Opinión Migración 221024

Misión Especial / El colapso de EU sin migrantes

Donald Trump ha prometido que de ganar la presidencia de los EU llevará a cabo la mayor operación de redadas y deportación en la historia de EU. Muchas personas no lo creen, pero quienes lo conocen, saben que habla en serio y que su equipo, entre los que se cuenta el nefasto Stephen Miller, está trabajando en un proyecto para deportar 400 mil indocumentados al año.

De realizarse el absurdo proyecto, el país más afectado sería México, pero la economía de EU también se desplomaría.

Algunos datos: se estima que la población hispana en EU asciende a 60 millones, de las cuales el 60% son mexicanos o de origen mexicano, es decir 36 millones. De ellos, cerca de 12 millones son mexicanos de primera generación. De dicho universo, se estima que 5 millones son indocumentados, alrededor de 1 millón de “Dreamers” o soñadores.

Si Trump deportara cada año 400 mil indocumentados, cerca del 50% podrían ser mexicanos. La economía mexicana tendría que crear 200 mil empleos más cada año para absorber a los deportados. Los consulados mexicanos se verían rebasados en su labor de protección. La separación de familias sería inevitable.

Un segundo problema sería que el gobierno de Trump buscase que nuestro país recibiera a los deportados de otros países que no estuvieran dispuestos a recibirlos, como los venezolanos, los cubanos y los nicaragüenses. Podría usar como precedente legal el nefasto “Quédate en México”.

El gobierno de México ya limitado en sus recursos presupuestales en los próximos años, tendría que dedicar presupuesto a atender a los deportados y sus familias, así como a reforzar a los consulados mexicanos, ya sin presupuesto, en los huesos.

Los costos para la economía de EU serían brutales. Dos estudios, uno de American Immigration Council y otro de Timothy Snyder, nos señalan su posible impacto.

Snyder sostiene que las redadas y deportaciones serían represivas y cambiarían la moral y los valores de la sociedad de EU, así como el estado de derecho. Las batallas legales en defensa de los derechos humanos serían incontables.

El estudio de American Immigration Council estima que la deportación tendría un efecto económico devastador. El PIB de EU disminuiría alrededor del 5%,  o un billón de dólares (cerca del total del comercio bilateral anual) como en la Gran Depresión.

Dado que la mayor parte de los indocumentados trabajan en el sector agrícola y de servicios, como limpieza y construcción, los precios de los alimentos en EU se elevarían y la construcción, en particular en Texas, se pararía casi por completo. No habría limpieza en hospitales y hoteles.

El envejecimiento de la población en EU se aceleraría y habría problemas en el futuro para pagar pensiones y servicios médicos.

EU necesita a los migrantes, a esos indocumentados a los que Trump ataca sin sentido económico y racional, pero siembra odio, división y mentiras. (Martha Bárcena Coqui, El Heraldo de México, País, p. 5)

¿Qué es mejor para México?, ¿Trump o Harris?

Cada 12 años coinciden las elecciones presidenciales de México con las de EE.UU. La ventaja de que México ya haya arrancado su administración es que permite prepararse ante cualquiera de los escenarios.

Podría parecer que el resultado cambiaría drásticamente el tono de la relación bilateral, pero, en esta ocasión, ambos presentarán posiciones complicadas para México en los temas más relevantes: la crisis humanitaria en la frontera, la inseguridad y la revisión del T-MEC. En realidad, está en México decidir la música que propondrá a su nueva pareja de baile. 

Economía

La revisión del T-MEC en 2026 será el principal reto que deberá enfrentar Sheinbaum en el corto y mediano plazo. Tanto Trump como Harris presentarán posiciones complicadas para México. Por un lado, Trump fue quien deshizo el tratado anterior y orilló a México a una renegociación más conveniente para EE.UU. Por el otro, Harris fue una de los 10 senadores que votaron en contra del T-MEC.

Ambos tendrán en mente la aprobación de la reforma judicial, la “pausa” que puso AMLO a la relación con la embajada y la desaparición de los órganos autónomos. Trump es muy irascible, por lo que un capricho podría motivarlo a salirse del tratado o apostar por un acuerdo más agresivo. Harris hará énfasis en el endurecimiento de cláusulas alusivas a la protección de las inversiones y la transición energética. Trump favorece el libre comercio, pero Harris será más predecible y accesible para negociar. Sheinbaum debe tener presente que 80% de nuestras exportaciones y el 50% de nuestra IED están ligadas al norte.

Migración

Con detenciones en cifras récord de más de 2.3 millones por año, el gobierno de Biden no cumplió con sus promesas, por lo que Trump recrudecería el discurso y las medidas contra la migración. Por otro lado, al inicio del gobierno de Biden, Harris fue la encargada de los temas migratorios y está consciente de los errores a corregir. Ambos tratarán este tema como prioritario y verán en México un aliado (Harris) o un culpable (Trump). Ésta es una oportunidad para México para buscar diálogo y fortalecer la relación, a la vez de atender los problemas internos de migración y trata de personas. 

Seguridad

 

Harris y Trump proyectarán la preocupación que tiene el gobierno de EE.UU. sobre la presencia y el poder del crimen organizado en todo el territorio y por el comercio del fentanilo. En este tema, se vislumbra una mayor colaboración con Harris en cuanto a la cooperación tecnológica, económica y de inteligencia. No obstante, la llegada de Trump implicaría un endurecimiento crítico de las presiones hacia México y un afán por considerar al crimen organizado como organizaciones terroristas para permitir el uso de la fuerza.

En realidad, la conveniencia del ganador es relativa. Lo importante es entender que México necesita de EE.UU. para resolver incluso sus problemas internos, por lo que hay que cuidar la relación. El baile está en pausa, y la ventaja de ya estar en la pista es que cuando anuncien a su contraparte de baile, podrá decidir si sigue con la misma canción que su predecesor o elige una más adecuada al ritmo de la dupla. (Antonio Michel, La Razón, México, p. 8)

Negocios y Empresas / Promesas electorales en EU

Lo que engrandece la economía de Estados Unidos es la libertad, la apertura comercial y la recepción de migrantes. Durante cerca de 200 años este país fue tierra de grandes oportunidades, gracias a las características señaladas.

Ahora esta potencia vive un proceso inverso que frenará su desarrollo. En lugar de mantener sus fronteras abiertas al comercio, cada vez pone más trabas a las importaciones; en lugar de aceptar migrantes jóvenes, que son la sangre de su economía, construye muros más altos y le tiene miedo a los extranjeros, y en lugar de defender las libertades públicas y privadas, acota los movimientos y pensamientos de los ciudadanos.

Esta reversión de las bases de Estados Unidos se recrudece con las elecciones presidenciales. Ambos candidatos, Kamala Harris y Donald Trump, prometen imponer mayores barreras. Saben que los electores buscan más que nada protección y certidumbre y actúan en consecuencia.

Tanto Demócratas como republicanos señalan peligros poco realistas en materia de migración, comercio y falta de controles para mantener el orden. El más exagerado es Trump, quien promete impedir el paso a nuevos migrantes, sacar del país a los indocumentados, frenar todo tipo de comercio con China y cobrar impuestos hasta de 200 por ciento por la importación de automóviles de México. Además, amenaza a las empresas locales que invierten en el extranjero para que regresen sus capitales y generen empleos.

Las promesas electorales son un simple medio para llegar al poder. Pero de todo lo que se dice, algo quedará en los planes y programas de gobierno del próximo presidente.

Si Estados Unidos se cierra más frente a naciones competitivas, corre el peligro de perder eficiencia, empleos y exportaciones. Si las empresas no tienen acceso a materias primas, herramientas, personal, maquinaria y tecnología de punta de cualquier lugar donde se produzca, simplemente se atrasará y a la larga se estancará.

Los primeros que padecerán las consecuencias son los consumidores, que sólo tendrán acceso a productos más caros y de menor calidad. Pero lo peor es que Estados Unidos perderá más rápido su liderazgo en el mundo. Esperemos que los candidatos no cumplan sus promesas. (Miguel Pineda, La Jornada, Economía, p. 21)

Paisanos

A través del cristal de la sala de lactantes la enfermera mostraba la bebita recién nacida a su orgulloso papá, que la miraba feliz en compañía de un compadre “¡Mire, compadre! -decía emocionado el feliz padre-. ¡Qué carita tan preciosa, qué manitas, qué ojitos tan vivarachos! ¡Y mire las pompitas, qué lindas!”. “Sí -confirma el compadre emocionado-. Ahora dígale que se acerque más, para ver a la bebita”… Están dos ejecutivos platicando. Dice uno al otro: “Mi nueva secretaria me recuerda mucho a mi esposa”. “¿Se parece a ella?” -inquiere el otro-. “No -explica el primero-. Cada vez que la invito a salir, me dice: ‘Recuerde que tiene esposa'”…

Doña Macalota, señora robusta y malencarada, acababa de llegar de un viaje a los Estados Unidos. Declaró con orgullo: “Vengo de Búfalo”. Inquiere un ceremonioso borrachín: “¿Por parte de padre o de madre, mi estimada?”… Se acerca ya la temporada en que nuestros paisanos que trabajan en Estados Unidos vendrán a México a celebrar las fiestas de Navidad y fin de año. Aunque parezca demasiado anticipado no está de más hacer algunas reflexiones a fin de que las autoridades correspondientes atiendan mis recomendaciones, que hago sin costo alguno para la República.

El viaje de los migrantes suele convertirse en una odisea: el paso de la frontera les toma varias horas, pues aunque los consulados les dan información acerca de los trámites que deben cumplir y la documentación que deben presentar, a veces al cruzar la frontera se les exigen más trámites y otros documentos, lo que origina que en muchas ocasiones los paisanos sean objeto de expoliación en el ingreso a su país. En las aduanas sucede lo mismo. Luego, los viajeros deben enfrentar el acoso de elementos policíacos diversos, a quienes les basta ver a un vehículo con placas de Estados Unidos y pasajeros mexicanos para caer sobre estos y hostigarlos a fin de sacarles dinero.

Para colmo, muchos son víctimas del crimen organizado. Esos paisanos nuestros benefician mucho a México. Se les debe tratar bien, y no volverlos presa de la corrupción y la inseguridad. Esperemos que las dependencias que tienen que ver con su internación y su ulterior regreso actúen de manera que evite que algunos malos mexicanos conviertan en un calvario el viaje de los migrantes… El vecino le dio una mala noticia a la señora: “A su esposo lo atropelló una aplanadora”. “¡Cielo santo! -se consterna ella-. ¿A dónde lo llevaron?”. Responde el vecino. “Está en el Hospital Civil, cuartos 110, 111 y 112″…

Iba el trailero por la carretera y un gorrioncito se estrelló en el parabrisas de su enorme vehículo. El hombre, compasivo, se detuvo y recogió al pajarillo. Grande fue su alegría cuando vio que sólo estaba privado de sentido. Lo llevó a su casa, lo puso en una jaulita y colocó la jaula junto a una lámpara a fin de que con su calor la avecilla se reanimara. En efecto, horas después volvió en sí el gorrioncito. Paseó la vista a su alrededor, miró los alambres de la jaula y exclamó lleno de aflicción: “¡Estoy tras las rejas, en la cárcel! ¡Seguramente con el tzingadazo destrocé el tráiler y se mató el pobre trailero!”…

El marido llega con un amigo a la casa. Llama a su curvilínea, atractiva y exuberante esposa y le dice: “Rosibel, quiero pedirte un favor muy especial. Quítate la ropa delante de mi amigo”. “¡Pero, Leovigildo! -se asombra ella-. ¿Por qué me pides eso?”. “Es que quiero que el imbécil te vea bien -explica él-, para que ya no ande diciendo que me casé contigo por tu dinero”… Les cuenta Rosibel a sus amigas: “Ya conseguí trabajo”. “¡Qué bueno! -se alegran ellas-. ¿En qué consiste tu trabajo?”. “Es de planta -explica Rosibel-. Todos los días me dan una regadita”… (No le entendí)… FIN. (Catón, Reforma, Opinión, p. 9)

Bajo Sospecha / Un sacerdote más asesinado

“A mi cabeza le han puesto precio”, decía el padre Marcelo Pérez, párroco de la Iglesia de Guadalupe en San Cristóbal de las Casas. Él mismo había declarado que el crimen organizado ofrecía hasta un millón de pesos por su cabeza.

El fin de semana fue asesinado Marcelo Pérez Pérez. Tras terminar de oficiar su misa dominical, a la salida de la iglesia se subió a una camioneta blanca, lo siguieron dos hombres en una motocicleta, le dispararon por lo menos en ocho ocasiones y huyeron.

El sacerdote de origen tzotzil perdió la vida. Un hombre muy querido en su comunidad. Vivía en el barrio de Cuxtitali, en el municipio de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Pérez Pérez ya había recibido amenazas y denunciado, pero no tenía protección.

Ya había recibido amenazas en Chenalhó, donde había sido párroco durante 10 años y por eso había sido trasladado.

Autoridades estatales prefirieron acusar al padre Marcelo y girarle una orden de aprehensión en su contra desde 2021, acusado por varios habitantes de no hacer nada para evitar la desaparición de 21 hombres, la cual ocurrió 11 meses antes de la orden girada en su contra.

¿Qué podía hacer el sacerdote para brindarle protección a los habitantes de su comunidad? Sin duda, esa responsabilidad es del gobierno del estado.

Esos hombres fueron privados de la libertad por el grupo El Machete, el cual se hace pasar como grupo de autodefensa en la zona de Pantelhó y que aseguraba que esos 21 hombres eran integrantes de un grupo criminal. Hasta el momento, el caso sigue sin resolverse. Este caso fue una disputa criminal entre dos grupos.

Marcelo Pérez comenzó su activismo en 2014, cuando realizó una peregrinación por 12 municipios de Chiapas hasta llegar a Tuxtla Gutiérrez, la capital. Denunciaba desde entonces el incremento de la venta de drogas y la presencia de grupos criminales.

Desde ese momento comenzó con un movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio en el que agrupó tzetzales, tzotziles y choles de 13 municipios de la zona de los Altos y la Selva de Chiapas.

Desde entonces había recibido amenazas y, el 1 de septiembre del 2015, había recibido una medida cautelar por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Apenas el pasado 13 de septiembre, el sacerdote Marcelo Pérez había participado en una marcha por la paz en la que condenaba la violencia y advertía que la comunidad no soportaría más los ataques constantes cometidos por los grupos criminales.

Lo hemos escrito en estas páginas; en los últimos años la inseguridad en Chiapas se ha expandido de manera desproporcional; hay miles de desplazados por el crimen organizado que ha tomado sus tierras. Muchos jóvenes, sobre todo de las comunidades indígenas, han tenido que salir huyendo para que el crimen organizado no los una a la fuerza a sus filas de sicarios.

La disputa entre grupos criminales que manejan desde tráfico de migrantes, drogas, trata de mujeres y extorsiones, entre otros delitos, ha hecho que vivir en Chiapas tranquilo y seguro sea imposible; muchas personas incluso se están resguardando de esta violencia en Guatemala. Y es esta violencia la que el padre Marcelo criticaba y alzaba la voz por la paz en su comunidad.

En la marcha por la paz participaron obispos, sacerdotes y fieles de las diócesis de Tapachula, San Cristóbal de las Casas y la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez.

Chiapas es uno de los estados donde la inseguridad se ha incrementado en los últimos cinco años debido a las disputas entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que, además de provocar un alza en los homicidios dolosos, han hecho que miles de familias abandonen sus viviendas.

En 2023, la Diócesis de San Cristóbal de las Casas denunció el incremento de la violencia en los pueblos y comunidades de Chiapas; en ese momento indicó: “Estamos viviendo en medio de grupos criminales que se disputan el territorio poniendo a la sociedad civil como barrera humana”.

La misma Diócesis dijo que los municipios de Frontera Comalapa, Chicomuselo, Amatenango de la Frontera, Mazapa de Madero y Motozintla “están convertidos en guaridas de operaciones del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco, que controlan la migración, carreteras, la distribución de productos básicos y el trasiego de drogas”.

En Chiapas, en los últimos años, han matado a miles de personas, desde doctores hasta sacerdotes, gente que estaba apoyando a la comunidad y eran muy queridos. El sacerdote Marcelo Pérez no es el único sacerdote que por el incremento de la violencia y de la presencia de grupos criminales ha tenido que convertirse en activista.

Un gran número de padres de diversas comunidades han tenido que alzar la voz para exigir el alto a la violencia. Y a muchos los han matado por esta razón.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó “su más enérgica condena y profundo dolor” ante el brutal asesinato de Marcelo Pérez, sacerdote de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, ocurrido en el barrio de Cuxtitali.

De acuerdo con el Centro Católico Multimedial, la labor de la Iglesia incomoda al crimen organizado en las regiones donde operan.

El asesinato del sacerdote Marcelo Pérez se tiene que aclarar. ¿Qué sabía de cómo está operando el crimen organizado en esa zona que lo quisieron callar? ¿Quiénes son los poderosos a quienes no les convenía que Pérez Pérez estuviera en esa zona trabajando?

Se tiene que hacer una investigación a fondo para conocer los motivos de esta ejecución y dar con los culpables.

Mientras tanto, una estrategia de seguridad integral es urgente para Chiapas. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 12)

CARTONES

Pero Guanajuato está peor

Pero Guanajuato está peor

(Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)