‘El Mayo’, ‘El Chapito’ y la operación secreta de EU
¿DÓNDE ESTÁ EL INM?
Quién sabe si con el tiempo sepamos cómo se negoció esa entrega.
Por principio el Gobierno mexicano ha corregido y se ha desmentido: los dos personajes no salieron de Hermosillo en la avioneta de un empresario, Larry Curtis Parker, como se afirmó hace una semana.
Y como todavía hoy todo es un misterio para la administración de Andrés Manuel López Obrador, sólo quedan la multitud de especulaciones manejadas y por inventar.
Hay inclusive errores crasos como haber acreditado la detención en el aeropuerto de Santa Teresa, en Texas, a la DEA, cuando en realidad fue el Federal Bureau of Investigation (FBI).
Sus agentes simplemente atestiguaron la captura y traslado a cárceles predestinadas.
Pero eso es secundario.
La duda persiste: ¿dónde están los aparatos de la inteligencia mexicana? ¿Dónde organismos como el Instituto Nacional de Migración (INM) de Francisco Garduño para vigilar las entradas y salidas de y hacia el extranjero?
Eso es más importante.
La estructura del Gobierno mexicano fue burlada y sigue pasmada entera. (José Ureña, 24 Horas, Online)
Informó la BBC ayer: “El número de cruces ilegales de migrantes en la frontera sur de EU ha disminuido por quinto mes consecutivo, según datos oficiales. Los agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron a unos 56 mil migrantes a lo largo de la frontera en julio, la cifra más baja registrada desde septiembre de 2020, según cifras obtenidas por CBS News, socio de la BBC. Las cifras han disminuido significativamente desde diciembre, cuando alrededor de 250 mil migrantes fueron atrapados cruzando la frontera”.
Y aunque el gobierno de EU lo atribuye a la reciente decisión de Joseph Biden, firmando una orden ejecutiva, que permite a los agentes fronterizos regresar a quienes piden asilo —una de las medidas más duras por parte de un presidente demócrata—, “los datos del gobierno muestran que el número de migrantes detenidos en la frontera entre EU y México había disminuido incluso antes de la orden. La Patrulla Fronteriza registró 141 mil detenciones en febrero, 137 mil en marzo, 129 mil en abril, 118 mil en mayo y 84 mil en junio”.
La principal razón de ese descenso tiene que ver con México. A finales de diciembre del año pasado, cuando la crisis estaba en su nivel más alto, el secretario de Estado, Antony Blinken, y el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, viajaron a México y se reunieron con el presidente Andrés Manuel López Obrador y otros funcionarios mexicanos. Poco después la Guardia Nacional, el Ejército y el personal del Instituto Nacional de Migración (INM) establecieron nuevos puestos de control en las principales carreteras y aeropuertos. Han desplegado miles de militares y agentes en ciudades del norte del país.
El gobierno de México triplicó el número de migrantes “irregulares” detenidos en los primeros cinco meses de este año, al pasar de 185 mil 38 en el periodo enero-mayo de 2023 a 590 mil 401 en el mismo lapso de 2024, según cifras oficiales difundidas por la Secretaría de Gobernación. El promedio mensual de detenciones de migrantes “irregulares” en ese lapso pasó de 37 mil en 2023 a 118 mil en 2024.
El gobierno de AMLO sigue siendo el verdadero muro. Los números son un regalo para Kamala Harris en campaña. Pero como lo hemos visto una y otra vez, esta estrategia es insostenible. En el corto o mediano plazo volverá la crisis.
¿Qué hará Claudia Sheinbaum, ahora que hablan tanto de soberanía? Es una duda razonable. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p.2)
Desde el pasado 21 de julio, en un movimiento inusual, cientos de mexicanos han migrado desde la frontera sur de Chiapas hacia el municipio de Cuílco, en el departamento de Huehuetenango, en Guatemala. Este éxodo se debe a la violencia y las disputas territoriales que han azotado la región en los últimos años -y que se han recrudecido los últimos meses-, producto de la lucha por el control del tráfico de drogas y personas entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
En los últimos tres años, Chiapas se ha convertido en un foco rojo de inseguridad, con una evidente falta de estado de derecho en algunas zonas. Lamentablemente, las amenazas, los bloqueos, secuestros y el reclutamiento forzoso de jóvenes se volvieron parte de la vida cotidiana en muchos rincones del estado, dando lugar a la ruptura de la organización social de comunidades enteras, cuyos habitantes prefieren abandonar sus hogares y pertenencias en lugar de someterse al control de los grupos criminales. Los desplazamientos internos hacia comunidades vecinas se volvieron cada vez más habituales y numerosos entre los residentes de los municipios chiapanecos de la frontera sur, dando lugar ahora a un tipo de migración inversa a los flujos tradicionales (que usualmente van de sur a norte), para llevar a un número creciente de mexicanos a huir a territorio guatemalteco.
Los testimonios dan cuenta de la desgracia: “Un día, los grupos se enfrentaron y las balas atravesaron el techo de lámina de nuestra casa”, relata una madre. “Nos abrazamos a nuestros hijos y nos escondimos bajo la cama, temiendo que vendrían por nosotros”. Otra madre menciona: “Del miedo, no pudimos sacar nada, ni ropa, solo salimos con lo que llevábamos puesto y caminamos por el monte durante casi cinco horas, porque mis niños caminan despacio”. En su desesperación, hay familias completas que buscan su seguridad desplazándose en grupo y arriesgándolo todo; otras, han debido separarse, como es el caso de un hombre que dejó a su madre en una iglesia, históricamente un sitio de refugio, amparo y protección, con la esperanza de reencontrarse más adelante.
Las regiones más afectadas son la fronteriza y la sierra, donde municipios como Chicomuselo, Amatenango del Valle, La Grandeza, Bella Vista, Frontera Comalapa y Siltepec han visto a comunidades enteras marcharse. Aquellos que han decidido quedarse, aferrados a sus hogares y comunidades, viven bajo el control del crimen organizado, en una realidad que apenas se asemeja a la de antes.
Muchos de los mexicanos que han huido a Guatemala están solicitando protección migratoria y anticipan que seguirán llegando más compatriotas debido a la situación en Chiapas. Hasta ahora, el Instituto Guatemalteco de Migración ha otorgado la permanencia humanitaria a 207 mexicanos, en su mayoría niños, niñas y adolescentes. Este permiso tiene una duración de 30 días, tras los cuales, los beneficiarios podrán solicitar el reconocimiento de estatus de refugiado.
El gobierno mexicano ha ofrecido facilitar el retorno al éxodo mexicano, ofreciéndoles el retorno voluntario en condiciones de seguridad y dignidad a México. Además, personal diplomático mexicano en dicho país ha propuesto trasladar a los migrantes a un centro para migrantes en Tapachula, como si fueran migrantes en su propia tierra.
El fenómeno de migración “México-Guatemala” es solo una muestra de cómo las dinámicas migratorias pueden cambiar en cualquier momento. Ante la crisis, el Estado mexicano, además de ofrecer el retorno de sus nacionales con promesas de seguridad y dignidad, debe implementar estrategias contundentes para abordar la crisis de inseguridad y la ausencia de estado de derecho en las regiones afectadas. La reciente reunión entre el próximo gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, y el próximo secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, marca un punto de partida crucial. Ojalá se traduzca en acciones claras y el inicio de nuevas condiciones de seguridad para las comunidades chiapanecas afectadas en últimas fechas. (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p.9)
Siempre existe la tentación de idealizar el pasado, inclusive el de las organizaciones criminales.
Lejos de ello, la evolución de esos grupos ha estado plagada de excesos.
Lo que es distinto, en efecto, son los niveles de violencia, sobre todo expresados en homicidios, que arreció desde 2008 y que tiene que ver con cambios en el negocio de las drogas y con la incursión en delitos como los del tráfico de personas, robo de automóviles, secuestro y extorsión.
Esta última conducta es la que generó un escenario distinto, y mucho más complejo, porque los bandidos empezaron a tocar las puertas de los propios ciudadanos, exigiendo dinero a cambio de protección.
Y fue justamente ahí donde las debilidades institucionales eran más acusadas en que florecieron los negocios de la Familia Michoacana, Los Zetas, pero también se robustecieron los cárteles de Sinaloa, del Golfo o Jalisco Nueva Generación.
Por eso se tuvo que echar mano del Ejército, ya que en diversas regiones era imposible que las policías municipales o, en algunos casos, las estatales, hicieran frente al reto de la delincuencia.
En ese mundo de cambios en el que Ismael El Mayo Zambada comandó y de algún modo unió a los grupos y liderazgos que conformaban el Cártel de Sinaloa.
Zambada, al igual que el propio Joaquín El Chapo Guzmán, privilegió la cooptación de las autoridades a cambio de protección y de ayuda, pero nunca se detuvieron para destruir el más mínimo obstáculo que se les presentara.
Eso explica que uno de los lugartenientes más importantes de la organización, haya sido Dámaso López, quien fungió como subdirector de Seguridad y Custodia en el penal de máxima seguridad de Puente Grande y desde esa posición ayudó a Guzmán Loera a evadirse en enero 2001.
Lejos de ser una época de paz, la conformación del poder criminal siempre ha estado plagada de venganzas y de muerte.
Algunas son disputas cuyos agravios provienen del pasado, pero que activan operaciones de gran calado en cualquier momento, como ocurrió cuando los hermanos Arellano Félix intentaron asesinar a El Chapo Guzmán, pero por una confusión mataron al cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, en mayo de 1993.
Otras más, como los operativos de la Marina Armada o del Ejército que derivaron en abatir a Beltrán Leyva o a Ignacio Nacho Coronel, propiciaron rupturas internas en los cárteles que se tradujeron en violencia.
En esas rutinas es en las que se forjó El Mayo Zambada y toda una generación de bandidos. Lo excepcional, en su caso, es que logró mantenerse en libertad, pero a cambio de toda una vida escondido o en riesgo de ser atrapado por las autoridades o asesinado por sus enemigos.
Pero su reinado delictivo tuvo una magnitud tal, que la fiscalía en Estados Unidos está solicitando que se le trate de manera especial en el juicio, debido a los 17 cargos que enfrenta y que describen su peligrosidad. (Julián Andrade, La Razón, México, p.11)
Jueves. Comienza bastante tarde. Traje negro, corbata negra. Habrá muchos temas muy delicados que atender en la sesión previa del Gabinete de Seguridad. Se abre con el bosque -ya habrá tiempo de hablar de los arbolitos-. Proyecto Chapultepec: naturaleza y cultura. Nombre aburrido para la creatividad del gran trabajo realizado. Casi nadie sabe. O crean o comunican. Martí Batres ofrece, lee, informe; como si fuera Jefe de Gobierno o algo así. El artista plástico Gabriel Orozco, diseñador conceptual del proyecto acusa carraspera nerviosa al tomar la palabra. El arte generalmente no se explica. “Generar un plan maestro y después con el equipo y con nuestro líder y su energía, que realmente ha logrado irradiar a todos nosotros, lograr realizar algo tan complejo en tan poco tiempo, es emocionante, la verdad”.
La más prendida es Alejandra Frausto, Secretaria de Cultura. “Es uno de los proyectos más ambiciosos que han existido en cultura en los últimos tiempos, no sólo en el país, sino en el mundo. Es un proyecto de justicia urbana, de justicia cultural y de justicia ambiental”. Achis, achis. Pero presenta un video. Tapa bocas. Calzadas flotantes, rescate de parques y esculturas, pabellones, senderismo que une las barrancas, nueva cineteca, escuela de cine. Bodega Nacional de Arte y Colecciones Dice que van al 92 por ciento. Es tres veces más grande que Central Park, en Nueva York. Al fin se sabe.
A los arbolitos. Venezuela. El Presidente anuncia llamada con Lula de Brasil y Petro de Colombia. “Y esperar. ¿Por qué tanta prisa?” Este fin de semana va (vamos, dijo la hormiga) a Veracruz, a Chiapas… “ahí donde tenemos ahora un conflicto, la zona de Motozintla, de Chicomuselo, ahí mismo en La Concordia, de la Sierra de Chiapas, límites con Guatemala… el enfrentamiento entre dos grupos que ha llevado al desplazamiento de campesinos, ejidatarios, pequeños propietarios, que se han pasado a Guatemala se origina porque eran zonas abandonadas, incomunicadas”. Va a tender un puente. De 700 metros.
Y vamos a Tabasco, que Tabasco es un edén ¡a Tabasco! Le preguntan si ahí va a tomar pozol y se va a inaugurar el Museo del Cacao. “Al museo no, pero al pozol, sí”. Se pone culinaria la cosa. Sus platillos favoritos. “Como peje no come peje, pues el puchero”. Con yuca, con macal, con calabaza, con maíz. Da cátedra. De la carne con hueso, de la pulpa, del mondongo. De la feiojada brasileña “nada más que, como es pesado, hay que comerlo con un poquito de aguardiente, que se llama caipirinha, para bajar.” Todos salivan. Él también. Y de la variedad de tortugas que “ahora ya no se puede y no se debe… pochitoque, mojina, la guau, la chiquiguau”. Sobre los huevos de Caguama, ”para qué les digo cómo los vendían, pensando que estaban relacionados con la virilidad, cosa que no es cierto”. Y habla de la mojarra y el robalo “para los más ricos” y el pejelagarto “era la comida de los pobres… y ahora el pejelagarto ya se volvió famoso… y ojalá y siempre haya pejelagarto”. Se imprime.
Confiesa querer invitar a su esposa Beatriz a una ‘mañanera’. “Todavía no me dice que sí”. Al fin, el postre. ¿Qué tienen sobre El Mayo… sobre Joaquín Guzmán López? “Todavía no se tiene la certeza, tener todo, no se tienen todos los elementos”. Responde que no falló el Centro Nacional de Inteligencia mexicano “No, porque no participó el gobierno mexicano”. Y luego dice lo que es: “son asuntos delicados para el país. Ya no puedo puntualizar más, pero ustedes, yo creo que sí se dan cuenta, y muchos, de que son cosas serias”. Con razón. Vámonos. Salivando. La feijoada. (Carlos Díaz Barriga, Milenio, Política, p.8)
El gobierno mexicano quedó completamente al margen en el operativo por el cual el gobierno estadounidense condujo la ‘extracción’ de Ismael Zambada García desde México y su arresto en Santa Teresa, Nuevo México.
El operativo fue coordinado por la Agencia de Investigación del Departamento de Seguridad Nacional (HSI) y por el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Las autoridades mexicanas han tratado de explicar lo inexplicable. El gobierno de EU sólo les informó de la operación secreta una vez que tenía bajo su custodia a Zambada y a Joaquín Guzmán López. La pregunta retórica del presidente a sus críticos: ¿dónde estaban cuando…?, se dirige hoy a la secretaría de seguridad, a las fuerzas armadas, a las agencias de inteligencia civiles y militares, al gobierno de Sonora, que dejaron a su jefe máximo en el vacío.
La relación bilateral con México se subordina a ‘la seguridad nacional y los valores’ de EU, dice Washington; así, la política de drogas, la política migratoria, y la política comercial son de seguridad nacional.
Desde la óptica de Washington, la ‘extracción’ puso en evidencia la cadena de complicidades y el fracaso de la permisividad o no confrontación del actual gobierno de México contra algunos capos de las bandas criminales. Estalló en mil pedazos la retórica sobre la cooperación y el entendimiento con el vecino del norte.
Demócratas y republicanos convergen sobre seguridad nacional: ambos apuntan contra México. Los republicanos trumpistas, incluido J.D. Vance, candidato a vicepresidente con Donald Trump, han llamado a incursiones ‘quirúrgicas’ en México para ir por los capos del narcotráfico. La paradoja es que el operativo contra Zambada -haya sido captura o entrega- se hizo bajo el gobierno del presidente demócrata Joe Biden.
Con Washington siempre está presente la arrogancia del poder, y en este caso una doble hipocresía.
La pista del dinero. Hay quien sostiene que son los mexicanos y únicamente los mexicanos quienes controlan los laboratorios, el transporte, la internación transfronteriza, la venta y el lavado del dinero del tráfico de fentanilo. Cuando le pregunté a un muy alto funcionario estadounidense en los ámbitos de seguridad e inteligencia, hoy retirado, si había ciudadanos estadounidenses involucrados en estas cadenas de suministro, respondió socarronamente: ‘quizá algunos mexicanoamericanos’.
El enorme mercado de consumo irrefrenable de fentanilo está en EU. La industria farmacéutica estadounidense indujo la epidemia de los opiáceos, pero los responsables han comprado su impunidad. Dos de las ciudades con ma yor registro de muertes por fentanilo son Cleveland y Columbus, en Ohio, estado de origen de J.D. Vance.
El establishment político, militar y de seguridad nacional estadounidense ha convertido la ‘guerra contra las drogas’ en un campo de batalla político contra México. Imagine usted los decibeles del enojo en Palacio Nacional por esta ‘extracción’ que deja en el vacío al gobierno mexicano. Vaya despedida para AMLO.
Los gobiernos de EU y México enfrentan a un enemigo común -las organizaciones criminales- pero desconfían uno del otro. El mercado sigue boyante allá y no bajará la violencia acá. Viene el reacomodo entre cárteles, justo cuando nuestro país más necesita la paz y la recuperación del control territorial. Vaya bienvenida para CSP. (Carlos Heredia Zubieta, El Universal, Opinión, p14)
El presidente López Obrador pensó que con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca el escenario de la relación bilateral iba a ser radicalmente distinto respecto a la que construyó con Donald Trump, pero al final del día, el quid pro quo se mantuvo.
AMLO se resistió en felicitar al presidente electo Joe Biden durante varios días. En su actuar subyacía una especie de malestar porque pensaba que con el gobierno demócrata regresaría la institucionalidad en la relación, es decir, las exigencias de Washington en el plan de la 4T.
En la embajada mexicana en Washington una voz le recomendaba al presidente felicitar a Biden, pero AMLO se negaba. La embajadora Martha Bárcena le explicó la importancia que reviste una felicitación entre aliados, sobre todo, porque los resultados eran irreversibles: Trump perdió las elecciones.
“Cuando me plantearon el tema (quien se lo plantea es la embajadora Martha Bárcena), yo dije vamos a esperarnos para que se terminen (sic) de llevar a cabo todo el proceso legal y en ese momento resolvemos”, dijo AMLO en su conferencia del lunes 9 de noviembre de 2020, seis días después de la jornada electoral en Estados Unidos.
AMLO felicitó a Biden por su victoria 38 días después del martes 3 de noviembre.
Para ese día la embajadora Martha Bárcena ya había renunciado a su puesto. El 14 de enero de 2020, lo hizo público.
“Ya no me escuchaba” el presidente, me comentó la hoy embajadora emérita.
El 23 de julio pasado el embajador Ken Salazar llegó a la residencia de la embajada a las 13:48 horas, casi 20 minutos después de la cita con una decena de representantes de medios de comunicación. De última hora AMLO lo había buscado, y el estadounidense se trasladó al Palacio Nacional.
Lo que sería un informe sobre la cooperación entre México y Estados Unidos, se convirtió en una clara defensa del embajador Ken Salazar al presidente AMLO.
En un intercambio de preguntas y respuestas, Ken Salazar comentó que él recomienda a sus amigos a viajar a la Ciudad de México, “es muy segura”.
Es cierto lo que dijo el embajador, pero para quienes estuvimos presentes en la reunión, Salazar dejó en el silencio el entorno de su comentario, pues dejó aislado el resto del país, aquellas ciudades que el Departamento de Estado recomienda a los estadounidenses no viajar. Tal parece que los 200 mil homicidios en México durante el actual sexenio no tuvieran repercusiones en los órganos del gobierno federal asentados en la Ciudad de México.
Ni una sola reflexión por parte del embajador Salazar sobre la erosión súbita de la democracia mexicana en caso de que Morena apruebe el desmantelamiento del Poder Judicial y de los órganos autónomos.
Por el contrario, el embajador Salazar trató de normalizar la erosión democrática al señalar que en Texas también se eligen a los jueces en las casillas.
Posteriormente, Ismael “el Mayo” Zambada permanecía en manos de la justicia estadounidense sin que al día de hoy se conozcan todos los detalles.
El quid pro quo entre AMLO y Joe Biden es el tema migratorio. En pocas palabras se podría resumir en lo siguiente: En México recibimos a los inmigrantes, pero ustedes se comprometen a no colocar obstáculos en mi agenda de la 4T.
Se trata de mismo acuerdo entre AMLO y Trump. No hay cambios en objetivos estratégicos.
De esa manera, Trump ordenó el regreso a México del detenido por la DEA, el general Salvador Cienfuegos.
Trump cumplió el acuerdo.
Lo del “Mayo” Zambada es producto de dos variables: las 17 agencias de inteligencia estadounidenses actúan, no necesariamente colaborar.
La segunda variable: desconfianza. (Fausto Pretelin Muñoz de Cote, El Economista, Política, p.37)
Llegó al poder a “rescatar la soberanía” y dos meses antes de concluir su sexenio López Obrador se confiesa ignorante de lo que sucede en el país que gobierna.
Sí, lleva más de una semana preguntándole a Estados Unidos qué pasó en Durango con la captura del principal narcotraficante mexicano.
Es tan absurdo como si Joe Biden urgiera públicamente a AMLO que le explique cómo mueven la droga los cárteles mexicanos desde Chicago a Filadelfia o Nueva York.
Qué pena con el Presidente.
Ni él ni su equipo cercano de colaboradores tienen la menor idea de las cosas importantes que suceden en México.
Ayer exigió a “López-Dóriga, a Ciro, a Loret” que se disculpen por “su fracaso con la campaña de #narcopresidente”, como si ellos la hubieran creado.
Y duro y dale con preguntar a Estados Unidos cómo llegó allá “el señor Zambada”.
Se puso de tapete con Estados Unidos, y los vecinos hicieron con él lo que se suele hacer con los tapetes: pisarlos.
Hace poco más de una semana Donald Trump recordó en un mitin cómo doblegó al gobierno de AMLO a desplegar 28 mil soldados en la frontera.
López Obrador, y no los periodistas, son los que deben ofrecer una disculpa a la nación por haber entregado la soberanía nacional a narcotraficantes y fuerzas oscuras a cambio de apoyo político a Morena.
Él debe disculparse por la pérdida de soberanía en la frontera sur, en manos de grupos criminales.
Debe disculparse por haber ofrecido “rescatar la soberanía energética”, y entregar una industria petrolera endeudada, ineficiente, cuya propiedad real es de los acreedores y no del Estado mexicano.
Por partes: al día siguiente de conocerse el traslado o secuestro del Mayo Zambada en un avión a Estados Unidos, López Obrador dijo que en la acción no participó el Ejército ni la Marina, pero que la detención del capo “es una muestra de que existe un trabajo conjunto” con Estados Unidos.
Luego, en la conferencia matutina, se dijo que “el señor Zambada” había sido llevado en un avión Cessna tripulado por el piloto texano de nombre equis.
Para nada. El piloto texano habló con la periodista Peniley Ramírez y le dijo que no era verdad: él suele venir a México en su avión a cazar patos. Lo confundieron. No sabían. No saben. Hicieron el ridículo.
La frontera sur está perdida. No hay control ni de los narcos, que se disputan a balazos las rutas de paso y transporte ilegal de personas y de drogas. Atacan pueblos y levantan gente joven para hacerlos sicarios de sus organizaciones criminales.
¿Ni una disculpa, Presidente?
Ciudadanos mexicanos de la zona serrana de Chiapas huyen de la violencia de grupos paramilitares (narcos y toda ralea de criminales), cruzan la frontera y se refugian en territorio guatemalteco.
Buscan la protección del Ejército de Guatemala y no del Ejército mexicano. Qué tragedia, y qué vergüenza.
Es al revés de lo que ocurría a comienzos de los años 80, cuando los guatemaltecos huían a México, país seguro, a refugiarse de los ataques de kaibiles y paramilitares.
Los que iban a rescatar la soberanía energética, con un agrónomo a la cabeza, dieron a conocer, la semana pasada, los saldos de su desastre:
-Pemex tuvo, en el segundo trimestre de este año, pérdidas por 251 mil 255 millones de pesos.
-Pemex Refinación (ahora Pemex Transformación Industrial, PTI) tiene una pérdida acumulada en el sexenio de 968 mil 229 millones de pesos. AMLO cerrará su gobierno con pérdida de un billón de pesos sólo en PTI.
-Las deudas totales de Pemex son por 210 mil 800 millones de dólares (la petrolera más endeudada del mundo, mientras las demás ganan dinero). Es decir, 30 mil millones de dólares más que al cierre de 2018. Y es deuda de corto plazo.
-Pemex le debe a sus proveedores 362 mil millones de pesos. Son empresas que ya prestaron sus servicios y deben pagar a empleados, trabajadores, impuestos, mantenimiento, insumos…
Ese fue el “rescate de la soberanía energética”. Con Pemex más endeudado que en 2018, menor producción que en 2018, y hay que inyectarle billones de pesos (en lugar de que sea al revés) del erario para que sobreviva.
Pemex es de los acreedores y sus deudas las pagan los contribuyentes. Es dinero que se le quita a la salud, a la ciencia, a la educación.
AMLO, el abanderado del rescate de la soberanía nacional, le pregunta al gobierno de Estados Unidos qué pasa en México.
El Estado mexicano fue borrado de la frontera sur, y sus habitantes están a merced de la anarquía de grupos criminales de distintos giros.
Qué bien rescataron la soberanía nacional estos seis años.
Dioses encuerados.
Ah, pero el Presidente mantiene una aceptación de 60 por ciento y su partido arrasó en las elecciones.
Sí, y si reparte aún más dinero su popularidad puede alcanzar 70 por ciento.
Total, se le quitan recursos a educación, a salud, se toma el dinero de los fideicomisos y claro que seguirán arrasando.
Hasta que el dinero se acabe. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p.38)
REMESAS, CIFRA HISTÓRICA
La que sí es buena noticia es el récord que se registró en la captación de remesas en junio, con un monto de 6,213 millones de dólares, un incremento de 11.3%, el mayor incremento desde enero de 2023. De acuerdo con un análisis de BBVA, este incremento en las remesas se debe, en parte, a la depreciación del peso, que aprovecharon los migrantes para enviar más dinero a sus familiares. (Maricarmen Cortés, Excélsior, Dinero, p. 4)
El avión fantasma
10 días y nada. Desde la captura de Ismael El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López, el pasado 25 de julio, el gobierno mexicano sigue tratando de adivinar qué fue lo que ocurrió, si Zambada se entregó voluntariamente, si lo capturaron, si fue traicionado por Los Chapitos o si pactó con EU.
Pese a que López Obrador dice ser el Presidente mejor informado y presumir que nada sucede sin que él lo sepa, además de tener una buena relación con Joe Biden, a la fecha, desconoce los detalles de la captura del narcotraficante, porque “su amigo” no le ha hecho llegar ninguna información oficial y sólo ha repetido, junto con la secretaria de SPC, Rosa Icela Rodríguez, lo que publican los medios.
El caso es serio. Rosa Icela, futura secretaria de Gobernación, no supo siquiera informar qué avión había transportado a Zambada ni de qué aeropuerto salió. Erróneamente mencionó la matrícula de una avioneta Cessna 205, cuyo piloto, Larry Curtis Parker, un ciudadano americano que sólo viene a cazar a México, vio peligrar su vida con esa declaración. La flamante secretaria aseguró que la aeronave salió de Sonora, después que de Chihuahua, más tarde, que de ninguno de los dos, lo que sirvió para calmar los nervios de los gobernadores de ambos estados, que viven con el temor de alguna represalia del Cártel de Sinaloa.
El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán llegaron en un Beechcraft King Air, con matrícula que a la fecha desconoce el gobierno mexicano y al no haber registro en ningún aeropuerto, nos lleva a pensar que posiblemente, tanto Zambada como Joaquín Guzmán, ingresaron a EU por tierra y de esa forma llegaron al aeropuerto en Texas.
Rosa Icela tampoco supo decir si Zambada tenía orden de aprehensión en México. Informó ayer que sí, después de que los medios dieran a conocer que desde 1998 se le abrieron dos órdenes y que otras más se acumularon en los siguientes 26 años.
¿Cómo es posible que la secretaria de la SPC no tenga el apoyo del CNI ni de inteligencia de la GN? Los trabajos de inteligencia en México quedaron exhibidos, no existen más que para investigar a periodistas y a políticos opositores.
La inoperancia del CNI ha provocado que el gobierno de México sea ninguneado por EU, pero también hay que decirlo, la operación fue planeada por el FBI durante más de un año y Biden dejó de confiar en López Obrador desde que eliminó los acuerdos de cooperación con la DEA, así como por los constantes ataques a ésta, aunado a la renuncia de combatir a los cárteles y su empecinamiento por su fallida estrategia de abrazos, no balazos, ésa que hoy tiene sumido al país en un mar de sangre, con más de 193 mil 750 homicidios dolosos.
Esa misma estrategia que ha provocado los asesinatos de activistas, de políticos y empresarios, como es el caso de Julio Almanza, muerto sólo por denunciar la extorsión en Tamaulipas o el vergonzoso éxodo de familias chiapanecas hacia Guatemala.
El otro amigo del Presidente, Trump, no cesa de amenazar con invadir a México, ya sea militarmente o con paramilitares para acabar con los cárteles, más allá de su frontera. La amenaza no es sólo electoral, Biden firmó un memorándum de seguridad nacional que da prioridad a acciones para interrumpir las cadenas de suministro del fentanilo, mayores sanciones a traficantes y un incremento en el número de agentes fronterizos.
Sheinbaum debe preocuparse en serio y reactivar la cooperación con EU. López Obrador ya se va, pero ella se las verá con quien gane la presidencia en el vecino país del norte, y definitivamente, las cosas no serán nada fáciles. Lo primero que debe hacer es repensar los nombramientos de los secretarios de la Defensa, Marina y del comandante de la GN, desarrollar, incluso, una nueva estrategia de seguridad desde la SSPC y emplear, de verdad, los órganos de inteligencia del país.
DE IMAGINARIA
La Fiscalía General de Justicia Militar presentó denuncia penal contra Alejandro Encinas, expresidente de la Comisión de la Verdad del Caso Ayotzinapa. Su narrativa ha sido siempre culpar al Ejército de un crimen que no cometió. Ha quedado demostrado que el asesinato y desaparición de los 43 estudiantes fue a manos del narcotráfico (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Nacional, p.11)

(El Universal Opinión, p.15)

(Excélsior, Opinión, p.12)