5 Impunidad. Francisco Garduño sigue como si nada, mientras el Instituto Nacional de Migración declara “cumplida” la reparación del daño en la tragedia de Ciudad Juárez, donde 40 migrantes perdieron la vida en un incendio. Claro, 33 familias ya recibieron indemnización, pero siete siguen esperando. ¿Y los lesionados? Cinco casos aún dependen de la burocracia de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, de Martha Yuriria Rodríguez Estrada. El INM habla de rehabilitación, compensación y disculpas públicas, pero la tragedia expone algo más: la negligencia. Francisco Garduño sigue tan campante, mientras los deudos lidian con el dolor y una justicia a medias. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 15)
El debate de esta noche entre Kamala Harris y Donald Trump rumbo a la elección para la presidencia de Estados Unidos será un momento decisivo, por supuesto para aquel país, pero el impacto será también para México.
Fue un debate el que terminó con la aspiración de Joseph Biden para reelegirse con aquella desastrosa actuación que demostró que su salud no estaba para combatir en campaña a Trump y mucho menos para aguantar cuatro años más en la Casa Blanca.
La llegada de Kamala Harris a la competencia ha cambiado el panorama cuando el efecto “novedad” la puso en buenos lugares en las encuestas, aunque en los últimos días las cosas parecen comenzar a normalizarse. Eso sí, sigue con buenos números y compitiendo en los estados clave que definirán la elección, pero los números muestran una elección más pareja que hace algunas semanas. Y el de hoy es el único debate programado y después de lo sucedido con el presidente, seguro tendrá millones de seguidores y podría resultar fundamental en el camino a las urnas en noviembre.
No hay muchas dudas de por dónde llegarán los ataques de Trump a la candidata demócrata, a la que llama “camarada” Kamala porque según él es una radical de izquierda. Cosa, hay que repetirlo mil veces, que no es cierta. Y seguramente hará de la migración el tema fundamental, haciéndola responsable —una vez más, falsamente— de la política migratoria del gobierno de Biden y alentando así la xenofobia y racismo de sus seguidores.
La última estupidez es la acusación de Trump y su acompañante Vance de que los migrantes haitianos matan y se comen a las mascotas en Estados Unidos. En fin, el absurdo. E intentará Trump hacer responsable a Harris también responsable del estado de la economía estadunidense, aunque ni está tan mal como muestran algunas encuestas que creen los estadunidenses ni es responsabilidad de la vicepresidenta.
Trump será Trump.
Hay más dudas de qué hará Harris hoy en la noche. Sus primeros mensajes fueron claramente contra Trump: sus formas, sus mentiras, sus procesos judiciales.
Pero hoy tendrá que comenzar a hacer propuestas. ¿Qué tanto puede separarse de Biden? ¿Qué tan promigración puede ser? ¿Algo tendrá que decir del comercio en Norteamérica frente a lo que dice Trump?
Es la hora de Harris. Veremos si la aprovecha o el efecto novedad se queda ahí. Con todo lo que eso significaría para México. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)
Estamos a menos de dos meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, y esta noche Kamala Harris y Donald Trump se enfrentarán en un debate televisado en Filadelfia. Se trata de un momento crucial tras el desastroso desempeño del Mandatario Joe Biden en el debate de finales de junio, que precipitó su retiro de la contienda. Los demócratas buscan redimirse con Harris, mientras que los republicanos ven una oportunidad para frenar a la demócrata.
Los temas principales serán los sospechosos comunes: migración, economía, aborto, fentanilo, violencia y el futuro de la democracia. México estará presente en el debate, particularmente a través del tema migratorio y del control del tráfico de fentanilo. Trump se presentará como la fuerza y buscará posicionar a Harris como la debilidad. Harris, por su parte, se mostrará como el futuro y buscará dejar a Trump como el pasado.
Lo que está en juego es más que la Presidencia; es la definición entre dos visiones opuestas de Estados Unidos, con valores sociales, políticos y culturales distintos.
Harris todavía es poco conocida para algunos sectores del electorado, por lo que querrá transmitir que está preparada para liderar la Oficina Oval y que su proyecto es una opción fresca. La demócrata hablará en tono positivo del alma de Estados Unidos y de cómo ella podrá reflejar dicha esencia en la Casa Blanca.
Trump intentará etiquetarla como “una ultraliberal poco confiable”, y buscará responsabilizarla del aumento de la migración. Recurrirá a la mentira y al ataque ad hominem, y pintará una imagen sombría y apocalíptica de Estados Unidos. Sin duda, el republicano destacará temas sensibles para el electorado, como el alto costo de vida y el difícil acceso a la vivienda, sabiendo que cuenta con una importante ventaja en la opinión pública respecto al manejo de la economía.
Harris será cuestionada sobre su posición respecto a las políticas de Biden, en un contexto en el que las encuestas revelan que dos de cada tres estadounidenses desean un cambio. Aunque el rol de la Vicepresidenta en la Administración ha sido limitado, una encuesta publicada el domingo por The New York Times y Siena College muestra que 63 por ciento de los votantes la culpa, al menos parcialmente, de los problemas en la frontera, y la mayoría de los estadounidenses la vinculan con el aumento de los precios. Además, es previsible que la ex fiscal californiana sea cuestionada por sus cambios de postura en importantes temas de política pública.
Trump deberá responder sobre su rol en la insurrección del 6 de enero de 2021 y sus constantes posturas antidemocráticas. Será cuestionado por el Proyecto 2025, que representa una agenda radical de derecha. (Aunque ha intentado distanciarse de él, existen pruebas de su cercanía, como el hecho de que al menos 140 personas que trabajaron en su Administración participaron en la elaboración de este.) Además, el magnate neoyorquino tendrá que hablar de su impopular posición respecto al aborto.
En las últimas semanas, Trump ha oscilado en su estrategia para atacar a Harris, pero parece haber regresado a su estilo habitual. Es interesante notar que regresó a su equipo de asesores Corey Lewandowski, autor del libro “Let Trump be Trump” (Dejen a Trump ser Trump), en el que argumenta que el tono irreverente, sin apego a normas y sin filtros es lo que le da victorias al republicano.
Los candidatos buscarán persuadir a dos grupos clave: los indecisos y aquellos que ya simpatizan con ellos pero necesitan un impulso para entusiasmarse y movilizar a otros votantes.
Las encuestas reflejan una carrera muy cerrada, incluso más que a la misma altura en los procesos electorales de 2020, 2016 o 2012. El agregador de encuestas de Real Clear Politics da a Harris una ventaja de 1.3 por ciento a nivel nacional y un empate en los estados bisagra. Harris ha mejorado su posición entre mujeres, latinos, negros y jóvenes, pero no ha alcanzado el nivel de apoyo que tuvo Obama, particularmente entre los dos últimos grupos. Trump mantiene una base sólida entre los votantes blancos mayores de 45 años y la clase trabajadora blanca, pero sigue siendo percibido como un candidato riesgoso por una mayoría de los estadounidenses.
Además, se trata de una elección que, como es bien sabido, no se define por sufragio universal directo, por lo que no es suficiente obtener una mayoría del voto popular, sino que el resultado depende de lo que suceda en seis o siete estados clave.
Si bien es poco probable que cambie la opinión de los simpatizantes más sólidos de uno y otro lado, e históricamente los debates no suelen tener un impacto respecto a quién gana la elección, el de hoy será particularmente relevante dado lo reñido y atípico de esta contienda. (Brenda Estefan, Reforma, Internacional, p. 15)
La repentina salida de Venezuela del candidato presidencial Edmundo González Urrutia en la noche del sábado marcó una “derrota” para la estrategia de la oposición frente a la dictadura de Nicolás Maduro, según analistas, dado que implica un golpe de frustración para la población, que ahora espera acciones esperanzadoras de su líder, María Corina Machado, para sosegar el escenario político incierto que abruma al país.
Tras varios días de especulaciones, el exilio forzado de González Urrutia, quien se encuentra en España tras solicitar asilo político, se concretó en respuesta al creciente hostigamiento y a las amenazas contra su vida por parte del régimen chavista, que se potenciaron después de que la Fiscalía de Venezuela emitiera una orden de detención en su contra la semana pasada. “Ante esta brutal realidad, es necesario para nuestra causa preservar su libertad, su integridad y su vida”, comunicó Machado, que afirmó que la lucha de González Urrutia continuará desde fuera del país.
“Para el chavismo es una gran victoria entendiendo que Edmundo González es la única persona que, de alguna forma, legalmente tenía la posibilidad de asumir el poder el 10 de enero tomando en cuenta lo que se sabe hasta ahora en relación a los resultados electorales publicados”, en los que las actas recopiladas por la coalición opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD) confirmarían el triunfo del aspirante opositor con un 67% de los votos, dijo a La Nación el analista político Luis Peche. “No tener a Edmundo dentro de Venezuela es un golpe muy duro para la estrategia de la oposición”.
Coincide con este argumento el consultor Ricardo Ríos, presidente de Poder y Estrategia, quien señala que el paso dado por González Urrutia es “una derrota para la oposición; no obstante, no quiere decir que sea el fin del juego”.
“Como movimiento político, desde el punto de vista estratégico, el hecho de que Edmundo González haya salido del país, no es justamente una victoria. Se abre otro juego, pero ya no con la posibilidad de la presión interna que le generaban los dilemas estratégicos al gobierno”, remarcó en conversación con este medio Ríos. “¿Por qué no lo metió preso? Porque le era muy costoso. ¿Por qué tramitó raudo la salida, como no lo ha hecho por ejemplo con los refugiados en la embajada de Argentina? Porque el costo no es tan alto”, agregó.
Dirigentes de la oposición venezolana vieron el asilo del exdiplomático como un corolario de la maquinaria del terror que está ejerciendo el régimen en todas las esferas de la población, así como un alivio por saber que la integridad física de González Urrutia, de 75 años, está resguardada fuera. Las principales voces insistieron en que continuará trabajando para conseguir la transición democrática negociada a pesar de no estar dentro del país.
“Desde el gobierno se trata de limitar el poder de articulación y de organización de las fuerzas democráticas del país en todo el territorio venezolano y hay una presión y una estrategia para promover el exilio de los principales líderes opositores. Con esta salida, puede que de momento sea cantada como una victoria del oficialismo”, dijo a La Nación el politólogo venezolano Piero Trepiccione.
No obstante, el consultor indicó que es importante ver a partir de ahora cómo operará González Urrutia desde Europa para “apuntalar mejor la resonancia de la comunicación política de los factores democráticos del país, y en ese sentido creo que puede ayudar en el corto y mediano plazo”.
Para la experta en comunicación política Carmen Beatriz Fernández, la salida de González Urrutia “no hace que Maduro esté más cómodo ni más estable, porque al final tiene un rol muy importante; pero no es el líder del proceso, esa es María Corina Machado”.
Los analistas coinciden en que el efecto inmediato que ha generado la salida del candidato opositor ha sido la desilusión de la población, un triunfo para la dictadura. “La gente está muy triste. Algunos esperan ahora por otra acción de María Corina Machado, aunque creo que si convoca a movilizaciones muy pocos saldrían a la calle porque el miedo es muy fuerte y continúa la persecución. La gente espera más bien que ella tenga una solución negociada más arriba. Este país es de fe, pero de verdad queda muy poca”, dijo a La Nación bajo anonimato un dirigente barrial de la parroquia de Catia.
“El gobierno no buscaba deshacerse de Edmundo, sino desmoralizar a la población, esa gente que muy masivamente pide un cambio político. Y en buena medida lo logra y lo facilita”, aseveró Fernández. (Poder al Desnudo, El Universal, Mundo, p. A21)
Trump propone legalizar la mariguana

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 14)
El debate vs. Kamala

(Boligan, El Universal, Opinión, p. A23)