgado se encumbra
Se colocó el dirigente de Morena, Mario Delgado, como el líder partidista más ganador de los últimos años. Bajo su gestión, su partido y aliados han obtenido 23 gubernaturas, y ayer los resultados de la elección presidencial indican que su candidata ganó con una diferencia aplastante de dos a uno. Sin contar que arrebató Yucatán al PAN.
Se consumó el Plan C
Todo indica que la alianza entre Morena, Partido Verde y del Trabajo consiguió la mayoría calificada en el Congreso de la Unión. Los resultados de los conteos rápidos difundidos anoche por el INE, refieren que en la Cámara de Diputados es un hecho que avanzó el llamado Plan C, y es muy probable que en el Senado ocurra lo mismo.
Se desinfla el fosfo fosfo
Descalabro de MC en Nuevo León: en la capital, las tendencias de anoche apuntaban que Mariana Rodríguez iba ocho puntos debajo del aliancista Adrián de la Garza en la contienda por la alcaldía de Monterrey. Y Luis Donaldo Colosio estaba en tercer lugar en la elección al senado, y podría quedar fuera. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Del optimismo a la cautela
Los miembros del equipo de Xóchitl Gálvez se veían tranquilos a lo largo del día. Incluso algunos se veían optimistas con las cifras que manejaban con las encuestas de salida. Alguien incluso comentó a media tarde, antes de que cerraran las casillas, que “hace seis años, a esta hora ya sabíamos que Anaya había perdido”. Vaya sorpresa que se llevaron cuando las encuestas de salida empezaron a dar como virtual ganadora a Claudia Sheinbaum. A lo mejor por eso Xóchitl pidió esperar, “porque son capaces de todo”.
Caras largas, pese al triunfalismo
Independientemente del resultado tanto de la elección presidencial, como de las nueve gubernaturas en disputa, en los mensajes que emitió el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, se dejaron ver muchas caras largas, no se sentía un ambiente realmente de triunfo. Significativo fue que el segundo mensaje se realizó sin la presencia de la candidata presidencial. Fue claro que en los cuartos de guerra se buscó que, aunque no hubiera cifras oficiales, se dieran como ganadores para mantener encendida la “luz de esperanza” del triunfo.
Brincarse la fila del voto…
Guadalupe Taddei, consejera presidenta del INE, no se libró de los reclamos ciudadanos por las largas filas para votar, sobre todo en las casillas especiales. Dado que llegó a su casilla, en Benito Juárez, y no se formó, una mujer la encaró. “Le pido la comprensión”, apeló la encargada de la ‘fiesta democrática’, a lo que la ciudadana le dijo que ella también requería comprensión porque necesitaba regresar a cuidar a sus hijos. Cordialmente, la sonorense cerró la conversación con un agradecimiento para participar.
Delgado, con sus vecinos
Aunque vecinos llevaban tiempo de no verlo por el rumbo de Iztacalco, ayer el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, volvió por el lugar, se dejó ver y hasta “chismeó” con la gente. “Llegué a mi casilla en Iztacalco, en la colonia Viaducto Piedad, ahí tengo mi Casa de Gestión desde hace varios años. Me formé con la gente, llegó mucha gente muy cariñosa a tomarse fotos y ahí estuvimos en el chisme, con mis vecinos, con las vecinas”. Un ligero baño de pueblo del líder morenista, nada mal.
Presumieron estructura de defensa del voto
En el cuarto de guerra oficialista, ubicado en un hotel cercano a la Alameda Central, se monitoreó permanentemente encuestas de salida nacionales y en las nueve entidades donde se disputaba la gubernatura y, principalmente, la estructura de defensa del voto. Morena, por cierto, logró tener representantes de casillas acreditados en el sistema del INE en 90 por ciento de las casillas, mientras que sus aliados del Verde, 45 por ciento, y el PT, 27 por ciento. El líder nacional morenista, Mario Delgado, hasta se burló de la oposición porque no alcanzaron esos números: “Los que no juntan, pobrecitos, son los del frente”. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)
Refrendo, legitimidad y decisiones
El refrendo mayoritario a la 4T en la Presidencia de la República, de acuerdo con la información de los conteos rápidos del INE, es contundente. La candidata Claudia Sheinbaum, incluso superará la votación total obtenida por Andrés Manuel López Obrador en 2018, que fue de 30 millones 110 mil 327 votos.
La primera mujer Jefa del Poder Ejecutivo tendrá por ello una enorme legitimidad para acometer decisiones de la mayor relevancia desde el primer día de su gobierno. Y pudiera ser que precisamente esas decisiones determinen lo que será el talante de su sexenio. Por lo pronto, esos datos revelan que Morena cuenta con un voto duro bastante más amplio del que se suponía y, por otro lado, que el descrédito de los partidos de oposición y su falta de argumentos para hacerse de preferencias ha sido un lastre mucho más pesado del que pensaba.
Saltarse la fila
No sólo fue a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei. Fueron varios los funcionarios y políticos a quienes ciudadanos reclamaron ayer por intentar —o de plano lograr—, saltarse las largas filas de votantes que se formaron ayer en casillas. Y es que, a reserva de corroborar si se trató de un fenómeno generalizado, la afluencia de ciudadanos a los módulos de votación fue vasta.
A ello hay que agregar que algunas casillas cambiaron de lugar y a que falló un poco la logística para votar más rápidamente —colocación adecuada de mesas, urnas, mamparas y disposición más eficiente de funcionarios de casilla—. Y es que, nos comentan, a esa ralentización del proceso de votación se agregó el componente de las altas temperaturas que hicieron mella en la gente. Pudiera ser que para los políticos cuestionados sean gajes del oficio, pero no verlo como área de oportunidad para mejorar sería negligencia.
PRD araña el registro
A reserva de esperar el consolidado de información, el partido que anoche arañaba el registro es el PRD. Y lo arañaba, porque estaba, al momento de escribirse estas líneas, unas décimas por debajo del umbral necesario de votación para seguir siendo partido político nacional, 3 por ciento. No ha faltado quien piense que, conforme avance el registro de datos preliminares y el posterior cómputo, el partido del sol azteca aún tiene oportunidad de mantenerse en el tablero nacional de la política, lo que sí queda claro es que esta participación será nuevamente muy marginal.
Comparado, por ejemplo, con Movimiento Ciudadano, que busca ser el partido emergente más afín a las ideas de izquierda, resulta que el partido fosfo fosfo, de Dante Delgado, tendría cinco veces más apoyos que el más débil de los institutos políticos que conforman la Alianza Fuerza y Corazón por México. Por lo pronto, pendientes.
Alta participación en el exterior
Donde ha quedado confirmado que se dio una fiebre de participación fue entre los mexicanos que viven en el extranjero. Y es que hasta ayer por la tarde se habían recibido 180 mil 676 votos de connacionales, una cifra que supera en 37 mil la registrada en la pasada elección presidencial, de 2018, de acuerdo con los datos que proporcionó el consejero Arturo Castillo, quien preside la comisión temporal de las y los mexicanos residentes en el extranjero. Lo anterior también quedó corroborado en imágenes provenientes de los exteriores de los consulados de nuestro país en ciudades como Washington, en Estados Unidos, pero también en Madrid, España, y París, en Francia. Si aquí en México para votar había que hacer filas de dos horas y media, en algunas de estas ciudades, los paisanos esperaron con paciencia hasta siete horas, para poder sufragar. Interesante.
Las miradas sobre Monterrey
Y nos piden no perder de vista los números de la elección por la presidencia municipal de Monterrey, capital de Nuevo León. Y es que aún con un muy bajo porcentaje de casillas computadas por el PREP, el candidato del PRI-PAN-PRD, Adrián de la Garza. mantenía una ligera ventaja. Los comicios en esa demarcación no sólo determinarán quién gobernará una de las ciudades más grandes y con mayor aporte económico del país, sino también cómo será la coexistencia del gobierno estatal a cargo de Samuel García y el municipal, pues dado el caso de que se confirmara el triunfo de De la Garza, entonces podría mantenerse o incluso exacerbarse una relación tirante que más de una vez ha generado cortocircuito. Sólo hay que recordar, nos comentan quienes conocen del tema de Nuevo León, la confrontación que se dio cuando la oposición intentaba que el ahora candidato fuera fiscal. Pero mejor esperemos los resultados finales.
La hacen de emoción
Y fue el Instituto Nacional Electoral el que ayer, como coloquialmente se dice, la hizo verdaderamente de emoción. Y es que a diferencia de la elección del 2018, su parte de la película en la historia del domingo de elecciones llegó prácticamente hasta la medianoche.
Los resultados y estimaciones de encuestas de salida y proyecciones diversas desde la tarde apuntaban a una ventaja amplísima de Sheinbaum, pero faltaba la confirmación oficial que detona el ritual de aceptación de resultados y que precipita también la información sobre los indicadores que dan cuenta de cómo en los siguientes niveles se dio el reparto de poder en el país. Ayer se contabilizaron al menos tres las ocasiones en las que se pospuso el anuncio en cadena nacional del resultado definitivo, que, por cierto, confirmó las estimaciones previas. Para qué esperar tanto estando todo tan claro. Uf. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Ayer dos personas ganaron la elección presidencial. Claudia Sheinbaum obtuvo la victoria en las urnas y Andrés Manuel López Obrador ganó su plebiscito. Sheinbaum, la primera mujer que asumirá la Presidencia de un país machista y misógino, triunfó con y pese al respaldo de López Obrador, coronando una campaña sin errores fundamentales. López Obrador, que comenzó su campaña por el referéndum desde que inició su sexenio y la aceleró 24 horas después de las elecciones intermedias, debe sentirse satisfecho: su estrategia de polarización y propaganda tuvo éxito. Su candidata se impuso en las urnas y, como lo estableció, terminará lo que empezó. Sólo hasta después de los pendientes, ella podrá gobernar como desee.
Sheinbaum ganó por los puntos que necesitaba para un alineamiento en el electorado como el que se dio en 2018, cuando López Obrador ganó en todos los segmentos y en todos los cruces posibles, con 53 por ciento del voto, superior al de todos sus adversarios juntos. No parece que haya habido diferencia alguna en esta ocasión. Conforme vayan publicándose las encuestas de salida se podrá ir viendo el comportamiento de los segmentos en esta elección y poder confirmarse el impacto de los programas sociales en los grupos de menor ingreso, el previsto rechazo de las clases medias y en las clases de mayor ingreso.
No obstante, sin restarle méritos al profesionalismo que mostró en su campaña, su victoria es gracias a López Obrador. La mañanera cumplió su propósito. El espectacular dato de Gallup, la respetada encuestadora internacional, que lo colocó la semana pasada con una aprobación de 80 por ciento, es prueba de cómo el diario ejercicio de propaganda y ataque a sus críticos logró que millones de mexicanos vean más al individuo que al presidente, y que transfirieran su apoyo a Sheinbaum para que continúe con las políticas del gobierno más ineficiente, incapaz y, probablemente, el más corrupto en décadas.
López Obrador tiene garantizado que sus proyectos serán concluidos, con lo que espera cimentar su gobbeliana trascendencia, donde lo recuerden a través de las obras monumentales. Sheinbaum tiene que terminarlas y hacer funcional el aeropuerto Felipe Ángeles, no sólo porque así lo pidió el presidente, sino porque, a diferencia de él, no hay recursos que pueda despilfarrar tan absurda e irresponsablemente, como López Obrador lo hizo con el aeropuerto de Texcoco.
A partir de hoy hay dos poderes, el formal, de López Obrador, y el fáctico, de Sheinbaum. De manera natural se irá trasladando de Palacio Nacional a la casa de transición de la candidata ganadora, pero está claro que el presidente no será el pelele que fue Enrique Peña Nieto de él, y que gobernará hasta su último día, a diferencia de su antecesor, que claudicó el primer día tras la elección.
Esto no significa que Sheinbaum, con la victoria en las urnas, comenzará un deslinde. Probablemente no lo hará ni siquiera cuando salga del Congreso con la banda presidencial. Después de ver la fuerza de López Obrador pese a todos sus fracasos en la gestión gubernamental, sería un error político cualquier asomo de parricidio. Sheinbaum será la presidenta con la marca de su antecesor más profunda desde los tiempos de Plutarco Elías Calles y Pascual Ortiz Rubio, y aunque la sucesión se haya parecido a la de Miguel de la Madrid con Carlos Salinas, las condiciones son absolutamente diferentes: López Obrador no tiene la pulcritud política de De la Madrid, ni Sheinbaum la autonomía de Salinas.
Estas condiciones no parece que vayan a cambiar sustancialmente con el resto de los resultados de este domingo, algunos controvertidos y con posibilidades de llegar a tribunales, por lo que las miradas pasarán ahora a la composición de la Cámara de Diputados y el Senado, donde la apuesta del presidente y, al menos en términos declarativos, también de Sheinbaum, es por una mayoría calificada que permita que las iniciativas que se espera envíe López Obrador en los 90 días que le quedan de poder constitucional, como la del Poder Judicial y de seguridad, pasen sin problema.
Las iniciativas son controvertidas y Sheinbaum ya tuvo avisos de ello, en particular con la reforma al Poder Judicial. Miembros de su campaña recuerdan que en cada reunión que sostuvo con empresarios y con miembros de la comunidad internacional, esa reforma era la que estaba en el centro del diálogo y, en la mayoría de los casos, el único en la agenda que llevaban.
La candidata ganadora, que desde entonces dejó de hablar de esa reforma en público, estaría mejor pensando en las necesidades que tendrá para manejar un país con presupuesto encadenado y acotado, que no hubiera mayoría calificada y que esa reforma fuera pateada para adelante, quitándole un punto de fricción con el presidente que no ve las necesidades políticas objetivas de Sheinbaum, sino que sus obsesiones y fijaciones se cumplan como lo exige.
Sheinbaum, a diferencia también de otros ganadores presidenciales, no tiene los apoyos suficientes para ampliar sus márgenes de maniobra. No estuvo en ella el diseño de los tiempos ni la agenda de su campaña, ni pudo meter mucho la mano en la entrega de candidaturas para gubernaturas, diputados y senadores. La mayoría de quienes ganaron lo hicieron por López Obrador, por lo que las lealtades, cuando menos en la agonía del sexenio y el arranque de la siguiente administración, son para él, no para ella. Más aún, ahora quiere López Obrador que repita prácticamente todo el gabinete para mostrar la continuidad, obligando a Sheinbaum a una pronta definición.
Ahí se encuentra el dilema que enfrentará a partir de ahora quien es virtual presidenta. Su victoria en las urnas fue compartida con López Obrador, aunque fue el presidente que con su diseño de entrega de dinero masivo para comprar votos, los ataques sistemáticos contra la oposición y medios, y las violaciones regulares a las leyes electorales, debe sentir que tanto le debe, que le tiene que cumplir cabalmente.
El presidente considerará que el triunfo bicéfalo en la elección tiene que traducirse en un poder bicéfalo, y Sheinbaum enfrentará el desafío de cómo evitarlo sin confrontarlo. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 38)
Las largas filas de ciudadanos para poder votar en las casillas instaladas en todo el país presagiaban una jornada electoral ejemplar este domingo.
Es lo primero que hay que destacar en medio de viejas prácticas de los candidatos y candidatas de todos los partidos y sus líderes que se declaraban ganadores aún con un lenguaje corporal que los delataba en la lona.
Como en la etapa más oscura del priato, aseguraban haber ganado carro completo y resultaba que todos se habían impuesto en el mismo cargo de elección popular: mintieron hasta el fin del proceso electoral.
No sabíamos al cierre de esta edición si rompimos récord de participación con más de 60 por ciento. Pero viva la participación ciudadana de quienes ayer salieron a votar, pues en apariencia parece que se estuvo a la altura de la elección más grande de la historia.
Un reconocimiento para quienes salieron a votar a pesar de la inseguridad, la violencia y las altas temperaturas que quemaban la piel.
Al cierre de esta columna faltaban los cortes preliminares que daría a conocer el Instituto Nacional Electoral, pero se percibe una sociedad activa independientemente de su orientación ideológica.
¿Estamos hablando de una de las expresiones más contundentes en las urnas? Se ha hablado de que la baja participación electoral siempre favorecer al partido en el poder o que la alta participación casi siempre perjudica el gobierno en turno. Veremos si la alta participación resolverá si es real esa hipótesis o si es que durante todos estos años ensayamos sobre un mito.
Lo que sí vimos es que ahí estaban los jóvenes formados esperando durante horas para recibir las boletas, ahí llegaron los enfermos en ambulancias, ahí estaban los inválidos y los adultos mayores sentados sobre botes de pintura puestos de cabeza.
¿Qué los hizo salir? Hasta los que han sido perezosos para ir a las urnas respondieron. Es una expresión, parece si es que no es una ilusión óptica, que cada vez somos una sociedad más politizada o polarizada, que quiere refrendar e impedir regresos de proyectos que se olvidan de los pobres o al revés que buscan contener gobiernos autoritarios.
Sea como sea, los ciudadanos fueron ejemplares porque aún con el fantasma de la violencia política y de la inseguridad en este sexenio. Da gusto escribirlo, más cuando siempre se ha reclamado con énfasis la antipatía. Sea cual sea el porcentaje de votación hay que reiterar el reconocimientos los mexicanos y mexicanas que salieron contra todos los obstáculos por darles esta lección a los políticos.
Uppercut: Parece que fracasó el voto de mexicanos en el extranjero. También en Madrid, París, consulados de EU y Canadá cumplieron los connacionales. Hasta más de 12 horas de espera, pero muchos se quedaron sin emitir su voto. Mucho que revisar ahí, se debe de encontrar a los responsables. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 6)
En octubre de 1824 los mexicanos votaron por primera vez para elegir a su primer presidente de la entonces naciente República. Guadalupe Victoria ganó aquella elección y desde entonces, primero cada cuatro años y luego cada seis, los ciudadanos de este país votaron para elegir en total a 65 presidentes que tuvieron una característica en común: todos fueron hombres. Anoche, por decisión mayoritaria de los electores, por primera vez la Jefa del Estado mexicano no será más un hombre, sino una mujer.
Claudia Sheinbaum Pardo, declarada anoche virtual ganadora de la elección presidencial, con base en los conteos rápidos del INE y con más del 30% de las actas contabilizadas que le otorgaban entre el 58 y el 60% de la votación, se convertirá en la primera mujer presidenta de este país. Tuvieron que pasar 200 años para que una mujer pudiera romper el último “techo de cristal” que le quedaba a la política mexicana y llegara a ocupar la titularidad del Poder Ejecutivo Federal.
La primera mujer Presidenta llegará además con una votación histórica porque habría obtenido 35 millones de votos, según las proyecciones del conteo rápido del INE, con lo que superaría los 30 millones de votos que en 2018 obtuvo Andrés Manuel López Obrador. Pero además llegará también con una mayoría absoluta en el Congreso de la Unión, con al menos 79 senadores y con al menos 320 diputados, con lo que Claudia Sheinbaum tendrá la posibilidad de impulsar y que le sean aprobadas por sus bancadas oficialistas reformas constitucionales como su anunciado “Plan C” que busca modificar la composición y el método de selección de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El resultado de las votaciones de ayer terminaron por confirmar los números que varias casas encuestadoras, contratadas por la campaña de Sheinbaum, que le otorgaban hasta 30 puntos de ventaja desde hace varios meses y que resultó ser la diferencia final con la que ganó la Presidencia. Y al mismo tiempo, esos números que sumados a los de las gubernaturas, donde Morena estaría ganando 6 de las 9 entidades en disputa, con un escenario aún cerrado en la Ciudad de México, dibujan el rotundo fracaso de una alianza opositora que ni sumando todos sus votos, logró convencer a la mayoría de los mexicanos, a pesar de todos los graves problemas e indicadores negativos que arrastra el gobierno de López Obrador.
No fue suficiente el entusiasmo de Xóchitl Gálvez y su discurso de convocar a un cambio de rumbo, ante la ineficiencia e ineptitud de los 3 partidos que la postularon y que terminaron haciendo un monumental ridículo al haber salido a declararse, aún sin datos que lo sostuvieran, ganadores de la Presidencia y de 6 de las 9 gubernaturas en disputa. El PAN, de Marko Cortés, el PRI de Alejandro Moreno y el residual del PRD, con Jesús Zambrano, confirmaron que la tragedia de este país y la rotunda y apabullante continuidad que logra Morena, se debe en buena medida a su incapacidad como dirigentes y líderes de partidos que sólo vieron por sus intereses de grupo y no supieron representar la inconformidad ciudadana contra este gobierno.
Anoche, en su primer discurso luego de que el INE la declarara virtual ganadora con base en sus conteos rápidos y con el avance ya irreversible que le daba el PREP, Claudia Sheinbaum celebró su victoria y aseguró que su partido tendrá mayoría calificada en el Congreso. “De acuerdo con los resultados que ha dado a con conocer el INE; la diferencia para la Presidencia de la República es de más de 30 puntos, y aún considerando el rango más bajo, hemos ganado la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y muy probablemente también en la Cámara de Senadores. Quiero agradecer a millones de mexicanas y mexicanos que decidieron votar por nosotros para avanzar en la Cuarta Transformación de la vida pública de este país. Es el reconocimiento del pueblo de México a nuestro proyecto de nación”, dijo la virtual presidenta de México.
Y sobre el 40% de los electores que no votaron por ella, mencionó que “aunque muchos mexicanos no coincidan con nuestro proyecto, habremos de caminar con paz y armonía”, para luego delinear algunas líneas de su próximo gobierno: “No habrá aumentos a los combustibles y la electricidad, mantendremos la obligada separación entre el poder económico y político. Garantizaremos las libertades de opinión, de prensa, de expresión y concentración.
Respetaremos las libertades política, social y religiosa. Respetaremos la libertad empresarial y promoveremos con honestidad la inversión privada, garantizando siempre el respeto al medio ambiente. Garantizaremos todos los programas de bienestar y todos a los que nos comprometimos. Vamos a ampliar acceso a derechos educación, vivienda, cultura. Consolidaremos los proyectos estratégicos, soberanía energética, energías renovables y la investigación científica y tecnológica. Estaremos a la altura de nuestra historia y del gran pueblo de México”, dijo al final de su primer mensaje en el Hotel Hilton Alameda, donde se reunieron sus coordinadores a celebrar el triunfo.
Minutos después, y luego de que la misma Sheinbaum anunciara que había recibido ya las llamadas de felicitación de Xóchitl Gálvez y Jorge Alvárez Máynez, sólo el candidato de MC salió a reconocer su derrota, mientras que la candidata aliancista, que antes del anuncio de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, estuvo subiendo mensajes a su cuenta de la red social X, hablando de que estaban “escondiendo los votos” y pidiéndole a sus seguidores estar despiertos ante un supuesto fraude, hasta la una de la mañana seguía sin salir públicamente a aceptar la derrota.
La primera felicitación que recibió la virtual presidenta fue la de su mentor y jefe político, Andrés Manuel López Obrador. El Presidente, que salió justo a la media noche, después del mensaje de la presidenta del INE, primero dijo que lo hacía para felicitar “al pueblo de México” por su comportamiento pacífico y su madurez para salir a votar, pero al final terminó felicitando a “la doctora Claudia Sheinbaum, que será la primera mujer presidenta con una cifra histórica de votos”. Minutos después, en algo que parecía claramente organizado, Sheinbaum le agradeció la felicitación al Presidente y también los cumplidos al decir que su triunfo era también el reconocimiento al gobierno del tabasqueño.
Así que México tendrá su primera Presidenta. La elección de ayer volvió a ser un “tsunami” para la inepta e incapaz oposición mexicana, y lo que vienen son seis años más de continuidad de la autonombrada “Cuarta Transformación”. Ya no queda ninguna duda de que Claudia Sheinbaum será una presidenta con un amplia legitimidad de sus 35 millones de votos y que tendrá además el poder de impulsar sus propias reformas y las que dejó pendientes López Obrador. La única incógnita que aún no despeja la primera Presidenta que tendrá el país en 200 años de historia electoral, es si será una presidenta con autonomía plena o si seguirá atada a los designios y las órdenes de su jefe político. Eso lo sabremos a partir del primero de octubre, aunque en la transición de poderes, que esta vez llevará solo cuatro meses, tendremos señales claras de si la nueva presidenta gobernará por si misma.
NOTAS INDISCRETAS…
En los estados no hubo tampoco sorpresas. Morena se llevará la mayoría con al menos 6 gubernaturas, mientras Clara Brugada adelantaba anoche en la CDMX por casi 10 puntos a Santiago Taboada, pero con apenas el 10% de casillas computadas. La caída de la página del IECDMX que estuvo “en mantenimiento” por más de dos horas, despertó toda clase de ruido y especulaciones como el que los dos candidatos se anticiparan a declararse ganadores.
La disputa por la capital, al parecer, terminará cerrada y es muy probable que también impugnada por el segundo lugar. Guanajuato y Yucatán fueron ganadas con amplio margen por Libia García y Renán Barrera, que superaron con creces a sus dos contrincantes morenistas, pero sí de ventajas amplias hablamos, anoche Tabasco, con Javier May, y Chiapas, con Eduardo Ramírez, se perfilaban como ganadores rotundos con 80 y 75% de las votaciones respectivas en esos estados. Jalisco se veía como la elección más cerrada y anoche tanto Pablo Lemus de MC, como Claudia Delgadillo, de Morena, se declaraban ganadores y hasta sacaban a sus seguidores a festejar a la Glorieta Minerva, donde había tensión por la presencia de simpatizantes de los dos candidatos.
La ventaja del PREP para Lemus era de apenas un punto y medio y es muy probable que, con esa diferencia, la elección jalisciense también termine en tribunales. Para sorpresa de muchos, con todo y los escándalos de corrupción y de propiedades que le documentaron, Rocío Nahle aventajaba anoche con casi 15 puntos al priista José Yunes, mientras que en Morelos, con todo y el desastroso gobierno de Cuauhtémoc Blanco, la morenista Margarita González se perfilaba como ganadora con más de 18 puntos sobre la aliancista Lucy Meza…Los dados mandan Escalera doble por la civilizada y masiva participación de los electores, que demostraron que son más maduros y responsables que los actores políticos que salieron anticipadamente a declararse ganadores y no estuvieron a la altura de la ciudadanía mexicana. (Salvador García Soto, El Universal, Online)
1.- Claudia Sheinbaum obtuvo una victoria abrumadora, aplastante, en la elección presidencial de ayer. Fue superior tanto en porcentaje (entre 58.3 y 60.7) como en número de votos (entre 34.4 y 35.6 millones) a la que consiguió hace seis años su mentor político Andrés Manuel López Obrador.
2.- Habrá espacio para judicializar muchas irregularidades ocurridas durante el proceso electoral –como el uso del poder de la Presidencia de la República a favor de la candidata del oficialismo–, pero no alcanzará para alterar el resultado; tampoco, para anular el proceso.
3.- López Obrador no se equivocó en la elección de su candidata. La oposición sí que erró en sus decisiones. Probablemente no en la designación de su aspirante –pues difícilmente alguien más lo hubiera hecho mejor papel que Xóchitl Gálvez–, pero sí en el diagnóstico de la magnitud del apoyo popular para el tabasqueño y su movimiento.
4.- Los datos del Conteo Rápido del INE compartidos por su presidenta, Guadalupe Taddei, a las 23:52 de ayer, permiten prever que el oficialismo contará con mayoría calificada en la Cámara de Diputados y, en una de esas, también en el Senado, con lo que el denominado plan C se asoma a su concreción.
5.- Las modificaciones constitucionales que podrían emprender Morena y sus aliados hacen pensar en la construcción de una nueva hegemonía política, con la desaparición de organismos autónomos como el Inai y una transformación radical del INE y el Poder Judicial, con lo que eso significa para la rendición de cuentas y el equilibrio de Poderes.
6.- La oposición deberá cambiar, voluntariamente o a la fuerza. Los partidos tradicionales –PAN, PRI y PRD– difícilmente sobrevivirán este trance. Xóchitl Gálvez obtuvo menos votos de los que consiguieron, juntos, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, por lo que la coalición de esas fuerzas, hoy se sabe, no funcionó. Quizás el futuro sea la Marea Rosa como partido.
7.- A Movimiento Ciudadano le fue mejor de lo que se esperaba. Con el rango porcentual que le otorga el Conteo Rápido (11.1 a 12.0, en la elección de diputados) mandará al PRI al cuarto lugar entre las fuerzas políticas. Si Dante Delgado cumple su promesa de dejar la dirigencia del partido, Jorge Álvarez Máynez podrá emerger como nuevo líder naranja.
8.- Sigue habiendo un grupo de estados predictivos de la elección presidencial. Quien gana esa contienda siempre se lleva Baja California, Chihuahua, Coahuila, Colima, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora y Yucatán. Esos estados los ganaron Fox, Calderón, Peña Nieto, López Obrador y, ahora, Sheinbaum.
9.- En su primer discurso como candidata triunfante, la exjefa del Gobierno capitalino apagó cualquier alternación en los mercados, al prometer una política económica sin grandes cambios, como mantener la autonomía del Banco de México. Eso no quita que el arranque de su sexenio pueda ser complicado, con un presupuesto apretado y la revisión del T-MEC.
10.- Otra promesa de Sheinbaum fue gobernar para todos y respetar la diversidad política y la libertad de expresión. Se oye bien y es deseable, pero ésas son cosas que se prueban en los hechos. Más allá de palabras e intenciones, el deber de la oposición será oponerse y el de los medios, ejercer la crítica e informar sobre cosas que podrán no gustar al nuevo gobierno.
11.- Ayer López Obrador y Sheinbaum tuvieron expresiones recíprocas sumamente elogiosas. Es un buen punto de partida para una nueva etapa en la relación entre ambos que, a partir de hoy, puede no estar exenta de tensiones. Un momento de prueba será si la nueva ultramayoría legislativa del oficialismo vota las iniciativas que ya envió el tabasqueño al Congreso o éste da espacio a la Presidenta entrante para que mande las suyas.
12.- Así como no habrá alternancia en el Ejecutivo federal, tampoco la habrá en las gubernaturas que ya tenía el oficialismo: Chiapas, Tabasco, Veracruz, Morelos y Puebla. Tampoco en la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. De los gobiernos estatales que ya tenía la oposición, Jalisco y Guanajuato se quedan en manos de MC y el PAN, respectivamente, y Yucatán se inclinaba hacia Morena esta madrugada, pero habrá que esperar para conocer al ganador. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
Una mezcla de expectación y escepticismo rodeó la visión externa de las elecciones en México. La victoria de Claudia Sheinbaum, la candidata oficialista, era considerada como segura, aunque no dejaba de notarse la presencia de Xóchitl Gálvez, apoyada por una coalición opositora.
En todo caso, la elección de una mujer como presidenta este domingo representó un hecho histórico, “pero por lo demás dejará la política prácticamente sin cambios”, estimó un reporte de la organización Puente News, publicado por Palabra, la revista de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ, por sus siglas en inglés).
De hecho, la publicación opinó que la votación no reflejaría el deseo de un cambio radical en la dirección del país, como el que tuvo lugar hace seis años, cuando los altos niveles de corrupción de las autoridades estatales y federales llevaron a los votantes a elegir una nueva alternativa, representada por Andrés Manuel López Obrador y Morena, su partido político.
En ese sentido, tampoco se espera mucha variación en la relación con Estados Unidos.
De acuerdo con un texto publicado por el diario The San Diego Union, es de esperarse que haya pocos cambios. Para los autores, Alan Bersin y Diego Marroquín, se requiere un nuevo acuerdo binacional para administrar la migración irregular, al margen de quien sea electo a la Presidencia en los Estados Unidos.
“Sin embargo, el funcionamiento del acuerdo y la forma en que se alcance diferirán, según si lo negocia el equipo de (Donald) Trump o el de (Joe) Biden”, advirtieron Bersin, exzar fronterizo con Bill Clinton y director de Aduanas y Protección Fronteriza -CPB- con Barack Obama, y Marroquín, experto en Norteamérica del Wilson Center.
“En cualquier caso, no se espera que Claudia Sheinbaum, como probable nueva Presidenta de México, actúe de manera diferente a Andrés Manuel López Obrador, en materia de migración (…) La pregunta sigue siendo si comprenderá, como nunca lo hizo AMLO, la necesidad de una cooperación más estrecha con EU en estos y otros temas críticos de seguridad.
“Lamentablemente, lo más probable es que México continúe en un modo totalmente reactivo mientras la frontera suroeste de Estados Unidos lucha por la ausencia de una reforma migratoria integral en este país”, escribieron.
Puente News hizo notar que Sheinbaum, de 61 años, es física, ingeniera ambiental y exalcaldesa de la Ciudad de México, “étnicamente judía en una sociedad abrumadoramente católica”, pero también que su probable elección “se produce en medio de un control cada vez más profundo de las mafias sobre el país y temores generalizados entre analistas políticos y votantes de un retorno al régimen autocrático que gobernó México hasta principios de este siglo”.
El escepticismo, y aún la visión de retroceso democrático, son parte de las opiniones, sobre todo, a partir de lo que se considera como concentración de poder en la figura de López Obrador. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)