RETALES
Existen diversas variables para determinar quién ganó el debate de anoche:
Donald Trump lo gana por los rasgos necesarios que se requieren tener para desenvolverse en el show de las pantallas: polémico, contundente e histriónico.
Joe Biden lo gana por su claro perfil político. No es un showman.
El debate demanda emociones. Las obsequió Trump, pese a que varias de sus intervenciones fueron construidas con base a mentiras.
Tarde o temprano la pregunta delicada sobre la edad de ambos tenía que llegar. Trump respondió señalando la debilidad de Biden, pero sin nombrarlo. Trump presume que se ha realizado exámenes cognitivos; la velocidad mental que tiene es superior a la de Biden, lo cual no necesariamente lo hacer ser más inteligente.
Biden sí supo responderle a Trump en donde más le duele: el orgullo. Criticó sus números en el golf y lo retó a jugar.
La cantidad de escenarios superlativos que usa Trump tiende a cansar: “Biden deja entrar al país a enfermos mentales y a terroristas”; “Biden es el peor presidente de la historia”; “tuvimos la mejor política en Afganistán y Biden la empeoró; Biden es palestino”; “voy a solucionar el tema de Ucrania antes de que ingrese a la Casa Blanca”; la inflación nos está matando”; “Biden le tiene miedo a Xi Jinping”.
Exagerar sin matizar provoca más impacto en la mente de los televidentes. Impresiona aunque sea a través de mentiras, diría un publicista cínico.
Donald Trump no respondió la pregunta que más le interesaría a México conocer su respuesta: Usted he dicho que va a expulsar a todos los migrantes en un día. ¿Lo haría con todos, aquellos que no tienen papeles, como aquellos que aquí ya llevan muchos años viviendo o parejas de ciudadanos estadounidenses que no tienen documentos?
Una sola mención a México. La hizo Trump al presumir que él negoció el programa Quédate en México.
Mike Pompeo pensaría lo contrario. México se lo obsequió a Trump sin nada a cambio. El quid pro quo fue que no se metiera en la ruta crítica de la 4T.
Trump señaló que Biden acabó con el Quédate en México. Falso. Biden fue continuista con los programas migratorios que le heredó Trump. Empezando por el Título 42 y continuando con el Quédate en México.
México no puede asegurarles la vida a los migrantes. Lo vimos con los 40 venezolanos muertos en Ciudad Juárez.
Trump criticó la política exterior de Biden y prometió arreglar el conflicto en Ucrania inclusive antes de tomar posesión.
Por momentos Biden mostró desesperación por las mentiras de Trum: “Tú eres el imbécil, eres el perdedor”, le dijo a Trump.
Trump gana porque hizo de las mentiras un show. (Fausto Pretelin Muñoz de Cote, El Economista, GeoPolítica, p. 44)
México tiene una tradición histórica a favor del refugio y del asilo. Al conmemorar el Día de la Persona Refugiada, el pasado 20 de junio, la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, reconoció que en estos años se ha registrado un aumento significativo en las solicitudes de refugio, y que México seguirá siendo garante de refugio y asilo: el mandato popular fue claro, así que tendremos por varios años más una política solidaria, de puertas abiertas, como ha sido nuestra historia. Por su parte, Andrés Ramírez Silva, coordinador general de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), resaltó la necesidad de reconocer la tremenda resiliencia y espíritu de sobrevivencia de los refugiados.
El año pasado solicitaron la condición de refugiado 58 mil 664 mujeres y 82 mil 190 hombres, en lo que va del año van 16 mil 377 mujeres y 22 mil 483 hombres. No sólo crece la dimensión del fenómeno, sino también su diversidad. Cada año la Comar registra personas de más de 110 países de todos los continentes, aunque el mayor número proviene de 10 países de nuestra América: Honduras, Cuba, Haití, El Salvador, Venezuela, Guatemala, Colombia, Nicaragua, Ecuador y Chile. En 2023, llegaron acompañadas 15 mil 873 de niñas y adolescentes mujeres, y 16 mil 639 niños y adolescentes varones; no acompañadas fueron 572 niñas y adolescentes mujeres y 823 de niños y hombres adolescentes.
Hoy, 28 de junio, es el Día Internacional de las personas gays, lesbianas, bisexuales y trans (LGBT+), la encuesta de 2022 estima en 5.1 por ciento a la población LGBT+ y llega a 15 por ciento en el grupo de edad de 15 a 19 años, en tanto que la población transgénero, transexual o de otra identidad de género que no coincida con el sexo asignado al nacer es de 0.9 por ciento (Endiseg, 2021).
La ley mexicana para refugiados contempla el motivo de género como causal para reconocer a alguien como refugiado, sobre esta base la Comar beneficia a personas que han sido perseguidas en su país de origen por su preferencia sexual o por su identidad sexual y diariamente se brindan acciones de asistencia a favor de personas de la comunidad LGBT+: orientación para trámites migratorios, canalización a servicios médicos, sicológicos y educativos, alojamiento y gestiones para obtención de documento de identidad y viaje, carta de recomendación para trámite de naturalización y gestiones de reunificación familiar.
Desde 2022 comenzó una agenda de trabajo conjunto entre el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), la Comar y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Esta alianza dio lugar a las Jornadas por la inclusión y la no discriminación. A la fecha se han llevado a cabo en 13 ciudades del país, con actividades para identificar prácticas discriminatorias de racismo y xenofobia, a fin de mejorar la percepción que tiene la población local respecto a la población refugiada y en movilidad, así como a la comunidad LGBT+ y con otras vulnerabilidades.
Se desarrollan reuniones de alto nivel con autoridades municipales y estatales, talleres de capacitación y sensibilización dirigidos a cuerpos de seguridad y dependencias gubernamentales encargadas de la provisión de servicios en rubros tales como: salud, educación, justicia. Se visitan albergues estratégicos con la presencia de autoridades y comunidad local, se ofrecen charlas y actividades culturales a fin de promover la coexistencia pacífica.
La Comar reconoce la importancia de sensibilizar y capacitar de manera constante al personal encargado de sustanciar el procedimiento para la determinación de la condición de refugio, se brindan herramientas para una atención eficiente y con apego a los derechos humanos, con énfasis en quienes presentan vulnerabilidades y se identifican como integrantes de la comunidad LGBT+. Colaboran en la capacitación organizaciones internacionales y de la sociedad civil, la Comisión Mexicana de Derechos Humanos (CNDH) y del Conapred. El año pasado se incluyeron temas sobre la perspectiva antidiscriminatoria; el respeto y protección a los derechos humanos; derechos humanos y grupos de atención prioritaria; discriminación, discurso de odio y alternativas incluyentes; diversidad sexual, inclusión y no discriminación, igualdad laboral y no discriminación, así como migración y xenofobia. En colaboración con Casa Frida, se estableció un mecanismo de atención y protección especializada a personas LGBT+ sobrevivientes de violencia extrema y delitos de odio, se otorgan servicios integrales de refugio, apoyo legal, jurídico, sicosocial, movilidad social y seguridad alimentaria.
El día de mañana será en la Ciudad de México la marcha en favor de la tolerancia, la igualdad y la dignidad de las personas gays, lesbianas, bisexuales y trans, bajo el lema de Ante el Estado opresor y la sociedad indiferente: exigimos vivir dignamente. Esperamos que esta ocasión se den cita en Paseo de la Reforma más de 250 mil asistentes, que fue el número registrado en la de 2023. (Gabriela Rodríguez, La Jornada, Opinión, p. 18)
No sé usted, pero yo vi a un cansado y titubeante presidente Joe Biden enfrentándose a un expresidente Trump más vital y con el mismo estilo que lo ha caracterizado desde que buscó la presidencia de los Estados Unidos la primera vez que la consiguió. El primer debate de los candidatos dejó claro que existen dos temas prioritarios: mientras que el republicano buscó en todo momento utilizar como arma el tema de la frontera con México y la entrada de migrantes a la Unión Americana, el demócrata luchó por desestabilizar a su adversario con su actual crisis legal.
Trump guardó lo más posible la compostura. Ni el tema de su supuesto pago a la actriz de cine porno, Stormie Daniels, lo logró sacar de sus casillas. Se defendió con uñas y dientes desviando los ataques recibidos casi en todo momento hacia el tema migratorio. Biden buscó noquear sin conseguirlo, justificó la actual inflación asegurando que se debe a las pérdidas durante la pandemia de Covid, a lo que Trump reaccionó asegurando que durante su administración se tuvo la mejor economía en la historia de su país.
Trump alcanzó a dar uno que otro gancho al hígado al hablar del aborto, de la delincuencia que, según él proviene de los migrantes, y de la debilidad que desde su percepción ha mostrado la actual administración en temas como la guerra en Ucrania y la situación en Gaza. Biden respondió buscando enfurecer a su rival recordándole la toma del Capitolio y no vaciló al hablarle del manejo de la pandemia de Covid.
En resumen, un debate en donde los ataques no cesaron, las descalificaciones surgieron en cada una de las respuestas, en donde el candidato republicano intentó con mentiras y ataques directos ganar puntos y un candidato demócrata que, si bien se notó cansado y vacilante al arranque del debate, fue recobrando fuerza en la recta final del encuentro. Para muchos, los argumentos de Biden fueron más sólidos; lo que le permitió ganar este debate.
Aún faltan poco más de 4 meses para llegar al 5 de noviembre, fecha de la elección, y la pregunta es ¿a quién preferirán los estadounidenses? Reelegirán a un presidente que se convertiría en el de mayor edad en la historia de los Estados Unidos o le darán nuevamente la oportunidad a un magnate que con frases y actitudes radicales desea volver a habitar la Casa Blanca. Eso sí, sin duda los migrantes serán un punto importante para convencer al electorado. Carne de cañón tanto en el terreno como en la retórica de esta campaña rumbo a la presidencia del país más poderosos del planeta.
Hablando de guerras: si hay alguien que vivió de cerca la tragedia de la guerra y del espíritu invasor de los Estados Unidos, es mi colega periodista Eduardo Salazar. Lalo sufrió en carne propia la muerte de un compañero periodista en la Guerra de Irak. ¿Cuáles fueron sus miedos? ¿Cómo ha manejado la adrenalina y el olor a muerte? No se pierdan su historia de vida, sus reflexiones y su manera de vivir bajo el recuerdo de la guerra en Irak, en la extraordinaria conversación que tuvimos en nuestro podcast “En la Trinchera con José Luis Arévalo”, que pueden ver en YouTube por Canal Cero Networks. (José Luis Arévalo, El Universal, P.p.)

(Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 14)