Opinión Migración 250924

Veranda / Sólo una crisis repondrá el DNR al turismo

El hoy embajador Quirino Ordaz, siendo gobernador de Sinaloa, me contó que el impuesto al hospedaje había nacido en Mazatlán, producto de una crisis que padeció el turismo de ese estado y por la iniciativa de los empresarios más importantes de su principal destino turístico.

He escuchado otras versiones sobre el origen de ese impuesto y todas coinciden en que nació de la necesidad de encontrar fondos para recuperar los empleos que se habían perdido en el turismo.

Óscar Espinosa, como secretario de Turismo, impulsó después que el llamado Derecho de No Residente (DNR) se destinara en parte al turismo, porque originalmente todo sería para Migración.

La “belleza” del ahora llamado Derecho de No Inmigrante (DNI), según los especialistas en administración pública, es que estaba “etiquetado” para migración y turismo, así es que no entraba a la bolsa de los ingresos fiscales en donde sólo cabe la mano repartidora de la Secretaría de Hacienda.

Ahora mediante una reforma a la Ley Federal de Derechos, el presidente Andrés Manuel López Obrador está sumando a su herencia la decisión de que 100% de los recursos del DNR se vayan a la Secretaría de la Defensa Nacional para financiar los nuevos aeropuertos y el Tren Maya.

La lógica es entendible, pues desde 2019 a la fecha, el turismo mexicano se recuperó más rápidamente que otros de sus competidores de la pandemia y ha crecido desde 2021 hasta los primeros meses de este año.

No contar con el paraguas de la Marca País es algo que no se percibe de inmediato, y por ello sólo una situación crítica que afecte al turismo podría hacer que en el futuro se reconsiderara esa decisión.

La Asociación de Viajes de Estados Unidos (USTA, por sus siglas en inglés) presionó durante años para que el Congreso de ese país autorizara la creación de Brand USA, el buró de promoción turística.

Lo hizo desde 2002 tras el ataque a las Torres Gemelas y tuvo que llegar la crisis económica global de 2008 y el triunfo de Barack Obama, para que después de 2010 naciera ese organismo. Las cifras demostraron cómo EU estaba perdiendo empleos turísticos y participación de mercado debido a que estaba compitiendo en desventaja sin el apoyo de su Marca País, para que el mandatario y los legisladores apoyaran la medida.

Recientemente, Peter Gamez, director de la Oficina de Turismo de Oakland, relataba cómo la pérdida del mercado de los viajeros chinos en el área de San Francisco había tirado las ocupaciones hoteleras, por lo que ahora ambas ciudades aumentaron de manera importante los recursos públicos para la promoción turística, para revertir en el mediano plazo la pérdida de empleos.

Las animadas huestes de Morena podrán argumentar que los recursos ahora etiquetados para el Ejército, irán de todas maneras a apoyar proyectos turísticos.

En el mejor de los casos serán obras de infraestructura que no tienen un efecto multiplicador en la llegada de viajeros como la promoción; además, los militares estarán recibiendo un delicioso “caramelo”, pues la aplicación de esos recursos conlleva un importante grado de discrecionalidad, ya que los proyectos específicos no los determinará la Secretaría de Hacienda.

Sólo cuando ocurra un problema grave para el turismo esta discusión se podrá reabrir, puesto que no se ve por qué le interesaría al nuevo gobierno apoyar un trabajo técnico que, si fuera hecho con profesionalismo y transparencia, pudiera generarle al país grandes dividendos. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 4)

Red Compartida

PD: Pues la CNDH emitió la recomendación 154/2024 contra el Instituto Nacional de Migración que está en el aeropuerto Internacional de la CDMX por no permitir la entrada a un colombiano, quien cumplía con los requisitos para ser admitida el 21 de mayo de 2023. (Red Compartida, La Prensa, p. 2)

Desde Afuera / Una Relación Atribulada (II)

Para Estados Unidos, al margen de cuestiones geopolíticas y de contar con una frontera segura, se trata de los 5 millones de empleos que dependen del comercio con México. Para México, se trata de la posibilidad de recibir flujos considerables de inversión externa  y garantizar la permanencia y crecimiento de los actualmente 14 millones de trabajadores que se derivan de la relación comercial con Estados Unidos.

Bienvenidos a la realidad de la relación bilateral, una que quizá algunos más obcecados, más nacionalistas o más antiyanquis en el lado mexicano desearían olvidar, y que en el lado estadounidense los más nacionalistas, más ignorantes y más racistas desearían que no fuese. Pero así es. 

Ciertamente, la relación entre los dos países parece basada en la desconfianza. Estados Unidos no parecen confiar del todo en las capacidades del gobierno mexicano y menos en las de las fuerzas de seguridad para mantener la gobernanza en todo el país: la violencia de los carteles, su impacto en las economías locales, su influencia en políticas regionales, no ayudan a dar una imagen positiva.

El gobierno mexicano, por su parte, tampoco parece confiar en un país con el que tiene rencillas históricas, donde la opinión pública y los medios tienden a opinar de todo y sobre todo, en especial sobre temas que los afecta, como la migración y el narcotráfico, y donde el Congreso tiene un papel propio en la política y el  gobierno.

Para ambas partes, en la relación quedan involucradas cuestiones de seguridad e intereses nacionales. Para México, por ejemplo, está la realidad de que en el país vecino se encuentran hasta 40 millones de personas de ascendencia mexicana, incluso tantos como once millones de mexicanos nacidos en México –y se cree que la mitad de ellos indocumentados– responsables del envío sin mayor problema hasta ahora de unos 60 mil millones de dólares anuales en remesas.

Para Estados Unidos, el problema tiene otras características, pero de trascendencia para ellos: al margen de que según cifras oficiales el número de estadounidenses que vive en México puede llegar a 1.9 millones de personas, se cree que puede ser casi el doble; hay más de cien mil millones de dólares invertidos en México y muchas industrias estadounidenses dependen de sus plantas en territorio mexicano.

La vecindad hace las cosas más complicadas: ambos comparten regiones geológicas y zonas ecológicas, yacimientos petrolíferos, marinos, sociedades y originó incluso una cultura híbrida. Los gobiernos pueden distanciarse y hasta tratar de desligarse económicamente, pero un desacoplamiento tendría enormes costos para los dos países, en especial México.

Y la realidad es que la comunidad de intereses va a seguir ahí. Ninguno de los dos países puede mudarse de vecindario o convertirse en isla. A cambio, tienen que hacer concesiones por convivencia y por conveniencia propias. Ese es el nombre del juego. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 27)

Violencia: el enemigo silencioso de la mujer migrante

Millones de mujeres alrededor del mundo y también en nuestros entornos cercanos se ven envueltas en dinámicas que involucran violencia de género. Esta es una de las más frágiles vulnerabilidades de la sociedad humana. Continúa permeando todas las capas sociales, económicas y culturales, quebrantando derechos básicos como la integridad de la persona, e inclusive llega a privar del derecho de la vida misma. Además, es intrínsecamente una conducta efectuada de forma diferenciada entre personas del sexo femenino o masculino.

Según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2021) a nivel nacional el 70.1 % de las mujeres de 15 años o más ha sufrido al menos un tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea psicológica, económica, patrimonial, física, sexual o por discriminación, en distintos ámbitos y perpetrada por distintos tipos de agresor.

En el caso de la mujer que, de manera voluntaria o forzada, ha asumido la condición migrante, las vulnerabilidades sociales suelen intensificarse, y cuando la violencia está presente en su entorno, esta tiende a agravarse. Lamentablemente, esta realidad se manifiesta no solo en las comunidades de origen, sino que afecta a las mujeres y niñas en cada etapa de su recorrido: desde el momento en que abandonan sus hogares, durante su trayecto, en los hogares temporales, e incluso en su destino final.

La situación migratoria provoca repercusiones negativas en el acceso a bienes y servicios esenciales. Bajo este contexto, las redes consulares de México desempeñan un papel fundamental en el apoyo y rescate de mujeres víctimas de violencia de género. Cuentan con departamentos de Protección que brindan apoyo a personas mexicanas que han sido víctimas de violaciones a derechos humanos en el extranjero, sin importar su estatus migratorio.

Además, siguiendo la línea de una política exterior feminista, la red consular implementa programas con perspectiva de género a través de la Ventanilla de Atención Integral a la Mujer (VAIM). La VAIM es un espacio diseñado para ofrecer apoyo y herramientas a todas las mujeres que deseen superarse o que necesiten ayuda, y ofrece atención incluyente a la comunidad LGBT+. Busca empoderar a las mujeres a nivel personal, familiar, económico y social, proporcionando acceso a diversos servicios consulares y orientaciones en áreas como asesoría jurídica, educación, salud y emprendimiento, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

En el Consulado General de México en Houston, en donde de junio de 2023 a mayo de 2024 se atendieron a través de la VAIM un total de 532 casos, trabajamos de forma constante en la promoción de estos servicios para brindar ayuda a más mujeres dentro de nuestra circunscripción. Para lograr este objetivo generamos alianzas estratégicas con organizaciones clave y buscamos la integralidad del servicio evitando la revictimización de quienes se acercan a nuestro equipo.

Finalmente, entendemos que la violencia de género contra mujeres migrantes es una problemática que exige atención urgente y soluciones integrales. Es por ello que desde la casa de México, buscamos dar soluciones integrales para que a través de la información y la capacitación, podamos abonar a la erradicación de la violencia. (María Elena Orantes, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

Guardia ineficaz

“Uno de los grandes errores

es juzgar políticas y programas por sus

intenciones y no por sus resultados”.

Milton Friedman

Así como la reforma judicial no se hizo para mejorar el sistema de justicia, sino para dar al gobierno control sobre los fallos de los jueces, la reforma de la Guardia Nacional no se preocupa por disminuir la inseguridad. Su propósito es militarizar la corporación sin preocuparse por la eficacia de su función. La verdad, sin embargo, es que la Guardia ha dejado hasta ahora bastante que desear.

La anterior Policía Federal llegó a tener 37 mil elementos, aunque solo 27 mil dedicados efectivamente a labores de combate a la inseguridad; en 2018, último año de Peña Nieto, recibió un presupuesto de 28,231 millones de pesos. En contraste, en junio de este 2024 el general David Córdova Campos, comisario general, reportó 130 mil elementos en la Guardia Nacional; en este año está ejerciendo un presupuesto de 70,767 millones de pesos. Con este dinero y ese número de efectivos se esperarían mejores resultados.

El general Córdova Campos declaró este pasado 2 de julio en el quinto aniversario de la corporación: “Nuestra presencia en toda la geografía nacional nos ha permitido [obtener] resultados sobresalientes, como la detención de alrededor de 37 mil personas vinculadas con la delincuencia organizada…”. Hay, sin embargo, otros datos. Una solicitud de información pública a la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha revelado que, desde su creación en 2019, hasta abril de 2024 la GN solo ha logrado 5,991 detenciones “como primer respondiente”. De esas, 26 por ciento fueron por faltas administrativas y no por delitos relacionados con el crimen organizado (Animal Político).

En un estudio para Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, Samuel Storr señala: “Cada efectivo de la GN desplegada reporta muy pocas detenciones: 0.071 por año, en comparación con 1.6 personas detenidas anualmente” por elementos de las policías estatales preventivas. “Además, la Guardia Nacional asegura menos armas de fuego y menores cantidades de drogas, como cocaína, heroína y metanfetamina, a pesar de tener una formación militar para enfrentar fenómenos delictivos de alto impacto… La GN es superada por los miembros del ejército desplegados en actividades de seguridad pública”.

El Observatorio de la Guardia Nacional de Causa en Común ha señalado también que los resultados “son muy pobres”. Según este grupo, “se requiere de 45 elementos de la GN para realizar la detención y puesta a disposición de una persona ante el ministerio público”.

En nada ha ayudado que se le hayan encargado a la Guardia Nacional responsabilidades que no tienen nada que ver con su propósito fundamental de combatir el crimen organizado. Se le han dado, por ejemplo, tareas de patrulla fronteriza. En 2022 la Guardia Nacional puso a disposición a solo 2,814 personas por distintos delitos mientras que detuvo -ellos dicen “rescataron”- a 177,166 migrantes. En la Ciudad de México, cuando a una mujer se le cayeron unas aspas de lavadora en las vías del Metro, el gobierno capitalino la acusó falsamente de terrorismo y puso durante semanas a cientos de elementos de la Guardia Nacional a cuidar las instalaciones para prevenir “actos de terrorismo”. Con frecuencia los elementos de la GN son utilizados para patrullajes preventivos que deberían hacer las policías locales, mientras que a los soldados de la Sedena se les encargan los operativos importantes.

Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran un aumento de la incidencia delictiva en este sexenio a pesar de que la Guardia Nacional ha estado operando bajo mandos militares. La militarización permanente no ayudará a mejorar la seguridad.

FUERO

Quizá el elemento más inquietante de la militarización es que los integrantes de la Guardia Nacional tendrán fuero militar. Si cometen algún crimen contra un civil, como ha ocurrido tantas veces, serán procesados por sus colegas militares y no por civiles. No es una buena señal. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)

Tres mil cubanos

Clara muestra de la idolatría que los cuatroteros sienten por la isla aprisionada de Cuba, en la que no hay libertad, ni prosperidad, ni respeto a los derechos humanos, sólo una tiranía despiadada que sofoca la libertad de expresión, de pensamiento y de acción política, es que este Gobierno se ha dado a la tarea de traer a México a TRES MIL CIEN “médicos” cubanos, los cuales ha asignado a clínicas del “Bienestar” en 329 municipios de 24 Estados del País.

En nuestras universidades se están formando suficientes médicos, es más, tenemos miles de ellos desempleados, pero aun así los cuatroteros firmaron un convenio con el tirano Miguel Díaz-Canel para ir elevando el número de “médicos” cubanos que ha importado nuestro Gobierno. En este mes, superaron los 3 mil.

Y sí, entre esos 3 mil debe haber algunos médicos, pero dentro de ese grupo vienen también INDOCTRINADORES, agitadores, cuya labor es sembrar ideas socialistas/marxistas/comunistas entre los campesinos y poblaciones marginadas del País, sobre todo en el Sur y Sureste. El Gobierno mexicano está trabajando de la mano con la tiranía cubana para preparar el camino para instaurar en México un Gobierno plenamente socialista.

No se sabe, porque la información está “reservada” bajo un manto de opacidad, cuánto le paga el Gobierno mexicano al cubano por este envío de “médicos”, pero sí que -entre otras cosas- le hemos regalado PETRÓLEO a Cuba, no vendido, porque Cuba no tiene ni sal para el aguacate, su economía está en ruinas, no les alcanza ni para papel de baño, ni electricidad y la comida la deben racionar.

No lo decimos de oídas, hemos estado ahí y constatado la miseria que predomina en la isla, que es la razón por la que hay más cubanos FUERA de Cuba que en Cuba. De esto les echan la culpa la dictadura y sus simpatizantes a los norteamericanos, pero esto es una más de las muchas falsedades demagógicas de las tiranías “populistas”. Cuba está como está porque rehúsa adoptar las más básicas prácticas democráticas: los críticos del régimen son ENCARCELADOS.

Es con este Gobierno con el que el nuestro de la cuatrotería ha decidido hacer el “negocio” de importar “médicos”, que a la vez vienen con la consigna de propagar la ideología comunista en zonas rurales de México sobre todo en regiones -como Guerrero- en las que ha habido antes levantamientos y/o movimientos de insurgencia (Lucio Cabañas, por ejemplo).

No hay forma de justificar la presencia de 3 mil médicos cubanos en México, cuando tenemos un alto índice de subocupación o desempleo entre los graduados de medicina de nuestras universidades. Nuestros médicos son MEJORES que los cubanos, de manera que la “razón” para traerlos no tiene nada que ver con proporcionar un mejor servicio de salud.

No cuando hay carencia de MEDICINAS, equipo médico, camas de hospital, quirófanos y etcétera. Sin medicinas NINGÚN MÉDICO puede curar, de manera que la presencia de los “médicos” cubanos sale sobrando.

Su razón de estar aquí es otra, es ideológica, y lo demuestra la vomitiva apología que hiciera el mismísimo Presidente Saliente del guerrillero Che Guevara, responsable en Cuba -antes de que Castro lo mandara a que lo mataran en Bolivia- de los escuadrones de FUSILAMIENTO.

El Che, el pseudohéroe de los cuatroteros, daba la orden de FUSILAR a líderes obreros, periodistas, oponentes políticos, empresarios, hacendarios y en general a cualquier persona que les cayera gorda a los revolucionarios. ¡Éstos son los héroes de los cuatroteros!

Ha dicho el Presidente Saliente, el gran amigo del Gobierno cubano, que al dejar el Gobierno se irá a su finca en Palenque. Este su h. escribano de banqueta lo DUDA completamente: o se queda en la casa que tiene en México (el que fuese su cuartel de campaña) o se retira un rato -precisamente- a CUBA bajo la protección de sus cuates, los carceleros de la Isla.

Sobre todo si es que llegase a pasar que se le fincara alguna acusación derivada de la captura de “El Mayo” de que él o sus simpatizantes financiaron sus campañas políticas con dinero del NARCOtráfico. Mucho tenemos de qué preocuparnos. (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión, p. 9)

CARTONES

Toma la delantera

Toma la delantera

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)

Pichers

Pichers

(Garci, El Financiero, Opinión, p. 24)