Opinión Migración 200724

Indocumentados y sus finanzas, riesgo que crece

Los riesgos de los migrantes indocumentados en Estados Unidos rebasan sus derechos humanos, tocan sus bolsillos y los de México. A medida que la tensión política crece en la Unión Americana, cabe preguntarse a dónde pararán sus ahorros y remesas.

Las deportaciones del presidente Biden sobrepasan los 1.1 millones y parece que superarán al millón y medio de Trump en sus 4 años de gobierno. A ello sumamos los más de 3 millones de expulsados durante la pandemia de Covid-19 (2020-23).

La deportación de mexicanos “sin papeles” va más allá de perder un trabajo en EU y envíos de dinero. Los paisanos dejan en el camino propiedades y ahorros. Aunque se dan pláticas de inclusión financiera y de como abrir una cuenta bancaria, en la práctica, sólo los migrantes más educados y jóvenes las consiguen.

Un estudio de la Universidad de San Diego y el banco BBVA da un buen diagnóstico. Subiendo la escalera económica: 20 años de inclusión financiera de la comunidad mexicana en Estados Unidos afirma que pese a que se reconocen las aportaciones de los migrantes en México y EU, “la inversión pública y la participación del sector privado en las estrategias para su inclusión financiera son insuficientes y les falta continuidad”.

El exdirector del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (SRE), Juan Carlos Mendoza comparte su experiencia con las ventanillas de asesoría financiera. El problema es que “no se han podido consolidar como otros programas comunitarios por la falta de un presupuesto constante”.

Asombra, que pese a la condición “ilegal” los indocumentados, sea más fácil abrir una cuenta de banco en Estados Unidos que en México, queja común en los consulados. Es interesante la evidencia que Jesús Cervantes encontró desde el Banco de México (2015-17): 67% de las personas que envían remesas tiene una cuenta bancaria y de los que las reciben sólo 34% tiene cuenta. Es decir, muchos de los migrantes que mandan el dinero sí tienen un banco en EU, pero la mayoría de sus familias que reciben esos envíos en México no lo tienen en su propio país.

El asunto a resolver es ese, abrir y manejar una cuenta para un indocumentado es más ágil en un banco de EU que en uno mexicano. En la Unión Americana la matrícula consular o una licencia de manejo son tomadas como identificación para abrir una cuenta y no se requiere de teléfono celular. Hay incluso bancos con asesores asignados en español.

Del lado mexicano, se da por hecho que quién abre una cuenta tiene recursos y educación suficiente. Se solicitan una o dos identificaciones oficiales, IFE o pasaporte, que en ocasiones ni los migrantes mexicanos ni su familia tienen a la mano. Para abrir una cuenta se pide celular de México, lo que es un gasto excesivo para un migrante que quizá sólo esté dos semanas al año en el país y que atenta contra sus derechos humanos.

Así, la inclusión financiera implica más que charlas. Se resuelve con registrar a un migrante con teléfono de EU o ayudar a su esposa indígena a abrir una cuenta sin un celular o el INE como obligatorios. Pareciera que el sistema bancario está rechazando clientes y remesas. (Horacio Saavedra, El Universal, Opinión, p. A12)

Infierno en Sonora

Durante años, hasta el otoño pasado, la activista Dora Rodríguez tuvo una casa del migrante en Sásabe, un pequeño pueblo en el lado mexicano de la frontera entre Sonora y Arizona. Era el último refugio para migrantes de todo el mundo, que iban a cruzar el desierto de Arizona a pie, después de pasar por medio continente. Hace mucho que los coyotes allí no son “independientes”. Trabajan para el Cártel de Sinaloa. Un grupo del cártel controlaba los cruces fronterizos con Sásabe, otro controlaba más adelante, en otra zona de la frontera. Y todo funcionaba así, con autoridades y pobladores mirando sin meterse. Hasta que algo cambió en noviembre. Y Sásabe se volvió un infierno.

Ocurrió como ocurren muchas veces las desgracias, en un día quieto, de cierto letargo. Dora estaba en el pueblo. Comenzó a ver unas camionetas con vidrios oscuros, moviéndose muy rápido. El pueblo se sentía raro. Hacía poco, la compañía estadounidense que repara los daños en el muro fronterizo había cerrado un hoyo enorme, casi frente a la entrada del pueblo. El hoyo permitía a los coyotes meter migrantes a EU como si fueran ganado, sin mayor esfuerzo. Del otro lado, desde 2023, cuando terminó la ley conocida como Título 42, estos migrantes ya no cruzaban el desierto. La mayoría se entregan a la patrulla fronteriza y piden asilo en Estados Unidos. Dora, en un inicio, no asoció el cierre del hoyo fronterizo con el ambiente “pesado” que cundía en Sásabe. Y se fue esa noche a Tucson, Arizona, donde vive, sin saber que no podría volver al pueblo, ni a su albergue.

Las siguientes horas, en el relato de muchos, fueron de caos. La gente primero acudió a la Guardia Nacional, pero dicen que no los ayudaron. Otros se refugiaron en el lado mexicano de la garita fronteriza. Unos más llegaron al lado estadounidense, desesperados, pidiendo asilo. Y algunos, con mochila al hombro, en sillas de ruedas, cargando lo que podían, cortaron una parte de la valla fronteriza y cruzaron. Dicen quienes lo vieron que era como una película, como si huyeran de una invasión zombie, dejando incluso atrás a sus mascotas.

Ha pasado ya más de medio año. Sásabe sigue siendo un pueblo fantasma. Han vuelto apenas unos habitantes. Algunos voluntarios cruzan la frontera una vez por semana para llevar comida para los perros y gatos que los pobladores abandonaron en el peor día, para los pocos humanos que se han atrevido a regresar. Las dos facciones del Cártel de Sinaloa aún pelean por el cruce de los migrantes. Para quienes andan por allí, Sásabe es una “zona de guerra”.

Hace poco, asesinaron a un hombre cuando unos coyotes atacaron al grupo con el que iba a cruzar. Otro, que trabajaba desde hacía décadas en un rancho vecino, tuvo que correr a la frontera, con lo que llevaba puesto, porque el rancho quedó en medio del fuego cruzado. Aquellos que siempre vivieron allí ahora huyen de las armas y la guerra que casi no se cubre desde la prensa mexicana.

Quizá, después de leer esta columna, tengas que buscar Sásabe en un mapa. Yo misma tuve que hacerlo hace meses, cuando me reuní con una fuente de Tucson y nos urgió a investigar esta historia para el programa que dirijo, Latino USA. Después de meses de trabajo, principalmente de nuestras reporteras Fernanda Echavarri y Maria Hinojosa, hemos publicado un documental contando qué pasa en Sásabe, eso que casi no se cuenta. La Guardia Nacional no respondió a nuestras preguntas para este reportaje. Y la patrulla fronteriza estadounidense nos dijo que está al tanto de la situación difícil que ocurre en el lado mexicano de la frontera.

Esta semana en la convención del Partido Republicano, Donald Trump confirmó a James David Vance como su candidato a vicepresidente. Con ello, abrió la puerta a que una nueva administración en EU considere a los cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas” y declare que muchas partes del norte de México están controladas por esos grupos criminales, como Vance ha dicho a la prensa.

México está en plena transición y los ojos están puestos en el nuevo gabinete, en los compromisos del obradorismo que Claudia Sheinbaum sigue cumpliendo. Vale la pena mirar también al norte y ver que allí, en la frontera, el país tiene un problema grave por resolver y una crisis diplomática en ciernes. (Peniley Ramírez, Reforma, Opinión, p. 8)

Templo Mayor

PUEDE VERSE el vaso medio lleno o medio vacío. Más allá de la ya conocida retórica antimigrante de Donald Trump y su promesa de cerrar la frontera con México y seguir construyendo muros, su discurso ahora se centra en impedir la instalación de armadoras chinas en territorio mexicano.

ES DECIR, que su pleito es contra China y el pretexto es México, por lo que nuestro país no es el primer foco de sus dardos sino la potencia asiática.

PERO UN POTENCIAL conflicto comercial entre EU y China en el que nuestro país se quede como el convidado de piedra puede generar serios daños para la llegada de inversiones extranjeras y para la instalación o crecimiento de polos de desarrollo en varias entidades del país.

ESO SIN contar con que los autos de origen chino que se pretende hacer llegar a Estados Unidos, si no cruzan la frontera, podrían saturar el mercado mexicano y afectar a compañías automotrices estadounidenses, europeas, coreanas y japonesas que llevan años produciendo y vendiendo en México.

SERÁ interesante ver qué está planeando el equipo del próximo titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, si el candidato republicano vuelve a la Casa Blanca. Al menos el ex canciller ya tiene experiencia en eso de las trumpadas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Trascendió

Que el jefe de Gobierno de Ciudad de México, Martí Batres, acudió a la plaza Giordano Bruno, situada en la colonia Juárez, donde en mayo pasado cientos de migrantes fueron “desalojados voluntariamente”, luego de permanecer meses en la zona, ante múltiples quejas de vecinos. El mandatario capitalino dio el banderazo a las obras de rehabilitación del lugar, que incluirá murales y juegos infantiles, según dijo el morenista, para la “reconstrucción del tejido social”. Anotado. (Redacción, Milenio, Al Frente, p. 2)

Frentes Políticos

  1. Problemas. Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, aclara que no es un asunto de crimen. Frente al discurso antiinmigrante de Donald Trump, La exjefa de Gobierno de la CDMX reitera: la clave es generar empleos en los países de origen. “La gente va a Estados Unidos buscando trabajo”, dice. En lugar de muros, propone invertir y desarrollar economías. Sheinbaum destaca la necesidad de apoyar a los países expulsores de migrantes. Ante una posible reelección de Trump se muestra pragmática: “Trabajaremos bien con quien gane”. Una postura sensata para un tenso panorama. (Redacción, Excélsior, Nacional, p. 11)

Sacapuntas

Sheinbaum se la canta a Trump

La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, saltó al ruedo para responder al candidato presidencial republicano de EU, Donald Trump, por sus comentarios respecto a que terminará de construir el muro en la frontera para frenar a los migrantes. En lugar de barreras, dijo la próxima mandataria, “hay que apoyar a los países y a las personas”, porque “la migración no es un asunto de crimen”. Atribuyó las declaraciones del expresidente estadounidense a la época electoral. (Redacción, El Heraldo de México, LA2, p. 2)

Una convención amenazante y peligrosa

Hace unos días concluyó la Convención del Partido Republicano de Estados Unidos, que ungió como candidatos a la presidencia y a la vicepresidencia a Donald Trump y a D.J. Vance, respectivamente. Referirse a este evento es importante, pues todas las encuestas indican que este partido puede ganar las elecciones el próximo noviembre.

Como suelen ser estos eventos políticos, se reunieron miles de delegados que aclamaron a su héroe del momento, al que en las diversas intervenciones se elogió hasta casi convertirlo en un mesías.

Donald Trump inició bien su intervención, pues, al aceptar la candidatura, señaló que no quería ser Presidente de medio país, sino de todo Estados Unidos, formulando un deseo de unidad. A continuación describió, de manera epopéyica, el atentado que recientemente sufrió, concluyendo que “Dios estaba con él”.

Con gestos muy similares a los del Duce Mussolini, se dirigió a la multitud y, en un momento dado, en un acto histriónico, se acercó a un perchero donde se encontraba el uniforme y el casco del bombero que fue asesinado, tomó el casco en sus manos y lo besó; minutos después, sacó de su bolsa el cheque que un simpatizante le envió por un millón de dólares, para la familia de este hombre que lamentablemente falleció.

A partir de ahí, el discurso fue desmadejado, incongruente y repetitivo de todos los mantras, sobre “hacer grande otra vez a América”, que todos le conocemos.

En el curso de esta alocución atacó, una y otra vez, a los inmigrantes, ofendiendo particularmente a los latinoamericanos, dijo que los delincuentes de Venezuela y El Salvador eran parte de esa invasión.

También dijo que seguiría construyendo el muro con fondos destinados al Ejército, pues estos millones de inmigrantes los considera como una verdadera invasión de delincuentes, enfermos psiquiátricos y personas malvadas —nada más lejos de la realidad—, las estadísticas de asuntos criminales en la Unión Americana señalan que los que menos comenten delitos en ese país son los inmigrantes.

Comentó de sus pláticas con los líderes talibanes y con el dictador de Corea del Norte y aseguró que con una sola llamada él evitaría la guerra y que jamás se habría dado las conflagraciones en Ucrania y en Palestina, si él hubiese sido el Presidente.

Condenó al gobierno de Joe Biden y prometió, de manera insustancial e ilógica, una serie de utopías sobre impuestos, salud, educación y seguridad.

En resumen, su amenaza más concreta la señaló al afirmar que desde el primer día de su gobierno cerraría la frontera con México y deportaría a todos los inmigrantes ilegales a nuestro país.

Las amenazas lanzadas en este evento, no sólo ofenden a América Latina, a los afroamericanos y a los asiáticos, sino que inquietan el futuro del mundo, que pende de un hilo cuando la amenaza nuclear sigue siendo un mensaje apocalíptico de dimensiones inconmensurables.

En el campo del Partido Demócrata, cada día se acerca la probabilidad de que el presidente Biden, hoy enfermo de COVID-19, abandone la candidatura.

El horizonte se ve oscuro y desesperanzador. (Alfredo Ríos Camarena, El Heraldo de México, País, p. 6)

CARTÓN

universal

(Fer Maga, El Universal, Opinión, p. A13)