Opinión Migración 311024

Trascendió

Que la presidenta Claudia Sheinbaum garantizó que los gobernadores de partidos aliados de la 4T tendrán chamba segura en algún espacio de su gabinete una vez que concluyan sus gestiones, como el de Chiapas, Rutilio Escandón, y el de Puebla, Sergio Salomón, quien encabezará el Instituto Nacional de Migración. Hablando de los poblanos, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación bajó anoche a los alcaldes de Venustiano Carranza y Chignahuapan con voto de confirmación dividido. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

 

Visión Económica / Tragedia migrante

La migración es un tema candente en las campañas políticas en las economías avanzadas de Europa y Estados Unidos (EU). Hoy es centro de atención de Donald Trump y Kamala Harris. Conviene, por tanto, tener una visión más amplia de este controvertido tema.

Las investigaciones más aceptadas sobre migración indican que los seres humanos aparecieron por primera vez en el actual continente africano y luego se extendieron hacia Europa, Asia, América y Oceanía.

A pesar de la antigüedad del fenómeno migratorio, han pasado los milenios y la humanidad no ha encontrado una fórmula eficaz para atenderlo. Más bien, ha sido fuente de conflictos y verdaderas tragedias mundiales. La ciencia económica ha logrado plantear y manejar mejor, no sin resistencia, los flujos transfronterizos de bienes servicios (incluidos los apitales) más que los de trabajadores.

El hecho es que, en el siglo XXI, la migración es un tema crucial en casi todo el planeta. El Banco Mundial identifica que las corrientes migratorias obedecen a cuatro impulsos: la diferencia de ingresos entre los distintos países; el cambio demográfico con el envejecimiento en la población de los países avanzados; el cambio climático que exacerba el movimiento de poblaciones vulnerables; y los conflictos geopolíticos y la violencia generada por grupos delictivos.

En estos momentos, existen dos grandes corredores por los que fluye la migración mundial: el que va de África a la Unión Europea, pasando por el Mar Mediterráneo, y la ruta terrestre que comienza al norte de América del Sur, atravesando América Central y culminando en México rumbo a Estados Unidos (EU). Por ellos transitan miles y hasta millones de personas cada año, en su gran mayoría de manera irregular.

Por esta última razón, no se conoce la magnitud exacta de los migrantes en el mundo. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), rama especializada de las Naciones Unidas, calcula que en 2020 había 281 millones de migrantes en el mundo, equivalente al 3.6 por ciento de la población mundial.

Las condiciones precarias del flujo migratorio se agravan por las penurias que padecen las personas que se arriesgan a emprender ese camino, enfrentando amenazas en su travesía y muchos hasta perdiendo la vida en el intento. La OIM destaca que durante el año pasado cerca de 8,500 migrantes fallecieron, equivalente a casi una persona cada hora. El mar mediterráneo es una tumba de migrantes y aquí, para citar sólo un caso, recordamos a los 40 migrantes calcinados en Ciudad Juárez en marzo de 2023.

Lamentablemente, la migración se aprovecha para lucrar política y económicamente en los países receptores y en los emisores. En los primeros, concentrados en la Unión Europea y EU, una corriente política xenófoba arremete contra los migrantes y los asocia con todos los males que sufren esos países. En cambio, en las naciones emisoras hay un incentivo perverso para no detener los flujos migratorios, ya que como lo registra la OIM, en 2022 los trabajadores migrantes en el exterior enviaron a sus países de origen un total de 831 mil millones de dólares (mmd) en remesas familiares.

Hay también redes nacionales e internacionales de traficantes de personas que se aprovechan de los flujos migratorios irregulares, con la tolerancia o complicidad de las autoridades en varios países. Incluso en algunos, como Venezuela y Nicaragua, sus gobiernos han exacerbado la emigración de sus ciudadanos.

México, que también aporta migrantes especialmente hacia EU y que recibió 63.3 mmd por remesas en 2023, se ha convertido en protagonista de los flujos migratorios en el continente, donde no sólo participan ciudadanos de la región, sino que se incorporan de otros continentes como Europa, Asia y África. Esta situación se exacerbará en el futuro próximo, por lo que podemos esperar que se acentúen las presiones del gobierno de EU, cualquiera que gane el próximo martes, para dificultar esos flujos, ya que más de la mitad de los ciudadanos estadounidenses favorecen la deportación de los ilegales. Sigo con este tema la próxima semana. (Salvador Kalifa, Reforma, Negocios, p. 2)

Kamala, Trump y México

 

La elección presidencial del 5 de noviembre en Estados Unidos nos dirá cuál puede ser el talante de su relación con México, dependiendo de si gana Kamala Harris o Donald Trump.

 

Los dos han hecho frecuentes alusiones a nuestro país o a temas que necesariamente competen a ambas naciones. Este es un breve ejercicio de lo que se puede vislumbrar, de ganar uno u otro, de acuerdo con lo dicho por ellos en campaña en asuntos como migración, narcotráfico y revisión del T-MEC en 2026.

 

Trump ha prometido a sus seguidores que declarará terroristas a los cárteles mexicanos, y que los atacará como tales, “como a ISIS”, dijo.

 

De realizarse, estas acciones representarían un desafío diplomático y un posible atentado contra la soberanía nacional, pues implicarían intervenciones en nuestro territorio para capturar o matar a líderes del narcotráfico, lo que está en los escenarios verbales de Trump.

 

La anunciada guerra cibernética en contra de los cárteles, especialmente si se hace sin mecanismos de colaboración con México, podría tensar las relaciones entre los gobiernos.

 

Asegura Trump, por otra parte, que confiscará los activos de las bandas criminales y cárteles de la droga y que los usará para crear un fondo de compensación a fin de restituir a las víctimas del “crimen migrante”, como si este, en su caso, fuera de tales dimensiones, que tendrían que usarse millones para reparar sus daños. Este “crimen migrante”, que como oferta de campaña vende en paquete, es una invención suya para criminalizar, aún más, a los migrantes y a la vez alentar el rechazo y el odio en contra de ellos.

 

En consonancia, es muy probable que Trump, como lo hizo ya en el pasado, exigiría mayor presencia de la Guardia Nacional en ambas fronteras mexicanas para frenar los flujos migratorios.

 

Asimismo, su intención de permitir la libre portación de armas de fuego, podría incrementar, al facilitarlo, el tráfico ilícito de estas hacia nuestro país.

 

En contraste con este último punto, Kamala Harris se propone prohibir la venta de armas de asalto, lo que podría beneficiarnos, dada la gran cantidad de armas que usa aquí el crimen organizado, provenientes de Estados Unidos y compradas allá con escasos controles.

 

Respecto de la migración, si Harris lograra impulsar el Acuerdo Bipartidista de Seguridad Fronteriza, México podría enfrentar un gran problema de solicitudes de asilo y de concentración de migrantes en la frontera norte, como consecuencia del posible freno a todo tipo de migración hacia Estados Unidos, en condiciones de saturación fronteriza.

 

La candidata ha dicho que perseguirá a los cárteles y las bandas trasnacionales y removerá a quienes entren ilegalmente. Llamó a reconocer que “somos una nación de inmigrantes” y se comprometió a trabajar con el Congreso para aprobar una reforma migratoria, “incluyendo un camino ganado hacia la ciudadanía para los inmigrantes trabajadores”.

 

En cualquier caso, sea Harris o Trump, la revisión sexenal de 2026 del T-MEC no va a ser un paseo. Trump está empeñado en capitalizar este tema, como lo ha hecho siempre, con el modelo, ya probado, de denunciar todo lo malo que le hace México a Estados Unidos, abusando de quién sabe qué extraño poder, y a la vez erigiéndose en el héroe salvador de su país, todo acompañado de posiciones duras y espectaculares durante la revisión.

 

Por otra parte, no se puede perder de vista que Harris fue de uno de los 10 integrantes del Senado que votó en contra del tratado comercial, con el argumento de que no fue justo con los trabajadores estadounidenses, por lo que ha declarado que buscará mejores condiciones para ellos en la revisión.

 

Pronto sabremos cuál de estas dos visiones será la que defina cómo serán las relaciones entre estos dos vecinos, amigos y socios comerciales, que a veces discuten como amigos, difieren como socios y riñen como vecinos. (Mauricio Farah, El Universal, Opinión, p. 19)

Voto latino

“Definitivo, el voto latino va a ser el elemento central que puede definir esta elección presidencial en Estados Unidos”, afirmó Héctor Sánchez Barba, presidente de “Mi Familia Vota” e importante y prestigiado líder en la comunidad latina en nuestro país vecino, en el programa de radio “Aristegui en Vivo”. En México eran pasadas las ocho de la mañana y la voz de don Héctor se escuchaba muy clara pero sobre todo contundente respecto a lo que se nos podía esperar si regresara Trump a la Casa Blanca. El hecho de que haya 35 millones de personas de origen mexicano en Estados Unidos, es decir el 35% del voto latino, resulta fundamental su sufragio.

“Y bueno el peor enemigo que tenemos hoy día como comunidad es Donald Trump. Es el enemigo número uno para los latinos y el enemigo número uno para México. Lo que está proponiendo en el proyecto 2025, es muy peligroso. La diferencia con Kamala Harris es de día y noche. Con la administración de Trump, no tuvimos acceso para nada, ni la comunidad latina pudo discutir la política pública la cual estuvo totalmente cerrada en la Casa Blanca, cuando Trump fue Presidente ha sido devastador para la comunidad latina.

Con Biden ha habido un acceso total y directo. El primer día que fue anunciada Kamala (como candidata demócrata) me hizo una llamada y discutimos los temas de prioridad pública; yo me he reunido con ella tres veces desde que fue postulada… Ella ya dijo que va a haber una reforma migratoria, hizo esa promesa. Ha sido devastador lo que Donald Trump significa para la comunidad latina pero también para México. El voto latino en Estados Unidos va a ser el que defina esta elección presidencial”.

Hace cuatro años, Héctor Sánchez Barba soñaba con resultados históricos en las elecciones entre Biden y Trump. Se pasaba los días buscando a electores por todos lados: parques, iglesias y reuniones sociales. Ya desde entonces, tenía una sola obsesión, derrotar a Trump y unir a los votantes. Desafortunadamente se apareció la pandemia del coronavirus. ¿Cómo reunirse entonces con los millones de latinos.

Dice la periodista Jennifer Molina que solo el 16 por ciento estaba dispuesto a reunirse desde sus casas. Los que se la jugaban a irse a trabajar, temían perder su empleo o contagiarse mientras trabajaban en las tiendas, en los comercios, en los restaurantes y las obras de construcción. “Los hispanos ya tenemos la tasa de mortalidad y de lesiones en el trabajo más alta debido a que somos demasiados los que trabajamos en empleos con las peores condiciones laborales”.

Cómo no será Trump el enemigo número uno, si su equipo acaba de anunciar que si llegaba a la Casa Blanca, eliminaría el “Obamacare”, es decir el seguro médico gratuito especialmente para la gente menos privilegiada. Suena a una amenaza, y me pregunto si a unos días de elección le parece conveniente a su equipo hacer ese tipo de declaraciones. Es obvio que Kamala Harris jamás permitiría que desapareciera el “Obamacare”, el cual ya tiene 10 años y atiende a 31 millones de personas. Todavía existen 28.9 millones de estadounidenses sin seguro médico. Desde que Trump era Presidente, tenía la obsesión de terminar con el seguro médico, no soportaba que el apellido de Obama, un ex presidente demócrata, bautizara la ley de salud.

Entre las muchas cosas que le dijo Héctor Sánchez Barba a Aristegui: “Por culpa de Trump, si alguien le grita en la calle mexicano en este momento probablemente es para insultarte. Y eso está relacionado a lo que Trump ha hecho, recordemos su campaña diciendo que los mexicanos somos violadores, rateros, etcétera, generando una visibilidad muy negativa. Es una continuidad de insultos. Estamos tocando dos millones de puertas, educando a la comunidad. Trump es un personaje que odia tanto a los mexicanos y al país. Estamos haciendo todo lo posible para asegurarnos que él no es electo y es nuestra prioridad central como organización y como comunidad”.

Después de escuchar la entrevista, me dije con una terrible zozobra que Donald Trump, nuestro enemigo número uno, no debe llegar a la Presidencia, de lo contrario México, los migrantes y los mexicanos regresaremos al traspatio que construyeron con tanto esmero la 4T y sus aliados. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)

Cartones

En el aire

En el aire

(Kemchs, El Universal, Opinión, p. 18)

Un peligroso volado

Un peligroso volado

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)

Halloween amenaza con prolongarse

Halloween amenaza con prolongarse

(Solís, Excélsior, Nacional, p. 12)