Que muy a la callada se encuentra en México Felipe González, relator especial sobre Derechos Humanos de los Migrantes de la ONU, quien ha sostenido encuentros privados con organizaciones civiles, religiosas y familiares de migrantes, que lo han puesto al tanto de la actuación del gobierno con los indocumentados. Aunque no es una visita oficial, el español ha dejado claro que su mayor preocupación es la xenofobia que ha visto en el país, de ahí que muchos han interpretado la conferencia que dieron ayer los titulares de Segob, SRE e INM más como un intento de curarse en salud que otra cosa. (Milenio, p.2)
¡AH, CARAY! Qué raro está eso de que militares mexicanos se enfrentaron y sometieron a ¡soldados de Estados Unidos! en la zona fronteriza entre Texas y Chihuahua. El incidente del 13 de abril fue descrito como “delicado”, porque resulta que estaban en territorio de aquel país y no en México. LO más extraño es que hasta ahora la Secretaría de Marina, cuyos elementos fueron los protagonistas del zipizape, y la Cancillería que encabeza Marcelo Ebrard han mantenido oculto el asunto. A ver si alguien en Palacio Nacional se anima a hablar sobre el tema. ¿O habrá que esperar, para variar, a lo que diga Estados Unidos? Es pregunta. (Reforma, p. 8)
No llegó la “madre” de todas las caravanas, pero sí han llegado seis caravanas “madrecitas” -de unos dos mil migrantes cada una- en lo que va del año, apuntó Olga Sánchez Cordero. El flujo migratorio ha crecido de forma “inusual e inédita”, diría la secretaria de Gobernación. Peor aún, con muchísimos niños (la tercera parte) -como se vio en el “incidente” de Pijijiapan-, apuntaría Tonatiuh Guillen, comisionado del Instituto Nacional de Migración. “La decisión de movilizar a niños es una decisión que se construye en Honduras, y desde Honduras debiera tener una actitud de mayor protección…; es un problema que deberían atender con mayor seriedad en los países de origen”, sostuvo a su vez el canciller Marcelo Ebrard. Resumen en dos palabras, la política migratoria del gobierno actual: “Movilidad y Desarrollo”. (Martha Anaya, El Heraldo de México, p.l6)
Invasión de cubanos: “Tres mil están judicializando su estancia en Chiapas y Juárez”: Tonatiuh Guillén, del INM.- “Sí hay escenarios complejos en migración”, afirma el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén López, uno de los funcionarios más serios de la administración de Andrés Manuel López Obrador. El comisionado se refiere a 3 mil migrantes cubanos en México, mil en Chiapas y 2 mil en Ciudad Juárez, Chihuahua, con el agravante de que están judicializando su estancia en nuestro país, esto es, que muy probablemente NO pretenden viajar a Estados Unidos. Guillén López, habló también de la posibilidad de extender la cartilla de visitante, actualmente expedida para los habitantes de Guatemala y Belice; también para los de El Salvador y Honduras. (Los Malosos, Impacto Diario, p.3)
Las imágenes que ayer recorrieron las pantallas y las planas de los diarios en México y Estados Unidos hablan por sí mismas; Excélsior, en su desfachatez, cabecea: “Ahora sí detienen a centroamericanos”. Niños y mujeres, primero engañados por la Policía Federal y los ignominiosos, corruptos e ineptos agentes del INAMI (según el propio López Obrador), aconsejándoles que descansen un momento, separándolos así del grueso de la caravana antes de llegar a Pijijiapan, luego son introducidos por la fuerza a camionetas y autobuses que los llevaran de vuelta a Tapachula o a otros albergues. El pobre director del INAMI, una persona decente, se lamenta que afectara a niños, como si no los hubieran visto miles de televidentes y lectores de periódicos a lo largo de los últimos meses. Según Reforma, “Tonatiuh Guillén, comisionado del INAMI, informó que la detención de 371 migrantes en Pijijiapan se realizó como parte de un operativo, y lamentó que entre ellos hubiera niños”. (Jorge G. Castañeda, El Financiero, p.47)
La política migratoria mexicana ha cambiado abiertamente: ahora mira hacia el norte y se acomide a los dictados de Washington, traduciendo al español en la frontera sur de México los lineamientos recibidos en inglés. El giro del gobierno mexicano implica nuevas medidas para el otorgamiento de permisos de diversa índole a los migrantes (una especie de visas temporales) y, en especial, el uso de la fuerza policiaca y de agentes del nada regenerado Instituto Nacional de Migración para detener las caravanas de migrantes y devolverlas a los países por donde entraron a México. De esta manera se satisfarán las exigencias de Donald Trump, quien emite regaños y felicitaciones a México conforme se cumplen sus demandas de mano dura en nuestro país con los migrantes, en un símil con el trato dado en el vecino norteño con nuestros paisanos. (Julio Hernández López, La Jornada, p.8)
Ya se sabe el origen de la cabeza gacha ante Washington. Como que: -México defienda su política de contención a la migración de centroamericanos. El lunes detuvo a 371 y se olvidó aquella promesa de darles visas y trabajo. Sin embargo, ayer, la secretaria de Gobernación dijo que para México mantener el control de la frontera Sur es una obligación, aunque el 4 de julio pasado, sin ser funcionaria de la 4T, Olga Sánchez Cordero era más abierta al tema. Ayer, empero, llamó a los centroamericanos y ciudadanos de otras naciones a respetar las leyes y a las autoridades mexicanas, así como a aceptar su registro como precondición para decidir su estancia, lo cual viola los derechos humanos. (Rubén Cortés, Contra Réplica, p.2)
La Cosecha.- La Cosecha Apenas un día después de un nuevo enfrentamiento entre migrantes y elementos de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración, la Secretaría de Gobernación, cuya titular es Olga Sánchez Cordero, publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo por el cual se amplía la posibilidad de que migrantes procedentes de Centroamérica puedan circular libremente por la región fronteriza del sur. El presidente López Obrador evitó referirse directamente a la aprehensión masiva de migrantes en los alrededores de Pijijiapan, pero señaló que por cuestiones de seguridad no queremos que los migrantes tengan libre paso, pues recordó que en el norte del país han ocurrido problemas de asesinatos de migrantes y no queremos eso, preferimos atender a esa población en el sur sureste, dijo. El primer mandatario negó que existan contradicciones en la política migratoria, porque hemos tratado con mucho respeto a los migrantes, hasta ayer (que) hubo este incidente y, además, insistió en que la migración no se resuelve con deportaciones, sino atendiendo las causas de fondo, como la falta de oportunidades. (Miguel Ángel Rivera, Diario Imagen, p.7)
RESQUICIOS.- Parece que Olga Sánchez Cordero sí tenía la razón. La canciller de Honduras había dicho que no se estaba dando en su país una migración masiva, ayer los datos y los hechos le dieron la razón. Lo grave fue ver a los agentes de migración cumpliendo funciones de policías deteniendo migrantes. (Javier Solórzano, La Razón de México, p.2)
Los cambios inéditos en el flujo migratorio a México deben ser tomados como llamada de atención para un mejor control de nuestras fronteras, pero no para hacerle el trabajo a Estados Unidos. Lo primero es el respeto a los derechos humanos de los migrantes, que huyen de la violencia y la miseria. (La Crónica de Hoy, p.1)
Los enfrentamientos no se hacen esperar. En varias ciudades del país donde llegan indocumentados centroamericanos generan serios problemas sociales con los habitantes de esas regiones. La zona con más conflictos es Tijuana, el objetivo de miles de centroamericanos y de otras naciones de América, África y Asia, que son embaucados por grupos políticos para hacer caravanas y plantarse a las puertas de la frontera entre México y Estados Unidos, con el fin de pasar al “país de las oportunidades”. La verdad es que nadie pasa a la Unión Americana y los pocos que logran hacerlo son detenidos en cárceles de Migración del vecino del Norte. El resto, que ni siquiera tiene la oportunidad de tocar la tierra del gigante, simplemente se queda en el país. (Víctor Sánchez Baños, Diario Imagen,p.10)
Era cuestión de tiempo. La olla de presión estaba a punto de reventar. A Enrique Peña Nieto, Donald Trump sólo lo había amenazado con construir el muro fronterizo, y que México lo pagaría. Como candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador reprochó, varias veces, a su antecesor que no respondiera a las bravuconadas de su homólogo de Estados Unidos. Pero ahora, lo más lastimoso es que también obedece. Videos difundidos el lunes sólo muestran un desorden en la actuación de los agentes, sobre todo de los del INM, sin ningún protocolo, sin ninguna señal de adiestramiento para disuadir a las personas de la revuelta. El episodio confirma el endurecimiento de la postura de la Administración (de López Obrador) y el giro respecto a la política de puertas abiertas anunciada a principios de año. (Don Goose Goose, Impacto Diario, p.2)
Plan Mérida, los énfasis.- El presidente López Obrador y el canciller Marcelo Ebrard asumieron ayer posiciones distintas sobre el Plan Mérida. Por la mañana el Presidente dijo que México ya no quiere el Plan Mérida. Horas después el canciller matizó diciendo que buscan reorientar el plan, no eliminarlo. Buscamos, dijo con lenguaje diplomático, cambiar los énfasis. El Plan Mérida está vigente desde el año 2008. Supone una colaboración militar entre el gobierno de Estados Unidos, el de México y de otras naciones de América Central para combatir el narcotráfico. El presidente López Obrador no quiere más ayuda militar por parte de Estados Unidos, sino asistencia económica para programas de desarrollo en la región. La pregunta es qué quieren El Capitolio y la Casa Blanca. (La Crónica de Hoy, p.3)
En estos cinco meses de gobierno, el presidente López Obrador se ha ido convirtiendo en rehén de sus ocurrencias, promesas de campaña y conferencias matutinas. Hay varios focos rojos que él mismo provocó y que amenazan la estabilidad y la paz del país. Su política de puertas abiertas a las caravanas de inmigrantes centroamericanos se ha convertido en una seria amenaza para la estabilidad, seguridad y paz en los estados de Chiapas y Oaxaca y ha provocado una reacción del gobierno de EU que está dificultando el paso de personas y productos, afectando seriamente la economía y el empleo en los estados del norte. (Demetrio Sodi de la Tijera, El Heraldo de México, p.10
El flujo de migrantes que entran a México a través de su frontera sur sigue aumentando y el panorama no es alentador. En el borde Inferior la seguridad es deficiente, por lo cual el gobierno no tiene un control real. Es comprensible que se quiera ayudar a los migrantes, pero nuestro país no tiene la capacidad para aceptar refugiados, ya que México por sí solo cuenta con una gran cantidad de personas en condiciones de pobreza. Primero debemos resolver los problemas internos y cuidar a la población mexicana. Itzel Monserrat Corzo Valle Zapopan, Jalisco. (Correspondencia, Reforma, p.8)