Crece la presión contra el INM
Y hablando de hacer justicia, la organización Fundación para la Justicia le subió el volumen a la presión contra Francisco Garduño, titular del INM, por la muerte de los 40 migrantes en la estación migratoria en Ciudad Juárez a finales de marzo de 2023. A través de la plataforma Change.org, esta fundación pidió a la ciudadanía que acompañe la petición de que la Fiscalía General de la República no le otorgue una solución absolutoria al funcionario, ante su responsabilidad por los hechos. Además, le piden al propio Garduño que acepte su responsabilidad en lo sucedido en el centro de detención. Más de un año después, esta otra “mancha” de la ‘4T’ sigue sin aclararse. (El Financiero, Nacional, p.33)
Es hilarante la manera como la secretaria federal de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, dio parte de la única novedad que el gobierno mexicano tiene sobre la detención de El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López en Estados Unidos: que fue resultado de un acuerdo con dos de Los Chapitos.
A tal extremo es discreta que, cuando el presidente López Obrador le pidió “explicar” lo poco de lo que fueron enterados a 12 días de la doble captura, lo hizo así:
“Hubo un acuerdo entre las personas que están, digamos, en reclusión con las personas que están libres, y hubo un acuerdo entre ellos para la entrega respectiva, para que fueran a entregarse a Estados Unidos. Y pues básicamente en eso consiste…”.
–¿Se refiere a los hermanos Ovidio y Joaquín?
–Así es…
Pero el arreglo no fue “para la entrega respectiva, para que fueran a entregarse”, sino que lo hiciera Joaquín, y éste aterrizó con un regalo, el ex inatrapable Mayo Zambada.
La cautela de la funcionaria no se justifica, porque habló después de que AMLO, cuyo pecho “no es bodega”, había ya dicho:
“El mismo gobierno de Estados Unidos ha reconocido que llevaron a cabo una negociación, cuando menos con uno de los dos personajes (…), con Joaquín Guzmán López, sí. Eso fue lo que nos informaron y no ha habido más información, estamos esperando que nos informen”.
Fue cuando le pidió a Rosa Icela que lo explicara.
La deducible obviedad de que las detenciones fueron acordadas con Los Chapitos corrobora la versión de que El Mayo fue engañado y “violentamente secuestrado” por Guzmán López, como declaró para Los Angeles Times su abogado Frank Pérez (encabezó la representación legal de Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo), afirmando que el cofundador –con El Chapo Guzmán– del cártel de Sinaloa fue sometido, atado de pies y manos y subido al avión, donde el propio Chapito le puso unas esposas. “Mi cliente no se entregó ni negoció ningún acuerdo con el gobierno estadunidense”, aseguró el litigante.
A López Obrador le preguntaron:
–Sobre El Mayo, cuando se refiere al pacto, a las pláticas, ¿se refería solamente a Joaquín Guzmán o a los dos capos?
–No, la que tenemos es de uno –respondió.
–¿Cuál de los dos?
–Guzmán López.
– ¿De El Mayo no le han informado nada?
–No, lo que nos informaron fue de Guzmán López, que tenían pláticas con él y que de repente no solo llegó Guzmán López, sino llegó el señor Zambada.
Con resignación, Rosa Icela Rodríguez desinfló la esperanza de que el gobierno de Biden le haga el favor al de López Obrador de confiarle cómo estuvo la cosa:
“No queremos tampoco tanta información, sino lo relativo a la llegada del vuelo, a la llegada de esta entrega o captura, pero de manera oficial. Eso es lo que queremos…”.
Y a propósito de vuelos, ni ella ni su jefe se han disculpado por haber revelado los datos personales de un cazador estadunidense a quien desde el primer día le colgaron la mentira de que pilotó el monomotor de su propiedad… del que nunca bajaron los capos al aeródromo de la captura. (Carlos Marín, Milenio, Política, p.7)
RETALES
Subsecretario se autodestapa para el equipo de Sheinbaum
Nos cuentan que en el Senado y sin ningún rubor, Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, se promovió para seguir en el gobierno en el sexenio de Claudia Sheinbaum al asegurar que desde el Consejo Nacional de Población (Conapo) —que depende de la Segob— buscará “cimentar lo que será el segundo piso de la transformación, con la presidenta electa de México”. Nos dicen que la actitud de don Arturo fue temeraria, pues si lo hizo para buscar permanecer en su puesto, o ser designado como titular del Conapo, quizá esa forma no sea la más correcta. Y si el puesto ya la fue prometido por la próxima presidenta, o por la próxima secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, con su acelere ya les quemó la noticia, y su designación podría estar en riesgo. (El Universal, A2, p.2)
DE ESTO Y DE AQUELLO…
En la mañanera de ayer, al referirse el Presidente López Obrador al caso Zambada, dijo que “ayudaría mucho” que éste revelara los “apoyos”, acuerdos y vínculos con autoridades de México y Estados Unidos que mantuvo con ellas y que informe quiénes los protegían, lo que si el cofundador del Cártel de Sinaloa, hoy del Pacífico, lo hiciera, no hay duda que cimbraría al país y a no pocos.
Tras ser proclamada oficialmente como candidata presidencial del Partido Demócrata, entre ovaciones, risas y carcajadas, una feliz y sonriente Kamala Harris, encabezó ayer un mitin en Filadelfia al lado de Tim Walz, gobernador de Minnesota, a quien presentó como compañero de fórmula a la vicepresidencia de Estados Unidos, en su primer acto de campaña para llegar a la Casa Blanca.
Esperado, el rechazo del gobierno de Ecuador por improcedente a la solicitud de México de otorgar salvoconducto al exvicepresidente de aquel país, Jorge Glas, acusado de corrupción, quien estuvo refugiado en la embajada mexicana varios meses para no ser arrestado, hasta que fue sacado de ella en una irrupción policiaca que originó la ruptura de relaciones entre ambas naciones. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México p.6)
El presidente Andrés Manuel López Obrador no deja de asombrar, a veces, por la candidez que en ocasiones lo perjudica. Como ayer, cuando le preguntaron por qué su gobierno no ejecutó las cuatro órdenes de aprehensión en contra de Ismael el Mayo Zambada, respondió que detener a los capos de la droga no erradica el narcotráfico, mientras que atacar las causas del fenómeno busca que no haya violencia. Como sabemos, en ambas vertientes ha fracasado.
Pero lo que admitió es que la Fiscalía General no actuó contra Zambada, incumpliendo con sus obligaciones legales, por lo que incurrió en el delito de omisión de responsabilidades, cuya línea de mando sube al Presidente, que ha dado instrucciones de no detener a ningún líder del narcotráfico porque, como afirmó ayer, eso no va a acabar con el narcotráfico. Públicamente planteó que el jefe del Cártel del Pacífico/
Sinaloa no era un objetivo de su gobierno, y le permitió realizar sus actividades ilegales –incluido asesinar a sus adversarios, secuestrar comunidades en todo el país y generar zozobra en decenas de poblaciones– porque así habría una pacificación del país.
Su galimatías lo inculpa pero no lo ve. Muestra que se siente impune y que descarta que la ley lo alcance, cuando menos en México. Confunde su legitimidad con la legalidad, aunque existe la posibilidad de que siga descontrolado al desconocer cómo terminó Zambada en manos del FBI, y no entender la gravedad de lo sucedido. Lo paradójico no es que Zambada pudiera acogerse al programa de testigo protegido, como parece asumir López Obrador que así será –al recomendarle públicamente a quien toleró durante el sexenio que declare contra gobiernos anteriores al suyo–, sino lo que hay detrás de la operación ejecutada por la policía federal estadounidense.
Algunas preguntas que el Presidente y su gabinete de seguridad tendrían que estarse haciendo es por qué les han dado información a cuentagotas, y por qué la DEA fue excluida de la operación del FBI. Aunque no lo vea, hay un común denominador: los presuntos nexos que tienen con el Cártel de Sinaloa. En el caso del gobierno obradorista, su proclividad hacia esa organización criminal, cuyo lugar de nacimiento, Badiraguato, ha visitado seis veces y quería realizar una más antes de concluir el sexenio. En el caso de la DEA, porque desde hace años Zambada es su informante. Ni al Presidente ni a esta agencia le tiene confianza el FBI, y, por lo que se ve, tampoco la Casa Blanca: ahí está el mensaje. La DEA es un daño colateral; a López Obrador le están diciendo lo que quisieran hacer con él.
La DEA, de acuerdo con fuentes de inteligencia, ha trabajado con Zambada por varios años, sin haber actuado en su contra a cambio de información sobre sus adversarios e incluso sobre sus socios, como Joaquín el Chapo Guzmán, de quien les dio datos para su captura. López Obrador no tendría que preocuparse de la información que podría dar a las autoridades estadounidenses, porque lo más seguro es que ya se las proporcionó, sobre las complicidades con gobiernos anteriores y sus vínculos con gobernantes y políticos morenistas de diversos niveles.
De lo que sí debería preocuparse es que, si va a juicio, en no menos de un año, qué tipo de caso va a construir el FBI, que no tiene vinculación con el Cártel del Pacífico/Sinaloa. La DEA ya no podrá cuidar a su informante, que fue detenido por la agencia rival mediante una operación que se asemeja a la captura de Arturo Guzmán Loaera, el Pollo, hermano de Joaquín el Chapo Guzmán, en 2001. El Pollo también era informante de la DEA, y la detención fue resultado de otra de las intrigas entre agencias estadounidenses, cuando la CIA aprovechó una reunión que iba a tener con uno de sus enlaces en un hotel de la Ciudad de México y se lo informó a Genaro García Luna, en ese entonces director de la Agencia Federal de Investigación, quien personalmente lo detuvo. El Pollo terminó en el penal de La Palma, donde acordó con la DEA ser testigo protegido. Nunca se concretó porque en 2004 fue asesinado dentro del penal de máxima seguridad.
La analogía muestra la curva de aprendizaje de los servicios estadounidenses. No se buscó la extradición del Pollo tan pronto como se le detuvo, porque no existía la desconfianza contra todo el gobierno de Vicente Fox. A Zambada lo extrajeron –no se sabe aún el método– porque sabía el FBI que el gobierno no lo iba a detener, como admitió ayer López Obrador, y lo quieren vivo, como querían a Guzmán Loera. ¿Para qué lo quieren? No es por información. Como se apuntó líneas arriba, la DEA ya debe tener todo lo que quiere por lo que les dio por años su testigo protegido. El agente especial del FBI que encabezó la operación contra Zambada, un anglosajón con profunda experiencia y conocimiento de casi dos décadas sobre la colusión de las instituciones mexicanas con el narco, tampoco necesitaría información vieja, pero sí reciente. Es decir, sobre el gobierno obradorista.
El Presidente ya recibió información de que la captura de Zambada y Joaquín Guzmán López corrió en diferentes vías, por lo cual la información publicada de que el hijo del Chapo había engañado a su padrino y lo había llevado contra su voluntad a Estados Unidos carecería de sustento. La secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, dijo que Los Chapitos acordaron su entrega a cambio de beneficios para Ovidio Guzmán López, sacrificando a Joaquín, el menos involucrado en actividades criminales de los hermanos. Sobre los detalles de la extracción de Zambada siguen a oscuras.
Como se apuntó ayer en este espacio, el silencio de Washington es el grito más sonoro contra un presidente mexicano en la memoria. A menos de 60 días de dejar el poder, un amplio sector del gobierno de Estados Unidos le está diciendo a López Obrador la tormenta que tiene por delante, si se levantan las consideraciones políticas que han impedido, hasta ahora, que lo procesen en aquel país. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p.36 )
Los ingenuos –o que juegan a ser ingenuos– hacen maromas para justificar los pronunciamientos de Claudia Sheinbaum en sus recientes giras por el sur y sureste del país, donde bañó en elogios al “mejor Presidente de México”, al pie de dos catástrofes del obradorismo.
Nuestras fronteras, por el descontrol del Estado, son un peligro para nuestros vecinos y una desgracia para los mexicanos.
Y la política energética de López Obrador, tan aplaudida por la futura presidenta el fin de semana, es un lastre para las finanzas públicas y ahoga las posibilidades de invertir en lo que sí se necesita.
En su presidencia Sheinbaum va a tener que caminar con los grilletes que ahora ensalza. No podrá decir que los desconocía ni que marcó distancia de aquello que le va a dificultar su gobierno.
Tampoco tendrá la excusa de culpar al pasado, como hace AMLO. El pasado de Sheinbaum será López Obrador.
Podría abstenerse de ir a las giras, o en sus declaraciones poner énfasis en lo que hizo bien el actual Presidente, como es el crecimiento de los salarios reales.
Sheinbaum va a heredar una crisis en las fronteras, producto de la irresponsabilidad de López Obrador al haber dado manga ancha a los cárteles criminales, y simpatizar ostensiblemente con uno de ellos.
Basta hojear los periódicos para constatar que familias mexicanas huyen a Guatemala por la violencia de los cárteles que luchan por apropiarse de la frontera.
El Ejército de Guatemala –vi las fotos en La Jornada– desplegó tropas de sus fuerzas especiales en el departamento de Huehuetenango, donde hicieron trincheras con ametralladoras que apuntan hacia el territorio mexicano.
La frontera norte del país es considerada un peligro por Estados Unidos, pues ahí llegan decenas y cientos de miles de personas de distintas nacionalidades que son transportadas por cárteles de traficantes de seres humanos.
El gobierno del “mejor presidente de México” no sabe o no puede ejercer su autoridad en el territorio nacional. Somos tema clave en la campaña electoral en Estados Unidos.
Trump alardea que obligó a AMLO a desplegar 28 mil soldados en la frontera. Anuncia que va a bombardear los principales nidos de narcos en México.
Kamala Harris podrá decir que el gobierno demócrata tiene preso en Estados Unidos al principal narcotraficante de México, sin necesidad de desplegar tropas en el país vecino. Sólo hay que hacerlo sin informar a las autoridades de la ‘4T’.
En la conferencia matutina de ayer López Obrador se refirió al traslado del Mayo Zambada a Estados Unidos, y acotó que “en este asunto tenemos que cuidar hasta tener (información) oficial porque es un asunto delicado”.
¿Información oficial de lo que ocurre en México? Esa la debe tener y dar él. ¿O el gobierno de Estados Unidos? Qué desastre.
La presidenta Sheinbaum va a heredar esa crisis, en un país con 200 mil mexicanos asesinados durante el gobierno al que aplaude con desenfrenado entusiasmo.
En Veracruz se refirió a “Petróleos Mexicanos, ese orgullo que nos heredó el general Lázaro Cárdenas y que nos devuelve el presidente Andrés Manuel López Obrador. Seguiremos avanzando en la eficiencia de las refinerías actuales, todavía más”.
Pero el tal avance en la “eficiencia de las refinerías actuales” ha dejado pérdidas cercanas a un billón de pesos en el actual sexenio.
El “orgullo que nos devuelve el presidente López Obrador”, es decir Pemex rescatado, produce menos y debe 30 mil millones de dólares más que al cierre de 2018. Deuda de corto plazo que se tendrá que pagar en el gobierno de la Doctora.
Su gobierno, el de Sheinbaum, tendrá que pagar a proveedores de Pemex 362 mil millones de pesos que la actual administración no ha pagado. Debe.
¿Tiene solución el problema de Pemex?
Desde luego que sí. La salida está en la inversión privada en el sector energético.
Pero la Doctora promueve un paquete de reformas constitucionales que son abiertamente contrarias a la iniciativa privada: entregar al Ejecutivo el control del Poder Judicial y desaparecer los organismos reguladores autónomos.
Ella podría pasar a la historia como una gran presidenta de México, si se sacude atavismos ideológicos y opta por el pragmatismo científico en sus decisiones.
Lo que hemos visto hasta ahora apunta en sentido contrario: masoquismo, dogmatismo y obediencia ciega a un líder destructor e intolerante. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p.34)
Ante el largo y significativo silencio que ha mantenido el gobierno de Estados Unidos, ante las peticiones reiteradas de México y de su presidente para que informe detalles de cómo se logró la custodia y detención de Ismael “El Mayo Zambada” y cómo fue llevado a territorio de Nuevo México en un avión que despegó del territorio mexicano, la administración de López Obrador decidió romper ese silencio con una declaración oficial de su secretaria de Seguridad y Participación Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, quién ayer confirmó que, según la información que han logrado recabar (no dijo cómo ni qué instancias de seguridad o inteligencia) la entrega del Mayo, fue producto de un pacto o acuerdo entre Joaquín Guzmán López y las agencias estadounidenses involucradas.
“La parte de lo que corresponde, de lo aquí ya se ha informado es que en Estados Unidos hubo un acuerdo entre las personas que están, digamos, en reclusión, con las personas que están libres. Y hubo un acuerdo entre ellos para la entrega respectiva, para que fueran a entregarse a Estados Unidos y básicamente en eso consiste, y todo lo demás que se ha dado, que es público, que así han sido, digamos, las condiciones y que fueron capturados en Estados Unidos sin la intervención de México”, informó ayer la responsable de la seguridad federal mexicana en la conferencia mañanera del presidente.
Y recalcó, con especial enfásis, lo que es un claro deslinde del gobierno de México en cualquier trato o acuerdo con los dos capos sinaloenses trasladados, detenidos y acusados en Estados Unidos: “A nosotros nos importa mucho recalcar esa parte, decir en qué sí participamos y en qué no. Y seguimos con Estados Unidos, como aquí se ha presentado cada 15 días la serie de extradiciones que se han hecho en cumplimiento con nuestros acuerdos; pero sobre todo con el trabajo que hay diariamente de las Fuerzas Armadas, de la Secretaría de la Defensa, de la Secretaría de Marina, de la Guardia Nacional, de todo el Gabinete de Seguridad, incluyendo a Relaciones Exteriores y a Gobernación por supuesto”.
Está muy claro que la posición que ayer salió a fijar la titular de Seguridad, por instrucciones directas del presidente, busca sostener y validar los comentarios y posiciones que ha expresado en los últimos 10 días López Obrador, quien a falta de información de Washington, que ha ignorado sus varias peticiones, también le entró al juego especulativo y sostuvo, presuntamente con base en la poca información que han recibido de la Casa Blanca, que sí hubo un “pacto” del hijo del Chapo para negociar su entrega y la de su padrino Zambada García, a cambio de beneficios legales para su hermano Ovidio Guzmán, quien se encuentra bajo proceso judicial en el país vecino.
“En este caso especial, el mismo gobierno de Estados Unidos ha reconocido que llevaron a cabo una negociación, cuando menos con uno de los dos personajes, con Joaquín Guzmán López. Eso fue lo que nos informaron y no ha habido más información”, comentó el Presidente mexicano.
Lo que no queda muy claro es si la confirmación oficial que ayer hizo Rosa Icela de los dichos del presidente sobre la negociación entre Estados Unidos y los capos sinaloenses, se basa estrictamente en informes oficiales de la administración Biden o en reportes también obtenidos por áreas de inteligencia mexicanas, o si simplemente el gobierno de México está llegando a esa deducción o conclusión, a partir de los hechos que han ocurrido tras el vuelo y detención del Mayo y del Chapito el pasado 25 de julio, hace exactamente 11 días.
Es decir, que ante tantas versiones periodísticas y especulaciones de todo tipo que han surgido por el vacío de información oficial estadunidense, y el total desconocimiento del gobierno de México, al que claramente ni siquiera le avisaron que había en marcha un operativo de negociación, de entrega o de captura de uno de los capos más buscados por la justicia del vecino país y de los principales productores y exportadores de fentanilo a los Estados Unidos, hubo advertencias de que si el Mayo había sido “traicionado” y secuestrado por los chapitos con engaños para entregarlo a las agencias estadunidenses, se esperaba que se desatara una guerra entre los Mayos y los Chapitos en Sinaloa y otros estados del norte de la República, algo que finalmente no ha ocurrido y eso hace que se refuerce la idea de que todo fue “pactado” entre las dos facciones con el gobierno de Washington.
En todo caso, lo que sí está quedando claro es que la relación entre la administración Biden y la administración López Obrador, que tuvo sus altibajos y sus desencuentros, sobre todo por las posiciones críticas y a veces agresivas del mandatario mexicano, pero que en general fluyó por los cauces del diálogo y la cooperación bilateral de manera tranquila, en el ocaso de los dos gobernantes, ha entrado en una nueva etapa en la que desde Washington parecen haber mandado todo un mensaje a Palacio Nacional: “Si tú no vas a cooperar al nivel en que te lo pedimos reiteradamente, entonces nosotros procederemos por nuestra cuenta”. Y ese mensaje, a menos de dos meses de que el tabasqueño deje la Presidencia, tiene mucho trasfondo.
NOTAS INDISCRETAS… Tras el fracaso del presidente López Obrador, que nomás no pudo convencer a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, tanto así que ellos y sus abogados decidieron ya mejor tratar con la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, a quien le pidieron que ella sí les cumpliera el compromiso de encontrar a sus hijos y llegar a la verdad sobre su desaparición y asesinato, ahora entró también en el caso la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, quien ayer recibió en Chilpancingo a las madres y padres de los estudiantes de la Normal Rural “Isidro Burgos”, en un encuentro a puerta cerrada en el que le hicieron varios planteamientos para contar con su acompañamiento en la búsqueda de los estudiantes desaparecidos. A menos de dos meses de que se cumplan 10 años de esa tragedia, una de las peticiones que le hicieron los padres de los normalistas a la gobernadora guerrerense fue que les facilitara los videos que se grabaron la noche de la desaparición por las cámaras ubicadas en las instalaciones de Ciudad Judicial en Iguala, porque los informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) señalan que ahí se captó a un grupo de hombres armados y de policías de Iguala y Huitzuco, supuestamente vinculados con Guerreros Unidos, quienes habrían bajado de un autobús a un grupo de los normalistas que están desaparecidos. En la reunión, a la que asistieron acompañados de su abogado, Vidulfo Rosales, los padres le pidieron a Evelyn Salgado que si los apoya, ellos le reconocerán su labor para llegar a la verdad, en vísperas del décimo aniversario de la terrible noche de Iguala. El encuentro tuvo una duración de media hora y los padres salieron a bordo del autobús sin hacer declaraciones… Los dados repiten Escalera Doble. Mejora la semana. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p.10)
Un analista enterado de los temas turísticos identificaría, por lo menos, tres razones por las que Claudia Sheinbaum, quien será en unos días Presidenta electa de México, no cerró la Secretaría de Turismo; pero hay otra alternativa y está basada en información.
La primera de ellas es un cambio, pues no tiene sentido una dependencia sin brazos ni piernas, es decir, sin el Consejo de Promoción Turística (CPTM) y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).
La segunda, está convencida de que puede ser efectiva sin un dispendio burocrático, tras la apertura de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, pues, al menos el número de dependencias de primer orden aumentará con respecto al sexenio que termina.
La tercera, que realmente la señora Sheinbaum haya considerado que el turismo es una actividad preponderante, como se ha probado a través de su impacto en la balanza comercial, la creación de empleos y la generación de riqueza.
Pero, según la información obtenida, existe otra posibilidad y es que los gobernadores y gobernadoras de las entidades más ligadas al turismo la hayan convencido de su relevancia y que, además, ella carezca de interés alguno por fortalecer la Secretaría de Economía, a donde se planteó migrar una eventual subsecretaría de Turismo.
Ya con Marcelo Ebrard al frente de Economía y siendo el político que más duramente le disputó la candidatura presidencial, lo menos que Sheinbaum desearía sería armar una supersecretaría.
Así es que ahora la gran pregunta es si Josefina Rodríguez, la futura secretaria de Turismo, quien este martes inició el proceso de entrega-recepción con Miguel Torruco, tendrá la habilidad política y los argumentos para convencer a la próxima Presidenta de que le dé las herramientas necesarias para impactar positivamente en la actividad turística.
Lo que veremos de aquí a finales de septiembre será crucial para responder a esa pregunta y no sólo hay que observar si la nueva Presidenta está dispuesta a crear un nuevo órgano de promoción turística o si tendría la voluntad de revisar el tema de las visas y la política migratoria.
También hay otros asuntos inminentes que darán luz sobre sobre lo que se puede o no esperar de la Secretaría de Turismo bajo la conducción de Rodríguez.
Por ejemplo, será interesante saber cómo piensa actuar la señora Sheinbaum respecto al Mundial de Futbol de 2026, en el que México será uno de los tres países sede.
Cuando México resultó ser uno de los tres anfitriones, junto con Estados Unidos y Canadá, el entonces presidente Enrique Peña responsabilizó de este asunto, que no es menor, a la Secretaría de Turismo, y fue el entonces titular, Enrique de la Madrid, quien firmó los compromisos por parte del gobierno federal con la FIFA.
Rodríguez debería mantener la coordinación de esa tarea, pero se la disputarán dos viejos lobos de mar: Juan Ramón de la Fuente, titular de Relaciones Exteriores, y Ebrard, el de Economía.
En realidad, son 12 dependencias las que estarán involucradas en facilitar este evento global y el responsable de esa tarea necesita un fuerte respaldo político.
Así es que muy pronto, sin olvidar el asunto de la organización de las ferias internacionales de Turismo, sabremos si la secretaria Rodríguez tendrá esa fuerza como líder de un sector que pronto generará nuevamente el 9% del Producto Interno Bruto. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p.6)
En etapas iniciales, la trata de personas se relata a través de historias de manipulación y coerción aisladas, pero terminan por convertirse en piezas de crisis globales. De acuerdo con la UNODC, la trata envuelve a todas las regiones, registrándose víctimas de al menos 127 nacionalidades en 137 países.
La trata con fines de explotación sexual, laboral, tráfico de órganos, entre otros, genera daños irreversibles en individuos, familias y representa una deuda de la comunidad internacional con la humanidad.
Dado que las víctimas son, principalmente, mujeres, niñas, niños, adolescentes y personas migrantes, se requieren respuestas especializadas y conjuntas, dirigidas a la atención de realidades locales y sin perder de vista tendencias globales.
Los cambios de las dinámicas de la movilidad humana, las adaptaciones demostradas por redes criminales ante nuevos contextos, los riesgos climáticos, ciclos económicos, son algunos elementos facilitadores de este delito, aun cuando algunos de ellos tienen un origen lejano.
La infiltración de redes criminales en actividades lícitas es un riesgo que se adhiere a una agenda que engloba asociaciones entre grupos delictivos en un clima internacional fragmentado por desequilibrios sistémicos y retos específicos de cada área.
La mayor parte de los casos de trata pertenece a un orden nacional, sin embargo, la mayoría de las víctimas de trata en el hemisferio americano tienen orígenes extra regionales. Esta tendencia incrementa a partir del aumento y diversificación de los flujos migratorios, siendo las poblaciones migrantes grupos particularmente vulnerables.
Usualmente, las víctimas no buscan ayuda debido a barreras lingüísticas, desconfianza a las autoridades o no identificarse como víctimas. Por ello, la labor consular para generar confianza a través del desarrollo de estrategias de proximidad con las comunidades resulta fundamental.
Fomentar canales de comunicación entre comunidades y autoridades e impulsar la cohesión dentro del tejido social comunitario son tareas vitales en la esfera de la prevención.
El Día Mundial contra la Trata de Personas es una oportunidad para concientizar sobre la magnitud del impacto de este delito y reflexionar sobre acciones pendientes desde un ángulo internacional.
Desde los consulados se implementan estrategias que consideren la protección a víctimas, la prevención del delito y la atención a víctimas. Houston, al igual que otros puntos geográficos, es un engranaje complejo en esta ecuación, derivado de características demográficas, logísticas y migratorias, por lo que la coordinación con autoridades y organizaciones resulta vertebral.
El enfoque de las Representaciones de México en el Exterior aborda las realidades, pero se dirige a construir capacidades conjuntas de largo plazo. (María Elena Orantes, El Heraldo de México, La 2, p,2)
Cartón

(Reforma, Opinión. p.8)

Tacho Urioso, Milenio, Al Frente, p.2)

(24 Horas, Online p.2)