Por molesto que parezca el reclamo, ahí hay una herida abierta, coincidimos con Fernández Noroña. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
LA NUEVA MAÑANERA de Claudia Sheinbaum parece cocinarse con toques diferentes al formato que concluirá este viernes. Como directora general de Comunicación de la Presidencia, Paulina Silva traerá la batuta de la organización aunque Jesús Ramírez desde la Coordinación de Asesores estará apoyando en el arranque.
TAMBIÉN estará involucrado Iván Silva, uno de los estrategas de campaña de Morena y experto en temas de redes sociales. La nueva mañanera promete ser mucho más corta y con intervenciones menos extensas de la Presidenta. Habrá mayor protagonismo de secretarios de Estado y otros funcionarios. Bueno, al menos eso es lo que han visto algunos en los ensayos que se han hecho esta semana.
A QUIEN vieron muy quitado de la pena negociando asuntos de gobierno en Madrid fue a Sebastián Ramírez, líder de Morena en CDMX y futuro subsecretario de Turismo.
A LA HORA que tronaban las lanzas mexicanas de obsidiana contra la monarquía española, Ramírez conversaba plácidamente con funcionarios turísticos de aquel país en una cita que le gestionó Miguel Torruco. El actual titular de Turismo no puede lidiar amablemente con quien será su sucesora, Josefina Rodríguez.
YA SE IMAGINARÁN cómo cayó dentro del primer nivel de la 4T la visita a Madrid de Sebastián Ramírez. A ver si no se le cae su subsecretaría ahora que regrese a México.
SORPRENDIÓ que de último momento los funcionarios de la Secretaría de Hacienda desistieran de acudir al foro de la calificadora Moody’s. El propio Rogelio Ramírez de la O estaba contemplado en el programa y de repente avisaron que no acudiría como ponente, pese a que es usual que participe.
DICEN QUE en una reunión el pasado lunes, de carácter privado y en la que sí estuvo el funcionario, las conversaciones resultaron tensas y con desavenencias. Por lo pronto, el pronóstico de nubarrones formulado en el foro de ayer no gustó mucho en círculos oficiales. Y eso a pesar de que los ponentes se esmeraron en destacar que, al menos por ahora, el perfil crediticio de México no está en riesgo.
HAY QUE tomar nota de la intervención de Omar García Harfuch en el Senado, defendiendo la militarización de la Guardia Nacional. Dijo que habrá coordinación entre militares y civiles; y subrayó un asunto que suena interesante: que la Guardia Nacional se convierta en un cuerpo que brinde apoyo a los investigadores de la Secretaría de Seguridad.
COSA DE RECORDAR que García Harfuch ha dicho que privilegiará las labores de inteligencia sobre las de fuerza. A ver si eso funciona. Por lo pronto, apenas pasó la votación y pidió licencia como senador para hacerse cargo de la dependencia federal. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Celebran golpe al clan Monreal
Nos comentan que solo un grupo de personas ayer era más feliz en la Ciudad de México que la virtual alcaldesa en Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, cuyo triunfo en la pasada elección fue ratificado por el Tribunal Electoral luego de que fue impugnado por la candidata de Morena Catalina Monreal. Irónicamente, quienes celebraron el fallo fueron morenistas que se oponían a que la dinastía Monreal, integrada por Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena; David Monreal, gobernador de Zacatecas, y Saúl Monreal, exalcalde de Fresnillo, y actual senador, siguiera acumulando poder. Estos morenistas, con viejas cuitas con don Ricardo, señalaron que David ha tenido un trabajo muy deficiente al frente del gobierno de Zacatecas y que Saúl dejó la alcaldía sumida en la violencia para venir a la capital a gozar de la paz de su escaño, por lo que habría sido un muy mal mensaje que con esas credenciales otro miembro de la dinastía lograra llegar a una alcaldía sin haber ganado en las urnas y por medio de un fallo judicial.
Yunes, del voto o bote, a ser el senador más valioso de la 4T
Primero fue voto o bote, y el senador Miguel Ángel Yunes Márquez, optó por dar el voto a favor de la reforma judicial del presidente Andrés Manuel López Obrador. Ahora, en la bancada panista, donde ya nadie lo quiere tener, aseguran que esta vez la táctica cambió, pasó de la amenaza al premio. Aseguran que justo antes de que volviera a votar por una reforma de AMLO —esta vez fue la que autoriza que la Guardia Nacional quede adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional— Yunes recibió el apoyo de Morena para llegar al cargo de secretario de la Comisión de Justicia del Senado. Nos hacen ver que aún hay más de una docena de reformas constitucionales lopezobradoristas en las que se requiere el voto de Yunes para ser aprobadas, por lo que el veracruzano acabará por ser el senador más valioso de la Cuarta Transformación.
Divididos, padres de los 43
Nos aseguran que los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa se encuentran divididos: unos siguen mostrando su apoyo al gobierno de la autollamada Cuarta Transformación, mientras que otros simplemente se sienten decepcionados de este gobierno en el que confiaban y tenían esperanza de que resolviera el caso Iguala. Pero nos mencionan que a pesar de la división que existe al interior del grupo, se llegó al acuerdo de mantenerse unidos para seguir exigiendo la verdad sobre el paradero de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. 10 años, y ni el gobierno priista de Enrique Peña Nieto, ni el morenista de Andrés Manuel López Obrador han hecho justicia.
Con “adopciones” y enroques, bancada de Morena llega a 66 senadores
Con la licencia otorgada a la senadora morenista Ernestina Godoy para que asuma la próxima semana la Consejería Jurídica del Ejecutivo, en el gobierno de Claudia Sheinbaum, el Partido Verde tendrá un escañó más, ya que Karen Castrejón, su dirigente nacional, es la suplente de Godoy. Sin embargo, no crecerá la bancada del Verde que encabeza Manuel Velasco, pues comentan en el Senado, que Morena le quitó “a la mala” a sus aliados verdes a la senadora oaxaqueña Laura Estrada Mauro. Así que, con la llegada de Castrejón, el partido del tucán volverá a tener los 14 senadores que tenía al inicio de la nueva Legislatura. Mientras tanto, Morena, el partido en el poder, ha movido sus piezas para hacer crecer su grupo parlamentario que, de 60 escaños, ya aparece en la página oficial del Senado con 66 legisladores, entre ellos los dos “perredistas huérfanos” que adoptó: José Sabino Herrera y Araceli Saucedo. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 Postura firme. Claudia Sheinbaum no teme poner el dedo en la llaga histórica con España, reiterando la exigencia de una disculpa por las atrocidades de la Conquista. Aunque algunos podrían tacharla de innecesaria, su enfoque en el reconocimiento de los pueblos indígenas es coherente con la narrativa de justicia histórica que la 4T y Andrés Manuel López Obrador han defendido desde el inicio. Para Sheinbaum, futura presidenta, el respeto a las identidades indígenas no es sólo retórica, es la base de su proyecto de transformación. Su mensaje a España, aunque incómodo, marca una posición digna para México, sin titubeos ni sumisiones diplomáticas. Audaz y directa.
2 Mucha chamba. Juan Ramón de la Fuente, futuro secretario de Relaciones Exteriores, tendrá que hacer malabares con las crisis diplomáticas que acumula el país. El último frente abierto: la no invitación del rey Felipe VI a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum, un espinoso legado que se arrastra desde 2019. Mientras, México ya tiene conflictos con Estados Unidos, Argentina, Perú y Ecuador. Entre detenciones polémicas, insultos internacionales y gasoductos, la agenda de De la Fuente no va a dar tregua. Varios conflictos y contando… y todavía falta que llegue el día uno.
3 Estratega sólido. Omar García Harfuch no juega a la improvisación. Con la creación de la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación, apuesta por lo que sabe hacer: aplicar inteligencia operativa para golpear al crimen donde más le duele. Su experiencia en la SSC de la CDMX, donde trabajó con Claudia Sheinbaum, lo respalda. Harfuch entiende que la clave es la coordinación entre fuerzas federales y estatales, y con el respaldo de la Guardia Nacional, Sedena y Marina, tiene las herramientas para hacerlo. No es un político de escritorio, es un operador que sabe moverse en el campo. Oro molido para la 4T.
4 Problemas matemáticos. La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, enfrenta un verdadero acertijo electoral con la propuesta de elección de jueces y magistrados. El simulacro organizado por Rubén Moreira , coordinador del PRI en la Cámara baja, reveló lo inviable del proceso: cada ciudadano tardaría casi cuatro horas para llenar 25 boletas con miles de nombres. Esto implica largas filas, votantes frustrados y un sistema sobrecargado. ¿Cómo se organizarán millones de votos en un solo día? La lógica dice que algo fallará, pero en la 4T creen lo contrario. Lo cierto es que el INE está en aprietos… y aún no es ni el examen final.
5 Descontrol. Mientras Rutilio Escandón intenta mantener la imagen de un Chiapas en paz, el narco hace su propio desfile en las calles de Tuxtla Gutiérrez. La reciente vinculación a proceso de cuatro individuos por posesión de fentanilo y armas de uso exclusivo del Ejército confirma lo que ya se sabía: la entidad está fuera de control. Armas largas, vehículos y hasta un tractor como parte del botín, parece más una escena de una serie de tv que un cateo común. El problema es que mientras el fentanilo se trafica en su territorio, Rutilio permanece inmóvil. ¿Estado fallido? Claro. ¿Será capaz de negarlo? (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)
Que el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, ha construido con los líderes del PAN, Noemí Luna; del PRI, Rubén Moreira, y de MC, Ivonne Ortega, una especie de “pacto de civilidad” para la sesión de Congreso General en que Claudia Sheinbaum rendirá protesta como presidenta el 1 de octubre… aunque no pocos legisladores morenistas y petistas han puesto varias ocasiones en riesgo el acuerdo, al insultar, provocar, agraviar y generar fricciones con la oposición durante las sesiones de esta semana en el Palacio de San Lázaro.
Que todavía anoche seguían esperando en el INE, que encabeza Guadalupe Taddei, la notificación que les ordena suspender la elección de jueces, ministros y magistrados, porque quieren tener certeza de qué implica exactamente y lo ideal es que como lo hizo la Suprema Corte con el plan B, cuenten con una resolución que incluya un deslinde de responsabilidades al Consejo General por frenar la aplicación de la reforma, por aquello de los juicios políticos que en estos tiempos suelen ponerse de moda.
Que Morena quedó tablas en Ciudad de México con las elecciones cuestionadas de dos alcaldías, pues mientras en Cuauhtémoc la Sala Superior del Tribunal federal ya dejó sin posibilidades a Catalina Monreal de revertir el triunfo de la opositora Alessandra Rojo de la Vega, la Sala Regional capitalina desechó la impugnación de la alianza contra un rebase de gastos en la contienda por Álvaro Obregón del morenista Javier López Casarín, ordenando al INE realizar una nueva cuantificación.
Que en la oficina de Clara Brugada no hay prisas en presentar a los próximos integrantes del gabinete ampliado a pesar de que solo faltan nueve días para que asuma la Jefatura de Gobierno, y es que de acuerdo con gente de su equipo, estos nombramientos se llevarán a cabo de forma paulatina y algunos se darán de hecho con el sexenio empezado, entre octubre, noviembre y diciembre, pues para algunos puestos es la hora en que no se tiene definido titular. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
García Vilchis se despide
Ayer fue la última intervención de Elizabeth García Vilchis y su sección Quién es quién en las mentiras, en la conferencia mañanera. Fueron tres años los que duró ese segmento, en el cual se criticaba a medios de comunicación y periodistas por información errónea o que incomodaba en Palacio Nacional. En una semana inicia la nueva era de las mañaneras, ya con Claudia Sheinbaum como presidenta, y nos dicen que no echarán mano de ese tipo de segmentos.
Vienen tres diputados españoles
Por su cuenta vienen tres diputados españoles a la ceremonia de investidura de Claudia Sheinbaum como presidenta de México. Luego de los dimes y diretes entre los gobiernos de ambos países por la exclusión del rey Felipe VI, se difundió que asistirán, pese al diferendo, Gerardo Pisarello, Jon Iñarritu y Javier Sánchez Serna.
Deslizan reforma fiscal
Nos dicen que, ya encarrerados en aprobar reformas, la bancada de Morena en San Lázaro no descarta proponer una en materia fiscal. El propio líder de los diputados morenistas, Ricardo Monreal, adelantó que la impulsarían en caso “de ser necesaria”, sobre todo para cumplir con el presupuesto de los programas sociales.
Se le aparecen más detractores
En noviembre, Rosario Piedra termina su encargo al frente de la CNDH, pero busca repetir para un nuevo periodo. Trabajadores y extrabajadores del organismo piden no permitir su reelección, y los respalda Jesús González Schmal, conocido obradorista, quien la acusa de usar al organismo, “sin escrúpulos”, para obtener beneficios personales.
Se va pero no se va
Resulta que el presidente Andrés Manuel López Obrador pausó la mudanza a su finca de Palenque. Ayer dijo que una vez terminado su mandato, el próximo martes, no se irá de inmediato a La Chingada, como se llama el rancho; se queda en la Ciudad de México, asegura, para aclimatarse. El día de su traslado será “sorpresivo”.
Lemus, con un pie en la gubernatura
En Jalisco, todo está listo para que se valide el triunfo de Pablo Lemus como próximo gobernador, aunque Morena insiste en tumbarlo, acusándolo de violencia de género. Los guindas dicen que sí se puede, pero al interior del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del estado dicen que sin sentencia ese caso no procede.
Fallo irrefutable
Punto final puso el Tribunal Electoral, presidido por Mónica Soto, a las impugnaciones de la morenista Catalina Monreal contra el triunfo de Alessandra Rojo de la Vega como alcaldesa en Cuauhtémoc. Por unanimidad, la Sala Superior ratificó la victoria de la opositora, quien se dice lista para iniciar su gestión este 1 de octubre. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
PRI, ‘borrón y cuenta nueva’ con Sheinbaum
Muy seguro, el líder del PRI en San Lázaro, Rubén Moreira, adelantó que es tiempo de “darle vuelta a la página”, de “dejar pasar el episodio”, de “borrón y cuenta nueva” y “a partir del 1 de octubre para nosotros la señora Claudia Sheinbaum será la presidenta de la República”. “No tiene caso volver al pasado”, por aquello de las reformas del presidente López Obrador. El priista fue más claro y hasta se anticipó al convocar a la morenista “al diálogo, a la concertación, a los consensos, y a que haya un espacio de reflexión”. El aliado de Alito Moreno ofreció que “coadyuvará” con el nuevo gobierno a “construir una nueva nación”.
Pasarela por glosa, anulada
De plano, los jefes de las bancadas de oposición en la Cámara baja nos confirmaron ayer que se frustró el intento de meter, de última hora, algunas comparecencias de integrantes del gabinete saliente, para la glosa del último informe de López Obrador. Pretendían escuchar en el pleno, al menos, a los titulares de Gobernación, Hacienda y Cancillería, pero al final los de la mayoría de Morena “prefirieron no exponerlos más”. Lo que dicen ahora los morenistas es que “el tiempo ya no dio” y ahora lo que están ya alistando es la asistencia de los nuevos funcionarios para la preparación y explicación del Paquete Económico 2025. Al cabo que el de Hacienda va a repetir, argumentaron.
Señales de certidumbre
En público, la presidenta electa ha declarado, de manera reiterada, que “es falso” que la reforma judicial ahuyente las inversiones. Sin embargo, en privado, no es poco frecuente que Claudia Sheinbaum se reúna con los CEO de importantes empresas. Ayer, por ejemplo, recibió a directivos de Helax: Christina Grumstrup Soerensen, socia de negocios en infraestructura; Ole Kjems Sørensen, socio de negocios en infraestructura, y Peter Halmø, socio asociado y líder regional, entre otros. Según Sheinbaum, Helax desarrolla un proyecto de hidrógeno verde, con una inversión de 10 mil millones de dólares como parte de los Polos de Bienestar en el Istmo de Tehuantepec. Cada que puede intenta dar señales de certidumbre a los capitales. ¿Será suficiente?
Confusión histórica
Parece que entre las prisas, a la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, se le fue revisar el comunicado con el que justificó no haber invitado al rey de España. En el texto, Sheinbaum afirmó que el presidente López Obrador envió una carta a su majestad “con motivo de la celebración de los 200 años de la vida independiente de México y casi dos siglos de la fundación de Tenochtitlán”. ¿O sea que la ciudad prehispánica se fundó al mismo tiempo que el país se independizó? Por si fuera poco, le cambió el segundo apellido al presidente español, pues escribió Pedro Sánchez Castrejón, cuando lo correcto es Sánchez Pérez-Castejón. Y eso que fueron sólo dos cuartillas. Tache al equipo diplomático que redactó o revisó el posicionamiento.
Mal día para Xóchitl en el TEPJF
Ayer fue un mal día para Xóchitl Gálvez. Y es que la Sala Superior del TEPJF ratificó cuatro sentencias en las que se acreditó que la ex candidata presidencial opositora violó la ley electoral. Quizá la más importante fue en la que se determinó que la hidalguense cometió calumnia contra su oponente Claudia Sheinbaum por llamarla “narcocandidata”, durante el segundo debate. Más allá de la multa que se le impuso, quedó de manifiesto que Gálvez no sólo perdió aquel debate sino también ahora en los tribunales.
Accesos VIP en el centro
Ya dimos cuenta ayer en este espacio del amurallamiento de Palacio Nacional ante la marcha por el caso Ayotzinapa. El martes los accesos sólo eran con credencial, por dos pequeñas puertas que se dejaron en dos puntos de la calle Moneda, pero ayer se limitó a uno. Ah, pero al subsecretario de Egresos, Juan Pablo de Botton, sí le abrieron la otra puertecilla, no vaya a ser que pierda el glamour al tomar la salida que da hacia la calle Correo Mayor, donde pulula el comercio ambulante y el griterío. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)
Otra vez Bartlett
Y fue a Manuel Bartlett al que la desclasificación de un documento del gobierno de Estados Unidos ha vuelto a poner sobre la lupa en el caso del asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, ocurrido en México en 1985. Se trata de un memorándum enviado en 1986 desde la embajada de Estados Unidos al director del FBI, en el cual se da cuenta de sospechas que había de que el entonces secretario de Gobernación —que en este sexenio despachó en la Comisión Federal de Electricidad— colaboraba con los narcotraficantes que secuestraron y asesinaron al agente de la DEA. La gestión para que se conociera el oficio la hicieron Juan Alberto Cedillo e Ieva Jusionyte quienes contaron con el apoyo del periodista Ioan Grillo. Este último, por cierto, recordó publicaciones de la revista Proceso en el mismo sentido, según las cuales si el funcionario acude a EU sería interrogado sobre el asunto. Uf.
Continuidad y estrategia
Llamó la atención, nos comentan, la participación en el debate de la reforma que traslada la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa de quien será secretario de Seguridad y Protección Ciudadana en la próxima administración, Omar García Harfuch. Quien fuera titular de la SSC en la CDMX fue convincente al abogar por una continuidad en políticas entre un sexenio y otro porque, dijo, “no hemos dejado madurar a las instituciones de seguridad”. El hecho de que la Guardia Nacional se desarrolle dentro de la Sedena implica que, sin importar el partido en el Gobierno, son instituciones transexenales que continuarán desarrollándose, consolidándose y fortaleciéndose, anotó en la tribuna del Senado. Ha explicado que la Secretaría de Seguridad trabajará con sus capacidades de investigación, con una policía federal ministerial 100 por ciento civil, con una subsecretaría de Inteligencia e Investigación y con un fortalecido Centro Nacional de Inteligencia. Todo ello en coordinación con Sedena, Semar y policías estatales. Vale la pena echarle un ojo a su intervención completa, nos hacen ver.
Resultados en seguridad
Y hablando de seguridad, fue Pablo Vázquez Camacho, secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX, quien ayer compareció ante el Congreso local para dar algunos indicadores que, quienes siguen de cerca el desempeño de instituciones policiales, dan cuenta de que en la capital los retos en materia de seguridad se están afrontando con constancia. Entre esos indicadores, nos dicen, están la reducción del 64 por ciento en delitos de alto impacto entre 2019 y 2024; la captura de 295 células criminales, la detención de 2 mil 743 presuntos delincuentes. Llama la atención que pese a los resultados, el funcionario, quien repetirá en el cargo en el gobierno de Clara Brugada, que inicia el próximo 5 de octubre, señalara que aún hay desafíos por afrontar. Está claro que existe una amplia coincidencia de que la SSC es una de las dependencias que en seis años logró una reconfiguración que la ha vuelto más eficiente y que muchos creían complicada, sino es que imposible. Ahí el dato.
A Palenque… hasta dentro de unos días
Una vez que entregue la banda presidencial a Claudia Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador no se irá inmediatamente a su quinta en Palenque, Chiapas, ha informado ayer. Resulta que ya en calidad de expresidente se quedará varios días en la Ciudad de México para, dijo, “aclimatarse”. Ayer, en su conferencia matutina, confirmó que ya casi terminó la mudanza de Palacio Nacional hacia el domicilio que tiene al sur de la capital, por lo que el 30 de septiembre por la noche ya no pernoctará en la sede presidencial, como lo hizo en los últimos seis años. El mandatario prometió que en la última mañanera sólo dirigirá un mensaje breve, de 10 minutos, a los reporteros que habitualmente lo acompañan, y después comenzará el “fiestón”, con músicos veracruzanos, tamales y otros antojitos mexicanos, además de llevar a cabo la rifa de su reloj, con el cual “ya me había encariñado”, bromeó. Después de ello, invitará a los medios de comunicación a develar la pintura donde aparece en Palacio Nacional y de fondo el Zócalo capitalino donde, dijo, “dimos muchas batallas”.
Colaboración en Hidalgo
Algo a destacar es la actitud de 20 presidentes municipales y un diputado de la oposición, que ayer aceptaron el llamado al diálogo que hiciera en días pasados el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca. Los alcaldes surgidos del PRI, PAN y MC formaron un bloque y firmaron un acuerdo por el que se comprometen a colaborar con las autoridades estatales en todas la materias que lo requieran, sin renunciar a sus respectivas militancias partidistas. El asunto es relevante porque, nos comentan, la mayoría de los municipios involucrados está en la sierra y en la huasteca, y por lo tanto, sus pobladores tienen necesidades de primer orden. Los ediles que decidieron firmar el acuerdo, nos dicen, mostraron una gran civilidad, mientras que algunos de sus correligionarios siguen enfrascados en grillas que no dejan nada bueno a nadie. Así las cosas.
Suman litigios contra la reforma
Nos comentan que la pila de acciones jurídicas en contra de la reforma constitucional que instauró la elección de jueces y magistrados sigue creciendo. Y es que resulta que ayer legisladores de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados anunciaron la presentación de amparos ante jueces de Distrito en contra de la enmienda, pues acusaron, como se había previsto prácticamente desde las horas en que se votaba, violaciones al proceso legislativo federal a las que sumarán otras reportadas en los Congresos estatales, entre las cuales señalaron agresiones en contra de integrantes del partido naranja. Y para la batalla jurídica, nos refieren, la bancada ya sumó, además, el desacato en el que cayó el Congreso, hoy dominado por la Cuarta Transformación, al no atender las órdenes judiciales que pedían frenar el proceso de la reforma en diversos momentos y etapas. Habrá que estar pendientes, porque del lado de la oposición no serán las últimas, nos avisan. Esa pila de expedientes seguirá creciendo. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Ignoran al Poder Judicial
Todo indica que el Consejo General del INE no va a acatar la suspensión provisional que le impide continuar con los preparativos de la elección judicial. La única posibilidad es que la Judicatura acate la resolución y no instrumente la reforma judicial, cuyo efecto sería no pasar los datos de cuántos jueces y magistrados irían a la elección en 2025, lo que frenaría todo el proceso e impactaría en la organización de los comicios. Dicen por ahí que si ya los van a cambiar, para qué hacen caso a los jueces y magistrados actuales. ¿Será?
En todas las fotos
Temprano, ayer, la bancada de Morena se tomó su foto oficial en el frontispicio de la Cámara de Diputados. La dinámica fue muy simple, una foto panorámica con todos los legisladores y luego por entidad federativa en la que aparecía el coordinador y los vicecoordinadores. Hasta ahí todo bien, pero como un todo, no faltaron los aprovechados que quisieron salir en cuanta foto pudieron bajo el pretexto de ser plurinominales y lo mismo aparecen en la foto del Edomex que en la de Guanajuato o Guerrero, como hizo el vicepresidente de la mesa directiva, Sergio Gutiérrez Luna. ¿Será?
Confirman triunfo
El morenista Javier López Casarín reafirmó su triunfo en la alcaldía Álvaro Obregón, toda vez que libró la impugnación promovida por el PAN que buscaba anular la elección del pasado 2 de junio. El recurso fue desechado por la Sala Regional del TEPJF, por lo que el abanderado de Morena, PT y el Partido Verde asumirá las riendas de la tercera demarcación más importante de la CDMX, que en los últimos tres años estuvo bajo control del blanquiazul. Nos dicen que se trata de un logro de la 4T que le permitirá avanzar en lo que han llamado el segundo piso de la transformación… ¿Será?
Preocupación portuaria
Algo pasa allá en Manzanillo. Nos dicen que hace un mes que la Asipona que dirige el almirante Alberto Gasque Peña, mantiene un bloqueo en los muelles operados por maniobristas de carga general, lo que ya ha afectado el movimiento de acero para la industria automotriz. Fuentes involucradas nos aseguran que el contralmirante Jesús Estévez y el capitán José Domingo Sánchez han impedido directamente el ingreso de barcos cargados con rollos de acero, aparentemente sin justificación… Existe la esperanza de que el nuevo secretario de Marina, Raymundo Pérez Morales, los escuche y se termine con esta situación que pone en riesgo 300 empleos de maniobristas. ¿Será?
¡Súbale, hay lugares…!
Y hablando de traidores, nos cuentan que el hermano menor de los Yunes Márquez, también se pasará a las filas Morenistas y que no lo hará solo, que también la exsenadora panista Indira Rosales San Román, actual secretaria del Comité Estatal del PAN y próximamente diputada local en Veracruz, estará en la bancada de Morena, junto a Fernando Yunes ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Las palabras de García Harfuch son una excelente radiografía delo que pasó con la Seguridad Pública. Más allá de la reciente reforma, es importante recalcar que la Guardia Nacional es hoy la corporación que hace de columna vertebral (como lo fue la PF en su momento). Puede debatirse su funcionamiento, pero desaparecerla equivaldría a perder otros 6 años en donde un rubro todo es urgente. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
El jefe de la maquinaria de propaganda del presidente Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez Cuevas, no saldrá de Palacio Nacional. Por instrucción de su jefe, trabajará con la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum, oficialmente hasta ahora como coordinador de asesores, pero sus funciones, como lo han sido hasta ahora, trascenderán el cargo administrativo. No es algo que deba tener tranquila a Sheinbaum, porque la lealtad nunca estará con ella sino con López Obrador, y su grupo de poder no se encuentra entre los “dialoguistas”, como llaman ahora a los cercanos de la presidenta electa, sino a la facción más radical del obradorismo. Pero por lo pronto, no tiene para dónde hacerse.
Es una situación delicada y compleja la que va a enfrentar cuando empiece a despachar Sheinbaum en Palacio Nacional el próximo martes, al tener a un indeseado tan cerca, que abiertamente ha jugado políticamente contra ella. En su equipo consideraban que tener a Ramírez Cuevas en las oficinas presidenciales, sobre todo en un área vinculada a comunicación, sería iniciar el gobierno con desventaja por la política de confrontación con medios y periodistas mediante difamaciones y linchamientos.
No ocupará el mismo puesto que en el gobierno actual –que se espera recaiga en Paulina Silva, que la ha acompañado desde hace buen tiempo–, pero ha venido trabajando asuntos vinculados con los medios para Sheinbaum, intentando repetir su modelo de circo en las mañaneras, y presionando para que deje que se les acerquen los youtuberos que usó como zalameros del Presidente. La presidenta electa no ha querido recibirlos, ni ha mostrado interés en ese modelo de propaganda, pero no puede sacudirse a Ramírez Cuevas, al menos en lo inmediato, porque sería enfrentarse a López Obrador.
Con el país que recibirá de López Obrador, reprobado en prácticamente todas las políticas públicas, sin dinero, endeudado, con compromisos presupuestales con el Presidente, Sheinbaum no tiene muchas posibilidades de hacer cosas nuevas que le impriman su tono a su gobierno. Lo que sí puede hacer es comunicación política a partir de la construcción de percepciones que le permitan generar expectativas y el sentir de que las cosas están siendo diferentes, sin apartarse de la línea marcada por López Obrador, para ganar tiempo y poder colocar las ruedas para lo que serán sus cambios de fondo.
Para un objetivo estratégico de esta naturaleza, Ramírez Cuevas, que se perfila a tener bajo su supervisión a quien se encargue de la comunicación presidencial, es un lastre, no un activo, un obstáculo en el mejor de los casos, y un quintacolumna por definición. La forma como diseñó la mañanera, un invento de López Obrador cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad de México, fue un instrumento muy eficaz para contrarrestar las críticas, desviar la atención de los temas relevantes y mediante el daño reputacional a medios y periodistas, quitarles credibilidad.
Lo hizo a través de mentiras y desinformación, que de manera tardía pero finalmente captó la atención en el mundo sobre lo que estaban haciendo. López Obrador fue señalado recientemente en una iniciativa de ley presentada en el Senado de Estados Unidos, como parte de una corriente en América Latina que ha utilizado esas herramientas, junto con la propaganda, para minar la gobernabilidad democrática y los derechos humanos. López Obrador fue puesto a la par de Jair Bolsonaro, en Brasil; Nayib Bukele, en El Salvador, y Nicolás Maduro, en Venezuela. También fue terreno para una campaña de desinformación pagada por el Kremlin en 13 países de la región, incluido México.
No es el ecosistema mediático que mejor le pueda acomodar a Sheinbaum, que ha dado muestras de estar menos interesada en la confrontación para polarizar y avanzar política y electoralmente, y más preocupada por gobernar de manera eficiente y estar a la altura de las muy elevadas expectativas que se tienen sobre ella. Sus espacios, cuando menos en el primer tercio de su gobierno, van a estar muy reducidos y acotados por el equipo de propaganda de Ramírez Cuevas, y la necedad del Presidente, aceptada por Sheinbaum, de sostener una mañanera diaria después del gabinete de seguridad.
Las mañaneras de Sheinbaum no serán como las de López Obrador. Sólo hay un actor político en México, y probablemente en el mundo, que tenga la capacidad para mentir sin dudar, de hablar de sinsentidos artera y cínicamente, o capotear con destreza y cara dura los hechos y las críticas, utilizando la violencia retórica para blindarse y el sarcasmo para fingir que no está alterado o afectado. Su necesidad de tener siempre un enemigo para pelearse con él y retroalimentarse no la tiene ella. Su megalomanía tampoco es inherente a Sheinbaum.
La forma como Sheinbaum va a desarrollar su política de comunicación no debería de ser un misterio si tomamos como antecedente la forma como la realizó durante su campaña presidencial y las primeras semanas de la transición, que fue puntual, profesional, transmitiendo información y contexto, y delegando en sus colaboradores los temas de su competencia, como hizo tras la presentación del primer bloque de miembros del gabinete. Cómo será su comunicación es una incógnita, porque estará rodeada de enemigos en Palacio Nacional que tratarán de incidir en ella.
Además de Ramírez Cuevas, el Presidente quiere que se queden en la asesoría presidencial Rafael Barajas, El Fisgón, el monero que ha sido su principal asesor político, y el propagandista Epigmenio Ibarra, que son parte fundamental de la radicalización del discurso de López Obrador. Si permanecen, lo harán también sus equipos que no han trabajado estrategias de comunicación sino de desinformación y propaganda, traducidas a las masas por un Presidente talentoso para transmitir mensajes de manera simple, aunque sean equívocos o falsos.
La comunicación política de Sheinbaum en el primer año que se anticipa de su gobierno –un país polarizado, sin recursos, con presupuesto atado, violencia desbordada y la renegociación del acuerdo comercial norteamericano– tiene que ser su herramienta fundamental para manejar las crisis económicas y sociales potenciales que tiene enfrente, pero no a partir del choque y la confrontación o la radicalización, a la cual sus enemigos internos querrán llevarla. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)
Me han preguntado qué siento de que ya se va. Que si cuento los días, las horas, los minutos. Me preguntan que si me siento aliviado. Hay quienes incluso lo plantean como si se tratara de un partido de futbol en el que al final de los seis años, el árbitro pita, y uno gana y otro pierde. Me preguntan que si aquilato una sensación de victoria porque sobreviví. Un aroma de triunfo porque desde el primer momento quiso eliminarme del escenario del periodismo, correrme de mis trabajos, presionarme con todas las herramientas a su alcance para que me doblara. Me preguntan si me resulta frustrante que cierre su administración con tan alta popularidad y haya arrasado en las elecciones. Si lo considero una derrota. Me preguntan si lo veo como un empate, como si se tratara de una pelea pareja. Para mí nunca ha sido pelea, y si lo fuera, no sería pareja.
Para mí nunca ha sido personal. Ha sido personal para él. Porque así ha respondido él a los cuestionamientos periodísticos. ¿O qué tendría que haber hecho cualquier periodista si tiene en sus manos los videos de los hermanos del presidente recibiendo en secreto dinero en efectivo en sobres amarillos? ¿Qué tendría que haber hecho cualquier periodista si documenta que un hijo del presidente que criminaliza la riqueza vive en una mansión en Houston con alberca gigante y cine privado, que encima es propiedad de un contratista del gobierno? ¿Qué tendría que haber hecho un periodista con las grabaciones de los íntimos amigos y familiares de los otros hijos del presidente confesando cómo trafican con influencias para quedarse con los contratos multimillonarios del gobierno del papá?
En cambio, ¿qué tendría que haber hecho un jefe de Estado frente a estas denuncias con documentos, grabaciones y videos? Enojarse con sus hermanos y sus hijos, no con quienes descubrimos sus transas. No emprender una campaña de venganza personal contra periodistas, sino contestar puntualmente sobre el contenido de los reportajes: ¿no tenían dinero los sobres, no vivía en esa casa el hijo, no son reales las grabaciones? Pero él no contestó con datos, contestó con calumnias, con casi 800 menciones en su mañanera.
Y por eso entiendo que el imaginario colectivo lo ubique como una disputa entre dos, y me pregunte qué siento de que ya se va. ¿Realmente se va?
No tengo ninguna señal de que el 1 de octubre se vaya a ir de la escena pública Andrés Manuel López Obrador. Dejará la Presidencia, no hay duda. Pero ha colocado las piezas necesarias para extender su inmenso poder más allá del fin de su sexenio: el plan de gobierno fue diseñado por él, los gobernadores y las bancadas en el Congreso son de él, casi todo el próximo gabinete le responde y su hijo está en el partido.
Desde luego, el 1 de octubre arranca un nuevo capítulo. Y la presidenta Sheinbaum puede —sin pelearse con él— ubicarlo en un lugar distinguido pero desempoderado, honorífico pero sin capacidad de operación. Hasta ahora no hay señales de que vaya a hacer eso. Es cierto que aún no es 1 de octubre, pero hasta ahora ella ha acatado sus instrucciones. Así que no siento nada de que ya se vaya porque no tengo claro que se vaya a ir. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A11)
Cuando ya muchos lo hacían en su pequeño paraíso tropical, abrazando a los árboles y hablando con las aves, el presidente López Obrador, a 5 días de que termine su mandato, cambió de parecer y dijo que ya no se irá de inmediato, en cuanto entregue la banda presidencial a su sucesora Claudia Sheinbaum este primero de octubre, y que se quedará por un tiempo en la Ciudad de México “en lo que me aclimato”, por lo que le pidió a la gente en Palenque, donde se ubica su rancho “La Chingada”, que no lo esperen, porque no sabe cuándo llegará.
La declaración del mandatario saliente sobre su permanencia en la capital del país, coincidió con el desaguisado diplomático con el que se estrenó la presidenta electa Claudia Sheinbaum en materia de política exterior, al haber desairado intencionalmente al Rey Felipe VI de España, a quien no le mandó invitación oficial para su toma de protesta, lo que provocó una airada reacción diplomática del gobierno español, que reprochó como “inaceptable” la actitud de la nueva mandataria mexicana que, prácticamente, desconoció la autoridad de Jefe de Estado que la Constitución de España le concede al monarca.
Y, como casi todo lo que hace y dice Andrés Manuel, no es casualidad que ambos hechos hayan coincidido, ni su decisión de posponer su partida hacia “La Chingada”, ni el que Sheinbaum haya decidido hacer suyo el diferendo con el Rey de España por lo que ella considera una “ofensa no al Presidente, sino al pueblo de México”, al no haberse dignado Felipe VI a responder siquiera la carta que en el 2019 le mandó el mandatario mexicano pidiéndole una revisión del tema de la Conquista y una disculpa de la Corona española por “las atrocidades, masacres y abusos cometidos durante la conquista de México”.
Porque fuentes directas del equipo de la doctora nos aseguran que si bien fue decisión de ella no mandar la invitación al Palacio de la Zarzuela, donde vive y despacha Felipe VI, la petición para que lo hiciera fue personal del presidente López Obrador. Y cuando ella lo discutió con su equipo de Relaciones Exteriores, que encabeza el próximo canciller Juan Ramón de la Fuente, éste y sus demás asesores estuvieron de acuerdo en que se tenía que respaldar a López Obrador y cobrarle al Rey español el desaire y la descortesía que él tuvo hacia el mandatario mexicano al no dignarse siquiera a responder negativamente a su petición.
Es decir que, como en muchos otros casos ha sido evidente, por ejemplo, la Reforma al Poder Judicial donde ella primero dijo que quería “darle su tiempo” y que no había prisa por discutirla, y luego tuvo que cambiar de opinión, tras el reclamo público de AMLO y aceptar la aprobación atropellada, desaseada y cuestionada de dicha reforma, en el escándalo diplomático que volvió a tensar la relación con España, también estuvo metida la mano de López Obrador.
Cada vez es más claro que la futura presidenta sigue siendo, hasta ahora, rehén de los designios, caprichos y decisiones de López Obrador. Si bien ella coincide en muchas de sus posturas y, como en este caso, también ha sido partidaria del “revisionismo histórico” en temas que tienen que ver con el México prehispánico y la Conquista, lo que resulta incomprensible para muchos mexicanos es que, aún antes de empezar a ejercer el poder, la doctora Sheinbaum empiece a hacer suyos los pleitos, agravios y resentimientos que dejará en el camino, por cientos sino es que miles, el presidente López Obrador.
Porque todavía el lunes, cuando ya les habían avisado desde España que venía el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores con la molestia y el extrañamiento por haber ignorado al Jefe del Estado español en su invitación, Sheinbaum pidió hablar con el presidente Pedro Sánchez. Ella salía de un evento con el Presidente en Matamoros y a través de la canciller Alicia Bárcena, hubo una llamada telefónica hasta Nueva York, donde Sánchez asistía a la Asamblea General de la ONU, y personalmente la Presidenta electa mexicana le pidió que reconsideraran su posición, a lo que el mandatario español le contestó amistoso, pero tajante: “La Constitución define que el Jefe del Estado es el Rey de España”.
Por eso en el equipo de Sheinbaum ya sabían del comunicado español y se prepararon con la carta con la que respondió la Presidenta en redes sociales y los discursos con los que ayer justificó el que parece ser su primer tropiezo en política exterior, aún antes de sentarse en la famosa silla del Águila. Y ahora que sabemos que al final no fue totalmente una decisión suya, sino otra petición de López Obrador, a quien ella quiso complacer y defender, la pregunta obligada es ¿hasta cuándo la Presidenta seguirá asumiendo y haciendo todo lo que le pida su antecesor? Y de la respuesta a esa pregunta depende saber si será una Presidenta autónoma o si lo que viene después del 1 de octubre, es el nuevo Maximato, versión siglo XXI.
NOTAS INDISCRETAS…
A propósito de la Presidenta, nos dicen desde su círculo de voceros que las conferencias mañaneras, que también ha anunciado que copiará de su antecesor, tendrán un formato diferente al de López Obrador. Será una conferencia diaria pero breve, de máximo 30 minutos, en la que se presentarán videos previamente producidos con los temas que abordará la Presidenta, para que luego ella dé un mensaje de máximo 5 minutos para fijar posturas y la agenda, y no aceptará preguntas de los periodistas. La idea es copiar los modelos de conferencias presidenciales de Estados Unidos y Europa, donde la Presidenta dé su mensaje, fije posición o los temas de la agenda y luego se retire…
Por cierto que el tenebroso Jesús Ramírez finalmente sí tendrá un cargo en Palacio Nacional, no porque lo quieran en el equipo de Sheinbaum, donde muchos lo aborrecen, sino porque también fue otra “petición-imposición” de AMLO. Ramírez estará bajo el mando de la Coordinación de Asesores y desde ahí será el encargado de coordinar a los medios públicos del Sistema Público de Radiodifusión. Es decir, que en realidad el favor que pidió su jefe es para protegerlo…
Ahora que tanto se habla de lealtades ciegas y obediencias, un buen amigo nos recuerda la historia del “Tío Pepe”. Los hijos y la esposa del presidente Luis Echeverría querían tanto a José López Portillo y convivían tanto con él familiarmente que de cariño lo llamaban “El Tío Pepe”. Cuando comenzaron los tiempos sucesorios y Echeverría mandó a su secretario de Recursos Hidráulicos, Leandro Rovirosa Wade, a lanzar el primer destape, el tabasqueño dijo que había al menos 7 tapados a los que él destapó públicamente: Mario Moya Palencia, secretario de Gobernación que ya se movía con todo por la sucesión, Hugo Cervantes del Río, Porfirio Muñoz Ledo, Carlos Hank González, Carlos Gálvez Betancourt, Luis Enrique Bracamontes y, en el último lugar, mencionó al secretario de Hacienda, López Portillo.
Pero entonces, los hijos de Echeverría, que adoraban a Jolopo, se encargaban de decirle a todo el mundo que “no se equivoquen, es el Tío Pepe”, y algo sabían los muchachos que celebraron cuando, efectivamente, su padre optó por el titular de Hacienda para sorpresa de todos. Pero apenas pasaron unos meses de que fue el candidato único, sin competencia de la oposición, y evidentemente ganó la presidencia y el “Tío Pepe” pasó de ser adorado por la familia Echeverría a ser el villano, cuando comenzó primero a andar con Rosa Luz Alegría, que había sido pareja del expresidente y luego, en un manotazo de poder, mandó al expresidente a las islas Fiji, se acabó el amor por “El Tío Pepe” y nació el coraje. Moraleja, nos dice el buen amigo: “Siempre te puede salir un Tío Pepe en el camino” ¿o será un tío Andrés?…Los dados repiten Escalera Doble. Subida automática. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A13)
La noche del 1 de julio de 2018, cuando ya era seguro su triunfo en la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador pronunció un discurso en el hotel Hilton Alameda, en el que dijo que su gobierno practicaría la tolerancia y buscaría la reconciliación.
Hoy, a punto de apagarse las luces de su periodo, y a juzgar por las estampas de conflicto que se han ido acumulando en días recientes, puede afirmarse que aquellas palabras del tabasqueño son como las hojas de otoño, arrastradas por el viento.
López Obrador no respetó ni escuchó a todos, como prometió esa vez, ni se puso al servicio de “las distintas corrientes de pensamiento”. No tomó en cuenta las diferentes opiniones en la sociedad para la elaboración de una estrategia de paz, como dijo que haría. Decidió él solo cómo enfrentar la violencia criminal… o, más bien, no enfrentarla.
Se comprometió a no realizar expropiaciones, pero a eso sabe la reciente declaratoria de área natural protegida que afecta a una empresa estadunidense en Quintana Roo, una medida de la que no se beneficiaron los cenotes, selvas y ríos subterráneos dañados por las obras del Tren Maya.
Dijo que su gobierno sería amigo “de todos los pueblos y gobiernos del mundo”, pero no tardó ni un semestre en comenzar a pelearse con aquellos que no se plegaban a su voluntad o con los que tenía discrepancias ideológicas.
Así sucedió con España, por no haber tenido respuesta a su carta al rey Felipe VI, en la que le exigía que ofreciera una disculpa por la Conquista; con Argentina, Perú y Ecuador, por el signo político de sus respectivos gobiernos; con el Parlamento Europeo, a cuyos integrantes llamó “borregos” por salir en defensa de periodistas agredidos; con Panamá, por no aceptar al cuestionado personaje que pretendía enviarle como embajador, y con Estados Unidos, por, entre otras cosas, haber logrado la detención de un narcotraficante que vivía en la absoluta impunidad en México.
El martes, la Ciudad de México amaneció amurallada. Vallas de tres metros de altura protegen los centros del poder político: Palacio Nacional, Cámara de Diputados, Senado de la República. Grupos agraviados recorren las calles, ventilando su molestia.
Justo en la despedida del sexenio, se cumplen 10 años de la noche negra de Iguala, la pesadilla de la que López Obrador prometió despertar a los mexicanos, el crimen que ofreció resolver mediante la búsqueda de la verdad. Después de cabalgar por años sobre el lomo de esa causa, al final no produjo justicia ni certeza, pues casi nada se sabe de la suerte de los estudiantes normalistas desparecidos.
En Sinaloa se cumplen tres semanas de enfrentamientos entre facciones del crimen organizado, conflicto en el que se ven atrapados los habitantes de Culiacán y otros municipios, sin que las autoridades tengan otra cosa que ofrecer que pretextos y acusaciones a Estados Unidos por hacer un trabajo que la autoridad no pudo o no quiso.
La economía se atasca bajo el peso de la deuda del sector público, esa que supuestamente no se iba a contratar por parte de este gobierno, y los temores que causan entre los inversionistas los efectos que puede tener la reforma judicial.
El Presidente recibió, según sus dichos, un país con estabilidad, y lo entrega con la sombra de una recesión que oscurece el horizonte y pleitos con países hasta hace poco, nuestros amigos.
López Obrador sembró vientos. Y como sentencia el profeta Oseas en el Antiguo Testamento, el resultado será cosechar tempestades. Sin embargo, las peores tormentas parecen ser las que se ciernen sobre el gobierno de su sucesora, a quien le tocará cargar con los efectos de sus decisiones.
En los próximos meses, no faltarán los nostálgicos de su mandato que culpen a la nueva Presidenta de no ser como él. Ella no tendrá el privilegio, como tuvo su predecesor, de responsabilizar al pasado por cualquier contratiempo, porque el primero que se le aparecería en el retrovisor sería el hombre a quien ella no se ha cansado de alabar.
No hay alegría ni entusiasmo en este fin de sexenio. Sólo la sensación de que crecen bajo nuestros pies los brotes de la escasez financiera, las guerras entre cárteles y el conflicto diplomático. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
Los discursos de los Presidentes de Brasil y Colombia en la jornada inaugural de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York el martes fueron patéticos.
Ambos condenaron a Israel por las guerras en Gaza y Líbano, hablaron sobre Ucrania y lamentaron la crisis política en Sudán. Sin embargo, ignoraron por completo una de las mayores crisis de refugiados del mundo que está teniendo lugar al lado de sus propios países: Venezuela.
Ni el Mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ni su par colombiano, Gustavo Petro, denunciaron al dictador Nicolás Maduro por haberse robado las recientes elecciones del país caribeño, ni por sus asesinatos de miles de manifestantes pacíficos en los últimos años, ni por el éxodo masivo de unos ocho millones de venezolanos -más del 20 por ciento de la población- desde que asumió el poder en 2013.
La omisión de Venezuela por parte de Lula y Petro en sus discursos ante la ONU fue aún más ridícula si se considera que propusieron planes grandilocuentes para resolver las guerras en Ucrania y el Medio Oriente, como si ellos fueran actores importantes o tuvieran alguna influencia en esas partes del mundo.
El brasileño promocionó un plan conjunto de su Gobierno con China para poner fin al conflicto europeo que, según el Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, es totalmente favorable a Rusia.
Lula comenzó su discurso saludando a la delegación palestina en la Asamblea, y -aunque mencionó que Hamas inició esta última ronda de hostilidades- culpó principalmente a Israel por la guerra contra los grupos terroristas palestinos que han estado pidiendo la aniquilación de Israel durante décadas.
Petro, a su vez, hizo un discurso aún más absurdo. El Mandatario colombiano, quien ha sido acusado por funcionarios israelíes no sólo de ser antiisraelí sino antisemita, dedicó más tiempo a hablar de la guerra entre Israel y Hamas que de cualquier otro conflicto.
El Gobernante colombiano acusó a Tel Aviv de llevar a cabo un supuesto “genocidio” en Gaza, sin decir que el grupo terrorista Hamas comenzó la guerra invadiendo Israel hace casi un año y asesinando a unos mil 200 civiles inocentes, entre ellos mujeres, bebés y 250 jóvenes que asistían a un concierto de música. Tampoco mencionó que los militantes han estado atacando territorio israelí y pidiendo su destrucción durante muchos años.
Para crédito suyo, en su discurso ante la Asamblea General el Presidente estadounidense, Joe Biden, mencionó a Venezuela al hablar de la necesidad de defender la libertad y la Justicia en el mundo.
“Lo vimos, ese anhelo universal de derechos y libertad, en Venezuela, donde millones emitieron su voto por el cambio. No ha sido reconocido, pero no se puede negar. El mundo sabe la verdad”, dijo Biden, refiriéndose al fraude electoral de Maduro del 28 de julio.
El Mandatario de Argentina, Javier Milei, también mencionó el caso venezolano en su discurso ante la Asamblea General, y arremetió contra las Naciones Unidas por permitir que “las dictaduras de Cuba y Venezuela” ocupen asientos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Asimismo, el Gobernante de Guatemala, Bernardo Arévalo, dijo en su discurso que su país rechaza cualquier represión de la libertad y la Justicia “como está sucediendo ahora mismo en Venezuela y Nicaragua”.
Irónicamente, ningún otro país del mundo se ha visto más afectado por el éxodo de migrantes venezolanos que Colombia y Brasil. Más de 2.4 millones de sus ciudadanos han huido a Colombia y más de 500 mil a Brasil en los últimos años, según cifras de la ONU.
La líder de la Oposición venezolana, María Corina Machado, me dijo en una entrevista reciente que “tres, cuatro, cinco millones de venezolanos más” podrían huir a países vecinos si no hay esperanzas de que se restablezca la democracia en Venezuela. Las solicitudes de asilo de venezolanos en Brasil han aumentado 25 por ciento desde el reciente fraude electoral de Maduro.
En lugar de tratar de resolver conflictos en países lejanos que apenas conocen, Lula y Petro deberían haber pedido que se renueven los esfuerzos para restaurar la democracia en Venezuela, que es la mayor catástrofe humanitaria de América Latina en la historia reciente, y está afectando a sus respectivos países más que cualquier otro conflicto global. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 14)
En Estados Unidos parece haber un creciente apetito por la imposición de tarifas a las importaciones, en especial las procedentes de China directa o indirectamente. De hecho, tanto la vicepresidenta Kamala Harris, candidata presidencial demócrata, como el republicano Donald Trump, coinciden en visiones económicas nacionalistas aunque difieran en políticas.
En México, las reformas aprobadas por el Congreso en las últimas semanas dejan una lista de quehaceres al gobierno entrante de Claudia Sheinbaum, que en opinión de algunos son una prueba del poder del presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador. Una nacionalización de última hora subraya esa impresión.
En ese marco, la aprobación de las reformas propuestas por el presidente López Obrador y la designación de algunos funcionarios en puestos clave parecen satisfacer a los sectores más radicales de Morena, la coalición gobernante, pero pone en apuros la capacidad de maniobra de Sheinbaum y tendría un impacto negativo sobre la Cuarta Transformación.
“Las empresas energéticas no invertirán sin una comisión reguladora de energía (CRE) independiente; los fabricantes dudarán más en invertir sin la protección de la ley antimonopolio y todos los inversores pensarán dos veces para hacerlo en un país que carece de la independencia judicial necesaria para proteger la santidad de los contratos”, comentó Pamela Starr, catedrática de la Universidad del Sur de California antes de que comenzara la aprobación de las reformas promovidas por el presidente López Obrador.
De acuerdo con una variedad de opiniones en Estados Unidos, las acciones de López Obrador ponen a su sucesora en una situación difícil, en especial en cuanto a perspectivas económicas y un enredo en el que las interpretaciones legales del Tratado de comercio México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) pueden tener menos efecto que las imágenes de discordia.
Y la irritación estadounidense con su competidor chino no ayuda.
Ciertamente, en términos inmediatistas las cosas parecen positivas para México, especialmente con el influjo de inversiones internacionales –muy especialmente chinas– para aprovechar oportunidades del “nearshoring” y la cercanía con Estados Unidos.
Un reciente reporte de la cadena de televisión CNBC, especializada en economía, hizo notar los beneficios que México obtiene ya de la relocalización de empresas, y se refirió en especial a empresas chinas que buscan el sello “Hecho en México” para evadir las crecientes tarifas estadounidenses a sus productos.
Pero esa estrategia complica más la ya bizantina relación de México con Estados Unidos, donde los dos principales candidatos presidenciales mantienen plataformas nacionalistas y uno de ellos, el republicano Donald Trump, habla de establecer tarifas de hasta 200 por ciento a los vehículos importados, y la otra, la demócrata Kamala Harris, de mantener la actual política contra la importación de productos con componentes chinos. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)
El Bueno. Reducir la pobreza, mejorar el salario mínimo, nacionalizar el litio, generar más electricidad, desafiar al racismo y al clasismo (esos narcisismos colectivos y rencorosos), entre otras posturas anticapitalistas, a más de uno le (nos) restituyó la dignidad, un valor que no tiene precio y al que anteriores gobiernos ofendieron al tratarlo como medio y no como un fin. El Bueno también politizó a tirios y troyanos, cobró impuestos a los grandes evasores, construyó dos trenes y un aeropuerto, sorteó la pandemia contra todo pronóstico, redujo la injerencia estadounidense e hizo un largo etcétera que el oficialismo se encargará de divulgar para santificarlo.
El AMLO. Nato ajedrecista político, se preparó para la guerra civil de narrativas y, durante seis años, usó sus conferencias matutinas para desarticular relatos falsos y catastróficos, diluir información que le era negativa, imponer la épica gubernamental, defenderse de las calumnias o confrontar a sus adversarios políticos con golpes de realidad, ofensas y encuestas de popularidad. Desde la tribuna de Palacio Nacional, El AMLO polemizó con la prensa hegemónica y ensalzó al periodismo afín. Abrigó a sus cercanos, justificó lo injustificable, candidateó a Xóchitl Gálvez, apoyó a sus ‘corcholatas’, divirtió a sus seguidores, desnudó a la derecha, rivalizó con la clase media progre-neoliberal, peleó con las ONG’s, falseó datos, reveló información, apeló a la disfuncional familia mexicana, recopiló un playlist y hasta regañó a los narcos.
Ese AMLO también elevó el presupuesto militar para evitar un golpe de Estado. Echó a la DEA de México. Aceptó las condiciones migratorias de Trump. Encantó a un senil Biden. Liberó, recapturó y extraditó a Ovidio Guzmán. Dejó que los narcos se autogestionaran. Aguantó la negra campaña de #Narcopresidente. No entendió el machismo. Rivalizó con el movimiento feminista. Salvó a más de un gobernador que fue insultado en eventos públicos. Declaró la guerra a las farmacéuticas. No logró su cruzada anticorrupción. Convino con Carlos Slim para reconstruir la Línea 12. Desfondó al PRIAN y dividió a MC. Blanqueó malas reputaciones. Condecoró a Cienfuegos. No se metió con Peña Nieto ni con su grupo. Nos recordó quién es Felipe Calderón. No le explotó ninguna crisis económica. Aprovechó que la oposición postuló a toda una caterva de rufianes a cargos públicos para sacar las reformas al Poder Judicial y a la Guardia Nacional. Y, entre otras contradicciones y epopeyas, creó un movimiento integrado por diferentes ideologías que en 10 años ya gobierna casi todo el país, con un costo fuerte para la izquierda.
El Feo. Prometió resolver la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Por eso, una década después del crimen, los padres de los estudiantes protestan y marchan: porque El Feo no les cumplió. A El Feo también le faltó empatía con las víctimas de la violencia. Seguro sus odiadores buscarán hasta en otro planeta con tal de satanizarlo.
Somos un coctel de personalidades y el presidente López Obrador no ha sido la excepción. La historia, ya lo ha dicho, se encargará de juzgarlo. (Alejandro Almazán, El Heraldo de México, País, p. 10)
La campaña por la presidencia en Estados Unidos ha entrado en la fase de mayor riesgo para México. Es el momento en el que nuestro país se convierte en actor central dentro de la escena de villanos definitivos para decidir el voto de los ciudadanos vacilantes. Las razones son muchas: la coladera migratoria; el tráfico de fentanilo; los desencuentros en materia energética; y, ahora, el robo de empleos de la industria automotriz. Es una realidad: en la escala de riesgos estadounidenses primero está China y después México.
La nueva propuesta de Donald Trump para imponer un arancel de 100 por ciento a los autos fabricados en México en tanto las empresas que los quieren exportar no instalen fábricas en EUA es la más clara muestra de que entramos a terreno desconocido si gana las elecciones. Durante las últimas 48 horas muchos expertos han tratado de dilucidar cómo aplicaría la regla: que si las empresas que ya tienen fábricas en EUA deberían poner otras (como las alemanas Volkswagen o BMW); que si esto aplicará únicamente para las empresas chinas; que si esto reabre de facto el T-MEC a una renegociación, etc.
Lo cierto es que nadie sabe lo que Trump haría contra México si gana la elección. Su espectro de amenazas se inscribe en un continuo donde su país debe salir triunfante sí o sí, y en ese juego de suma cero es que Claudia Sheinbaum deberá negociar.
Por eso resulta indispensable que la Presidenta y Marcelo Ebrard vayan manufacturando lo que podría llamarse Make North America Great Again (o MANAGA, para decirlo en términos trumpistas). México puede proponer un acuerdo a Trump en el que se garantice que nunca existirán más plantas en México de las que están instaladas en EUA de cierta empresa, a cambio de que el Tratado se extienda, por ejemplo, a treinta años. Entonces estaríamos hablando.
Si México hace mutis durante las siguientes seis semanas es altamente probable que las diatribas de Trump o Harris, diseñadas para el electorado indeciso, se traduzcan en palancas de negociación contra nuestra más potente columna económica: las exportaciones. No tener propuestas no es una opción.
Sheinbaum debe hacer un guiño contundente el 1 de octubre respecto del nuevo acuerdo que quiere con EUA, sin importar quien gane allá la elección, y para beneficio de toda Norteamérica. No tiene alternativa. Callar resultaría muy costoso.
ASSA ABLOY
Assa Abloy, la empresa sueca especializada en sistemas de ingreso (puertas, cortinas enrollables, equipos de andenes, puertas de emergencia…) mantiene fuerte ritmo de crecimiento en el país, particularmente en el sector automotor, con el que materializa alianzas en los grandes complejos fabriles, como los de Ford. La firma está encabezada aquí por Jorge García. En 2023 inauguró un gran centro de distribución en León, Guanajuato. (Carlos Mota, El Heraldo de México, Merk-2, p. 17)