Aline Corpus
TIJUANA.- México enfrenta en efecto un incremento sin precedentes en el flujo de migrantes que cruza por su territorio, pero las autoridades federales deben garantizar el respeto a sus derechos humanos, señalaron especialistas.
Jorge Bustamante, ex Relator de las Naciones Unidas para los Derechos de los Migrantes, remarcó que el gobierno está obligado a salvaguardar garantías básicas para centroamericanos, cubanos, africanos y nacionales de otros países.
“(El número de migrante) no tiene precedentes, pero ya anunció la Secretaria de Gobernación (Olga Sánchez Cordero) que la política de migración es de respeto a los derechos humanos de los inmigrantes extranjeros”, indicó en entrevista.
“Debemos de estar atentos de que se cumpla”.
Además, opinó, se requiere una reingeniería en el Instituto Nacional de Migración (INM).
Por su parte, José Andrés Sumano Rodríguez, investigador del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte (Colef) e integrante del Laboratorio de Estudios sobre Violencia en Fronteras, consideró que el Gobierno federal ha tenido que ajustar su política ante las caravanas.
“El Presidente Andrés Manuel López Obrador siempre ha argumentado una política de no represión y puertas abiertas”, señaló.
“Aquí lo que pasa es que esos migrantes no se quieren quedar en México, entonces no funciona esa política migratoria, porque aunque les dan las visas humanitarias ellos quieren llegar a Estados Unidos”.
Y por ello, apuntó, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a presionar a México.
“Empezamos a ver que ya se empezaron a desmantelar las caravanas por parte del Gobierno mexicano, (buscan) establecer una estrategia de contención en el istmo de Tehuantepec y frenar las visas humanitarias”, comentó.