Opinión Migración 271124

Serpientes y Escaleras / Pemex no paga: ni su deuda ni a provedores

La segunda llamada de alerta sobre una posible pérdida de la calificación crediticia de México, como país seguro para la inversión y la contratación de deuda, llegó ayer con la calificadora HR Ratings, que pasó la calificación de nuestro país de “estable” a “negativa”, igual que lo hizo la semana pasada Moodys.

Argumentando la “debilidad institucional” que está mostrando México, en el caso de Moodys y la caída de las expectativas de crecimiento de la economía nacional para 2024 y 2025, que ELLOS prevén en 1.4 y 1.1, muy lejos de los pronósticos de 2.1 y 2.3 de la Secretaría de Hacienda, las dos calificadoras estadounidenses mandaron una señal clara de lo que puede venir para México si no se toman medidas para reducir el enorme déficit fiscal que hoy tiene y renegocia la enorme deuda de Petróleos Mexicanos, entre otras acciones urgentes que tendría que tomar el gobierno de Claudia Sheinbaum.

Y es que al complejo escenario económico para 2025 -con todos los problemas internos más las amenazas de aranceles de Donald Trump a los productos mexicanos- se suma el enorme lastre en el que se ha convertido Petróleos Mexicanos, la empresa que ni con todo y su reforma legal para volverla de nuevo “del Estado”, logra levantar cabeza y se hunde cada vez más en medio de su quiebra financiera y su incapacidad de pagos, tanto de su enorme e histórica deuda financiera vencida, que ya rebasa los 100 mil millones de dólares, como en los adeudos que tiene con proveedores.

Tan solo un grupo de acreedores de Pemex, agrupados en la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros, denunció esta semana que no han recibido sus pagos desde hace casi tres años, a pesar de que en muchos casos ya cumplieron con los servicios, obras o contratos que les asignó la empresa, por lo que en una carta que dirigieron a la secretaria de Energía, Luz Elena González, y al director de Pemex, Víctor Rodríguez, piden urgentemente su intervención para que la petrolera estatal les liquide los adeudos por 103 mil 602 millones de pesos, que no fueron cubiertos por la administración del exdirector de la empresa, Octavio Romero Oropeza.

Los empresarios reclaman que la morosidad de la anterior dirección de Pemex les causó serios daños financieros, de liquidez y operación a sus empresas, pero también afecta a las comunidades y ciudades en donde operan dichas empresas, por lo que solicitan un programa de pagos confiable, que sea cumplido por la petrolera, tanto en adeudos atrasados como en los corrientes.

La misma Pemex en un reporte oficial al cierre del 2024 reconoce tener una deuda total de corto plazo de 402 mil 847 millones de pesos, aunque fuentes internas de la empresa sostienen que esa cantidad se queda corta y que en realidad la actual dirección de Víctor Rodríguez heredó, como parte del desastre que le dejó el agrónomo tabasqueño Romero Oropeza, una deuda con proveedores que supera los 700 mil millones de pesos.

Por eso es que Petróleos Mexicanos, lejos de haberse recuperado con los 80 mil millones de dólares que le inyectó y transfirió del presupuesto federal el gobierno anterior, y más lejos todavía de haber mejorado su producción, como le informaban engañosamente al expresidente sus paisanos tabasqueños, nunca logró enderezar el rumbo y con su caída, literalmente en picada, ha comprometido ya no sólo el escaso dinero de los contribuyentes, sino ahora también pone en riesgo la calificación crediticia de México.

Porque, según comentan en el Piso 41 de la Torre Ejecutiva, Romero Oropeza y su banda de tabasqueños, manipularon las cifras y le mintieron al expresidente vendiéndole la idea de que “la empresa está mejorando”, cuando nunca supieron ni volverla eficiente ni mejorar la producción, ni resolver los graves rezagos de mantenimiento e infraestructura, y mucho menos renegociar ante los mercados financieros internacionales la enorme deuda de Pemex, que a pesar de su enorme crecimiento, puede ser manejable si sus ex directivos hubieran permitido que la Secretaría de Hacienda, a cargo de Rogelio Ramírez de la O, diseñara y condujera un proceso de renegociación serio con los deudores financieros de la empresa estatal.

Pero en vez de eso, dicen en la actual dirección de Pemex, Octavio Romero se peleó con el secretario de Hacienda y, como si se tratara de su feudo, no permitió que Ramírez de la O, al que conocen bien y le creen los mercados extranjeros, hiciera un trabajo a fondo de renegociación, lo que agravó y abultó aún más la deuda que hoy sigue esperando un plan urgente y adecuado de renegociación que no sólo salve a la empresa de la quiebra total, sino al país se ser arrastrado por el fardo y la amenaza en que se ha convertido Pemex para la calificación crediticia del país.

Veremos si el director Víctor Rodríguez, a quien adentro de la empresa describen como “un nerd, un académico con buenas intenciones, pero poco conocimiento real de la empresa y de la industria petrolera”, resulta más eficiente que su nefasto antecesor y permite que Ramírez de la O tome en sus manos la deuda de Pemex para operar con los mercados internacionales una renegociación profunda que salve a la empresa y a la imagen del país en materia crediticia y de inversiones.

Y veremos también si la presidenta Claudia Sheinbaum, que ya se sabe bien del enorme desfalco cometido en Pemex por Romero Oropeza (al que pretendía mantener en el cargo por dos años pero al revisar los números del desastre financiero con el que engañaron a López Obrador se arrepintió y lo mandó al Infonavit obligada), prioriza la urgente renegociación de la deuda de la petrolera, antes de que hunda a su gobierno con todo y la economía del país.

 

NOTAS INDISCRETAS… Por si faltara aún documentar la compleja situación financiera y económica que enfrentará el país en 2025, el lunes el diario La Jornada publicó en sus ocho columnas una noticia que en cualquier diario resultaría más que preocupante, pero que vista en el diario más cercano a la 4T, resulta toda una llamada de atención: “En octubre, la mayor salida de capitales extranjeros en este año”, dice la cabeza de la nota de portada, que explica que “inversionistas liquidaron 71,500 mdd que tenían en bonos” del gobierno mexicano, lo que atribuye a los recortes a las tasas de interés y a la volatilidad del peso, entre otras razones. ¿Así o más clara la tormenta financiera y política que se está formando sobre la economía mexicana?…

Tras el milagro de la reproducción de los candidatos al Poder Judicial, operado por obra y gracia de las manos negras de la 4T, empiezan a mencionarse algunos nombres de los que se inscribieron para ministros de la nueva Corte, entre los que destacan la hija de la senadora Olga Sánchez Cordero, Paula María García Villegas Sánchez Cordero; el actual consejero de la Judicatura, Sergio Javier Molina, acusado de “traidor” por los trabajadores del Poder Judicial, y también se escucha el nombre del magistrado Plácido Morales Vázquez, chiapaneco que fue hasta hace poco presidente del Tribunal Federal de lo Contencioso Laboral y acaba de ser nombrado Procurador Federal del Trabajo, entre otros nombres que suenan como los que, también “milagrosamente”, saldrán vivos de la próxima tómbola…

En manos de la dupla Juan Ramón de la Fuente y Marcelo Ebrard, canciller y secretario de Economía, respectivamente, recaerá buena parte de la negociación y la estrategia con la que se planea enfrentar al buleador de Donald Trump y sus halcones. De la Fuente y Ebrard, nos dicen, no son los grandes amigos, pero se conocen desde hace muchos años y mantienen una relación de respeto y confianza. Ayer, después de que la presidenta Sheinbaum le respondiera a Trump con la advertencia de que “negociaremos como iguales y no como subordinados” y planteara una posible “guerra de aranceles” con la que México podría responder a los impuestos que quiere poner el próximo presidente de EU a los productos mexicanos, se vio llegar al canciller y al titular de Economía, junto con el nefasto director de Migración, Francisco Garduño, a Palacio Nacional, en donde se reunieron de emergencia con la doctora. ¿De verdad vamos a responder con aranceles mexicanos a los productos gringos? ¿No sería como ponernos con Sanson a las patadas? Es pregunta…

Los dados mandaron Capicúa. Volvemos a lanzar el tiro. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Moneda en el Aire / La primera gobernadora de Veracruz

Fue el estado que más tardó en realizar el cambio de mando de gobierno tras las elecciones del pasado 2 de junio, lo cual se espera haya servido al menos, para que en el proceso de transición todos los detalles y retos que tiene la entidad, los tenga claro la próxima gobernadora de Veracruz.

Será el próximo domingo 1 de diciembre cuando tome posesión Rocío Nahle como la primera gobernadora de Veracruz con lo que, inédito en la historia de México, habrá 13 mujeres gobernando igual número de entidades.

A diferencia de otros cambios de gobierno, que se dieron algunos el mismo 1 de octubre que asumió la presidencia, el cambio en esta fecha, permitirá, todo así lo indica, que la presidenta Claudia Sheinbaum acuda a la toma de posición, en donde ya se confirmó su asistencia.

Desde hace meses, Nahle ha ido anunciando su gabinete, y trabajado de la mano con los secretarios salientes en el cambio de gobierno, incluso fue de las pocas que, debido al número de meses para asumir el mando, puso en marcha su página oficial informando lo que realizaba, algo así como gobernadora en entrenamiento, pero hacía falta uno de los puestos claves, que es el tema de seguridad y en donde, todo el país parece que sigue cojeando de manera grave.

El último nombramiento pendiente de su gabinete fue para el contraalmirante Alfonso Reyes Garcés como futuro secretario de Seguridad Pública de Veracruz, hasta hace poco subdirector de la Heroica Escuela Naval Militar; infante de marina que fue director del Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM) -donde se entrenan las Fuerzas Especiales-, ubicado en Champotón, Campeche, y fue director de Operaciones Especiales de la Policía Federal Preventiva.

El perfil de Reyes Garcés no es sólo especializado, sino que el entrenamiento en fuerzas especiales, lo hace tener una visión de combate y sobre todo, estrategia diferente a cualquier otro personaje, por lo que todos en el estado, esperan acciones sino espectaculares, si de alto nivel de inteligencia para detener y hacer frente a la delincuencia organizada, que domina a toda la entidad, tal como sucede en otros estados.

Por otra parte, es una incógnita el futuro del mandatario saliente Cuitláhuac García. A comparación del gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes, quien ya está anunciado por la presidenta Sheinbaum como futuro comisionado del Instituto Nacional de Migración, a Cuitláhuac no se le ha encontrado espacio en el gobierno federal o al menos no se ha hecho público, pero el domingo se podría despejar la incógnita.

Si bien hace unos meses se le mencionó como nuevo titular del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), en lugar de Abraham Alipi, quien continúa al frente, en la Secretaría de Energía, dicen que no le ven el perfil ni la experiencia, tratándose de una área prioritaria para la presidenta como es el sector energético. Ahora, incluso, se habla de la posibilidad de mandarlo como embajador, quizás lo mejor por el momento sea estar lejos. (Jeanette Leyva Reus, El Financiero, Economía, p. 6)

Trascendió Puebla

Que el gobernador Sergio Céspedes sostuvo una reunión con el canciller Juan Ramón de la Fuente. El encuentro ocurre en medio de la polémica entre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump y su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, donde los aranceles, narcotráfico y migración son los temas de la agenda y donde este último involucra al aún mandatario. Es decir, se trató de la primera reunión donde Céspedes Peregrina participa como parte del equipo federal en su calidad de próximo comisionado del Instituto Nacional de Migración en otras palabras, es su propedéutico de camino a las Grandes Ligas.

 

Que Alejandro Armenta no se quedó callado ante las tensiones comerciales con Estados Unidos. El gobernador electo calificó como una “medida visceral” el anuncio de Trump de aumentar 25% a los aranceles comerciales. Además, respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, subrayando que la economía mexicana depende fuertemente de las exportaciones hacia el vecino del norte, especialmente en sectores como el automotriz y otras ramas de producción trasnacional. El conflicto promete ser un tema central en la relación bilateral los próximos años y deja en claro que su relación con Sergio Céspedes no acabará el 13 de diciembre.

 

Que Mónica Rodríguez Della Vecchia decidió declinar a favor de Mario Riestra en su búsqueda por la dirigencia estatal de PAN. Por su parte, Guadalupe Leal se inclinó por Felipe Velázquez y ahora, queda la duda de hacia donde enfocará su capital político el ex edil Edmundo Tlatehui quien decidió bajarse de la contienda y dejar pasar a sus correligionarios, sabedor que ni manteniendo el principal municipio cholulteca, le alcanzaría por hacerse del panismo poblano.

 

Que la Secretaría de Igualdad Sustantiva en Puebla capital arrancará 2025 con novedades. La dependencia encabezada por Zaira González anunció la creación de dos nuevas direcciones dentro de la dependencia. La medida, que busca mejorar la atención y fortalecer el empoderamiento de las mujeres, será implementada a partir de enero, dejando claridad del impulso renovado para atender, ahora sí, las problemáticas relacionadas con la igualdad de género. (Trascendió Puebla, Milenio, Online)

Templo Mayor

DE LOS TANTOS RETOS que tiene enfrente Claudia Sheinbaum, la Presidenta puso manos a la obra al más complicado: evangelizar a Donald Trump.

 

SE PUEDE ENTENDER el interés de la mandataria morenista de explicarle a Trump con palitos y bolitas el inconveniente de imponer aranceles a los productos mexicanos, así como la realidad de que las drogas cruzan la frontera porque en Estados Unidos hay mercado.

AQUÍ LA PREGUNTA ES: ¿quién será el asesor que le habrá sugerido escribirle una encíclica al norteamericano? Quien la haya convencido de hacerlo, evidentemente no ha entendido que Trump no está para cartitas.

OTRO INGREDIENTE es que Trump, un personaje misógino, no admitirá que una mujer, así sea su par como Jefa de Estado, le intente convencer esgrimiendo razones y palabras.

ES CLARO que habrá que hacer valer la posición mexicana y de la Presidenta, pero hay que ver si además de la política epistolar se encuentran otras formas y recursos para enfrentar la grave amenaza que, sin más, a partir del 20 de enero será realidad.

LAS ACCIONES pueden ser más convincentes que las palabras. Por ejemplo: dejar de dar pase automático a todos los migrantes que buscan supuestamente asilo, pero que sólo buscan cruzar la frontera estadounidense. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Frentes Políticos

1  Diplomacia firme. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, demuestra que frente a las amenazas arancelarias, la estrategia no es ceder, sino negociar con inteligencia. En la carta dirigida a Donald Trump insiste en que el camino no es el enfrentamiento, sino la cooperación, apelando al sentido económico compartido que ha hecho de la región un bloque competitivo. Además, destacó los avances en política migratoria, con una reducción de 75% en los encuentros fronterizos, respaldada por datos del CBP. Sheinbaum reafirma su postura como una líder que privilegia el diálogo sobre la confrontación. No es tiempo de muros ni ideologías. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

Sacapuntas

Respaldan postura ante Trump

Cerró filas la 4T en el Senado en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum, ante la amenaza del presidente electo de EU, Donald Trump, de imponernos un arancel de 25% si no contiene la migración y el tráfico de fentanilo. El presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, leyó un pronunciamiento de respaldo al llamado de la mandataria al estadounidense para “retirar cualquier amago de sanción económica” y fomentar el diálogo y los acuerdos binacionales. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

México carece de estrategia y funcionarios para defender migrantes

¿Dónde está Tatiana Clouthier?

Claudia Sheinbaum la puso al frente del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, pero no se ve su presencia ni se siente su acción.

Dato trascendente porque Donald Trump intensifica las amenazas al país en muchos sentidos: contra migrantes, contra las exportaciones, contra cárteles

Cincuenta y siete días después de su nombramiento nadie sabe dónde está Tatiana ni ha presentado un plan de defensa para quienes corren el riesgo de la deportación.

Su aparición es importante por esa razón, pero también porque el magnate ha prometido afectar a México y Canadá con su primera orden ejecutiva el 20 de enero.

Según su dicho, desde ese día aplicará 25 por ciento de aranceles para todas las exportaciones de los dos países mientras no se contengan los flujos migratorios y el ingreso de drogas, en especial el fentanilo.

Clouthier participó, recordemos, como secretaria de Economía en las renegociaciones de hace cinco años, cuando el acuerdo trilateral pasó de TLCAN a T-MEC.

DOS ADVERSARIOS

La nueva negociación entraña nuevos retos.

En el sexenio pasado la presión era exclusivamente de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump, pero en esta ocasión se ha sumado el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acaso para no verse afectado con los aranceles y de ser posible sacar ventajas.

Con ese propósito ha cambiado posiciones.

Si en Río de Janeiro fue muy amigable con la presidenta Claudia Sheinbaum, posteriormente cambió de posición, como revelamos aquí el viernes pasado.

En entrevistas con el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Francisco Cervantes, Trudeau se dijo muy preocupado por las presiones de gobiernos provinciales y empresarios canadienses.

Pese a todo, han sido subestimadas las amenazas.

Lo hace para forzar negociaciones, dijo ayer Gutiérrez al periodista Joaquín López-Dóriga tras confirmar nuestra información, porque de lo contrario simplemente aplicaría las sanciones y punto.

Esa es la apuesta del gobierno, negociar, pero aún no hay estrategias definidas para contener el 25 por ciento arancelario, la migración y el comercio internacional de narcóticos.

SIN COORDINADOR

Hay otro flanco abierto.

El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, se quedó sin operador tras la renuncia de Jorge Islas López como cónsul en Nueva York.

El canciller le había encomendado coordinar los esfuerzos de defensa del medio centenar de consulados en Estados Unidos.

Con un problema, como ha observado el embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet: les han quitado recursos en lugar de aumentarlos para enfrentar la política antiinmigrante de Donald Trump.

Islas López renunció el 22 de octubre en redes “para estar en condiciones de responder, en el marco de la ley, a la campaña de señalamientos infundados y mentiras maliciosas de las que he sido objeto en días recientes”.

Esos “señalamientos infundados” son acusaciones de cónsules supuestamente coordinados por él, pero con inconformidades surgidas en semanas por sus acciones.

Se le acusa de acoso laboral y de discriminación “por condición de género”, pero no ha sido sustituido por De la Fuente y personal diplomático ve en su salida un triunfo de Tatiana Clouthier sin haber asumido su cargo. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)

Los migrantes no son criminales

El próximo 20 de enero, Donald Trump tomará posesión como presidente de los Estados Unidos de América, quien durante su campaña prometió deportar masivamente a las personas migrantes que se encuentren de forma irregular en ese país. Ante ello, el gobierno de México ha anunciado que trabajará con su socio comercial para coordinar una política migratoria que beneficie a ambos países. No obstante, existe un punto de partida que debe destacarse: la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que México no está de acuerdo “en que se trate a los migrantes como criminales”.

Las personas migrantes y refugiadas, independientemente de su condición jurídica y en virtud de la universalidad de los derechos humanos, gozan de los mismos derechos que las personas nacionales, salvo excepciones muy específicas y limitadas, previstas en determinados tratados internacionales. Como consecuencia, los Estados tienen la obligación de respetar, proteger y garantizar que las personas migrantes y refugiadas en su territorio, o bajo su jurisdicción o control efectivo, reciban un trato igualitario y no discriminatorio, independientemente de su condición jurídica y de la documentación que posean.

En este sentido, una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha señalado con claridad que el Estado mexicano tiene la facultad de formular y dirigir su política migratoria interior mediante la elaboración de estrategias, programas, proyectos o acciones específicas emitidas mediante disposiciones administrativas de carácter general. Sin embargo, todas estas medidas deben garantizar en todo momento los derechos de las personas migrantes reconocidos en nuestra Constitución Política y en las convenciones de las cuales el Estado mexicano es parte. Incluso, el máximo tribunal ha establecido que, ante la vulneración de sus derechos humanos, el juicio de amparo es procedente en contra de actos que deriven de la política migratoria interior.

Justamente este reconocimiento del Estado mexicano a los derechos de las personas migrantes es una posición inamovible desde la cual nuestras instituciones deberán trabajar de manera coordinada con actores al interior de Estados Unidos. De acuerdo con lo anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno de México posee un análisis profundo sobre las implicaciones negativas que supondría llevar a cabo deportaciones masivas o un eventual “cierre” de la frontera. Asimismo, sería pertinente reforzar a los consulados mexicanos con el fin de brindar orientación jurídica, asistencia y protección a nuestros connacionales, especialmente ante proyectos como la construcción de un centro de detención para migrantes en Texas.

En este escenario, el foco de atención del gobierno mexicano no será únicamente el aspecto económico, dado que las remesas representan uno de los mayores ingresos para la economía nacional, calculadas en 63 mil millones de dólares durante 2023. La protección humanitaria, el trato digno y el respeto a los derechos de las personas serán la principal preocupación. Deben impulsarse iniciativas como las planteadas por diversas organizaciones defensoras de derechos humanos que han declarado a sus comunidades como “ciudades santuario”. Es el caso de Los Ángeles, cuyo concejo municipal aprobó un decreto para contrarrestar políticas de deportación masiva.

Refiriéndose a las violaciones a sus derechos que sufren millones de personas a nivel global en estos momentos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha señalado de manera muy perspicaz que “los derechos humanos no están en crisis… lo que realmente está en crisis es el liderazgo político necesario para hacer realidad estos derechos”. Los Estados de derecho tienen la obligación de colocar a las personas en el centro de su atención y a mantener un diálogo abierto, franco y respetuoso para impulsar respuestas coordinadas, con un enfoque humanitario, ante los desafíos comunes. (Alfonso Pérez Daza, El Universal, Opinión, p. A17)

Bitácora del director / El juego de Trump

MEXICALI, BC.— El primer consejo que recibe quien se estrena en una manifestación –se lo digo porque yo participé en algunas durante mis años universitarios– es muy claro y sencillo: “No caigas en la provocación”.

Eso implica no dejarse llevar por quien busca que la protesta se desorganice y derive en un caos y, peor, en una confrontación, con lo que se desacredita su objetivo. Es una máxima que, una vez aprendida, luego sirve para enfrentar otras situaciones en la vida.

 

Donald Trump es alguien que ha adquirido notoriedad en la vida y ha avanzado hacia sus metas mediante la provocación. Y, agregaría, gracias a quienes han caído en ella. Como indica el manual del político populista, él siembra división y discordia y cosecha sus frutos.

Lo que Trump hizo la tarde del lunes fue una provocación. Tomó prestado otro capítulo del manual populista e hizo generalizaciones sobre un tema complejo, pretendiendo resolverlo mediante soluciones aparentemente sencillas.

Alegó que Estados Unidos está siendo inundado por drogas e invadido por migrantes indocumentados, y que la culpa de ambas cosas la tienen sus vecinos: México y Canadá.

Para Trump, esto se resuelve con aranceles. Piensa que como a mexicanos y canadienses les importa tanto el acceso al mercado estadunidense –345 millones de consumidores insaciables–, harán casi cualquier cosa que les pidan para mantenerlo. En el caso de México, la experiencia demuestra que tiene razón.

En lo que se equivoca Trump –o busca confundir– es que México y Canadá pueden resolver por sí mismos los problemas complejos del fenómeno migratorio y el consumo de drogas. Aunque quisieran, no hay manera. No es una cuestión de voluntad, como escribió el lunes. Que son parte del problema, sin duda, pero que esos dos países tienen la clave para que desaparezcan migrantes y drogas es un absurdo.

 

El proyecto de Trump también tiene una finalidad ulterior. Y quien la expresa con nitidez es el que será su secretario de Comercio, Howard Lutnick, en la entrevista que le mencioné ayer. El presidente electo de EU quiere que regresen las industrias manufactureras que se fueron a China con la apertura económica que decretó Deng Xiaoping, la cual aceleró un proceso de offshoring que había comenzado en los años 80 para aprovechar el bajo costo de la mano de obra en otros países asiáticos.

Con el enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China se dio el nearshoring, un éxodo de las cadenas productivas para relocalizarse más cerca del mayor mercado mundial, proceso del que México parece destinado a ser el mayor beneficiario, pero que no hemos podido aprovechar cabalmente por no haber hecho la tarea en varios rubros.

Ahora Trump quiere el homeshoring, que consiste en que las plantas automotrices y otras regresen a EU. Si lo va lograr, está en duda, pero, a decir de Lutnick, está dispuesto a intentarlo mediante una combinación de aranceles y estímulos fiscales.

A ese juego de tres bandas de Trump, no es prudente responder de manera impulsiva. De entrada, él no es aún el presidente de Estados Unidos, para eso faltan dos meses. Por eso, quien contestó desde Canadá no fue el primer ministro Justin Trudeau, sino su segunda, Chrystia Freeland, quien hizo un comentario bastante comedido.

Mi opinión es que, desde México, no debió responderle la presidenta Claudia Sheinbaum. Su par, de aquí al 20 de enero, es Joe Biden, no Donald Trump. Menos aún, con las palabras que usó, devolviendo el argumento de la culpabilidad sobre las drogas, cuyo consumo es un asunto de oferta y demanda, no de una sola de esas dos cosas. Y todavía menos, haciendo pública la carta.

La presidenta Sheinbaum pudo haber dicho que aún no se ha sentado con Trump, pero que ya lo haría. Y si se quería no dejar pasar la oportunidad de contestar el mensaje –que estaba dirigido principalmente a su base–, debió hacerlo el canciller Juan Ramón de la Fuente.

En este caso se olvidó la regla de oro para quienes se han formado en la cultura de las manifestaciones: no caer en la provocación. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)

Bajo Sospecha / La amenaza de Trump y la respuesta de Sheinbaum

Donald Trump ha lanzado una nueva amenaza a México y Canadá, asegurando que impondrá aranceles desde el primer día de su mandato de 25 por ciento a los productos que se importen a Estados Unidos, y que mantendrá esta medida hasta que sus gobiernos vecinos combatan el tráfico de drogas, principalmente fentanilo, así como la migración ilegal.

Una de las principales fortalezas de Trump ante su electorado, que por cierto ganó de manera abrumadora, es en su manera tan dura de manejarse con sus países vecinos, con la promesa de mantener seguro su territorio.

En el mensaje de Trump se puede leer: “El 20 de enero, como una de mis primeras órdenes ejecutivas, firmaré todos los documentos necesarios para cargar una tarifa del 25% a todos los productos de México y Canadá que vengan a Estados Unidos”. Esto se hace en un momento para presionar a Canadá y México, para que ambos países adopten políticas mucho más duras contra el crimen organizado.

Recordemos que, si bien los cárteles mexicanos son de los más fuertes en el mundo y con mayor presencia, mucha de la droga que entra a Estados Unidos llega por Canadá. Claro, hoy hay presencia tanto del Cártel Jalisco Nueva Generación como del de Sinaloa en Canadá y, por supuesto, que tiene socios en Estados Unidos. Lo cierto es que la frontera entre EU y Canadá es menos vigilada.

Trump enfatizó que: “Ambos, Canadá y México, tienen el derecho absoluto de fácilmente resolver este largo problema que lleva mucho tiempo hirviendo, por medio de este comunicado demando que usen su poder para resolver el problema y mientras se tomen el tiempo para hacerlo, pagarán un precio muy alto”.

Es parte del discurso que el presidente electo ha manejado desde el inicio de su campaña para regresar a la Casa Blanca, y que ahora amenaza con llevar a cabo. Incluso, aclaró que las tarifas arancelarias, particularmente a las exportaciones mexicanas, irían subiendo cada mes mientras no se resuelva el problema de la frontera con la inmigración indocumentada.

Trump recordó que actualmente una caravana transita por Chiapas, la cual está integrada por tres mil migrantes.

Se trata de la sexta en menos de dos meses que busca llegar a Estados Unidos, y en este caso apresura el paso para cruzar la frontera antes de que Trump llegue a la presidencia, debido a que entre sus planes migratorios está la deportación masiva de 13 millones de indocumentados, principalmente mexicanos, venezolanos, guatemaltecos, salvadoreños, haitianos y cubanos.

Y es verdad, muchos migrantes intentan llegar a EU antes de que asuma Donald Trump. Pero también se equivocan, la administración del presidente Biden también ha sido muy dura con su política migratoria y contra los cárteles de la droga mexicanos.

Solamente el anuncio de Trump de imponer los aranceles, afectó al peso frente al dólar, ya que llegó a superar la barrera de los 20 pesos con 73 centavos, lo que significó una depreciación de 2.32 por ciento.

El peso no será lo único que tenga altibajos por las declaraciones de Donald Trump, debido a que Estados Unidos, México y Canadá están ligados por el tratado de libre comercio, conocido como T-MEC, donde sí hay cláusulas en el tratado comercial que exigen seguridad en los países vecinos.

Ante esto, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a los dichos de Donald Trump, sobre el aumento a los aranceles del 25 por ciento. Dijo que le enviaría una carta a Donald Trump, y que buscaría una reunión próximamente para llegar a un convenio.

Sheinbaum aseguró que está de acuerdo con la importancia de la cooperación y el entendimiento recíproco para enfrentar desafíos sobre migración y tráfico de fentanilo.

“No es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio, el consumo de drogas en Estados Unidos requiere de cooperación y entendimiento recíproco a estos grandes desafíos. Aun con el arancel, vendrá otro en respuesta, y así hasta que pongamos en riesgo empresas comunes”, señaló.

La primera mandataria mexicana también fue dura cuando, al hablar sobre el tema de las drogas, aseguró: “Estados Unidos consume las drogas, pero México pone los muertos”.

Y es verdad, hay un problema muy serio de adicciones en Estados Unidos, pero también en México. Miles de familias sufren el tener un familiar adicto.

Sheinbaum también aseguró que, en caso de no llegar a un acuerdo, el cual ella ve factible, México también les impondría un arancel similar a los productos de Estados Unidos y esto afectaría gravemente a ambos países.

Por su parte, los analistas financieros aseguran que una de las peores respuestas que podría dar México sería imponer también aranceles, ya que esto sólo ocasionaría más inflación en el país y no presionaría a Trump para quitar sus tarifas.

La realidad es que no solamente México saldría mal con la imposición de aranceles; el propio Estados Unidos tendría afectaciones. Especialistas indican que, de implementarse, podrían elevar drásticamente los precios de todo el país, desde alimentos, gasolina y automóviles, hasta productos del campo.

Si las presiones inflacionarias aumentan, la Reserva Federal estadounidense podría mantener elevadas sus tasas de interés de referencia. Recordemos que el país vecino del norte es el mayor importador de bienes del mundo, siendo México, China y Canadá sus tres principales proveedores.

Por lo pronto, otro tema que meterá mucha presión entre ambos países son las audiencias de Ismael El Mayo Zambada y de Joaquín Guzmán López, quienes comparecerán a los pocos días de que asuma la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump.

Estas amenazas a los aranceles las hace Trump para que México fortalezca su seguridad. Lo cierto es que ya estamos en otra administración. En la administración de la Presidenta Caludia Sheinbaum la estrategia de seguridad ha empezado muy dura.

Y esperemos que, como dice la mandataria mexicana, se logre pronto una reunión entre ambos presidente para llegar a acuerdos que beneficien a ambos países. Esto por el bien de todos. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 12)

Desde Afuera / Las amenazas de Trump

Para algunos se trata de amenazas vacías, o sin intención de cumplir, como las que ya se hicieron en 2016. Pero más de uno, en México, Canadá y el mundo, se las toma –correctamente– en serio. Tanto que las amenazas arancelarias del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, contra México y Canadá, dos de sus principales socios comerciales, por el incremento de migración y de los índices delictivos, provocaron real preocupación.

Y podría decirse que el gobierno mexicano tiene seis semanas para difuminar la amenaza, aunque tal vez no desaparecerla del todo. Trump anunció que tan pronto llegue a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2025, impondrá tarifas arancelarias de 25 por ciento a la importación de productos desde México o Canadá, los socios estadounidenses en el tratado norteamericano, el T-MEC, y agregaría 10% a las ya existentes para productos chinos.

La idea, dijo en una serie de mensajes, es que los tres países eliminen el tráfico de fentanilo. Después de todo, aseguró, “tanto

México como Canadá tienen el derecho y el poder absolutos para resolver fácilmente este problema que lleva tiempo latente. Por la presente, exigimos que utilicen este poder y, hasta que lo hagan, ¡es hora de que paguen un precio muy alto!”
Cierto, hay muchos que opinan correctamente que, desde un punto de vista legal, no puede hacerlo. Tales medidas serían violatorias del T-MEC, pero con un mandatario que controla al Congreso y al Poder Judicial, eso es debatible, tanto qué intenciones parecidas durante su primer gobierno (2016-2020) fueron evitadas sólo gracias a negociaciones que Trump y su equipo aún presumen. Para hacer las cosas más complicadas, en aquella ocasión hubo voces, dentro y fuera del propio gobierno Trump, que advirtieron contra la imposición de tarifas y sus consecuencias. Pero esta vez parecería difícil encontrar las voces, ya no se diga en el gabinete, y tal vez ni siquiera el acompañamiento de Canadá.

Brendan Duke, Director de Política Económica del Centro por el Progreso estadounidense (Center for American Progress) advirtió que las tarifas propuestas por Trump no tienen un sentido estratégico y afectan, en cambio, a 60 por ciento de las importaciones de países que como Canadá y México, “debemos ayudar a contrarrestar (para) reequilibrar nuestra economía para alejarla de China”.

Pero a Trump no parece preocuparle tanto lo económico como el beneficio político de presionar a México y Canadá, y en especial el primero, para aparentar que “hace algo” para resolver problemas como la migración, la seguridad fronteriza o el narcotráfico. Cierto. Ni siquiera Trump –aunque probablemente sí una parte de sus seguidores– cree que una medida así acabe con la migración o con el tráfico de fentanilo, ni las adicciones de los estadounidenses, que encontrarán alguna otra forma de distraerse. Pero lo que busca es la apariencia de eficacia para un gobierno compuesto sobre todo de activistas con más entusiasmo que sentido común.  (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 31)

Arsenal / Otra vez vecinos distantes

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca remite a México y Estados Unidos nuevamente a la época de Vecinos distantes, libro escrito hace 40 años por Alan Riding, corresponsal de The New York Times.

El argumento que dio título al libro contrastaba la distancia social, económica y cultural entre ambos países, con la cercanía geográfica.

En 1984, año que se publicó Vecinos distantes, no existía el TLC o el T-MEC, acuerdos que modificaron radicalmente la relación económica, la social y hasta la geográfica.

México se convirtió en el socio comercial número uno de la Unión Americana. Le vendemos 80% de nuestras exportaciones. No hay manera de que China reemplace el papel de Estados Unidos.

La suerte de nuestro país cambió con el resultado de la elección en EUA. Donald Trump hizo campaña con un discurso racista, xenófobo y antiinmigrante.

El pasado lunes, ya como presidente electo, amenazó con imponer nuevos aranceles a México, Canadá y China tan pronto como asuma el cargo, el 20 de enero del 2025, como parte de sus planes para combatir la inmigración ilegal y el tráfico de drogas.

Impondría un impuesto de 25% sobre todos los productos que ingresen a su país desde Canadá y México, y un arancel adicional de 10% sobre los bienes procedentes de China, como uno de sus primeros decretos.

 

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, habló por teléfono con Trump. La presidenta Sheinbaum, en contraste, decidió responder vía una carta que hizo pública.

No tengo idea de quien la asesora, pero en la tercera línea de la misiva le dice a Trump:

“Probablemente no esté al tanto que México ha desarrollado una política integral de atención a las personas migrantes de diferentes lugares del mundo que cruzan nuestro territorio y tienen como destino la frontera sur de Estados Unidos de América…

“Como resultado, y de acuerdo con las cifras de la patrulla fronteriza y de aduanas de su país, los encuentros en la frontera entre México y Estados Unidos se han reducido en 75% de diciembre de 2023 a noviembre del 2024.

“Por cierto –agregó– la mitad de los que arriban es a través de una cita legalmente otorgada por el programa de Estados Unidos denominado CBP One”.

Luego de hacer un recuento de lo incautado en drogas y armas y mencionar la nueva reforma constitucional para declarar delito grave, sin derecho a fianza, la producción, distribución y venta de fentanilo, le dice a Trump:

“No es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio, ni el consumo de drogas en Estados Unidos. Se requiere de cooperación y entendimiento recíproco para estos grandes desafíos. A un arancel, vendrá otro en respuesta y así hasta que pongamos en riesgo empresas comunes…”.

Y le dio un consejo al magnate: “Si un porcentaje de lo que Estados Unidos destina a la guerra se dedica a la construcción de la paz y el desarrollo, se estará atendiendo de fondo la movilidad de las personas”.

* La oposición en el Senado cerró filas con el mensaje de la Presidenta. Las bancadas del PAN, PRI y MC coincidieron en que ante la dimensión del problema, las fuerzas políticas deben hacer causa común.

En cuanto a Morena, tuvimos acceso a las palabras dirigidas por el senador José Antonio Álvarez Lima a sus compañeros de bancada. Dijo el exgobernador de Tlaxcala:

“Escuchar hoy a nuestra querida Presidenta leer la carta que envió al presidente Trump me hizo sentir un gran orgullo y alivio: estamos en las mejores manos… Después de las vergonzosas actitudes de Santa Anna hasta Peña, por fin encontraremos el camino correcto: responder con las mismas armas. ¡Bravo!”.

También hablamos del tema con Félix Salgado Macedonio. Nos dijo:

“Es una carta bastante explicada. No amenazas, sino acuerdo y entendimiento. Allá le suben un arancel al producto nuestro, acá se le sube un arancel al producto de ellos. Sería el cuento de nunca acabar.

“¿Que compartimos? Territorio. El que era nuestro, hoy es de ellos. Nuestra gente, migrante, tiene años allá. No la mandó Claudia.

“Los otros migrantes vienen de Centroamérica o de América Latina. Tienen derechos. Eso es lo que (Trump) no entiende: que somos seres humanos y que tenemos derechos”.

 

Óscar Cantón Zetina dio entrevista a los reporteros de la fuente. Lo que más llamó la atención fue la sugerencia que hizo si Trump aplica los aranceles: “Nos vamos con China”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 6)

Razones / Menos cartas, más imaginación y audacia

La carta enviada a Donald Trump por la presidenta Claudia Sheinbaum y leída ayer en la mañanera es, en términos estrictos, inobjetable: la aplicación de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos a México y Canadá detonaría el mercado común de América del Norte, sería perjudicial para los tres países, y para México sería, agreguemos nosotros, devastador.

Pero la situación necesita mucho más que respuestas inobjetables. Las propuestas de Trump (o la de los gobernadores de Ontario y Alberta en Canadá) no están realizadas desde la objetividad o la lógica política y económica: buscan alimentar las emociones y son una forma de enviar mensajes a sus socios, aliados y enemigos de que no se detendrán por las formas ni por el fondo en una carrera que tiene como objetivo modificar el sistema y su relación con el mundo. Quién sabe si Trump lo logre, si le alcance para eso, pero, por lo pronto, no lo dudemos, lo va a intentar.

Hoy estará en la mañanera Marcelo Ebrard para explicar los costos que tendría para Estados Unidos imponer aranceles a México y Canadá. Explicará que habrá un rebote inflacionario indudable, que se afectarán muchas cadenas de producción, comenzando por la automotriz, se castigará a importantes exportadores estadunidenses, sobre todo los productores agrícolas del Medio Oeste.

Todo eso es verdad, como lo es recordar que nada de eso ayudará a mejorar la migración ilegal ni tampoco el tráfico de fentanilo. Al contrario, si lo que viene es un escenario de polarización y toma y daca con la Unión Americana, si la situación económica se deteriora en forma notable en México, crecerá la presión migratoria y los grupos criminales tendrán el caldo de cultivo necesario para prosperar. Y la corrupción en esos temas funciona a ambos lados de la frontera: las drogas pasan allá también por los controles aduanales, carreteros y tienen amplísimas redes de distribución que seguirán funcionando. La migración cuanto más masiva es menos controlable. Cuanto peor es la situación económica más droga se produce y consume.

Pero lo que digan la presidenta Sheinbaum o Marcelo en la conferencia mañanera servirá para poco, salvo que sea para el consumo interno. Justin Trudeau en cuanto lanzó Trump su amenaza arancelaria se comunicó directamente con el próximo mandatario. Las cartas sirven para dejar constancia y difundirlas, no reemplazan la relación directa entre los mandatarios. No le sirvieron a López Obrador (al contrario, cada carta significaba el deterioro de una relación, desde el rey de España hasta Joe Biden pasando por el papa Francisco) y no le van a servir a la presidenta Claudia.

Se necesita una relación personal y se necesitan iniciativas políticas más directas. Necesitamos presencia en la Unión Americana, en sus centros de poder, en sus medios, en sus cámaras empresariales. Si uno hace un recorrido por los medios estadunidenses, incluyendo los más opositores a Trump, no hay defensa alguna de México porque la interlocución con esos grupos, espacios y medios se deterioró de forma notable el pasado sexenio. Si López Obrador se cansó de llamarle pasquín al New York Times, al Washington Post, al Wall Street Journal, a la CNN y otros medios estadunidenses ¿cómo esperamos que tengamos interlocución con ellos? Si caen El Mayo Zambada y El Chapito y la respuesta del expresidente fue culpar a Estados Unidos por la violencia en México o si cuatro meses después se les sigue preguntando qué pasó aquel 25 de julio sin que podamos saberlo por nuestras propias agencias de seguridad, no se muestra fortaleza, sino debilidad.

Me tocó estar en una de mis primeras coberturas como reportero en giras presidenciales, en Davos en febrero de 1990 cuando Carlos Salinas iba a ese encuentro con un proyecto de apertura global en un mundo que aún estaba disfrutando la caída del Muro de Berlín. En horas, Salinas comprobó que no habría inversiones europeas en México porque todas irían a Europa del Este, que debía reconstruirse lo más rápido posible con la visión de lograr una comunidad europea ampliada.

 

De Ginebra partió, cuando aún no terminaba la visita a Davos, un avión a Estados Unidos con un par de funcionarios mexicanos para retomar con el presidente Bush lo que se había rechazado meses atrás: la creación de un tratado de libre comercio con Estados Unidos, en donde México propuso incorporar a Canadá. Esa decisión, ese cambio de rumbo, modificó toda la ecuación, transformó la relación de México con Estados Unidos y el desarrollo regional (y de nuestro país) de los últimos 30 años.

Necesitamos iniciativas igual de audaces ante la crisis en la que nos quiere poner Trump. Y cualquiera de esas iniciativas pasa por consolidar nuestro papel en América del Norte. Y pasará, en buena medida, como se hizo hace 35 años en aquella visita de Davos, dando una vuelta de tuerca, asumiendo que no se puede seguir defendiendo lo indefendible.

Se necesita interlocución, imaginación y audacia. Necesitamos que se vea a la presidenta Sheinbaum como una interlocutora de Trump y de espacios de poder, de empresarios y medios estadunidenses. Necesitamos erradicar la idea de la continuidad lineal con políticas que han sido terriblemente dañinas para nuestra imagen internacional y nuestra relación con Estados Unidos. Necesitamos comprender que China nos está usando (ver la declaración de ayer), en su confrontación con la Unión Americana. Y lo que menos necesitamos son declaraciones atolondradas como la que hizo el senador Cantón Zetina y repiten otros en la 4T, asegurando que si Estados Unidos impone aranceles, ¡exportaremos a China! (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Rompe-cabezas / El que avisa no es traidor

Lo advirtió desde su campaña política, pero muchos preferimos pensar que se trataba de otra de sus bravuconerías habituales para obtener votos. Justo el lunes pasado, Donald Trump anunció la imposición de 25% de aranceles a México y a Canadá desde el primer día de su gobierno si no se detiene la “invasión ilegal” de migrantes y el tráfico de fentanilo y otras drogas.

De cumplir con esta amenaza, los efectos serían devastadores para la economía mexicana (que es la que nos interesa en este apartado). Sectores estratégicos como el automotriz, el agrícola y la manufactura en México dependen de las exportaciones hacia Estados Unidos. La imposición de este arancel encarecería de inmediato nuestros productos, disminuiría nuestra competitividad, generaría un retroceso en la inversión extranjera y, por supuesto, afectaría seriamente el nearshoring.

Dejando por un momento las respuestas patrioteras de que México puede responder a Estados Unidos, es importante tener clara nuestra dependencia con el vecino del norte y comprender las asimetrías de ambas economías. Las exportaciones mexicanas representan 40% de nuestro PIB, de ahí el 80% va a Estados Unidos. Del otro lado, el comercio total de Estados Unidos (sociedad de autoconsumo por excelencia) equivale sólo al 18% de su PIB y, de eso, sólo 15% corresponde al comercio con México. Dicho lo anterior, no hay de necesidad de aclarar quién depende de quién en esta relación. Sí, habría consecuencias dañinas en Estados Unidos, pero el resultado sería devastador para México. Por más que queramos imaginar que negociamos en igualdad de circunstancias, no es ni será así.

Es correcto que la presidenta Claudia Sheinbaum de inmediato haya buscado un diálogo abierto con el equipo del presidente Trump y que su gabinete esté listo para negociaciones de alto nivel con sus homólogos. Pero también es indispensable tomar cartas en el asunto de la migración. Es responsabilidad de México la expulsión de miles de connacionales que no encuentran condiciones favorables para permanecer en este país. Más allá de los (acertados) discursos sobre el origen de la migración y sus consecuencias, tenemos que asumir que el problema es nuestro. No hay más. (Kimberly Armengol, Excélsior, Global, p. 21)

Activo empresarial / Caen acciones de GM, Ford, Stellantis; Sheinbaum a Trump, aranceles, aunque…

Donald Trump es fiel a su estilo, bravucón e intimidador. Amenazó a México y a Canadá con imponerles un arancel del 25% tan sólo llegue a la Casa Blanca, el próximo 20 de enero. A China, el tercer socio comercial más importante de Estados Unidos, también se le impondría un arancel del 10 por ciento.

Las declaraciones de Trump afectaron al peso mexicano, al fin y al cabo los aranceles irían contra el T-MEC, del cual dependemos en casi 40% la economía mexicana, hoy con buena vocación exportadora. El tipo de cambio se elevó de 20.20 hasta 20.57 pesos por dólar.

¿LE IMPORTARÁ A TRUMP LA INFLACIÓN QUE ORIGINARÍA?

En su mañanera del pueblo, Claudia Sheinbaum, presidenta mexicana, le respondió a Donald Trump: no tiene sentido imponer aranceles y contestar con aranceles, pues nos llevaría a una guerra comercial sin parar.

Sheinbaum recordó que si Trump impone aranceles del 25% a las exportaciones mexicanas, ellos en Estados Unidos sufrirán por importaciones caras, elevando precios y una inflación para el consumidor estadunidense.

Sin embargo, Trump es Trump. Proteccionista y sin importarle las consecuencias de corto plazo en la inflación.

Estaría dispuesto a imponer aranceles a cambio de que México modifique su política de migración y seguridad en drogas.

Si Trump anunció la medida de imponer aranceles a dos largos meses antes de llegar a la Casa Blanca, es porque quiere negociar. Quiere que cuando llegue a la Presidencia, el 20 de enero, ya pueda decir que México redujo los flujos de migración hacia Estados Unidos.

  • SHEINBAUM: GM, FORD Y STELLANTIS SERÁN LOS AFECTADOS

Y ahí es importante la respuesta de Sheinbaum. En primer lugar, le recuerda a Trump que los flujos migratorios hacia Estados Unidos ya han estado descendiendo en 75% durante noviembre. En segundo lugar, Sheinbaum prefiere meterse al tema comercial y no contaminarlo con migración y drogas.

En el tema comercial le recuerda a Trump que ellos tendrán inflación si imponen aranceles. Habla de los problemas que tendrán General Motors, Ford y Stellantis, que llegaron a México desde hace 80 años.

Recuerda que si Estados Unidos impone aranceles, México también lo podría hacer (aunque, sinceramente, México llevaría todas las de perder por el tamaño de su economía).

  • CANADIENSES NO LO PUEDEN CREER

La amenaza de Trump fue para México y Canadá con los mismos argumentos: no cuidan sus flujos migratorios ni las drogas. Fue un golpe para los canadienses, que desde hace semanas quieren que México salga del T-MEC. El primer descalabro vino del ministro de Asuntos Exteriores, François-Philippe Champagne, declarando que EU no debería confundir la frontera mexicana con la canadiense. Y el peor ridículo lo hizo Doug Ford, el premier de Ontario, quien dijo que era un insulto que Estados Unidos mezclara a Canadá con México. (José Yuste, Excélsior, Dinero, p. 2)

Ricos y Poderosos / Donald Trump, ¿peligro para México?

El próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ¿es un peligro para México?

Hay muchos que lo consideran así. Creen que el próximo mandatario estadounidense tomará medidas que afectarán gravemente a la economía mexicana.

Que impactará a México, no sólo en términos económicos.

Lo afectará –consideran–, en temas migratorios y de seguridad.

Sin embargo, también hay quienes ven en Donald Trump una oportunidad para México.

En este grupo –tanto del ámbito gubernamental como empresarial– creen que México puede sacar ventaja de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, iniciada precisamente por Donald Trump, en su primera gestión como presidente de Estados Unidos.

Consideran que las políticas internas de Trump, darán un nuevo impulso a la economía de su país y, consecuentemente, México se beneficiará.

En este segmento de la población, confían en que la integración comercial entre Estados Unidos y México es tan profunda, que difícilmente corre riesgo.

Las opiniones están divididas entre quienes lo ven como un peligro y entre quienes lo ven como una oportunidad.

Por lo pronto, a dos meses de que tome posesión, Donald Trump ya asestó la primera amenaza no solo en contra de México. También incluyó a Canadá.

Amenaza a ambos países con herramientas comerciales para presionarlos y forzarlos a que atiendan problemas que no tienen que ver con la relación comercial.

Les advirtió que si no detienen el flujo migratorio y de drogas hacia Estados Unidos, les aplicará un arancel del 25% a todas sus exportaciones hacia ese país, hasta que logren detenerlo.

El impacto inmediato en México de las declaraciones de Trump se resintió en el mercado cambiario, con una notable depreciación del peso frente al dólar.

Al día siguiente de la declaración de Trump, vino la respuesta de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

A un arancel, vendrá otro en respuesta, advirtió la Jefa del Ejecutivo de México tras advertir que los gravámenes afectarán a empresas comunes, a consumidores y a ambas economías.

Recordó que entre los principales exportadores de México a Estados Unidos, están General Motors, Stellantis y Ford Motor Company, que llegaron a México hace 80 años.

Sheinbaum le pregunta a su homólogo estadounidense: ¿Por qué ponerles un impuesto que las ponga en riesgo? No es aceptable y causaría, a Estados Unidos y a México, inflación y pérdidas de empleo.

La Presidenta de México le dice a Trump en su carta que no es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio ni el consumo de drogas en Estados Unidos.

Finalmente refrenda el convencimiento del gobierno mexicano de que la fortaleza económica de Norteamérica radica en mantener la sociedad comercial, para ser competitivos frente a otros bloques económicos.

La respuesta de Sheinbaum es firme y equilibrada. Veremos qué reacción provoca en el impredecible Trump.

Por otra parte, Sheinbaum informó que enviaría una carta a su homólogo canadiense, Justin Trudeau, en la que le recuerda que las importaciones de vehículos eléctricos de origen chino por parte de Canadá alcanzaron 1,600 millones de dólares; un crecimiento exponencial, mientras que en México el avance ha sido mucho menor.

Le dice que México sí tiene relación con China, pero privilegia al T-MEC.

La misiva al primer ministro canadiense, denota también firmeza y sobre todo, datos y compromisos concretos.

En ese sentido, parece adecuada la estrategia del gobierno de Sheinbaum: no ceder a la presión, argumentar, informar y convencer que el camino es la integración comercial del bloque norteamericano.

El comercio bilateral entre México y Estados Unidos asciende a más de 800,000 millones de dólares.

De esa cantidad, poco más de 500,000 millones de dólares, corresponden a exportaciones de México a Estados Unidos.

Estados Unidos, Canadá y México deberían fortalecer su relación, en lugar de debilitarla.

El gobierno mexicano debe persuadir a Estados Unidos y Canadá que es su socio comercial y no su adversario. Debe convencerlos de que México es parte del bloque norteamericano.

Parece una misión imposible. Sin embargo, hoy más que nunca, se requiere de una estrategia sólida, pero sobre todo, de firmeza en la negociación para lograr convertir el potencial riesgo, en una oportunidad para México. Al tiempo.

Atisbos

Por lo pronto, lo que se observa es un impacto de incertidumbre que se reflejó en la depreciación del peso.

Pero también se reflejó de inmediato en la decisión que tomó la calificadora Moody’s Analytics de revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para México

Debido a su alta exposición a las políticas económicas y migratorias que pretende aplicar a México, Donald Trump, Moody’s Analytics revisó su estimación de crecimiento económico a una tasa de apenas 0.6% para el 2025, desde el 1.3% que prevé para el cierre del 2024. (Mario A. Mares, El Economista, Empresas y Negocios, p. 26)

Coordenadas / ¿Cómo responder a las amenazas de Trump?

Trump probablemente no va a imponer un 25 por ciento de aranceles a todos los productos importados de México y Canadá, como amenazó hace un par de días.

Causaría un desastre en la economía de Estados Unidos. También en las de México y Canadá, pero eso a él no le importaría gran cosa.

Pero, es lo suficientemente astuto para no comenzar su gobierno con un desplome de su economía, lo que ocurriría con sus decisiones arancelarias.

Obviamente, usa la amenaza pública como un recurso de presión para influir en las políticas que más le importan: control de la migración y del tráfico de fentanilo.

Es la primera de las amenazas, no la única ni la última.

Ya conocemos muy bien el estilo negociador del próximo presidente de los Estados Unidos, lo vivimos cuatro años a partir de enero del 2017.

Ante el pronunciamiento de Trump hubo dos tipos de respuesta.

 

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, tuvo una llamada telefónica privada el lunes por la noche.

De ella solo se reveló lo que el gobierno canadiense quiso que se revelara, enfatizando el carácter constructivo de la conversación.

La presidenta Claudia Sheinbaum hizo pública una carta que será enviada a Trump, ofreciendo argumentos respecto al esfuerzo de México para contener la migración indocumentada y el tráfico de fentanilo. Pero también señalando que ante un arancel habrá otro arancel en respuesta.

Haber hecho pública la respuesta, incluso antes de mandar la carta, tiene un aspecto positivo y otro negativo.

El positivo es que se respondió en los mismos términos recibidos, es decir, a través de una comunicación pública. Hasta donde sabemos, Trump no advirtió al gobierno mexicano lo que iba a publicar. Se le respondió en los mismos términos.

El aspecto negativo es que abrió las cartas.

Respecto al contenido de la carta, hay que subrayar dos aspectos eficaces.

El primero es apelar al interés de las empresas norteamericanas, como son sus principales tres armadoras automotrices. En la negociación, México debe convertir al sector privado de EU en su aliado.

El segundo es dejar claro que México va a responder con aranceles. No se va a quedar con los brazos cruzados, suplicando.

Y, obviamente, hay que preparar una mejor estrategia de control de la migración indocumentada y no revelarla en público, sino ofrecer resultados que sean conocidos por Trump.

Hubo a quien no le gustó el tono desafiante de la carta de la presidenta Sheinbaum.

Creo que si no respondía en esos términos, hubiera sido como si no hubiéramos aprendido nada tras cuatro años de convivir con Trump en el pasado.

En el caso del fentanilo, y en general en el combate a los grupos de la delincuencia organizada, quizás lo más efectivo sea ofrecer resultados sin presumirlos públicamente.

 

Sheinbaum deberá aprender a jugar a una diplomacia en la que a veces es conveniente no exponer sus logros y en otros hacer mucho ruido con los resultados. Depende.

El juego con Trump va a ser complejo y va a exigir mucha inteligencia, flexibilidad y adaptación.

En su libro, The Art of the Deal, Trump presume que uno de sus grandes logros es ser impredescible.

Creo que a estas alturas es mucho más predescible de lo que él supone. Ya lo conocemos.

Por otra parte, tampoco hay que alarmarse por el efecto sobre el tipo de cambio.

Hay que ser conscientes de que ante declaraciones como la de Trump el lunes por la tarde, habrá sobrerreacciones, que al paso de los días tienden a corregirse. Ya lo estamos viendo.

Claro, hay que trabajar para tener respuestas frente a diversos escenarios, pero, sobre todo, saber hacer las jugadas correctas en los momentos correctos ante un personaje que nos va a quitar el sueño. Ni modo. (Enrique Quintana, El Financiero, PÁGINA DOS, p. 2)

Quebradero / Sobre advertencia no hay engaño

Con Donald Trump debe quedar claro que sobre advertencia no hay engaño. El futuro presidente de EU sabe que su narrativa puede generar temor y preocupación y, por ello, busca montarse en ella para crear sus propios escenarios.

Una cosa es el Trump de hace cuatro años y otra el que estará ante nosotros a partir del 20 de enero, será una versión corregida y aumentada. Tan está envalentonado que ha insinuado en dos ocasiones que se podría quedar cuatro años más, lo que significaría un cambio a la Constitución de EU.

Su amenaza de cobrar el 25% de aranceles a México y Canadá no puede considerarse como algo menor o como sólo una simple amenaza para buscar la manera de amedrentar, particularmente a México, para que ceda en todo lo que quiere.

 

El poner en la misma dinámica a los dos países es un acto de provocación, sobre todo, para los canadienses. Comparar las fronteras resultó en algún sentido una afrenta para sus vecinos del norte, porque Canadá presume de una frontera distinta a la nuestra en todos los órdenes. La de México con EU la ven cargada de problemas de corrupción, drogas, armas y con una migración incontrolable, en tanto que suponemos que a la suya la ven, si no como el paraíso terrenal, sí diametralmente diferente.

Canadá le respondió a Trump como quizá el propio Trump lo hubiera hecho. Pudiera ser que a lo mejor el espíritu del futuro presidente de Estados Unidos empiece a permear en Canadá, como pudiera suceder en muchos países en el mundo.

La provocación de Trump en algún sentido dio resultado. Ayer desde Canadá nos llenaron de nuevo de adjetivos. Se han venido creando corrientes de opinión que se están planteando un tratado bilateral con EU y otras naciones, haciendo a un lado a la nuestra. Van teniendo en su imaginario temas como China, la reforma al Poder Judicial y la corrupción.

Las complicaciones van a crecer. No se puede tener como punto de partida solamente los problemas que pudieran derivarse de las decisiones de Trump en su propio país. El dilema no está en que lo haga o no, porque lo va a acabar haciendo, el asunto terminará en ver hasta dónde llega y ante ello no va a bastar sólo con esperar lo que decida. El futuro presidente es un personaje que toma decisiones audaces y que va viendo cómo se va construyendo en su entorno un halo de intocable; está para revisarse cómo las autoridades judiciales de su país van soslayando las acusaciones en su contra en materia de abuso sexual.

Trump quiere amedrentarnos. Es la fórmula que utiliza para todas sus negociaciones. Está acostumbrado a que le tengan miedo y a que difícilmente pierda las negociaciones. Muchas de ellas las ha ganado sólo con pegar en la mesa, lo que provoca que se sometan en la mayoría de los casos quienes estén frente a él.

Habrá que conocer cuál será la estrategia del sector privado, el cual se ve como el primer afectado. Trump, lo sabe, como sabe que el intercambio comercial produce una gran interdependencia entre el sector empresarial. Sin embargo, se va moviendo en los terrenos en donde va a jalar la liga hasta donde le sea posible, quizás sin importarle los altísimos riesgos.

Trump le tiene que responder a sus millones de votantes a quienes les aseguró que sería severo con México si nuestro país no cambiaba su dinámica interna sobre migración, los cárteles de la droga, fentanilo y seguridad, es claro que sin importar lo que se viene está dando los primeros pasos.

Sobre advertencia no hay engaño. Deberán venir tiempos de diplomacia, firmeza, prudencia y cohesión interna.

En esto la Presidenta requiere de todos y todas. Está en ella la posibilidad de la cohesión haciendo a un lado filias y fobias.

 

RESQUICIOS.

A Miguel Ángel Yunes Márquez se le acusaba de presentar documentación falsa, de mentir a la autoridad y por fraude procesal. Un juez de control canceló la orden de detención y la orden de extradición en su contra; lo que hace un voto en favor de la reforma al Poder Judicial.  (Javier Solórzano Zinser, La Razón, LA DOS, p. 2)

Defensora de la dignidad mexicana

La carta que Claudia Sheinbaum leyó ayer en su conferencia matutina dirigida a Donald Trump no fue solo una respuesta diplomática, sino una defensa de la soberanía y la dignidad de México. Más allá de la respuesta a las declaraciones de aumento arancelario del presidente electo de Estados Unidos, la misiva fue un pronunciamiento claro de lo que ha sido la postura de la Cuarta Transformación desde su origen: una visión de un México que se respeta a sí mismo, que se coloca en una posición de cooperación, pero siempre sobre  los principios de respeto mutuo y justicia.

 

Sheinbaum, con un tono respetuoso, pero firme, que la ha caracterizado desde el día uno de su presidencia, dejó claro que México no cederá ante presiones unilaterales. En sus palabras, la Presidenta reiteró que, aunque México está dispuesto a colaborar en resolver los problemas comunes entre ambas naciones, como la migración o el narcotráfico, esta cooperación debe basarse en el respeto. No es una postura aislacionista ni confrontativa, sino una que coloca al país como un ente autónomo en el escenario internacional, dispuesto a trabajar en alianza, pero sin sacrificar jamás su dignidad.

Uno de los temas centrales de la carta fue la migración. Sheinbaum destacó que México ha logrado reducir los flujos migratorios en 75 por ciento entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024, una cifra significativa que demuestra el esfuerzo del país por enfrentar esta problemática de manera estructural, más allá de los enfoques punitivos de algunos grupos políticos. México ha optado por una visión humanitaria, atendiendo las causas profundas de la migración, que están directamente relacionadas con la pobreza y la desigualdad generadas por un sistema económico global que favorece a unos pocos.

En cuanto al narcotráfico, Sheinbaum dejó claro que México no será el chivo expiatorio de un problema que tiene sus raíces, en gran medida, en Estados Unidos. La demanda de drogas y la venta de armas en México son problemas profundamente vinculados a la situación interna de adicciones y la legislación comercial de Estados Unidos, por lo que la solución debe ser integral, atacando las causas tanto de la oferta como de la demanda. México está dispuesto a colaborar en la lucha contra el crimen organizado, pero con un enfoque de soberanía nacional y que reconozca la responsabilidad compartida.

Un aspecto relevante de la carta también fue el recordatorio de que las amenazas arancelarias no solo afectan a México, sino que también tienen consecuencias para las empresas estadounidenses que operan en nuestro país. Después de que Trump mencionó la posibilidad de nuevos aumentos arancelarios, Claudia remarcó que empresas como General Motors y Ford podrían verse afectadas, ayer mismo estas empresas vieron caídas en sus acciones, un reflejo de la incertidumbre económica que estas amenazas provocan.

Este recordatorio subraya que las decisiones políticas, aunque dirigidas a un país, tienen repercusiones transnacionales.

Lo más significativo de la carta, sin embargo, fue la respuesta unánime que generó, no solo en el ámbito político, sino en la sociedad en general. El respaldo no solo vino de aliados del gobierno, sino también de sectores de la oposición, lo que demuestra que la defensa de la dignidad nacional y de la soberanía no es un tema de ideologías partidarias, sino una cuestión fundamental para todos los mexicanos y mexicanas. A nivel internacional, medios como Financial Times, The Guardian y Rolling Stone destacaron la determinación y el talante diplomático de Sheinbaum al enfrentar la situación, reconociendo su capacidad para defender los intereses de México de manera sólida.

Este mensaje, en resumen, no solo es una respuesta a las declaraciones electorales y promesas de campaña de Trump, sino una invitación a replantear las relaciones entre México y Estados Unidos. Sheinbaum, con su postura clara y firme, está diciendo que México no se va a replegar ante las presiones externas; por el contrario, está listo para ser un país respetado, dispuesto a colaborar en igualdad con sus vecinos, pero también exigiendo respeto y justicia. Claudia Sheinbaum se ha convertido así en una defensora de la dignidad nacional.  (Camila Martínez Gutiérrez, El Heraldo de México, Editorial, p. 17)

Duda Razonable / El ‘Bully’ en el paraíso

De la nada, cuando las discusiones en su país estaban en otra cosa, en medio del nombramiento de su gabinete, no sin polémicas y atorones como su designación para el Departamento de Justicia, Donald Trump, siendo Donald Trump, subió a su red social un anuncio: que el primer día de su presidencia impondrá una locura de aranceles a México y Canadá y otras menores a China.

No es una noticia que Trump ame los aranceles, es lo suyo, así lo presume, lo ha prometido y así lo ha utilizado con México, pregúntenle a los chiapanecos con AMLO.

Pero el anuncio ahora incluía a Canadá, cosa extraña, e incluía las razones: la llegada del fentanilo a su país y la llegada de migrantes sin documentos. Por eso, 25 por ciento.

El peso contra el dólar se movió, las acciones de algunas armadoras resintieron el posteo, el primer ministro Trudeau se apuró a llamarle a Trump y la presidenta Sheinbaum le mandó una carta. Primeras planas en todos los diarios importantes aquí y allá. Análisis sobre las consecuencias de una medida como la anunciada, conferencia de prensa del embajador que ya no será… En fin.

El Bully debe estar feliz, en el paraíso. Con un post movilizó a todo mundo. Demostró su poder. Uno lo imagina feliz sentado en su mansión de Florida satisfecho y sonriendo.

Dicen los que estudian el tema que al Bully, el que arremete contra otros por el placer de verlos sufrir, hay que combatirlos ignorándolos. Evidentemente, cuando el agresor es el presidente de Estados Unidos pues eso no se puede.

Seguramente el presidente electo tiene varias razones para haber emitido el mensaje. Entre ellas, que sus nombramientos hasta ahora en lo económico y comercial se habían visto como menos agresivos, que el propio Trump necesitaba decir lo que dijo. Pero también es una manera de comenzar una negociación con México y Canadá sobre la revisión del T-MEC, dando un manotazo: no va a ser sencillo, porque soy Trump.

La carta de la presidenta Sheinbaum presentada en la mañanera es un mensaje para su banda, los cuatroteístas que la celebraron hasta el cansancio, es política interior y de hecho le dice al Bully, “oye, pero si ya estamos parando a los migrantes…ya te cumplimos”. Pregúntenle a Ebrard de lo de hace unos años y a Tapachula, de cómo está hoy.

La negociación ni siquiera ha comenzado.

Pero el tono ya está marcado. Lo marcó el Bully. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)

Atando Cabos / Lenguaje Trump

No hay sorpresa. Donald Trump lo estuvo anunciando durante toda su campaña: los aranceles, el proteccionismo, el estilo amenazante, la política disruptiva. Aquí está. El lunes, muy a su manera, a través de un mensaje en su red social, anunció que el primer día de su gobierno iba a firmar los documentos que eran necesarios para imponer un arancel de 25% sobre todos los productos provenientes de México y Canadá. en esos tanto países no detuvieran la invasión de migrantes y de fentanilo a su país. Transparente. Los aranceles como medio de presión. Ninguna sorpresa.

Lo bueno es que no se esperaba al 20 de enero para anunciarlo. Lo hace con casi dos meses de anticipación y manda claramente la señal de que espera una respuesta antes de su toma de posesión. Está dispuesto a regular, de hecho, los especialistas la consideran como una amenaza extrema y poco creíble. Si la respuesta de sus vecinos le permite darse medianamente por satisfecho, podría entonces cerrar provisionalmente el tema y dedicarse a lo que es su verdadero adversario: China.

¿Cuál es la respuesta posible? La carta de la presidenta Sheinbaum es la respuesta adecuada, cumple con las formas, dicen los expertos versados ​​en estos temas. Una amenaza no se puede responder de otra manera sin perder cara: somos una nación soberana. Si imponen aranceles respondemos con aranceles. Y sí: si ponen los aranceles también se harían daño. Y sí: los mexicanos que trabajan allá aportan mucho a la economía de ese país. Y sí, el Tratado beneficia a las tres naciones y conviene mantenerlo. Indiscutible, pero no suficiente. En la diplomacia es bien sabido que se debe hablar en el lenguaje del interlocutor. No sólo el idioma, eso es lo primero y más básico, sino algo más sutil, lo que acompaña a las palabras: los gestos, las formas, los meandros culturales. Hay que transmitir los mensajes de manera que sean entendidos. En el caso de Trump, esto no es la excepción. No bastan las palabras y los datos, no basta la racionalidad. Trump entiende en imágenes y su lenguaje es lo superlativo. Necesita eventos espectaculares y vistosos. No importa que una tendencia sostenida en la disminución de migrantes ingresando por su frontera sur sea más significativa que la imagen de un operativo de contención de una caravana transmitida en horario de máxima audiencia por la cadena Fox. Trump prefiere el operativo, y sus electores también. Porque el registro de la política de hoy es emocional y no racional, ( Pierre Rosanvallon, El siglo del populismo ). Es más importante que sientan que se está haciendo algo a que efectivamente se esté haciendo algo estadísticamente comprobable. Hace mucho que ese electorado dejó de creer en los números, lo que importan son las situaciones individualmente percibidas (empezando por el presidente de los Estados Unidos).

Entonces, más allá de la carta, cual director de escena, ya se tendría que estar pensando en responder en lenguaje Trump. Un decomiso histórico filmado de principio a fin, con capturas de por medio, va a ser más útil que explicar que el fentanilo viene de países asiáticos y que quienes lo consumen son ellos. Una extradición vistasa anunciada con bombo y platillo más útil que millas de detenciones de funcionarios locales que efectivamente nos ayuden a expulsar a los criminales de nuestras instituciones.

¿Es indigno hablar en ese idioma? No lo creo. Es estratégico. Aquí, de lo que se trata, es de sobrevivir a un presidente de Estados Unidos impulsivo que puede hacernos un daño devastador. (Denise Maerker, Milenio, Política, p. 9)

A la sombra / Claudia Sheinbaum

“Presidente Trump, no es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio ni el consumo de drogas en Estados Unidos. Se requiere de cooperación y entendimiento recíproco a estos grandes desafíos. A un arancel, vendrá otro en respuesta y así hasta que pongamos en riesgo empresas comunes”, le respondió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a la amenaza de 25 por ciento de impuestos que Donald Trump dice que cargará a las mercancías que entren por México y Canadá a su país.

 

Claudia Sheinbaum llamó a la calma en medio de tensiones económicas y políticas, particularmente frente a los movimientos de mercados que suelen reaccionar de forma intempestiva ante escenarios complejos, como Trump. “Calma, estamos trabajando conjuntamente y vamos a establecer un diálogo”, afirmó, subrayando la fortaleza de un México unido. “Hay gobierno, hay pueblo, estamos unidos los mexicanos frente a esta… Habrá otras cosas en que tengamos diferencias, y qué bueno, porque somos una democracia, pero hay temas en donde hay unidad”, enfatizó. Sheinbaum también adelantó que el diálogo con el expresidente Trump y su equipo será parte de esta estrategia de estabilidad, pidiendo enfrentar las circunstancias con prudencia: “Entonces, vamos tomando las cosas con calma”.

Pero los mercados no tomaron las palabras de Trump con calma, ni la respuesta de la Presidenta de México tranquilizó a los dueños del capital. La caída del peso mexicano a niveles no vistos desde 2022, sumada al retroceso del índice S&P/BMV IPC y las fuertes pérdidas de empresas clave como Cemex, Banorte e Industrias Peñoles, refleja un nerviosismo generalizado ante la posibilidad de que el proteccionismo estadounidense desate una espiral inflacionaria y un choque en el empleo regional. Falta de crédito, auguran algunos analistas, y nulo crecimiento económico en esta nación. Incluso el WSJ habló del fracaso del nearshoring.

“Nuestra percepción es que la economía mexicana enfrentará riesgos crecientes en los próximos cuatro años, como resultado de los efectos adversos producidos por la implementación de las políticas de Trump en materia comercial, inmigración y seguridad nacional”, subrayó Moody’s Analytics. Bajo este escenario de debilidad económica, el área de análisis de la agencia crediticia estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crecerá solamente 0.6 por ciento en 2025. (A la Sombra, El Sol de México, República, p. 2)

Sheinbaum: puntos sobre las íes

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió ayer a la amenaza del mandatario electo de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel de 25 por ciento a todos los productos que entren a su país desde México y Canadá hasta que éstos tomen medidas drásticas contra las drogas, en particular el fentanilo, y los migrantes que cruzan la frontera ilegalmente.

En su misiva, la titular del Ejecutivo advirtió a su futuro par que no es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio y el consumo de drogas, sino con el entendimiento recíproco en torno a estos grandes desafíos, le reiteró que la fortaleza comercial de Norteamérica frente a otros bloqueos comerciales radica en la complementariedad entre los firmantes del T-MEC, y le recordó que el abuso de sustancias ilícitas es un problema de consumo y de salud pública de la sociedad estadunidense, en el cual México pone los muertos ocasionados por la confluencia del tráfico de armas producidas en Estados Unidos y la demanda de drogas que también viene de dicho país. Si bien extendió una oferta de diálogo, al que considera el mejor instrumento para alcanzar el entendimiento, la paz y la prosperidad, la presidenta hizo saber que cada arancel impuesto por Washington será contestado con otro, lo que afectaría a empresas comunes.

Con estas declaraciones y otras emitidas por su gobierno, la mandataria ha despejado cualquier duda en torno a su determinación de encarar las amenazas y groserías de Trump (muchas de las cuales han sido replicadas por Ottawa, pese a que las autoridades canadienses pretenden estar en las antípodas del trumpismo). La caída en las acciones bursátiles de las grandes automotrices estadunidenses es una demostración inmediata de que Palacio Nacional tiene razón al subrayar que el magnate no puede lastimar a México sin infligir daño a los trabajadores de su país a los que dice proteger, por el elemental motivo de que tres décadas de integración económica norteamericana han creado, para bien y para mal, un grado de interdependencia que no puede romperse mediante decretos ni de la noche a la mañana. Asimismo, Trump haría bien en reconocer que el tratado redactado a inicios de la década de 1990 y renegociado a petición suya hace seis años permite a las compañías estadunidenses mantener una competitividad en la que han perdido mucho terreno debido a las desastrosas condiciones del sistema educativo, al cortoplacismo que acompaña a la financierización económica neoliberal, a la desinversión en sectores claves y otros factores que empeorarán por su empecinamiento en achicar al Estado en momentos en que es el único ente capaz de liderar a la sociedad en un escenario tan complejo como el actual.

Trump puede, y la esperpéntica selección de los integrantes de su gabinete indica que quiere, abrir un nuevo frente en las guerras comerciales que inició durante su primer mandato, pero si lo hace aprenderá rápidamente dos cosas: que sus actos tienen consecuencias indeseables para sus bases electorales y para sus objetivos declarados, y que México no se dejará arredrar por su bravuconería. En esta coyuntura, la ciudadanía mexicana tiene motivos para congratularse por haber elegido a un gobierno decidido a defender los principios de la diplomacia y el diálogo al mismo tiempo que rechaza con firmeza amenazas, chantajes o cualquier otro intento de vulnerar la soberanía nacional. Para la menguada oposición, esta es una oportunidad de mostrar que está del lado de México cerrando filas con el Ejecutivo federal ante los embates externos. Usar las bravatas trumpistas para atacar a la presidenta Sheinbaum únicamente confirmaría la extendida percepción de que las derechas están conformadas por una oligarquía apátrida y entreguista. (Editorial, La Jornada, p. 10)

CARTONES

La Carta

La Carta

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)

Lidiando con La Bestia

Lidiando con La Bestia

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)

Destinatario Final

Destinatario Final

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 28; La Prensa, Editorial, p. 14 y Ovaciones, Análisis, p. 28)

Ahí vienen las trumpadas

Ahí vienen las trumpadas

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)